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| Juan Cortés de Tolosa El Lazarillo de Manzanares IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
501 XVI | Con lo cual quise roer el cabestro, mas dañóme mucho el decir « 502 XVI | aquel balcón muy caro porque cabían muchos en él! ~Los dientes 503 XVIII| diablo tan contento, haciendo cabriolas, que pareció no le doler 504 XVI | hablaba que más parecía cacharro; no era poco, pero no valía 505 VIII | ladrones. Díjome que una cadenilla que me había visto al cuello 506 VII | daga ni espada, sino muchas cadenitas, un cabestrillo y banda, 507 XIV | botones de oro, con un bravo cadenote. ~Luego que dellas fui visto 508 XV | de la embriaguez. Iba a caerse y apeóse el médico, que 509 XII | había sido con el cuchillo. ~Caí en el suelo pidiendo confesión 510 VI | era hombre que no se le caían de las manos los Concetos 511 XVIII| parece habéis salido de una caja. ¿Qué es lo que queréis? ~ - 512 VI | entró sin hablar palabra y calado el sombrero. Ella, que estaba 513 Ram | caballero del Orden de Calatrava y tesorero general de su 514 X | cabo de los cuales unas calenturas le llevaron a dar cuenta 515 IX | haciendas, la de nuestras calidades, eran causa que sus padres 516 VII | hablador, y que beba toda ella caliente. ~Que sea tenida por necia 517 VII | se hacen por ese camino calientes, siendo ellos fríos. ~Que 518 VI | de lavar. Llevóse Dios al callado varón un lunes a las diez 519 IV | con todo, salí con la mía callando y anduve muy cuerdo. ~Si 520 XII | masque con los dos lados! ¡Cállese que habla mucho! ¡Póngase 521 VI | se debió de decir: «Quien calló venció y vido lo que quiso.» ~¡ 522 VII | de usar debajo del monjil calza entera y traer botas. ~Que 523 IV | Luna dejamos el rocín en calzas y jubón; con que nos volvimos 524 I | con qué, dejan o ropilla o calzón o herreruelo en prenda. 525 XIV | ladrones, porque como mi camarada lo fuese creyeron que yo 526 XI | ladrones, es a saber, los camareros de mi amo, los que poco 527 XVI | algodón, como cuando doran las camas. ~¡Buena venía la novia! ¡ 528 XVIII| venían con sus tocas de Cambray y con una vueltas junto 529 XVII | Éste me preguntó que adónde caminaba. Yo le dije que a Madrid. ~ - ¿ 530 II | me dejaron y yo empecé a caminar hasta que los perdí de vista, 531 XI | ha estado acá otra vez, camine al aposento de la criada, 532 VIII | lágrimas nos apartaron, y caminó adelante, quedando yo consolado 533 V | dejase probar la mano en las campanas me daban lo que podían haber 534 V | podían haber de sus casas. La campanilla, cuando salía el Santísimo 535 XVI | licencia para ir a hacer campo» me decían los muchachos 536 XVI | Saliéranme - digo yo - ya canas, como los muchachos agudos 537 II | la cual estaba colgado el candil, le derribó sobre un tercio 538 IX | aquellas calles a trechos unos candilones, de manera que se arde toda 539 IX | estudiaba la facultad de cánones y leyes, y que era gusto 540 XII | amo hubiese ido con otros canónigos a una huerta de donde no 541 XI | algo sucediese. Cantaba o cansaba sentado en el suelo enfrente 542 IV | noche, muertos de hambre, cansados y con calor por ser primavera. ~ 543 XVI | cosa no tenéis para qué cansaros, porque yo no me he de casar, 544 XVIII| mi ya amiga la Muerte se cansase de estar en pie - por la 545 IX | donde me vieses? ¿Qué día te cansé? ¿Cuántas noches pasábamos 546 IX | ventana cuando era hora. ~Cantábala o encantábala de noche y 547 V | arriba. ¡Considérese cuál cantaban ellos, pues no conocieron 548 IX | y decía a ella unos mal cantados tonos. Éste mudó al aposentillo 549 V | porque ansí como los que le cantan por uno, que dicen los del 550 V | no pude sufrir dejar de cantar, y satisfaciéndome en mi 551 VII | tuviere espesura de barba y cantare falsetes, se vaya a la cárcel 552 V | vísperas, y tras mí mi amo a cantarlas, o por decir como ello era, 553 V | órgano, y no más. Al alzar, cantó mi amo a ello acostumbrado 554 XIV | adrede, y si tuviese yo las capas de los que piensan que rompen 555 VII | la cárcel y se meta en la capilla. ~Que ninguna persona de 556 XVI | nada, y más si se pone un capillo de lienzo en la cabeza y 557 IV | su condición que el Gran Capitán por sus puños, que, luciéndosele 558 XIV | respondiónos que había perdices, capones, lindo carnero, mejor tocino 559 XVII | sacramentos y que le corten el capuz, que ya está graduado. ~ 560 VI | los que habitan los dos Caramancheles, Alto y Bajo. ~Hallé muy 561 IX | con necia determinación al carcelero, a quien amenazando con 562 XII | porque al cabo de tantos años carcoma había de haber entrado en 563 V | cara hinchada y con muchos cardenales y el brazo en una banda. 564 VIII | tú estás disgustado, que carecer de culpa es muy gran consuelo. ~ - 565 XI | se lo agradecí mucho, y cargando el pensamiento en buscar 566 XVIII| lado la Muerte y todos tres cargaron con ella - a quien yo seguí, 567 XI | sabiendo que había de huirse, cargase de cosas que se lo impidiesen? 568 VI | un aposento y el criado cargó con la ropa. Al bajar le 569 VII | hallase. Viome junto al Carmen y echáme cuatro ojos y yo 570 III | dél conocí que era primo carnal. Y es el caso que mi ama 571 IX | cual saca tres o cuatro carros que parecen los del sol, 572 VII | Iten, que empiecen la carta diciendo: «La de vuesa merced 573 VII | Que si las susodichas se cartearen con sultán Solimán no puedan 574 XVI | sí, que sin quererlo me casaban. ~~ 575 XV | estraños, particularmente casamientos, y más si un hombre habla 576 XVI | Aquí de Dios, que me casan!», no lo debe decir aquel 577 XVIII| quien venía a castigar, casándolos con ellas -. Vos, señora, 578 IX | licenciado, porque decían que en casándose no se estudiaba; y yo venía 579 XVI | señor Antonio, si yo me casara os diera una sortija de 580 IX | ellas y nos criaban para casarnos. ~Su casa estaba más arriba 581 XVII | del daño que le amenazaba. Casáronlos, y a otro día de la boda 582 XVII | Mardoqueo; porque si quería casaros con esa mujer, vos le habéis 583 XVIII| quien estuvo a pique de casarse? Vení conmigo, que seguramente 584 XI | otro encima del jubón, un casco y una rodela con una espada 585 XIII | de tecla y de fuelles mis cascos, echaba el bellacón una 586 VI | merced, señor Fulano? No se case si no le dan cincuenta mil 587 XIV | veces desta manera, en otros casos - pues con el sentimiento 588 XVIII| que los que habían de ser castigados por fuerza vinieron. ~Sentado 589 XVIII| antes? Y vengo determinado a castigarlos. ~ - Algunas viudas están 590 VIII | información tan bastante para castigarme. Al fin, Lázaro, yo estoy 591 XVIII| casasen ellos. Justos dos castigos: el uno, que se hiciese 592 IX | donde de ordinario se veen castillos de diversas colores, cuya 593 XVI | muda, que parece que va a castrar colmenas con las demás cosas 594 VII | río lo que era luna, y tan caudaloso que le forzó a desnudar 595 VII | hombre, cosa que a mí me causaba no poca admiración, porque 596 XVIII| amigo me daba! alegréme y causáronme admiración tres cosas: la 597 XVI | libertades», pues la mía querían cautivar sin dejarme por dónde poder 598 XV | llevósela poco a poco aunque cayéndose, y entrándola en una caballeriza 599 XI | sucedióme mal, porque como cayese en casa de un oidor proveído 600 VIII | más que para hacer dellas cazuelas? ~Abrazóme segunda vez, 601 XV | tuviese de aposento el que la cebada ocupaba - en el cual estaba 602 VI | de dos cosas: la una de cebar el pichón y la otra de que 603 VI | primero la amiga que la cebó con ciruelas de Génova. 604 IV | la cual había carnero o cecina fiambre halló una jarra 605 XVI | tan hermoso para que me cegase! Es cierto verdad que las 606 XVII | hasta que el marido Ulises cegó los ojos a su mujer, que 607 XV | aguardase a la puerta de la celda y acertase a pasar por ella 608 IX | exaltado con decir que se celebraron en Barcelona, a donde en 609 XV | hubiese subido el calor al celebro, empezó a poner por obra 610 VII | el susodicho de los ojos celestes fuere moreno, que se meta 611 XIV | esta manera, no hablando de celo, porque no es de esta cuadrilla, 612 XIII | mostrándose enamoradas y celosas la una de la otra, a cuya 613 XIV | envidia, y de ahí viene celosía, porque ella se pone para 614 VII | De lo caro era lo de las cenas, porque decía que a tales 615 IV | satisfacerse. ~A otro día cenó nuestro amo el pastelero 616 XIV | Oh, los peligros que le cercan al que anda por el mundo! 617 XVIII| mucho que hacer. A cuyo cerebro me subieron unos flatos 618 III | yo hombre más alto ni más cerrado de barba, más negra ni tan 619 XVIII| Y con todo, los ojos cerrados - le dijo - . Pues el haceros 620 XVIII| luego que entró la Muerte cerraron, y la gente que antes estaba 621 III | conmigo. Y a todo esto no cesaba yo de mirarle, y era ocasionado 622 XVIII| el tormento aún no había cesado; cuando la oigo decir: « 623 VI | que aunque pierdan una cesta, con una mano que acierten 624 VI | discípulos, encubiertos con unas cestas en los brazos porque si 625 X | antes se cayeron de una cestilla en que le habían traído 626 VII | Que todo comisionario sea chiquito, carirredondo, alto de cintura, 627 IX | de Nuestra Señora, Corpus Christi y Jueves Santo devotamente 628 VI | amigas salían determinadas a chuparlas en chapines bajos, y la 629 VI | por su paciencia que el Cid por sus puños. Su mujer 630 IX | cuerpo. Y si la pasión no me ciega, no ha acertado naturaleza 631 VI | más interesables tal vez ciegan - llevan éstos lo que otros 632 VI | yo desde allí camino de Cigüenza, de donde salí a otro día 633 I | mejor madres, me hicieron un cimiento en el estómago de sopas 634 VI | cincuenta o cien varas de cinta, ellas por unas bocas como 635 VIII | nos trató como a moros, circuncidándonos la carne que la dábamos 636 Ram | vuesa merced recibí con circunstancia tan noble como no serle 637 VII | aún de todos los lugares circunvecinos a ella; y tanto es verdad 638 XII | ellos iba al estudio por un cirujano que me tomase la sangre. 639 VII | fríos. ~Que todo músico de cítara no pueda comer más que fideos 640 I | y poniendo las manos y clavándolos en el cielo me bendijo. ~ 641 IX | gruesos y colorados, con dos claveles que, si se hubieran de marchitar 642 XVIII| llevárades castigo, mas usando de clemencia por vuestro marido, que 643 V | introitu mi amo y otros dos clérigos, y yo me apercibí para entonar 644 V | podía muy bien, a no ser tan cobarde que, puesto en ella, se 645 VI | porque ansí como los enfermos cobran salud con el agua de aquella 646 IX | se esconde, diversidad de coches muestran muchos por uno 647 VII | vino, salvo hipocrás, y cocido, porque entonces es golosina 648 VIII | carne que la dábamos que nos cociese y guisase, y fue este el 649 VI | docena de primos bodegoneros, cocineros, despenseros y otro género 650 XVI | dábades mujer que todos me la codiciasen si pueden espantar los niños 651 XVI | dé mujer que todos te la codicien y ninguno te la alcance»? ~ - 652 XVIII| una vueltas junto a los codos y unos guantes de media 653 XVI | empezada en un punto, como las cofias que las mujeres para sí 654 VI | aquellas damas, llamadora de la cofradía, Marica y yo, nos comimos 655 III | debajo de un escalera, un cofre con mi llave y la del aposentillo. 656 XVI | porque si pusiera la mira en cogerla algún dinero o cosa que 657 XII | Cuerdo, pues no quiere que le coja la muerte sin haber hecho 658 XV | burlaron dél, de que enfadado y colérico dio parte a su amo del caso, 659 IV | orinar?» Entonces confirmé lo coligido y le dije ansí: «Hermano, 660 IV | es también verdad que del colmado sentimiento apostaban a 661 XVI | parece que va a castrar colmenas con las demás cosas que 662 VIII | mirad cómo se ha puesto colorada.» ~Respondió ella: «No por 663 VII | entienda haya de ser con comadre, porque frisa lo uno con 664 IV | estotros no les rasca nadie, cómales donde les comiere, fuera 665 VII | cositas de sus manos de que coman. ~Que los rocines de los 666 XIV | despedirme y ellas quedaron combatiendo aquel torreón, que a mi 667 XIII | uno dellas y empezaron a combatir mis dineros, que a eso miraba 668 XVIII| estos días? ~ - He ido a la comedia de allí en un coche, y hémonos 669 XVIII| amigas; no iré a todas las comedias; no saldré fuera tan a menudo; 670 XVI | porque como ellos no lo comen está por unas partes negro, 671 XVII | los tocantes a la edad. ~Comerán los dos juntos. Si llegare 672 XIV | puede buscar y la gana para comerla no. Buen ánimo - me dijo 673 II | por huir dél cuanto por comerle seguro se entrase por la 674 XIII | vida sin cuidar más que de comerme lo mejor que a las manos 675 X | hacer un plato de sopas y comérselas, cosa que no se puede poner 676 IX | está en el mundo quien la cometió y no os quedaron a deber 677 VI | una muy mala vieja. Aquí comí más que en todas las casas 678 XV | diciendo: ~ - Ensíllamela en comiendo, que he de ir fuera. ~Salió, 679 IV | nadie, cómales donde les comiere, fuera de que su merced 680 VI | mujeres a un tiempo lloraron, comieron y bebieron se creerá en 681 IV | donde no le viesen se la comió a sopas, y como lo dulce 682 V | fue regalado de los dos. Comióse las pechugas, casi los lomos 683 VII | no haya bobos.~Que todo comisionario sea chiquito, carirredondo, 684 VI | y no era de las peores comodidades del mundo por ser hombre 685 V | le dije que tenía natural cómodo para aprender con facilidad 686 X | ventajas que a todos los cómodos el mío hizo, no será razón 687 IX | han gozado, a que ha sido compañera una recta justicia, causa 688 VI | ayuda a todo de las buenas compañeras. Pasó aquel día y el siguiente 689 XIV | que se quería bien no se compara nada - envía tras un trabajo 690 II | de comer y de cenar. ~La compasión no se les debe a ellos, 691 II | mujeres de ordinario son más compasivas. Y como mi padre volviese 692 IX | serlo de tanta que pudiesen competir con ellos, y para esta parte 693 VI | particularmente siendo todos cómplices en el delito? La amiga digo, 694 XVIII| el cuidado de su mujer en componerse. ~Yo conté a mi amiga lo 695 XVIII| empezamos nuestra obra. Y compradas que tuvimos muchas cosas 696 I | aquellas mujeres que aunque compran el manto entero no se sirven 697 XIII | bobamente.» Y fue el cómo comprando una cadena que pesase el 698 XIII | haber probado en otra. ~Compréla como he dicho, y una sotanilla 699 II | reales de ganancia. Y él compró unos cuantos pollinos, con 700 VII | bien que hoy lo echo menos. Compróme sayal para hacerle y, acabado, 701 IX | padres y los míos, o nos comunicábamos todos. Qué noches, Lázaro, 702 IX | las dos una. Por allí se comunicaban sus padres y los míos, o 703 VIII | tanto que aunque vio a lo concebido el desengaño me dijo que 704 IX | que se hurta que el que se concede. ¡Oh, cuánto más amable 705 VII | hagan libros; a las cuales concedemos, por el continuo estudio, 706 IV | con más que distinto, nos concedieron llegásemos y desampararon 707 III | empecé mi obra acudiendo a lo concertado. Teníalos locos de contento 708 XVII | consolador y desconsolado concertásemos en género, número y caso, 709 VI | le caían de las manos los Concetos de Ledesma ni los antojos, 710 IX | dello celos ni aunque los concibiese lo podía impedir, por estar 711 X | alguna vez. ~ - No, en mi conciencia - respondió. ~Mas no se 712 VI | el mayor estudiante, y le concluía siempre. Éste conocía ya 713 Ram | como a todos es notorio, concurren loables partes; por cuya 714 VII | veces, que sea desde luego condenado ya que no es bien entendido, 715 VI | y todo vino a parar en condenarle en costas por haber mostrado 716 VI | Digádesme, aleves condes,~~~~ ~~~~ ~~~~~~ ~~~~¿qué 717 VI | presente hicieron; y yo sólo me confesaba bien, porque era verdad 718 X | humildes narices. Esta tal, confesándose como los muchachos suelen, 719 II | respondiérale yo que si por confesarle por tal se eximiera de la 720 XVIII| creyese y a la mañana se confesase, pues de nadie se podría 721 XII | Caí en el suelo pidiendo confesión y ellos cogieron la puerta. ¿ 722 X | desenvolturas de su ama, y como el confesor viese que para sí pasaba 723 XIV | doblón me le dio. ~Yo le tomé confirmando con ello lo que antes habían 724 IV | había de orinar?» Entonces confirmé lo coligido y le dije ansí: « 725 III | hizo mil regalos, dándome confites y dineros y ofreciéndome 726 XI | noche tenebrosa, llena de confusión y amarga, encubriese de 727 XVIII| que tan en casa tenían, se conjuraron y haciendo un escuadrón 728 XI | cómo viene desnudo? ¿No conoce también estos coletos? ~ - 729 XI | importa, supuesto que no nos conocen, antes habremos de pedir 730 XVII | su memoria presente y que conocería esta verdad en todas las 731 VIII | Ara, señor - le dije - , ¿conoceríades vuestra cadena? ~ - Como 732 X | fiase me dijo, por las tan conocidas ruinas que dellos suelen 733 XVIII| grandísimo miedo, diciendo: ~ - Conocidos tengo aquí yo. ¡Ah, Muerte 734 XI | mi caro señor en pelota. Conociéronle y echándole mano dijeron: ~ - ¿ 735 III | me dijo si tenía quién me conociese. ~ - ¿Para qué?~ - Para 736 XIV | acabar las amistades este conocimiento se dice que trajo consigo 737 X | entenderán por lo menos que se lo conociste en él; y a este paso todas 738 XVII | agradecido y quiero que conozcáis que el haberme doctrinado 739 XVII | que acreditaros, que ya conozco a los dos y sé su trato 740 IX | tanto amaba no tuviese algún conque que me sisase parte del 741 XIV | tienen posibilidad para conquistar otra o volver a la amistad 742 XVII | mujeres tienen y diga luego consecutivamente: «Todas cuantas la han tenido 743 XVI | lo hallo áspero. Si los consentís, ahí os han de comer lo 744 VI | pecado en que vosotras no consentistes y ahora estáis con muchos 745 VIII | agravaría más mi delito, y no es considerable que un hombre de mis partes 746 XI | mi alcance, yo le había considerado en que no me alcanzase. 747 IX | el paje. Yo que tal oí, considerando la hacienda por lo menos 748 XVI | otro día que la fui a ver. Consideré qué me sucediera si llevara 749 XVI | engañó a Eva. Cuál estaría yo considérelo vuesa merced y junto con 750 V | gateé por un quirie arriba. ¡Considérese cuál cantaban ellos, pues 751 IV | dentro y halló que era dulce. Considerólo miel rosada o otra cosa 752 XIV | Y era justicia, por el consiguiente, que yo hallase a quien 753 I | y entre algunos que le consolaban diciéndole: «¡Buen ánimo, 754 VIII | caminó adelante, quedando yo consolado de lo que me había sucedido 755 XVII | los diablos!», para que consolador y desconsolado concertásemos 756 VII | toda persona que pudiendo consolar al necesitado con obras, 757 VII | necesitado con obras, le consolare con palabras. ~Que el que 758 XI | umbral de una puerta. No me consoló nada aquello, porque era 759 XVII | enfermedad de que murió consta por lo general, y porque 760 XIV | consuelo para el que quiere y constancia para no volver a ellas; 761 XIV | habiendo con qué, presto se consuelan. ~De manera que me vi como 762 XVI | mostrará en no ensancharse; consuélese, si tuviere dineros, con 763 XV | trigo la oruga, que si no consume el grano le deja vacío. 764 VI | oficial de aquella obra contaba algún lastimoso suceso, 765 VI | la mañana las hallaba le contaban las desgracias que desde 766 XVIII| eso van entrando tan por contadero que casi no está abierta 767 VI | ocupado en papeles de la contaduría, cuyo menester es antídoto 768 VIII | quise y por el camino me fue contando el caso y cómo apenas se 769 XV | quien era muy apasionado, y contándole lo que pasaba habló a otro 770 XII | no se hartaba de reírlo y contarlo. ~¿Quién le sisará a vuesa 771 X | instruido en el modo que en contarlos he de guardar, digo que 772 IX | en la ciudad es imposible contártelo si no lo ves. Pónense en 773 XVII | fue, y todo es oro. No la contenta la luz de la sala y menos 774 VII | penado. ~Que las busconas se contenten con lo que se les diere, 775 V | sacristán tuerto. Éste se contentó presto de mí, porque le 776 VI | trueco de verse en ella, en contingencia de que lo que le amenaza 777 IX | gustar sus padres de la continuación de mis visitas, bien sea 778 VII | cuales concedemos, por el continuo estudio, beban un poquito 779 VI | el corazón del cuerpo?», contósele lo que pasaba y levantándose 780 XII | que en aquellos tiempos contrajo un hombre, ayo que fue de 781 V | parecía que echaba él el contrapunto, porque ansí como los que 782 X | dolencia de mi dueño y la contraria salud de su mujer «érase 783 VI | serví seis meses sin que mis contrarios supiesen estaba en él, que 784 XIV | se quiere ninguna cosa lo contrasta para que la memoria, y junto 785 XV | las gentes; porque el que conversa con un necio, ¿qué infortunio 786 V | tenga una vecina con quien conversar y a quien volver los ojos, 787 XVI | manera que hube de tener por convidada a la culebra que engañó 788 V | despide la lengua, ellos convidan, negros y dormidos, ¡ello 789 VII | nos hallaríamos mal si nos conviniésemos en habitar una misma posada. ~ - 790 VI | lo ha de atribuir a mal convirtiendo la triaca en veneno? Estáse 791 IX | pues en la sala, viene una copia de menestriles y otros instrumentos, 792 XVIII| cuál sería la comida! Copiosísima, es cierto, a no impedirlo 793 III | en un libro, y todas las coplas nuevas que salían. Regalábanme, 794 IX | cada una dellas cuarenta corazones. Éstas van más de ordinario 795 XIII | con su mujer, hermosa pero corcobada, que era tentarla el defeto 796 VII | que sin ella es como un cordero. ~Que cualquier persona 797 XVIII| dientes con que tirar del cordobán no usaba el oficio y padecía 798 V | y a las diez subimos al coro para oficiar la misa mayor. ~ 799 XV | valientes que riñeron a dos coros, pregonando y diciendo: « ¡ 800 IX | días de Nuestra Señora, Corpus Christi y Jueves Santo devotamente 801 II | una de las tapias de los corrales en casa de un su amigo, 802 VII | mala condición, mas que si corregidos, los repitiere algunas veces, 803 IV | uva y los que los hacen corren parejas, porque si aquellos 804 XI | no me alcanzase. Los dos corríamos de buena manera y ninguno 805 VIII | infortunio y la pesadumbre mía corrían parejas, y tanto que di 806 III | buena fortuna que me había corrido y ellos me respondieron 807 XVIII| Suplicaros sane de un corrimiento que a las narices me viene, 808 XI | Viendo, pues, que tanto corrió tras mí y que nunca me alcanzaba 809 V | Él estaba temblando y tan cortado que tenía más hundido el 810 XVI | a casa, y en acabando de cortarles las plumas y dar a cada 811 VIII | más cierto no acertar y cortarse el que más alcanza, que 812 XVII | los sacramentos y que le corten el capuz, que ya está graduado. ~ 813 XVIII| vine. ~Lo que en aquellas cortes se juraba era lo siguiente: « 814 Ram | que sus manos besa. ~JUAN CORTÉS DE TOLOSA~ 815 XI | en su casa le sucedió~ ~Cosí pues, para poner este intento 816 XI | de los grigüescos llevaba cosida, allí lloré la muerte de 817 XII | fácilmente pudiera, porque venían cosidas las sábanas. Hincó las rodillas 818 VII | letrados mozos hagan algunas cositas de sus manos de que coman. ~ 819 VIII | y podría ser, además de costarme muchos ducados, que me desterrasen 820 VI | a parar en condenarle en costas por haber mostrado satisfacerse 821 VII | dánselo, y quedan las faldas y costillas para el pobre. ~ - No me 822 IX | caballo vestido de moro con costosas y nunca vistas invenciones, 823 IX | otros ojos como los suyos, costosos para mí si bellos para ella. 824 VII | casamentero. ~Mi ocupación cotidiana era ir a los lugares con 825 II | hacienda y sin honra!» ~Pues crea que no le fue de ninguna 826 XV | en general en todos que crean que los naturales de sus 827 VII | della dijo que venía el río crecido, y se descalzó para pasalle 828 VII | leguas de allí, mas tal creciente llevaba él consigo que le 829 VI | será cristiano si no me cree. Esta pobrecita tenía algunas 830 XV | mano de las madres, que creen lo que ellos las dicen como 831 XI | viendo que no les falta nada creerán lo que les dijéremos. ~ - ¡ 832 XI | de la de fuera, porque creerían ser de casa y bajar en busca 833 XI | vamos buenos! ~ - Luego, ¿crees lo que dicen?~Con esto no 834 XVI | necia como el casamentero, creyera que ya estaba hecho el negocio. ¡ 835 XIV | como mi camarada lo fuese creyeron que yo lo era también. ~ 836 XVIII| cuando lo tal soñase lo creyese y a la mañana se confesase, 837 XVIII| estaba, y entonces divertida, creyó que era suegra, y volviendo 838 VII | que se acuerda de nosotros cría para su servicio tanta diversidad 839 IX | otros venían en ellas y nos criaban para casarnos. ~Su casa 840 XII | para qué?, para enviar un criadillo que con ellos iba al estudio 841 VII | pueden comprar perdices, críales vaca, porque un pedazo de 842 I | medio, tuvieron devoción de criar un niño de los expósitos 843 XII | para ello, y que no eran criaturas, asiéndome de los brazos 844 XIV | con plumas; y como el dar críe soberbia y osadía, di un 845 XVIII| muy honradas y muy buenas cristianas que están rezando en la 846 XI | con la vida y en tierra de cristianos, fuera de que los ojos de 847 IV | viernes de una estación a las cruces, diré mejor, de estación 848 XIV | hubiéramos ofendido, cuya crueldad siempre fue mayor que la 849 VI | fueren y serán. ~Azotáronlas cruelísimamente, y es tal la ira de la mujer 850 XIV | celo, porque no es de esta cuadrilla, supuesto que este nombre 851 III | otra alguna cosa; tanto la cuadró lo que de la fianza le dije 852 IV | cuatro?, al cabo de los cuáles me vinieron en un día dos 853 | cuánta 854 | cuantas 855 | Cuántas 856 IX | invención gustosa. Empiézase la Cuaresma con la devoción que aquellos 857 VII | haya de dar un real y un cuartillo a quien la mirare. ~Que 858 XIII | he dicho, y bueno lo que cubría el herreruelo. ~Este tal 859 I | por ladrones.» Mi madre se cubrió el rostro y entró en una 860 XI | vestiré.» Diome con qué cubrir las carnes, y por el gusto 861 VII | Iten, que si sintiere cuchilladas en la calle se pueda abrazar 862 XII | los brazos y sacando unos cuchillos largos me amenazaron con 863 VII | presente traen los vale, nos cuentan grandes cosas de importancia, 864 VII | condición sea tenida por cuerda si dijere hará con cólera 865 XIV | y menos curaron, y éstas cuestan cien reales. ~ - ¡Ah! - 866 IV | beber, bebió agua de la cueva fresca y se fue a acostar, 867 IX | para gozar de lo que yo cuidaba, la había de impedir; juró 868 XVIII| él trabajando y vos tan cuidadosa en engalanaros! ¡Llámenmele! - 869 XIII | tranquilidad de vida sin cuidar más que de comerme lo mejor 870 XII | le dio mi hermano, y no cuide de azotar a nadie, particularmente 871 VI | siempre el hueso. ~Ésta cuidó entonces de dos cosas: la 872 VII | eso se ha de quedar para cuitadoras. ~Que se permitan las terceras, 873 XVI | tener por convidada a la culebra que engañó a Eva. Cuál estaría 874 III | Era tan negro como mis culpas, y como los dientes fuesen 875 IX | que ponía al otro en las cumbres, y yo atribuyéndolo siempre 876 XVIII| cuando la merced no me hagáis cumplida. ~ - En fin, ¿que sois calvo 877 XI | acordé de que si yo hubiera cumplido el consejo del difunto ermitaño 878 XII | hermana una santa mujer, y cumpliendo lo que se le ordenaba no 879 XVII | diesen libertad hasta que lo cumpliese. Dijo él que estaba llano 880 VII | casado seis días antes del cumplimiento dellos. ~Que la mujer que 881 IV | Deseaba salirme de su casa y cumplióme el tiempo este deseo, trayéndome 882 XIII | volver y a mí me prometí cumplirlo. Compré luego la cadena 883 XVIII| nadie se podría decir se curaba en salud. ~¡Ah verdad compuesta 884 XII | quería que entendiese en curar de su hacienda y ser señor 885 XIV | que en ocho días y menos curaron, y éstas cuestan cien reales. ~ - ¡ 886 XII | iglesia, como a hombre más curioso, que hiciese hacer una imagen 887 XV | que, fingiéndose el que la curó dijo que haría lo propio 888 VII | es bien entendido, a que curse por una semana el lado de 889 IV | manera sin ir a escuelas cursó, que se pudo graduar de 890 XIV | a Dios que mi nombre es D. Lázaro y que yo no he servido 891 VI | y le decía que su señora Dª Francisca, hermana de mi 892 XVI | mujer os traía.~ - ¿Cómo me dábades mujer que todos me la codiciasen 893 III | Regalábanme, queríanme y dábanme muchas cosas, y después 894 VIII | Por cuya causa, después de dadas gracias por la recebida 895 XIV | Tomad señor esta daga y dádmela. Haréisos pagado de lo que 896 XVIII| hallado las he traído. ~ - Daldas acá.~Pusiéronselas delante; 897 XIV | cualquiera acontecimiento daña y no aprovecha. Si no tiene 898 X | ojos en lo que le puede dañar, porque como sea nuestro 899 VIII | para en adelante, que no dañaría llevármela conmigo donde 900 XV | aquélla, mas que había de ser dándole cien reales ante todas cosas. ~ 901 Ded | disculpándome en unas cosas y dándote a entender otras, que si 902 XVII | donde a vos no os importe ni dañe. ~Él lo hizo como me lo 903 XI | los ladrones, porque les dañó a ellos lo mismo que a nosotros 904 XVI | quise roer el cabestro, mas dañóme mucho el decir «por ahora», 905 VII | pues evitan de mayores daños. ~Que toda dueña haya de 906 X | momento. El segundo, cuán dañoso sea abrir a nadie los ojos 907 VII | criado y porque es para él, dánselo, y quedan las faldas y costillas 908 IX | arte con que está puesto. Danzan ellos con gravedad y buen 909 XVII | libertad - si es que se la darán - será en parte donde a 910 XI | espíritu, aunque yo volase, me daría alcance. Pues no lo ha hecho, 911 XVIII| portal a limpiarlas; y podéis dármele en otra parte, cuando la 912 XIV | preguntámosle qué tenía que darnos, respondiónos que había 913 XVIII| bástaos lo malo que sois sin daros ocasión a que lo seáis más. ~ 914 IX | aguardaban los vuestros a dárosla a vos por mujer, supuesto 915 XIV | de las mujeres de aquella data, cuyos labios destilan miel 916 XIV | llegándose me dijo: ~ - Vos no debéis de llevar mil ducados. ~ - 917 IX | cometió y no os quedaron a deber nada, antes vos sois el 918 XI | al oficio o por lo que le deberán, seguros de que no se les 919 V | voy descubriendo en ti que debes serlo de buenos padres, 920 XVI | mujer salió de mi casa, debí de vivir doce años, el semblante 921 IX | no matárades esa mujer, debíades quedar pagado en no haberos 922 XIV | a más que a un respecto, debido a la persona o casa donde 923 VIII | edad no haría cosa que no debiese, que ya yo he conocido vivir 924 VII | quieren sea ansí, con la débil capa de un don, y a este 925 IX | que pospongo a ello lo que debo a mis padres, que acabaron 926 IX | que para llamar al criado decías mi nombre? ¿Eras la que 927 V | ojos, les dije: ~ - «Ojos, decídmelo vos.» ~ - «Mojicones han 928 VIII | qué sería bueno darla, sin decille no tenía parte en el pecado 929 XIV | don Lázaro, sino que para decírmelo más a menudo de lo que era 930 VII | puedan traer cartón, ni decirse don, ni largo el talle, 931 VII | cuando pensé que estaba en declinación la enfermedad vi que aún 932 XVII | caridad cuanto porque no se defenderá ella, porque a ningunos 933 Ded | todo el papel de Génova en defenderlas? ¡No me pasa por el pensamiento! 934 II | voluntad lo hiciera si por defenderle a él hubiera sido, más que 935 XVI | quedará esento della y podrá defenderse y ofender, porque un estoque 936 II | de que con tantas veras defendiese no ser su hijo, porque decía: « 937 VIII | la cárcel, el cual no se defendió ni dijo nada contra ello, 938 XI | pesadumbre aunque no llevaba las defensas que él, porque tenía determinado 939 IV | hacienda en agentes que le defiendan en las conversaciones y 940 IV | mala vieja hizo eso para no degenerar de suegra. ¡Vea vuesa merced 941 XVIII| dinero que tuviéredes y dejad de ser maestro de niños, 942 XIV | sus damas - el haberles dejado, dijo - son los que no tienen 943 XVII | mejor que cuando se casó. Déjale y toma el rosario. Unas 944 IV | romance de don Álvaro de Luna dejamos el rocín en calzas y jubón; 945 I | caridad, y si no hay con qué, dejan o ropilla o calzón o herreruelo 946 XV | demás valientes, para matar, déjanle que se venga él, pero ucé 947 X | Bien me parece a mí que me dejaran en la ermita, tanto por 948 X | día, el que viene tras él dejaría de hacer lo propio. Que 949 XVIII| y dijo que era imposible dejarlos de haber buenos entre las 950 XVI | mía querían cautivar sin dejarme por dónde poder rescatarla. «¡ 951 XII | presto por las hechuras, sin dejárselas siquiera ver primero. ~Él 952 XI | desafortunado de tu amo. ~Dejéle llegar cerca porque la voz 953 VI | dijo nuestra amiga: ~ - Déjemela acá, llevaréla a mi casa, 954 XIV | cosas tenía entre manos. Dejo aparte la desnudez y hablo 955 VI | estado, que poco ha se fue. ¡Déle al diablo, que no estoy 956 XI | fin, a quebrar por lo más delgado, que fue despedirme a mí 957 | demasiado 958 XVII | señor, y no hagáis esas demasías; y pues Dios se la ha llevado, ¡ 959 XIV | siento; mi parecer es que los demos a los dos por buenos, porque 960 XV | él. ~ - Pues decid que os den el hábito, que más sabéis 961 XVI | de tener otro nombre. ~«Denos licencia para ir a hacer 962 XI | alguien que nos guiase, nos deparó Dios un aguador que, aunque 963 VIII | la huéspeda se entrase a departir con él las más noches y 964 XVII | en tal trabajo no podía deponer de ningunos, decía exagerándolo 965 VIII | mucha parte della sea de depravadas costumbres, y pasa desta 966 XII | Lleve a su hermano a la mano derecha, que es mayor que él!»? 967 V | tuerto es, mas si vos pisáis derecho, que lo pague yo. Ojos que, 968 I | verdugo zurdo docientos azotes derechos Digo por su dinero porque 969 IX | lágrimas que segunda vez derramaba, que le dije para divertirle: ~ - 970 I | para que la rece, y aun derramar lágrimas oyendo el paso 971 VI | orinal estaba quebrado! No derramé ni una lágrima, porque pocos 972 V | voluntad, hallándola sola la derramó los celos por el rostro 973 IV | ver tan presto. Vi casi derribado el monte de mi paciencia, 974 XV | doctor, porque si ucé no derribare esta ciudad, quitarla ha 975 II | estaba colgado el candil, le derribó sobre un tercio de lino, 976 XVII | cosas~ ~En fin, tomé la derrota para Madrid después de pedido 977 XI | mí, Lázaro, que yo soy el desafortunado de tu amo. ~Dejéle llegar 978 VIII | heredera de su madre, no fea ni desaliñada; y como mi compañero trajese 979 IX | al que empieza a caer y desamparar al que va faltando la hacienda? ~ 980 IV | concedieron llegásemos y desampararon el cuerpo, por cuya vacación 981 XV | Est, aquel es. ~Dos leones desatados ni dos onzas no se pudieron 982 VI | contra la mala ventura. ~Desatáronnos a mí y a la dicha Marica, 983 XVII | Amiga, por vida mía que te desayunes, que una mujer que ha entrado 984 V | amo de suerte que pudiera desazonar a un viudo, ¡véase si era 985 VII | salí tras él y también me descalcé y desnudara a no mudar de 986 VII | venía el río crecido, y se descalzó para pasalle encomendándose 987 VI | jurando que unos frailes descalzos no hicieran lo que mi señora 988 VII | ello y las que había de descansar, porque como él me dijo 989 IV | cinco perrazos le estaban descarnando, por lo cual, de miedo no 990 VI | saber que por su falta le descartaban, y en teniéndolos volvía, 991 XI | por qué o cómo me quería descasar, daba por respuesta que 992 XI | pedir por Dios para ayuda a descasarme. Unos se reían, otros se 993 II | de aquellos religiosos me descolgó por una de las tapias de 994 VIII | concertaba lo que yo no desconcerté ni por el pensamiento me 995 V | de la pretina, con que la desconcertó un brazo y acardenaló todo 996 IV | aposentillo del muchacho y viese desconcierto tal, nos atormentó a todos 997 XVIII| despachado, que el juez le desconoció, y, diciéndole que no era 998 VII | está la gente que he dicho desconsolada, ansí que te podías venir 999 IV | amigo de la plaza venía muy descontento. Si esto es ansí, ¿no es 1000 XVIII| que si no se nos tuviese a descortesía que, doblada mi capa, nos 1001 VI | para volver en sí ganaba descosiendo lo que mal cosiendo perdió. ~