Capítulo
1 1 | escudos y tarjetones, donde el poeta Arriaza estampaba sus pobres
2 1 | pasar cierto estudiantillo, poeta clásico, autor de la nunca
3 9 | olvides de nosotros». ~El poeta siguió el ejército, llorando
4 9 | Madrid, el joven volvió a ser poeta, y entonces hacía versos
5 9 | su vida cortesana, este poeta, que, como después veremos,
6 9 | siempre alegre, siempre poeta, siempre clásico, apreciado
7 9 | comprarle unas botas al poeta clásico, y el mismo Doctrino
8 9 | fecunda imaginación del poeta hasta que, llegada la noche,
9 9 | y Javier con Lázaro y el poeta, tuvieron medio de entrar
10 10| Javier, el Doctrino, el poeta clásico, vieron una tempestad
11 10| sobre sus cabezas; pero el poeta clásico, que era el mismo
12 11| subieron. Allí vivía el poeta clásico. ~«¿Tienes qué cenar?»
13 11| magnífico festín - contestó el poeta - . Un cuarterón de queso
14 11| comitiva, guiada por el poeta clásico, se internó en la
15 11| la elevada zona en que el poeta había hecho su nido. Tocaron,
16 11| la familiaridad, entre el poeta clásico y doña Leoncia la
17 11| dijo cuando la vio fuera el poeta, que gustaba mucho de aplicarle
18 11| tres pies y medio, y el poeta continuó en pie haciendo
19 11| Petra ni Petra? - replicó el poeta - . No seas bárbaro: Fedra
20 11| No seas tonto - dijo el poeta riendo con la mayor buena
21 11| talento y facultades de poeta; pero había nacido en una
22 11| al mismo tiempo, ningún poeta acertaba a poner héroes
23 11| más grande que Moreto. ~El poeta de que hablamos escribió
24 11| como un dios holgazán. El poeta no notó este incidente,
25 11| también. Y allá, cuando el poeta se internaba en los laberintos
26 11| cuando menos soñaba. ~El poeta concluyó el tercer acto,
27 12| Leoncia entró en el cuarto del poeta dando alaridos y manoteando. ~«¡
28 15| comparado al del cisne por un poeta quejumbrón del tiempo de
29 15| robusta y coloradota, que un poeta de aquel tiempo la comparó
30 26| le habían hecho amigo del poeta clásico que hemos conocido
31 26| subieron al cuarto del poeta, que era el punto designado
32 26| Conoceremos el cuarto del poeta con el nombre de La Fontanilla,
33 26| sillas y en la cama del poeta, mientras este se hallaba
34 26| por la previsora mano del poeta clásico. ~«Vamos a ver -
35 26| la puerta y a gritos del poeta clásico. ~La Fontana de
36 32| ocurrido en aquella casa. El poeta había volado. Por fin consiguió
37 32| vizcaína se decidió a echar al poeta con todo su bagaje de Gracos,
38 32| su huésped. ~Ausente el poeta y desocupado el parnasillo,
39 32| Álava, García Herreros, el poeta Quintana, el consejero de
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