Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Mariano José de Larra
Los inseparables

IntraText CT - Texto

Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

Escena V

 

PATRICIO, VALBUENA, DON LINO, LUISA.


 

DON LINO.- Por fin, es él. ¡Gracias a Dios!

LUISA.- ¡Patricio! ¿Está usted aquí ya?

PATRICIO.- ¡Sí, padre mío...! ¡Sí, querida Luisa!

LUISA.- Estábamos con un cuidado... ¿Qué ha sido de usted desde antes de ayer?

DON LINO.- Vamos a ver; explíqueme usted todo esto. En primer lugar, ¿quién es este caballero?

PATRICIO.- Este caballero, querido padre mío, este caballero... no se lo puede usted figurar; es un amigo, pero un amigo verdadero; como hay pocos. Un amigo que no se aparta de uno en la desgracia; un amigo que sólo se va cuando vuelve la prosperidad. Es todo un amigo.

TODOS.- ¡Cierto!

DON LINO.- ¿Y dónde se han conocido ustedes?

PATRICIO.- En el ejército. No tiene facha militar, ¿eh? Pues ahí verá usted. Donde usted le ve es un valentón, capaz de detener a todo un regimiento... (Aparte.) por menos, se entiende... Como tiene más edad que yo, ha sido mi mentor... me he dejado guiar siempre por él... ¿No es verdad? con una docilidad...

VALBUENA.- Caballero, caballero, es mi deber. (Saludando.)

PATRICIO.- ¡Oh, sí!... el deber de la amistad... porque... no puede vivir sin mí... nunca me abandona... ¿separarse de mí?, ¿eh? Ya, ya. En el regimiento nos llamaban los inseparables.

DON LINO.- Caballero, (A VALBUENA.) los amigos de mi yerno serán siempre bien recibidos en mi casa. Pero, a todo esto (A PATRICIO.) no nos explica usted la ausencia de ayer.

PATRICIO.- Pregúnteselo usted, (Señalando a VALBUENA.) él le dirá a usted... él tuvo la culpa... un lancecillo muy desagradable por cierto, (Aparte.) en el cual yo le era enteramente indispensable... pero este secreto no me pertenece... son cosas suyas... suplico a usted que no me pregunte más.

LUISA.- Veo que, efectivamente, debe usted profesarle grande amistad, puesto que me sacrificó a él, por el espacio de todo un día.

PATRICIO.- ¡Ah, Luisa! Le juro a usted que no me era posible obrar de otra manera, atendidos los vínculos que nos unen. Los servicios que me ha hecho...

DON LINO.- ¿Y qué servicios...?

PATRICIO.- ¡Oh! No hace mucho me sacó de un lance...

DON LINO.- ¿Lance? ¿Con algunos compañeros del Cuerpo?

PATRICIO.- No; con unos ingleses; lance serio; como que me prendieron y... si no hubiera sido por él, preso estaría todavía...

DON LINO.- ¡Oh! Yo lo creo; esas cosas aquí van largas, y aunque no le prendan a uno más que por sospechas...

PATRICIO.- A no ser por él, querida Luisa, acaso no podría disfrutar hoy la dicha que me espera.

LUISA.- ¡Ah! Siendo así, de buena gana le perdono. (Vase.)

DON LINO.- Tenemos que hablar... quisiera decirle a usted dos palabras en particular.

PATRICIO.- Con mucho gusto.

DON LINO.- Es sobre el dote.

PATRICIO.- ¡Oh, felicidad! Me le va a entregar (Aparte.) y voy a enviar a paseo a mi amigo íntimo.

DON LINO.- Me ha prometido usted que no contraería más deudas.

PATRICIO.- ¡Oh! Y lo cumpliré, se lo juro a usted; no sabe usted bien qué ratos dan.

DON LINO.- En ese caso las condiciones que voy a proponerle a usted no deben alarmarle.

PATRICIO.- Diga usted; cuanto usted quiera.

DON LINO.- Sin contar con la herencia de su tío Antonio, que está en la Jamaica, tiene usted un patrimonio muy decente. (Echando de ver que se acerca VALBUENA.) ¿Qué quiere ese caballero? Parece que su amigo íntimo de usted nos escucha.

PATRICIO.- ¿Mi amigo? ¡Ah! Es distracción. (Hace señas a VALBUENA para que se aparte.) 

DON LINO.- Un patrimonio muy decente, como iba diciendo. Mi hija le trae a usted a su casa más de otro tanto... pero esto yo se lo guardo a usted.

PATRICIO.- ¿Lo guarda usted?

DON LINO.- Le pagaré los intereses. Lo tiene usted puesto a ganancias. ¡Qué! ¿Mi casa no es tan buena como cualquiera otra? El dinero ha de producir. ¿Le incomoda a usted esto?

PATRICIO.- ¿Incomodarme? No, nada, absolutamente. (Aparte.) -La hicimos. Es el caso que yo hubiera tenido cierto gusto, gusto no más, en tomar un poco de dinero contante al casarme...

DON LINO.- Nada más justo. Enhorabuena; mañana o pasado, o el otro, cuando usted quiera, le entregaré una cuarta parte... y entonces... (Viendo a VALBUENA acercarse.) ¡Oiga! Sabe usted que es distraído en forma. Ese buen señor no tiene la mejor crianza.

PATRICIO.- ¡Oh! Sí... sino que, el interés, el mismo interés que se toma por mis cosas...

VALBUENA.- ¿No entrega usted el dote a mi amigo Patricio?

 

(LUISA vuelve.)


 

DON LINO.- No, señor; si usted no dispone otra cosa... y tengo acá mis razones... que le explicaré más largamente cuando estemos solos.

VALBUENA.- Yo lo creo, que le explicará usted...

DON LINO.- Yo, voy a vestirme.

VALBUENA.- Bien hecho... yo ya estoy vestido.

DON LINO.-  (Aparte.) No parece que haya entendido. (Llama.) Eugenia. (Entra EUGENIA.) ¿No ha traído todavía el sastre mi vestido nuevo?

EUGENIA.- No señor.

DON LINO.- ¿En qué diablos pensará? El vestido con que he de asistir a la boda.

EUGENIA.- Vaya, señor; no tenga usted cuidado... el vestido se lucirá en la boda. (Mirando a VALBUENA.) 

DON LINO.- Entretanto, voy a ponerme otro. Caballero, soy un servidor de usted... si usted quisiese pasar a la sala...

VALBUENA.- ¡Oh! Estoy bien aquí; usted es demasiado atento.

DON LINO.- Allí encontrará usted gente... y sociedad.

VALBUENA.- ¡Oh! Me basta la de mi amigo. (Señalando a PATRICIO.) 

DON LINO.- Pues, señor, no hay medio. ¿Sabe usted (A PATRICIO.) que este amigo es importuno?

PATRICIO.- Discúlpele usted. Haga usted cuenta que no somos más que uno.

DON LINO.- Pero, hombre, ¿Luisa se querrá hacer también esa cuenta?

 




Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL