Capítulo
1 1 | brillante de España ejercía con elocuencia la enseñanza del nuevo derecho. ~
2 1 | observó Carrascosa - . ¡Qué elocuencia! ¡Qué talento el de ese
3 1 | porque ¿qué tiene que ver esa elocuencia con la de Alcalá, el cual
4 1 | alentada por la barberil elocuencia y liberalesca conducta de
5 2 | cuando con más robusta voz y elocuencia más vigorosa hacía un cuadro
6 2 | resistir al encanto de tanta elocuencia, levantose de su trípode
7 3 | el militar reforzando su elocuencia con un poco de mímica - ,
8 6 | bien sin desplegar gran elocuencia, sin emplear otros recursos
9 6 | los admirables trozos de elocuencia que tenía preparados. ¿Hablaban
10 7 | Lázaro tenía el genio de la elocuencia. Él lo conocía: estaba seguro
11 9 | brillado en Zaragoza por su elocuencia; había aprendido a dominar
12 10| embargo, el instinto de la elocuencia tribunicia seca, rotunda,
13 10| magníficos recursos de elocuencia, soberbios golpes de efecto,
14 12| extrañas y sublimes formas de elocuencia; latíale el corazón con
15 16| porreñana, de cuya boca salía elocuencia tan terrible. ~«¡Usías son
16 17| aquellos conatos de pueril elocuencia, aquella vanidad prematura
17 18| que en Ateca hubiera tanta elocuencia. Te habrán aplaudido los
18 19| tiempos pasados con una elocuencia y un calor que no agradaban
19 22| nombre del Rey, a comprar la elocuencia exaltada y a promover alborotos
20 23| hubiera hablado con tanta elocuencia; pero de seguro pensaba
21 33| de su antigua habilidosa elocuencia de salón. ~ - ¿Pues no me
22 34| café. Hablaba con mucha elocuencia Alfonso Núñez. Más de doscientos
23 34| crimen sin conocerlo. Su elocuencia era la justificación prematura
24 34| espíritu y no se precipita. La elocuencia muda de sus horas de silencio
25 37| había ladrado, con verdadera elocuencia canina. ~Después de esto,
26 39| menoscabar con una palabra más la elocuencia de aquellas lágrimas. El
27 39| él había puesto toda su elocuencia y ella toda su sinceridad. ~«
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