Capítulo
1 1 | de damasco, salían a la calle las comunidades y cofradías
2 1 | lo que será siempre: la calle más concurrida de la capital. ~
3 1 | que la mayor parte de la calle está formada por viviendas
4 1 | conventos. En lo más bajo de la calle se veía la vasta fachada
5 1 | públicos la tercera parte de la calle: esto es lo que describiremos
6 1 | que cuando pasaba por la calle la Majestad de Fernando
7 1 | controversias en toda la calle, que era una servilona de
8 1 | constituían la decoración de la calle; había además una decoración
9 1 | al día pasaban por esta calle las carrozas de los grandes
10 1 | avanzan hacia la mitad de la calle y desaparecen por una puerta
11 1 | beldad quintañona de la calle de la Gorguera, y sabremos
12 1 | llevó para esa señora de la calle de la Gorguera, hermana
13 1 | tiene la pollería en la calle Mayor; reales que le ha
14 2 | recientemente establecido en la calle de Majaderitos. Así se hizo,
15 2 | tener todas las moscas de la calle. A cada lado de estos espejos
16 2 | discurso. Era que se oía en la calle fuerte ruido de voces, el
17 2 | se fue a la puerta de la calle y escuchó atentamente algún
18 3 | haciéndole señas por la calle de Alcalá, dirigiéndose
19 3 | el viejo, al llegar a su calle, se detuvo en una puerta,
20 3 | ostentaba en la mitad de la calle de Válgame Dios, donde hacía
21 3 | daban armonía a toda la calle. En medio de esta selva
22 3 | pasaba hace un momento por la calle, y cinco hombres soeces
23 3 | Luego esos alborotos en la calle... A media noche pasaron
24 3 | sentimos unos quejidos en la calle. ¡Ay!, no lo quiero recordar.
25 3 | cuando salgo. No veo la calle sino cuando voy a las Góngoras
26 3 | para sí. Al hallarse en la calle sintió más viva su curiosidad,
27 3 | Anduvo un buen trecho por la calle, y se paró, miró a la casa. -
28 3 | como un ladrón. Salió a la calle; marchó resuelto a alejarse;
29 3 | ocuparnos de los amigos de la calle de Válgame Dios, cuya vida
30 5 | disciplinazos, que se oían desde la calle. Estábase de rodillas y
31 5 | casa que conocemos en la calle de Válgame Dios; y esta
32 6 | pensamiento de volver a la calle de Válgame Dios. La amistad,
33 8 | hubo más. Por la triste calle de Válgame Dios solía pasar
34 8 | sombrero cuando llegaba de la calle. ¡Oh! Sin duda él, al entrar,
35 8 | cuando Pascuala volvió de la calle, y entró en el cuarto de
36 8 | menos que una taberna en la calle del Humilladero. Aquellas
37 8 | coloquio cuando sintieron en la calle rumor de voces agitadas,
38 8 | discurrían varios grupos por la calle. Los chisperos más famosos
39 9 | primeros pasos~Los grupos de la calle crecían. La población toda
40 9 | de Madrid estaban en la calle. El ansioso «¿qué hay?»
41 9 | Tres Pesetas cruzaba por la calle, unida a la no menos desapacible
42 9 | del Agujero, sito en la calle de Fúcar, a esperar a unos
43 9 | parador del Agujero en la calle de Fúcar. Este nombre, creado
44 9 | estomacal para poder subir la calle de Atocha, que era entonces
45 9 | Dónde vive tu tío? ~ - Calle de Válgame Dios.~ - ¡Jesús,
46 10| del 17, atronando toda la calle con espantosa cencerrada. ~«¡
47 10| club y sólo quedaron en la calle los tres amigos y Lázaro,
48 10| siempre, dirigiéndose a la calle de la Victoria. Muchos de
49 10| lograron refugiarse en la calle de la Gorguera, metiéndose
50 12| el balcón. Bajaron a la calle con mucha prisa para unirse
51 12| la marcha para salir a la calle de Atocha. Gran confusión
52 12| desordenada siguió por la calle de Atocha y penetró en la
53 12| atravesar el arco de la calle de la Amargura para entrar
54 12| corifeos desembocaron en la calle Mayor; pero al llegar allí,
55 12| desertar, desfilando por la calle de Milaneses y la plazuela
56 13| ruido de gentes que en la calle se sentía aumentaba a cada
57 13| Abrió el balcón, miró a la calle, creyendo que iba a verle
58 13| Pascuala, que venía de la calle. La alcarreña se acercó
59 14| le he visto rondando esta calle. Sí, señora, le he visto.
60 15| en una humilde casa de la calle de Belén: esta casa constaba
61 15| antigua casa (que estaba en la calle del Sacramento), y fueron
62 15| Húsares del Rey, que medía la calle del Sacramento lo menos
63 15| decadencia, cuando vivían en la calle de Belén, visitaba todos
64 17| pero él, viniendo de la calle, estaba deslumbrado y no
65 17| improvisar un héroe en cada calle. La fortuna no debía ser
66 19| a sacar los santos a la calle con estas cosas? Más querrán
67 19| estar todo el día en la calle detrás de los hombres. Pero
68 19| se fue. ~ Al llegar a la calle miró a todos lados como
69 20| apoderará de la chica, y... a la calle». ~ - Calla, imbécil: eso
70 20| decir, en el número 6 de la calle de Belén. Yo anduve en el
71 20| retrato de Riego: chilló en la calle, alborotó, vino la policía,
72 21| marchaban juntos por la calle de Atocha, el aragonés escuchaba
73 22| traidores, fuera!~ - ¡A la calle, a la calle!~Lázaro trató
74 22| fuera!~ - ¡A la calle, a la calle!~Lázaro trató en aquel momento
75 22| la tierra. Estaba en la calle. ~Permaneció en el suelo
76 22| simplemente borracho. ~Subió la calle de la Montera, y preguntó
77 22| Montera, y preguntó por la calle de Válgame Dios, porque
78 22| de preguntar mucho, a la calle de Válgame Dios. Vio el
79 22| mudado? ~ - Aquí cerca, en la calle de Belén, en casa de unas
80 22| amo, que fue herío en la calle. Después pasaba todos los
81 22| que me encontraba en la calle me paraba pa preguntarme
82 22| he visto rondando por la calle de Belén, y yo... me figuro... ~ - ¿
83 22| Dónde viven?~ - En la calle de Belén, número 4. Su tío
84 24| abrió el balcón y miró a la calle; hecho inusitado, cuya gravedad
85 26| poco después estaban en la calle. ~Los otros dos jóvenes
86 26| Leoncia, la semidiosa de la calle de la Gorguera. Allí conoció
87 26| conversación llegaron a la calle de la Gorguera y a la casa
88 27| Arco. Todo esto pasa por la calle de San Mateo, a donde vamos
89 27| Porreñas navegaban hacia la calle de San Mateo, cuando llegó
90 27| tres ruinas, en medio de la calle, cuando ellas estuvieran
91 28| hereditario, y creía que desde la calle hacía un efecto magnífico. ~
92 28| Salomé había caído a la calle. ~«¡Y está en él la llave
93 28| rápidamente, llegó a la calle y atravesó, con mucho trabajo,
94 29| abrió y bajó. Una vez en la calle, sintió el corazón tan oprimido,
95 29| aventura. Dirigiose a la calle de San Mateo, procurando
96 29| agolpado la gente en la calle... y me he encontrado entre
97 29| Si ha estado despejada la calle desde hace una hora. ~Salomé
98 29| procesión desfilaron por la calle. ~«¡Ay!, vámonos que es
99 29| Gerundiano. Salieron a la calle, y Lázaro estaba tan enfrascado
100 29| deja solas en medio de la calle?». ~ - ¡Oh!, qué caballero
101 30| que abrían la puerta de la calle. Era Elías que entraba;
102 31| refugiándose tras la esquina de la calle de las Negras, observó que
103 31| solo, que desembocó por la calle de Osuna y marchando muy
104 31| cosa buena. ~Retirose a la calle de Válgame Dios, muy pesaroso
105 31| no he alzado la voz...~ - Calle usted, señor don Lázaro,
106 31| usted, señor don Lázaro, calle usted, y no me desmienta. ~
107 31| molestaba mucho su voz. Con que calle usted, y procure no hacer
108 32| parnasillo, don Gil trajo de la calle de las Urosas el baúl, que
109 33| que pasó en la casa de la calle de Belén el día después
110 33| su compañía. Luego por la calle andaba con unas carreras...
111 34| paseaba de largo a largo la calle sin verle aparecer; llegó
112 34| detrás de la esquina de la calle de las Negras, y les vio
113 34| Cabanillas se fueron a la calle, llevados por los grandes
114 34| Qué sé yo? Vaya a la calle, que es donde siempre ha
115 34| esa gente ha nacido por la calle - dijo Salomé, con un gesto
116 35| Tócame Roque, situada en la calle de Belén, tenían su nido
117 35| inmediatamente a la puerta de la calle a esa mozuela, sin consultar
118 35| usted ha nacido para la calle. Vamos, pronto. Y nada me
119 35| mujer?». ~ - Al momento a la calle. Vamos, pronto - dijo Paz - .
120 35| Bajó y se encontró en la calle; sola en la calle, sola
121 35| en la calle; sola en la calle, sola en el mundo, sin asilo,
122 36| tenido para echarla a la calle, un gran interés por aquella
123 36| y esperó, paseando en la calle, a que avanzara el día.
124 36| malhadado viejo fanático en la calle: le llevé a su casa, y vi
125 36| Bozmediano no mentía. ~«¡Oh, calle usted! - dijo Lázaro sin
126 36| Encontrándose sola en la calle, ¿dónde estará? Yo creí...
127 36| Salieron y se encaminaron a la calle de Válgame Dios. Preguntaron
128 36| vive. El tabernero de la calle del Barquillo debe de saberlo,
129 36| los Pascuales vivían en la calle del Humilladero, y los dos
130 37| primer impulso al verse en la calle fue huir, correr sin saber
131 37| sintió al extremo de la calle fuerte ruido de voces. Eran
132 37| Corrió mucho por toda la calle del Barquillo, seguida del
133 37| Clara el paso y llegó a la calle de Alcalá. Miró a derecha
134 37| José cuando vio que por la calle abajo venía gente, muchísima
135 37| tanta gente reunida. La calle le parecía tan grande que
136 37| sordo rumor resonaba en la calle. La muchedumbre traía algunas
137 37| fatigada que la pendiente de la calle le parecía inaccesible.
138 37| muy bien el nombre de la calle donde vivía el tabernero
139 37| la taberna estaba en la calle del Humilladero; pero ¿cómo
140 37| pero ¿cómo iba a la tal calle? Resolvió preguntar a algún
141 37| abiertos. Pero ¿dónde estaba la calle? Instintivamente oró a la
142 37| que estuviera cerca de la calle del Humilladero. Pero la
143 37| Virgen no la oyó, porque la calle estaba muy lejos. Resuelta
144 37| hizo su pregunta. ~«¿La calle del Humilladero?» dijo la
145 37| Sabe usted dónde está la calle del...? ~ Qué calle de los
146 37| está la calle del...? ~ Qué calle de los dimonios! - dijo
147 37| encontró en la esquina de la calle del Prado, y por allí pensó
148 37| avivó el paso; tomó la calle arriba para huir de aquellas
149 37| hombre pa...». ~ - Voy a la calle del Humilladero.~ - Del
150 37| Miste: coge usted esta calle pa arriba, siempre pa arriba...
151 37| Dígame dónde está esa calle, y yo me iré sola. ~ - ¡
152 37| quiso internarla por la calle del Lobo. ~«Suélteme usted,
153 37| yo la acompañaré a esa calle. ~ - No: dígame usted por
154 37| la ejen frita en mitá la calle?... ~ - Yo quiero ir sola -
155 37| le dijera el nombre de la calle donde estaba el único asilo
156 37| hizo su pregunta. ~«¿La calle del Humilladero? - dijo
157 37| director de orquesta - . Esa calle está... Voy a darle a usted
158 37| un letrero que diga así: «calle del Humilladero», allí mesmo
159 38| delante), y dijo: ~«¿La calle del Humilladero? Sí, hija
160 38| llegarían a la decantada calle del Humilladero, la serenó,
161 38| otras cosas habían pasado la calle de Atocha y llegado a la
162 38| Cuándo llegaremos a esa calle!... ¿Está muy lejos todavía? ~ -
163 38| padre: yo quiero ir a la calle del Humilladero. Dígame
164 38| ya me tienes loco con tu calle. Pues no estás poco impertinente -
165 38| Yo te diré dónde está esa calle, y mañana podrás... ~ -
166 38| desengaño. ~«¿Está lejos esa calle, señor? ¿Está lejos?». ~
167 38| trasladarse, la llevó a la calle del Sacramento. Al fin vio
168 38| siempre hasta que llegue a la calle de Segovia; en seguida sube
169 38| por ella hasta llegar a la calle de don Pedro; después sigue
170 38| Isidro, encuentra usted la calle del Humilladero». Le repitió
171 38| dirección de aquella maldita calle. Tomó por el camino indicado
172 38| pisaron en llano. Estaba en la calle de Segovia, y se le figuraba
173 38| que a un lado y otro de la calle se levantan. ~Clara siguió,
174 38| sola, y cantando, por la calle de Segovia, dirigiéndose
175 38| Hallose de nuevo en la calle de Segovia, y entonces los
176 38| lado opuesto; miró a la calle, en derredor, y no vio nada.
177 38| por la de los Consejos; la calle recogía estas dos vertientes
178 38| del puente y entraba en la calle: esto la animó un poco,
179 38| Carros. Enfrente está la calle del Humilladero». ~Clara
180 38| hay otra taberna en esta calle? ~ - No, que yo sepa.~Clara
181 40| oído a un zapatero de la calle de la Comadre repetir de
182 40| lejanos. Al llegar a la calle Ancha vio un grupo más numeroso.
183 40| no vio nada. Sólo en la calle de las Negras divisó algunas
184 40| huerta. Ni un hombre en la calle, ni un centinela, nada.
185 40| trabuco. La gente de la calle sintió el retroceso de los
186 40| caballería bajaba por la calle del Conde - Duque, y un
187 40| corrida que cruzó por la calle de San Bernardino y la plaza
188 41| No vivía Álava en la calle de Amaniel? - preguntó el
189 42| custodiara, se fue a la calle del Humilladero. Clara,
190 42| cada ruido que sonaba en la calle, se incorporaba con grande
191 42| Pascual no se echara a la calle, teniendo que encerrarle
192 42| dirigiose a la inquisición de la calle de Belén. Las ocho serían
193 43| mochuelo posado, y se fue a la calle del Humilladero, donde encontró
194 43| tanto no salga usted a la calle. Yo arreglaré el viaje,
195 43| una puerta que dé a otra calle?» preguntó Bozmediano a
196 43| que tiene salida a la otra calle. ~ - Bien, por ahí saldremos.
197 43| saldremos todos por esa otra calle. ~Pocos momentos después
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