Capítulo
1 5 | por hacerse excesivamente devota, y tal era su mojigatería,
2 5 | de cinco años de edad. La devota, la enferma, había tenido,
3 5 | antes de ser enferma y devota, una niña que se llamaba
4 5 | pueblo) dejó otra vez la vida devota, y de la noche a la mañana
5 15| principio con gran recelo por la devota esposa de aquel señor, que
6 15| mundanas. ~ En el cuarto de la devota... (lo describimos de oídas,
7 16| es un punto - contestó la devota - difícil de resolver, y
8 16| perdonado - contestó la devota - ; y si es así, que el
9 16| boca la misma sabiduría. La devota manifestó con un sin embargo
10 16| exclamó con la nariz la devota. ~ - Yo... - contestó Clara
11 16| nos inducas - profirió la devota alzando los ojos al cielo. ~
12 16| hora, hermana - dijo la devota - . Yo le proporcionaré
13 19| dos visitas. ~Clara y la devota estaban encerradas en la
14 19| inflamaciones de amor divino. La devota no se permitió otra expansión
15 19| contestó fríamente la devota. ~ - ¿Pues qué le ha pasado? -
16 19| Hermana - prosiguió la devota - , ¡qué muchachos los del
17 19| compañera mía - continuó la devota - . Aunque el mundo trató
18 19| cabeza. El sermón de la devota dejó un eco en la sala. ~«
19 19| Dios - dijo desde dentro la devota - . Me horrorizan sus palabras. ~
20 23| estaba sentada junto a la devota y cosía con la cabeza baja,
21 23| exequatur ortodoxo de la devota. ~ - Ella, que es una santa,
22 23| le pedían su opinión, la devota contemplaba el rostro del
23 23| interiormente cosas parecidas. ~La devota se sonrió al concluir su
24 23| perdón definitivo - dijo la devota. ~ - Bien: perdonado, pero
25 23| encontraba los ojos negros de la devota fijos en él con tenaz atención. ~
26 23| las dos viejas, Clara y la devota formaban otro grupo junto
27 23| sombra quedaban Clara y la devota, y los ojos negros, profundamente
28 23| perniciosas raíces?». ~La devota dejó de mirar al recién
29 23| añadió compungidamente la devota - . Yo respondo de ella.
30 23| corregirá - continuó la devota - . ¡No se ha de corregir!
31 23| muchacha, ni aun la cara de la devota, que, después del sermón,
32 24| he rezado nada» decía la devota a Clara al día siguiente
33 24| Ah! - exclamó la devota - . ¡Cómo se pervierte la
34 24| decían de él? - preguntó la devota, abriendo a San Juan Crisóstomo. ~
35 24| el rosario, mientras la devota empezó la salmodia con la
36 24| la manga, con lo cual la devota bajó del cielo. ~«¡Ay, hermana! -
37 24| tembló, porque creía que la devota la iba a reprender duramente,
38 25| Oía la frailuna voz de la devota; veía extraños y complicados
39 25| tema usted - continuó la devota, bajando la voz y mirando
40 25| Al poco rato volvió la devota trayendo un desayuno que,
41 25| Oh, sí! - dijo la devota mirando al cielo - , es
42 25| presentó en la puerta. La devota se turbó un poco; pero un
43 26| izquierda a Elías, mientras la devota estaba erigida ./. a la
44 27| aquel día, con permiso de la devota, entrar a enterarse de la
45 27| la carta, y esperó. ~La devota no tardó en venir, y se
46 27| habría reparado que la devota se levantó, y acercándose
47 27| dirán?... ~En esto entró la devota. Elías andaba por allí cerca. ~«¡
48 27| Nada dirán - manifestó la devota, mirando para otro lado - .
49 27| con mucha atención a la devota.) Tiene buen corazón, y
50 27| fuerte, presentándole ante la devota - . Arrodíllate delante
51 27| dos viejas absortas, la devota satisfecha y Elías entusiasmado.
52 28| como único consuelo a la devota, por ver si, como otras
53 28| salía a defenderle; pero la devota, que miraba también con
54 28| acuerda? ~ - Yo no - dijo la devota muy colorada y muy inquieta
55 28| de mil cumplimientos, la devota se encontró en medio, teniendo
56 28| Lázaro tocaba el codo de la devota, y esta tenía cruzadas las
57 29| entró en la alcoba de la devota por donde mismo había entrado
58 29| mira que te condenas. ~La devota no dijo nada: pudo su admirable
59 29| tienes, Paula?» dijo Paz a la devota, que estaba muy pálida y
60 29| penoso. ~«Nada» dijo la devota, queriendo animarse. ~ -
61 29| Deje usted eso - murmuró la devota con visible disgusto - .
62 29| Andando, sintió que la devota pesaba en su brazo como
63 29| no sabemos qué cosa a la devota. El joven apresuró el paso
64 30| Lázaro la reconoció: era la devota, cuyo semblante traía las
65 30| Hable usted bajo - dijo la devota.~ - Y luego - continuó él - ,
66 30| halla sobre los demás. ~La devota bajó los ojos, y con gran
67 30| mundo. ~ - ¡Oh! - dijo la devota con la misma plañidera voz - :
68 30| usted de ese modo? - dijo la devota con suave acento de reprensión. ~ -
69 30| terror lo porvenir. ~La devota hablaba con voz muy baja,
70 30| datos para creer que la devota no dijo esto con las mismas
71 30| estas confesiones de la devota son, como habrá el lector
72 30| entiendo de eso. Soy una tonta devota. ~Estas últimas palabras,
73 30| Morir! - exclamó la devota con repentino arrebato de
74 30| puedo dormir - murmuró la devota con voz más bronca y grave
75 30| naturalmente.~Al oír esto, la devota, con instantánea fuerza,
76 35| donde estaba acostada la devota... Esta reposaba tranquilamente,
77 35| contentó con mirar a la devota con ojos muy aterrados.
78 35| estrechándole las manos a la devota - . Señora, usted me defenderá;
79 35| usted no me defiende? ~La devota no había hablado palabra;
80 35| segura de que lo dirá. ~La devota volvió a moverse, y con
81 35| vieja ridícula, presuntuosa, devota, expresión humana de la
82 42| a buscar casa. Cuando la devota abrió la puerta y vio a
83 42| Lázaro - murmuró la devota, asiéndose al brazo derecho
84 42| del nuevo carácter de la devota, y vio claro en lo que antes
85 42| la puerta. ~«No - dijo la devota, deteniéndole con más fuerza - . ¿
86 42| repitió: ~«Sí, señora». ~La devota entró en su cuarto, y volvió
87 42| juntos? ~Al oír esto, la devota se conmovió de pies a cabeza.
88 42| disponía a marcharse. La devota hizo un gesto angustioso
89 42| dirigiéndose hacia la puerta. ~La devota inclinó la cabeza, agitó
90 42| lívida de miedo; miró a la devota, se llenó de ira, dio algunos
91 42| casa maldita. Miró a la devota, que permanecía aún sin
92 43| Habíase educado en la vida devota, y la condición mundana
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