Capítulo
1 1 | todas las protestas que sus amigos le exigían. ~Cerca de la
2 1 | falacia de sus supuestos amigos, o conociéndola, creyó posible
3 1 | allí, llevado por algunos amigos, que quisieron impedir una
4 2 | piquillos sueltos a los amigos... Y luego no gana uno para
5 3 | mismo Coletilla. Seremos amigos. Nos va a presentar al Rey
6 3 | cierto es que los cuatro amigos de Calleja dejaron en paz
7 3 | volver a ocuparnos de los amigos de la calle de Válgame Dios,
8 4 | todo el mundo. ~Sus pocos amigos únicamente se cuidaban bien
9 9 | del Agujero a recibir unos amigos que vienen de Zaragoza. ~
10 9 | dos o tres que parecían amigos suyos: ~«Buenos chicos aquellos
11 9 | distinción y elegancia. Eran amigos íntimos, que compartían
12 9 | pero pronto tuvo bastantes amigos; escribió a su abuelita,
13 9 | el segundo de estos tres amigos que describimos, el cual
14 9 | clásico, apreciado de sus amigos, con alguna fama de calavera,
15 9 | daban una onza. ~Pero sus amigos le ayudaban a vivir, le
16 9 | costumbre; y cuando sus amigos le preguntaban el origen
17 9 | Fúcar, a esperar a unos amigos de Javier, que llegaban
18 9 | El Doctrino abrazó a sus amigos. ~«¡Javier!».~ - ¡Lázaro!~
19 9 | llegar más a tiempo. ¿Y los amigos de Zaragoza? ¿Pero de dónde
20 9 | Doctrino, llevándose a sus amigos. ~ - ¿Qué Vicentini? A La
21 9 | hipócritas que se llaman nuestros amigos, y nos detestan en el fondo
22 9 | inmutándose por grados. Sus amigos le decían en voz baja que
23 10| Tres Pesetas. Nuestros tres amigos y Lázaro salieron de los
24 10| quedaron en la calle los tres amigos y Lázaro, que se despedía
25 10| preguntó el barbero a sus amigos. ~ - No vayas, Calleja;
26 10| insistía en dejar a sus tres amigos: tan aburrido y melancólico
27 10| estaban, volviéndose hacia los amigos con tanto interés, que hasta
28 11| a sus perseguidores, los amigos subieron. Allí vivía el
29 11| abierta la puerta, nuestros amigos se encontraron frente a
30 11| decidí por los Gracos... Amigos, ¡qué hombres eran aquellos! ~ -
31 11| podía hacer era imitar a sus amigos; bajó de la mesa, tomó la
32 12| gallega despertaron los tres amigos y Lázaro. ~«¿Qué hay? -
33 15| de ella a sus más leales amigos. Mas, en su decadencia,
34 21| agitador, pagado por los amigos de la reacción; pero Claudio
35 22| Si acudía a casa de sus amigos, temía no encontrarlos tan
36 22| injuria dirige usted a mis amigos, a mí! ~ - Sí, señores -
37 25| participar la muerte de sus dos amigos. ~ - Buenos chicos, ¿eh? -
38 25| Así... muy exaltados, muy amigos de embaucar al pueblo y
39 26| y la visita de aquellos amigos. ~«Sí, que vaya; ve» dijo
40 26| y yo traeré a dos o tres amigos, que es como si trajera
41 28| tres, y enteraron a sus amigos de quién era aquel joven
42 29| somos también verdaderos amigos. Ese joven parece que te
43 29| Somos ya verdaderamente amigos. Hoy vengo a hablarte, a
44 32| Europa, esos hombres son sus amigos: algunos son sus ministros,
45 33| esta noche se reúnen tus amigos en la Fontana. Hay gran
46 35| padres, ni hermanos, ni amigos, ni nadie que me defienda
47 40| Pero es posible que mis amigos, los individuos de ese club,
48 41| padre, a sus maestros, a sus amigos, a sus ministros, a sus
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