Capítulo
1 Int| novelescos contados en este libro, se refieren a uno de los
2 Int| después de escrito este libro, pues sólo sus últimas páginas
3 1 | posesión del porvenir. En este libro asistiremos a algunos de
4 4 | enormes raciones diarias del libro De locis teologices, y cuando
5 6 | encerró y quiso leer un libro; quiso dormir, y quiso arrancarse
6 9 | representado de uniforme, y con el libro de la Constitución en la
7 15 | ellas tenía en la mano un libro de horas, otra cosía, la
8 15 | esto sólo el autor de este libro puede ser testigo; había
9 19 | taburete, y poniendo un gran libro sobre sus rodillas, leía
10 19 | Voy a rezar. ~Y dejando el libro, tomó el rosario y rezó. ~
11 24 | sentaba de nuevo, cogía el libro santo, leía un poco, pasaba
12 24 | arqueó las cejas, miró el libro, hizo todos los esfuerzos
13 24 | Pero en lugar de tomar el libro de oraciones, tomó un libro
14 24 | libro de oraciones, tomó un libro de Santa Teresa, y lo abrió
15 24 | con la vista fija en el libro y equivocándose a cada momento.
16 24 | nuevo, clavó los ojos en el libro y maquinalmente leyó: ~«
17 24 | observó después. ~Y apartó el libro con desdén, miró al techo
18 24 | ligeramente, y tomando de nuevo el libro de Santa Teresa, dijo: ~«
19 24 | la penitencia». ~Hojeó el libro, y leyó:~«Sostenedme con
20 24 | se arrodilló, abrió el libro de horas, inclinó el rostro
21 28 | sabe usted que he leído el libro De albigensium erroribus,
22 28 | entiendo... yo no he leído ese libro» contestó al fin, viendo
23 28 | no me recomendó usted ese libro De albingensium erroribus?
24 28 | agitación, y el autor de este libro, que era uno de los que
25 40 | de que se ha formado este libro, nos ha contado que cuando
26 42 | lo he leído en no sé qué libro». ~ - Es verdad, señora;
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