| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Mariano José de Larra Los inseparables IntraText CT - Texto |
Escena VII
Dichos, DON LINO, precedido de DON CARLOS.
DON CARLOS.- ¿Es posible que esté un almuerzo detenido por el novio?
PATRICIO.- ¡Oh! Aquí está Durán.
DON CARLOS.- ¿Cómo? ¿Ya está usted aquí? (Sorprendido.) No nos habían avisado.
DON LINO.- Señores, en atención a que se comerá tarde, he dispuesto un ligero almuerzo; en la mesa nos esperan el notario, los testigos y varios parientes... un poco estrechos estaremos... pero... ¡Ah! Este caballero nos honrará (A VALBUENA.) con su compañía... un poco de té, nada más.
VALBUENA.- Seguramente; para mí es un deber.
DON LINO.- No hay más que gentes de la familia... porque, por su parte, mi yerno sólo tiene a su tío Antonio...
LUISA.- (Con intención.) Que desgraciadamente no está aquí... Hubiéramos tenido tanto placer en admitirle y obsequiarle...
PATRICIO.- ¡Pobre Luisa! (Aparte.) ¿Pues no le está haciendo ya la corte?
DON LINO.- Ello, como hay más gente de la que se esperaba; somos tantos y estas casas que hacen ahora son tan chicas, que tendremos que almorzar en dos piezas separadas; pero la comodidad es lo primero.
VALBUENA.- (Aparte.) ¡Qué diablura! Permítame usted... (A DON LINO.) ¿Me atreveré a preguntar en qué pieza piensa usted ponerme?
DON LINO.- ¡Vaya una pregunta! (Aparte.) Yo le fastidiaré. (A VALBUENA.) En la segunda y los novios en la primera.
VALBUENA.- Pido a usted mil perdones; pero ruego a usted encarecidamente que me coloque en la misma mesa que a su amigo...
PATRICIO.- ¡Quiere usted callar!
VALBUENA.- De otra suerte no podré almorzar; por lo demás, no sirva de incomodidad... me pondré al lado, en frente... con tal que le vea, en cualquier parte...
DON LINO.- ¡Este hombre está enamorado!
PATRICIO.- ¡Estoy en brasas!
VALBUENA.- Perdone usted mi franqueza... es mi genio
DON LINO.- Yo también soy franco y por lo mismo confieso a usted que no sé cómo hacerlo... en la primera mesa no caben más que los novios y yo; los padrinos, los testigos y el notario... ni un alfiler más. ¿Y cómo quiere usted separar?... Estoy desesperado de no poder... ¡Tómate ésa! (Aparte.)
VALBUENA.- ¡Y yo!... pero, no le hace; yo de ninguna manera me separaré un punto de mi amigo... Me pondré detrás de su silla.
PATRICIO.- (A DON LINO.) Es el hombre más original que usted ha visto... no le conoce usted bien todavía.
LUISA.- Cierto, que es original... (Aparte.) pero, al fin... es nuestro tío.
PATRICIO.- Mire usted, hay un medio; se le pondrá una mesita aquí, en esta misma pieza, desde donde se ve bien todo el comedor... apuesto cualquier cosa a que prefiere este arbitrio... (A VALBUENA.) Acepte usted.
VALBUENA.- Sí, sí, por cierto; con tal que queden las puertas abiertas y que no le pierda yo a usted de vista.
DON LINO.- Patricio, le aseguro a usted que estoy ya de amigo íntimo hasta aquí...
PATRICIO.- Pues ¿y yo? (Aparte.)
DON LINO.- Vamos, señores, vamos.
DON CARLOS.- Vamos, que todo el mundo nos espera.
DON LINO.- Le pondremos a usted aquí. (Aparte.) Es insoportable este hombre; mejor le pondría yo en la calle. ¡Dios me libre de un amigo íntimo!
(Vase el último, queda solo VALBUENA haciendo visajes por no perder de vista a PATRICIO que ha estado con LUISA y los demás en la pieza inmediata.)