Capítulo
1 2 | mandaran? Aquí no hay Rey ni Dios. Pero esto se acabará; yo
2 3 | Elías; y ya se encomendaba a Dios con toda su alma, cuando
3 3 | tomar al fin la de Válgame Dios, donde aquel buen hombre
4 3 | mitad de la calle de Válgame Dios, donde hacía veces de palacio.
5 3 | su Rey, blasfemos de su Dios, escarnio del linaje humano.
6 3 | escarnio del linaje humano. Oh, Dios de justicia! ¿No veré yo
7 3 | está nunca aquí. Pero yo... Dios me libre... ¿A dónde había
8 3 | sociedad, puede haber creado Dios un conjunto de gracias y
9 3 | amigos de la calle de Válgame Dios, cuya vida y caracteres
10 4 | alumbramiento, y encomendándose a Dios y a cierto comadrón que
11 5 | Sancho. El esposo pedía a Dios que le librara de aquel
12 5 | tomar aires. Felizmente Dios la iluminó, y de Portugal
13 5 | conocemos en la calle de Válgame Dios; y esta tristeza aumentó
14 5 | durmiera, y entonces ¡ira de Dios!, le sacudía un cañazo,
15 6 | volver a la calle de Válgame Dios. La amistad, casi desconocida
16 7 | Hágalo vuesa merced, por Dios, que es el único hijo de
17 8 | triste calle de Válgame Dios solía pasar una ramilletera,
18 8 | entrar?~ - No, cuidado. Por Dios, no hagas tal. No vuelvas
19 8 | me quiere pa maldita de Dios la cosa... porque, al fin,
20 9 | contestaron: «Hijo, vete con Dios, y que Él te haga bueno
21 9 | tío? ~ - Calle de Válgame Dios.~ - ¡Jesús, qué lejos! No
22 10| fin ha de ser bueno... ¡Dios mío, ampárame! Resumiré...
23 11| recatados ademanes, dijo: ~«Por Dios, don Ramón, no hagan ustedes
24 11| roncar suavemente como un dios holgazán. El poeta no notó
25 12| vizcaína. ~ - Yo.~ - Por Dios, Carrascosa, no entre usted,
26 13| enojo de Clara. ~ - ¡Por Dios, que va a llegar! ¿Pero
27 13| Márchese usted, por Dios. Yo no le conozco, ni me
28 13| necesaria. Váyase usted, por Dios. ~ - No me iré, no - dijo
29 15| viejo y muy temeroso de Dios; y cierto fraile de la Merced,
30 16| desenfrenados a su ruina; y si Dios no se apiada, se acabará
31 16| entrar en otro más perfecto. Dios ha iluminado a su buen protector
32 16| Pero casarse es ofender a Dios? ~ - No, señora, no - contestó
33 18| preciso creer que no hay Dios en el cielo, perder la fe
34 18| sagrados privilegios, que sólo Dios con la muerte puede quitarle». ~ - ¡
35 18| hombre sagrado, ungido por Dios. ~ - No: yo y mis hermanos
36 18| duras con que calificar. Tu Dios es un ciego espíritu de
37 18| la lealtad, sirviendo a Dios y al Rey. No hay más gloria
38 18| hay más gloria que la que Dios da en su Paraíso, de la
39 18| humano a los escogidos de Dios. Además, la gloria en la
40 18| son libres, iguales ante Dios y ante la ley. ~ - El primero
41 18| la mandarán. Y si acaso Dios permitiera que tu Rey te
42 18| la justicia, hazla, que Dios le castigará a él y te premiará
43 18| Naturaleza. Sólo al Rey ha dado Dios soberanía. ¡Qué desorden! ¡
44 18| lucharán por el derecho, por Dios y por el Rey; vivirán eternamente
45 19| piensan es en los santos y en Dios. Esas son cosas de Francia,
46 19| nombren eso. ¡Qué escándalo, Dios mío! ¿A dónde iremos a parar
47 19| Señor don Gil, por Dios - chilló Salomé en el tono
48 19| tiene eso de particular? Si Dios las ha hecho guapas, ¿qué
49 19| la oyeran mejor. ~«¡Oh, Dios mío! - dijo - . No consentiré
50 19| sin querer, que a veces Dios permite que una persona
51 19| será! Amadla vosotras, que Dios manda amar a los pecadores,
52 19| hermosura, que es obra de Dios; y la mujer que se esconde
53 19| que se admire una obra de Dios, cual es la hermosura. Esa
54 19| prodigioso de las hechuras de Dios, y haciendo que todos la
55 19| mujer hermosa es... ~ - Por Dios, señor de Carrascosa: en
56 19| Jesús!, repórtese por Dios - dijo desde dentro la devota - .
57 20| No hay más que hablar. Dios se la depare buena. ~Después
58 22| por la calle de Válgame Dios, porque había resuelto dirigirse
59 22| mucho, a la calle de Válgame Dios. Vio el número de la casa,
60 22| la semana que entra, si Dios me ayuda? ~ No sé, hermana;
61 23| siempre. Voy a dar gracias a Dios por haberme proporcionado
62 23| mía. Con la vista fija en Dios, ¿qué se puede temer? Yo
63 24| el rosario. Paula dijo un Dios te salve el número de veces
64 24| nuestro siguió diciendo Dios te salve hasta treinta veces,
65 24| Reposaba sin duda en el seno de Dios, que tenía reservado a su
66 24| pasó en aquella cabeza? Dios tan sólo. ~
67 25| encomendar mentalmente a Dios a su buen amigo Alfonso
68 25| ansiedad la favorita de Dios. ~ - Le diré a usted... -
69 25| estoy suplicando por amor de Dios a su sobrino que no le dé
70 27| horrores de la soledad. ¡Dios tenga piedad de este infeliz! ~ ./.
71 29| espanto - . Váyase usted, por Dios. ¡Qué atrevimiento!». ~Pero
72 29| usted... Si vienen... Por Dios, señor caballero (no se
73 29| aventurero - . Váyase usted, por Dios, yo se lo ruego, se lo pido
74 29| lo ruego, se lo pido por Dios y todos los santos. ~ - ¿
75 29| Pero váyase usted, por Dios. Si vienen... No se detenga
76 29| Ah! Váyase usted, por Dios. Van a llegar y le van a
77 29| Por fin pudo decir: ~«Por Dios, escúchame. Yo te contaré». ~ - ¿
78 29| corrigiéramos... Todo por amor de Dios. ~ - ¿Y les da a ustedes
79 30| No diga usted eso, por Dios. Usted es una santa, ¡qué
80 30| es falso, ni desleal: a Dios... Esta es la mayor de las
81 30| de una comunicación con Dios, y vivir orando, confiada
82 30| sin notarlo. He vivido en Dios desde la cuna: no sé lo
83 30| no sé si he vivido. ~ - ¡Dios mío, qué ángel es usted! -
84 30| bueno, no conoce más que a Dios. ~ - Esa desesperación que
85 30| perfecta, una escogida de Dios, están veladas estas dolorosas
86 30| aquellos cuyos ojos cerró Dios al venir al mundo! ~ - Es
87 30| vivir. Quién sabe lo que Dios le tiene a usted reservado
88 30| cosa, o estoy maldito de Dios. ~ - ¡Ay!, no diga usted
89 30| Pero usted llora. Por Dios, ¿qué tiene usted? ~La enferma
90 31| Retirose a la calle de Válgame Dios, muy pesaroso por no haber
91 31| apareció, diciendo: ~«¡Por Dios, que está Paula con el recargo,
92 33| retiro». ~ - Vaya usted con Dios.~ - Si se ofrece algo, señoras... -
93 34| su espíritu. ~«¡Gracias a Dios que viene usted! Estamos
94 34| la recogimos! ~ - ¡Ay, mi Dios!, ¡qué horrible atentado! ~ - ¿
95 35| vuelva a suceder. ~ - ¡Por Dios, explíqueme usted, señora! -
96 35| alhaja! ¿Ves lo que yo decía? Dios mío, ¿para qué admitimos
97 35| No siga usted, por Dios! - dijo Salomé ya medio
98 35| hipócrita, ¡qué monstruo, Dios mío! Paula, no te asustes -
99 35| yo les juro a ustedes por Dios y por todos los santos,
100 35| dicen. Yo se lo juro por Dios y por la Virgen. ~ - ¡Insolente!
101 35| que puedes agravarte. ~ - ¡Dios mío! ¿Cómo lo he de decir? -
102 35| su ropa. ~ - Señora, por Dios, no me eche usted así -
103 35| Señora, espere usted por Dios a que venga mi protector:
104 35| Ay, ay, ay! Paz, por Dios, no te arriesgues - dijo
105 36| encaminaron a la calle de Válgame Dios. Preguntaron a la portera
106 37| limosna, señora, por amor de Dios, que tengo mi marido en
107 37| tengo que hacer; por Dios, suélteme usted». ~ - Pues
108 37| miedo y dolor. Creyó que Dios la abandonaba o que no había
109 37| abandonaba o que no había Dios; que su destino la obligaba
110 37| nuevo mentales súplicas a Dios y a la Virgen para que la
111 38| quieres ir... ~ - Señor, por Dios, dígame por dónde debo ir.
112 38| creer otra vez que había Dios, y siguió la dirección indicada.
113 38| volvió a creer que no había Dios. ~«¿Qué estás diciendo ahí,
114 39| su tío». ~ - ¡Gracias a Dios! - exclamó este - . ¡Qué
115 39| claramente: «¡Señora, por Dios!...». Después agitó una
116 39| cuando nos conocimos, que Dios nos había puesto en camino
117 40| El callejón de la Cara de Dios contenía más de trescientas
118 41| noche de la redención. ¡Dios quiera en su altísima justicia
119 41| terminó en 1823, en que Dios arrancó de la tierra el
120 41| Coletilla siniestramente - . Dios permitirá que las sabias
121 41| el ministro - . ¡Quiera Dios que podamos impedir los
122 41| de que soy capaz. Es que Dios, Señor, permite ciertas
123 41| permite ciertas cosas; Dios pone a prueba nuestro temple
124 42| Ah, no salgas, por Dios! - dijo Clara. ~ Es preciso
125 42| puede suceder? ~ - ¡Ay, Dios mío! Todavía me parece que
126 42| venido. ¿No puedo creer que Dios me lo ha enviado? Hay cosas
127 42| yo no sé fingir. Creí que Dios me reservaba para una vida
128 42| devoción y tranquilidad; pero Dios se ha burlado de mí, me
129 42| los merecen». ~ - No, por Dios: no me llame usted ingrato -
130 42| que se manifiestan como Dios las ha criado? ~El aturdimiento
131 42| señoras? Cálmese usted, por Dios, y reflexione... ~ - Vamos.~ - ¿
132 43| jurado quitarle la vida. Pero Dios lo dispuso de otra manera,
133 43| asegurar que la Naturaleza, no Dios, se burló de ella. ~Poco
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