Capítulo
1 1 | irlandés gordo y suculento, de cara encendida, lustrosa y redonda
2 2 | entereza, vigor y energía. Su cara era huesosa, irregular,
3 2 | singular el aspecto de esta cara dos enormes orejas extendidas,
4 2 | Pues me cuesta un ojo de la cara cada párrafo de aquellos
5 3 | más encantadores palmos de cara que se había ofrecido a
6 3 | padecer esa infeliz! Tiene cara de sufrir mucho... en compañía
7 5 | acostumbrarse tampoco a mirar cara a cara a su protector, porque
8 5 | acostumbrarse tampoco a mirar cara a cara a su protector, porque le
9 6 | juntos el uno del otro. La cara angustiosa a veces, a veces
10 8 | guapetona... y no tiene una mala cara... Ya ve usted. ~ - ¡Ah! ¿
11 9 | políticas, no podía echársele en cara la tibieza, porque era frenético
12 10| suficiente para contemplar cara a cara aquellas cien bocas
13 10| suficiente para contemplar cara a cara aquellas cien bocas que
14 11| robustas formas, alta estatura, cara redonda y carácter bonachón
15 13| que no era él volvió la cara, y no se cuidó más de aquella
16 13| redonda y vasta fachada de su cara con impertinente sonrisa. ~«¿
17 14| esa Clarita no tiene mala cara... sí... una carilla así...
18 15| señor don Felipe III, con la cara escuálida, largo y atusado
19 15| estaban agujereados en la cara; otros habían perdido el
20 15| alta, gruesa y robusta, de cara redonda y pecho abultado,
21 15| puesto en el altar de su cara por la piedad de un católico.
22 17| negro y agujereado en la cara en el lugar de los ojos.
23 19| era el más escogido y su cara estaba más lavada que de
24 19| sacando a la superficie de su cara todo su repertorio de sonrisas.
25 19| dijo Salomé, apartando la cara y poniéndose delante de
26 19| cárdeno que aparecieron en su cara al oír aquella proposición.
27 23| de la muchacha, ni aun la cara de la devota, que, después
28 24| en un pequeño telar. Su cara expresaba la más calmosa
29 30| malo como decían. En la cara conozco yo esas cosas. No
30 32| a Elías que apareció con cara de júbilo, la cual en aquel
31 32| cual en aquel hombre era la cara más diabólica y repulsiva
32 33| murmuró Paz bajando la cara para que se creyera que
33 34| puso su pesada mano en mi cara, y la oprimió con tal fuerza,
34 34| de un rincón, había una cara en cuyos ojos brillaban
35 34| poniéndose ambas manos sobre la cara - . Señor, ¿qué expiación
36 35| buhardilla de esta casa. ~La cara que pusieron las Porreñas
37 35| las dos arpías se miraron cara a cara, comunicándose mutuamente
38 35| arpías se miraron cara a cara, comunicándose mutuamente
39 35| engañará usted más con su cara de mosquita muerta. Pero ¡
40 35| amiga, volvió hacia ella la cara cubierta de palidez, y expresando
41 35| sintió ruido y volvió la cara: era el perro melancólico
42 36| anteriores, no le puso tan mala cara como antes, porque recordó
43 37| pones un pañuelo atao a la cara, y empiezas a dar unos chillíos
44 37| ponte este pañuelo en la cara. ~ - Señora, yo tengo que
45 37| mujer. El majo no volvió la cara; pero tuvo buen cuidado
46 37| sentar los cinco en esa cara de documento». ~Al decir
47 37| la cabeza - , ¿tengo yo cara de cabrona? ¿Te paece que
48 37| cabrona? ¿Te paece que por una cara de escoba como esta voy
49 38| daba mala vida. Tenía la cara redonda y amoratada, con
50 38| marido, dio a este en la cara un mojicón, que, a ser más
51 39| lágrimas le corrían por la cara abajo. ~ - ¿Dónde está?~ -
52 39| en desorden le cubrían la cara; tuvo un gran rato la mano
53 40| dos Porreñas, echarles en cara su crueldad y su hipocresía.
54 40| puerta. El callejón de la Cara de Dios contenía más de
55 41| abundancia de retratos de aquella cara repulsiva que nos legó su
56 41| estampa, ya en lienzo. Esa cara no se parece a la de tirano
57 41| simetría que como estaba en la cara de Fernando VII. Dos patillas
58 41| camarilla y miró a Elías con una cara en que el consejero áulico
59 42| empuje la mano contra la cara de su sobrina, dándole un
60 42| contraria, estaban sobre su cara, pegados cual si tuvieran
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