| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Mariano José de Larra Julia IntraText CT - Texto |
JULIA.-¿Eres tú, Carlos? Te andaba buscando, tengo que hablarte.
CARLOS.-Y yo también tengo que hablarte a ti... Estoy muy descontento; muy enfadado contigo...
CARLOS.-De lo que has hecho...
CARLOS.-Todo lo sé; y no me parece bien, hermana mía... No habiéndome dicho una palabra, esto pudiera haberme comprometido y perjudicado a mi boda sobremanera.
CARLOS.-Es inútil entrar ahora en pormenores; ya me entiendes; sé lo que es eso y aunque he prometido reñirte, no tengo valor... Voy al caso... No tengas miedo, no estoy enfadado ya contigo; te lo perdono todo, más haré todavía...(Le da la cartera.)Toma... ahí tienes.
JULIA.-¿Qué es eso?
CARLOS.-Ahí tienes con qué pagar tus deudas.
JULIA.-Yo te traía aquí para que pagues las tuyas.(Enseñándole otra cartera.)
CARLOS.-¿Cómo? ¿De qué procede eso?
JULIA.-¿Qué te importa a ti? Con tal que no proceda del don Silvestre, que yo no tenga que agradecerle favor ninguno, y yo no vuelva a verle... Porque ahora ya no es sólo indiferencia lo que siento... Es odio, le aborrezco.
CARLOS.-¡Otra vez! Julia, no te creo. Eduardo, que tiene de ello pruebas positivas me ha asegurado que os adoráis...
JULIA.-¿Quién? ¿Eduardo dice eso? Eduardo es un ingrato... es el hombre más injusto y le aborrezco más que al conde; ahora le detesto tanto como le amaba antes.
JULIA.-¡Dios mío! ¿Pues he pensado yo nunca en otro más que en él? Desde mi niñez, desde que me conozco, él solo..., todos mis proyectos, mis sueños, mi porvenir, mis esperanzas, todo se fijaba en él. Hubiera querido ser más bien desgraciada con él que feliz con otro. Ni sé lo que me digo...(Deteniéndose.)Estoy loca, loca... todo lo olvido hablando de él, ¿y aún me preguntas si le amo?
CARLOS.-¡Le amas! ¡Pobre hermana mía! ¡Julia! ¡Y él ama a otra!
CARLOS.-Se casa con Isabel, nos lo ha declarado a mí, a su tía, a toda la familia...
JULIA.-Todo se acabó ya para mí... Me costará la vida... Querido hermano, te ruego que olvides lo que te acabo de decir; no es verdad; no; no le amo; le olvidaré, no volveré a pensar en él...(Echando a llorar.)¡Ah! Siempre... siempre... Esta memoria es más fuerte que yo... ¿Y por qué ha hecho nacer en mí esta mañana misma ideas, de que estaba tan distante? Por qué me hablaba no hace mucho todavía como a su querida...
CARLOS.-Sí, sí; no hay duda; ésas eran sus intenciones... Te ama; a lo menos te amaba... No queda duda alguna cuando recuerdo lo que hace poco... Pero es preciso que convengas en que tú también tienes la culpa... En primer lugar, no me dices una palabra, a mí que tengo tanta influencia sobre él, a mí que lo hubiera arreglado todo... todo; al contrario, te comprometes delante de él casi, y mantienes, sin darme el menor aviso, una correspondencia seguida con el conde...
JULIA.-¡Yo!... En mi vida he recibido más que una carta segura, y era para ti.
CARLOS.-¿Para mí?
JULIA.-Ahí la tienes... Una letra...
CARLOS.-Bien; esto te lo perdono; pero, ¿y tus locuras, tu disipación?... Yo que te creía tan arreglada, tan económica...
CARLOS.-No, no te reñiré; pero habrás de confesar que tus relaciones con dos Cosme y las cuantiosas sumas que le has pedido...
JULIA.-¿Quién te lo ha dicho? Puesto que lo sabes, sí, es verdad. Le acaban de echar de esta casa; he salido, he podido alcanzarle y a fuerza de ruegos y de súplicas y mediante un recibo de cuatrocientos duros, que me ha hecho firmar, ha venido en prestarme doscientos.
JULIA.-Sólo para ti... Ahí lo tienes... Te los traía...
CARLOS.-¡Ah! Julia; soy un desdichado, un miserable... ¿y te acusaba yo de mis propias locuras? ¡Cuánto debes aborrecerme! Tú te perdías por no descubrirme, sin proferir una queja... Ibas a ser enteramente desgraciada sólo por mí... y yo nada sabía...
JULIA.-Nada debía yo decirte...
CARLOS.-Yo soy quien debiera haberlo adivinado... Pero, aún es tiempo...
CARLOS.-Dame, dame... Yo sé cual es mi deber...
CARLOS.-No se dirá que te has sacrificado siempre por mí... Y que yo... no, no. Adiós, hermana mía, adiós.(Sale corriendo.)