Capítulo
1 1 | Calleja (se había quitado el Don después de 1820), héroe
2 1 | de mi tío el doctor o de don Carlos, el buen comerciante
3 1 | espejuelos resplandecientes de don Anatolio Mas, gran jefe
4 1 | muchacho! ~ - Pues yo, señor don Gil - manifestó Calleja - ,
5 1 | Pero venga usted acá, señor don Gil - dijo Calleja, haciendo
6 1 | hechos... ~ - Creo, señor don Gaspar, que está usted muy
7 1 | discursos? ~ - Vamos, señor don Gil, no apure usted mi paciencia.
8 1 | señor Calleja - exclamó don Gil un poco conmovido - ;
9 1 | guardó para los tiranos. ~Don Gil se apartó de allí, llevado
10 2 | un gran tumulto. Usted, don Elías, debe saberlo». ~ -
11 2 | del café. ~«Vamos, señor don Elías - dijo éste descontento - . ¿
12 2 | le aseguro a usted, señor don Elías de mi alma, que con
13 2 | de la superior. ~ - Pero, don Elías de mis pecados, ¿qué
14 2 | Y hay otros tan reacios, don Elías!... Anteanoche subió
15 2 | no gana uno para sustos, don Elías. Vuelvo a repetirle
16 3 | patriótico y sus consecuencias ~ ~Don Elías cruzaba la Carrera
17 3 | charlatanes que profanan el don de la palabra en los infames
18 3 | no veía más personas que don Elías, Pascuala, y a veces,
19 4 | inmortalidad. ~«Porque - decía don Pablo (que así se llamaba
20 4 | Daroca. El más obsequiado era don Pablo, a causa de sus augurios,
21 4 | mujer. ~ - ¿Qué hay, señor don Pablo Bragas? ~ - Que Elisico
22 4 | las cariñosas profecías de don Pablo Bragas, tendió un
23 4 | tanto peso las razones de don Pablo Bragas en favor de
24 4 | fue la venerable efigie de don Pablo Bragas, que le saludó
25 4 | imparcialidad) fueron consumidos por don Pablo Bragas. ~En el pueblo
26 4 | capítulo. Nuestro amigo don Pablo Bragas murió en Ateca
27 5 | retirada hacia Valencia de Don Juan. ~El pueblo todo les
28 5 | la vida. Consideraban a don Elías como persona de posición
29 5 | normal. Ya hemos dicho que don Elías fue amigo y servidor
30 6 | gravedad del caso, por lo cual don Fermín, su abuelo paterno,
31 7 | entonces en Ateca un tal don Gil Carrascosa (el mismo
32 7 | Pasaron tres meses sin que don Elías contestara. Al fin
33 8 | de otra manera) tutela de don Elías. A su mente vino la
34 10| usted en seguida a sangrar a don Liborio, que está muy malito. ~ -
35 11| ademanes, dijo: ~«Por Dios, don Ramón, no hagan ustedes
36 11| contestó Javier - . Si viniera don Gil con nosotros, no se
37 11| empieza usted con sus bromas, don Javier. ~ - ¿Y cuándo se
38 11| que se lleva un buen mozo. Don Gil es hombre que hará carrera...
39 11| pretendiente, y este era don Gil Carrascosa, aquel individuo
40 12| de su mentira ni el mismo don Gil, que era la persona
41 12| que soy yo, tu Gil». ~ - Don Gil, don Gil, no sea usted
42 12| yo, tu Gil». ~ - Don Gil, don Gil, no sea usted pesado.
43 12| muy incomodado - le dijo don Gil, mientras la dama, que
44 12| que se le antoja. ¡Vaya, don Gil! ¿Y usted se anda en
45 12| me carga es que vaya ese don Ramoncito, que me tiene
46 12| Quién es ese joven?» dijo don Gil a la patrona, luego
47 14| de aquella misma época. Don Baltasar Porreño, Marqués
48 14| hacerle daño. Su hermano don Carlos Porreño cometió el
49 14| y la hija de su hermano don Carlos, que siguió a Napoleón,
50 14| sobrina (hija mayor del mismo don Baltasar), que se llamaba
51 14| este diminutivo), hija de don Carlos, el afrancesado,
52 14| es hermosura. ~ - Pero, don Elías, ¿es cierto eso de
53 14| su error. Tráigala usted, don Elías, que yo confío en
54 15| tiempo del Rey nuestro señor don Felipe III, con la cara
55 15| gran sumiller del señor rey don Felipe IV. Junto a la cama
56 15| viejo: heredole su hijo don Baltasar, padre de Salomé;
57 15| destructora. Lo único que logró don Baltasar fue disimular su
58 15| de intendente, lo sabía. Don Baltasar fundaba su esperanza
59 15| galanteo al proyecto de boda. Don Baltasar creyó en el afianzamiento
60 16| nos ha encargado, señor don Elías?» dijo María de la
61 18| Coletilla sabía por el abate don Gil lo que había sucedido
62 19| sobrino de nuestro buen amigo don Elías. ~ - ¡Jesús! ¿Qué
63 19| recordarlas. Anoche nos contó don Elías todo lo que ese desalmado
64 19| Elías Orejón y el ex - abate don Gil Carrascosa. ~Nada hemos
65 19| encontramos aquí había ido don Elías; y por algo extraordinario
66 19| declaración expresa del mismo don Gil, que iba a invitar a
67 19| niños del Hospicio. ~ - ¡Ay, don Gil! - exclamó con acento
68 19| cosas de Francia, señor don Gil. Antes no se usaban
69 19| para poder ser oída por don Gil - : no me nombren esas
70 19| Pues, señoras - manifestó don Gil, respirando fuerte,
71 19| que tengo ya. ~ - Señor don Gil, por Dios - chilló Salomé
72 19| contrario...». ~ - ¡Señor don Gil! - dijo Salomé con una
73 19| parecida al rubor. ~ - ¡Señor don Gil! - exclamó Paz con toda
74 19| ofrecer a la contemplación de don Gil las arrugas triangulares
75 19| que la iguale». ~ - ¡Señor don Gil! - exclamó María de
76 19| Quién diría que usted, señor don Gil Carrascosa, había de
77 19| permitiré una observación - dijo don Gil - . Yo no veo un escándalo
78 19| tantas maravillas». ~ - Señor don Gil - objetó María de la
79 19| importante diálogo; pero don Gil, viendo que no sacaría
80 20| furtivamente en su casa, se llamaba don Claudio Bozmediano y Coello.
81 20| usted debe hacer, señor don Claudio, es escribir una
82 20| Calma, amiguito - contestó don Gil, poniéndole la mano
83 20| conspirar, eh?~ - Pues ya. Amigo don Claudio, Elías es hombre
84 20| Ya sabe usted, señor don Claudio - contestó Carrascosa - ,
85 20| sonriendo y con asombro don Gil - . ¿Con que está usted
86 20| digo yo que usted es tonto, don Claudio. ~ - No tengo duda
87 20| la repugnante astucia de don Gil y en los peligros de
88 21| su confusión: le habló de don Elías, de su pueblo, del
89 23| Sólo por usted, señor don Elías - dijo Salomé. ~ -
90 23| hospitalidad porque... ~ - Señor don Elías - dijo Paz - , de
91 23| quedarse con usted, señor don Elías, porque si no, ¿qué
92 23| Salomé miraron a la par a don Elías para complacerse en
93 24| puesto al sobrino del señor don Elías es un poco estrecho?». ~ - ¿
94 25| probado. ~«Pase usted, señor don Elías - exclamó ella con
95 27| casa de un clérigo llamado don Silvestre Entrambasaguas
96 28| Capítulo XXVIII~El ridículo~Era don Silvestre un clérigo carilleno,
97 28| amistad de las Porreñas y don Silvestre y su hermana llevaba
98 28| repertorio, dijo: ~«¡Ah!, señor don Silvestre, con mucha razón
99 28| En el otro balcón hacía don Silvestre detallado relato
100 28| reinaba en la casa. «Sin duda don Elías duerme arriba» pensó
101 29| estaban preparando. ~ Mi señor don Silvestre - dijo Paz - ,
102 29| oficiosidad la hermana de don Silvestre Entrambasaguas. ~ -
103 29| favor...». ~ - ¿Qué, señor don Silvestre? ~ - Que se dignara
104 29| no puedes andar. Vamos, don Lázaro, dé usted el brazo
105 29| a mi sobrina. Apóyate en don Lázaro, Paula, que estás
106 30| Su tío de usted, el señor don Elías - continuó la mujer
107 31| el portal y preguntó por don Claudio. El portero, que
108 31| Calle usted, señor don Lázaro, calle usted, y no
109 32| desocupado el parnasillo, don Gil trajo de la calle de
110 32| causa de la afición ./. de don Gil a la vizcaína era que
111 32| demasiado terrible, amigo don Elías, y temo que se alborote
112 32| aún no es tiempo, señor don Elías. Los hombres señalados
113 32| entró en la habitación. Era don Julián Lobo, célebre republicano
114 33| hablaba primero: ~«¡Ah, señor don Elías: no sabe usted lo
115 33| no se irrita usted, señor don Elías? Y lo peor es que
116 33| consumidas su sobrinito, señor don Elías, y es preciso que
117 33| día estuvimos en casa de don Silvestre Entrambasaguas,
118 33| ustedes». ~ - ¡Jesús, señor don Elías! - exclamó Salomé
119 33| obscenidad - . ¡Jesús, señor don Elías: yo esperaba de usted
120 33| atomatadas. ~ - Adiós, señor don Elías - dijo Salomé, hecha
121 33| esperaba. ~ - Adiós, señor don Elías - repitió Paz, viendo
122 33| Salomé. ~ - Adiós, señor don Elías. ~ - Adiós, señor
123 33| Elías. ~ - Adiós, señor don Elías. ~Se fueron. El fanático
124 34| nada de su hijito el señor don Claudio Bozmediano, que
125 34| usted una fuerza terrible. Don Elías, puede usted estar
126 35| otro amigo que el abate don Gil Carrascosa, que, según
127 35| mozuela, sin consultar a don Elías. Él ha de aprobarlo;
128 35| pronto. Y nada me importa que don Elías se oponga o no. Lo
129 35| Virgen Santísima, a que venga don Elías, que, siendo huérfana,
130 38| hasta llegar a la calle de don Pedro; después sigue por
131 40| mundo, dijo: ~«Yo, señor don Lázaro, tengo todo este
132 40| decir? ~ - Que yo, señor don Lázaro, soy un hombre que
133 40| busca usted? ~ - Busco a don Claudio Bozmediano.~Este
134 40| repitió: «¿Quién es?». ~ - Don Claudio Bozmediano, ¿está
135 43| Qué tiene usted, don Gil?». ~ - ¡Ay, don Lázaro,
136 43| usted, don Gil?». ~ - ¡Ay, don Lázaro, qué iniquidad! Se
137 43| copleros! ~ - Consuélese usted, don Gil. Vamos a otra cosa. ¿
138 43| catacaldos! ~ - Esa es la vida, don Gil... hay que conformarse. ~ -
139 43| deparó un buen encuentro con don Claudio, y sacamos a colación
|