Capítulo
1 1 | capitaneados por el maestro Calleja, rapaban semanalmente las
2 1 | Madrid, era su dueño, Gaspar Calleja (se había quitado el Don
3 1 | las puertas; el barbero Calleja, que se hacía llamar ciudadano
4 1 | se hacía llamar ciudadano Calleja, estaba también en su puerta
5 1 | no ha de ocurrir? - dijo Calleja - . Hoy tenemos sesión extraordinaria
6 1 | señor don Gil - manifestó Calleja - , respetando la opinión
7 1 | es mucha boca aquella... ~Calleja repetía estos trozos de
8 1 | decir que este ciudadano Calleja era un hombre muy corpulento
9 1 | oraores. ~ - Señores - afirmó Calleja - , repito que todos esos
10 1 | No se empeñe usted, Calleja - refunfuñó el ex - covachuelista
11 1 | acá, señor don Gil - dijo Calleja, haciendo todo lo posible
12 1 | exclamó, animándose, Calleja - . ¡Que le sobra talento
13 1 | Respete usted, señor Calleja - exclamó don Gil un poco
14 1 | Mejor haría el ciudadano Calleja en acordarse de los diez
15 1 | a la libertad. ~ - Señor Calleja, usted es un insolente. - ¡
16 1 | mano robusta de la mujer de Calleja, la cual, desconcertada
17 1 | formando un bello grupo. Calleja, con el brazo alzado y el
18 1 | académico en verdad. ~«Ciudadano Calleja - dijo aquella señora en
19 1 | guárdalas para los tiranos». ~Calleja cerró, pues, la navaja,
20 2 | cuestiones. ~Pero oigamos a Calleja, que pide a voz en cuello
21 2 | de preferencia el barbero Calleja. Este patriota capitaneaba
22 2 | venir ahí con el barbero Calleja: ¡qué voz de becerro tenía!
23 3 | embriagados. Nuestro ya conocido Calleja les mandaba. Componíase
24 3 | lágrimas de despecho. En esto Calleja, que parecía tener gran
25 3 | gran Coletilla - afirmó Calleja con mucha gravedad. ~La
26 3 | mismo decía yo - exclamó Calleja, con la misma risa de borracho. ~ -
27 3 | exclamaron todos a la vez, menos Calleja, que se estaba riendo como
28 3 | palabras - dijo riendo siempre Calleja, que aun en la embriaguez
29 3 | eso... borracho! - gritó Calleja, que al fin había necesitado
30 3 | que los cuatro amigos de Calleja dejaron en paz a Elías,
31 4 | elaborado en la barbería de Calleja, algunos días después del
32 9 | cierto lo que nuestro amigo Calleja, enterado oficial de la
33 10| conveniente salir sin decir algo. Calleja subió a una silla y gritó,
34 10| Serenata a Morillo!» dijo Calleja saliendo de la Fontana y
35 10| curiosidad al grupo que Calleja había formado. ~Entre tanto,
36 10| casa de Morillo - repitió Calleja - . Mujer, tráeme el almirez. ~
37 10| fuertes golpes a la puerta de Calleja. ~«¿Qué hay?» dijo este
38 10| sus amigos. ~ - No vayas, Calleja; que se sangre él solo.
39 10| lo primero. ~ - No vayas, Calleja.~ - Señores, volveré en
40 10| poco, señores - contestó Calleja - . ¿De malvas o de aceite?
41 10| interés, que hasta el mismo Calleja dejó la ciencia para salir
42 10| llamar rapista al grandioso Calleja. La chispa saltó, y la lucha
43 22| desde el rincón el augusto Calleja. ~ - ¡Afuera con él!~ - ¡
44 26| más asiduos del barbero Calleja; y no es aventurado afirmar
45 26| Frecuentaba la tienda de Calleja y el club de la Cruz de
46 32| corpulento como el barbero Calleja, pero de más claridad en
47 40| podía ser sino el pomposo Calleja, el barbero insigne de la
48 40| hable! ~ - Señores - dijo Calleja alzando el dedo como si
49 40| saber usted que donde está Calleja, la libertad está asegurada. ~ - ¡
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