Capítulo
1 3 | que llaman las señoras de Porreño. Son nobles y fueron muy
2 3 | efigies de las señoras de Porreño. Su vida era un silencio
3 14| guía. ~ - ¡Las señoras de Porreño! - pensó Clara con horror - ;
4 14| misma época. Don Baltasar Porreño, Marqués de Porreño, que
5 14| Baltasar Porreño, Marqués de Porreño, que había sido consejero
6 14| diez años, y en él perdió Porreño casi toda su fortuna, contrayendo
7 14| daño. Su hermano don Carlos Porreño cometió el despropósito
8 14| olvidó que el Marqués de Porreño había sido su enemigo en
9 14| y la hija del Marqués de Porreño, y la hija de su hermano
10 14| heredades. Pero las señoras de Porreño, después de su decadencia,
11 14| presentándose a las de Porreño. ~ - Bien, amigo - exclamó
12 15| ruinas~Las tres señoras de Porreño y Venegas vivían en una
13 15| el escudo de la casa de Porreño y Venegas, el cual escudo
14 15| duda a la muerte del primer Porreño en alguna de las expediciones
15 15| regalo que hizo al sexto Porreño (1548) su primo el príncipe
16 15| del Perú por el séptimo Porreño, almirante y consejero del
17 15| porque se opuso el octavo Porreño (1632), el mismo que fue
18 15| al lado del decimocuarto Porreño (padre feliz de doña Paz),
19 15| y fiel ahijado el tercer Porreño (1465). Con los años se
20 15| hermana menor del Marqués de Porreño, era una mujer de esas que
21 15| dificultades: el decimocuarto Porreño era cristiano muy viejo
22 15| la pobre alma de la joven Porreño con el terrible golpe del
23 15| proposiciones del decimoquinto Porreño, su tío, para que se casara. ~«
24 15| acompañaban al decimocuarto Porreño cuando iba a cazar a su
25 15| de un sepulcro. ~Las de Porreño se levantaban a las siete
26 15| de la familia insigne de Porreño, vivos exóticamente en nuestros
27 19| frecuentaba la casa de Porreño, lo mismo que otras de la
28 20| conoce a esas diablas de Porreño. Son los pájaros más raros
29 22| unas señoras que llaman de Porreño, que le han cedío el cuarto
30 24| buenas prendas - dijo la de Porreño, abriendo a San Juan Crisóstomo - . ¿
31 25| figuras de las señoras de Porreño; y en su soñar disparatado
32 27| Venecia por el undécimo Porreño), se estuvo mirando por
33 37| huérfana la casa de las de Porreño, aunque no tenía otra. Así
34 42| creía ya que doña Paulita Porreño no podía decir nada más
35 43| Y las tres señoras de Porreño, ¿qué fue de ellas? - le
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