Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Benito Pérez Galdós
Marianela

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
autom-conch | concl-devot | devue-expre | expro-impul | inagu-mias | michi-pila | pildo-respu | resqu-tembl | teme-zutan

     Capítulo
501 5 | en las calderas del gran automóvil, que hacía funcionar a un 502 6 | primorosa si estuvieras auxiliada por la razón y la educación... 503 20 | nuevamente sus ojos a la luz y auxiliándoles con anteojos hábilmente 504 19 | Pero tú misma, sin auxilio de nadie, ¿no comprendes 505 1 | apresurando su paso a medida que avanzaba la noche. Iba por angosta 506 2 | pedazo de madera insensible. Avanzaron, describiendo primero una 507 18 | árboles ni zarzas.~ ~ La Nela avanzó después más rápidamente. 508 1 | la tierra, donde moran, avaras de sus propios fulgores, 509 16 | solo, con el exclusivismo avasallador que es condición propia 510 6 | de contento, y su cara de avecilla graciosa y vivaracha multiplicaba 511 4 | construcción de cestas de avellano, puso en la cocina, formando 512 18 | mano de su compañero de aventuras, y sentándose en una piedra, 513 9 | que anhelaba su corazón aventurero, yéndose a América. Allá 514 17 | Mañana.~ ~ Los dos aventureros levantáronse al rayar el 515 15 | además otro, que será nuevo. Avergonzada y confusa, Marianela no 516 22 | de admiración, y sin más averiguaciones escribieron en su cartera 517 22 | visto visiones. Traté de averiguar la verdad, y de la verdad 518 22 | verdad, y de la verdad que averigüé resultó este libro.~ Despidámonos 519 4 | las cosas, siempre que se avinieran a trabajar perpetuamente 520 8 | han de ser ciertos estos avisos? - manifestó Pablo con ardor - . 521 14 | aquél de los más hermosos) y avivó el paso para llegar pronto 522 9 | esperando que sus amantes ayes detendrían al animal en 523 10 | afeitando... Al principio ayudábamos... ¿te acuerdas, Carlos?... 524 9 | aficionadas a la caridad. Ella, ayudada de dos o tres señoras de 525 18 | padres ni de ti, que me has ayudado a esto... Adiós, Nelilla... 526 10 | famoso operador me tomó por ayudante; dejé de ser criado... Empecé 527 12 | conmigo, y siendo dos, nos ayudaríamos a ganar y a aprender. Tú 528 3 | Quiero decir que cuando el Ayuntamiento puso por primera vez faroles 529 8 | lignitos, donde yace el negro azabache, sus capas de tierra ferruginosa 530 5 | eran construidos los picos, azadas y carretillas. En el fondo 531 2 | planeta, sino por el laborioso azadón del minero. Parecía el interior 532 8 | sacado un pedazo de cristal azogado, resto inútil y borroso 533 2 | los huecos de una peña o azotan el esqueleto de un buque 534 15 | pegados unos a otros por el azúcar; después de mirarlo mucho 535 18 | y bebiendo limonada con azucarillos. ¿Qué haces aquí?~ ~ - ¿ 536 5 | largos taludes, semejantes a babilónicas murallas; rojo el suelo, 537 4 | Tambaleándose como sacerdotisas de Baco, y revolviendo sus apretados 538 1 | tierra, resbalando aquí y bailoteando más allá, tocó al fin el 539 10 | envidia a tus rifas y a tus bailoteos filantrópicos. Quédese esto 540 8 | sitio abrigado, y después bajaremos al Barco y a la Terrible.~ ~ - 541 21 | estabas en la huerta... bajé, subí, y aquí estoy... Te 542 7 | del nogal, se suspendía y balanceaba graciosamente.~ ~ - Aquí 543 15 | su alcance estaban, para balancearse ligeramente en ellas. Tocaba 544 10 | inmenso! Esto era recibir un balazo al principio de la acción... 545 7 | Nela, Nela - añadió balbuciente y con afán - . ¿No es verdad 546 21 | No señora, miedo no - balbució la Nela - . Usted es muy 547 21 | ademán de ponerse a trabajar. Bañábala la risueña luz del sol, 548 17 | bastante distancia, exclamó bañada en lágrimas: No puedo, señorita 549 21 | el despilfarro, hasta la bancarrota dijo D. Manuel paseándose 550 17 | regocijado suceso dando un banquete a todos cuantos trabajaban 551 3 | su mano, tomándolo por la barba y abarcándolo casi todo 552 12 | Y después tuvo que ser barbero para ganarse la vida y poder 553 14 | donde se extendía un gran bardo de zarzas, las más frondosas, 554 9 | muchacha es de la piel de Barrabás - dijo D. Carlos a su hermano - . 555 8 | paredes, labradas por el barreno y el pico, mostraban una 556 4 | Carlos era hijo de uno que barría las calles en Madrid. Él 557 5 | llegar a las casas de la barriada de Aldeacorba. La primera 558 14 | con los de Van Eick 13 o Bartolomé Murillo. Aquella que a la 559 17 | reconocía en que estaba basado como éste en la dignidad 560 13 | modo de pensar; pero la base de sus ideas no sufrió alteración. 561 11 | sólo, seríamos felices! Bastaba decretar la cesantía de 562 9 | los asilos; pero no, no bastan para resolver el gran problema 563 5 | rayo de luz, una sensación bastarían para animar la hermosa piedra, 564 9 | Era un hombre de facciones bastas, moreno, de fisonomía tan 565 1 | ademanes, firme de andadura, basto de facciones, de mirar osado 566 22 | los poetas españoles.»~ ~ Bastome leer esto para comprender 567 17 | tregua a las congojosas batallas de su alma en la madre soledad, 568 3 | despidió el jefe porque había bebido mucho aguardiente...~ ~ - 569 4 | la comida la voz áspera y becerril del señor Centeno diciendo 570 22 | incalculable el número de bellos romanceros, sonetos y madrigales 571 15 | cogía una rama y abriendo la bellota para ver lo que había dentro, 572 11 | de todos mis sueños y la bendición de Dios entrando en mi casa.~ ~ 573 6 | hijito, parece que llueven bendiciones... Yo no creo que pueda 574 9 | en organizar asociaciones benéficas de señoras para socorros 575 2 | expropiado en diversos años para beneficiar el terreno; todo aquí debajo 576 9 | y dos de gallos, todo en beneficio de los pobres.~ ~ En el 577 9 | crimen... Rara vez hará beneficios la idea religiosa al que 578 15 | sencilla hacen tus ojos un berenjenal.~ ~ - Tienes razón, primo. 579 5 | civilización. Sobre ella ha alzado Bergia el estandarte de su grandeza 580 20 | la Santísima Virgen y me besa el vestido.~ ~ - Es que 581 8 | Y tú! - añadió ella besándole en la frente - . ¿Tienes 582 13 | sabía que aquello debía besarse; sabía además algunas oraciones 583 21 | ancha manga que lo cubría, besole el brazo con vehemente ardor, 584 4 | después la plata en oro, es la bestia más innoble que puede imaginarse; 585 9 | ennoblecerles, haciéndoles pasar del bestial trabajo mecánico al trabajo 586 10 | decía: «músculo deltoides, bíceps, gran supinador, cubital», 587 2 | un esófago. Somos pobres bichos que hemos caído en el estómago 588 19 | no ha traído sino grandes bienes.~ ~ - Yo he devuelto la 589 11 | movimiento alguno y miraba a su bienhechor con asombro.~ ~ - ¿En dónde 590 15 | salían al paso, dándole la bienvenida desde el suelo con sus carillas 591 11 | tomar le había dejado un bigotillo blanco en su labio superior.~ ~ - 592 5 | dirigiose a un señor obeso, bigotudo, entrecano, encarnado, de 593 21 | hubiéramos colocado todos los billetes reuniendo una buena suma 594 4 | abriéndose como las conchas de un bivalvo. Por el hueco aparecieron 595 3 | endereza los ojos a los bizcos.~ ~ - ¡Qué hombre más hábil!~ ~ - 596 21 | entreabiertos y se veía la fila de blancos dientecillos. Teodoro se 597 5 | machacaba el hierro como blanda pasta, y esas formas de 598 9 | se detuvo en la gran peña blanquecina, agujereada, muzgosa, que 599 19 | había tres enormes piedras blanquecinas y carcomidas que parecían 600 2 | usted le maravilla son los bloques de piedra que llaman cretácea 601 9 | Ay, señora; pero qué boba es usted!»~ ~ Teodoro Golfín 602 12 | echar retólicas que os dejen bobos a todos. ¡Córcholis! Nela, 603 3 | de la luna en noches de bochorno. ¿En dónde están las oficinas? 604 2 | manos en la boca en forma de bocina, gritó: No vengas, que voy 605 4 | heroísmos de más precio que el bodrio sobrante de una mala comida. ¿ 606 4 | preceptos higiénicos más en boga; pero la comida en su casa 607 10 | tormentas... Mi hermano y yo bogábamos sin gran trabajo... ya no 608 5 | cuartel y tenía una ventana de bohardilla que parecía una borla. La 609 15 | Comparolo a grandes grupos de bollos, pegados unos a otros por 610 12 | otro, se llena de dinero el bolsillo.~ ~ - D. Teodoro - dijo 611 21 | habitación con las manos en los bolsillos - . ¿Pero no hay otro medio 612 16 | llena de pureza, de amor, de bondades, de pensamientos discretos 613 21 | no ensartando perlas ni bordando rasos con menudos hilos 614 5 | bohardilla que parecía una borla. La chimenea no podía ser 615 6 | mascullando las palabras como un borracho. ¡Ay, qué hermoso día y 616 15 | dientes, ni catedrales, ni borrachos, ni cafeteras, sino simplemente 617 20 | parecía alejarse y disminuir y borrarse, como las naves que en un 618 4 | diferencio en algo de un borrico... Coger una cesta llena 619 12 | recrear su espíritu en las borrosas columnas del Diario, y la 620 15 | de los pelos, y una que bosteza, y otra que duerme la mona, 621 4 | en monosílabos; oíase un bostezo, otro, y al fin todo quedaba 622 12 | romance de ciego; oyéronse bostezos, sobre los cuales trazaba 623 15 | amargor, arrojábala lejos. Un botánico atacado del delirio de las 624 1 | salida de la luna. ¡Ah!, bribona, tú tienes la culpa de mi 625 15 | A dónde irán ahora esos bribones?» De todos los ./. robles 626 18 | Aldeacorba. Allí estaban, brillando en el borde de la mina, 627 6 | porque no lo que es brillar.~ ~ - Brilla mucho, sí, 628 3 | asombro, y sus negros ojuelos brillaron con un punto rojizo, como 629 19 | quedó absorto al ver su briosa apostura y el fulgor de 630 17 | ésta - o creías que era broma? ¡Ay!, todo me parece poco 631 5 | noche velaban respirando con bronco resoplido se plateó vagamente 632 8 | espejillo, y gruesas lágrimas brotaron de sus ojos.~ ~ - Nela, 633 19 | cómo te lo diré?, el brotecillo, el pimpollo de una virtud 634 4 | y que aquellos menudos brotes podían ser flores hermosísimas 635 1 | soledad! Si yo creyera en brujas, pensaría que mi destino 636 21 | quedaban perdidos entre la bruma sus pasiones, sus ideas 637 21 | de las ilusiones, es el brusco golpe de la realidad, de 638 19 | a matar... Como soy tan bruta, no supe pedir perdón a 639 4 | una existencia mecánica, brutal y tenebrosa. Hay en nuestras 640 20(16)| bucarla» en el original. (N. del 641 2 | Exactamente. ¿Y dónde está ese buche de agua? ¿Es algún arroyo 642 22 | ante la Señana volara un buey o discurriera su marido, 643 18 | interpelación pronunciada entre los bufidos del cansancio y los ahogos 644 9 | traído de Inglaterra Ulises Bull, jefe del taller de maquinaria. 645 14 | infernal en medio del áspero bullicio de las cribas cilíndricas, 646 9 | quedando sólo en actividad los bullidores hornos, el buen doctor que 647 2 | confundiéndose con los terroríficos bultos y sombrajos que engendra 648 1 | palabras. O han querido burlarse de ti, o ellos mismos ignoran 649 2 | veces colérico, a veces burlón.~ ~ - Pues yo no oigo sino 650 2 | demonios; y sus manotadas, los burlones movimientos de sus desproporcionadas 651 14 | caído completamente de su burro, y dirigiéndose a ella, 652 11 | rato sin dar con la que buscaba)... En resumidas cuentas, 653 20 | ingratitud!~ ~ - ¿Y no la has buscado?~ ~ - ¿Dónde?... ¡Huyó de 654 9 | Es, como si dijéramos, buscador de oro... He aquí que mientras 655 19 | al capricho de los ojos. Búscalos en tu alma y los encontrarás. 656 1 | situación! - exclamó sonriendo y buscando en su buen humor lenitivo 657 4 | moviera la cabeza para buscar con los ojos, por entre 658 13 | como Mariuca... ¡qué pronto buscaría el modo de instruirme, de 659 12 | salen de sus agujeros para buscarse la vida. Las cestas se abrieron 660 9 | entrañas de la tierra, yo lo busco en el interior maravilloso 661 22 | con la turba de mendigos, buscones, trovadores, toreros, frailes, 662 22 | los ojos hacia otro lado, busquemos a otro ser, rebusquémosle, 663 20 | Es preciso que me la busquen y me la traigan aquí.~ ~ - 664 19 | mucho que en el espejo la busques, jamás la hallarás. Busca 665 12 | Teodoro y ser un médico muy cabal.~ ~ - Calla, mujer... ¿Pues 666 12 | modo de hacerse personas cabales. Por eso es D. Teodoro tan 667 5 | soñolientos salieron de las casas, cabañas, chozas y agujeros. Rechinaban 668 21 | mi alma. El corazón no me cabía en el pecho: yo quería llorar... 669 14 | también la admiro sin hacer cabriolas como los volatineros. A 670 5 | materia de que se hacen las cacerolas, deja de ser grandiosa fuente 671 21 | fluctuaba entre persona y cadáver, y con acento de amargura 672 2 | despojos de cosas náuticas, cadáveres medio devorados por los 673 21 | entre las mantas una cabeza cadavérica y de aspecto muy desagradable. 674 14 | cuales descollaba una gran cadena de reloj y un fino sombrero 675 1 | sola frase, cuya última cadencia se prolongaba apianándose 676 8 | perderse en la gruta. El que cae en ella no puede volver 677 15 | cabeza de perro, con una cafetera por gorro.~ ~ - Todo eso 678 15 | catedrales, ni borrachos, ni cafeteras, sino simplemente rocas 679 3 | No, señor; porque caí sobre piedras. ¡Divina Madre 680 10 | encuentro de sus amigos. Caía la tarde.~ 681 6 | atrás las guedejas que le caían sobre la frente - . A mí, 682 3 | me recogió después de la caída. Mi padre cayó enfermo, 683 3 | antepecho, yo me salí fuera y caíme al río.~ ~ - ¡Y te ahogaste!~ ~ - 684 11 | con cadenas dentro de un calabozo y que forcejea por romper 685 5 | porque el polvo de la tierra calaminífera no perdona a nadie. Llevaba 686 22 | visto en aquellas tierras calaminíferas. La señorita Florentina, 687 9 | el cual, más travieso y calavera en aquel día que en ningún 688 12 | sopesando lo contenido en el calcetín, se acostaron. Habían marchado 689 3 | Aquellos son los hornos de la calcinación, que arden día y noche. 690 5 | principió a zumbar en las calderas del gran automóvil, que 691 22 | guitarra y cantando odas de Calderón, y se vestía de andrajos 692 4 | parecía mujer de muchísimo caletre y trastienda, y gobernaba 693 9 | tenga derecho a entrar en calidad de hijo adoptivo en la casa 694 6 | suave y fresco, y el sol calienta sin quemar. ¿A dónde vamos?~ ~ - 695 21 | Después callaron todos. Callaban mirándola. El primero que 696 4 | Madre de Dios divino! ¡Qué calladas tenías esas picardías! - 697 8 | entrañas de la Trascava.~ ~ - Calladita está hoy - observó la Nela - . ¿ 698 20 | se acabó la conversación. Calladito, o me marcho.~ ~ - Quédate... 699 20 | Si no puedo callar... si callara, todo lo que pienso, todo 700 10 | No, no... todo eso debe callarse; así lo manda la modestia. 701 14 | prefería casi siempre. Había callejas pobladas de graciosas y 702 3 | degradante de la mendicidad callejera.~ ~ Golfín le acarició 703 20 | Con una condición me callo, y es que no te vayas de 704 19 | ese afán que sientes se calmará. Entonces te sobrepondrás 705 20 | grandísima pena. Procuraron calmarle, y como era de temer un 706 20 | que de ningún modo podía calmarse. Cada vez era mayor su desconsuelo 707 6 | una persona y sentimos el calorcillo de su respiración. Ella 708 14 | Todo su atavío, desde el calzado a la peineta, era de señorita 709 12 | tercia de alto. Y también me calzaré las manos con eso que llaman 710 4 | que sus hijas durmieran en camas; muchísimos antes que cubrieran 711 4 | No admitía, no, que fuera cambiada, ni aun por la de canto 712 15 | las cosas desfiguradas, cambiando los objetos de su natural 713 5 | era uniforme, con ligeros cambiantes, y general en todo; en la 714 5 | a la pradera. Después de cambiar algunas palabras con el 715 4 | tuviera una idea propia, se cambiaría el orden admirable de todas 716 9 | sendero no les permitía caminar de dos en dos. Lili llevaba 717 9 | cansado, y estas largas caminatas pueden hacerle daño. Cuidado... 718 5 | cual apareció en mangas de camisa, con tirantes, y mostrando 719 5 | los negros edificios. La campana del establecimiento gritó 720 9 | tenemos a nuestro filósofo en campaña - dijo Sofía con mal humor - . ¿ 721 14 | Florentina.~ ~ - Yo tan campante, ya ves tú. Esta es mi hija. ¿ 722 17 | monólogo de la naturaleza campestre en mitad del día, un rumor 723 5 | último, en las más remotas cañadas, centenares de hombres golpeaban 724 3 | y se metió dentro.~ ~ - ¡Canario! ¡Vaya un fin lamentable! 725 22 | en los saraos, fiestas y cañas de Madrid con el porte ( 726 19 | de imaginación viva, de candidez y de superstición, eres 727 5 | comenzó a correr por las altas cañerías, de donde debía saltar sobre 728 18 | lenguas, era poco fuerte en la canina, y no hizo caso. Pero Choto 729 8 | Montesinos.~ ~ La Nela no se cansaba de mirar.~ ~ - ¿Por qué 730 6 | sentaremos cuando estemos cansados.~ ~ - Y que no es poco agradable 731 11 | colosal, como el mármol en las canteras... No conoce la realidad... 732 4 | más que un graduador de cantidades. La ignorancia, la rusticidad, 733 11 | cantidad de ideas superior a la capacidad del cerebro de un hombre 734 4 | este letrero: Vivienda de capataces.~ ~ En lo interior el edificio 735 16 | ocurrió un hecho asombroso, capital, culminante. Teodoro Golfín, 736 2 | Lo que hablaron ¿merecerá capítulo aparte? Por si acaso, se 737 2 | la muchacha poniéndole un capote sobre los hombros.~ ~ - ¿ 738 22 | lloraba hablándonos de los caprichos, de las virtudes y de la 739 14 | las moras silvestres?... ¡Caprichosa!... ¿no te he dicho que 740 5 | los escultores de aquellas caprichosas e ingentes figuras que permanecían 741 3 | mariposas, el humo, los caracoles, el cuerpo y la cara de 742 8 | con sus vetas sulfurosas y carbonatadas, sus sedimentos negros, 743 14 | Esto que siento son las carcajadas de tus ángeles que juegan 744 19 | enormes piedras blanquecinas y carcomidas que parecían huesos de gigantescos 745 21 | fatigoso, entreabiertos los cárdenos labios, la infeliz parecía 746 9 | dándoles las ideas de que carecen; no se os ocurre ennoblecerles, 747 4 | fácilmente se comprende que no carecería de algunos rudimentos quien 748 19 | falta de instrucción, pues careces hasta de la más elemental! ¡ 749 5 | todas las galas de la forma, carecía tan sólo de la conciencia 750 4 | había garrotes grandes, no careció de estuche en que encerrarse. 751 9 | que forma en su alma la carencia de familia... ¡oh!, vacío 752 9 | matrimonio acomodado que carezca de hijos. Ya se arreglarían 753 10 | esta virtud preciosa; yo no carezco de vanidades, y entre ellas 754 5 | repletas trojes, ni la huerta cargada de frutas. D. Francisco 755 12 | venir un mozo de la estación cargado que se revienta con unos 756 12 | Dicen que lo que tiene no lo cargan seis mulas.~ ~ - Y dormía 757 10 | presidio, la de la gloria. Cargué en mis hombros a mi pobre 758 4 | arquitrabe como las mujeres de la Caria. El polvillo de la calamina 759 15 | bienvenida desde el suelo con sus carillas de fiesta. Con lo recolectado 760 17 | por ti y te mime y te haga cariños... No seré yo sola, pues 761 7 | sean los hombres sabios y caritativos! - exclamó el padre, mirando 762 4 | mostrando media pantorrilla y el carnoso pie descalzo, y sus rudas 763 21 | superficiales. Señora, yo soy un carpintero de los ojos nada más.~ ~ 764 18 | hasta el pináculo de su carrera, perteneciese a todas las 765 5 | construidos los picos, azadas y carretillas. En el fondo del taller 766 1 | está el camino y el ferro - carril en construcción. Por allá 767 2 | mandando mi equipaje en un carro. Ya ve usted cómo me perdí... 768 22 | camino adelante venían dos carros cargados con enormes piezas 769 12 | escribir para que pongas una carta a tu madre pidiéndole perdón 770 22 | averiguaciones escribieron en su cartera de apuntes estas observaciones, 771 4 | Villamojada, he de comprar una cartilla para aprender a leer, ya 772 11 | tiene una hija preciosa ya casadera; dígolo por este miserable 773 22 | Pablo Penáguilas se habían casado y cuando (dígase la verdad, 774 16 | cosa hecha que Pablo se casará con su prima: es buena pareja; 775 7 | colinas pobladas de bosques y caseríos, de praderas llanas donde 776 3 | luces en Villamojada.~ ~ - ¡Cáspita!~ ~ - Quiero decir que cuando 777 6 | cuesta por entre frondosos castaños y nogales. Al llegar arriba, 778 13 | reñía y ella sonreía. Dios castigaba y ella perdonaba. No es 779 4 | habitantes de la casa. Nunca fue castigada; pero ella entendió que 780 8 | después de largos tormentos y castigos, lo mismo que aparece la 781 17 | proyectos de familia y haciendo castillos en el aire toda la noche... ¿ 782 3 | está.~ ~ - Después de esa catástrofe, pobre criatura - dijo Golfín 783 21 | pausas que preceden a las catástrofes del espíritu, como para 784 10 | usted y calle... Voy a poner cátedra de esto... Oíganme todos 785 15 | sosteniendo con los pies una catedral, y otra que empieza en guitarra 786 15 | palillos de dientes, ni catedrales, ni borrachos, ni cafeteras, 787 21 | semblante, sin dar contestación categórica. Por último se detuvieron 788 16 | inducción o por medio de la catóptrica el estado de la cámara posterior.~ ~ 789 11 | creo imposible. El examen catóptrico que hice ayer no me indica 790 9 | polvo de calamina y de humo causábale no poco disgusto. No tenía 791 14 | observado por Marianela, causándole gran confusión, fue que 792 18 | Teodoro y dio algunos pasos cautelosamente. Volvió a gritar, y una 793 19 | No es extraño que te haya cautivado a ti, que eres niña casi 794 8 | seductora belleza, que ha de cautivar los corazones y encender 795 5 | derrumbaban aquí, horadaban allá, cavaban más lejos, rasguñaban en 796 2 | hace dos años los mineros, cavando en este sitio, descubrieron 797 2 | primero olfateando la negra cavidad. Siguole el ciego con la 798 6 | con inocencia - pero yo, cavila que cavilarás, he ido sacando 799 11 | existe más vida que una cavilación febril. Su vida solitaria 800 11 | Perfectamente.~ ~ - Sus cavilaciones no acaban nunca. Yo me asombro 801 11 | alguna. Esto me ha hecho cavilar... Verdad es que las capas 802 6 | inocencia - pero yo, cavila que cavilarás, he ido sacando de mi cabeza 803 11 | viera usted cuán triste y caviloso se me pone a veces!... Y 804 20 | veía cual si rápidamente cayeran sobre sus ojos.~ ~ Teodoro 805 3 | por Dios... Vamos, que si cayeras tú en manos de personas 806 7 | que tenía en la cabeza se cayeron al agua, haciendo temblar 807 10 | de aquel famoso maestro Cayetano... El día en que me despedí, 808 7 | vuelo de la mosca que quiere cazar.~ ~ - Pues bien - añadió 809 2 | perceptibles que afecta el dolor cefalálgico, confundiéndose con los 810 8 | vista, aunque volviera a cegar al siguiente, ¡cuánto se 811 21 | lloré mucho y las lágrimas cegaron por un instante mis ojos. 812 19 | su pulso; pero lejos de cejar en su idea por causa de 813 14 | los ojos andaluces. Sus cejas eran delicada hechura del 814 22 | adulaciones.~ ~ Los funerales se celebraron con pompa, y los clérigos 815 22 | tumba de una ilustre joven, célebre en aquel país por su hermosura. 816 4 | que dijeron sí...» «Ayer celebró una conferencia», etc.~ ~ 817 17 | mejillas encendidas y los celestiales ojos mojados de llanto, 818 12 | también oro. Aplícate a eso, Celipillo.~ ~ - Desengáñate, no hay 819 4 | de la Nela.~ ~ - Celipín, Celipinillo - dijo esta, sacando también 820 4 | Por las noches, después de cenar, rezaban el rosario. Tambaleándose 821 14 | frente no se concebían el ceño del enfado ni las sombras 822 9 | pelo negro y erizado, mirar centelleante, naturaleza incansable, 823 4 | que componían la morada Centenil.~ ~ La Nela, durante los 824 4 | comedor y sala, alcoba de los Centenos mayores. En la segunda dormían 825 18 | inútil como la de aquellos centros oficiales del saber.~ ~ - 826 13 | representábasele terrible y ceñuda, más propia para infundir 827 10 | humano... Me acuerdo que el cepillar la ropa de mi amo me servía 828 12 | de cuya autenticidad se cercioró por el tacto, ya que por 829 13 | Veía que la gente iba a una ceremonia que llamaban misa, tenía 830 19 | más que para presenciar ceremonias que no te han explicado; 831 3 | Encendido el cigarro, acercó la cerilla al rostro de la Nela, diciendo 832 6 | separarse, parece que se cerraban sobre ella las negras puertas 833 4 | malas. Buenas noches.~ ~ Cerráronse las conchas de almeja y 834 1 | no tardó en adquirir la certeza de que alguien andaba por 835 11 | felices! Bastaba decretar la cesantía de ese funcionario que tan 836 10 | Penáguilas, que echándose el chaquetón a toda prisa, salió al encuentro 837 17 | Teodoro? Ahora pasaba por la charca de Hinojales y me miré en 838 3 | con las piedras, con los charcos, con los abrojos. Vestía 839 20 | lo mismo.~ ~ - ¿Vuelve la charla?... Que llamo a D. Teodoro - 840 21 | alegrada por el armonioso charlar de los pájaros. Florentina, 841 21 | salva usted es usted un charlatán.~ ~ La insigne joven parecía 842 15 | resultarán algunos buenos chascos cuando abras los ojos.~ ~ - 843 2 | sintió rumor de agua, un chasquido semejante al de las olas 844 6 | llena de islitas grandes y chicas. El sol sale por allá y 845 14 | eso es más propio de los chicuelos holgazanes del campo que 846 5 | que los saurios disputaban chillando. Allá en lo último, en las 847 5 | taller las sierras hacían chillar la madera, y aquel mismo 848 5 | que parecía una borla. La chimenea no podía ser más que una 849 20 | Ten paciencia; pareces un chiquillo de escuela.~ ~ Pablo se 850 4 | indicios de rebelión era el chiquitín. La Señana, en sus cortos 851 3 | con un punto rojizo, como chispa, en el breve instante que 852 3 | dividiéndose en menudas y saltonas chispas; era que el fumador había 853 22 | ser extraño, rayaba en lo chistoso. No se habló de otra cosa 854 2 | el cual resoplido de aire choca contra un chorro de agua, 855 11 | rumorcillo de los menudos chorros que salían de la estrujada 856 5 | salieron de las casas, cabañas, chozas y agujeros. Rechinaban los 857 7 | Dorotea te dará alguna chuchería. 858 8 | cosas y me contó otras muy chuscas y divertidas. Después díjome 859 1 | gnomos, hadas y toda la chusma emparentada con la loca 860 19 | estatua... Parece la belleza ciega hecha para recreo de los 861 4 | sus jornales, a obedecerla ciegamente y a no tener aspiraciones 862 13 | corazón es todo para él. Este cieguito que ha tenido el antojo 863 21 | en los cuales la vista científica no podía descifrar la leyenda 864 13 | los ojos, no me mires... ciérralos, así, así. 865 5 | vegetal, era fuerte cosa ciertamente. No comprendemos ¡ay!, el 866 10 | una máquina para hacer cigarrillos, un cuerno de caza y cuatro 867 5 | donde debía saltar sobre los cilindros. Risotadas de mujeres y 868 4 | la madera del ventanillo, Cilipín Centeno, que no dormía aún, 869 20 | si me arrojaran desde las cimas más altas a los abismos 870 4 | de la cultura, corroe los cimientos morales de la sociedad; 871 18 | personajes congregados en un circo, trepó a uno de ellos para 872 9 | saber: su pasión por la cirugía y la humildad de su origen. 873 16 | cuyas manos el cuchillo del cirujano era el cincel del genio, 874 12 | coche, del cual tiraban cisnes, que no caballos, y llamado 875 4 | los ricos y gente de la ciudad, que estaba toda comida 876 4 | contra el positivismo de las ciudades, plaga que entre las galas 877 5 | entrado a servir en la Guardia civil. Retirado a su pueblo natal, 878 17 | en los seres educados y civilizados se llama amor propio, por 879 5 | tornillos que, al girar, clamaban con lastimero quejido pidiendo 880 4 | ni religión, ni nociones claras del bien; todo esto se resuelve 881 8 | voz de mi madre, que dice clarito: «Hija mía, ¡qué bien se 882 5 | madeja de hilos de agua, ora claros y transparentes, ora teñidos 883 13 | Casi rige en absoluto a las clases menesterosas y rurales de 884 15 | atacado del delirio de las clasificaciones no hubiera coleccionado 885 14 | experiencia, tuvo tino para clasificar aquellas sensaciones en 886 17 | Por qué me miras así?~ ~ Clavaba la huérfana sus ojos con 887 21 | las miradas de Pablo se clavaban en ella con observadora 888 5 | cabeza inmóvil y los ojos clavados y fijos en sus órbitas, 889 14 | poniéndose el dedo en la frente y clavando los ojos en el suelo con 890 17 | Ay! - exclamó clavándose los dedos como garras en 891 12 | nuevos en órbitas viejas, claveteando piernas rotas y arrancando 892 22 | celebraron con pompa, y los clérigos de Villamojada abrieron 893 4 | suma, y cada vez que había cobranza, parecíale que entraba por 894 12 | olorosos y arrastrado en coche, del cual tiraban cisnes, 895 4 | destroza más que ninguno: es la codicia del aldeano. Para el aldeano 896 4 | aldeano. Para el aldeano codicioso no hay ley moral, ni religión, 897 5 | tirantes, y mostrando hasta el codo los velludos fornidos brazos. 898 10 | barbería de la antigua calle de Cofreros?... Nunca habíamos cogido 899 6 | Madre!, ¡qué guapas! Cógeme un ramo. Aunque no las veo, 900 7 | cosas. Y si tuviera alas, te cogería en mi piquito para llevarte 901 12 | no hay saber como ese de cogerle a uno la muñeca y mirarle 902 21 | y no deseo más que poder cogerte y encerrarte dentro de mi 903 7 | sino un pedazo como el que coges dentro de la boca cuando 904 5 | salían de las fraguas, y cogiéndolos con aquella prolongación 905 10 | divertimos mucho; pero Carlos cogió una pulmonía... ¡Obstáculo 906 12 | primero?... Deja tú que yo coja una pluma en la mano y verás 907 6 | gozoso y saltón, moviendo la cola y repartiendo por igual 908 4 | paramentados con abigarradas colchas. Poco después oíase un roncante 909 12 | reposar sobre sus respectivos colchones. Oyose en la sala una retahíla 910 15 | clasificaciones no hubiera coleccionado con tanto afán como ella 911 8 | exabruptos, lo mismo que su cólera. Vienen de improviso, después 912 21 | La insigne joven parecía colérica en fuerza de ser caritativa.~ ~ - ¡ 913 2 | a veces alegre, a veces colérico, a veces burlón.~ ~ - Pues 914 3 | fumador había arrojado la colilla.~ ~ - Allí está el fumador 915 7 | grandioso panorama de verdes colinas pobladas de bosques y caseríos, 916 4 | cestas), para media docena de colleras viejas de mulas, para la 917 22 | muchedumbres llegaron a su colmo cuando vieron que por el 918 4 | las dos cestas más altas, colocadas una contra otra, se separaban 919 18 | el paso, prestó atención colocándose a la sombra de una haya, 920 4 | y unas velas seculares, colonizadas por las moscas; para todo 921 3 | parecía muy gustoso de aquel coloquio.~ ~ - Sí, señor; yo le digo 922 13 | con Pablo y sus frecuentes coloquios con quien poseía tantas 923 21 | la risueña luz del sol, coloreando espléndidamente su costado 924 12 | espíritu en las borrosas columnas del Diario, y la Señana, 925 14 | guinderos, en cuyos troncos se columpiaban las madreselvas, y había 926 5 | podría presenciar el feroz combate de mil ruedas dentadas que 927 7 | de su amigo las flores, y combinaba sus risueños colores.~ ~ - 928 20 | ejercitarle en la distinción y combinación de los colores; pero el 929 4 | Era la primera, a más de comedor y sala, alcoba de los Centenos 930 14 | las personas decentes no comen moras silvestres ni dan 931 17 | Añadíanse interesantes comentarios: que en Aldeacorba se creyó 932 14 | puesta.~ ~ La Nela, que comenzaba a ver claro, observó los 933 21 | dicho aquella mañana al comenzar la obra:~ ~ - Por Dios, 934 16 | como la mía y vestirá y comerá lo mismo que yo.~ ~ Absorta 935 7 | de comer.~ ~ - Sí, vamos, comerás conmigo, y esta tarde saldremos 936 9 | detenerle, le impulsa más a cometer su crimen... Rara vez hará 937 19 | darse la muerte y que tú cometerías otro igual imitándola? ¿ 938 19 | tú no sabes que tu madre cometió un gran crimen al darse 939 17 | afecto noble la insoportable comezón, digámoslo así, del amor 940 21 | Pues y lo que ganan los cómicos con estas funciones? ¡Oh!, 941 6 | casa no se ven nunca estas comidas ricas, Pablo. Nosotros no 942 8 | un gran buque náufrago, comido de las olas, y su nombre 943 6 | corazón - repuso la Nela, comiéndose el dulce y arrojando el 944 14 | cogiendo moras de zarza... y comiéndoselas.~ ~ Empezaba a hacer los 945 5 | Señana para desayunarse, y, comiéndoselo, marchaba aprisa, sin distraerse 946 4 | bien nada elegante ni aun cómoda. Baja de techo, pequeña 947 9 | al pie mismo de vuestras cómodas casas, a una multitud de 948 4 | iban a sus lechos, que eran cómodos y confortantes, paramentados 949 9 | se resolverán tampoco sus compañeros los demás problemas sociales; 950 4 | Nela no respondió... Quizás comparaba la triste condición de su 951 6 | Ahora no hago las mismas comparaciones. Es de día, cuando estamos 952 19 | pedazo de espejo roto se comparara con el sol... ¿Para qué 953 19 | señorita Florentina y la comparará conmigo... y la señorita 954 19 | como los ángeles, y yo... compararme con ella es como si un pedazo 955 21 | era tal que a nada puede compararse, como no sea a la representación 956 21 | ninguna criatura que a ti se compare. Yo no lo quería creer; 957 5 | estampido rítmico, un horrísono compás, a la manera de gigantescos 958 7 | toda. Diome el Señor, para compensarme de la ceguera, una memoria 959 19 | abnegación, por la cual nos complacemos en sacrificarnos por los 960 4 | la miseria en el vivir completan esta abominable pieza, quitándole 961 1 | hombre de mediana edad, de complexión ./. recia, buena talla, 962 4 | que el mismo empleaba en componer garrotes (cestas), para 963 13 | pudiese llegar a ser señora y componerme!... ¡Ay!, entonces mi mayor 964 4 | inhabitable de las tres que componían la morada Centenil.~ ~ 965 19 | podrá ser verdad, pero tu comportamiento no quiere decir sino que 966 5 | de lavado, recibían allí compostura y eran construidos los picos, 967 3 | derecha está el taller de composturas y allá abajo, a lo último 968 9 | y es que debías haberle comprado zapatos a la Nela.~ ~ - 969 12 | añadió la Nela - para que me comprara unos zapatos. Como yo para 970 14 | se te compró ese, se te comprará otro... dígolo porque la 971 9 | esta misma noche se los compraré yo. No se meta usted en 972 9 | y no se te ha ocurrido comprarle unos zapatos a la Nela.~ ~ - ¡ 973 10 | guardaba mis propinas; yo compré una hucha... Yo reuní para 974 4 | Centeno los hijos para que se comprenda el que tendría la Nela, 975 7 | hombres sean muy brutos y no comprendan las cosas como son.~ ~ - 976 4 | del mundo, fácilmente se comprende que no carecería de algunos 977 11 | la tierra... Ustedes no comprenden esto; no saben que mi hermano 978 5 | moral y del orden físico; comprenderíamos el inmenso misterio de la 979 6 | sus ojos, tonto. Bien lo comprenderías si tuvieras los tuyos. Quien 980 21 | Ninguno de los dos pudo comprenderlo. Era sin duda el idioma 981 10 | mí. Tuve una inspiración. Comprendí que delante de nuestros 982 17 | un paso hacia ella. María comprendiendo aquel movimiento de cariño, 983 5 | horrendas incorrecciones. Si lo comprendiéramos, se abrirían para nosotros 984 17 | prueba... ¡qué día!, cuando comprendimos que mi primo había nacido 985 14 | vestido, que así como se te compró ese, se te comprará otro... 986 14 | oración fue una retahíla compuesta de la retahíla ordinaria 987 22 | romanceros, sonetos y madrigales compuestos en honor de esta gentil 988 8 | largo. Atravesando el prado comunal de Aldeacorba, siguieron 989 21 | que es un caso de los más comunes. Este es un ejemplo del 990 5 | otra de la facultad que más comunica al hombre con sus semejantes 991 2 | principal. Esta hendidura debe comunicar con las galerías de allá 992 15 | serán los socialistas, los comunistas - replicó el joven sonriendo.~ ~ - 993 20 | idea del tamaño, que yo no concebía sino de una manera imperfecta, 994 14 | delicioso. En su frente no se concebían el ceño del enfado ni las 995 16 | Dios de día y de noche que conceda a mi querido primo ese don 996 8 | tener piedad de mí y me concediera el placer de verte... Aunque 997 12 | las oirás leer y verás qué concéitos los míos y qué modo aquel 998 21 | superaba a las más perfectas concepciones del arte.~ ~ - Primito - 999 7 | admirable del Universo, el concertado rodar de los astros, el 1000 20 | Galatea navegando sobre una concha con escolta de tritones 1001 2 | tierra, en que se encuentran conchitas de piedra... También hay


autom-conch | concl-devot | devue-expre | expro-impul | inagu-mias | michi-pila | pildo-respu | resqu-tembl | teme-zutan

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL