Capítulo
1 1 | Blanca continuaba en la Puerta del Sol como la más concreta
2 1 | hace poco ostentaba en su puerta la cadena histórica, distintivo
3 1 | historia. ~Entrando por la Puerta del Sol, y pasado el convento
4 1 | el rincón contiguo a la puerta, era un lugar en el que
5 1 | establecimiento, con su puerta verde, sus cortinas blancas,
6 1 | escritorio para correr a la puerta, asomándose con ansiedad
7 1 | del irlandés se abría la puerta de una librería, en cuyo
8 1 | de singular forma. En la puerta pendía colgado de una espetera
9 1 | calle y desaparecen por una puerta estrecha, entrada a un local,
10 1 | cartel que hay sobre la puerta; es el centro de reunión
11 1 | Calleja, estaba también en su puerta pasando una navaja, y contemplando
12 1 | encubierto seno, corrió a la puerta y libró al pobre Carrascosa
13 1 | disuelto. ~La amazona cerró la puerta, y dentro continuó su perorata
14 2 | otro roncaba junto a la puerta, y el tercero había salido
15 2 | con recelo, se fue a la puerta de la calle y escuchó atentamente
16 2 | la misma operación en una puerta que daba a la escalera.
17 2 | despidió. Atrancada bien la puerta, volvió aquel a su trípode,
18 2 | se dirigió a abrirle la puerta. Ya principiaba a despuntar
19 3 | calle, se detuvo en una puerta, y dijo: «Aquí». El viejo
20 3 | con impaciencia, porque la puerta se abrió al momento. Abriola
21 3 | usted?» dijo cerrando la puerta, después que los dos estaban
22 3 | marchó delante y abrió la puerta de una sala, donde entraron
23 3 | protegido le había indicado la puerta. El impresionable joven
24 3 | había adelantado a abrir la puerta. ~No había más remedio.
25 3 | la sala: al llegar a la puerta, quiso entablar de nuevo
26 3 | fuerte. ~Clara cerró la puerta, y el militar se quedó cortado
27 3 | ser sentido. Llegó a la puerta y se detuvo. Su mano tomó
28 3 | pasillo en que estaba la puerta; sintió el ruido del traje,
29 5 | lamentos. Delante de la puerta de la casa de Chacón había
30 5 | asomarse al balcón y abrir la puerta, es decir, la abandonaba
31 8 | acercó con mucha cautela a la puerta del cuarto de Elías, y miró
32 8 | cuidado, cuidado con la puerta. Echad todos los cerrojos.
33 8 | Tened cuidado con la puerta os repito. ~Y después, como
34 9 | le daba entrada; y esta puerta, cuyo dintel consistía en
35 9 | loco todavía. ~Llegaron. La puerta estaba obstruida por un
36 10| acera, y se acercó a la puerta de su casa. Su mujer salió
37 10| daba fuertes golpes a la puerta de Calleja. ~«¿Qué hay?»
38 10| ver - añadió abriendo la puerta de su casa - , ciudadana,
39 10| Tres Pesetas, chocó en la puerta tan fuertemente, que si
40 11| la pared; chocáis con una puerta, y el ruido alarma a la
41 11| ganzúa que intenta abrir una puerta, cuando no resbaláis en
42 11| Tocaron, y, abierta la puerta, nuestros amigos se encontraron
43 11| dama echó el cerrojo a la puerta de la escalera, y dando
44 12| par de golpecitos en la puerta. ~«¿Quién?» dijo alarmada
45 12| Pero Carrascosa empujó la puerta, y la hubiera abierto a
46 13| la moza corrió, abrió la puerta, y el militar, que ya conocemos,
47 14| acompañado de la joven hasta la puerta; pero la infeliz no se atrevió.
48 15| revocación. No había en la puerta escudo alguno, ni empresa
49 15| Carboneras, al pasar por la Puerta del Sol, vio a un hombre
50 16| ventana; que abra usted la puerta de la escalera. ~ - Y que
51 17| Cuando Lázaro vio cerrarse la puerta de su prisión y sintió perderse
52 17| voces resonaba a su lado. La puerta de la prisión se había abierto.
53 18| el carcelero cerraba la puerta. Entonces tuvo impulsos
54 18| violentamente con sus manos la puerta y el cerrojo, y al fin,
55 20| Plata; y en resumen, si una puerta, hábilmente hecha, permitió
56 20| Ya comprendo. ¿Y esa puerta existe? ~ - ¡Pues no ha
57 20| alejamiento de las arpías, la puerta del desván... ~ - Todo presto,
58 22| tiempo dio un paso hacia la puerta. ~Sin embargo, atracción
59 22| salir, le empujaron hacia la puerta, le echaron. El círculo
60 22| fuera, sintió abrirse la puerta con estrépito, sintió que
61 22| allí, dirigiéndose a la Puerta del Sol. Los gateras le
62 22| casa del fanático, en cuya puerta había de dejar sus creencias,
63 22| palpitante, que al llegar a la puerta se detuvo porque apenas
64 22| sobrino. ~Pascuala abrió la puerta y Lázaro dio un paso hacia
65 24| mirada los ojos hacia la puerta, los tornaba en derredor,
66 24| salía, se paraba en la puerta poniéndose en escucha, volvía
67 25| hora de almorzar. Abrió la puerta, dirigiendo una mirada a
68 25| Elías se presentó en la puerta. La devota se turbó un poco;
69 26| rasguñando de cuando en cuando la puerta de un armario, donde probablemente
70 26| súbitamente se adelantó hacia la puerta. ~«¡Hola, ustedes!... -
71 26| haberse despedido desde la puerta y a gritos del poeta clásico. ~
72 27| muy presuroso y tocó a la puerta. ~Elías bajó a abrirle.~«
73 27| voy al momento. Cerraré la puerta y me llevaré la llave. No
74 27| en la casa? ¿Rompiendo la puerta? ¿Y su tío que estaba dentro?
75 28| descompuesto, al sentir abrir la puerta. Por fin, con la mayor cautela,
76 28| andando hasta acercarse a la puerta del cuarto donde Clara debía
77 28| mejor será acercarme a la puerta y llamarla muy quedito.
78 28| Avanzó más, llegó a la puerta, y tomando aliento para
79 28| como estatua junto a la puerta. En el momento de pronunciar
80 29| su valor: se dirigió a la puerta que daba al pasillo, y le
81 29| cerrojo; después corrió a la puerta que comunicaba con la habitación
82 29| creyó que sentía abrir la puerta de la escalera; pero Claudio
83 29| con mucha cautela, a la puerta por donde había entrado.
84 29| cerrando vivamente una puerta desconocida. También le
85 29| momento brevísimo en que la puerta estuvo abierta. ~«¡Bandidos!»
86 29| Trató de derribar aquella puerta misteriosa; pero manos muy
87 29| tal vez. Al fin llegó a la puerta, trató de recobrar su serenidad,
88 29| damas se dirigieron a la puerta. El clérigo se dio un golpe
89 30| se sintió que abrían la puerta de la calle. Era Elías que
90 31| se detuvieron ante una puerta enorme, de las que en aquel
91 34| militar salieron por una puerta que se abría a un callejón
92 35| puntualidad), se acercó a la puerta de las dos infelices, y
93 35| modo, que acercándose a la puerta se oía cuanto en los cuartos
94 35| la casa inmediata por una puerta condenada que daba al desván
95 35| metió una tarde por esa puerta de que hablo; se metió aquí...
96 35| casa... ¿Y cómo existe esa puerta? ¿Cómo es posible...? ~ -
97 35| pudo llegar? ~ - La tal puerta - continuó doña Rosalía -
98 35| poner inmediatamente a la puerta de la calle a esa mozuela,
99 35| sastra se acercaba a la puerta, Batilo, el perro misántropo,
100 35| aturdieron, sin poder tomar la puerta, y al fin chocaron una con
101 35| grande esfuerzo hacia la puerta. La pobre huérfana tenía,
102 35| esqueleto y la empujó hacia la puerta con tal violencia, que la
103 35| brazo de la víctima. La puerta se cerró con gran estrépito,
104 37| camino tomar. Subió hacia la Puerta del Sol; pero no había llegado
105 37| sentó en el hueco de una puerta. Sentía gran postración
106 37| para esperar a Lázaro en la puerta. Entonces le ocurrió súbitamente
107 37| una mujer gritó desde una puerta con voz chillona y angustiada: «¡
108 38| dijo él, colocado ya en la puerta de su casa - . Sube, no
109 38| dijo el clérigo abriendo la puerta - , y hablaremos de eso.
110 38| violentamente con mano colérica la puerta, que produjo fuerte estampido. ~
111 38| los pocos pasos vio una puerta, a cuyos lados había pintados
112 38| es», dijo y se acercó. La puerta estaba abierta, y dentro
113 38| hombres. Al acercarse a la puerta vio a muchos que cantaban
114 40| perder tiempo: llegose a la puerta, y asiendo el aldabón, dio
115 40| principal, llegaron a la puerta. Claudio gritó: ~«¿Quién
116 40| entre los dos. Abrió la puerta y repitió: «¿Quién es?». ~ -
117 40| la casa; que derriben la puerta. ~ - ¿Y nos marchamos?~ -
118 40| llegado un poco antes. La puerta de la casa de que hemos
119 40| la parte contigua a dicha puerta. El callejón de la Cara
120 40| su más fuerte músculo la puerta de la casa. Vino esta por
121 41| pudo, y se dirigió a la puerta, volviendo el rostro varias
122 41| palabra. Coletilla, desde la puerta, esperó una mirada del Deseado:
123 42| viendo que le cerraban la puerta y le impedían ir a cubrirse
124 42| Cuando la devota abrió la puerta y vio a Lázaro, su sorpresa
125 42| exclamó, cerrando la puerta una vez que Lázaro estaba
126 42| decir, dio un paso hacia la puerta. ~«No - dijo la devota,
127 42| joven dirigiéndose hacia la puerta. ~La devota inclinó la cabeza,
128 42| y las dos arpías en la puerta mirándose como dos espectros. ~
129 43| paseándose por delante de la puerta unos hombres... Esta tarde
130 43| Cierre usted la puerta.~ - Ya cerré.~Clara se quedó
131 43| uno y otro. ~«¿No hay una puerta que dé a otra calle?» preguntó
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