Capítulo
1 1 | era la mano robusta de la mujer de Calleja, la cual, desconcertada
2 3 | intensa. - ¿Es su hija, es su mujer, es su sobrina, es su protegida? -
3 3 | repente sintió una voz de mujer que cantaba; sintió pasar
4 4 | misterio que asustó a la buena mujer. ~ - ¿Qué hay, señor don
5 4 | muerto; su hermana era ya mujer, y se había casado con un
6 5 | Es su hija - contestó una mujer que la tenía abrazada. ~ - ¿
7 5 | su casa necesitaba una mujer. ¿Quién mejor que Clara?
8 5 | casa de Coletilla, y fue mujer. Creció sin juegos, sin
9 6 | lleno de luz y con formas de mujer, que brotaba del seno mismo
10 6 | impenetrables, diciendo: ~«Pero, mujer, ¿no ves cómo va ese bordado? ¿
11 7 | dónde? Será simplemente la mujer de un gran hombre. Menos
12 7 | hombre. Menos tal vez: la mujer de un hombre obscuro...
13 8 | el quinto el soldado y la mujer del zapatero. Enlazaban
14 8 | formas académicas de una mujer, que esa que toma cuando
15 8 | Clara. ~Era Pascuala una mujer que formaba a su lado el
16 10| la puerta de su casa. Su mujer salió a encontrarle. ~«Ciudadano, ¿
17 10| le contestó gravemente su mujer - . Si yo llevara calzones,
18 10| Morillo - repitió Calleja - . Mujer, tráeme el almirez. ~El
19 11| encontraron frente a frente de una mujer que, con soñolientos ojos
20 11| ven ustedes... como una es mujer de opinión...». ~La señora
21 11| de aquel establecimiento, mujer de bien, como de cuarenta
22 11| verso heroico, un retrato de mujer roído de ratones, un ejemplar
23 12| que hay es que como una es mujer de opinión, ha de estar
24 12| no dudo de que seas una mujer muy principal; pero debe
25 12| todos los días desayuna a su mujer con cincuenta palos. ~ - ¡
26 12| enjurian, que enjurien. Yo soy mujer de opinión. ~ Jesús, Leoncia: ¿
27 13| llenado de orgullo a otra mujer; pero Clara era muy modesta,
28 14| Tú eres una ingrata, una mujer sin juicio; abusas de la
29 14| Ellas te enseñarán a ser mujer de bien, y allí veremos
30 14| de la Paz Jesús, que era mujer de gran iniciativa, había
31 14| enseñaremos a portarse como una mujer de bien... ¡Ay!, la honestidad
32 15| Marqués de Porreño, era una mujer de esas que pueden hacer
33 15| de casado, dejando a su mujer más gruesa, pero no en cinta.
34 16| jueces. ~«La opinión de la mujer - decía la matrona - , es
35 16| porque cuando se habla de una mujer, nada le queda ya, y su
36 16| qué objeto tiene la mujer al dar oídos a las palabras
37 16| a ustedes... soy... una mujer. ~Paz hizo con la cabeza
38 16| usted que deba vivir una mujer en el mundo? ¿Cómo espera
39 16| parecía ser los destinos de la mujer. Comprendió que si no hubiera
40 16| pensado varias veces que una mujer casándose sería lo que deben
41 16| Qué debe hacer la mujer en la sociedad para servirla
42 16| Clara muy turbada - . Una mujer... si se casa... ¿Pero casarse
43 19| pecadora, como una infeliz mujer no acrisolada por las inflamaciones
44 19| veinticinco años. ~ - Jesús, mujer: te aseguro que fue el año
45 19| que es obra de Dios; y la mujer que se esconde y no sale,
46 19| de la Naturaleza, y una mujer hermosa es... ~ - Por Dios,
47 20| guardaba como si no fuera mujer, alquiló la casa inmediata,
48 22| sabe usted si ha parío la mujer de Antón Telares, hermano
49 22| era una lástima que una mujer así viviera en compañía
50 22| bárbara efigie de aquella mujer, oráculo de su desventura.
51 24| madre, que es una cariñosa mujer, muy santa y muy buena. ~ -
52 24| Me figuro que será una mujer excelente. ~ - Así es.~ -
53 24| nunca vista en tan ejemplar mujer? ~Pero Clara, aunque se
54 24| No estoy buena - dijo la mujer mística restregándose entrambos
55 27| argumento vaciló un momento la mujer mística, y casi no supo
56 27| que empezaba a tener de mujer. Cuando sintió los labios
57 28| extraviado ridículo. Lo tenía una mujer que lo estaba registrando,
58 28| voz de hombre, una voz de mujer y pasos precipitados. ~Pronto
59 29| poder volver. Después una mujer cogió el ridículo y echó
60 29| Lázaro para sí - . Esta mujer tiene mucha fiebre; ya empieza
61 29| delirar. ~Y entonces la mujer mística andaba tan a prisa,
62 30| aquella, que sin duda era de mujer, avanzó, destacándose en
63 30| una pausa, la voz de la mujer mística resonó como un eco
64 30| dijo del mismo modo la mujer perfecta - ; yo no rezo,
65 30| don Elías - continuó la mujer mística - , observo que
66 30| todavía. ~ - Yo - dijo la mujer perfecta, después de una
67 31| aquel nuevo misterio de la mujer santa. ~
68 35| hacía cuanto puede hacer una mujer envidiosa para quitarles
69 35| salteador; persiguió a la mujer dando agudos aullidos, y
70 35| otra con gran confusión. ~«Mujer, que me echas al suelo»
71 35| al suelo» dijo una. ~ - Mujer, qué cosas tienes - gruñó
72 35| que está todavía aquí esta mujer?». ~ - Al momento a la calle.
73 35| me abandone usted». ~La mujer mística retiró lentamente
74 36| tendría una tienda. Si esa mujer tiene casa abierta y Clara
75 36| averiguamos dónde está esa mujer. ~Salieron y se encaminaron
76 37| Por último, se acercó una mujer, la joven la detuvo y respetuosamente
77 37| del Humilladero?» dijo la mujer, que era una vieja arrugada
78 37| cuando vio llegar a una mujer andrajosa que traía un niño
79 37| Clara le pareció que aquella mujer debía de ser persona muy
80 37| antes de ser interpelada, la mujer andrajosa habló a Clara
81 37| limosna, sino más bien de mujer desvalida y enferma, se
82 37| los dimonios! - dijo la mujer; y viendo que pasaban dos
83 37| que podía. Entonces una mujer gritó desde una puerta con
84 37| ahí enfrente - dijo otra mujer. ~ - Usted miente, señora -
85 37| Miren ese pelele! - gritó la mujer - . ¿Poz no dice que yo
86 37| sintieron detrás gritos de mujer. El majo no volvió la cara;
87 37| Arrastrao, endino - dijo la mujer, que era alta, gruesa, hombruna
88 37| parece a usted que a una mujer como yo se la...? Juan Mortaja,
89 38| señor, no. Voy a casa de una mujer que conozco. No conozco
90 38| quién es? - dijo una voz de mujer - ; ¿a ver qué es eso? ~
91 38| al ver que había allí una mujer y que estaba en brazos de
92 40| hable, que hable - gritó una mujer alta, huesosa, descarnada
93 42| en compañía de aquella mujer pálida, con la vista extraviada
94 42| la actitud dolorida de la mujer mística, sus labios trémulos
95 42| inmutable ante aquella santa mujer, agitada por las alternativas
96 42| deliraba o estaba loca. ~La mujer mística sonrió de un modo
97 42| sin igual desventura de mujer tan infeliz, salió de la
98 43| una sospecha... Aquella mujer es muy rara. ¡Si vieras
99 43| inducido a ello por su mujer y por sus propios escarmientos,
100 43| hubiera sido una excelente mujer, adornada de todas las prendas
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