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Benito Pérez Galdós
La fontana de oro

IntraText - Concordancias

era

1-500 | 501-536

    Capítulo
1 1 | frailes y generales; no era otra cosa que un espectador, 2 1 | obscura villa! Sin embargo, no era ya Madrid aquel lugarón 3 1 | enaltecían sobremanera. Era, además, el foro de la legislación 4 1 | distinto de lo que hoy vemos era lo que veían nuestros abuelos 5 1 | los Padres Jerónimos, que era entonces lo que es hoy y 6 1 | podéis comprender lo que era entonces una vía pública 7 1 | en la clave del balcón, era en aquel tiempo una casa 8 1 | familias. Su noble origen era indudable; pero fue adquirida 9 1 | rincón contiguo a la puerta, era un lugar en el que el público 10 1 | derecho de servidumbre. Era un centro urinario: la secreción 11 1 | conocimiento de que aquello era una barbería. Por mucho 12 1 | un pie, mucho más notable era su interior. Tres mozos, 13 1 | barbería más notable de Madrid, era su dueño, Gaspar Calleja ( 14 1 | entonces en moda. El patrón era un irlandés gordo y suculento, 15 1 | de a folio; pero, si esto era cierto, las circunstancias 16 1 | arqueológico de una vieja que era ama, dependiente y aun fabricante 17 1 | principal. En el interior todo era armonía y buen gusto; en 18 1 | corpulento busto de la misma. Era española rancia, manchega 19 1 | controversias en toda la calle, que era una servilona de lo más 20 1 | gente de a pie. El vehículo era un inmenso cajón: los de 21 1 | Qué hay? ¿Ocurre algo?». ~Era el recién venido uno de 22 1 | al semblante. Su estatura era pequeña, y tenía la cabeza 23 1 | diez mil reales. Entonces era absolutista decidido; pero 24 1 | que este ciudadano Calleja era un hombre muy corpulento 25 1 | humano y un toro, su voz era tan clueca, fallida y aternerada, 26 1 | tenía al barbero por lo que era, por un solemne gallina, 27 1 | Servilón!~Esta voz era el mayor de los insultos 28 1 | pronunciaba, no había remedio: era preciso reñir. ~Ya el arma 29 1 | Complutense. Esta mano protectora era la mano robusta de la mujer 30 1 | encendido; su esposa, que era tan gigantesca como él, 31 1 | así se llamaba la dama, era de formas colosales y bastas; 32 1 | una gran política, y que era muy entusiasta de Riego 33 2 | gentío que allí concurría era tan considerable, que fue 34 2 | excesivamente espacioso: era, por el contrario, estrecho, 35 2 | convinieron en que lo principal era poner unos capiteles a aquellas 36 2 | encierro. ~El mostrador era ancho; estaba colocado sobre 37 2 | felicidad y de la hartura. Era un gato prudente, que jamás 38 2 | para amedrentar al Rey, que era su enemigo. El Rey, entre 39 2 | tribuna un orador que no era de su gusto, que se pensó 40 2 | tribuna Alcalá Galiano. ~Era este un joven de estatura 41 2 | encrespados cabellos. Su boca era grande, y muy toscos los 42 2 | interrumpir su discurso. Era que se oía en la calle fuerte 43 2 | tan frecuentes entonces. ~Era ya tarde: los quinqués habían 44 2 | brillaban detrás de él. Era Robespierre que se acercaba 45 2 | silencioso y extraño personaje. ~Era un hombre de edad avanzada; 46 2 | vigor y energía. Su cara era huesosa, irregular, sumamente 47 2 | Alrededor de su boca, que no era más que una hendidura, y 48 2 | aumentar con la edad. Su mirada era como la mirada de los pájaros 49 2 | deterioro del cuerpo, el cual era inclinado hacia adelante, 50 2 | rapaz. ~La piel de la frente era amarilla y arrugada como 51 2 | los ojos; y viendo que no era cosa que le interesaba, 52 2 | la Convención, y dijo que era preciso cortar las cabezas 53 3 | advertir que el matutero era conocido entre los de su 54 3 | salvándole de una muerte segura. ~Era un militar alto, joven, 55 3 | dijo Tres Pesetas, que era el más atrevido - . No más 56 3 | vivía. ~El joven militar era sin duda poco amante del 57 3 | nuestro héroe. ~La fachada era mezquina, fea. El cuarto 58 3 | sobre alhajas. ~El portal era angosto y muy largo. Para 59 3 | media cuarta. La escalera era angosta, y sus paredes, 60 3 | que en él vivía. ~La casa era modesta; pero la sencillez 61 3 | diez y siete. Su estatura era más bien alta que baja, 62 3 | propiamente castellano también, era muy pálido, no con esa palidez 63 3 | expresión la tristeza. Su nariz era delgada y correcta, aunque 64 3 | cual (digámoslo de paso) era hombre corrido en asuntos 65 3 | corona. Este modo de peinarse era ya desusado en la corte; 66 3 | trenza piramidal. El traje era de los que usaba entonces 67 3 | corrido. Parecíale que aquello era una réplica indirecta a 68 3 | soliloquio sin cuidarse de él; era preciso marcharse; y eso 69 3 | afecto, ni cortesía, ni era, al parecer, cortado por 70 3 | parecía que aquella infeliz era una mártir que sufría resignada 71 3 | raro, en este caso no lo era. Clara había vivido siempre 72 3 | compañía de aquel viejo: era huérfana, no tenía parientes 73 3 | conoceremos. Su carácter era extremadamente sencillo: 74 3 | cabeza esas manías... Antes era muy bueno para mí, y estaba 75 3 | estaba muy alegre... Yo era muy niña entonces. ~ - Antes 76 3 | niña entonces. ~ - Antes era muy bueno. ¿Y ahora no lo 77 3 | siempre alterado. Cuando yo era muy niña... No... entonces 78 3 | más que aquella infeliz era víctima de las brutalidades 79 3 | tenía ganas de saber quién era aquella Pascuala. ~«¿Y esa 80 3 | señoras de Porreño. Su vida era un silencio prolongado y 81 3 | suponer que aquel hombre no era enteramente feroz. ~ - ¿ 82 3 | acompaña a este caballero. ~Era preciso retirarse; ya no 83 3 | compasión hacia la joven era más intensa. - ¿Es su hija, 84 3 | timbre delicado y expresivo. Era Clara, que cantaba y corría. ¿ 85 3 | que cantaba y corría. ¿Era acaso feliz? Nuevo misterio. ~ 86 4 | crecido y entrado en años, era arrebatado al cielo en un 87 4 | todas las noches que su hijo era consejero de Despacho, padre 88 4 | cualquiera se le alcanzaba que era signo de la inmortalidad. ~« 89 4 | y del mejor de Torroba, era el que durante los solemnes 90 4 | Daroca. El más obsequiado era don Pablo, a causa de sus 91 4 | Todo lo que el niño hacía era prodigioso, nunca visto 92 4 | Pedía la teta? Aquello era, según la opinión del astrólogo, 93 4 | efectivamente, el joven era aplicado. Pasábase las noches 94 4 | Pero su reputación de sabio era general. Fue a su pueblo, 95 4 | fuerte. Su pequeña hermana era ya una muchacha; pero la 96 4 | panegírico, cuyo epílogo era siempre tazón de chocolate 97 4 | había muerto; su hermana era ya mujer, y se había casado 98 4 | que en toda la Península era mirada la Asamblea de Cádiz. 99 4 | violentísima pasión. Esta pasión era el amor al despotismo, el 100 4 | tolerancia, a toda libertad; era un realista furibundo, atroz, 101 4 | del martirio. Su carácter era apasionado por naturaleza, 102 4 | a aquella época, en que era imposible a todo español 103 4 | ello. Su inteligencia, que era muy perspicaz y cultivada 104 4 | tan mal efecto produjo, era designado en el pueblo con 105 4 | Coletilla. La idea de que Elías era amigo del Rey, unió en la 106 5 | retirado del servicio militar. Era hombre de elevado carácter, 107 5 | pobre militar hacía cuanto era imaginable para dominar 108 5 | excesivamente devota, y tal era su mojigatería, que abandonaba 109 5 | momentos que pasaba en su casa era intratable. En todo cuando 110 5 | el fondo de su carácter era una volubilidad extremada. 111 5 | verde. Su marido, viendo que era imposible detenerla en casa, 112 5 | único que parecía aliviarla era el circunstanciado relato 113 5 | las visiones que tenía, era el cuento de las cabras 114 5 | servido al coronel cuando era rico. ~ - No - dijo Elías - : 115 5 | pasaban al estudio, que era ejercicio de lectura, en 116 5 | entrecortándole la voz. Aquel rosario era interminable, porque detrás 117 5 | aquel devoto ejercicio, y era muy común que alguna de 118 5 | la madre Petronila, que era un vinagre, y después de 119 5 | llevada al presidio, que era un desván obscuro, fétido 120 5 | resolvió conservarla a su lado. Era solo: su casa necesitaba 121 5 | trataba mal, pero tampoco era muy cariñoso con ella. Los 122 5 | teatro, y Clara creyó que era verdad lo que estaban representando. 123 5 | a creer que aquella vida era cosa muy natural, y que 124 5 | frenesí político; la cólera era su estado normal, y era 125 5 | era su estado normal, y era cosa imposible que en sus 126 5 | grandes distancias; su voz era escuchada por amigas joviales 127 5 | viejos cariñosos; su alegría era comprendida y compartida 128 6 | Universidad de Zaragoza. Era este un mozo como de veintitrés 129 6 | Lázaro un creyente decidido. Era uno de los que, brotados 130 6 | palabra, aunque a la verdad no era preciso, porque la joven 131 6 | figuraba que aquella persona era una aparición, un ser enviado 132 6 | confusiones. Explicáronle quién era Clara y por qué estaba allí; 133 6 | sin llegar a conseguirlo. Era un politicómano ferviente, 134 6 | Delante de esta sombra era Lázaro muy elocuente, y 135 6 | loco. ¿Loco?... Su andar era errante. Se dirigía a todas 136 6 | entristecía algún pensamiento, era el pensamiento de volver 137 6 | que el tema del coloquio era muy interesante. ¿Qué decían? 138 6 | se sabía lo que aquello era. Al oír la observación de 139 6 | quemaba y oprimía; pero era imposible. Aquello era una 140 6 | pero era imposible. Aquello era una irradiación, que, a 141 7 | interior~Aquel muchacho era sumamente impresionable, 142 7 | asegurarse que esta gran facultad era para él un enemigo implacable, 143 7 | Con este carácter, fácil era que brotaran en él todas 144 7 | empresa gigantesca. Cuál era esta misión, es cosa que 145 7 | matrimonio feliz. ~Pero era preciso meditar, trazar 146 7 | de unirse a ella. ~Clara era huérfana, él pobre. He aquí 147 7 | simple agricultor? No: eso era poco para él. Debía ir a 148 7 | tenía tales aptitudes. ¿No era seguro que al llegar Lázaro 149 7 | osadía. Parecíale que su voz era capaz de emitir los más 150 7 | manifestaciones de su propio genio. Era auditorio de sí mismo, y 151 7 | babas que aquella resolución era muy grave y convenía meditarla. ~«¿ 152 7 | de la familia, que su tío era hombre muy sabio, y se le 153 8 | esperaba a su sobrino, y que era preciso acomodarle allí 154 8 | se encerró en su cuarto. ~Era éste pequeño e irregular: 155 8 | horizonte, ni alegría. ~El patio era un recinto populoso, el 156 8 | siempre una paz octaviana, y era cosa de ver la amable franqueza 157 8 | la perspectiva del patio era desapacible, el interior 158 8 | algunos años antes, cuando era menos adusto y gruñón. Este 159 8 | gruñón. Este traje, que era lo más lujoso y bello que 160 8 | valido para averiguarlo era preguntárselo sencillamente, 161 8 | pensaba ella. Decididamente era una tonta. ~El fanático 162 8 | varias veces; pero casi no era idea aquello: era una percepción 163 8 | casi no era idea aquello: era una percepción confusa, 164 8 | ella en un lugar que no era aquel, en una casa que no 165 8 | aquel, en una casa que no era aquella, en otros sitios, 166 8 | en el cuarto de Clara. ~Era Pascuala una mujer que formaba 167 8 | ejemplares de familia humana. Era una moza vigorosa y hombruna, 168 8 | matrimonio; y como ella era así tan guapetona, habría 169 9 | pero sí lo que le precede. Era el 18 de Septiembre de 1821. 170 9 | tarde a que nos referimos era casualmente cierto lo que 171 9 | discursos en el club. ~El uno era un joven de familia distinguida, 172 9 | que describimos, el cual era andaluz, de veintitrés años, 173 9 | fisonomía del tercero no era tan agradable ni predisponía 174 9 | cara la tibieza, porque era frenético republicano. Algunos 175 9 | malintencionados decían que en el fondo era realista, y que sólo por 176 9 | afectación bastante notoria. Era hijo natural de un vidriero, 177 9 | compraban algún levitón de pana. Era notorio (y aún llegó a tratarse 178 9 | de los pisos principales, era la entrada de un largo y 179 9 | cebolla, algún capón si era Navidad o por San Isidro, 180 9 | no muy limpios manteles, era la primera estación que 181 9 | frente al portal, y aquí era donde se probaba la habilidad 182 9 | besos, las felicitaciones. Era propinado con algún real 183 9 | la calle de Atocha, que era entonces algo más inaccesible 184 9 | comprenderá por qué. Pero le era humanamente imposible, porque 185 9 | qué no? Sin duda aquello era providencial. ~Así es que 186 9 | patio interior. La sesión era muy agitada. Un orador acusaba 187 9 | aplausos.)~Un joven se levantó (era aragonés). ~«Protesto - 188 10| La primera batalla~Lázaro era un poco retórico en la augusta 189 10| desgracia, en aquella ocasión, era enemiga declarada de la 190 10| dos o tres metonimias: no era aquel su camino. Dijo algunas 191 10| veces se le ocurrió que era preciso concluir. ¿Pero 192 10| final y lo evitaba. Pero era preciso acabar: a las toses 193 10| otra, y otra. Su discurso era una oscilación sin término; 194 10| grandes aplausos. Pero ya era tarde: estaba allí mudo 195 10| acogida con estrépito. Morillo era el Capitán general de Castilla 196 10| voz aguardentosa, que no era otra que la del sin par 197 10| pero el poeta clásico, que era el mismo enemigo, no se 198 10| chispa saltó, y la lucha era inminente; pero tan desigual, 199 11| de la opinión de su casa era doña Leoncia Iturrisbeytia, 200 11| un pretendiente, y este era don Gil Carrascosa, aquel 201 11| muy broncos y prolongados. Era Ariadna, Antígone, Sofonisba, 202 11| Crebillon. ~El cuarto aquel era curioso. La cama se ostentaba 203 11| lo más horizontal que le era posible sobre dos banquillos, 204 11| cuadros: el más notable era un trabajo de pluma hecho 205 11| comer, porque la verdad era que tenía buen apetito y 206 11| Calderón, y La vida es sueño no era más que delirio. Aquella 207 11| relató la decoración, que era la plaza pública, sitio 208 11| matrona Cornelia, aunque era dueña un poco madura); cuando 209 11| comenzando a soñar dormido, que era cuando menos soñaba. ~El 210 11| espíritu clásico. ~Pero era natural. ¿Quién soporta 211 11| candilejo, que, sin duda era también poco amante de lo 212 11| lo mejor que podía hacer era imitar a sus amigos; bajó 213 12| principio a su tocado, que era algo complicado, porque 214 12| ni el mismo don Gil, que era la persona que más se acercaba 215 12| pincelito; pero esto no era más que en los días clásicos, 216 12| resplandor; su inquietud era una convulsión, su agitación 217 12| pasar el retrato» decían. ~Era imposible: la gente se agolpaba 218 12| que aquella manifestación era puramente moral; que no 219 12| producir ningún trastorno, ni era agresiva su actitud, ni 220 12| resueltamente Morillo. ~La defensa era imposible. La procesión 221 12| permanecía inmóvil. ¿Quién era aquel que entre tanta gente 222 12| silencio en toda la plaza era imposible. A lo mejor, los 223 12| anhelante, y cada palabra suya era como un latigazo que estimulaba 224 12| continuaba el capitán. ~Y era bien obedecido, porque el 225 12| de la cárcel de Villa, y era introducido, también honrosamente 226 13| al cerciorarse de que no era lo que aguardaban, caían 227 13| tenacidad. Segura de que no era él volvió la cara, y no 228 13| interesaba un poco. Creí que era de usted pariente, su esposo 229 13| a otra mujer; pero Clara era muy modesta, y ante aquella 230 13| que no podía decirle que era feliz y que deseaba continuar 231 13| continuar aquel género de vida. Era cierto lo que el militar 232 13| lo que el militar decía. Era imposible vivir en compañía 233 13| que el joven hablaba, que era cierto su interés, y conoció 234 13| pintura que del viejo hacía no era exagerada. El desconocido 235 13| sinceridad y buena fe. Era uno de esos caracteres inclinados 236 13| los secretos de la casa, era muy firme. Se había propuesto 237 14| palabras. Ya sabemos que era poco ducha en contestar 238 14| se lo hubieran indicado. Era ya cosa resuelta; así es 239 14| damas. ~A fines del siglo era Elías mayordomo mayor de 240 14| Encarnación. Esta doña Paulita era una santa. ~Vivían humildemente, 241 14| María de la Paz Jesús, que era mujer de gran iniciativa, 242 14| solemnidad arquiepiscopal, que era en ella muy frecuente - . ¿ 243 15| piso segundo, que también era de ellas. Les fue imposible 244 15| pasillo o antesala, que era bastante espacioso, habían 245 15| arracadas; en fin, la galería era un museo de trajes y tocados, 246 15| las tres damas, apenas era posible andar a causa de 247 15| el triunfo del Rosario, y era un agregado de pequeñas 248 15| pesar de esto, el lienzo era el Sancta Sanctorum de la 249 15| Librada, imagen de quien era especial devoto y fiel ahijado 250 15| colgaba. El reclinatorio era una bella obra de talla 251 15| cuatro horas todas las noches era tan viejo, que su origen 252 15| de los tiempos; su color era indefinible; la lana se 253 15| del Marqués de Porreño, era una mujer de esas que pueden 254 15| realmente más de cincuenta. Era alta, gruesa y robusta, 255 15| recogiéndose atrás. Su nariz era pequeña y amoratada; su 256 15| estas lástimas. ~Salomé era un tipo enteramente contrario. 257 15| aristocrático, la de ésta era de esas que la rutina o 258 15| bellas, de aristocráticas. Era alta y flaca, flaca como 259 15| óvalo muy bello; después era una cosa oblonga que medía 260 15| había sido finísimo jaspe, era ya papel de un título de 261 15| expresar su desdén, que era cosa muy común. La nariz 262 15| cosa muy común. La nariz era afilada y tan flaca y huesosa, 263 15| quejumbrón del tiempo de Comella, era ya delgado, sinuoso y escueto. 264 15| a su tía ni a su prima. Era una santa, una santita. 265 15| de rezar un Padre nuestro era una misma cosa. Miraba constantemente 266 15| en toda ella resplandecía era más bien debida a un hábito 267 15| No se crea por eso que era hipócrita, no: era una verdadera 268 15| eso que era hipócrita, no: era una verdadera santa, una 269 15| puede apreciar. ~Su vestido era recatado y monjil, no siendo 270 15| presunción con que vestía, era indudable que un mundano 271 15| tenía diez y nueve años, y era tan fresca, robusta y coloradota, 272 15| sus primas por lo bajo que era muy orgullosa, y su padre, 273 15| el decimocuarto Porreño era cristiano muy viejo y muy 274 15| aquel caballerito irlandés era hereje y poco menos que 275 15| y con esta, cuya belleza era notable, había formado el 276 15| comenzaba a desmoronarse: era inútil que le quisieran 277 15| Duquesa de Chinchón. ~Salomé era entonces una sílfide. Ninguna 278 15| creer que a Salomé no le era del todo indiferente un 279 15| monótona y triste. Su casa era la casa del fastidio. Parecía 280 15| otro importante inquilino. Era un delicado ejemplar de 281 15| antes, por el contrario, era tan melancólico como sus 282 15| parte de una cuarta. Si era domingo confesaban, y después 283 15| unidad de aquella trinidad era un misterio. En los momentos 284 16| de ordinario, pues sólo era afable tratándose de las 285 16| toda la gallardía de que era capaz; respiró y miró a 286 16| podemos explicarnos esto. ¿Era tal vez efecto de la reconcentración 287 16| les contestó. Su terror era tan grande que se le secaron 288 17| antigua Cárcel de Villa era un mal buhardillón, dividido 289 17| más lóbrega y subterránea era la suya. Se le figuraba 290 17| movimiento, no tenía cuerpo, no era más que una mecha. Quiso 291 17| no tenía pensamiento; no era ya más que una pavesa, una 292 17| se quemaba ya quemado. No era más que humo: se consideraba 293 17| prisión se había abierto. Era la caída de la tarde. Un 294 17| visitar al preso. Este hombre era Coletilla. ~ 295 18| supe que el delincuente era hijo de mi hermana, la indignación 296 18| horrible expresión de que era capaz su rostro abominable - ; 297 18| descoyuntando a Damiens? ~ - Era preciso enseñar a los franceses 298 19| cabeza y siguió cosiendo. Era tal su congoja, que no daba 299 19| duque de X... ~Carrascosa era hombre de mucha travesura 300 19| arreglar procesiones, y era, en resumen, un pícaro tercero. 301 19| duda, porque su vestido era el más escogido y su cara 302 19| querido deshacerse. Este piso era muy pequeño y abuhardillado, 303 19| imaginables, que aquello no era más que un pretexto que 304 19| oí decir en San Luis que era preciso reconciliarnos con 305 19| Pero Carrascosa, aunque era buen observador, no pudo 306 19| amabilidad rarísima en ella y que era sin duda signo de una gran 307 19| humor de la segunda ruina era siniestro. ~«Quiero decir - 308 20| Bozmediano y Coello. Ya era tiempo de decir su nombre. 309 20| reciente.) ~Bozmediano, padre, era liberal de corazón. Trataba 310 20| soberano falaz y perverso. Era rico, y jamás le movió el 311 20| es el que más conocemos, era un joven de excelentes prendas; 312 20| que la edad disculpaba. Era tan aficionado a las muchachas, 313 20| patria grandes servicios. No era un libertino: las quería 314 20| intento, su gran aspiración, era descifrar el misterio de 315 20| proyecto que acaba de fracasar era atrevidillo. ~ - ¿Y cómo 316 20| al saber que el muchacho era exaltado y que la echaba 317 20| pensaba emplear Bozmediano era cosa muy común a principios 318 20| se imponía a la nuestra era menos grande, menos valerosa, 319 20| en todos los tocadores, y era tercero en toda intriguilla 320 20| hablar con sus damas. La casa era invadida; pero no como la 321 20| aún en boga, y Bozmediano era maestro consumado en el 322 21| policía, le dijo que el preso era un agitador, pagado por 323 21| cuanto pudo, diciendo que era un joven sin experiencia 324 21| dudas y la confusión. ¿Quién era aquel joven? ¿Le había favorecido 325 21| le pareció que Bozmediano era bueno y honrado, dispuesto 326 21| Comprendió también que era un joven distinguido, rico 327 21| había visto; Bozmediano era una agradable persona: este 328 21| atrevió a preguntar quién era la persona a quien debía 329 21| intruso, sí; porque Bozmediano era un intruso que se había 330 22| respecto a su carácter. Era un realista fanático, un 331 22| cambiara de ideas. ¿Qué hacer? Era imposible vivir con aquel 332 22| fingir semejantes ideas era peor que profesarlas. El 333 22| principió a atormentarle. Era preciso ir allá y ver lo 334 22| la casa. ¿Pero cómo, si era imposible visitar a su tío? ~¿ 335 22| y desnudo. Doce cuartos era toda su fortuna; porque 336 22| podían darle agasajo. ~ ./. Era preciso ir. También se le 337 22| habló en aquella ocasión era un vil instrumento de los 338 22| para decir a todos que era inocente, que era un infeliz, 339 22| todos que era inocente, que era un infeliz, un pobre diablo, 340 22| alejarse, seguros de que no era difunto ni estaba desmayado, 341 22| dudaba: su determinación era fija, y en aquel angustioso 342 22| parte más poderosa. Ya no era aquel joven ardiente que 343 22| destinado a grandes fines; era un pobre desheredado sin 344 22| no me acordaba de que era usted su novio. El amo la 345 22| así, un poco... Decía que era una niña como las del día, 346 22| niña como las del día, que era muy sardesca... Pero ella 347 22| decía él de ella? ~ - Que era muy guapa para estar aquí 348 22| encerrada sin ver el mundo; que era una lástima que una mujer 349 22| qué decía de él? ~ - Que era una persona amable y de 350 22| y de muy buen trato; que era buen sujeto y caballero 351 22| iba a comprometer; que si era verdad que se interesaba 352 22| dijo a doña Clarita que era una loca; que ya estaba 353 22| determinación de ir allí era inquebrantable, y antes 354 22| quien le habló Pascuala, era el mismo que le acababa 355 22| de Clara, de su deshonra, era demasiado grande en su horror, 356 22| Lo que más le confundía era la extraña rapidez, la fatal 357 23| los ojos a su labor que era difícil comprender cómo 358 23| mismo llegó a creer que era fantasma evocado, el temeroso 359 23| de que su alma valerosa era capaz para no echarse a 360 23| y no vuelvas a pecar». ~Era fácil conocer en la mirada 361 23| que juzgaba santa (y lo era), y le pareció la cosa más 362 23| actitud ceremoniosa que les era habitual. A la derecha tenían 363 23| aquel concilio ecuménico era decoroso, sin hacer un pomposo 364 24| labor lo más cerca que le era posible - : decían que era 365 24| era posible - : decían que era un joven muy leal, muy generoso, 366 25| creyó que su protegido no era capaz de tener entereza 367 25| y escritor de nota. ~ - Era de los exaltados, ¿eh? - 368 25| a su tío. ~ - Es... no: era, debes decir, porque pasó 369 25| vistió. No sabía qué hora era; pero el hambre le hizo 370 25| hambre le hizo comprender que era hora de almorzar. Abrió 371 25| yo... - dijo Lázaro, que era cortés, aunque estaba muerto 372 25| prefería el sueño a la comida, era preciso hacerle el gusto, 373 25| sobrino, además de liberal, era holgazán, y que había de 374 25| callaron y comieron. Clara no era admitida en la mesa común. ~ 375 25| Pues no decían que era usted un gran pecador? ~ - ¡ 376 25| confieso que mi deber era seguir el dictamen de usted; 377 26| ocupó su sitio. La mesa era para doce cubiertos: ocupó 378 26| en honor de la verdad, no era tan mala como escasa, y, 379 26| arrugadas y amarillas, que era fácil creer en la existencia 380 26| nacido en Algodonales, era de los contertulios más 381 26| feliz consorte del barbero, era un poco torpe para la pronunciación 382 26| comilitón de su esposo. Era Curro Aldama o Aldaba exaltado 383 26| parte en la danza. ~El otro era de muy diversa condición 384 26| fundamento. Se decía que era de los alborotadores pagados 385 26| desertó para no volver. Este era Cabanillas, joven de educación 386 26| al cuarto del poeta, que era el punto designado para 387 26| desde la presidencia, que era la cama - : a ver qué hacemos 388 26| prudentes, expulsando a quien no era culpable. El cáncer de la 389 27| cierta benevolencia, que era en él cosa muy rara. ~Aquella 390 27| empresa de ver a Clara. Era cosa imposible, porque el 391 27| cabezas y tres cuerpos, era inexorable. Clara vivía 392 27| se valió del abate, que era sin duda su amigo. Guardó 393 27| arreglada para salir. Su vestido era el de las grandes solemnidades, 394 27| También sabemos que aquella no era la primera vez que se miraba; 395 27| supo qué contestar. Pero no era persona que se dejaba vencer 396 27| ocurrirle aquel día. ¿Pero cómo era posible resistir a las órdenes 397 27| conseguido su objeto, que era alejar a Coletilla de la 398 27| estaba dentro? Terrible era aquella situación. ¡Vivir 399 27| pasar la procesión, que era la casa de un clérigo llamado 400 28| Capítulo XXVIII~El ridículo~Era don Silvestre un clérigo 401 28| campanudo como hueco. Su hermana era una dueña quintañona, gruesa 402 28| enteraron a sus amigos de quién era aquel joven que decorosamente 403 28| muchachodijo el padre, que era muy brusco, muy francote, 404 28| erroribus? Si me dijo usted que era lo mejor que se había escrito... - 405 28| gorda estaba en medio y era imposible acomodarse con 406 28| autor de este libro, que era uno de los que pasaban, 407 28| sus lentejuelas doradas. Era el tal ridículo primorosa 408 28| multitud. Su determinación era decisiva. ~«¡Qué feliz coincidencia! - 409 28| cerrar y dio algunos pasos. Era ya tarde: la casa estaba 410 29| Entonces abrió la carta. Era sin duda de Lázaro, y casi 411 29| cerrarla también; pero ya era tarde, porque Bozmediano 412 29| estaba tan consternada y era tan resuelta su actitud, 413 29| vez, y comprendí lo que era tu vida, la poca esperanza 414 29| al contrario, mi deseo era uniros si él lo merecía. 415 29| palabras. ~Y a la verdad que no era fácil conocer si tan elocuente 416 29| expansión de bondad y afecto era verdadero o simplemente 417 29| dos primeras visitas. Y era que tenía muy alta idea 418 29| partido que podía tomar era marcharse muy quedo, seguro 419 29| fuertemente: «Clara, Clara, abre». Era la voz de Lázaro. Él sintió 420 29| que nada faltaba y que le era imposible reprender a Lázaro 421 29| toda la atención de que era capaz. Pero no se agitó 422 29| de lo que estaba, porque era imposible. ~«¿Qué tienes, 423 29| que le hería el corazón. Era la voz de Clara, que preguntaba 424 30| sobresalto. Imposible le era tranquilizarse, tanto más, 425 30| forma aquella, que sin duda era de mujer, avanzó, destacándose 426 30| cerca, Lázaro la reconoció: era la devota, cuyo semblante 427 30| Coletilla en aquel momento, era posible oír aquellas palabras. ~«¡ 428 30| creí; yo también creí que era una santa; pero ya no lo 429 30| favor mío para decir que no era yo tan malo como creían. ¿ 430 30| magnitud, belleza y negrura no era comparable sino a la intensidad 431 30| abrían la puerta de la calle. Era Elías que entraba; se le 432 31| Claudio. El portero, que era hombre de mal genio con 433 31| venido en coche, que no era militar ni tenía botas a 434 31| tenía botas a la farolé, era una pregunta muy inconveniente 435 31| el criado en un tono que era fácil de traducir por «váyase 436 31| Lázaro comprendió que era imposible sacar más partido 437 31| intensidad a su agravio. Para él era Bozmediano entonces el ser 438 31| y vio que una de ellas era Claudio. Apoyado en su brazo, 439 31| su padre. La otra persona era un militar; los tres hablaban 440 31| distancia, comprendiendo que no era aquella la mejor ocasión 441 31| observar si aquello se repetía. Era evidente para él que allí 442 31| figuraba que aquella casa era suya (de él), y que si tenía 443 31| no cambiaría nunca, y que era preciso desistir del empeño 444 32| de don Gil a la vizcaína era que él tenía conocimiento, 445 32| un buen bocado. Su hambre era tanta como su ingenio, razón 446 32| astuta discreción le guiaban; era hombre hábil y con facultad 447 32| que el mismo Doctrino, que era un infame, sintió cierta 448 32| estaba complacidísimo. Grande era su curiosidad por saber 449 32| hasta hoy no conocemos, y era Juan Pinilla, gran orador 450 32| comunero y republicano. ~Era Pinilla un hombre de gran 451 32| que por falta de talento; era gran terrorista, y su mayor 452 32| terrorista, y su mayor afán era desempeñar el papel de acusador 453 32| entró en la habitación. Era don Julián Lobo, célebre 454 32| época en que lo presentamos era verdadero demagogo o simplemente 455 32| ordenó de mayores (ya lo era de menores antes de 1821); 456 32| la cual en aquel hombre era la cara más diabólica y 457 33| ninguno en Coletilla (y esto era lo que asombraba a Lázaro), 458 33| creer que si no lloraba era por no faltar a las conveniencias 459 34| Bozmediano, que al principio era socio de la Fontana! - dijo 460 34| conocerlo. Su elocuencia era la justificación prematura 461 34| y formas, como realmente era. ~«¿Cómo queréis que haya 462 34| le miraba y le aplaudía era su tío. Aquello era incomprensible, 463 34| aplaudía era su tío. Aquello era incomprensible, y el joven 464 35| sanguinario, feroz. Este enemigo era otra sastra, que vivía pared 465 35| compañía de una guitarra; y era este amante un ser creado 466 35| la situación aquella no era para alegrarse. Pronto lo 467 35| sin sentido; y sin duda era también harto angelical 468 35| ruido y volvió la cara: era el perro melancólico que 469 36| Lo probable, según él, era que Clara estuviera allí. 470 36| libertino sin conciencia. Era preciso no dejar sin castigo 471 36| terminante de la orden, creyó que era un desacato recibir a aquella 472 36| aquella hora a un joven que no era militar, ni venía en coche, 473 36| mejor acción que en mí cabía era ponerle a usted en libertad, 474 36| Confiese usted que la situación era la más a propósito para 475 36| no me oyó. Su propósito era inquebrantable. Conocí que 476 36| Conocí que su fidelidad era la más grande de sus virtudes, 477 36| virtudes, y creyendo que era imposible arrancarle la 478 36| en la casa. No quien era; yo huí por no comprometerla; 479 36| descubierto mi entrada». ~ - Era yo - dijo Lázaro - : yo 480 36| fuerza de estas palabras. Era imposible, según él pensó, 481 37| marchando con pasos enormes. Era el Neptuno de la fuente, 482 37| Humilladerodijo la mujer, que era una vieja arrugada y con 483 37| embestida con el hocico. Batilo era muy tímido; pero sintiendo 484 37| desconfianza. Su intento era huir de él y preguntar a 485 37| endino - dijo la mujer, que era alta, gruesa, hombruna y 486 37| hacia aquella persona, que era un clérigo de más de mediana 487 38| juzgar por su vestido, que era muy raído y verdinegro. 488 38| muy raído y verdinegro. Era él de edad madura, y a juzgar 489 38| ladeó el sombrero (porque era este tan grande, que tapaba 490 38| vio una luz que se movía: era un sereno. Aquel encuentro 491 38| haber caído en un abismo. No era posible, pensaba ella, que 492 38| los Ciegos, y pensó que era imposible trepar por allí. 493 38| infantil que venía de abajo. Era una niña que subía sola, 494 38| enterraban en fango; el ruido era horrible. Se le concluyó 495 38| pero una de las mulas, que era muy espantadiza, dio un 496 38| figura corpulenta, que no era otra que María de la Paz 497 38| indicaban muy claro que aquello era taberna. «Aquí es», dijo 498 39| su corazón no cabía, no era posible que cupiera la duda, 499 39| Las dos aseguraban que yo era un malvado, y que había 500 40| separarse de un hombre que era autor de todas sus desventuras.


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