Capítulo
1 1 | más rápido del declive, el Espíritu Santo, que después fue Congreso
2 2 | anunciaba la vitalidad de su espíritu, sostenido a pesar del deterioro
3 5 | según el estado de aquel espíritu perturbador y cruel. ~Clara
4 5 | verificó en su salud, y su espíritu, tanto tiempo abatido por
5 6 | diálogos con aquel hermoso espíritu, que encontraba siempre
6 6 | sus soledades e insomnios; espíritu lleno de luz y con formas
7 6 | la enorme expansión del espíritu. Salía de la casa por no
8 6 | ciertas turbaciones del espíritu, formular preguntas intensamente
9 7 | política, el proselitismo, el espíritu de secta engendraba grandes
10 7 | misteriosa entidad sonora, un espíritu locuaz, que sostenía constantemente
11 10| enronqueció. Sin duda había en el espíritu de nuestro amigo una influencia
12 10| Lázaro tuvo la presencia de espíritu suficiente para contemplar
13 10| y perplejo, cubierto su espíritu de una nube sombría. ~Entre
14 11| exclamó, penetrado aún del espíritu clásico. ~Pero era natural. ¿
15 13| los procedimientos que el espíritu emplea para atormentarse
16 13| conjeturas, forma con que el espíritu se da todos los tormentos
17 13| peligrosa de los que sufrían. Su espíritu caballeresco, su corazón
18 15| apoderaron, por último, de su espíritu por completo. Llegó con
19 16| reconcentración y sequedad de espíritu producidas por la falta
20 17| da reposo al cuerpo y al espíritu, porque su excitación le
21 18| calificar. Tu Dios es un ciego espíritu de libertinaje; la norma
22 20| bastantes para estimular un espíritu menos impresionable y caballeresco.
23 22| desheredado sin vigor de espíritu, sin esperanza y sin ideas.
24 23| cómo se curan los males del espíritu, y mi amiga Clara aparece
25 24| sucesivamente. Sin duda su espíritu vagaba sobre San Juan Crisóstomo,
26 24| inmutada. Parecía que en su espíritu y en su organismo se verificaba
27 25| débil no tiene fuerzas el espíritu». ~ - Señora, no sé cómo
28 30| Lázaro - , que vivir con el espíritu en regiones de paz, donde
29 30| turbaría la paz serena de su espíritu. ~ - ¡Oh!, no: cuénteme
30 30| aquel purísimo y perfecto espíritu. Lo cierto es que una gran
31 33| hombre, que sólo vivía de espíritu, no hizo alto. La otra vieja
32 34| jóvenes exaltados, lleno el espíritu de pasión expansiva, le
33 34| inspiración que afluye al espíritu y no se precipita. La elocuencia
34 34| a pesar del estado de su espíritu. ~«¡Gracias a Dios que viene
35 35| sin duda mucha fuerza de espíritu cuando no cayó allí mismo
36 37| en que se encontraba su espíritu, hacían que todos los objetos
37 37| terrible trastorno de su espíritu. Torció a la derecha, por
38 37| último, a la plazuela del Espíritu Santo; subió más, hasta
39 38| esfuerzo, una carrera en que el espíritu agitado, más bien que el
40 38| fuerzas de su cuerpo y de su espíritu en aquella noche, se dejó
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