Capítulo
1 3 | compañía de aquel viejo: era huérfana, no tenía parientes ni amigas,
2 5 | tiempo en el alma de la huérfana. ~En los últimos años, Coletilla
3 6 | realizaron en el alma de la huérfana una revelación de sí misma,
4 6 | rápidamente. Allí iba la huérfana desolada, con el rostro
5 7 | unirse a ella. ~Clara era huérfana, él pobre. He aquí dos contratiempos
6 8 | más lujoso y bello que la huérfana poseía, tenía la forma y
7 8 | y mirando con furor a la huérfana, que estaba temblando, gritó: ~«¿
8 13| aprendido en su pueblo, ni la huérfana se reía con la franca expansión
9 13| para martirizar a una pobre huérfana, que se muere de melancolía
10 13| simpatía hacia aquella pobre huérfana le impulsaba a proceder
11 13| queda más amparo que yo. ~La huérfana, al oír estas palabras,
12 14| había asustado tanto a la huérfana, estaba irremisiblemente
13 16| que tanto necesita. ~La huérfana bajó los ojos y cayó en
14 20| Claudio. La soledad de aquella huérfana que vivía en compañía de
15 24| Qué decían? - contestó la huérfana, mirando la labor lo más
16 29| entonces, ¿quién la va a hacer? Huérfana, sola en el mundo, rodeada
17 29| ti... ~ - ¡Oh! - dijo la huérfana vivamente, creyendo encontrar
18 29| cuando se vaya - dijo la huérfana - . ¡Qué modo tan raro tiene
19 29| mucho en el ánimo de la huérfana. Él había empleado otras
20 29| sentido. Hizo señas a la huérfana de que callara, y se dirigió
21 29| visto, ya lo he visto». ~La huérfana lloraba como si fuera culpable...
22 34| expulsión definitiva de la huérfana. ~
23 35| yo no niego - contestó la huérfana muy consternada - . Pero
24 35| soy muy desgraciada; soy huérfana, pobre y sola; y como no
25 35| venga don Elías, que, siendo huérfana, me recogió... Él no me
26 35| impidiera la expulsión de la huérfana, puso a Salomé en grave
27 35| inmediatamente. ~La desventurada huérfana se dirigió otra vez, como
28 35| hacia la puerta. La pobre huérfana tenía, sin duda mucha fuerza
29 35| sentimientos, maltrató a una huérfana infeliz a quien antes había
30 35| violencia, que la desdichada huérfana estuvo a punto de caer al
31 35| tiempo en el interior. La huérfana bajó con el corazón oprimido;
32 37| Mucho horror inspiraba a la huérfana la casa de las de Porreño,
33 37| personas en torno a ella. La huérfana estaba tan trémula y aterrada,
34 37| asilo que podía acoger a la huérfana abandonada, sola, injuriada,
35 37| vista fija en el suelo. La huérfana respiró con tranquilidad,
36 38| y volvió a fijar en la huérfana sus pequeños y vivaces ojos,
37 38| brazo por la cintura de la huérfana, como si esta hubiera tropezado. ~ - ¡
38 38| dio las buenas noches. ~La huérfana se retiró muy agradecida.
39 38| madre: brujas, brujas!». ~La huérfana sintió entonces más claros
40 38| imaginación calenturienta de la huérfana sentía en el piso como si
41 38| ahí en el número 14». ~La huérfana dio las gracias, y fue allá,
42 39| así?» preguntó Lázaro. ~La huérfana tardó en responder; pero
43 39| en las respuestas de la huérfana había. En su corazón no
44 42| remordimientos toda mi vida. ~La huérfana no pudo resistir un sentimiento
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