Capítulo
1 2 | sesiones. Al principio el orador se ponía en pie sobre una
2 2 | cuando subía a la tribuna un orador que no era de su gusto,
3 2 | disminuyó de tal modo, que el orador no tuvo más remedio que
4 2 | la correa del zapato del orador más malo de este club. ~ -
5 9 | tenéis a mi amigo, al grande orador del club de Zaragoza, mi
6 9 | sesión era muy agitada. Un orador acusaba al Gobierno de la
7 9 | palabras - dijo el primer orador. ~ - Pues hechos tendréis. ¿
8 9 | levantaron apostrofando al orador. Lázaro escuchaba todo,
9 9 | aquel sitio.~«Bien - dijo el orador - . Si están ahí esos señores,
10 9 | hablen». ~ - ¡Aquí está el orador más notable del club democrático
11 9 | esperar mucho; por fin el orador tomó aliento, y desafiando
12 10| modo expresarlo. ~En todo orador hay dos entidades: el orador,
13 10| orador hay dos entidades: el orador, propiamente dicho, y el
14 10| misterio. El público y el orador tienden a fascinarse mutuamente.
15 10| voz confunde y anonada. El orador, por su parte, ve y oye:
16 10| ser sordo y ciego. Pero el orador tiene sobre el público una
17 10| público, ni este aplaudió al orador. Un público no persuadido
18 10| público no persuadido y un orador no aplaudido se rechazan,
19 10| mal» dijo tristemente el orador al oído de su amigo. ~ -
20 10| este va a decir.~Un segundo orador subió a la tribuna a disipar
21 10| maquinales las frases de su orador favorito, el otro se iba
22 10| Entre tanto, el nuevo orador divagaba a sus anchas por
23 12| muchedumbre aplaudía? El orador hablaba bien, sin duda:
24 12| entonces llegó a su término. El orador continuó su filípica; pero
25 18| desde cuándo te has metido a orador? No sabía yo que en Ateca
26 19| Lorenzo de Soto, que es un orador que vale un Perú». ~ - ¡
27 20| exaltado y que la echaba de orador, se puso hecho un veneno,
28 22| Reacción.~«¡Lobos - decía el orador - disfrazados de cordero,
29 22| esos infames - decía otro orador - , son los que preparan
30 22| anarquía. ~ - No - gritó otro orador, en quien se fijaban las
31 22| preciso - decía el primer orador - purificar esta noble asamblea.
32 22| de nosotros - continuó el orador - , no conoce al llamado
33 22| Gobierno - exclamó señalando al orador un individuo que estaba
34 22| del Gobierno? - dijo el orador indignado - . ¿Por qué? ¿
35 22| y apostrofando al primer orador - . ¡Qué injuria dirige
36 22| lo dudéis - continuó el orador - . El que habló en aquella
37 25| mucho a aquella persona, orador y escritor de nota. ~ -
38 26| mucho ingenio, dotes de orador y periodista; pero muy poca
39 32| y era Juan Pinilla, gran orador de los Comuneros, apóstol
40 34| con entusiasmo. El joven orador comunicaba su indiscreta
41 34| aquella vez. Su instinto de orador se alejó de aquel peligro,
42 34| hablaba, y a no encontrarse el orador muy poseído de su asunto
43 40| amigo! Es usted un gran orador. Si viera usted cuánto gustó:
44 40| admiro a usted mucho como orador, porque anoche dijo usted
|