Capítulo
1 2 | verde, destinadas a hacer creer que eran de jaspe. En los
2 3 | acaba de decir, me hacen creer que padece una enajenación». ~
3 5 | de Clara, la cual llegó a creer que aquella vida era cosa
4 14| garito. ~Clara no podía creer aquellas palabras. Ya sabemos
5 15| de esas que pueden hacer creer que tienen cuarenta años,
6 15| Duque, había indicios para creer que a Salomé no le era del
7 18| concluirá, o es preciso creer que no hay Dios en el cielo,
8 18| hiciera. ~ No, no lo puedo creer aunque usted me lo diga.
9 18| Europa». ~ - No, no puedo creer - contestó Lázaro - , semejante
10 23| asombro, y él mismo llegó a creer que era fantasma evocado,
11 25| Lázaro atemorizado, por creer que también le iba a participar
12 26| amarillas, que era fácil creer en la existencia de un estrecho
13 29| Otra vez?~ - Sí: insisto en creer que no hay para ti más esperanza
14 29| Yo no lo había querido creer, aunque lo creían todos.
15 29| hecho? ¡Yo no lo quería creer! Si todos los santos del
16 29| tan ciego que nada quise creer!... Nada más debo decirte... ¿
17 30| espantoso!». ~Tenemos datos para creer que la devota no dijo esto
18 32| joven, y hay indicios para creer que pocas horas antes de
19 33| gran esfuerzo para hacer creer que si no lloraba era por
20 33| enmendará. ¡Oh!, no puedo creer que usted... - exclamó Salomé. ~ -
21 35| mano. ~ - No, no lo puedo creer. Ustedes no serán tan inhumanas.
22 36| convicción más profunda. No puedo creer que usted, si hace a Clara
23 36| una fuerte inclinación a creer lo que usted me ha dicho.
24 38| negándose a soportarla. Llegó a creer que nunca terminaba aquel
25 38| mujeres, y llegó también a creer que había brujas por allí.
26 38| Humilladero». ~Clara empezó a creer otra vez que había Dios,
27 38| yo sepa.~Clara volvió a creer que no había Dios. ~«¿Qué
28 39| fuera tal, que no pudiera creer lo que estaba viendo. Después
29 39| manera. Si yo llegara a creer de una manera evidente que
30 40| libertad?... No lo puedo creer. ~ - Amigo - dijo Pinilla,
31 41| apocados que no quieren creer que el interés de V. M.
32 41| Fuese el ministro, y es de creer que se fue satisfecho por
33 42| ojos - . No, no lo puedo creer; no es cierto». ~ - Sí,
34 42| usted ha venido. ¿No puedo creer que Dios me lo ha enviado?
35 42| dijo Lázaro, que empezó a creer que doña Paulita deliraba
|