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| Benito Pérez Galdós Marianela IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
1 22 | RECLAMOLA EL CIELO~ ~EN 12 DE OCTUBRE DE 186...~ Una 2 22 | CIELO~ ~EN 12 DE OCTUBRE DE 186...~ Una guirnalda de flores 3 11 | vienen a pasar conmigo el 4 de octubre y a ver en qué 4 22 | península occidental. El abad de Villamojada lloraba hablándonos 5 18 | corriendo. Como un león se abalanzó Teodoro a la sima, gritando 6 10 | píldoras... Pero mis amos no me abandonaban... volví a tener ropa y 7 2 | galerías que después quedaron abandonadas, y aquello está como Dios 8 9 | a una multitud de seres abandonados, faltos de todo lo que es 9 10 | escolástico, que tuve que abandonar la barbería de aquel famoso 10 17 | estuviera triste en todo lo que abarca el Universo; ./. quisiera 11 3 | tomándolo por la barba y abarcándolo casi todo entre sus gruesos 12 8 | frente. Alejándolo, pudo abarcar la mitad del conjunto. ¡ 13 7 | alimentar el chorro de que se abastecían los vecinos. Enfrente el 14 14 | multitud pastaban rebaños de abejas y mariposas; había grandes 15 20 | de tratar de remediar la aberración de esfericidad por medio 16 22 | las kermesas forman esa abigarrada plebe española que subsiste 17 4 | confortantes, paramentados con abigarradas colchas. Poco después oíase 18 20 | las cimas más altas a los abismos más profundos. Todo esto 19 19 | No sientes también la abnegación, por la cual nos complacemos 20 4 | pasado, sin porvenir, sin abolengo, sin esperanza, sin personalidad, 21 4 | el vivir completan esta abominable pieza, quitándole todos 22 19 | aborrecer mucho; pero el aborrecimiento no me gusta, yo no sé aborrecer, 23 5 | de instrucción. Nadie le aborreció jamás; era el más respetado 24 21 | dos rodillas en tierra, se abrazaba a sí mismo.~ ~ - Yo no sé 25 21 | encerrarte dentro de mi corazón, abrazándote y apretándote contra mi 26 7 | quiero tenerte junto a mí y abrazar tu preciosa cabeza.~ ~ María 27 1 | famosas minas de Socartes y abrazaré a mi querido hermano. Adelante, 28 2 | loma. Detrás de ella se abre una gran boca, una sima, 29 5 | mulas, dirigiéndose solas al abrevadero, y el establecimiento, que 30 16 | construcción es compendio y abreviado resumen de la inmensa arquitectura 31 9 | maravilloso de ese universo en abreviatura que se llama el ojo humano.~ ~ 32 10 | delante de nuestros pasos se abrían dos sendas: la del presidio, 33 4 | contra otra, se separaban abriéndose como las conchas de un bivalvo. 34 8 | la Trascava, que es sitio abrigado, y después bajaremos al 35 17 | extendiendo su manto para abrigarla. ¡Ver realizado lo que tantas 36 2 | casa. Aquí se siente frío; abríguese usted si tiene con qué. 37 8 | más íntimo de mi sentido, abriose, como te he dicho, dando 38 14 | los ojos y los volvía a abrir. Habiendo pasado junto a 39 5 | Si lo comprendiéramos, se abrirían para nosotros las puertas 40 20 | que Teodoro consintió en abrirle un resquicio del mundo visible.~ ~ - 41 11 | fiar los pensamientos que abrumaban su cerebro, dijo así:~ ~ - 42 11 | dio el suyo a la Nela, que abrumada de vergüenza se negaba a 43 19 | a Teodoro, que se quedó absorto al ver su briosa apostura 44 9 | sólo posee nociones vagas y absurdas de la divinidad... Lo desconocido, 45 3 | tú no habrás nacido en la abundancia. ¿De quién eres hija?~ ~ - 46 9 | Teodoro Golfín no se aburría en Socartes. El primer día 47 11 | mugidos de las vacas que acababan de entrar en el establo, 48 7 | tú eres la belleza más acabada que puede imaginarse - añadió 49 5 | Naturaleza, que la que tan acabado tipo de la humana forma 50 11 | Sus cavilaciones no acaban nunca. Yo me asombro de 51 7 | mirando todo un día sin acabarlo de ver, ¿no es eso?~ ~ - 52 1 | descendiendo - . Me parece que acabo de salir del caos primitivo. 53 18 | perteneciese a todas las Academias creadas y por crear.~ ~ - ¿ 54 18 | sintió escalofríos al verse acariciada por Choto. El generoso animal, 55 8 | pensamiento si antes no acaricio en él la idea de quererte 56 3 | callejera.~ ~ Golfín le acarició el rostro con su mano, tomándolo 57 22 | las familias más nobles y acaudaladas de Cantabria, la familia 58 5 | de tender ropa, y con tal accesorio la casa con rostro estaba 59 17 | grande parte tiene en las acciones del hombre culto, se reconocía 60 7 | pico como el pájaro que acecha el vuelo de la mosca que 61 14 | sueño, suelen quedarse en acecho para volver a ocuparnos 62 5 | lastimero quejido pidiendo aceite.~ ~ El lavado estaba al 63 3 | de vidrio, las mechas, la aceitera... Un día dicen que subió 64 19 | fueron entendidas o no fueron aceptadas por la Nela, que, ocultándose 65 19 | deseas la vida, ¿por qué no aceptaste lo que Florentina te ofrecía? 66 9 | y tus amigas rara vez os acercáis a un pobre para saber de 67 8 | muchísimo - dijo la Nela, acercando su rostro al de su amigo - . 68 6 | el ciego, algo confuso, acercándolas a su rostro - son... unas 69 15 | sino muda.~ ~ Cuando se acercaron a la concavidad de la Terrible, 70 8 | nunca nada de Medicina. Acercáronme después a una ventana. Mientras 71 18 | esperó y con paso muy quedo acercose más. Choto estaba frente 72 5 | convertirse en fino polvo achocolatado. Sonaba aquello como mil 73 21 | la mañana. Después había aclarado el cielo, y por último, 74 1 | la vuelta al mundo, ¿te acobardarás ahora?... ¡Ah!, los aldeanos 75 22 | libro no le corresponde. Acoged bien el de Marianela y a 76 19 | hacer resistencia, y él acomodaba su paso al de la mujer - 77 9 | la casa de un matrimonio acomodado que carezca de hijos. Ya 78 11 | tengo. Sentareme también. Acomodose D. Francisco en un banco 79 11 | Sofía - . Mira, Nela, ve y acompáñale.~ ~ - No, no quiero que 80 11 | última hora subsistirán acompañándome debajo de la tierra... Ustedes 81 2 | mano sobre el hombro de su acompañante - . Quién sabe, quién sabe, 82 2 | tarde en casa, y ella le acompañará a usted hasta las oficinas.~ ~ - 83 8 | y turbación.~ ~ - ¿Y me acompañarás?... Siempre, siempre.~ ~ - 84 21 | retirarse a su habitación. Yo le acompañaré.~ ~ - Me encuentro perfectamente... 85 20 | Florentina que no dejase de acompañarle un momento.~ ~ El tercer 86 3 | No, señor, porque acompaño a Pablo.~ ~ - ¿Y quién es 87 11 | de sus riquezas, ni yo le aconsejaré tampoco que tome estado. 88 12 | esto, mañana lo otro. Yo te aconsejo que antes de aprender eso 89 4 | la pobre Nela». A veces acontecía que la Señana (este nombre 90 8 | incomprensibles. Después ha venido un acontecimiento cualquiera, y he dicho con 91 22 | en Aldeacorba de Suso se acordaba ya de la Nela, fueron viajando 92 8 | chiquilla mía - cómo están acordadas nuestras almas. Unidas por 93 2 | rato de estar en la cabaña, acordeme de que un amigo había quedado 94 7 | en que tuve uso de razón, acostumbra mi padre leerme todas las 95 19 | árboles y las peñas que estoy acostumbrada a ver desde que nací, y 96 10 | más tierna infancia nos acostumbramos a la idea de que no había 97 11 | hay más. Ya sabe usted que acostumbro leerle diversos libros. 98 17 | de mermar su belleza, la acrecentaba.~ ~ - ¿Qué tiene la niña? - 99 2 | fijos como las inalterables actitudes de la escultura. El silencio 100 16 | cuando menos se piensa se acuerda Dios de los pobres. Esto 101 5 | precioso, roja la tierra inútil acumulada en los largos taludes, semejantes 102 4 | alto aposento y Celipín se acurrucaba sobre haraposas mantas, 103 9 | extravagancia... pero no podrás acusarme de falta de caridad... Alto 104 20 | iris. Aún no posee bien la adaptación a las distancias.~ ~ - Te 105 20 | de su prima convertía en adefesios a todas las demás mujeres. 106 3 | andar resueltamente sin adelantarse mucho, antes bien, cuidando 107 6 | otra vez. Y diciéndolo, se adelantó saltando algunos pasos y 108 14 | También han llegado allá los adelantos de la civilización... de 109 1 | de espaldas, resuelto de ademanes, firme de andadura, basto 110 5 | de los tirantes volviose adentro y dijo:~ ~ - Hijo mío, aquí 111 14 | trenzas y al desgaire, con aderezo de amapolas, un talle en 112 8 | lengua. Junto a ella se adivinaba, más bien que se veía, un 113 19 | es...~ ~ La Nela le había adivinado y se cubrió el rostro con 114 17 | sobrecogida y temerosa, porque adivinó con su instintiva perspicacia, 115 21 | familias que viven de la administración de las rifas? ¿Pues y lo 116 9 | al descarriado animal y administrándole dos nalgadas, después de 117 8 | semejanza. Pero de día se admiraban principalmente las superpuestas 118 9 | las minas, examinando y admirando las distintas cosas que 119 14 | Miró después al cielo, admirándose de hallarlo lo mismo que 120 19 | tendrás una hermosura que no admirarán quizás los ojos, pero que 121 4 | que la de los peñascos? No admitía, no, que fuera cambiada, 122 3 | con ojos y expresión de adolescente. No conociéndola, se dudaba 123 3 | precauciones que generalmente adoptan contra el viento los fumadores. 124 9 | entrar en calidad de hijo adoptivo en la casa de un matrimonio 125 13 | personificado todas las bellezas que adoraba en una sola, ideal y con 126 13 | llena de supersticiones y adorando en la Santísima Virgen como 127 21 | inclinado desde el principio a adorar algo, ha adorado la Naturaleza 128 14 | corbata azul en su garganta, adorno que ella no había visto 129 15 | recolectado en media hora adornó todos los ojales de la americana 130 6 | educación... Es preciso que tú adquieras un don precioso de que yo 131 8 | Ese lazo lo tendrán si yo adquiero el precioso sentido que 132 9 | afamados médicos europeos, adquiriendo bien pronto fama y dinero. 133 22 | la única vez que recibió adulaciones.~ ~ Los funerales se celebraron 134 9 | trabajó juntamente con otros afamados médicos europeos, adquiriendo 135 8 | su amigo - . Pero no te afanes por verme. Quizás no sea 136 2 | formas perceptibles que afecta el dolor cefalálgico, confundiéndose 137 19 | sin ninguna influencia afectuosa y desinteresada que te guíe!... ¿ 138 10 | era preciso ganarse el pan afeitando... Al principio ayudábamos... ¿ 139 11 | Sofía su pañuelo después de afeitar a la Nela. Díjole a esta 140 9 | imitación a todas las almas aficionadas a la caridad. Ella, ayudada 141 10 | la química... pronto se aficionó a los pedruscos, y antes 142 1 | extendían sus ramas llenas de afiladas uñas para atraparle la ropa.~ ~ 143 13 | el modo de instruirme, de afinarme, de ser una señora!... ¡ 144 12 | has ido de tu casa para afinarte, hacerte como D. Teodoro 145 11 | candor que me hace reír. Afirma y sostiene grandes absurdos, 146 19 | Mariuca y Pepina, ¿se ha de afirmar que no sirves para nada? ¿ 147 19 | mujer de bien.»~ ~ No puede afirmarse que la Nela entendiera el 148 19 | de esta dolencia física, afirmose más en ella, repitiendo:~ ~ - 149 19 | no - replicó la Nela con aflicción - yo no soy ingrata. Yo 150 4 | hallando esta infinitamente más aflictiva.~ ~ - ¿Qué quieres tú que 151 17 | absorta, paralizada, muda, afligidísima, como el que ve desvanecerse 152 5 | haciendo muecas, como rostros afligidos. El martillo, dando porrazos 153 4 | probar prácticamente un aforismo que ya conocemos, ./. por 154 20 | funciones ópticas en el afortunado paciente. Pablo experimentaba 155 8 | esperanza parece que se agarra más, cuando más chica es. 156 7 | Pero qué haces? La Nela, agarrando con ambas manos la rama 157 4 | Tanasio, el primogénito, se agasajaba en el desván, y Celipín, 158 9 | lo que piensa de esto la Agencia Havas».~ ~ - Nosotros - 159 3 | Iba descalza: sus pies, ágiles y pequeños denotaban familiaridad 160 4 | saber: la especulación, el agio, la metalización del hombre 161 9 | las turbias olas en que se agita en constante estado de naufragio 162 6 | sobre la superficie del agua agitada. Aquella débil criatura, 163 21 | querida!~ ~ Entonces ella se agitó, abrió los ojos, movió las 164 21 | hallarse en la postrera agonía, síntoma inevitable de la 165 19 | alumbrada por una luz que ya agonizaba, de rodillas en el suelo 166 2 | hasta que hace dos años se agotó el mineral de calamina. 167 18 | pavoroso aspecto de cráter le agradaba en aquella ocasión, y después 168 2 | conociendo que los símiles agradaban a su guía - . Pues se me 169 11 | departiendo sobre cosas agradables; unas relativas al rendimiento 170 19 | tuyo... No puedes decir si agradas o no a tu amo mientras no 171 15 | vez no sepas ni siquiera agradecer; pero yo te lo he de enseñar... ¡ 172 8 | siguiente, ¡cuánto se lo agradecería!~ ~ La Nela no decía nada. 173 19 | semblante de la Nela - . ¿No me agradeces esto?~ ~ - Mucho, sí, señor; 174 16 | Y puede que no seas agradecida... no, no lo serás... No 175 16 | a ningún pobre que tenga agradecimiento. Son soberbios, y mientras 176 14 | bellezas gastronómicas, agrandándolas.~ ~ - Hagamos algo por la 177 9 | asilos de beneficencia - dijo agriamente Sofía - . Lee la estadística, 178 11 | campo ni las delicias de la agricultura? Yo no sé cómo Dios ha podido 179 8 | la sombra de enorme peña agrietada, que presentaba en su centro 180 1 | exactitud de su itinerario y aguardaba el paso de algún aldeano 181 16 | pasaba de la portalada, aguardando allí hasta que salieran 182 2 | no tuve paciencia para aguardar a la Nela, y salí con Choto. 183 1 | mal que cien años dure. Aguardemos fumando. Me he lucido con 184 3 | porque había bebido mucho aguardiente...~ ~ - Y tu madre se fue... 185 11 | hace las observaciones más agudas con una mezcla de candor 186 9 | la gran peña blanquecina, agujereada, muzgosa, que en la boca 187 18 | dijo Nela temblando.~ ~ - Agur - murmuró Celipín, poniéndose 188 21 | Infeliz! - exclamó con ahogado sollozo - . ¿Puede el dolor 189 3 | caíme al río.~ ~ - ¡Y te ahogaste!~ ~ - No, señor; porque 190 18 | bufidos del cansancio y los ahogos del sentimiento. Golfín, 191 4 | remota, más crepuscular, más ahumada y más inhabitable de las 192 3 | un edificio tan negro y ahumado como todos los demás. Verlo 193 8 | encapotado el cielo y soplaba un airecillo molesto que amenazaba convertirse 194 5 | años, y su cuerpo sólido y airoso, con admirables proporciones 195 7 | cabellos las florecitas medio ajadas que había cogido antes en 196 19 | dones del alma que ni son ajados por el tiempo, ni están 197 | ajenos 198 12 | honestas damas requerido, alabado de magnates y llevado en 199 10 | feo pecado de la propia alabanza y por temor de causar envidia 200 10 | había conquistado.~ ~ - Alábate, pandero - dijo Sofía riendo.~ ~ - 201 9 | ligereza de sus patillas como alambres, echó a correr césped abajo 202 19 | habitación, y a su fugaz alarma sucedió el asombro, observando 203 21 | puso una rodilla en tierra. Alarmada y ruborizada Florentina 204 19 | devota y recogidamente. Alarmose al ver entrar a un hombre 205 4 | Baja de techo, pequeña para albergar en sus tres piezas a los 206 4 | sin hallar sitio donde albergarse; pero la misma contrariedad 207 14 | distintos ojos, ora con los de Alberto Dürer 12, ora con los de 208 8 | siento en mi corazón un alborozo!... Me parece que el Universo, 209 16 | y Sofía le dijo:~ ~ - ¡Albricias, Nela! ¿No sabes las noticias 210 4 | La Señana, en sus cortos alcances, no comprendía aquella aspiración 211 11 | anunciando la grata cena de aldea. El patriarca, que parecía 212 14 | muy lenta del estado de aldeana al de señorita rica. Todo 213 4 | es el positivismo de las aldeas, que petrifica millones 214 21 | gratos olores y de luz, y alegrada por el armonioso charlar 215 7 | cariñosa que ha sido capaz de alegrar mis tristes días; cómo podría 216 16 | quien lo ha hecho.~ ~ - ¿Te alegras?... Ya lo creo: ahora la 217 21 | Y tú, infeliz muchacha, alégrate, has caído en manos de un 218 15 | la casa, empezó a correr alegremente y a suspenderse de las ramas 219 3 | afirmó María.~ ~ Claridad de alegres habitaciones lucía en los 220 1 | engaña el oído, la voz se aleja... La graciosa cantora se 221 18 | Cuando sentía rumor de pasos alejábase prontamente como un ladrón. 222 8 | ojo, después la frente. Alejándolo, pudo abarcar la mitad del 223 21 | la Nela. Florentina para alejarle del sofá, se había dirigió 224 5 | cariñosamente:~ ~ - No os alejéis hoy mucho. No corráis... 225 9 | larga distancia - . No te alejes mucho; que te vea yo para 226 5 | con cortafuegos de piedra, aleros labrados y ancho escudo 227 4 | roncante dúo de contraltos aletargados que duraba sin interrupción 228 4 | Durante la comida, y entre la algazara de una conversación animada 229 21 | Con los ojos cerrados, el aliento fatigoso, entreabiertos 230 22 | atomístico. Pero tiene alientos y logrará ser grande. Oíd 231 12 | cocina rumorcillo como de alimañas que salen de sus agujeros 232 3 | mineral; estás raquítica y mal alimentada. Esta vida destruye las 233 9 | habitaciones inmundas, mal alimentados, perfeccionándose cada día 234 9 | extraordinarias, que no se alivian con la fácil limosna del 235 5 | padre. ¿Qué le importaba allegar riqueza y ver que la fortuna 236 10 | aquel cuchitril inmundo, almacén de trapo viejo, de hierro 237 21 | los extremos asomaba entre almohadas una cabeza reclinada con 238 21 | evidente que estaba muy mal alojado...~ ~ Los dos la observaron 239 21 | creyendo a su sobrina digna de alojarse allí, arregló la estancia 240 21 | parte la empresa del gas, el alquiler del teatro, los empleados... 241 19 | Y luego añadió en voz alta:~ ~ - Si deseas la vida, ¿ 242 4 | peroles inútiles, para un altar en que la de Centeno ponía 243 17 | en otros la pompa de los altares, la elocuencia de los oradores 244 11 | hacerlo, se congestiona, se altera, se endurece, se vuelve 245 11 | el don de la vista quizás altere en mí ¡qué disparate más 246 21 | estancia, después se fijaron alternativamente en las dos personas que 247 11 | le quieran presentar. Su Alteza el humor vítreo probablemente 248 2 | la izquierda y a regular altura vio el doctor un grupo de 249 11 | escalera de palo. La luna alumbraba bastante, y la sombra del 250 1 | holgazán satélite quisiera alumbrar un poco, ya nos veríamos 251 21 | ponerse al nivel de nosotros. Alúmbresele un poco y recorrerá con 252 1 | cerro en cuyas vertientes se alzaban pintorescos grupos de guinderos 1, 253 3 | para nada - replicó sin alzar del suelo los ojos.~ ~ - 254 3 | decir eso?~ ~ La muchacha alzó los hombros. Después de 255 15 | mí el más hermoso, el más amado de todos los seres de la 256 19 | sigue viviendo, pensando y amándote dentro de esa caverna? ¿ 257 4 | sin interrupción hasta el amanecer. Tanasio subía al alto aposento 258 4 | halago, un trato delicado y amante que hicieran olvidar al 259 7 | sí. La Nela se puso como amapola y no supo responder nada. 260 14 | desgaire, con aderezo de amapolas, un talle en justillo, una 261 8 | hombres de mérito que te amarán y que podrán hacerte feliz. 262 16 | que trajo consigo la más amarga tristeza. En casa de Centeno 263 5 | fue la pena más aguda que amargó los días del buen padre. ¿ 264 15 | la mordía, y al sentir su amargor, arrojábala lejos. Un botánico 265 21 | cadáver, y con acento de amargura exclamó: Alma! ¿qué pasa 266 19 | Florentina es muy buena, te amaría mucho...~ ~ - Yo la quiero 267 16 | impulsada espontáneamente a amarla con todas las energías de 268 8 | tierra ferruginosa que parece amasada con sangre, sus grandes 269 4 | perpetuamente en las minas, a amasar en una sola artesa todos 270 11 | y me encuentro con una amaurosis total... Si fuera incompleta, 271 4 | fuertes y erguidas como amazonas. Vestían falda corta, mostrando 272 20 | reír, parece que respiro un ambiente fresco y perfumado, y todos 273 2 | silencio que llenaba el ámbito del supuesto cráter era 274 19 | envidia ni despecho, para que ame a todos por igual, poniendo 275 8 | un airecillo molesto que amenazaba convertirse en vendaval, 276 18 | voces cariñosas y después amenazas. Teodoro se detuvo entonces 277 11 | qué significan para él la amenidad del campo ni las delicias 278 2 | se pasea mucho por estas amenidades?~ ~ - Mucho paseo por aquí 279 9 | algo gastada por el clima americano. Su cara grande y redonda, 280 3 | siempre allá por las ./. Américas y las Inglaterras, parece 281 9 | y no poco. Pero tú y tus amigas rara vez os acercáis a un 282 1 | subterránea cantando tristes amores, se había asustado de la 283 6 | Santísima.~ ~ - Nuestra madre amorosa.~ ~ - ¡Nuestra madre querida! 284 19 | Él te ha dicho palabras amorosas y te ha hecho juramentos...~ ~ - ¡ 285 9 | de todo cariño personal y amparado sólo por las corporaciones, 286 17 | Aldeacorba. ¡Virgen de mi alma, ampárame... Madre mía, ven por mí!...~ ~ 287 9 | La sociedad no puede amparar a todos. Mira la estadística, 288 4 | había formado de señora Ana) moviera la cabeza para 289 17 | las entrañas de la tierra. Añadíanse interesantes comentarios: 290 4 | esposos Centeno, y, por añadidura, a la Nela, la casa, no 291 10 | Yo empecé a estudiar la anatomía. ¡Ciencia admirable, divina! 292 18 | con sus piernas toda la anchura de la tierra.~ ~ - Celipe... ¿ 293 4 | príncipes en los tiempos en que andaban de feria en feria vendiendo 294 1 | resuelto de ademanes, firme de andadura, basto de facciones, de 295 14 | relampagueo de los ojos andaluces. Sus cejas eran delicada 296 5 | Su esposa, que era andaluza, había muerto en edad muy 297 21 | poco; pero teniendo luz andará. Esa luz no se la ha dado 298 2 | tierra con mi propio ser. Yo ando por aquí como usted por 299 22 | Calderón, y se vestía de andrajos para confundirse con la 300 19 | XIX - ~Domesticación~ ~ Anduvieron breve rato los dos sin decir 301 17 | poderosa la alejaba de ella. Anduvo vagando todo el día ./. 302 21 | semblante desencajado y anémico. Dormía. Su sueño era un 303 14 | óvalo de su cara era menos angosto que el del tipo sevillano, 304 4 | hallado al fin, después de mil angustias, su pedazo de pan en las 305 21 | gritaba.~ ~ Hubo una pausa angustiosa, una de esas pausas que 306 20 | tranquilo, fue después agitado y angustioso, porque en el profundo seno 307 9 | vio en camino, tomó el que anhelaba su corazón aventurero, yéndose 308 4 | pujos de emancipación ni anhelo de otra vida mejor y más 309 5 | infernal de los hornos, se animaba moviendo sus miles de brazos. ./. 310 4 | algazara de una conversación animada sobre el trabajo de la mañana, 311 9 | Qué cosas le enseñas al animalito! Por tu causa es tan mal 312 5 | sensación bastarían para animar la hermosa piedra, que teniendo 313 20 | que contemplé me ha dejado anonadado: era una cosa serena y majestuosamente 314 9 | llegaron jadeantes a la ansiada orilla, dejando atrás las 315 20 | luz y auxiliándoles con anteojos hábilmente graduados, le 316 3 | puso el cesto sobre el antepecho, yo me salí fuera y caíme 317 17 | que, según parece, le ha anticipado ciertas ideas que no poseen 318 20 | quien recuerda un hecho muy antiguo, Pablo dijo:~ ~ - ¿No ha 319 20 | perfumado, y todos mis sentidos antiguos se ponen a reproducirme 320 5 | humana, aquel rostro de Antinoo ciego poseía la fría serenidad 321 15 | sentí hacia ella grandísima antipatía... No puedes figurarte cuánto 322 9 | es tan mal criado y tan antojadizo.~ ~ - Esa muchacha es de 323 11 | casa empezaba a humear, anunciando la grata cena de aldea. 324 1 | establecimiento minero ha de anunciarse con edificios, chimeneas, 325 3 | y como ahora el médico anunció a su hermano que iba a venir, 326 11 | rodeábanse de una sombra apacible. La casa empezaba a humear, 327 1 | llamaban morendo, y que se apagaba al fin en el plácido silencio 328 1 | esto el cráter de un volcán apagado... Hay que andar suavemente 329 1 | paso y paso, le servía para apalear las zarzas cuando extendían 330 4 | príncipe sus Estados. Ella apandaba bonitamente el jornal de 331 12 | falta, Nela, y en cuanto apande media docena de reales... 332 5 | funcionar a un tiempo los aparatos de los talleres y el aparato 333 8 | y castigos, lo mismo que aparece la ira después de felicidades 334 4 | un bivalvo. Por el hueco aparecieron la narizilla 6 y los negros 335 9 | que los Golfines, aunque aparentemente venimos de maragatos, tenemos 336 7 | causar grandes extravíos... aparta a los hombres de la posesión 337 5 | despreciaban la caliza arcillosa, apartaban la limonita y el oligisto, 338 4 | algunas piezas de uno en otro apartadijo. Entonces solían oírse frases 339 9 | Jesús!... - exclamó Sofía, apartando los ojos - . Si es la Nela. 340 14 | la escalera de palo, se apartó de la hondonada por el regato 341 9 | estudioso, esclavo de su deber, apasionado por la mineralogía y la 342 4 | Tanasio era un hombre apático. Su falta de carácter y 343 4 | Mariuca y Pepina eran muy apechugadas, muy derechas, fuertes y 344 7 | bonita? - preguntó la Nela apelando a todos los recursos de 345 9 | nuestras venas... Hasta nuestro apellido parece que es de pura casta 346 14 | del negro fruto que tanto apetecen los chicos; había grupos 347 1 | última cadencia se prolongaba apianándose en la forma que los músicos 348 11 | un prado verde, y de ver apilados los frutos de la tierra 349 16 | tales afectos, prodújole un aplanamiento moral que trajo consigo 350 14 | a la serpiente de la que aplastó su cabeza; pero la consideración 351 21 | Se guía por ejemplos que aplica a su antojo. Su criterio 352 12 | hacen plata y también oro. Aplícate a eso, Celipillo.~ ~ - Desengáñate, 353 11 | Sofía, y los caballeros se apoderaron de los otros dos. Teodoro 354 12 | qué hueco del cuerpo tiene aposentado el maleficio... Dicen que 355 4 | amanecer. Tanasio subía al alto aposento y Celipín se acurrucaba 356 11 | hay síntomas de que los aposentos interiores no están mal. 357 19 | absorto al ver su briosa apostura y el fulgor de sus ojuelos 358 9 | grande cuando las costumbres, apoyadas por las leyes... por las 359 7 | vivía se sintió presumida. Apoyándose en sus manos, asomose al 360 20 | Extendía las manos como para apoyarse en un punto y retroceder 361 1 | detrás de mí queda esa apreciable villa, a quien yo llamaría 362 3 | lado del viajero, como si apreciara en todo su valor la honra 363 6 | privado; es preciso que aprendas a leer.~ ~ - ¡A leer!... ¿ 364 4 | quieren enseñarme. ¡Córcholis! Aprenderé solo. ¡Ay!, Nela, dicen 365 13 | además algunas oraciones aprendidas de rutina; sabía que todo 366 18 | de todo lo que yo vaya aprendiendo te iré enseñando a ti un 367 12 | las piedras, y así los dos aprendieron el modo de hacerse personas 368 4 | él, con la ayuda de Dios, aprendió todo lo que sabe.~ ~ - Puede 369 12 | poquito a poquito; hoy me aprendo esto, mañana lo otro. Yo 370 4 | Baco, y revolviendo sus apretados puños en el hueco de los 371 21 | mi corazón, abrazándote y apretándote contra mi pecho... fuerte, 372 3 | hornos, cuyo calor obligole a apretar el paso, el doctor vio un 373 21 | sobre su pecho. Después las apretó allí desarrollando un poco 374 9 | con lo cual le sacó del aprieto en que estaba. Acariciando 375 5 | comiéndoselo, marchaba aprisa, sin distraerse con nada, 376 12 | riquísimos paños, con las manos aprisionadas en guantes olorosos y arrastrado 377 7 | musgosos huecos y recortes tan apropiados para sentarse, que el arte 378 9 | la vuelta a Europa para apropiarse los progresos de la ciencia 379 21 | Golfín se dirigió al sofá, y aproximando su cara observó la de la 380 21 | y pasión; tiene su alma aptitud maravillosa para todo aquello 381 22 | escribieron en su cartera de apuntes estas observaciones, que 382 9 | qué clase de miseria le aqueja, pues hay algunas tan extraordinarias, 383 11 | ruda, endurecida por el arado, y se limpió una lágrima:~ ~ - ¿ 384 22 | indispensable para figurar en los archivos de la muerte, la magnífica 385 5 | despreciaban la caliza arcillosa, apartaban la limonita y 386 3 | hornos de la calcinación, que arden día y noche. Aquí enfrente 387 22 | virtudes y de la belleza de la aristocrática ricahembra, la cual sabía 388 22 | el porte (deportment) más aristocrático. Es incalculable el número 389 4 | hipócrita candor, se esconde una aritmética parda que supera en agudeza 390 9 | allá se iba; de modo que armaban una especie de coro de sacerdotes, 391 2 | que será una concavidad armoniosa, a la cual parece que podremos 392 21 | de luz, y alegrada por el armonioso charlar de los pájaros. 393 11 | este rumor, unido al grato aroma campesino del heno que los 394 14 | pobladas de graciosas y aromáticas flores, en cuya multitud 395 19 | pero ¡qué demonio!, pon un arpa en manos toscas... ¿qué 396 16 | abreviado resumen de la inmensa arquitectura del Universo. Era preciso 397 4 | lucido mucho sosteniendo un arquitrabe como las mujeres de la Caria. 398 19 | miseria y su soledad, no se arranca la vida sino cuando hay 399 18 | violenta tirantez, al ser arrancadas, producíala vivísimo dolor.~ ~ - 400 12 | claveteando piernas rotas y arrancando criaturas a la muerte, mediante 401 7 | la Canela sintió como si arrancaran su corazón de raíz, y cayó 402 5 | con picos la tierra para arrancarle, pedazo a pedazo, su tesoro. 403 14 | los gritos de la Señana la arrancaron de entre sus cestas. Desde 404 2 | en el suelo. Por aquí se arrastra el mineral de las pertenencias 405 4 | le dan las aguas que lo arrastran y el puntapié del hombre 406 5 | vagonetes. Veíaselas pasar arrastrando tierra inútil para verterla 407 21 | señorita de buena sociedad arrastrándose por esos suelos de Dios 408 19 | permita romper piedra y arrastrar tierra como esas bestias 409 18 | describiendo espirales, cual si le arrastrara un líquido tragado por la 410 1 | edificios, chimeneas, ruido de arrastres, resoplido de hornos, relincho 411 14 | algo rechoncho, de cara arrebolada y que parecía echar de sí 412 3 | da vista a los ciegos, arregla a los tuertos y les endereza 413 11 | tristeza... ya trataremos de arreglarle. Todo estará muy bien allá 414 14 | que le correspondía con arreglo al fuero social; y de este 415 10 | bien sabía yo a quién me arrimaba! - prosiguió Teodoro, con 416 14 | vírgenes y otras plantas de arrimo, que se sostenían unas a 417 21 | de Penáguilas con cierto arrobamiento - . Cada uno, Sr. D. Manuel, 418 14 | a temblar la tierra?~ ~ Arrodillándose tentó el suelo.~ ~ - No 419 15 | y al sentir su amargor, arrojábala lejos. Un botánico atacado 420 3 | era que el fumador había arrojado la colilla.~ ~ - Allí está 421 3 | porque veo chimeneas que arrojan un humo más negro que el 422 2 | manera.~ ~ - ¿Cómo?~ ~ - Arrojándose a ella. Los que han entrado 423 19 | a tu vida? Dime, tonta, arrojándote a ese agujero ¿qué bien 424 3 | sacudiendo los dedos para arrojar el fósforo, que empezaba 425 20 | clara y terrible, como si me arrojaran desde las cimas más altas 426 13 | me enterraré viva; me arrojaré al río... Sí, sí; que se 427 7 | cabeza.~ ~ María corrió a arrojarse en los brazos de su amigo.~ ~ - 428 9 | que la madre de la Nela se arrojó por esa sima.~ ~ - Es decir, 429 7 | ciencia y de historia, de artes y de entretenimiento. Esas 430 4 | minas, a amasar en una sola artesa todos sus jornales, a obedecerla 431 21 | Nela se movieron. Había articulado una, dos, tres palabras.~ ~ - ¿ 432 16 | culminante. Teodoro Golfín, aquel artífice sublime en cuyas manos el 433 14 | de la forma pictórica los artistas de diez y ocho siglos, desde 434 14 | ningún otro recurso ./. artístico a la expresión de la divinidad. 435 8 | amor en cuantos te traten, asegúrante un porvenir risueño. Yo 436 11 | consultado nuestro amigo. Yo no aseguro la curación; pero no la 437 21 | visto!, lo cual es como un asesinato.~ ~ - ¡Oh!, ¡qué horroroso 438 21 | para ella ha sido dolor y asfixia, ha sido la humillación, 439 21 | semejante a la que los pueblos asiáticos tienen del saber europeo, 440 18 | un movimiento repentino, asiendo el brazo del intrépido viajero.~ ~ - 441 16 | suficiente para adoptar y asimilarse al punto la idea de que 442 18 | triunfante hasta que pudo asir fuertemente su mano para 443 16 | rigor. Sólo su padre le asistía. Ninguno de la familia podía 444 4 | escuela. Si los mayores asistieron a ella, el más pequeño viose 445 10 | mi amo cayó enfermo; asistile como una hermana de la Caridad... 446 9 | el piano y en organizar asociaciones benéficas de señoras para 447 18 | aquellas peñas rojas, y como asociados a la belleza, al desarrollo, 448 2 | espanto que placer, porque lo asocio al recuerdo de mis neuralgias. ¿ 449 21 | En uno de los extremos asomaba entre almohadas una cabeza 450 7 | medio del patio inmóvil y asombrada, y le dijo con bondad:~ ~ - 451 19 | tu alma, te haré ver mil asombrosas maravillas que hasta ahora 452 7 | Apoyándose en sus manos, asomose al estanque.~ ~ - ¿Qué haces, 453 9 | sosteniéndose con una mano en las asperezas de la peña, alargó la otra 454 14 | gresca infernal en medio del áspero bullicio de las cribas cilíndricas, 455 4 | alcances, no comprendía aquella aspiración diabólica a dejar de ser 456 4 | ciegamente y a no tener aspiraciones locas, ni afán de lucir 457 19 | extremadamente con aquel asunto, y dándole a pesar suyo 458 3 | como un ave cantora que se asusta del ruido. Sonaron pasos 459 1 | tristes amores, se había asustado de la brusca interrupción 460 4 | muerdo las manos, y... no te asustes, Nela, ni me creas malo 461 11 | cual es como un Hércules atado con cadenas dentro de un 462 2 | movimiento febril sorprendido y atajado por la muerte. Parecía la 463 10 | diversos hechos de mi vida, atañederos a esto del prójimo como 464 7 | que su amigo decía; pero atendía profundamente abriendo la 465 19 | junto a Golfín, le miraba atentamente. Sus ojos pequeñitos, que 466 20 | cielo era un gran vacío atento, no lo expreso bien... era 467 22 | sentimientos generosos, quiso atenuar la pena de no haber podido 468 21 | Teodoro inquieto, confundido, aterrado, contemplando aquel libro 469 4 | por lo cual no trató de atiborrar el espíritu de sus hijos 470 22 | está, pequeño, mezquino, atomístico. Pero tiene alientos y logrará 471 7 | los astros, el giro de los átomos pequeñitos, y después las 472 15 | pensarlo. Marianela estaba atónita y petrificada de asombro, 473 14 | que la muchacha miraba con atónitos ojos a un punto fijo del 474 19 | me atormente más.~ ~ - Te atormenta con los celos, con el sentimiento 475 5 | pulverizándose, y la tierra sucia se atormentaba con vertiginoso voltear, 476 20 | siguiendo durante su sueño atormentado por las imágenes de todo 477 20 | dentro de mi cerebro me atormentaría 17 más... ¡Y quieres tú 478 20(17)| atormentarían» en el original. (N. del 479 19 | mi corazón para que no me atormente más.~ ~ - Te atormenta con 480 1 | llenas de afiladas uñas para atraparle la ropa.~ ~ Detúvose, y 481 21 | gigantesco los siglos... está muy atrasada, ve poco; pero teniendo 482 3 | progreso o un deplorable atraso.~ ~ - ¿Qué edad tienes tú? - 483 8 | su paseo no fuera largo. Atravesando el prado comunal de Aldeacorba, 484 1 | explotación, y hemos de atravesar algunas galerías y túneles, 485 1 | murmuró - . Me dijeron que atravesara el río por la pasadera... 486 20 | presenciado. Los demás no se atrevían a manifestar alegría; de 487 16 | palabras siguieron a esta atrevida expedición por el interior 488 11 | y quiere suplir con sus atrevidas creaciones la falta de sentido 489 4 | visajes que indicaban el atrevido intento de leerlo, la Señana 490 11 | se halla mi hijo: yo lo atribuyo a la esperanza que le hemos 491 11 | muchos holgazanes que se atrofian...~ ~ - De modo que todo 492 8 | callar. Su voz es chillona, atropellada, inaguantable; así como 493 17 | no me permite aceptar el atroz desaire que voy a recibir. 494 16 | XIX. En presencia de tanta audacia la Naturaleza, que no permite 495 13 | física cierta soberanía augusta; seguía llena de supersticiones 496 2 | Creeríase que mil voces y aullidos habían quedado también hechos 497 2 | caldera, cuya magnitud era aumentada por el engañoso claro - 498 21 | contribuía sin quererlo a aumentar sus errores. Ese idealista 499 14 | busto y cara. Era, sí, la auténtica imagen de aquella escogida 500 12 | como dos soles, de cuya autenticidad se cercioró por el tacto,