Capítulo
1 1 | simbólicas de la etiqueta, sin alma, sin movimientos y sin vida.
2 2 | usted, señor don Elías de mi alma, que con lo que me ha dado,
3 3 | encomendaba a Dios con toda su alma, cuando la inesperada llegada
4 5 | duraba mucho tiempo en el alma de la huérfana. ~En los
5 5 | obsesiones pudiera aquella alma irascible tener cariños
6 6 | Lázaro que la esperaba. ~El alma de la muchacha no estaba
7 6 | natural, realizaron en el alma de la huérfana una revelación
8 6 | llevaron la desolación al alma de los dos jóvenes, amenazados
9 7 | porque le quiero con toda mi alma; y así, deseo que vuesa
10 8 | colores que le atraían el alma, de aquellos suaves aromas
11 8 | aquel día rebosaba en su alma. ~
12 10| aplauden». ~Así hablaba el alma atribulada de Lázaro, mientras
13 10| mundo de ciegos. Bajó con el alma atribulada, oprimido el
14 10| de desencanto en que el alma yace atormentada por los
15 10| eco de burla en la pobre alma abatida, llena de vergüenza. ~«
16 11| grandes conmociones del alma y pinta los más visibles
17 13| hora de las diez con el alma suspensa, trémula y atenta,
18 13| palabras, sintió un frío en el alma. El momento en que eran
19 15| Y es que, sin duda, el alma abrasada en amor divino
20 15| expresar lo que sufrió la pobre alma de la joven Porreño con
21 16| estaba con los ojos bajos, el alma oprimida y sin poder pronunciar
22 16| todas aquellas prendas del alma que distinguen a ciertas
23 16| a las grandes crisis del alma. ~Dejémosla en su encierro
24 17| hablaba de la otra vida y del alma. ~Después le pareció que
25 18| renegar del mundo y del alma. Mira, Lázaro - continuó
26 18| pero en el fondo de su alma lo detesta. No podía ser
27 19| enteramente a la oración, su alma se purificará por completo.
28 19| tiene muy buen fondo, y el alma está santa: lo he conocido.
29 23| todo el esfuerzo de que su alma valerosa era capaz para
30 23| que en aquel instante el alma de su amiga pasaba por el
31 24| se le proteja. Cuando el alma es buena... ¿Quién no pecará
32 24| excesiva, que deshace el alma de manera que no parece
33 24| el Señor a encender en el alma del verdadero amor suyo,
34 24| amor suyo, y quiere que el alma vaya entendiendo qué cosa
35 24| el cuerpo, sin el cual el alma no puede tener fortaleza. ~ -
36 29| qué hace?, ¿cómo tiene alma para verte en poder de esas
37 30| orando con los ojos del alma fijos en el eterno y leal
38 30| otra cosa podía aspirar un alma tan bella? ~ - Sí - dijo
39 35| nada». ~ - ¡Señoras de mi alma! - dijo Clara en el colmo
40 38| que allí había, y, con el alma agotada ya, miró al cielo
41 39| rencores poco generosos, que un alma elevada deja siempre a un
42 41| arrancó de la tierra el alma del Rey, y entregó su cuerpo
43 42| salvarme, puedo salvar mi alma, que va a sucumbir si permanezco
44 42| palabras exhalara la mitad de alma. Lázaro le dijo con mucha
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