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| Mariano José de Larra Julia IntraText CT - Texto |
Escena II
JULIA, DON SILVESTRE, que entra por la derecha.
DON SILVESTRE.-¡Ella es! ¡Ella es! Está sola...
JULIA.-Ya está aquí...(Aparte.)
DON SILVESTRE.-¡Si me hablase ella la primera...!
JULIA.-¡Calla! Enhorabuena; no seré yo la que hable.
DON SILVESTRE.-Señorita...,(Después de un momento de silencio, con timidez.)acaba usted de ver a Carlos...
JULIA.-Sí, señor.
DON SILVESTRE.-Yo también le he visto... antes...
JULIA.-¡Sí, señor!
DON SILVESTRE.-He tenido la fortuna... y el favor... qué digo... el honor... de que él haya tenido la bondad... sí, la bondad... de permitirme que le ofrezca mis servicios..., y ése y cuantos necesite... Ciertamente... no tiene más que hablar...
JULIA.-Usted es muy amable; mi hermano está muy agradecido...
DON SILVESTRE.-Señorita...(Con fuego y deteniéndose.)y me atreveré a creer que usted también...
JULIA.-Sin duda... Puede usted estar seguro de que todo lo que se hace en obsequio de mi hermano...
DON SILVESTRE.-Sí, entiendo...
JULIA.-No; no; pudiera usted equivocarse; quiero decir que sólo que su franqueza de usted y su honradez...
DON SILVESTRE.-¡Oh! comprendo, comprendo perfectamente(Con entusiasmo.)
JULIA.-No, seguramente, no me comprende usted.
DON SILVESTRE.-No importa; siga usted... No pido frases, ni discursos... no soy exigente.
JULIA.-Tanto mejor... porque no puedo hacer otra cosa que manifestar a usted mi aprecio y mi agradecimiento...
DON SILVESTRE.-¡Ah! Julia, eso es todo lo que exijo de usted; yo no le pido a usted más... Y yo no sé cómo dar gracias a usted de... mi... de su...(Se arrodilla.)
JULIA.-Caballero, ¿qué hace usted?
DON SILVESTRE.-Eso es todo lo que deseo, eso me basta... Soy el más feliz de todos los hombres...
JULIA.-Pero..., ¡por Dios!(Viendo a EDUARDO que aparece en la puerta del foro. Le echa una mirada de indignación y se aleja.)¡Ah!
DON SILVESTRE.-¿Qué tiene usted?
JULIA.-Le ha visto a usted aquí, y a mis pies.
DON SILVESTRE.-¿Quién? Ese caballero que se aleja...
JULIA.-Sí, señor. ¿Qué le parece a usted que pensará de mí?
DON SILVESTRE.-¡Ah! Eso es fácil de componer; yo corro a explicarle...(Corriendo hacia el foro.)
JULIA.-No, ¿adónde va usted? Suplico a usted que me deje... Váyase usted...
DON SILVESTRE.-Pero..., ¿de qué proviene esa turbación y ese espanto? ¿Qué puede nadie decir en sabiendo que yo la amo a usted?...
JULIA.-¡Por Dios! Le ruego a usted...(Asustada y queriendo obligarle a callar.)
DON SILVESTRE.-Lo diré a voz y en grito... La amo a usted... y lo tengo a gloria.
JULIA.-Pues bien; caballero, si usted me ama... no exijo más que una prueba... Váyase usted, váyase usted al momento.
DON SILVESTRE.-¡Ah!, con mucho gusto... Yo creí que iba usted a exigir alguna cosa más difícil,(Hace ademán de irse y en el momento de salir se detiene y dice a JULIA.)sin embargo, lo que había prometido a su hermano de usted...
JULIA.-¡Otra vez! ¿Todavía está usted aquí?
DON SILVESTRE.-¡No, no! Me voy, me voy:(Vuelve a irse y se detiene diciendo.)Se lo dirigiré a usted, a usted se lo enviaré inmediatamente.(JULIA le hace seña que se marche y se va.)