- Advierte al tiempo de mayores hazañas, en que podrá ejercitar sus fuerzas
Anterior - Siguiente
Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias
- 81 -
Advierte al tiempo de mayores hazañas, en que
podrá ejercitar sus fuerzas
Tiempo,
que todo lo mudas,
tú,
que con las horas breves
lo
que nos diste, nos quitas,
lo
que llevaste, nos vuelves:
tú,
que con los mismos pasos,
5
que
cielos y estrellas mueves,
en la casa de la vida,
pisas
umbral de la muerte.
Tú,
que de vengar agravios
valle
te precias como valiente,
10
pues
castigas, hermosuras,
por
satisfacer desdenes:
tú,
lastimoso alquimista,
pues
del ébano que tuerces,
haciendo
plata las hebras,
15
a
sus dueños empobreces:
tú,
que con pies desiguales,
pisas
del mundo las leyes,
cuya
sed bebe los ríos,
y
su arena no los siente:
20
tú,
que de monarcas grandes
llevas
en los pies las frentes;
tú,
que das muerte y das vida
a
la vida y a la muerte.
Si
quieres que yo idolatre
25
en
tu guadaña insolente,
en tus dolorosas canas,
en tus alas y en tu sierpe:
si quieres que te
conozca,
si
gustas que te confiese
30
con devoción temerosa
por tirano omnipotente,
- 82 -
da
fin a mis desventuras
pues
a presumir se atreven
que
a tus días y a tus años
35
pueden
ser inobedientes.
Serán
ceniza en tus manos
cuando
en ellas las aprietes,
los
montes y la soberbia,
que
los corona las sienes:
40
¿y
será bien que un cuidado,
tan
porfiado cuan fuerte,
se
ría de tus hazañas,
y
vitorioso se quede?
¿Por
qué dos ojos avaros
45
de
la riqueza que pierden
han
de tener a los míos
sin
que el sueño los encuentre?
¿Y
por qué mi libertad
aprisionada
ha de verse,
50
donde el ladrón es la cárcel
y su juez el delincuente?
Enmendar la obstinación
de
un espíritu inclemente,
entretener
los incendios
55
de
un corazón que arde siempre;
descansar
unos deseos
que
viven eternamente,
hechos
martirio del alma,
donde
están porque los tiene;
60
reprender
a la memoria,
que
con los pasados bienes,
como
traidora a mi gusto
a
espaldas vueltas me hiere;
castigar
mi entendimiento,
65
que
en discursos diferentes,
siendo su patria mi alma,
la
quiere abrasar aleve;
- 83 -
estas
sí que eran hazañas,
debidas
a tus laureles,
70
y
no estar pintando flores,
y
madurando las mieses.
Poca
herida es deshojar
los
árboles por noviembre,
pues
con desprecio los vientos
75
llevarse
los troncos suelen.
Descuídate
de las rosas,
que en su parto se envejecen;
y la fuerza de tus horas
en
obra mayor se muestre.
80
Tiempo
venerable y cano,
pues
tu edad no lo consiente,
déjate
de niñerías,
y
a grandes hechos atiende.
Anterior - Siguiente
Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL