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Bartolomé de Torres Naharro Aquilana IntraText CT - Texto |
Jornada IV
BERMUDO, DANDARIO, AQUILANO, POLIDARIO, ESCULAPIO, GALIENO, FELICINA, GALTERIO y FACETO.
BERMUDO
¡Oh, Fortuna descortés
traidora, basta plazeres!
¡Por cuán poco interés
tan mucho dañarme quieres!
Baratera,
5
después que por tu manera
todo el mundo te depraba,
¿pesábate ya siquiera
porque yo no me quejaba?
Son tus dones
10
pagar en tribulaciones
a los que das esperanças,
¡terrero de maldiciones,
saco roto de alabanças!
Tus botines
15
todos van a do los fines,
do ganan siempre los menos;
que eres madre de rüines
y madrastra de los buenos.
Y eres ciega,
20
pero más el que navega
por tu mar desordenado
y el que a tu sombra se llega
queda dos vezes mojado.
Sé yo, triste,
25
que ningún bien me heziste;
antes, porque era tan bueno,
hijo propio no me diste,
mas que quitas el ajeno.
¡Oh, Aquilano!
30
Quedases tú vivo y sano;
muera yo, que lo deseo.
Ven acá, dime, villano,
¿dónde está, que no lo veo?
DANDARIO
Helo allí.
35
BERMUDO
Hijo mío, ¿qué es de ti?
¡Maldito sea el dïablo!
Dime, ¿cómo estás así?
Háblame, pues que te hablo.
AQUILANO
Mi señor,
40
es tan grande mi dolor
que no me deja hablar,
y se me haze mayor
en causarte a ti pesar.
Hame dado
45
tan rezio en este costado
desde ayer a medio día,
que de mí estoy espantado
cómo vivo todavía.
Sin sentido,
50
porque el dolor ha crecido
y esta noche tanto, en fin,
que como loco perdido
me soy bajado al jardín.
BERMUDO
Pues, verás,
55
yo quiero, si tu querrás,
que te suban a mi lecho.
AQUILANO
No, señor, que peno más,
y el moverme no es provecho.
BERMUDO
Ora, pues,
60
levanta presto los pies,
di que mis médicos vengan;
partan luego todos tres,
que punto no se detengan.
GALTERIO
Mas, señor,
65
¿quieres sanallo mejor?
Yo conozco un buen físico:
Pero Gil, el herrador,
que me sanó mi borrico.
Y ha sanado
70
la burra de Antón Machado
y el asno del mesonero;
basta qu'es más aprobado
que dos vezes el barbero.
BERMUDO
Tiempo fuera
75
que holgara y me riera
de tus cosas y de ti;
pero así, nunca Dios quiera
que plazer se llegue a mí
mientras dura
80
tamaña desaventura
cual me vino en este día,
porque dolor y tristura
me fuesen en compañía.
Muero en verte;
85
maldita sea la muerte,
que así lo quiero dezir,
porque a un hombre de tu suerte
no deja mucho vivir.
¡Quién te vido
90
de largas tierras venido
con gracia que Dios te dio,
y así tan presto querido
y estimado más que yo!
Sin dubdar,
95
bien eras tú de estimar,
capaz de gran señorío
suficiente a gobernar
muchos más reinos que el mío.
Yo creyera,
100
según la gracia y manera
que mostrabas a la clara,
si la virtud se perdiera,
que sólo en ti se hallara.
Pero vi
105
que me servías a mí
tan honesto y conçertado,
que no había quien de ti
no estoviese enamorado.
Qué prudente
110
gobernabas tanta gente
por tan discreto compás,
y no el reino solamente,
pero a mí, que es mucho más.
Mis pecados
115
te buscaron malos hados,
porque llore, si no sanas,
los tus años desbarbados
y el seso lleno de canas.
Ciertamente,
120
si yo veo que al presente
la muerte no te perdona,
yo prometo encontinente
de renunciar mi corona.
GALTERIO
¿Y es verdad
125
que a tu Real Majestad
no pueden faltar enojos?
BERMUDO
Quiere Dios por su bondad,
que no descansen mis ojos.
GALIENO
Pues, veamos.
130
¿Qué nos mandan que hagamos,
o a qué fue nuestra venida?
BERMUDO
A que sepáis y sepamos
si Aquilano tiene vida.
Non dudéis
135
de pedir cuanto querréis,
si aprovechalle pensáis,
que si a él le guareçéis,
también a mí me sanáis.
GALIENO
Por mi fe,
140
yo, señor, esperaré
que cada uno lo vea;
que por mi parte non sé
hasta aquí qué mal se sea.
POLIDARIO
Veramente
145
hasta en el punto presente
que vi, señor, Aquilano,
no vi cara de doliente
tener el pulso de sano.
ESCULAPIO
Yo, señor,
150
en todo soy el menor;
mas tanto que satisfaga,
deziros quiero un primor
si os parece que se haga.
Y a mi ver,
155
se debe luego hazer
si mandare vuestra Alteza,
que según puedo entender,
su mayor mal es tristeza.
Y acontesce
160
cuando un mancebo adoleçe
fuera de su natural,
tal d'eso le recreçe
que l'es doblado el mal,
de manera
165
que tal pasión lastimera
se imprime en el coraçón,
y los señales de fuera
nos engañan la razón.
Pues, conviene,
170
por ver su mal dónde viene,
buscalle algunos plazeres;
y tu Majestad ordene
que vengan aquí mujeres
bien compuestas,
175
y aun fermosas más que honestas,
porque más se alegrará;
y con estas tales fiestas
natura lo esforçará.
Y sabremos
180
todo aquello que queremos
cerca de su enfermedad,
y entonçes ordenaremos
de buscalle sanidad.
BERMUDO
Yo he plazer.
185
ESCULAPIO
Pues las damas deben ser
Felicina y sus donzellas
y aun quiero que mi mujer
venga aquí también con ellas;
que es hermosa,
190
y así gentil y graciosa
cuanto se puede pedir.
BERMUDO
Pues hágase aquesta cosa;
ve, paje: hazlas venir.
GALTERIO
Mas, señor,
195
¿quiés que vaya, por tu amor,
en dos saltos a llamar
la hija del tejedor
que sabe muy bien arar?
Y a Luzía,
200
la nieta de Antón García,
que tiene mil perfeciones,
y aun diz que siega en un día
más que dos buenos peones.
DANDARIO
¡Guay de ti!
205
Llama, llama, juri a mí,
la hija de Antón Frontino,
que se maja, en hendo así,
media carreta de lino.
BERMUDO
¡Qué plazer!
210
Eso habemos menester;
haréis vosotros mejor
de estudiar y proveer
de mitigalle el dolor.
ESCULAPIO
Será bueno
215
un emplastro para el seno
donde más siente la pena,
según manda Galïeno,
Averroiz y Avicena.
GALTERIO
Juri al cieno
220
se levante como un trueno
sano y bueno en ora buena,
si yanta gallo relleno,
y ave roya y ave cena.
POLIDARIO
¡Oh, bestial!
225
¿No miras que entiendes mal?
Por mi fe qu'estás donoso;
que de los tres, cada cual
era un médico famoso.
GALTERIO
Concluir:
230
si por físicos ha d'ir
que sanen sin levar nada,
yos haré luego venir,
si queréis, una tracada.
GALIENO
Por mi amor,
235
di quién son.
GALTERIO
El herrador,
el barbero y la que enjalma,
y el viejo saludador
que sana de cuerpo y alma.
Y a mi hermana
240
que cayó el otra mañana,
la sanó María Gil
con una poca de lana
y el azeite del candil.
GALIENO
¡Gran letrado
245
que en Salamanca ha estudiado
y en otras tierras ajenas,
y en París fue gradüado,
y en Boloña y en Atenas!
GALTERIO
¿No lo veis?
250
Atiná cuanto queréis;
y a todos, sí, mas que no,
os pongo que no sabéis
tantas tierras como yo.
GALIENO
Di quequiera.
255
GALTERIO
Por diego se La Ratera,
y a Hollales y a Grillejo
y a Tres Casas y a Perrera,
y a Tintín y al Villarejo.
DANDARIO
Malogrado
260
de Juan Burro, mi cuñado,
que anduvo noches y días
la mitat deste Condado,
hin a las Andaluzías.
Y aun bailaba,
265
no sé cómo se arrojaba
la puta la çapateta;
¡mal año!, que así sonaba
crujido de una carreta.
Mas tenía
270
que le prestaron un día
una capa de florete,
do al dïabro el hombre había
que no l'quitase el bonete.
Juri an diego,
275
siempre fue gran palaciego,
y aun más de dos os dirán
que igualaba a nuestro crego
y aun pasaba al sacristán.
Pues, en gala,
280
perdone Dios a Pascuala
que lo quiso fuertemente,
nunca se le iba zagala
que él os topase a la fuente.
Pues aosadas
285
que cualquier dança d'espadas
que os la sabía de coro,
y en un año dos vegadas
fue mayordomo del toro.
¿No es nadilla?
290
¿Y al luchar de çancadilla,
y a saltar salto de mata,
no se ganó una vegilla
buen medio real de prata?
GALTERIO
Sí, mal año;
295
allí estaba yo, tamaño
como soy y aun más grande,
mas llevolo por engaño.
DANDARIO
Mía fe nunca Dios lo mande.
Lazerado,
300
¿no lo hobiera confesado
la cuaresma que pasó?
GALTERIO
¡Hideputa, qué ahotado!
Que nunca se confesó.
DANDARIO
Do al demonio
305
tan hodibre testimonio
como ora dezirte dejas;
recalcábate el madroño,
y ora qu'es muerto te quejas.
GALTERIO
Mía fe, mientes,
310
salvonor de los oyentes.
DANDARIO
Mas mentís vos como puto.
POLIDARIO
Villanos, ¿no paráis mientes
que habláis muy desoluto?
Dios loado,
315
pues nos habéis alegrado,
yos digo qu'es cosa sana
ir a comer un bocado
y a beber por la mañana.
GALTERIO
¿Cómo, qué?
320
Ya el hombre sabe, a la he,
tomar el jarro del asa.
Montas ora, en buena fe
que nos llevara a su casa.
POLIDARIO
Si queréis,
325
plazer grande me haréis
con tal que traigáis iguales
los tajos en que os sentéis
y cada sendos reales;
cuando no,
330
sobre prenda os daré yo
cuanto supierdes pedir.
GALTERIO
No medre quien tal pensó
que supiérades dezir,
DANDARIO
Daca, vamos.
335
POLIDARIO
Las damas vienen; veamos
lo que se debe hazer.
ESCULAPIO
Yos diré cómo hagamos
si sois de mi pareçer.
Por no errar,
340
vos las debéis ordenar,
yo notaré su semblante;
que una a una han de pasar
todas ellas por delante.
POLIDARIO
En buen hora.
345
GALIENO
Vengan por orden agora.
BERMUDO
Andad vos, mi hija, primero.
GALIENO
Ea, vos, andad, señora,
pues venís a contadero.
ESCULAPIO
Prestamente
350
váyase toda esa gente
si manda tu Majestad,
y narrarte he brevemente
su mayor enfermedad.
BERMUDO
Sea así;
355
no quede ninguno aquí.
Hablemos ora los dos:
yo quiero saber de ti
qué saber te ha dado Dios.
ESCULAPIO
Un saber
360
cual no quisiera tener
por saber mi poca vida;
que suele mucho doler
la muerte de antes plañida.
BERMUDO
¿Y es de muerte?
365
ESCULAPIO
Soy lo yo, por mala suerte,
pues que es mi honra mortal.
BERMUDO
Has que pueda yo entenderte
si sientes mal de su mal.
ESCULAPIO
Siento tanto,
370
que me veo en gran quebranto
por lo que no merecí.
BERMUDO
Cata, por Dios, que me espanto
de tus cosas y de ti.
ESCULAPIO
No lo dubdo:
375
que mejor fura ser mudo
que no saberme quejar,
pues que la fortuna pudo
darme tanto que hablar.
Has de oír,
380
pues no te debo encubrir
lo que en fin has de saber,
que él está para morir
de amores de mi mujer.
BERMUDO
¿Por tu fe?
385
ESCULAPIO
Agora te contaré
si quieres sabello todo,
de qué manera lo sé,
por qué vía y por qué modo.
BERMUDO
Dilo luego.
390
ESCULAPIO
Tú sabrás que él iba ciego,
días ha, por me llevalla;
yo d'entonces vide el juego
y he sabido bien guardalla.
Y es verdad
395
que, viendo su enfermedad,
sospeché nascer de allí;
mas por más seguridad
la hize venir aquí.
Tanto afano
400
teniendo el pulso Aquilano
mientras mi mujer pasaba,
que sentí luego en la mano
cómo por ella penaba.
BERMUDO
Soy pasmado
405
de pensar cómo has usado
de primor tan primo y tal,
y alegre porque me has dado
buenas nuevas de su mal.
Y a mi ver,
410
tú lo puedes guarescer,
que otro no creo que pueda;
o sánelo tu mujer
y páguelo mi moneda.
ESCULAPIO
¡Oh, señor!
415
Que te soy buen servidor,
y me hieres sin porqué;
que yo no vendo el honor,
ni la mujer, ni la fe.
BERMUDO
Tú eres necio;
420
que aunque en ál seas Boecio,
poco d'esto se te entiende,
que do no se haze precio
no se compra, ni se vende.
Mas verás,
425
cuando bien mirar querrás
y si la razón concibes,
es mejor el bien que das
que no el daño que recibes.
D'el pagar
430
no curemos de hablar,
que no haze ni desfaze;
lo que yo te quiero dar,
dótelo porque me plaze.
ESCULAPIO
Todavía,
435
yo, señor, saber querría,
porque más presto concluya,
tu Majestad, ¿qué haría,
si mi mujer fuese suya?
BERMUDO
¿Quieres ver?
440
Recibiría plazer
cuando, por gracia divina,
así como es tu mujer,
fuese la mi Felicina.
ESCULAPIO
Dentro estás.
445
No se gaste tiempo más,
qu'es periculum in mora.
A la fe, paciencia habrás:
que ella misma es la señora,
BERMUDO
¡Triste yo!
450
ESCULAPIO
¡Voto a Dios que lo escozió!
Pensaba burlar de mí;
los consejos que me dio
tome agora para sí.
BERMUDO
Di, traidor,
455
¿vías padescer mi honor
y esperabas que muriese?
ESCULAPIO
Antes buscaba, señor,
cómo menos te doliese.
BERMUDO
¡Oh, mal fuerte!
460
Que a mal de tan mala suerte
no hay consuelos que consuelen;
que la deshonra y la muerte
aunque tardan, siempre duelen.
¡Oh, vos sielos!
465
¡Fortuna de mil repelos,
negro amor más que la pez!
¿Faltábanme ya otros duelos
al cabo de mi vejez?
¡Vida astrosa,
470
hasta aquí muy amorosa
y enemiga al cabo al cabo,
como sierpe venenosa
que ha la ponçoña en el rabo!
Mi reinar,
475
muy cuidado en ensanchar
estos reinos de Castilla,
todo fue nadar, nadar,
y ahogarme en la orilla.
¿Qué dirán?
480
¿Qué estima de mí harán?
¡Oh, Dios, qu'el mundo cobijas,
a quien querrás dar afán
nunca le des sino hijas!
Di, Aquilano,
485
recebiste por mi mano
más que osaste demandarme,
¿y agora, como villano,
me pagas en disfamarme?
Sin dubdar,
490
hoy las mercedes sin par,
el amor y la virtud,
ya no se suelen pagar
sino con ingratitud.
¡Qué señales!
495
Hazedor de los mortales,
bendito sea tu nombre;
de todos los animales
el más ingrato es el hombre.
Dime, di,
500
¿por ventura pasa así,
como este propio me cuenta?
AQUILANO
Matarme puedes aquí,
mas no esperes que te mienta;
que en verdad,
505
si amando, la voluntad
te ofendió, por mi pecado,
otra ninguna maldad
por mis manos no ha pasado.
Del mirar,
510
que nadie puede escusar,
procedió mi fin temprano;
sospiros, pasión y amar,
nada d'esto fue en mi mano.
D'este hecho
515
no me vino otro provecho
desque el amor me venció,
sino que dentro en mi pecho
guerra mortal no faltó.
Combatía
520
lealtad que te debía
contra el amor que en mí estaba,
la razón los despartía
pero amor la desechaba.
Dios quisiera
525
que Aquilano no nasciera
para tan amargas bodas,
o que mil vidas tuviera
para pagarte con todas.
BERMUDO
Ciego amor,
530
que do imprime su dolor
no quiere que otro se imprima;
veréis cualquier amador
que dos mil muertes no estima.
¡Oh, Aquilano!
535
Tú mueres ledo y ufano
que murieses de mil modos;
triste de mí, viejo cano,
que tiro el carro por todos.
Morirás,
540
mas luego descansarás,
tu buena suerte te guía,
que tú mueres hoy no más,
yo moriré cada día.
Gran pasión,
545
dolor sin comparación
por mis males se permite;
que mancha del coraçón
no hay jabón con que se quite.
¡Felicina,
550
fueses muerta más aína;
pues no se halla en el suelo
ni a deshonra medicina,
ni a la muerte consüelo!
Mundo triste
555
que a nadie celar pudiste
tus entrañas de malsín,
cuantas riquezas me diste
me han salido al gallarín...
AQUILANO
Mi señor,
560
por tu servicio y amor
me quiero un poco esforçar,
y ese tu mucho dolor
ayudártelo a pasar;
que de verte
565
no puedo no socorrerte.
Pero sea deste modo:
ya sabes que con mi muerte
se remedia casi todo.
Hasta aquí
570
tu hija queda de mí
salva y limpia por entero;
no perderás sino a mí
que, en fin, soy un extranjero.
Y es el mal
575
que so llegado al señal
y al postrero de mis hados;
que en el naçer cada cual
saca sus días contados.
Y esta vida
580
como por cosa perdida
debe ser poco estimada;
que hoy mi muerte muy plañida,
mañana será olvidada.
Sin tardar
585
ve si puedes remediar
al caso que es ya venido,
que es locura desear
que no sea lo que ha sido.
Ten prudencia,
590
haz de mi vida sentencia
con entrañas animosas;
cata que la diligencia
resplandeçe en todas cosas.
Y en verdad,
595
para la prosperidad
cada uno es gran varón,
pero en el adversidad
se muestra el buen coraçón.
Bien le viene
600
al que ceptro y reino tiene,
que sea, de todo ser,
un cordero si conviene,
y un león, si es menester.
Pues, osado
605
pon hoy remedio a tu estado,
pues yo me pongo a sufrillo:
dame el fin que yo he buscado,
yo quiero darte el cuchillo.
ESCULAPIO
Bien compone.
610
Mas tu Alteza me perdone,
no seas tan diligente;
que quien apriesa dispone
muy despacio se arrepiente.
FACETO
¡Oh, señor,
615
no muera de tal dolor,
ni le mates sin me oír!
BERMUDO
Tira, villano, traidor,
¿qué me puedes tú dezir?
FACETO
Te prometo,
620
si me escuchas en secreto
de largamente avisarte.
ESCULAPIO
Cata, señor, que Faceto
sabe d'esto bien su parte.
BERMUDO
Ven acá;
625
quedad vosotros allá.
Di qué sabes.
FACETO
Bien querría,
pero veo que será
mi lengua la muerte mía.
BERMUDO
Di, villano.
630
FACETO
No tornaré vivo y sano
a los ojos de mi madre.
BERMUDO
Di, perro.
FACETO
Yo y Aquilano,
partiendo del Rey, su padre...
BERMUDO
¿Cómo? ¿Qué?
¿De qué rey?
635
FACETO
Señor, erré;
digo del Rey, su señor.
BERMUDO
Te prometo, por mi fe,
de darte muy gran valor.
FACETO
Yo me siento
640
fallecer de pensamiento
si me ha de mandar matar;
que le hize juramento
sobre el ara del altar.
BERMUDO
¡Oh, maduro!
645
Sobre mí qu'estás seguro.
FACETO
No sé, señor, qué me diga.
BERMUDO
Por mi corona te juro
que ningún mal se te siga.
FACETO
Mas, ¿qué bien?
650
BERMUDO
Yo mandaré que te den
mil doblas.
FACETO
Aunque me pierdo,
es hijo de...
BERMUDO
¿De quién?
FACETO
Del Rey.
BERMUDO
¿Qué rey?
655
FACETO
No me acuerdo.
BERMUDO
Ea, di,
no estés burlando de mí,
que no estoy de tu apetito.
FACETO
No sé si lo traigo aquí
660
en este papel escrito.
BERMUDO
Muestra presto:
«De la virtud de tu gesto
nace mi mal y quebranto,
mas consuélome con esto
665
que no hay bien que valga tanto».
Neciarrón,
si no das otra razón,
¿qué puedo de aquí entender?
FACETO
No, qu'es ésa una canción
670
que había compuesto ayer.
BERMUDO
¡Cuánto afano!
FACETO
¿Quieres sabello temprano?
Págame, no estés dudando;
que más val pájaro en mano
675
que cuatrozientos volando.
BERMUDO
¡Gran fatiga!
No sé, par Dios, qué me diga;
toma, si quieres, la capa.
FACETO
A la fe, voto al amiga
680
qu'estoy ora como un Papa.
BERMUDO
¡Qué donoso!
FACETO
Con ésta voy glorïoso
sin que más nada me den;
con loco y menesteroso
685
siempre el hombre compra bien.
Sin tardar,
ora te quiero contar,
pues me alegraron tus paños,
con quién quesiste casar
690
a tu hija hoy ha seis años.
BERMUDO
Yo quería,
por nuevas que d'él tenía,
darle entonces por marido
un hijo del rey de Ungría;
695
mas diz que es muerto o perdido.
FACETO
Sepa yo
por qué así no conçertó
ese tan buen casamiento.
BERMUDO
El padre no consintió
700
que el hijo bien fue contento.
FACETO
Sí, señor;
que entonçes tu embajador
tales nuevas le dio d'ella,
que luego, preso de amor,
705
pensó de venir a vella.
Y en efecto,
solos yo y él, de secreto,
partimos, como se haze.
BERMUDO
¿Qué me cuentas, mi Faceto?
710
FACETO
Lo que pienso que te plaze.
No estés triste,
que buena suerte tuviste.
Porque creas lo que digo,
lo que entonces le escrebiste
715
se trae siempre consigo.
BERMUDO
¡Dios loado,
que me libró de cuidado,
y así cumplió mi deseo!
Por señas que otros me han dado
720
cuanto me dizes te creo.
Cuanto más,
sin las señas que me das,
que de la frente a los pies,
en seso, vida y compás,
725
siempre mostró quién él es.
¡Oh, Aquilano!
Gracias hago al Soberano
que de mí te hizo esquivo,
y en un punto enfermo y sano,
730
y en un hora muerto y vivo.
Tú, camina,
da nuevas a Felicina.
FACETO
Nunca he podido hallalla.
BERMUDO
Pues vamos todos aína
735
con diligencia a buscalla.
Jornada V
|
FELICINA, DANDARIO, BERMUDO, ESCULAPIO y AQUILANO.
FELICINA
Ven, Fortuna, mi enemiga,
que agora yo te convido;
sácame de una fatiga
pues en tantas me has metido.
Gran pecado,
5
dos cuerpos en tal estado
que la tierra los gozase,
y un amor tan estimado
que tan presto se acabase.
Mala suerte,
10
que no pensé mereçerte
tan gran daño todo junto;
mas fortuna, fuego y muerte
hazen gran daño en un punto.
Pues, mezquina,
15
así, Señor, me encamina
como mi bien a la huesa.
¡Oh, traidora Felicina,
qué vagar a tanta priesa!
¡Cuán sin arte
20
te di, Amor, en mí gran parte
y en mis entrañas cabida!
Ya no me queda por darte
sino aquesta pobre vida.
Tiempo es ya.
25
Mas, ¿cuál árbol me terná,
que es mi cuerpo ponderoso?
¿Cuál cuerda no quebrará
por dilatar mi reposo?
DILETA
Mi señora,
30
por allí llevan agora
tu bien todo engarrafado.
FELICINA
¿Qué me cuentas, di, traidora?
Ya debe ser degollado.
Corre a ver;
35
mira si puedes saber
dónde muere mi señor.
DILETA
No hay lugar do deba ser
sino en el patín mayor.
FELICINA
¡Ay, hermana!
40
Cómo iría tan de gana,
por morir toda fïel,
a echarme de una ventana,
que cayese encima d'él.
DILETA
No podrás;
45
que por doquiera que irás
las gentes te estorbarán.
FELICINA
Pues corre presto y verás
en qué término están.
Ora siento
50
que para mi pensamiento
tengo buen tiempo entre manos
si de mí no han sentimiento
estos nuestros hortelanos.
Rey divino,
55
ponme ya en aquel camino
que de reposo está lleno;
mas, ¡oh, sexo feminino!,
para nada fueste bueno.
Si hombre fuera,
60
mil muertes dado me hobiera
sin persona me sentir;
pero de aquí donde quiera
podré tomar el morir.
Esta rama
65
se me antoja que me llama,
conviniente me paresce;
quiero coger nueva fama
por quien todo lo meresce.
Bien va así;
70
mas, triste, ¿qué hago aquí?
¡Qué ingenio tan torpe y rudo!
¡Desventurada de mí,
que no sé hazer un ñudo!
DILETA
¡Mi señora!
75
Buscándote van agora
tu señor y no sé quién.
FELICINA
Ve, mala hembra, traidora,
escóndete tú también.
¡Oh, mezquina,
80
triste mujer Felicina!
Que agora me maravillo
por qué corrí mas aína
a la cuerda que al cuchillo.
Mal sabida,
85
que d'una sola herida
me veniera gloria y fama;
pero la muerte y la vida
tarde van a quien las llama.
¿Quién me quita
90
que con pasión infinita
no muera tras mi bien todo?
Pero mi suerte maldita
querrá que muera a su modo.
Pues andar,
95
que no me puede faltar
una muerte cruda y perra,
siquier me sorba la mar,
siquier me trague la tierra.
Mis afanes
100
son preciosos y galanes
pues a Dios así le plugo,
ora me den a los canes,
ora me den al verdugo;
que sé ya,
105
cuando alguno se oporná
contra el fin do amor me trajo,
fácil cosa me será
saltar de una torre abajo.
DANDARIO
¡Ah, nuestra ama!
110
FELICINA
Triste de mí, ¿quién me llama?
Todo el mundo me es contrario;
hermano, vete a tu cama.
DANDARIO
No haré, por Santilario,
son que quiero
115
ver lo que mandas primero
si te pluguiere dezillo.
FELICINA
Cortaré d'este romero
si me vas por un cuchillo.
Corre, hermano.
120
DANDARIO
Yo cogeré con la mano
media carga en santiguando.
FELICINA
Corre, ve presto, villano;
haz aquello que te mando.
DANDARIO
Torno agora.
125
FELICINA
¡Virgen María, Señora,
si me viese ya defunta!
Mas no le dije, en mal ora,
que fuese agudo y con punta.
DANDARIO
Helo aquí;
130
mas perdona, juri a mí,
que se llama el mangorrero.
FELICINA
¿No ternías por allí
algún otro más ligero?
DANDARIO
Mía fe, no,
135
que antaño se me perdió
mi cuchillo el navajón;
mas Galterio, cuido yo
que ha de tener un podón.
FELICINA
Anda, vete;
140
que mi suerte me promete
largo afán en este día.
DANDARIO
¿Quiés, señora, un cañivete
chiquito de escribanía?
FELICINA
¡Ay, cuitada!
145
Que no debe valer nada.
DANDARIO
Helo aquí traigo espetado;
juri a diez, qu'es la promada.
Galterio me lo ha hurtado.
FELICINA
¡Qué dolencia!
150
Quítate de mi presencia,
vete, villano, al albarda;
quiero esperar la sentencia
que mi ventura me guarda.
Con plazer
155
todo mal quiero atender,
animando el coraçón;
si en la vida fue mujer,
seré en la muerte varón.
Determino
160
no sentir este camino,
aunque me duele y afano
porque he sido de contino
descortés con Aquilano.
¿Qué perdiera
165
si las vezes que pudiera,
ledamente le hablara?
Mas sola una vez siquiera
no le hize buena cara.
Ya está claro
170
que me fuera gran reparo
hazelle mejor partido,
pero veréis que el avaro
siempre muere arrepentido.
¡Oh, Señor,
175
que no hay riqueza mayor
que consigo contentarse,
ni veo mayor dolor
que de sí propio quejarse!
DILETA
Reina mía,
180
¡qué presente de alegría
te traigo si me lo pagas!
Yo te hago, en este día,
libre de todas tus llagas.
FELICINA
Por tu vida,
185
que seas más comedida;
vete, por amor de mí.
DILETA
Si supieses mi venida,
no me echarías así.
FFLICINA
¿Porfiar?
190
Que no te quiero escuchar
ni he menester tus caricias.
DILETA
Así te deje Dios reinar,
¿qué me darás en albricias?
¿Esta saya?
195
Y estaré como una maya,
y alegre más que la flor.
FELICINA
Yo le digo que se vaya,
y ella peor que peor.
Por mi fe
200
si porfías, te daré
dos puños, y no otra cosa.
DILETA
Cualquier cosa tomaré
de una reina tan dichosa.
¡Oh, señora!
205
¡Cuán rica quedas agora,
cuán buena suerte tuviste,
cuán bendita fue la hora
que Âquilano conociste!
FELICINA
Por ventura,
210
¿tienes ramo de locura?
Por mi fe que desvaría.
DILETA
Siempre falta la cordura
donde sobra el alegría.
FELICINA
Bien está;
215
descarga, si quieres ya,
tu embajada o badajada.
DILETA
No pienses que así será,
primero seré pagada.
FELICINA
A mi ver,
220
yo no sé qué pueda ser
con que huelgue Felicina.
¿Quiéresme dar a entender
que a deshonra hay medicina?
Creo luego,
225
si a mi afán hallas sosiego
y el remedio que se debe,
que no es mucho helarse el fuego
ni tampoco arder la nieve.
DILETA
¿Quieres más?
230
Dígote que hoy te verás
más alegre que el coral.
Sepa yo qué me darás,
no debatamos en ál.
FELICINA
Tú me aclaras;
235
con el coral me comparas.
DILETA
¡Ay, Jesú, y cuál te paras!
Óyeme, señora mía;
sangriento será este día.
que si vieras
240
por palacio las carreras
que dan en busca de ti,
las fiestas de mil maneras,
cosa que nunca tal vi...
¿Quieres ver?
245
Ningún hombre ni mujer
hallarás que esté despacio;
tu padre, el Rey, de plazer,
ha dado a saco el palacio.
Lo primero,
250
mandó echar al repostero
la plata por las ventanas,
y llamar luego un barbero
para quitarse sus canas.
Los arreos
255
salen ya por mil rodeos,
las libreas, las hazañas;
ya se conciertan torneos,
ya se arman juegos de cañas.
La ciudad
260
con tanta solemnidad
luminarias sin reproche,
que su mucha claridad
ha desterrado la noche.
Todavía
265
disparan artillería,
cohetes, truenos y cosas;
no se pensó ver un día
de fiestas tan glorïosas.
¿Qué más dubdas?
270
Con esas entrañas rudas
no sé en el dar de quién vienes.
¿Cómo ora no te desnudas
para darme cuanto tienes?
FELICINA
Sí faré;
275
dime agora, por tu fe,
dó nacen tantos plazeres.
DILETA
Primero veré por qué.
FELICINA
Demanda lo que quesieres.
DILETA
Con razón
280
te merezco cualquier don;
pero todos los desecho
si me demandas perdón
de cuantos males me has hecho.
FELICINA
Di, bestial,
285
¿cuándo yo te fize mal
ni desguisado tamaño?
DILETA
Pues aquí tengo el señal
del chapinazo de antaño.
FELICINA
¡Qué manzanillas!
290
¿Por qué hazes maravillas?
Di, que perdón te demando.
DILETA
Pues híncate de rodillas.
FELICINA
¿Y entiendo que estás burlando?
DILETA
¿Cómo qué?
295
Palabra no te diré
si aqueste plazer no gano.
FELICINA
Heme aquí, pues que pequé.
DILETA
Ora bésame la mano.
FELICINA
Ve de allí;
300
si no, mal será por ti.
DILETA
Que me plaze, sin tardar.
FELICINA
Torna acá. ¡Triste de mí!
No me hagas reventar.
¿Qué ha de ser?
305
¿Me quieres escarnecer
porque muera y me desee?
DILETA
Hazme tamaño plazer,
que aquí nadie no nos ve.
FELICINA
Daca acá,
310
acabemos ora ya,
pues no hay seso que te rija.
DILETA
Besa. ¡Cuán humilde está!
Dios te haga buena hija.
FELICINA
Ora di.
315
DILETA
Primero quiero de ti
otro plazer tamañito.
FELICINA
¿Qué quieres?
DILETA
Que por aquí
seas mi moça un poquito.
FELICINA
¿Qué harás?
320
Haz de mí lo que querrás,
pero yo no sé en qué modo.
DILETA
Hasme de venir detrás,
y alçarme la halda y todo.
FELICINA
¡Ay, mezquina!
325
Triste mujer Felicina.
¿Si salen los hortelanos?
DILETA
Toma, si quieres, aína;
desenvuélvete esas manos.
Eso sí.
330
Camina cerca de mí,
no me descubras los pies.
¡Oh, qué moça tengo aquí!
¿Cuánto quieres cada mes?
FELICINA
Chocarrera,
335
mala landre que te hiera,
¿burlas de mí todavía?
DILETA
Calla, que hasta que muera
contaré de aqueste día;
y al reñir
340
siquiera podré dezir
a cualquier otra donzella,
que he tenido, sin mentir,
mejor moça que no es ella.
FELICINA
¡Ay, amarga!
345
¡Qué disciplina tan larga
para tan flaca mujer!
Líbrame de aquesta carga,
que más no puedo atender.
DILETA
Soy contenta;
350
que el coraçón me revienta
hasta sacarte de triste.
Puedes hazer una cuenta
que morías, y hoy naciste.
Tal hazaña
355
nunca se vio, ni tamaña,
cual s'es vista en este día;
que hoy ponías fuego a España
y hoy la hinches de alegría.
Hoy de llantos,
360
hoy de músicas y cantos,
con tus benditos amores;
hoy de jerga grandes mantos,
hoy de brocados mayores.
Te prometo
365
que debes hoy a Faceto
cuantas mercedes te pida,
que él descubrió este secreto
y ha dado a todos la vida.
FELICINA
Ven acá.
370
¿Dízesme que vivirá
Aquilano, mi señor?
DILETA
Par Dios, que te gozará,
y aunque nos haze, favor.
FELICINA
Pues, hermana,
375
¡qué tardas una semana!
Sácame d'esta fatiga.
DILETA
De contenta y muy ufana
no sé cómo te lo diga.
FELICINA
Por despecho
380
me dilatas este fecho.
DILETA
Súfrete.
FELICINA
No me lo mandes;
qu'el coraçón en el pecho
me da los saltos tan grandes.
385
De turbada,
toda estoy medio finada,
los sentidos ajenados,
la sangre toda cuajada,
los cabellos levantados;
390
de afligidas
las carnes adormecidas
y el alma como en fortuna.
Si me diesen mil heridas,
no sintiría ninguna.
395
DILETA
Por tu fe,
Aquilano, di, ¿por qué
no te dijo de dónde era?
FELICINA
Nunca gelo pregunté.
¿Por qué no me lo dijera?
400
DILETA
Reina mía,
tú sabrás por esta vía,
con todo abraçarte quiero
que es hijo del rey de Ungría,
primogénito heredero.
405
FACETO
¡Oh, señora,
que a la fe más ha de una hora
que te buscan en palacio!
Tu padre, el Rey, viene agora
mas apriesa que despacio.
410
DILETA
Helo aquí.
BERMUDO
Hija mía, que por ti
gran afán era comigo.
FACETO
Pues, abráçame tú a mí.
DILETA
Abráçete el enemigo.
415
BERMUDO
¡Grand cuidado,
y en un punto remediado!
Mala ves pensarlo puedo.
FACETO
Yo soy el mejor librado
si con la capa me quedo.
420
ESCULAPIO
Pues, señor,
yo lo traigo por mejor
no se dilate esta cosa.
BERMUDO
Llega, hijo, por mi amor,
y abraça tu nueva esposa.
425
FACETO
¿Hay alano
que asiese como Aquilano?
No se hizo de rogar.
DILETA
Pues, señor, dame la mano,
que te la quiero besar.
430
FACETO
Ea, aína;
tú, señora Felicina,
dame la tuya también.
BERMUDO
Lo que por Dios se encamina
siempre todo acaba en bien.
435
FACETO
Buena gente,
diz que allá secretamente
serán las bodas mañana.
Válete por el presente,
que no hay más del Aquilana.
440