Capítulo
1 2 | arregla a las naciones como da aliento a los individuos. España
2 3 | vez el joven para tomar aliento y ver si la fisonomía del
3 9 | por fin el orador tomó aliento, y desafiando aquel abismo
4 16| de confusión, Paz recobró aliento, y dijo con voz entrecortada
5 18| de tal modo, que no tuvo aliento más que para decir tímidamente: ~«¿
6 19| respirando fuerte, como si con el aliento adquiriera la fuerza que
7 22| daban tiempo para buscar aliento y esperanza en su inteligencia
8 24| Llegaron ./. al fin sin aliento y muy cansadas. Paulita
9 28| llegó a la puerta, y tomando aliento para pronunciar las dos
10 29| los ojos encendidos y el aliento penoso. ~«Nada» dijo la
11 34| señalarles; aún tenemos aliento en nuestros pechos para
12 35| preguntó Salomé tomando aliento, porque ya el aliento le
13 35| tomando aliento, porque ya el aliento le faltaba. ~ - El domingo
14 37| y al fin, fatigada y sin aliento, se detuvo: las risas resonaban
15 37| a Clara, que estaba sin aliento, oprimida por la mano de
16 39| esperando a cada expansión del aliento que despertara, observando
17 41| secos por el calor de un aliento que sacaba del pecho el
18 42| sentándose fatigado y sin aliento junto al lecho - . He salvado
19 42| confesión la dejó postrada y sin aliento, como si con sus palabras
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