Capítulo
1 1 | con el brazo alzado y el rostro encendido; su esposa, que
2 2 | desenvueltos y francos. Tenía el rostro bastante grosero, y la cabeza
3 3 | marcaba siniestramente su rostro en un chirlo, que le cogía
4 3 | pero no observó en aquel rostro singular otra cosa que abstracción
5 3 | Castillas. El color de su rostro, propiamente castellano
6 3 | ocurrió contestarla, vio en el rostro de Elías una expresión de
7 6 | huérfana desolada, con el rostro oculto entre las manos.
8 9 | le pareció un abismo. Su rostro, encendido por la turbación,
9 10| turbada la cabeza, bañado el rostro en sudor frío. ~En vano
10 11| con soñolientos ojos y rostro avinagrado, alzaba la mano
11 12| inmediatamente a adobarse el rostro, operación verificada tan
12 12| dijo la vizcaína con el rostro descompuesto y mudando de
13 15| simétricos pliegues rodeaban el rostro como una aureola de encaje.
14 15| tiempo de María Luisa. Su rostro, perfectamente esferoidal,
15 15| formaba gran armonía con el rostro; y en sus manos pequeñas,
16 15| flaca como un espectro. Su rostro amarillo había sido en tiempos
17 15| habían firmado sobre aquel rostro. Las cejas arqueadas y grandes
18 15| crónico había dado a este rostro un mohín repulsivo y una
19 15| contrastando con lo desapacible del rostro, las dos filas de dientes
20 15| que una luz aclaraba aquel rostro apagado. ~Doña Paulita (
21 15| y por fervor. ~Tenía el rostro compungido y desapacible,
22 16| es fama que el amarillo rostro de Salomé se tiñó de una
23 18| expresión de que era capaz su rostro abominable - ; digna de
24 19| persona de Paz hacía veces de rostro se puso de color de remolacha,
25 22| el sudor que le cubría su rostro le produjo una impresión
26 23| la devota contemplaba el rostro del estudiante, como si
27 23| resplandor daba de lleno en el rostro del joven: en la sombra
28 24| libro de horas, inclinó el rostro hacia él, ocultándolo entre
29 26| nobles frutas y la piel del rostro de Salomé. Terminó con esto
30 27| otras veces completamente el rostro, aparecía ahora echado hacia
31 27| Clara no hubiera tenido el rostro tan inclinado sobre la costura
32 28| Después, acumulando en su rostro todos los rasgos de desdén
33 28| los curiosos notaron en el rostro de doña Paulita una muy
34 30| dijo Lázaro, volviendo el rostro. ~ - ¿Y cómo quieren que
35 30| brazos, y miró al cielo. Su rostro, de color suavemente moreno
36 30| estaba allí la dama con el rostro vuelto hacia la ventana.
37 34| me sube toda la sangre al rostro. Él puso su pesada mano
38 34| contracción diabólica en el rostro - . Sí que lo estoy: no
39 35| la dama ver claramente el rostro de la que le visitaba. Salomé
40 35| turbada y muy alterado el rostro - . Ya sabemos todas las
41 35| clamó Salomé volviendo el rostro - . No puedo, no puedo oír
42 35| exclamó Salomé, apartando el rostro y persignándose con sus
43 35| entre las sábanas. Volvió el rostro, miró a la víctima, y sin
44 35| orgullo, puso su mano en el rostro de la doncella abandonada
45 35| desolación en derredor, ni un rostro conocido. ¿A dónde iba?
46 39| un rincón, en pie, con el rostro sereno, como es tu costumbre.
47 41| iluminaba completamente el rostro, aquel rostro execrable
48 41| completamente el rostro, aquel rostro execrable que, para mayor
49 41| más importante rasgo de su rostro, bastante lleno, abultado
50 41| la puerta, volviendo el rostro varias veces a ver si el
51 42| la vista extraviada y el rostro enflaquecido por tres días
52 42| secos, la expresión de su rostro, que anunciaba la más grande
|