Capítulo
1 3 | Pero sale mucha sangre. ¡Jesús!, tiene usted la mano destrozada. ~ - ¡
2 8 | determinación contigo». ~¡Jesús, santos y santas del cielo! ¡
3 8 | Le dejo entrar? ~ - ¡Jesús, Pascuala, no lo vuelvas
4 9 | Calle de Válgame Dios.~ - ¡Jesús, qué lejos! No vayas allá
5 12| soy mujer de opinión. ~ Jesús, Leoncia: ¿y no me haces
6 12| tiros por esas calles. ~ - ¡Jesús y Santa Librada! ¡Otra jarana! -
7 12| alaridos y manoteando. ~«¡Jesús, Jesús! ¡No abran ustedes
8 12| y manoteando. ~«¡Jesús, Jesús! ¡No abran ustedes el balcón,
9 12| ustedes los cañonazos? ¡Jesús, qué disparos tan fuertes!». ~ -
10 13| dice que viene acá.~ - ¡Jesús, acá! ¿Y a qué viene acá?
11 14| llamada doña María de la Paz Jesús, pasaba un poquito más allá
12 14| Además, doña María de la Paz Jesús, que era mujer de gran iniciativa,
13 14| enmendaremos» dijo María de la Paz Jesús. ~ - Bien se comprende esa
14 14| estas ideas del día... ¡Jesús, qué sociedad! Pero todo
15 16| Elías?» dijo María de la Paz Jesús. ~ - Sí, señoras, ya que
16 16| pertenecemos». ~María de la Paz Jesús se irguió con toda la gallardía
17 16| juntando las manos. ~ - ¡Jesús! ¡Jesús! - dijo Salomé tapándose
18 16| las manos. ~ - ¡Jesús! ¡Jesús! - dijo Salomé tapándose
19 16| dijo Clara sollozando. ~ - ¡Jesús!, ¡qué tono tan del día
20 19| buen amigo don Elías. ~ - ¡Jesús! ¿Qué le ha pasado? ¿Qué
21 19| ya veinticinco años. ~ - Jesús, mujer: te aseguro que fue
22 19| exclamó María de la Paz Jesús con expresión de cólera
23 19| su tocado aparecía. ~ - ¡Jesús!, repórtese por Dios - dijo
24 22| día se nos metió aquí. ¡Jesús, qué susto! ~ - Y ella, ¿
25 25| doméstico de María de la Paz Jesús había podido acomodar dos
26 27| Paulita. ~ - Sí: ¿qué dirán? ¡Jesús! - exclamó Salome. ~ - Nada
27 29| Y quiere entrar aquí! ¡Jesús, qué miedo! ¿Qué debo hacer? ¿
28 29| tranquilo en el cuarto. ~«¡Jesús! - exclamó Clara, retrocediendo
29 29| llegar y le van a ver aquí. ¡Jesús, qué hombre! ~ - No vendrán.
30 31| Entrambasaguas; y María de la Paz Jesús hizo todo lo posible por
31 32| del demonio cuando tentó a Jesús - ; bendita la nación que
32 33| aseguro a ustedes». ~ - ¡Jesús, señor don Elías! - exclamó
33 33| oyera una obscenidad - . ¡Jesús, señor don Elías: yo esperaba
34 35| majestuosa de María de la Paz Jesús, que de muy mal talante
35 35| ojos de María de la Paz Jesús. ~«Yo vivo allá arriba y
36 35| militar alto, buen mozo. ~ - ¡Jesús, qué horror! Yo no puedo
37 35| no he permitido... ~ - ¡Jesús, Jesús! Yo no sirvo para
38 35| permitido... ~ - ¡Jesús, Jesús! Yo no sirvo para estas
39 37| se viniera conmigo. ¡Ay! ¡Jesús, qué guapa es usted! Poz
40 38| Que es usted sola? ¡Jesús, María y José! ¡Qué calamidad! ¿
41 38| sola, enteramente sola? ¡Jesús, María y José! Esto no va
42 38| no me puedo detener. ~ - ¡Jesús, María, y José! No he visto
43 38| apartándose de él. ~ Hija mía, por Jesús, María y José, te digo que
44 38| otra que María de la Paz Jesús, apostada allí para asirla
45 42| asesinados esta noche». ~ - ¡Jesús! - exclamó Pascuala, llevándose
46 43| Madrid. Doña María de la Paz Jesús estaba en Segovia, donde
47 43| que repetía la palabras de Jesús: Lázaro, despierta. Indudablemente
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