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Benito Pérez Galdós
Tristana

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
campe-conti | conto-despe | despi-enter | entie-fugad | fuist-inten | inter-metod | metom-penit | pensa-rasgu | raspa-satra | savan-traid | traig-zumbo

     Capítulo
1001 XXVI | amigo - le dijo en tono campechano - , yo... y no se ofenda 1002 XV | odalisca y delantales de campesina romana. Máscaras griegas 1003 XVII | deliciosa; que amarás esta paz campestre; que aquí te curarás de 1004 XV | que, cual dices tú, los campos borda... ~Al extranjero, 1005 X | de Amaniel y las hondas cañadas del Abroñigal. Dejando el 1006 VIII | de Amaniel, costeando el canal del Lozoya. Él iba de capa, 1007 XXI | soldadesca... Al fin, al fin, la canalla tendrá que someterse. ~» 1008 XX | color terroso y sombrío; las canas iban prosperando en su cabeza, 1009 XII | has dado tu juventud, tu candor; cogí flores en la edad 1010 XVIII | aquellos lácteos virgíneos candores que tanto asco nos daban. 1011 XV | ser dulce sin empalagar, candorosa sin insulsez, atrevidilla 1012 III | amorosas lides como la de cañones y banderas que en otro orden 1013 V | echan a usted Castelar y Cánovas en las Cortes, cosas de 1014 XVII | pueblo, y sus ojos no se cansaban de contemplar la extensión 1015 XXIV | mi alma, al hoyo con mis cansados huesos! Muerte y no vergüenza... 1016 VIII | ricos... En fin, para no cansar, telas preciosas y una vestidura 1017 IX | abuelo... Naturalmente, me cansé; claro. En Florencia y Roma, 1018 XXIII | grillo que tuvimos, y que cantaba más y mejor después de arrancarle 1019 XXVIII | casa ahorraba una corta cantidad, que no venía mal para otros 1020 XVIII | extingue, bien mío. Oigo el canto del gallo, nuncio del nuevo 1021 XXII | puntos que calza nuestra capacidad para el infortunio. Muchos 1022 I | para poder decir a las capas inferiores del mundo físico: 1023 IV | matrimonios que han agotado el capitalazo de las ternezas, y empiezan 1024 II | manejar en buenos negocios el capitalillo de su esposa. No le fue 1025 IV | quiera - argüía para su capote, recordando sus sacrificios 1026 XXIV | cojita, y... al fin, ¡oh caprichos de la mudable suerte!, hallándose 1027 IV | llenó de ideas, en apretados capullos primero, en espléndidos 1028 II | y cubría de baldón a los carabineros y vigilantes de consumos, 1029 I | la coronilla. Pero lo más característico en tan singular criatura 1030 XXVIII | uno de los accidentes más característicos de aquella nueva metamorfosis 1031 XIII | manchas; pero al segundo día, caramba!, ya consiguió mezclar hábilmente 1032 VII | rodean a las vendedoras de caramelos largos, avellanas y piñones. 1033 XIX | perdido la memoria de tu carátula. Me paso largos ratos de 1034 XIV | patatas y un quintal de carbón. Me lo ha dicho Saturna 1035 VIII | calvo dependiente, que, por carecer de personalidad, hasta de 1036 VIII | personalidad, hasta de edad carecía. No era joven ni tampoco 1037 XII | de emancipación. Abajo la caretita. Pues no te suelto, no. 1038 XXIX | el clérigo volvió a la carga en esta forma, ayudado de 1039 XVIII | encuentro horriblemente cargadas de amílico. ¡Mistificador! ~» 1040 XIII | Alto, sí; pero un poco cargado de espaldas. ~ - No, garboso.~ - 1041 XVIII | posso. Mis naranjos están cargados de azahares, para que lo 1042 XVI | traía y llevaba todo este cargamento de sentimentalismo, no se 1043 XVII | no saben andar... ~»Estoy cargante, ¿verdad? No hagas caso 1044 V | pobre como soy, nadie querrá cargar conmigo. ¿No es eso, mujer, 1045 XIX | Que a ese perdulario le cargue de achaques en su vejez, 1046 XXI | corazón se inflamó en un cariñazo que bien podría llamarse 1047 XV | que contarte muchas cosas, carino! ¡Qué hermoso es el italiano 1048 VIII | un perro fiel, dispensaba cariñosa protección al pequeñuelo, 1049 XXVI | retiró, después de besarla cariñosamente y de reiterarle aquellos 1050 XXV | fijando en ella miradas cariñosas. Mandó a Saturna que colgase 1051 XXIV | solicitud, con extremos cariñosos que rayaban en mimo. Por 1052 XIII | soy joven? Veo que pones carita burlona. Eso quiere decir 1053 XXII | la máscara de amabilidad caritativa, y le habló con la solemnidad 1054 XXIX | desprendimiento de su sobrino carnal, el arcediano de Baeza D. 1055 XVIII | están pesando mucho las carnazas y no puedo subir a cogerte, 1056 XI | modesto principio, más de carnero que de vaca, y de las uvas 1057 XXIII | misma para ti después de la carnicería... ¿Te acuerdas de aquel 1058 VII | unos mofletes encendidos y carnosos que venían a ser como certificación 1059 V | bonitos? Los cuadros valen muy caros. Por uno que sólo tenía 1060 XXIV | delante la tabla con la carpeta y papel). ¿Qué... tan premiosa 1061 XV | medio pintar, más libros, carpetas de estampas; en el cuartito 1062 IV | herido por la llanta de una carreta, suele despedir alguna chispa, 1063 VIII | ni en diligencia, ni en carromato; de no haberse ausentado 1064 VIII | bonito será! ~Además de cartearse a diario con verdadero ensañamiento, 1065 XV | romana. Máscaras griegas de cartón, y telas de casullas decoraban 1066 VII | El galán... mudo como un cartujo. Las dos mujeres, en su 1067 XV | antifaces, quirotecas, chupas y casacas bordadas, pelucas, babuchas 1068 VIII | enriquecerle; se encargaría de casarle oportunamente, esto es, 1069 XXIX | el buen arcediano quería casarlos. ¡Inverosimilitud, sarcasmo 1070 III | después de lavarles el cascarón, y recelosa siempre de que 1071 XXIX | razón, exigen que usted se case. ~Don Lope soltó la risa. 1072 V | inclusive para casarse. Yo me casé una vez, y no me pesó; pero 1073 XVII | dejar a ese viejo absurdo, y casémonos ante este altar incomparable, 1074 XV | una calamidad como mujer casera. No doy pie con bola, y 1075 III | pronto creyó que era algún casero o el dueño de los carros 1076 I | tertulias cafeteriles o casinescas a que concurría, en su domicilio 1077 IX | gallo, ladridos de perro, casitas de labor; el remolino de 1078 XIII | destacándose entre ellos una casona de ladrillo al descubierto, 1079 VII | Tendríame por una mujer casquivana. No, no, él es el que debe 1080 I | pedacitos de cuajado cristal; castaño el cabello y no muy copioso, 1081 V | las que le echan a usted Castelar y Cánovas en las Cortes, 1082 V | y del presumir, armando castilletes de vida futura, como los 1083 XV | Leopardi. Sabía con perfección castiza el italiano, que le enseñó 1084 XV | griegas de cartón, y telas de casullas decoraban las paredes, entre 1085 VIII | acontecimientos graves. Algún cataclismo tenía que sobrevenir, y 1086 I | personaje y pude observar su catadura militar de antiguo cuño, 1087 XIX | a tu Beatrice hecha una cataplasma. Debo de estar feísima, ¡ 1088 XXIX | que D. Lope, después de catarlos, se chupaba los dedos, y 1089 XXVI | obtener una declaración categórica, y viendo que no la lograba 1090 VII | salvación eran las breves y categóricas respuestas de la niña de 1091 VII | Comúnmente, al llegar la caterva de chiquillos a un lugar 1092 XXVIII | insensibles vinieron las prácticas católicas, el oír misa, la penitencia 1093 XXIII | paciente, colocáronla en un catre con colchoneta, dispuesta 1094 X | por la de la materia, el cauce por donde aquel raudal de 1095 XVII | la acequia que atravesaba caudalosa la huerta y terrenos colindantes. 1096 X | solía echarse a la calle. Causábale espanto la idea de que cayese 1097 XVI | su ídolo a cosas grandes causábanle asombro; pero al querer 1098 XII | sobrecogían, la dominaban, causándole terror y una dificultad 1099 XXIV | postración de la niña eran para causar alarma. No parecía la misma, 1100 IV | usarlas supieron. Ya que no cautivar el corazón de la joven, 1101 XXII | pesimistas, y lleno de zozobra y cavilaciones, resolvió marchar a Madrid, 1102 XIX | siempre el perché delle cose, cavilo que Dios se ha equivocado 1103 XV | Sátrapa, corso, gitano! (cayendo fatigada en el diván). No 1104 IX | sobre el montón, caiga donde cayere. ~»Te diré algo más. Meses 1105 X | Causábale espanto la idea de que cayese enfermo, porque entonces 1106 III | de cristianos, espadas de cazoleta, y también petos y espaldares 1107 XX | lumbre, y del contigo pan y cebolla! Mucho cuidado, hija mía, 1108 XXIX | divina... ofrecen, repito, cederle en escritura pública las 1109 XV | agilidad infantil que no cedía ni al cansancio de la interminable 1110 XVI | continuidad? Ni uno ni otro cedían en su amoroso anhelo; pero 1111 XX | repetirlo, fuera de su absoluta ceguera moral en cosas de amor, 1112 X | sentimientos. Con todo, no cejaba en su afán de llevarla al 1113 XIX | alivio, qué alegrón! D. Lope celebra mi mejoría; pero se me figura 1114 XV | pasaje grave o de algún verso célebre. Con tales accidentes se 1115 XXI | andando el tiempo, una celebridad; pero yo te aseguro que 1116 XXIV | ningún serafín terrestre ni celeste...». Pero qué, ¿te ríes? 1117 XVII | acordeones, y de fulgores celestes. Venga mi vida mortal, y 1118 XXIX | queridísima doctrina del celibato. Contra lo que él creía, 1119 XXVIII | pura afición, sin verdadero celo, si sus visitas a la iglesia 1120 IX | puntas, los cipreses del cementerio de San Ildefonso, cortados 1121 III | literata de buena ley. A cencerros tapados compuso algunos 1122 XXVI | dijo Horacio frunciendo el ceño - . No le gusta el campo, 1123 VIII | dudaba que sus ojos eran como centellas, su color moreno caldeado 1124 XXI | culto se expresaba en cartas centelleantes, trazadas con trémula mano, 1125 I | trincas de café y a otros centros, o más bien rincones, de 1126 VII | cerdoso como los pelos de un cepillo. Su madre y Tristana le 1127 XII | quedado, le trajo de la alcoba cercana - . Yo soy muy lince en 1128 X | vidas sucesivas, en los cercos nebulosos de la inmortalidad, 1129 VII | los ojos y cerrados entre cerdosas pestañas, o abiertos, aunque 1130 VII | cabezota, de cabello duro y cerdoso como los pelos de un cepillo. 1131 XVIII | mil duros. Si vieras mi cerebrito por dentro, te asustarías. 1132 XXVIII | por la placidez de las ceremonias del culto y la comidilla 1133 VII | transeúntes, no de dinero, sino de cerillas. «El fósforo o la vida» 1134 VII | me haga el favor de una cerillita... ¡Vaya un disparate! ¡ 1135 XVI | vales, que eres un cero. ¡Ceritos a mí! Pues yo te digo, aunque 1136 XXI | las cogía dentro, ¡zas!, cerraba la puerta para no dejarlas 1137 VI | horizontes de la vida se cerraban y ennegrecían cada día más 1138 XIII | viento por una puerta mal cerrada, veo muy claro eso de la 1139 VII | viruelas, vacíos los ojos y cerrados entre cerdosas pestañas, 1140 XXIII | huele! - dijo la señorita, cerrando los ojos, como si rezara 1141 X | Testigos de su dicha fueron el cerro de Chamartín, las dos torres, 1142 XIX | aunque sea más tonta que un cerrojo. ¿Me querráscojita? 1143 XXVII | conocimiento profundo y certero de las cosas, la inválida 1144 VII | carnosos que venían a ser como certificación viva del buen régimen del 1145 XVII | contemplar la extensión cerúlea, el siempre admirable botiquín, 1146 X | ahogos pecuniarios, porque cesaron sus murrias impertinentes, 1147 XVIII | palabras), que del oro y del cetro pone olvido. Hago lo que 1148 XX | bendiciones y de la vida chabacana y obscura, con sopa boba, 1149 XVIII | marca siempre tu brújula, tu chacha querida, tu... Lady Restitute». ~ 1150 XXVII | fueron ocasión de risa y chacota sus primeros ensayos en 1151 VII | la cabeza un livianillo, chafado sin afectación; arrastrando, 1152 XI | estuvo decidor, y echaba chafalditas a Saturna, diciéndole, entre 1153 X | dicha fueron el cerro de Chamartín, las dos torres, que parecen 1154 III | fuerzas para soportar los chapuzones que su ama le imponía. ~ 1155 V | y en primer término un charco y dos patitos, dio mi papá 1156 IV | fresca tez y seductora charla. «Dígase lo que se quiera - 1157 XXII | Maldijo D. Lope a todas las charlatanas habidas y por haber, mandándolas 1158 XXII | ojos a la medicina como al charlatanismo. Una mañana le llevó Saturna 1159 XXV | uno al otro y oír lo que charlen. ~ - ¡Señor...!~ - ¿Tú qué 1160 XV | picaresca, por este o el otro chascarrillo, por la lectura de un pasaje 1161 XI | poco tiempo todavía daba un chasco. Ya comprenderás que sus 1162 XVIII | sabré tanto inglés como Chaskaperas o el propio Lord Mascaole. 1163 XVIII | es. E se non piangi, de che pianger suoli? Se arrepiente 1164 XIV | que hablábamos anoche? ~ - Chi.~ - Que no te acuerdas.~ - 1165 XIX | bonitas y feas, grandes y chicas! Lo más raro de cuanto me 1166 XVII | teniendo por maridillo al más chiflado de los artistas, al más 1167 VII | uno de ellos cayó al suelo chillando, mientras los otros corrían 1168 VIII | los nueve, en Shangai2 (China) hasta los doce; cuneado 1169 III | cuenta, pues a las primeras chinitas que a la inconsolable tiró, 1170 VII | puntas, con presidencia, chiquero, apartado, callejones, barrera, 1171 VIII | curase de aquella estúpida chiquillada de querer representar los 1172 XII | pienso serán hasta ahora chiquilladas y juegos inocentes. Porque 1173 XIV | tú.~ - Deseaba tener un chiquillín.~ - ¡Ay! No, no; le querría 1174 XXII | estas cosas... Me vuelvo un chiquillo de diez años. Quién lo había 1175 IV | mano en ella sin andarse en chiquitas. Bien demuestra esta necesidad 1176 XVII | serlo... Sólo un recelo chiquito y fastidioso, como el grano 1177 XX | gusto de arrancársela al chisgarabís, quien quiera que sea, que 1178 VI | sacando a relucir anécdotas y chismes de la gárrula sociedad que 1179 XXI | genio artístico, lanzan sus chispazos dentro de mi propio cerebro. 1180 XVI | ser o no ser, como dijo Chispearís 3...! En fin, que no me 1181 XVI(3) | Chispecrís» en el original (N. del 1182 I | le permitía, siempre de chistera bien planchada, buena capa 1183 XXII | él solo reía sus propios chistes, disimulando la terrible 1184 XV | esta mezcla de lenguaje chocarrero y de palabras italianas, 1185 XIII | adivinando que, al menor choque, la esclava sabría mostrar 1186 III | casa nueva, cuyas paredes chorreaban de humedad, ya porque Josefina 1187 IX | con repentinos y ardientes chorretazos de lágrimas. Ni era posible 1188 VII | para que comprase cualquier chuchería de su agrado; y por más 1189 XXV | representación y honores de chuleta, se aventuró a decirle ./. 1190 XXIX | después de catarlos, se chupaba los dedos, y no cesaba de 1191 XVIII | deíto ese de San Juan te lo chuparía yo. Ya ves que me acuerdo 1192 XV | antifaces, quirotecas, chupas y casacas bordadas, pelucas, 1193 II | extendida, teníalos por chusma digna de remar en galeras. 1194 XV | conducirás? (cantando.) La ci darem la mano... que 1195 XXIV | declaró muy satisfecho que la cicatrización iba perfectamente, y que 1196 XVIII | de su amigo el marqués de Cicero. Excuso decirte que he caído 1197 XIII | energías de la mente; el ciclo de sus ideas se agrandó, 1198 XVIII | Juan a señá Restituta: ~«Cielín mío, miquina, no te hagas 1199 VIII | sin acabar, algunas con su cielito azul, tan al vivo como el 1200 XVI | párpado, como tronera que se cierra después de salir el tiro. 1201 XXI | pensamiento, ser en quien se cifraban todas las bellezas visibles 1202 IX | ondulada tira de oasis que ciñe los áridos contornos del 1203 IX | de afiladas puntas, los cipreses del cementerio de San Ildefonso, 1204 XIV | sido para él más que una circasiana comprada para su recreo, 1205 VII | era cuarto lanzado a la circulación. Así prosperaba el comercio 1206 V | quería desbocarse en el Círculo de Artesanos, o en los metingues 1207 I | Tristana, en opinión del vulgo circunvecino, no era hija, ni sobrina, 1208 XXII | amigo el doctor Ruiz Alonso, cirujano de punta, y... Veremos. 1209 II | Transigía con la Guardia civil, aunque él, ¡qué demonio!, 1210 IV | pero que con el curso de la civilización perdieron su fuerza lógica, 1211 XXII | creía conjurar el peligro clamando al Cielo, ya con acento 1212 VI | tenía que oír y soportar sus clamores por la tos persistente, 1213 XXI | mismo no te formas una idea clara de lo que eres y de lo que 1214 IX | enrevesadas parecíanme tan claras como las cuatro reglas de 1215 XX | tendrás en mí... que has claudicado moralmente, antes de cojear 1216 XIX | siente que la esclava no claudique, porque la cojera es como 1217 VIII | chico, y sobre las sillas o clavadas en la pared, pinturas cortas, 1218 XII | penetrantes ojos de D. Lope, clavados en ella, la sobrecogían, 1219 XXI | solicites, y tus miradas la clavan en el lienzo antes que los 1220 XXIII | Tristana se puso lívida, clavando en el médico una mirada 1221 III | faltaban casi todas las clavijas que regulan el pensar discreto 1222 VI | las paredes veíanse los clavos de donde pendieron las panoplias. 1223 VIII | los granos de arena de una clepsidra. Sostúvole la fe en su destino, 1224 VIII | de aquellos endiablados climas, perdió a su madre a los 1225 VIII | unas facturas inglesas de clorato de potasa y de sulfato de 1226 XXIII | sueño brutal. Antes que la cloroformización fuera completa, entraron 1227 XXIII | cuarto de haber empezado a cloroformizar a la paciente, Saturna salía 1228 XXII | Muchos que se tienen por cobardes resultan animosos, y otros 1229 X | remendadita. Lo malo es que cuando cobra los atrasos se los gasta 1230 I | la provincia de Toledo, cobrado a tirones y con mermas lastimosas, 1231 XIII | artista. «Allí - dijo el cobrador - tenemos al señor de Díaz, 1232 XIII | charlando con uno de los cobradores, que era su amigo, le preguntó: « 1233 IV | estopa de la muñeca, iba cobrando aborrecimiento y repugnancia 1234 IX | despertó en mí deseos locos de cobrar todo lo atrasado, de vivir 1235 II | acuñado, ni la alegría que el cobrarlo produce le redime del desprecio 1236 VIII | Horacio fuera droguista, que cobrase afición al género, a la 1237 XXVIII | ya, al verla pasar en el cochecillo. Representaba cuarenta años 1238 IX | luces, las del tranvía o coches que pasaban, las de algún 1239 VI | sisas y otras artimañas de cocinera y compradora. ~Con Tristana 1240 XIII | frutas bien maduras, y codornices muertas. De todo propiamente. 1241 XVIII | naranjas tardías, saliendo a coger langostinos, y pintando 1242 XVIII | puedo subir a cogerte, como cogería un limón de mis limoneros... 1243 XVIII | carnazas y no puedo subir a cogerte, como cogería un limón de 1244 XIV | no hagas caso. Otra vez, coges un palito y me pegas. Considera 1245 XV | voz más bronca que podía, cogíale Tristana de una oreja, diciéndole: « 1246 XIV | borrascosa de turcas de amor cogidas por el espiritual artista 1247 VIII | Pues, señor, aquel tigre cogió al pobre Horacio a los trece 1248 IX | huequecito en el martirologio. «Cogiome aquel suceso - prosiguió 1249 XXIV | cojita sería dada de alta. Coincidió con esto una resurrección 1250 VI | que la mesa, y unas sillas cojas con el cuero desgarrado 1251 XX | claudicado moralmente, antes de cojear con tu piernecita... No, 1252 XIX | pido, que cuando llegues no cojee ya tu fenómena». ~Martes.~«¡ 1253 XIX | Dime que no; dime que esta cojerilla es cosa pasajera. Vente 1254 XIX | arrastrándome. ¿Y tú me querrás cojitranca? ¿No te burlarás de mí? ¿ 1255 IV | sí algo que se le había colado de rondón por las puertas 1256 XXV | no ganamos nada, el uno colándose sin mi permiso, y el otro 1257 III | también las alfombras, los colchones de muelles, y hasta el piano, 1258 XXIII | colocáronla en un catre con colchoneta, dispuesta para el caso, 1259 XVI | del botiquín. ~»(Nota del colector: Llamaban botiquín al mar, 1260 XXV | de mí. Me he cortado la coleta y ya se acabaron las bromas 1261 XV | refrescar, una bata de Tristana colgada de la percha, y lindos trajes 1262 XVIII | dije que llaman maridillo colgado de la punta de la nariz! ¡ 1263 XXIII | elección; y cuando tallaban el colgajo, la piel que ha de servir 1264 XIII | foco luminoso de la lámpara colgante, dibujando el contorno de 1265 XXV | cariñosas. Mandó a Saturna que colgase los lienzos en la habitación 1266 XVII | caudalosa la huerta y terrenos colindantes. No lejos de la casa podía 1267 XI | En palacios y cabañas se coló, y no respetó nada el muy 1268 I | las obras del Banco, pudo colocar a su hijo en el Hospicio, 1269 XXIII | preparada a la paciente, colocáronla en un catre con colchoneta, 1270 XIV | carácter pacífico, más de colonización reposada que de furibunda 1271 XXVII | metiendo su cucharada en el coloquio, que versó exclusivamente 1272 VII | la señorita, poniéndose colorada, hacía como que se burlaba 1273 VIII | del cielo, las paredes de colorado, y en ellas cuadros, bastidores 1274 VI | de D. Lope, de madera con columnas y pabellón airoso, imponía 1275 XIII | divagaciones deliciosas que les columpiaban desde los transportes del 1276 XXII | mala cara. Descolgose la comadre con un pronóstico muy risueño, 1277 II | honor y la moral, los que combatimos en pro del inocente, los 1278 XI | allí hay de todo: es una combinación monstruosa de cualidades 1279 XX | mundo. Y si no te cuadra ser comedianta, serás otra cosa, lo que 1280 XX | aburrimiento. ~ - Y ahora, ¿comemos? ¿Tienes ganita? ¿Que no? 1281 XXV | volver con el café permitiose comentar las últimas ideas expresadas 1282 II | chiquilla cuando tal situación comenzó; sus ojos no sabían mirar 1283 XVI | Quién sabe, quién sabe si te comerán...! Tú andas también delicadillo. 1284 XVI | dejarle, pues nadie se lo comería. ~«¡Quién sabe, quién sabe 1285 XXI | no podría vivir. Necesito comerme libremente la hierba, que 1286 XIII | refrenando sus ganas de comérsela a besos, se llenaba de melancolía, 1287 XVIII | para que no vengas tú a comértelos. Son tan grandes que parecen 1288 III | cuentas de perfumería y comestibles, tuvo D. Lope que dar otro 1289 XIX | merezca. ¿Qué crimen he cometido? ¿Quererte? ¡Vaya un crimen! 1290 V | decir, con buena letra; cometo la mar de faltas de Gramática 1291 XII | Aquella noche sintió cierta comezón de ajustar cuentas de gratitud; 1292 XVII | Villajoyosa, las tardes se comían las mañanas y las noches 1293 V | el teatro... vamos, ser cómica, que es buen modo de vivir, 1294 I | lo divino y lo humano, lo cómico tirando a grave, y lo grave 1295 VIII | despreciaba D. Felipe a los cómicos y a los poetas; como que 1296 XXVIII | ceremonias del culto y la comidilla de las beatas llegó a ser 1297 XVIII | Dime otra cosa... ¿Has comido turrón estas Navidades? 1298 VIII | están los muchachos tan comidos de vicios como los hombres. ¡ 1299 XIX | rebrutísimo y en apegarte a esas cominerías ramplonas. ¡Que la vida 1300 XI | interiormente, y lo poco que comió se le volvía veneno. A D. 1301 XXI | castillo de mi independencia comiquil. Nos querremos de castillo 1302 VIII | llevarle consigo a recados y comisiones, a fin de que estirase las 1303 XXIII | enferma, dejando sobre una cómoda el frasquito del precioso 1304 XII | gustaría rodearte de las comodidades, de las galas que te corresponden. 1305 XVII | disparates. ¡Pobre de mí! Compadéceme; hazme burla... Manda que 1306 XV | mí sin reserva. ¡Ser mi compañera de toda la vida; ayudarme 1307 I | con perfecto y fraternal compañerismo, determinado más bien por 1308 V | en los metingues de los compañeros, se sentía un tenazón en 1309 VIII | con otros chicos, pues las compañías, aunque no sean enteramente 1310 XVI | fortuna, son un zapato viejo comparadas con la gloria de ser tu 1311 XXV | Horacio. Púsose muy triste, comparando su presente con el pasado, 1312 VI | de que la pobre joven le comparase, aunque sólo mentalmente, 1313 XVIII | grande de la lotería. No me compares esta leche con la que venden 1314 VII | hiciera buen tiempo, dejaba de compartir con su sirvienta la grata 1315 XVI | Mostrose la de Reluz más compasiva, y por fin... ¿Sería que 1316 V | Saturna la observaba con ojos compasivos) que las familias que tuvieron 1317 XV | pensaba que su amiguita compendiaba y resumía todos los dones 1318 II | para Garrido, la cifra y compendio de toda la ciencia del vivir, 1319 XXII | escribir algunas cartas breves, compendiosas, que el mismo D. Lope, sin 1320 IV | el tuno de D. Lope, quien compensaba lo que los años le iban 1321 II | nombre D. Antonio Reluz, compinche de caballerías más o menos 1322 XIV | y donosa Tristana; y se complacía en suponer que el tiempo 1323 II | ello resultaba una moral compleja, que no por ser suya dejaba 1324 II | en fin, un sistema tan complejo y enrevesado que ni él mismo 1325 II | ciencia del vivir, y esta se completaba con diferentes negaciones. 1326 XXIV | ojos y su mímica admirable completó el atrevido pensamiento. ~« 1327 XXI | es esa la palabra; que te componga... tampoco... Déjame que 1328 VI | lo roto o deteriorado se componía ni se reparaba. En la salita 1329 I | aquel sonoro D. Lope era composición del caballero, como un precioso 1330 XIV | él más que una circasiana comprada para su recreo, y se ha 1331 VI | artimañas de cocinera y compradora. ~Con Tristana fue siempre 1332 VIII | que hacían en las tiendas comprando los enseres del oficio. 1333 XXIV | pintura, y ainda mais, me comprará un organito, y me pondrá 1334 XV | casa, en todo menester de compras o negocios menudos de mujer, 1335 VII | una perra chica para que comprase cualquier chuchería de su 1336 XVIII | gran Sáspirr. Por lo demás, comprenden y practican la libertad 1337 XVII | esto! Pero ¿cómo has de comprenderlo tú, si yo mismo he vivido 1338 XIV | por igual, nunca. Bien lo comprendes: podría haber otros casos 1339 XX | Y yo tan bruto, que no comprendí desde el principio tus grandes 1340 XXVI | biblioteca musical para órgano, comprendiendo estudios, piezas fáciles 1341 X | conciencia - que si este hombre comprendiera que no puedo quererle, si 1342 XXIII | engañarla. La pobre señorita comprendió las intenciones de Augusto 1343 XIV | de la vida. Siempre que compro algo, me engañan; no 1344 XX | resortes que su viejo le compró, y que se extendía para 1345 XXVII | Trini cerró las pesadas compuertas de sus ojos para no volverlas 1346 XV | vocabulario de los amantes, compuesto de mil formas de lenguaje 1347 III | ley. A cencerros tapados compuso algunos versitos, que sólo 1348 IX | embeleso y maravilla, y se comunicaban las impresiones, dándoselas 1349 XVII | se está que al punto era comunicado a Tristana. ~Del mismo a 1350 XIX | vengado de mis desdenes comunicándome por arte gitanesco o de 1351 XIII | sus ideas se agrandó, y comunicándose de uno a otro el poderoso 1352 XIX | están atormentando y que te comunicaré incontinenti. Sabrás que 1353 XXIV | entusiasmo que no podían comunicarle. Pusiéronla cuidadosamente 1354 XV | familiar de los que viven en comunidad absoluta de ideas y sentimientos. 1355 XXVIII | oír misa, la penitencia y comunión. ~Y como el buen D. Lepe, 1356 XXII | me consagraré, si Dios me concede lo que le pido, al bien 1357 XIX | honradamente una mujer. Concédemelo, bruto, y también que esa 1358 IX | quererla más, mucho más; y él concedía sin esfuerzo el más, siempre 1359 XV | resumía todos los dones concedidos a la naturaleza mortal. ~ 1360 IV | sus traidoras empresas, concediéndole una conservación casi milagrosa. 1361 XXVI | considerar que D. Lope, concediéndome verte, procede con una generosidad 1362 XXIV | Sin duda la pobre niña concentraba todas las fuerzas de su 1363 XXVII | indelebles los exaltados conceptos de la correspondencia de 1364 I | rapidez, la tendencia a conceptuarla hija, y orejas hubo en la 1365 XXIV | pronto una notabilidad, una concertista de primer orden, y con tal 1366 XXIX | obtener de su tío ciertas concesiones del orden moral: conferenciaron; 1367 XI | defectos horribles; tiene dos conciencias: una muy pura y noble para 1368 XXVI | estudios, piezas fáciles y de concierto, y que por fin, corra de 1369 XV | y más hechicera que el Concilio de Trento y que D. Alfonso 1370 XIII | después de muchos rodeos, concluía por hacer suya la afirmación 1371 XXVII | dos de semejante cambio, concluían por desmayar y aburrirse, 1372 V | , no cuándo ni cómo concluirá esto; pero de alguna manera 1373 IX | línea, luchando con ella y concluyendo por declararme vencido, 1374 II | su cosecha, era en rigor concreción en su mente de las ideas 1375 XVI | espada en mano. Nada sabía concretamente de los devaneos de Horacio; 1376 XXVIII | religiosas y de todos los concurrentes. La señora coja hízose popular 1377 I | cafeteriles o casinescas a que concurría, en su domicilio sabía hermanar 1378 XXIII | cuando va a pedir perdón al condenado a muerte y a prepararle 1379 XVI | al fin se hallaban como condenados al patíbulo. Horacio, la 1380 II | frecuentes de abnegación, y condenando el apetito de cosas materiales 1381 XX | el tirano, con increíble condescendencia, redobló sus ternuras y 1382 XXIV | no tardó el buen señor en condolerse de aquella mudanza de carácter. 1383 XV | hijo de mi alma? ¿A dó me conducirás? (cantando.) La ci darem 1384 XVII | envolvían su alma. El Arte se confabuló con la Naturaleza para conquistarle, 1385 XXIX | concesiones del orden moral: conferenciaron; oyole D. Lope con indignación, 1386 XXI | eres... aunque no quieras confesarlo, la suprema belleza». ~ 1387 XVI | Paquita de Rímini espera confiada y se resigna con su soleá». ~ 1388 VIII | en sus charlas dulces y confiadas, todas amor, idealismo y 1389 IV | veces, a veces risueñas confianzas; veía con lucidez su situación, 1390 XI | conciencia. Tristana deseaba confiar a Horacio los hechos tristes 1391 XI | pasos contados vinieron las confidencias difíciles, abriéronse las 1392 XIII | No lo habías conocido? Confiésame que te has asustado un poquitín 1393 XII | si es preciso. Tu mamá te confió a mí para que te amparase, 1394 XXVII | entusiasmo y pasión que confirmaban en su verdadero carácter 1395 XII | con que me contestas me confirman en lo mismo, chicuela sin 1396 IX | lo escuchaba con deleite, confirmándose en la creencia de que el 1397 XXVII | Qué remedio tengo más que conformarme!». ~Propúsole Horacio enviarle 1398 XVI | mismo, Tristana pareció conformarse. Sentía lástima de la pobre 1399 XV | qué más?». Nada, nada. Me conformo con que no haya más. Te 1400 XI | sombra larga y escueta que se confunda con la tuya». ~ - Yo no 1401 XXVII | ensueño y la realidad se confunden. Y de tal modo absorbió 1402 II | mil que la mortificaban y confundían. ~Para la fácil inteligencia 1403 I | señorita en el nombre la otra, confundiéndose ambas en la cocina y en 1404 XXIV | Señorita, cómo había de confundir...! Qué cosas tiene! El 1405 XXVI | cuándo. Más bien parece confuso, sin saber qué actitud tomar 1406 XIV | de resolverla. De súbito, congestionado su pensamiento con un mundo 1407 I | quedaban de estas vanas conjeturas, y Tristana, en opinión 1408 III | guerra y caza, formando el conjunto más noble y austero que 1409 XXII | requería el caso, D. Lope creía conjurar el peligro clamando al Cielo, 1410 XXVI | no salieron más que las conmiseraciones que se dan a todo enfermo, 1411 VII | afrenta!, le quiero sin conocerle, sin saber quién es ni cómo 1412 XXI | ojos del vulgo los vean. Conócete; haz caso de mí; entrégate 1413 XIX | No decías eso cuando nos conocimos, grandísimo tuno. ¡Que en 1414 XV | bracete sin que nadie nos conozca. ~ - Sí, mi vida. ¡Quién 1415 XX | antes y que al fin me ha conquistado, demuestra la profunda lógica 1416 XIV | planta de geógrafo y de conquistador. El arte ya podía esperar; 1417 XVII | confabuló con la Naturaleza para conquistarle, y habiendo pintado un día, 1418 XX | tuya de la honradez libre, consagrada a una profesión noble; esa 1419 XXVIII | músico para aumentar las consagradas a la contemplación religiosa. 1420 I | placenteras tertulias de casino, consagrando también metódicamente algunos 1421 XXII | mis escándalos; por él me consagraré, si Dios me concede lo que 1422 IX | Madrid tomé el estudio y me consagré con alma y vida al trabajo. 1423 XII | amable, temerosa de las consecuencias. No se determinó a pronunciar 1424 XXIV | reponer el miembro perdido, y conseguía restaurarlo tal como fue 1425 IX | de mucho tira y afloja, conseguían despegarse, y cada mitad 1426 XX | ni del honor de darte mis consejos; pero te los doy, y tú los 1427 XXII | y dile a la niña que no consentiré se le corte ni tanto así 1428 XXVI | grado de adulación no debe consentirse entre nosotros. Un poco 1429 I | y siete, que no por bien conservados eran menos efectivos. Vestía 1430 XVI | Entrábale como un sopor, conservando los ojos abiertos, y no 1431 XXV | desinteresado, y ya que no he podido conservarle la salud ni librarla de 1432 XXVIII | tarde, y los acólitos la consideraban ya como parte integrante 1433 VII | noches la radiación enfriaba considerablemente el suelo, las tardes, de 1434 II | se conoce, Garrido sufrió considerables quebrantos en su fortuna. 1435 XXIII | razonamientos piadosos, ya consideraciones ingeniosísimas acerca de 1436 XXVI | mañana tampoco... Pero debo considerar que D. Lope, concediéndome 1437 VI | hacerle padecer, o si se considerara mortal predilecto, relevado 1438 II | Si su desinterés podía considerarse como virtud, no lo era ciertamente 1439 XIX | cómo decirlo. Cuando considero la pobreza de palabras, 1440 VII | fósforo o la vida» era la consigna, y con tal saqueo reunían 1441 V | buen nombre, libres. De consiguiente, si ha de haber un poco 1442 XIII | segundo día, caramba!, ya consiguió mezclar hábilmente dos o 1443 VI | hubiera alguna alquimia que lo consintiese. La dentadura se le conservaba 1444 XIX | mismo:~«Monigote, ¿en qué consiste que cuanto más , y ya 1445 VIII | cosas, y su única utilidad consistía en el gasto que hacían en 1446 XXI | Intranquila pasó la noche; pero se consolaba con los efluvios de su imaginación 1447 XXII | hacer pucheros. ~Después de consolar a la enferma con cuatro 1448 XX | a que no. Dices eso por consolarme. Lo agradezco; pero, ¡ay!... 1449 XXII | día la virtud preciosa de consolarse con su propia imaginación, 1450 XVI | fosca. La primera carta le consoló en su soledad; no podían 1451 III | sociedad ideal para servir constantemente de norma y ejemplo a nuestras 1452 I | principalmente debe hacerse constar es que si D. Lope era todo 1453 XXIII | siempre, dímelo para que conste. Como no puedes engañarme, 1454 XXIII | punto que entraba D. Lope consternado, medio muerto. ~Y resueltamente 1455 XVIII | que bendecir este fuerte constipado que me sirve de pretexto 1456 II | amigo, calculando que no constituían oficio ni daban de comer, 1457 V | futura, como los juegos constructivos de la infancia con cuatro 1458 XXVIII | hermoso y perfecto que amó, construyéndolo ella misma con materiales 1459 XXVIII | vejez hallaba infantiles consuelos. Alguna vez, volviendo sobre 1460 VIII | expatriada existencia de un padre cónsul. Con tantas idas y venidas, 1461 II | intrincado fuero duelístico era consultado el gran D. Lope, que opinaba 1462 IV | a causa sin duda de las consumadas artes del seductor y de 1463 XI | nervios, febril y dispuesta a consumar cualquier desatino. Tocábale 1464 XXII | simpática. Tanto padecer va consumiendo las ganas de vivir... Hasta 1465 XXIV | la enfermedad de la niña consumieron los míseros restos de su 1466 II | carabineros y vigilantes de consumos, así como a los pasmarotes 1467 VIII | afición al género, a la contabilidad escrupulosa, a la rectitud 1468 I | vecindario, y entre las contadas personas que allí recalaban 1469 XV | si me parece que te lo he contado. ¿Pues y cuando robó del 1470 XI | XI - ~Por sus pasos contados vinieron las confidencias 1471 XVIII | Temo que la señá Malvina te contagie de su fealdad seca y hombruna. 1472 XXIV | Empeñado el hombre en que le contara todo, punto por punto. ¡ 1473 XII | no tienes maldita gana de contarme tu idilio. Eres tonta. Sin 1474 XVII | tú te mueres, y viene a contármelo D. Lope con cara de regocijo, 1475 XXVII | cinco... y por fin, ya no se contaron los días que faltaba, sino 1476 XV | la culpa. ¡Ay, tengo que contarte muchas cosas, carino! ¡Qué 1477 XXIV | precioso... Pues nada; le conté todo, y el pobrecito... 1478 III | álbums de retratos. Tristana contemplaba, conteniendo sus lágrimas, 1479 IX | exigiendo a su vez lo mismo. ~Contemplaban al caer de la tarde el grandioso 1480 XXVII | otro viejo se les figuraba, contemplándola, que la propia Santa Cecilia 1481 XXV | habitación para recrearse contemplándolos, y se transportaba a los 1482 XVII | sus ojos no se cansaban de contemplar la extensión cerúlea, el 1483 XXVII | admirándola con efusión contemplativa - , y a ratos paréceme una 1484 III | la literatura y literatos contemporáneos. Por temperamento, por educación 1485 VIII | a guisa de tapones para contener las ideas, mil trabajos 1486 XVIII | inmodestia; pero no puedo contenerme: soy un prodigio. Me admiro 1487 XII | señorita de Reluz no pudo contenerse, y sintiendo que le azotaba 1488 XXIII | en un paño el estuche que contenía las herramientas del oficio. 1489 XX | comedor, y sin enterarse del contenido de los platos, pues sus 1490 III | retratos. Tristana contemplaba, conteniendo sus lágrimas, aquel cuadro 1491 XXII | infeliz. En aquel caso no se contentaba con dar la camisa, pues 1492 XIV | para su recreo, y se ha contentado con verme bonita, limpia 1493 III | hubo de observar que no contestaba con buen acuerdo a nada 1494 VII | ansiedad. ¿Y qué le iba a contestar ella? Pues, señor, no tendría 1495 XVI | Qué tenía? No le era fácil contestarse. Desde los tiempos de su 1496 XII | y la energía con que me contestas me confirman en lo mismo, 1497 XXIII | pone de mi parte en estas contiendas... Él sabrá la razón... 1498 IX | grande que el seno que lo contiene, y se desahogaba con risas 1499 XIII | paciencia y una aplicación continua se vencieran las dificultades, 1500 IX | correspondiente en la droguería, que continúa con la razón social de Sobrinos 1501 XXVII | según dijo, su tía, que allá continuaba residiendo, se hallaba en 1502 XIV | exaltación). ¿No ves pasar continuamente los carros fúnebres con 1503 XVI | vocabulario formado en las continuas charlas de amor. Habían


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