Capítulo
1 2 | secas como a la primera pregunta. ~Entonces se oyó otra vez,
2 3 | militar arriesgó entonces la pregunta, y bajando más la voz, y
3 3 | vez será indiscreción la pregunta que voy a hacerle a usted;
4 3 | gran asombro; y como si la pregunta fuera una revelación, contestó: ~«¿
5 8 | contestación que dar a aquella pregunta, no se atrevió; y doblando
6 11| después Cornelia, que se pregunta por qué estará tan agitado
7 16| sabía qué contestar a esta pregunta. ~«Vamos, conteste usted»
8 16| usted ha manifestado en esa pregunta no tiene disculpa - dijo
9 21| desaplicado que se hace repetir la pregunta por retardar la contestación
10 23| cristiano que haga semejante pregunta? ¡Perdonar! ¿Que es grave
11 24| muy apurada con aquella pregunta; pero evocando toda la poca
12 28| Entrambasaguas repitió su pregunta, adornada con dos o tres
13 29| quiero. Pero usted, ¿a qué me pregunta esas cosas? ~ - Lo pregunto
14 31| El otro creyó que esta pregunta, hecha por un joven que
15 31| botas a la farolé, era una pregunta muy inconveniente y falta
16 34| Qué horror! ¿Y usted pregunta dónde está? ¡La hemos arrojado,
17 37| respetuosamente la hizo su pregunta. ~«¿La calle del Humilladero?»
18 37| había de responder a su pregunta. Pero antes de ser interpelada,
19 37| escombros, y le hizo su pregunta. ~«¿La calle del Humilladero? -
20 38| Cuando vio a Clara y oyó la pregunta que esta le hizo con el
21 38| acercose a él, y le repitió su pregunta, tantas veces hecha y nunca
22 38| otro sereno y le hizo su pregunta. ~«Está usted cerca - le
23 39| Aún quiso hacer la última pregunta de este modo. ~«¿Y qué te
24 42| aquella profundísima y grave pregunta. ~ - Yo soy rica. Hace poco
25 43| abate sin hacer caso de la pregunta - . Y tenía una herencia,
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