Capítulo
1 1 | llamaba Gil de nombre y Carrascosa de apellido; educáronle
2 1 | penetrar en la vida privada de Carrascosa, sabremos algunos detalles
3 1 | dará que hacer - observó Carrascosa - . ¡Qué elocuencia! ¡Qué
4 1 | Se engaña usted, amigo Carrascosa. No me compare usted a ese
5 1 | estamos conformes - contestó Carrascosa, accionando con mucho aplomo - ,
6 1 | tan competente - indicó Carrascosa en tono muy grave. ~ - ¿
7 1 | tejados!... Y a usted, señor Carrascosa, ¿quién le ha dicho que
8 1 | meterse en ellas - exclamó Carrascosa sin poderse contener - ;
9 1 | aquí. ~ - Caballero - dijo Carrascosa, poniéndose de color de
10 1 | puerta y libró al pobre Carrascosa de una muerte segura. ~Las
11 7 | en Ateca un tal don Gil Carrascosa (el mismo personaje a quien
12 11| pretendiente, y este era don Gil Carrascosa, aquel individuo que fue
13 12| vizcaína. ~ - Yo.~ - Por Dios, Carrascosa, no entre usted, que estoy... ~
14 12| usted, que estoy... ~Pero Carrascosa empujó la puerta, y la hubiera
15 12| tengo que hablarte - dijo Carrascosa, aplicando el ojo a la cerradura
16 12| Cepos quedos - dijo Carrascosa - , que yo no dudo de que
17 12| con mucha gana; y el buen Carrascosa, que no estaba dispuesto
18 12| es: le trajeron anoche. ~Carrascosa creyó reconocer en aquel
19 19| y el ex - abate don Gil Carrascosa. ~Nada hemos hablado hasta
20 19| con las venerables viejas. Carrascosa, en su calidad de abate
21 19| el imberbe duque de X... ~Carrascosa era hombre de mucha travesura
22 19| al caso la fecha - dijo Carrascosa, cortando aquella peligrosa
23 19| un gran predicador - dijo Carrascosa - . El año 12 fue, como
24 19| lanzó para la otra. Pero Carrascosa, aunque era buen observador,
25 19| Esa joven - continuó Carrascosa - , que se llama... ya no
26 19| iba usted a parar, señor Carrascosa; pero quise aguardar a que
27 19| que usted, señor don Gil Carrascosa, había de ser instrumento
28 19| Por Dios, señor de Carrascosa: en verdad tiene usted unas
29 19| Qué hay?» preguntó a Carrascosa con mucho interés. ~ - Nada,
30 19| medio magnífico - contestó Carrascosa. ~ - Pues explícate pronto.~ -
31 20| entrar en la casa - decía Carrascosa tomando el brazo del militar - :
32 20| señor don Claudio - contestó Carrascosa - , que me acusaron de realista
33 20| se maman el dedo, amigo Carrascosa. ~ - ¡Ah! - contestó el
34 27| no podía verla, el abate Carrascosa pudo aquel día, con permiso
35 27| Mateo, cuando llegó el abate Carrascosa muy presuroso y tocó a la
36 27| lleve. ~ - ¿Pues qué hay, Carrascosa? ~ - Venga usted, y hablaremos
37 27| alboroto esta noche - dijo Carrascosa, seguro ya de la mentira
38 29| habiendo Coletilla salido con Carrascosa, se quedó sola, enteramente
39 32| volado. Por fin consiguió Carrascosa el objeto de sus afanes;
40 35| amigo que el abate don Gil Carrascosa, que, según ha llegado a
41 43| mañana, fue a casa del abate Carrascosa, y allí encontró otra escena
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