Capítulo
1 1 | carrozas de su primitivo señor, tenía su establecimiento
2 1 | ese muchacho! ~ - Pues yo, señor don Gil - manifestó Calleja - ,
3 1 | Pero venga usted acá, señor don Gil - dijo Calleja,
4 1 | están hechos... ~ - Creo, señor don Gaspar, que está usted
5 1 | los tejados!... Y a usted, señor Carrascosa, ¿quién le ha
6 1 | de discursos? ~ - Vamos, señor don Gil, no apure usted
7 1 | presunción. ~ - Respete usted, señor Calleja - exclamó don Gil
8 1 | arreglar su casa. ~ Oiga usted, señor pedante complutense, canonista,
9 1 | pamplinas: si no le conoceremos, señor Callejón angosto. ~ - Anda,
10 1 | vivas a la libertad. ~ - Señor Calleja, usted es un insolente. - ¡
11 2 | dio al del café. ~«Vamos, señor don Elías - dijo éste descontento - . ¿
12 2 | Pues le aseguro a usted, señor don Elías de mi alma, que
13 2 | usted que basta con eso. El señor no está para gastos. ~ - ¡
14 3 | contra él, y él es un pobre señor indefenso. ~ - Eso mismo
15 3 | cantara no sé qué cosa, y el señor, que no estaba para cantos,
16 3 | bien en lo que pueda. ¿Este señor está en su cabal juicio?». ~
17 4 | buena mujer. ~ - ¿Qué hay, señor don Pablo Bragas? ~ - Que
18 4 | estrechas relaciones con un señor de la nobleza perteneciente
19 5 | Y no tiene madre?~ - No, señor.~ - ¿Y qué vamos a hacer
20 7 | Querido y respetable señor: Lazarillo, mi nieto y sobrino
21 7 | pueblo. Y, en efecto, querido señor, esto está malo. La cosecha
22 7 | vuesa merced, respetable señor, que Lázaro es un mozo muy
23 7 | sus defectos, respetable señor; y por lo mismo que le quiero,
24 7 | alguna covachuela, como mi señor abuelo, que en paz descanse.
25 8 | que estuvo aquí cuando el señor vino malo. ~ - ¿Y qué?~ - ¿
26 9 | capital de Aragón, por ese señor, cuyo nombre no sé... ni
27 13| del otro día... pues... el señor militar... me paró en la
28 13| otro día aquí... cuando el señor vino malo? ~ - Sí: parecía
29 13| sosteniendo a ese pobre señor. ~ - ¡Oh!, y ahora puede
30 13| Yo le agradezco mucho, señor - dijo - ; pero...». ~La
31 14| completamente restablecido. ~ - Sí, señor: estoy bueno - contestó
32 14| aquí ese hombre?». ~ - No, señor: un momento antes de usted
33 14| la corte. ~ - ¿A mí? No, señor. Si no le conozco, no le
34 15| del tiempo del Rey nuestro señor don Felipe III, con la cara
35 15| la devota esposa de aquel señor, que creyendo fuesen cosa
36 15| Indias y gran sumiller del señor rey don Felipe IV. Junto
37 16| usted nos ha encargado, señor don Elías?» dijo María de
38 16| y si es verdad lo que el señor Elías nos ha dicho de usted...
39 18| más que a conocerte». ~ - Señor, yo...~Lázaro no encontraba
40 18| Morillo...». ~ ./. Ah!, no, señor; yo no.~ - De cualquier
41 18| mucha turbación: ~«Pero, señor, no me abandone usted, hábleme
42 18| tengo convicciones, sí, señor; estoy profundamente convencido... ~ -
43 18| puede quitarle». ~ - ¡Oh señor! ¿Y lo que este pueblo ha
44 19| Esas son cosas de Francia, señor don Gil. Antes no se usaban
45 19| guapas las que tengo ya. ~ - Señor don Gil, por Dios - chilló
46 19| al contrario...». ~ - ¡Señor don Gil! - dijo Salomé con
47 19| parecida al rubor. ~ - ¡Señor don Gil! - exclamó Paz con
48 19| ninguna que la iguale». ~ - ¡Señor don Gil! - exclamó María
49 19| dónde iba usted a parar, señor Carrascosa; pero quise aguardar
50 19| Quién diría que usted, señor don Gil Carrascosa, había
51 19| tantas maravillas». ~ - Señor don Gil - objetó María de
52 19| hermosa es... ~ - Por Dios, señor de Carrascosa: en verdad
53 20| primero que usted debe hacer, señor don Claudio, es escribir
54 20| descerrajando puertas? ~No, señor: usted entrará cómodamente
55 20| vientos. ~ - Ya sabe usted, señor don Claudio - contestó Carrascosa - ,
56 20| más excéntrico... ~ - Sí, señor. Pero la pobre muchacha
57 22| sabremos lo que hace el señor Pascual - dijo Lázaro, impaciente
58 22| usted cómo se llama? ~ - No, señor: lo iba a averiguar; pero
59 23| verte a la cárcel?». ~ - Sí, señor: no lo he olvidado. ~ -
60 23| asilo. ~ - Sólo por usted, señor don Elías - dijo Salomé. ~ -
61 23| hospitalidad porque... ~ - Señor don Elías - dijo Paz - ,
62 23| debe quedarse con usted, señor don Elías, porque si no, ¿
63 24| ha puesto al sobrino del señor don Elías es un poco estrecho?». ~ - ¿
64 24| centellica que comienza el Señor a encender en el alma del
65 25| Bernabé del Arco? ~ - Sí, señor - contestó Lázaro, que conocía
66 25| con mordaz ironía. ~ - Sí, señor: es de los que sostienen
67 25| por el Doctrino?». ~ - Sí, señor - contestó Lázaro atemorizado,
68 25| haberlo probado. ~«Pase usted, señor don Elías - exclamó ella
69 25| exclamó la elegida del Señor - , confieso que mi deber
70 28| hombre, no estudias? ~ - Sí, señor: estudio para abogado. ~ - ¡
71 28| repertorio, dijo: ~«¡Ah!, señor don Silvestre, con mucha
72 29| Si vienen... Por Dios, señor caballero (no se acordaba
73 29| resolución - . Váyase usted, señor caballero (otra vez no se
74 29| Bien: yo lo agradezco, señor caballero; pero déjeme usted. ¡
75 29| estaban preparando. ~ Mi señor don Silvestre - dijo Paz - ,
76 29| un favor...». ~ - ¿Qué, señor don Silvestre? ~ - Que se
77 30| infundían. ~«Su tío de usted, el señor don Elías - continuó la
78 31| imperceptible el muchacho. ~ - Sí, señor; y usted, con esas voces,
79 31| la voz...~ - Calle usted, señor don Lázaro, calle usted,
80 32| parece que aún no es tiempo, señor don Elías. Los hombres señalados
81 33| hablaba primero: ~«¡Ah, señor don Elías: no sabe usted
82 33| Pero no se irrita usted, señor don Elías? Y lo peor es
83 33| consumidas su sobrinito, señor don Elías, y es preciso
84 33| a ustedes». ~ - ¡Jesús, señor don Elías! - exclamó Salomé
85 33| una obscenidad - . ¡Jesús, señor don Elías: yo esperaba de
86 33| mejillas atomatadas. ~ - Adiós, señor don Elías - dijo Salomé,
87 33| como esperaba. ~ - Adiós, señor don Elías - repitió Paz,
88 33| exclamó Salomé. ~ - Adiós, señor don Elías. ~ - Adiós, señor
89 33| señor don Elías. ~ - Adiós, señor don Elías. ~Se fueron. El
90 34| digo nada de su hijito el señor don Claudio Bozmediano,
91 34| exclamó vivamente el señor Pinilla, como si sintiera
92 34| Hace algún tiempo iba ese señor a Lorencini. Una noche hablaba
93 34| manos sobre la cara - . Señor, ¿qué expiación es esta? ¿
94 34| María de la Paz riendo. ~ - Señor, ¿es posible que haya tanta
95 35| capellán de Palacio o para el señor fiscal de la Rota, y nada
96 35| toda la ropa de casa del señor Nuncio del Papa, y la del
97 35| lo que pueda opinar ese señor mayordomo, que él nada tiene
98 37| tenga usted prisa... ~ - Sí, señor, tengo prisa; y aunque esté
99 37| No puedo detenerme, señor caballero - dijo Clara con
100 37| Sabe usted leer?». ~ - Sí, señor - dijo Clara. ~ Pues cuando
101 38| tiene usted padres? ~ - No, señor.~ - ¿Es usted sola, enteramente
102 38| algún pariente. ~ - No, señor, no. Voy a casa de una mujer
103 38| a esas señoras? ~ - No, señor - dijo Clara asustada del
104 38| un poquito? ~ - ¡Oh!, no, señor; no puedo descansar - dijo
105 38| este frío. ~ - No importa, señor cura: no me puedo detener. ~ - ¡
106 38| horror y repugnancia. ~«Señor - repitió - , dígame usted
107 38| si no quieres ir... ~ - Señor, por Dios, dígame por dónde
108 38| Está lejos esa calle, señor? ¿Está lejos?». ~El cura
109 39| contestó: ~«Anoche, sí, señor; después de media noche
110 40| allí otra persona que el señor Pinilla, que se paseaba
111 40| obrar. Bien lo dijo este señor anoche: «Adelante en el
112 40| salvar al mundo, dijo: ~«Yo, señor don Lázaro, tengo todo este
113 40| usted decir? ~ - Que yo, señor don Lázaro, soy un hombre
114 41| la regia faz de su amo. ~«Señor, esta noche - dijo - , es
115 41| encargados del negocio. Señor, V. M. recobrará sus divinos
116 41| cuento. ~«¿Y olvidaréis, señor, lo que me habéis prometido
117 41| pobre ha hecho bastante. Sí, señor: mi sobrino lo merece, lo
118 41| así... exaltados... ~ - Señor - dijo Elías humillando
119 41| todos los españoles. Mañana, señor, mañana. Lo primero, señor -
120 41| señor, mañana. Lo primero, señor - prosiguió después de haber
121 41| aquel gesto admirable. ~«Señor - continuó el consejero
122 41| Por aquí no vendrán, señor. Ya saben que está aquí
123 41| para votarla. ~ - Para eso, señor, no se reúnen tantas personas
124 41| fuerte que la anterior. ~«Señor - murmuró - , ya, ya...
125 41| iba también allí?». ~ - Señor - dijo Coletilla, en la
126 41| juzgaba de poca importancia. ~«Señor - dijo el secretario - ,
127 41| punto de turbarle. ~ - Sí, señor: allí vivía; pero desde
128 41| acostamos un día tranquilos. ~ - Señor, los esfuerzos del Gobierno
129 41| encendido - . ¿Quién, Felíu? ~ - Señor, yo me encargaré de averiguarlo,
130 41| lamentamos. Esas gentes, señor, son a mi modo de ver los
131 41| energía es lo que quiero. ~ - Señor, no tengo palabras con que
132 41| pueblo. ~ - Yo respondo, Señor, que de esta vez haré todo
133 41| que le dominaba. ~ - Sí, señor: es un joven de mérito,
134 41| necesito, un hombre!». ~ - Señor - murmuró Elías, alejado
135 41| recibido un palo de su amo - . ¡Señor, nos han vendido!... ¡Ese
136 41| Tú me has vendido! ~ - Señor - replicó Coletilla, con
137 41| había algo de llanto - ; señor, traspasadme el corazón,
138 41| Abofeteadme; escupidme, Señor, antes que decirme tal cosa...
139 41| soy capaz. Es que Dios, Señor, permite ciertas cosas;
140 41| valor. No me culpéis a mí, señor; yo os he servido como un
141 41| dijo con gran energía: ~«Señor: yo os juro, en nombre de
142 43| tanto respeto inspiraba al señor de Batilo, entraba con dificultad.
143 43| Bozmediano a Pascuala. ~ - Sí, señor; pero hay que pasar por
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