Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
Bartolomé de Torres Naharro Aquilana IntraText CT - Texto |
Jornada III
FELICINA, DILETA, DANDARIO, GALTERIO y AQUILANO.
FELICINA
Dileta...
DILETA
¿Señora mía?
FELICINA
¿Sabríasme tú dezir
quien vive sin alegría
si puede mucho vivir?
5
DILETA
¿Cómo así?
FELICINA
Porque después que me vi
herida de aqueste mal,
no reina plazer en mí
ni cosa de su metal.
10
Y en lugar
cuando me pienso alegrar,
procurando algún deleite,
hallo un querer amatar
el fuego con el azeite.
15
De otra banda,
sin qu'el cuerpo se desmanda,
con el pesar y su tema
la más preciosa vïanda
se me convierte en postema;
20
de tal suerte,
que se me haze tan fuerte
cualquier linaje de vida,
que si veniese la muerte
sería la bien venida.
25
DILETA
¡Ay, señora,
si tal oyese agora
tu servidor Aquilano!
FELICINA
No me lo mientes, traidora,
que lo tengo por villano.
30
DILETA
¿Quién creyese
que si yo tal te dijese,
que tú me lo concedieses?
Y aunque no te desplugiese
si agora verlo pudieses.
35
FELICINA
¿Ver, o qué?
Mala pascua Dios me dé
si tengo tal pensamiento;
que lo que ayer te hablé
muy fuera va d'ese cuento.
40
DILETA
¡Guay de mí!
Pues, ¿a qué vienes aquí,
y a tal hora, en el vergel?
FELICINA
Porque ayer le prometí
de me ver aquí con él.
45
DILETA
¡Qué saber!
Pues si no lo quieres ver,
¿dónde vas de noche a escuras?
FELICINA
Calla, que tomo plazer
en oílle sus locuras.
50
DILETA
Tú dirás.
Pero di cuanto querrás,
que yo, señora, te digo
que lo quieres tanto y más
que al alma qu'está contigo.
55
FELICINA
No te pene;
que así Dios mi alma ordene,
muy poca pena me da;
ni me plaze cuando viene,
ni me duele cuando va.
60
DILETA
No lo sé,
mas de grado juraré
que según siento tus vascas,
no coxqueas d'ese pie,
ni te come do te rascas.
65
Por tal arte,
que querrías abonarte
teniendo mal pensamiento,
cubriendo por una parte
lo que publicas por ciento.
70
Tal te quiero
como aquel mal calderero
que con mano mal certera
por soldar un agujero
haze diez a la caldera.
75
FELICINA
No haya más.
Siente y calla, si querrás;
haz oficio de discreta,
ves que no supe jamás
tenerte cosa secreta.
80
Pues, hermana,
no me culpes de liviana
lo que no hago por vicio;
que siendo mujer humana,
la carne haze su oficio.
85
Y en amar,
no sé quién pueda pasar
sin sentir pasión alguna,
que pocas pasan por mar
que no cuenten de fortuna.
90
Y a mi ver,
pues qu'el penar y el querer
cosa común ser parece,
harto haze la mujer
que quiere do se merece.
95
Sin mentir,
de mí no podrás dezir
que sin mucha causa afano;
porque no hay más que pedir
en el valor de Aquilano.
100
¡Cuán hermoso,
cuán gentil y cuán gracioso,
cuán cortés, cuán bien hablado,
cuán honesto y virtüoso,
qué bien acondicionado;
105
cuán varón,
cuán de cuánta perfición
qu'el Señor dotarlo quiso!
No me digan de Absalón,
ni me cuenten de Narciso.
110
DILETA
Dentro estás;
Dios sabe cómo saldrás.
FELICINA
¿Qué dizes?
DILETA
Digo, señora,
que lo alabarías más
si yo fuese qu'él agora.
115
FELICINA
¿Cómo así?
DILETA
Porque teniendo de ti
la promesa tal como ésta,
no estarías ya sin mí,
ni quiçá tan bien compuesta.
120
FELICINA
¡Qué razón!
DILETA
Sí, que l'es dado al varón,
y puede ver a su guisa
qué seda tiene el ropón
y qué lienço la camisa.
125
FELICINA
Así es;
mas sobre tal interés
y en cosa que tanto cuesta,
cuando no fuere él cortés,
tengo yo de ser honesta.
130
DILETA
Dios lo acuerde;
mas con rabia, ¿qué no muerde?,
con amor, ¿quién tiene rienda?
Nunca vi leña tan verde
que en el fuego no se encienda.
135
FELICINA
¿Cómo no?
Si tú fueses hora yo,
¿qué harías, di, grosera?
DILETA
Por la fe que Dios me dio,
ya sería, dentro o fuera.
140
FELICINA
¡Qué hablar!
¿Y cómo, sin más mirar,
lo harías de ese modo?
DILETA
Haríame de rogar,
aunque no mucho con todo.
145
FELICINA
Mas empero,
ya harías algún fiero,
fingiendo cualquier renzilla,
como quien dize: no quiero,
y échamelo en la capilla.
150
DILETA
Puede ser.
FELICINA
Tal sería tu saber.
DILETA
Mas, ¿tienes por cuenta cierta
que me venga Dios a ver
y le cierre yo la puerta?
155
Si te vaga,
porque sanes de tu llaga,
cuando en tal cosa te topes,
cierra los ojos, y traga
como quien bebe jaropes.
160
Más te digo
si te consejas conmigo:
que te hazes mala fiesta
en ser avara contigo
de lo que poco te cuesta.
165
FELICINA
Por no errar
debrías considerar
que las honras suelen ser
muy pesadas de ganar
y ligeras de perder;
170
y perdidas,
son así desparecidas,
que si queremos cobrallas,
las haziendas y las vidas
no bastan a rescataIlas.
175
DILETA
Tú te engañas,
porque con tales entrañas
los cobardes y los ruines
no hazen grandes hazañas
por mirar mucho los fines.
180
FELICINA
Calla agora.
AQUILANO
Mas callen todos, señora,
sino yo, porque me avezas
a sentir de cada hora
qué dezir de tus grandezas;
185
y diré,
aunque nunca acabaré
de contar en cuanto viva,
con cuán grande amor y fe
es mi vida tan captiva.
190
FELICINA
Di, traidor,
¿y cómo tan sin temor
osabas entrar aquí
y ofender a tu señor
y dañar a ti y a mí?
195
AQUILANO
Por querer,
a más que se debe poner
quien tan alto bien desea;
que amor no suele temer
ningún peligro que sea.
200
Antes digo
que quien deja sin abrigo
al coraçón por la vida,
que de sí propio enemigo
y de sí mismo homicida.
205
Pues, veamos,
¿hay razón porque perdamos
una gloria tan sin cuento
si el fin de cuanto afanamos
es buscar contentamiento?
210
Mas, señora,
si tú me mandas agora
que me torne con mi daño,
más quiero servirte un hora
que vivir contento un año.
215
FELICINA
Por mi grado
ya debrías ser tornado
y aun dejar de ser venido.
AQUILANO
Hágase con tu mandado
la voluntad de Cupido...
220
DILETA
Yo no quiero,
pues del mal que mueres muero,
que te partas con tal queja.
FELICINA
Váyase para grosero,
que buena prenda nos deja.
225
AQUILANO
Por tu amor
dejo la prenda mejor
que en mi casa yo tenía,
y del mundo la menor
que a ti dársete podría.
230
Y he plazer
de que quede en tu poder
la cosa que m'es más cara,
y ojalá podiera ser
qu'el resto también quedara.
235
FELICINA
En buen hora;
pues, ¿cómo te ibas agora
y tornas en ese punto?
AQUILANO
Porque en ti veo, señora,
mi mal y bien todo junto.
240
FELICINA
¡Qué sabido!
Por mi fe que tu sentido,
tus cosas y tu cuidado,
más son de loco perdido
que de amador concertado.
245
AQUILANO
Tu figura
de mayor mal que locura
me haze merecedor,
y es un bien de tal ventura
que no pudo ser mayor.
250
Ves aquí:
tan ledo peno por ti
que por más mostrar mi fe
muero de amores de mí
porque tan bien me empleé.
255
Mas andar,
si te puedo suplicar,
las rodillas por el suelo,
no me mandases tornar
tan ajeno de consuelo.
260
FELICINA
¡Ay! ¿Qué siento?
¿Si han habido sentimiento
de mi maldita salida?
Salte afuera en un momento;
ve, traidor, que soy sentida.
265
AQUILANO
Eso no.
Donde el amor me faltó,
la vida me falta agora.
¡Ay, ay, ay, que muerto so!
Socórreme tú, señora.
270
DANDARIO
Hora ver.
¡Hi de Dios y su poder!
¿Qué es esto que aquí resuena?
Mal pecado, debe ser
algún alma que anda en pena.
275
Por San Pego,
porné la mano en un fuego
y a mi salvo juraría
que es el alma d'aquel crego
que se ahorcó el otro día.
280
Ciertamente
ya se m'eriza la frente,
no puede ser sin misterio.
Por menos inconveniente
quiero llamar a Galterio.
285
¡Dormilón!
¿No te levantas ahón?
GALTERIO
¿Qué, dïabros, quieres ya?
DANDARIO
Yergue, yergue, bobarrón,
no te arrepientas quisá.
290
GALTERIO
Bozinero.
Madrugada de herrero
me parece esta mañana.
DANDARIO
Si supieses, compañero,
tú vernías más de gana.
295
GALTERIO
¿Cómo así?
DANDARIO
Que agora agora sentí
los gemidos d'un finado,
y aun entiendo, juri a mí,
que de miedo estoy cagado.
300
GALTERIO
¿Qué tal era?
DANDARIO
No lo sé, que si lo viera...
GALTERIO
Pues luego no es imposible
sino que es la candelera
que va de noche invesible.
305
DANDARIO
¿Quieres buena?
Quiçá no es cosa terrena,
como otras vezes se halla;
y si es alma que anda en pena,
será muy bien conjuralla.
310
GALTERIO
Mía fe, sí.
DANDARIO
Comiença, que juro a mí
de ayudarte con mis mañas;
yo te doy la mano a ti,
que sabes muchas hazañas.
315
GALTERIO
Soy contento.
Tanto negro sacrimento
venonemo cervolín,
do sancti codo quimento,
si eres cosa buena o ruin,
320
te conjuro.
Por la fe d'el vino puro,
con las bestias de la mar,
y el alma del Palemuro,
y el santo de mi lugar,
325
y también
por la santa jurialén,
con la cruz del charnecal,
la quillotra de Jaén,
con el gran cirio pascual;
330
por los cerros,
por los lobos y los perros,
por lagartos y culebras,
por los ajos y cencerros,
por maçuelos de tinieblas;
335
por perdones,
por buldas y por sermones
que ponen por los altares,
por los grandes çancarrones
de los santos Doze Pares;
340
por vigillas,
y por las Siete Cabrillas
y el bordón de Santilario,
la rueda de campanillas
y el harpón del campanario;
345
por barrenas,
por coyundas y melenas,
por el barzón y la reja,
por el mar y las arenas,
y el aldaba del iglesia
350
por el ajo
que da sabor al tasajo
y a las morzillas olor,
por la soga y el badajo
de la campana mayor;
355
por l'arrope,
por las colmenas de Lope,
por el collar del jubón,
por el mango del guisope
y el asa del calderón;
360
por las migas
que nos hinchen las barrigas,
con el unto del borrego
te conjuro que me digas
si eres el alma del crego.
365
DANDARIO
Ya podría
ser la de Juana García,
jabonera de Laredo,
porque diz que el otro día
la quemaron en Toledo.
370
GALTERIO
¿D'ésas era?
DANDARIO
Alcahueta y hechizera,
la mayor que nunca vi.
GALTERIO
Santigüémonos siquiera,
no estuviese por aquí.
375
DANDARIO
Sí, por Dios,
rezemos, cuerpo de nos.
GALTERIO
Crialeisón del paternostra
qui ex in celis lo dinos
tentaciones vita nostra.
380
DANDARIO
Daca, hermano...
Por la fe del Soberano,
no sé quién bulle los pies
allá, de cara al mançano,
debajo del aciprés.
385
GALTERIO
No ha poder...
¡Ah, no praga a Lucifer,
y es aquel que está ahí echado!
DANDARIO
¿Quién, dïabros, puede ser?
Par Dios, pareçe finado.
390
GALTERIO
¿Quál haría?
¡Valme la Verge María!
Y Aquilano me pareçe.
DANDARIO
Cosa imposible sería,
mas a vezes aconteçe.
395
GALTERIO
Pasa allá,
que estará vivo quiçá;
tentémosle las narizes.
DANDARIO
Juri a diobre, bien será
hazerlo, pues que lo dizes.
400
AQUILANO
¡Oh, villanos!
No me toquen vuestras manos,
que viveréis pocos días.
Dexat comer de gusanos
estas tristes carnes mías.
405
¡Ay, que muero!
DANDARIO
Válate Dios verdadero,
¿qué desdicha te siguió?
¿Qué haremos, compañero?
GALTERIO
Eso te pregunto yo.
410
DANDARIO
¡Ah, señor!
Dinos hora tu dolor,
que nada non perderás;
ya sabes con cuánto amor
haremos lo que querrás
415
AQUILANO
Es mi mal
una herida mortal
que yo mesmo me la di,
y una ponçoña real
que por los ojos bebí,
420
y una pena
que la tengo por tan buena
como el mal del paraíso,
y un morir que Dios me ordena,
cual mi ventura lo quiso;
425
y una llaga
que me dio Amor con su daga,
siendo a los braços conmigo,
y un fuego que no se apaga,
y una pasión sin abrigo;
430
y una hiel
tan dulce como la miel
sacada de los panales,
y un bien que no hay sino aquél,
y un mal que es rey de los males;
435
y una suerte
juntamente flaca y fuerte,
y un plazer sin alegría,
y una manera de muerte
que cualquier se la querría;
440
y un pesar
ligero de comportar,
y un pensamiento rabioso,
y un querer para matar,
y un daño muy provechoso;
445
y una amiga
cuyo amor me prende y liga,
que punto jamás afloja,
y una preciosa fatiga,
y una bendita congoja;
450
y un afán
que mis amores me dan
por reposo en viva llama,
y un fin que pocos harán,
y un comiendo de la fama;
455
y una fe
que otra tal jamás no fue,
y un amar con apetito,
y un servir no sin porqué,
y un desear infinito;
460
y una gana
de tomar muerte temprana
por dejar vida durable,
y una fiebre que no sana,
y una dolencia incurable;
465
y un tormento
con el cual peno contento
y aun moriría pagado,
y un cortés conocimiento,
y un virtüoso cuidado.
470
Finalmente,
no me pidas al presente
más nuevas de mi tristura,
y apareja encontinente
la vezina sepultura.
475
GALTERIO
¡Oh, mesquino!
¡Cómo lleva mal camino
y se muere el pecador!
Corre, ve presto, hazino,
dilo al Rey, nuestro señor.
480
Vey volando,
mientras lo estoy conortando.
DANDARIO
Yo haré cuanto conviene.
GALTERIO
Pareçe que va espirando,
quiero ver qué pulso tiene.
485
¡Oh, cuitado!
¡Cómo mueres malogrado!
Noramala acá naciste
para morir desdichado
cuando en más favor te viste.
490
¿Qué harán
cuando tu muerte sabrán
tus parientes donde son,
cuando a mí, pobre gañán,
me llegas al coraçón?
495
Dios quisiera
que en tu nombre yo muriera
una vez y dos, y tres,
o me costaras siguiera
la soldada d'este mes.
500
Dios bendito,
de aquí te mando un cabrito
si no muere en este día,
y a la gloria de san Pito
prometo un Ave María,
505
y han de andar
al santo de mi lugar,
que quita dolor de muelas,
y aun prometo de llevar
una branca de candelas.
510
Desde aquí
yo aburro un maravedí
si escapas de aqueste mal,
aunque sepa, juri a mí,
de quedar al hospital.
515
Cuanto gano
daría por verte sano
como espero de te ver,
y porque siento, Aquilano,
cuánto bien el Rey te quiere,
520
y cuán cara
l'es tu presencia y tu cara,
tu servir y tu manera;
que entiendo, si él te engendrara,
la mitad no te quisiera.
525
Por la villa
ya dizen a maravilla
que eres hombre tan sesudo,
que has de ser rey de Castilla
después que muera Bermudo.
530
No hay dubdança,
ni daría mi esperança
por tres brancas hoy pagadas,
que espero henchir la pança
de buenas migas tostadas.
535
Dios lo haga,
y te escape d'esa llaga,
y te libre de la muerte;
que si yo vivo, y me vaga,
mil servicios quiero herte.
540
AQUILANO
Calla ya;
llégate, por Dios, acá,
que un plazer quiero de ti.
Si mi ventura querrá
que yo muera luego aquí,
545
tomarás
lo poco que hallarás
en esa bolsa mesquina,
y de mi parte dirás
a la infanta Felicina
550
que el tormento
fizo con el pensamiento,
visto mis días postreros,
que hiziese testamento
do dejo tres herederos;
555
y nombrados,
para que mis tres estados
se repartan sin querella,
por mí mejor señalados,
serán Dios, la tierra, y ella.
560
Y así quiero
que lleve Dios, lo primero,
el alma, como es razón,
y la tierra el cuerpo fiero,
y ella el triste coraçón
565
que de grado
quiere estar a su mandado;
pero dile, por tu fe,
que le sea encomendado,
pues tan suyo siempre fue.
570
Lo demás,
dile tú lo que querrás;
que no puedo más hablarte,
porque el alma, sin compás,
se me va por cada parte.
575
GALTERIO
Pues, señor,
júrote a mí, pecador,
que nada no te he entendido.
AQUILANO
Así cumple a mi dolor;
todo me viene nacido.
580
GALTERIO
¡Pese al cielo!
Pues que tanto te lo ruego,
dime claro por qué mueres.
AQUILANO
No me atizes más mi fuego;
déjame estar si quisieres.
585
GALTERIO
¡Qué pesar
es oír ni razonar
con estas gentes de villas,
que nunca saben habrar
sino por retartalillas!
590
Hora ver;
para pedir de comer
el hidalgo y el gañán,
¿qué dïabro es menester
son dezir: daca del pan?
595
Los groseros,
estos grandes caballeros
que por llamarse sabidos
van gastando sus dineros,
después no son entendidos.
600
Y a los tales
que son de casas reales,
si desean ser perfectos,
más cumple ser liberales
que sabidos ni discretos.
605
Y así es:
presume uno por tres
d'esta gente palaciega,
no saben todos después
desollar una borrega.
610
Pues, verás,
ya ves el punto en que estás,
harás mejor de aclararte;
que si mueres, nunca más
te diré parte ni arte.
615
O siquiera,
¿no ves que d'esa manera,
hablando por las narizes,
tú te rompes la mollera?
Yo no fago lo que dizes.
620
¿Traquear?
Tú no me quieres hablar,
Dandario tarda en venir.
Dome a Dios de descansar
y echarme un rato a dormir.
625