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Benito Pérez Galdós
Tristana

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
conto-despe | despi-enter | entie-fugad | fuist-inten | inter-metod | metom-penit | pensa-rasgu | raspa-satra | savan-traid | traig-zumbo

     Capítulo
1504 XV | muy amable conmigo, y me contó algunas de sus aventuras. 1505 IX | oasis que ciñe los áridos contornos del terruño madrileño, se 1506 XIII | ay!, entre risotadas y contorsiones, sólo pudo cubrir la tela 1507 II | resultaban muy simpáticos los contrabandistas y matuteros, y si hubiera 1508 XXI | suprimir la distancia y contraer el tiempo conforme se me 1509 IV | de todo, el artificio, la contrahecha ilusión de amor, no podían 1510 XVI | XVI - ~Como contrapeso moral y físico de la enormísima 1511 II | podemos llamar sedentaria en contraposición a la idea de andante o correntona; 1512 XII | prohibición es indigna de mí y contraria a mis hábitos. No quiero 1513 XXVII | No parecía Tristana muy contrariada de estas faltillas; recibíale 1514 XXVI | vinagre de las pasiones contrariadas, y me encuentro un mocetón 1515 VIII | tuvo como unos quince años, contrariando con terquedad indocta su 1516 VIII | calladita, por no atreverse a contrariar al amo, de quien era como 1517 XIII | y casi casi empezaba a contrariarle, porque había soñado en 1518 III | amigo de la casa que no contrariase a la pobre enferma. Lo peor 1519 VII | flexible como la humana voz. Contrastaban las caras picarescas de 1520 II | compra y venta de cebada, en contratas de abastecimientos militares 1521 X | vendría bien ahora algún contratiempo, una miajita de desgracia. 1522 III | martes por cualquier inocente contravención de sus extravagantes métodos 1523 IV | presunción del anciano que, contraviniendo la ley de la Naturaleza, 1524 XXIX | empadronamiento, como la contribución, como las reglas de policía. ~ 1525 II | entre las instituciones y el contribuyente con la mano extendida, teníalos 1526 I | reventando de sangre, cual si contuvieran toda la que en el rostro 1527 XII | puedo remediar; no me puedo convencer de que soy viejo, porque 1528 XIX | Nada, hombre, que ya te convencerás, ya te irás convenciendo. ¿ 1529 VII | habló con Saturno para convencerle del peligro de jugar con 1530 II | decía a su amigote - , ¿te convences ahora de que ni tú ni yo 1531 III | delirio; pero pronto se convenció de que era imposible. El 1532 XII | esposa y como hija, según me convenga. Invoco la memoria de tus 1533 XIV | mío. ~ - Y mío también.~ - Convengo; pero...~ - No hay pero 1534 XXV | galán joven. ~A la hora convenida, previo el aviso dado por 1535 VII | absoluto el sentido de las conveniencias. Fue su situación semejante 1536 XX | caso le había preparado convenientemente Saturna. Una mañana, hallándose 1537 IX | entristece. Mientras no me convenzan de lo contrario, creeré 1538 XV | mis sueños de felicidad se convertirán en humo. Por eso me aferro 1539 XXI | con el acento de honrada convicción que sabía tomar en sus fórmulas 1540 VII | estas hipocresías que tanto convienen a una mujer! Si me creerá 1541 XXV | la niña, que desde luego convierto en amor de padre el otro 1542 XXV | las visitas, porque así conviniera a la paz de mi enferma, 1543 XXVII | engolfaba en su música, convirtiendo el grave instrumento en 1544 XV | partiera en dos pedazos, o convirtiera tu cráneo en hucha para 1545 IV | inútil. Pero como en la convivencia íntima, los fueros de la 1546 XXIII | sobresalto, inquietud epiléptica, convulsiones y una verbosidad desordenada, 1547 XXV | tengo más grande que la copa de un pino, más grande que 1548 I | de dama japonesa de alto copete. ¿Pero qué más, si toda 1549 XXIV | adestrar la mano en alguna copia, y D. Lope prometió traerle 1550 IX | hombre, dediqueme al estudio; copiaba, atacando con brío el natural; 1551 XXIV | tabla algún bonito asunto, copiado del natural. «Vamos, ¿por 1552 XIII | alguna figura en grabado o copiando cualquier objeto de los 1553 XIII | la derecha, y la incitó a copiar un trozo. Al principio, ¡ 1554 I | castaño el cabello y no muy copioso, brillante como torzales 1555 XX | otra cosa, el caldo y la copita de jerez. ¿Te chuparías 1556 XIX | delicadas comedias de gracia y coquetería. ¿Qué?, ¿te burlas? ¿No 1557 XXII | necesitó evocar todo su coraje para no hacer pucheros. ~ 1558 IX | ansia inextinguible de sus corazones sedientos. Algunas tardes, 1559 VII | vestir. El traje era gris, la corbata de lazada hecha a mano con 1560 XXI | pata de una mesa con el cordel del matrimonio. Mi pasión 1561 XXIII | nos vas a pintar. ~Con un cordial apretón de manos se despidió 1562 X | un arranque de dignidad y cordura les ponía de perfecto acuerdo 1563 IX | comúnmente negros, con una cornamenta que pone miedo en el ánimo 1564 VIII | cuentas, facturas y demonios coronados. Hombre de temple semejante 1565 I | gracioso revoltijo en la coronilla. Pero lo más característico 1566 VI | pabellón airoso, imponía por su corpulencia monumental; pero las cortinas 1567 X | de enamorada, ni al toro corpulento, ni a la serpiente boa, 1568 XXVI | concierto, y que por fin, corra de mi cuenta el profesor?... ~ - 1569 XXI | porque tu grandeza de alma corre pareja con tu entendimiento, 1570 II | caballerías más o menos correctas, puso a prueba el furor 1571 IV | la cabeza, él y no otro corregiría su obra, reconociendo que 1572 II | contraposición a la idea de andante o correntona; mas interpretaba las leyes 1573 XXIII | le permite revoloteos ni correrías; no contaba con Dios, que 1574 XII | memoriales para obtener lo que le corresponde. No me estimo en tan poco. ¿ 1575 XII | comodidades, de las galas que te corresponden. Mereces vivir como una 1576 XXVII | exaltados conceptos de la correspondencia de su amante. ~Por fin, 1577 XII | en la edad en que no me correspondía tocar más que abrojos. Reconozco 1578 IX | rústicas y la participación correspondiente en la droguería, que continúa 1579 VII | mendrugos de pan. Algunos corretean y brincan jugando a la toña; 1580 IX | mentira, engaño de la mente. Corrí allá, y... ¡qué había de 1581 VII | instante la indispensable corrida de novillos de puntas, con 1582 XXVII | sólo tratan de las cosas corrientes y regulares de la vida. ~ 1583 XIV | nerviosa o cerebral, que se corrige con unturas de vara de fresno. ¡ 1584 XVIII | montes), quiero decir que corro a traerte. Oh donna di virtú! 1585 XV | ahora mismo. ~ - ¡Sátrapa, corso, gitano! (cayendo fatigada 1586 IX | cementerio de San Ildefonso, cortados por tristes pórticos a la 1587 XXIII | si es buena o mala. Me la cortan. ¡Pobrecita pierna! Pero 1588 XXII | esa que no sabe curar sino cortando? ¡Ah!, no saben ustedes 1589 XIX | mirada de un público, que me cortaré... Quítate, hombre, ¡qué 1590 XXII | expresiones: ~ - ¡Pobre niña!... Cortarle la... ¡Oh!, mutilarla horriblemente... ¡ 1591 XVIII | protestanta, hasta que le cortaron los víveres, y se dedicó 1592 II | estos aguantan por timidez y cortedad de genio. Y no se crea que 1593 IV | faldas. Fuera del caso de cortejar a la dama, esposa o manceba 1594 III | quitara a D. Lope las ganas de cortejarla, pues si el código caballeresco ./. 1595 VI | corpulencia monumental; pero las cortinas de damasco azul no podían 1596 XXVIII | mentar, y aunque el pintor no cortó relaciones con ella, y alguna 1597 XV | perdices muertas; sobre las corvas sillas, tablas a medio pintar, 1598 VIII | monigotes con la pluma, los coscorrones no tenían fin. A todo trance 1599 XIX | siempre el perché delle cose, cavilo que Dios se ha equivocado 1600 II | cada día más escasas las cosechas de caballeros. Respecto 1601 XXIII | bien ligadas las arterias, cosida la piel del muñón, y hecha 1602 XVIII | Poniente le hace muchas cosquillas, poniéndole nervioso... ~» 1603 IV | conciencia algo como un cosquilleo tímido, precursor de remordimiento. 1604 IX | niño no cultivé el dibujo, costábame Dios y ayuda encajar un 1605 XI | las lágrimas que me ha costado el verme como me veo...! 1606 VIII | cerros áridos de Amaniel, costeando el canal del Lozoya. Él 1607 XXVI | llegaría usted a proponerme costearle la ropa y a señalarle alimentos... 1608 XV | hombre, pega... rómpeme una costilla. ¡Tienes un geniazo!... 1609 XX | con esas seducciones para costureras y señoritas de medio pelo... 1610 I | Lope, jefe y señor de aquel cotarro, al cual no será justo dar 1611 V | enseñaba, la niña de D. Lope creaba, fundando sus atrevidos 1612 XXVI | laboriosamente con su facultad creadora y plasmante. Parecíale tosca 1613 VIII | color de nuestra carne. Créame, tanta cosa desnuda le da 1614 XIX | y me lleven ramos, y se crean autorizados para declararme 1615 VIII | Dios queriendo remedarle, creando fantasmas o figuraciones 1616 XIX | Reconstruirte a su manera, crearte, con violencias de la imaginación. 1617 XVI | ondulación, y luego fue el crecer, el encresparse. A los cuatro 1618 XXI | libremente la hierba, que crecerá más arrancada del suelo 1619 XIII | la enamorada joven se iba creciendo a los ojos de él y le empequeñecía. 1620 XV | pasiones eternas y estos crecientes ardores. Por la mañana se 1621 XV | se cuidó de que il nulla creciera o menguara discoprendo. ~ 1622 VIII | chico creció y fue hombre, crecieron en el viejo las ganas de 1623 VIII | troquel, y cuando el chico creció y fue hombre, crecieron 1624 XI | el asombro no impidió la credulidad... Así quedaron las cosas, 1625 XXI | y brinca como una loca. Créelo, tú y yo hemos de hacer 1626 XXI | fórmulas de perjurio - . Créeme a mí... Un padre no engaña, 1627 XXII | animosos, y otros que se creen gallos salen gallinitas. 1628 VII | convienen a una mujer! Si me creerá tonta... si pensará que 1629 IX | convenzan de lo contrario, creeré que me ha caído dentro una 1630 XV | él el celoso de comedia. Creería que su caballerosidad se 1631 XVIII | profesora, aunque más bien la creerías del género masculino o del 1632 XIII | averiguaciones directas, por creerlas ofensivas a su decoro e 1633 V | que esto es fácil. Puedes creerme que estas noches últimas, 1634 XXVIII | equivocado profundamente al creerse desilusionada en los días 1635 X | paréceme que el mal me acecha. Créete que en vez de apurar la 1636 XXIV | dignidad... No lo hubiera creído nunca. Y luego dicen que 1637 XV | Denantes que del sol la crencha rubia... ¡Jesús mío, cuantísimo 1638 III | caballeresco y noble, que creó una sociedad ideal para 1639 IX | faja se destacaban, como crestería negra de afiladas puntas, 1640 XVI | despedida: se equivocaron, creyéndose con serenidad bastante para 1641 XV | y aún más; porque, como creyente sincero, no daba por extinguidos 1642 XXIII | llamaba D. Lope, y en cuanto creyeron bien preparada a la paciente, 1643 VI | grito en el cielo, cual si creyese que Naturaleza no tenía 1644 XI | Al conocer a Tristana, creyola Horacio, como algunas gentes 1645 XXIV | en lo íntimo de su alma. Creyose llamada a ser muy pronto 1646 VIII | desde Fiume a la Argelia; criado en Orán hasta los cinco 1647 XVIII | acepto así, aldeanote y criador de pollos. Tú como eres, 1648 XVIII | debe ser... ¡Yo de villana, criando gallinitas, poniéndome cada 1649 XIV | poseer un arte, he de saber criar gallinas y remendar la ropa. 1650 XX | obscura, con sopa boba, criaturitas, ovillito de algodón, brasero, 1651 XIX | castigo de una juventud de crímenes contra la moral, muy santo 1652 XXIX | ignominioso es ese amancebamiento criminal...». ~ - Pero hijo, si ya... 1653 IX | purísimo se derramase sobre cristales de hielo. Las curvas del 1654 XVII | en sus márgenes quietas, cristalinos bancos de esmeralda. ~Lo 1655 XXIX | tías - dijo - , que son muy cristianas y temerosas de Dios, le 1656 XXVII | minúsculo profesor, hombre muy cristiano, que se pasaba la vida de 1657 III | espingardas de moros y rifles de cristianos, espadas de cazoleta, y 1658 XXII | en un período de gravedad crítica, pues aunque el bueno de 1659 XXI | pero nací para delirante crónica, y soy... como la carne 1660 XVI | ti, yo no aguantaría las crudezas de este frío maldito que 1661 XII | poniéndosela y haciéndola crujir, cual armadura de templado 1662 XVII | estas ráfagas tempestuosas cruzaban el largo espacio entre la 1663 XXI | decía Tristana para sí, cruzando las manos y mirando fijamente 1664 XXVII | aunque no de gravedad. Cruzáronse cartas amistosas entre él 1665 VII | los sordo - mudos, y al cruzarse su mirada con la de aquel 1666 XII | el pensamiento de Garrido cruzó una idea que no quiso expresar. 1667 XII | y dignidad que tan bien cuadraba a su figura, y que con tanto 1668 XXVI | venga usted cuando bien le cuadre, caballero Díaz. Y sabe 1669 XVIII | sobran muchas, y no con cuálas quedarme... Y lo mismo le 1670 | cuanta 1671 | Cuántas 1672 XIII | le dijo a la tercera o cuarta vez que la encontró en semejante 1673 VIII | escondidas del abuelo, en un cuartucho alto de la casa, que este 1674 XIII | contorsiones, sólo pudo cubrir la tela de informes manchas; 1675 XII | quitó el gorro con que solía cubrirla por las noches. Estaba guapo, 1676 VII | y otros. Gestos, muecas, cucamonas mil. Los ciegos, no pudiendo 1677 XXVII | se pensaba, metiendo su cucharada en el coloquio, que versó 1678 XII | busca de Saturna, y entre cuchicheos y lágrimas dio sus órdenes, 1679 XXV | la mesa con el mango del cuchillo - Lo tengo más grande que 1680 VIII | un ventanón por donde se cuela toda la luz del cielo, las 1681 XXI | de esperanzas, que se me cuelan en el alma cuando menos 1682 XII | Con que vamos a ver... cuéntame tu idilio...». ~ - No tengo 1683 XV | proyectos de fuga; y de otro cuentecillo chusco que Horacio sabía, 1684 XXVI | a charlar, a distraerla. Cuéntele usted cosas de aquel hermoso 1685 V | quítese usted de ahí! ¿Dramas, cuentos y libros para reírse o llorar? 1686 XIX | tengo celos. Súbete a los cuernos de la luna, pues bien puedes 1687 VI | unas sillas cojas con el cuero desgarrado y sucio. La cama 1688 XIII | propiamente. Y las mujeres en cueros que tiene en el estudio 1689 VIII | lienzo, cabezas sin cuerpo, cuerpos descabezados, talles de 1690 XXVI | remedio tengo?... ~ - Todo es cuestión de costumbre. Claro que 1691 IX | quiere como a tal, y me cuida y me agasaja. También ella 1692 IX | sueltan del yugo, no se cuidan más que de reposar, mirando 1693 XXIX | religiosa, empleábalo en cuidar las seis gallinas y el arrogante 1694 IX | salvó, hízome hombre. Sin cuidarme de intervenir en los asuntos 1695 IX | bronca en su casa, y sin cuidarse de Saturna, que los esperaba, 1696 XV | bazar, di un duro y no me cuidé de recoger la vuelta. Cuando 1697 XV | acordó de Leopardi ni se cuidó de que il nulla creciera 1698 XXIX | una nueva afición: el arte culinario en su rama importante de 1699 XI | debo parecerte ya menos culpable, porque no soy adúltera; 1700 XXV | arranque lavo todas mis culpas y merezco que Dios me tenga 1701 IV | amor pueden ser. D. Lope le cultivaba con esmero la imaginación, 1702 XIII | es locura poseer un arte, cultivarlo y vivir de él? ¿Tan poco 1703 IX | manera. Como de niño no cultivé el dibujo, costábame Dios 1704 IV | de su deshonra, y cuando cumplía los veintidós años. Hasta 1705 VIII | un ay. El día antes había cumplido noventa años. ~ 1706 XXV | Después de los saludos y cumplidos de ordenanza, mostró el 1707 XXIX | algún tiempo, cuando se cumplieron cinco años de la enfermedad 1708 XXI | Me da por pensar que se cumplirán mis deseos, que seré actriz 1709 X | con qué gusto me lanzo a cumplirla. Suframos un poquitín, seamos 1710 XVII | condiciones locales para cumplirse. La suavidad del clima le 1711 VIII | China) hasta los doce; cuneado por las olas del mar, transportado 1712 I | catadura militar de antiguo cuño, algo así como una reminiscencia 1713 VII | noes muy habilidosos, con cuquería... Pero yo no puedo ser 1714 XXIII | piel del muñón, y hecha la cura antiséptica con esmero prolijo, 1715 XXIV | seguridades de completa curación, y se felicitaron del éxito 1716 XXII | sucesor era de los que todo lo curan con sanguijuelas, y esta 1717 XXII | el cuento de que cierta curandera, establecida en Tetuán, 1718 XIX | curo?... porque esto se curará, y no cojearé, o cojearé 1719 XVII | paz campestre; que aquí te curarás de las locas efervescencias 1720 XXIII | asegurole Miquis que confiaba en curarla completa y radicalmente, 1721 II | altares y andan siempre entre curas. A estos no los podía ver 1722 VIII | primerito era que Horacio se curase de aquella estúpida chiquillada 1723 XIX | Dios y a la Virgen que me curen pronto. No he sido tan mala 1724 II | como organismos humanos. La curia le repugnaba; los ínfimos 1725 VIII | ya escrita. Como soy tan curiosa, quise saber si vivía en 1726 XXV | primera vez, un ejemplar curiosísimo de la fauna social más desarrollada, 1727 XIX | triste, pienso más en ti... Curiosón, todo lo quieres saber. 1728 IX | Florencia y Roma, el arte me curó de aquel afán diabólico, 1729 XIX | ay, ay! Tu Restituta, tu Curra de Rímini está cojita. No 1730 XXIII(5)| Sin cursiva en el original (N. del E.)] ~ 1731 IV | pasiones; pero que con el curso de la civilización perdieron 1732 XXV | cosas. Yo soy muy viejo, muy curtido, y no rectificarme a 1733 IX | cristales de hielo. Las curvas del suelo desnudo, perdiéndose 1734 VII | tranquilidad de su conciencia dábale valor contra el tirano, 1735 XI | veo...! Y cuando te quise, dábanme ganas de matarme, porque 1736 XXIV | que pronto la cojita sería dada de alta. Coincidió con esto 1737 V | a la larga destruyan. ~«¡Dale! No piense cosas tristes - 1738 XII | panoplias, los retratos de damas hermosas... y tú sin acabar 1739 VI | monumental; pero las cortinas de damasco azul no podían ya con más 1740 XV | tabardillo. Dame esos morros, dámelos o te estrangulo ahora mismo. ~ - ¡ 1741 XXIV | carta y le puso el sello, dándola a Saturna, que, al tomarla, 1742 X | en desafiar la eternidad, dándose garantías de fe inalterable 1743 IX | comunicaban las impresiones, dándoselas y quitándoselas como si 1744 XI | hijos. En fin, es hombre muy dañino, porque además tira las 1745 X | cuantas fieras y animales dañinos existen en la creación. 1746 XV | aun en la misma Italia. Dante era su única pasión literaria. 1747 XX | No quiero hacer a ese danzante el honor de preocuparme 1748 XIV | la casa en una escuela de danzantes. La verdad es que si pinto 1749 XIX | mollera la divina luz; tú darás que hacer a la fama y asombrarás 1750 XV | conducirás? (cantando.) La ci darem la mano... que no hay 1751 VII | gusta ese hombre! No qué daría por que se atreviera... 1752 IX | Felipe, me entretenía en darles la intención de formas humanas. 1753 XIX | destripaterrones, moro de los dátiles, albricias! Ya no me duele. 1754 XIII | puñetazo sobre la mesa: «Otro dato. El tal es pintor». ~Pero 1755 XII | y las limitaciones que deba tener tu libertad tú misma 1756 VIII | entrevista en la calle, debajito de un farol, entrevista 1757 X | la abnegación y el dolor debemos estar preparados siempre. 1758 II | estima como virtud lo que es deber de los más elementales. 1759 XXVI | para con Tristana ciertos deberes que cumplir. Es huérfana. 1760 IX | al nivel de los que a su debido tiempo empezaron. ~»De Roma 1761 X | humanizándola con lo que divinizarla debiera, ensanchando por la margen 1762 IX | Estaba tan turbado, que debiste de encontrarme ridículo. 1763 XIII | melancolías, el pobre galán decadente exclamaba, dando un puñetazo 1764 XII | ocurría. ¡Ay, cuánto he decaído desde entonces! De escalón 1765 IV | gracia, que los artículos del Decálogo que tratan de toda la pecata1 1766 II | Antonio; somos demasiado decentes para andar en estos enjuagues, 1767 XIX | no valen dos ochavos! No decías eso cuando nos conocimos, 1768 XIX | siempre más, sobre todo si te decides a ser grande hombre. Hazme 1769 XII | Lope, al verla salir en tan decidida y arrogante actitud, se 1770 XV | cosas grandes; pero que decididamente no sirvo para las pequeñas. ~ 1771 VII | coche, el desconocido se decidiría a romper el silencio la 1772 XI | la comida, D. Lope estuvo decidor, y echaba chafalditas a 1773 XXIV | rayaban en mimo. Por fin, al décimo día, Miquis declaró muy 1774 XIX | callándolas sin dejar de decirlas. Pues entérate, aguza el 1775 XXII | entere... Pero habrá que decírselo... Yo me encargo... Saturna, 1776 XXVI | Queriendo obtener una declaración categórica, y viendo que 1777 XX | Trémula, recelosa deque tales declaraciones fueran astuto ardid para 1778 IV | escarmiento a los muchos que, sin declararse sectarios suyos, vienen 1779 IX | nosotros. Te reconocí mía y me declaraste tuyo. Esto es vivir; lo 1780 XII | otra cosa no te gusta, me declaro padre, porque como padre 1781 XXIV | fin, al décimo día, Miquis declaró muy satisfecho que la cicatrización 1782 XV | cartón, y telas de casullas decoraban las paredes, entre retratos 1783 X | variar el escenario y la decoración, llevaba un coche las más 1784 XXV | que bien podría llamarse decorativa. Hallábase dispuesto el 1785 XI | a incomprensibles fajas decorativas. Puso fin en su cara exangüe 1786 XIX | Restitute, no puede nombrar decorosamente, delante de un hombre, otras 1787 VII | náufrago que adopte posturas decorosas al asirse a la tabla. Voces 1788 XXV | como esta visita. No, no es decoroso que ande el novio buscándome 1789 XVIII | sepas de memoria las Falsas Decretales y la Tabla de logaritmos, 1790 VI | con su cara de hereje, decretó al fin la absoluta supresión 1791 XIX | etcétera...! En fin, que los decretos del Altísimo me traen muy 1792 XX | monserga de las tijeras y el dedalito, de la echadura de huevos, 1793 XXVIII | que acortaba las horas dedicadas al arte músico para aumentar 1794 XXIII | que habría hecho mal en dedicarme a la escena. ¡Uf!, arte 1795 XXI | sentido muy aliviada, y me dedico a pensar en ti. ¡Qué bueno 1796 XVIII | el Glosario, y conoce al dedillo el texto de todos los dramas 1797 IX | de doctorarme de hombre, dediqueme al estudio; copiaba, atacando 1798 XVIII | mi tierra te chuparías el dedo; no, el deíto ese de San 1799 XV | algo más que observo en mí, deduzco... ¿En qué piensas? ¿Verdad 1800 XX | La querré como hija, la defenderé contra todos, contra las 1801 VI | exquisito esmero con que ella defendía su ajuar de la descomposición 1802 IV | más amparo no cabe. Bien defendida la tengo de todo peligro; 1803 XII | peor - replicó D. Lope, defendiéndose como pudo - . Lo bueno, 1804 XVI | todo se le volvía imaginar defensas contra el frío, en la casa 1805 IV | sugería tímidamente medios defensivos que emplear no supo, le 1806 IX | mayor suplicio me causaba la deficiencia de mi educación artística. 1807 XII | te asombres de que yo me defienda. Nadie me ha puesto la ceniza 1808 XII | sus denegaciones. ~«Bueno, defiéndete como puedas - prosiguió ./. 1809 XXVII | por fenecida y rematada definitivamente aquella novela, que sin 1810 IV | de desilusión, sin que el degenerado galanteador, con todo su 1811 XXIV | soporto tanta vergüenza y degradación. Me pegaría un tiro y en 1812 XXIX | escritura pública las dos dehesas de Arjonilla, con lo cual 1813 XVIII | chuparías el dedo; no, el deíto ese de San Juan te lo chuparía 1814 XVII | mundo por suyo, y no nos han dejado a nosotras más que las veredas 1815 XIV | que no. ~ - Digo que sí. Déjalo, tonta. ¿Y por qué se ha 1816 XVII | que llenan los labios y dejan vacío el corazón. Ven, y 1817 XXV | propio. Lo que hay es que, dejándole a usted pensar lo que guste, 1818 XII | de dormir si me acuesto dejándote disgustada... Con que vamos 1819 XXII | lo que hablas... Lárgate, déjanos». ~Y volviéndose al médico, 1820 XXIV | muy descansadita. Si me dejaran, ahora mismo me echaría ./. 1821 XIII | muérete de envidia!, dejarían tamañitos a los tuyos... ¡ 1822 XXI | cerraba la puerta para no dejarlas salir. No te asombres; no 1823 XVI | sobrino que bien podría irse y dejarle, pues nadie se lo comería. ~«¡ 1824 XXI | me toma o se me deja. No, dejarme, no; te retengo, te amarro, 1825 VIII | sufrirle. Dos de las hijas se dejaron robar, y las otras se casaron 1826 X | sí, sí, con tal que me dejase en paz... Dios mío, inspírale 1827 XIX | patético! No vaciles, y déjate de gallinas y vulgaridades 1828 X | Dios mío, inspírale que me deje en paz, y yo le perdonaré, 1829 XXIV | tenemos ahí!... No sea bobo, déjeme y le traigo...». ~Y con 1830 XVII | sosos que tocan el arpa. Déjenme a mí de arpas y acordeones, 1831 XXVI | música. ~ - Don Lope... déjese de distingos. ~ - A ese 1832 XXIV | escribiré... yo sola». ~Dejola D. Lope un momento, y escribió 1833 XVI | hastiara de Tristana, o tuviese dejos amargos de las dulzuras 1834 XV | babuchas de odalisca y delantales de campesina romana. Máscaras 1835 VII | en pie en la plataforma delantera. Tristana sentía tal sofocación 1836 IX | y esta lo escuchaba con deleite, confirmándose en la creencia 1837 XIX | dramas de pasión, las más delicadas comedias de gracia y coquetería. ¿ 1838 XVI | comerán...! Tú andas también delicadillo. No me voy, no me separo 1839 XVI | Por añadidura, estaba muy delicadita del pecho, y en cuanto entraba 1840 XXII | no sentir dolor... ¡qué delicia, qué gusto!». Echose a llorar, 1841 X | aspiraban con el aire las delicias de la soledad y plácida 1842 XIII | prendó más de aquel arte delicioso, que le parecía fácil en 1843 XXIX | el patinillo tenía. ¡Qué deliciosos instantes! ¡Qué grata emoción... 1844 XIII | peregrino desenfado entre delirantes ternuras, y, vencidos del 1845 XV | inmutable al través de los delirios o tempestades que en él 1846 XXII | asaltado de una especie de demencia al oír esto, y dando saltos 1847 XXII | asustadísima, a ver qué demonches le pasaba a su amo. ~«Vete 1848 XXV | extinguió. Pero, en fin, demos de barato que el pintamonas 1849 XII | de que aprendieras, por demostración experimental, lo que va 1850 X | subir con él al estudio, demostrándole la comodidad y reserva que 1851 II | pies del plato, queriendo demostrar carácter y conciencia de 1852 XV | Eh!, sella el labio... Denantes que del sol la crencha rubia... ¡ 1853 XXIV | No parecía la misma, y denegaba su propio ser; ni una vez 1854 XII | aquella mirada, y repitió sus denegaciones. ~«Bueno, defiéndete como 1855 XXVI | con franqueza, paréceme denigrante para mí... a menos que usted 1856 VI | alquimia que lo consintiese. La dentadura se le conservaba bien en 1857 IX | que el hombre que le había deparado el Cielo era una excepción 1858 XVII | horrendo. ~»Aspiro a no depender de nadie, ni del hombre 1859 II | digna de remar en galeras. Deploraba que en nuestra edad de más 1860 IV | con limitaciones o paradas deplorables. Era que D. Lope, por añejo 1861 IV | abominaban de tales ideas, deplorando con toda el alma que la 1862 XV | tremendísimas, veía yo un plan depravado para encenderme la imaginación. 1863 XXVII | Tristana escribía las suyas deprisa y corriendo, sin poner en 1864 XX | Trémula, recelosa deque tales declaraciones fueran 1865 XX | el recibimiento, se fue derechito al cuarto de su esclava. ¡ 1866 XIV | la Naturaleza me da más derechos que a ti... Y se llamará 1867 XXIII | contento que de ella se derivaba, pues no era la ocasión 1868 IV | desaparecido las causas. La derogación de aquellos trasnochados 1869 IV | necesidad la sociedad misma, derogando de hecho lo que sus directores 1870 IV | disparates de D. Lope, y derogaran los articulitos o mandamientos 1871 XVIII | beleño por mis venas se derrama... Vamos, palurdo, confiesa 1872 IX | como si el azul purísimo se derramase sobre cristales de hielo. 1873 XI | deshonra. Lágrimas sin fin derramó aquella tarde; pero nada 1874 XVII | a comer a mi mano, o en derredor de mí, hablándome con sus 1875 XVI | retirarse de noche a su casa, se derrumbaba en el seno tenebroso de 1876 XVI | aunque no muy vieja, y derrumbada por los pesares que habían 1877 VI | el pobre señor, pues al derrumbarse tan lastimosamente en lo 1878 II | Pecho a la desgracia, y no des a esto el valor de un acto 1879 XXIV | hecho Dios y qué... qué desabridas son tantas perfecciones!... 1880 IV | afecto reposado y un tanto desabrido. Conviene advertir que ni 1881 X | prometerse más amor, en desafiar la eternidad, dándose garantías 1882 XIX | decirle mil ternezas, te desagrada, ¿verdad? Ni tiene maldita 1883 VIII | encuentras en mí algo que te desagrade, hazme la caridad de ocultarme 1884 XII | fuerte. ~ - Bueno, hija, desahógate, dime cuantas picardías 1885 XVI | el camino, respiraba con desahogo, como jornalero en sábado 1886 XV | entusiasmos locos y sus desalientos o tristezas le enamoraban 1887 VI | de Reluz, y aquel hogar desapacible, frío de afectos, pobre, 1888 XXVI | al terreno de los hechos, desaparece toda la hojarasca y nada 1889 IV | efectos después de haber desaparecido las causas. La derogación 1890 III | a sus gracias naturales, desaparecieron sin dejar rastro en ella. 1891 VII | distancia, apreciar cómo eran. ~Desapareció el individuo, persistiendo 1892 XV | aumentaba la confusión y el desarreglo. Sobre el ancho diván veíanse 1893 XXV | curiosísimo de la fauna social más desarrollada, un carácter que resultaba 1894 I | cualquier contacto de cosa desaseada o impura. De trapillo, zorro 1895 VI | marcado por el sello del desastre, gracias al exquisito esmero 1896 XXI | así quieres llamarla, se desata y brinca como una loca. 1897 IX | Mi vocación artística, ya desatada de aquel freno maldito, 1898 XXII | pronunció estas incongruentes y desatentadas expresiones: ~ - ¡Pobre 1899 XI | caída de la tarde, andas desatinada por esos caminos, buscando 1900 XI | dispuesta a consumar cualquier desatino. Tocábale aquella noche 1901 XV | bola, y te ocasionaré mil desazones. Y fuera de casa, en todo 1902 X | reconocerás que no se me desbanca a mí tan fácilmente... Ven 1903 XX | Cosas malas, vida mía? No desbarres. Tú no te has hecho cargo 1904 XXI | recorriéndolos como corcel desbocado, buscando el imposible fin 1905 V | Dios, siempre que quería desbocarse en el Círculo de Artesanos, 1906 VII | labios y el sentimiento se me desborda... quiero ahogarlo, y me 1907 VIII | cabezas sin cuerpo, cuerpos descabezados, talles de mujer con pechos 1908 VIII | ojos sin niña, manos y pies descalzos... de yeso también... Un 1909 XXIV | Muy bien... Me siento muy descansadita. Si me dejaran, ahora mismo 1910 V | Charlaban trabajando, y en los descansos charlaban más todavía. Refería 1911 VII | fresco picante. Mirole con descaro inocente, regocijada de 1912 XXIII | no me alegro de ella sino descartando el motivo que es la mayor 1913 XXVII | más que para mimar a su descendencia menuda y volverse todo babas 1914 XXIV | mío... yo... Lope Garrido, descender a...! ¡Yo, con mi orgullo, 1915 X | del jeroglífico después de descifrado; recelaba también que el 1916 X | explicar lo inexplicable, descifrar el profundo misterio, y 1917 XXII | Augusto pusiese mala cara. Descolgose la comadre con un pronóstico 1918 XXV | veinticinco o de los treinta años descompone los objetos de un modo gracioso 1919 VI | defendía su ajuar de la descomposición y de la miseria. ~Y si la 1920 XXIV | después, su fisonomía pálida y descompuesta revelaba como un profundo 1921 I | como la hora de un reloj descompuesto, cuyas manecillas se obstinaran 1922 IX | arrojaba sobre ella con un descomunal botafumeiro, no supo responderle. 1923 XXVIII | viejo galán que Tristana se desconcertaba al recibir el jicarazo; 1924 VI | se reparaba. En la salita desconcertada y glacial sólo quedaba, 1925 XXVI | oh!... no - dijo Horacio, desconcertado por el repentino golpe, 1926 XXVI | abrigaba en su interior cierta desconfianza de la realidad de aquel 1927 IV | amor dispone. Temores y desconfianzas le asaltaban; casi casi 1928 XXIX | querencias de pacífico burgués. Desconocía completamente aquel ardiente 1929 XXI | han entrado otras nuevas, desconocidas. Debo yo de tener un ideón, 1930 IX | conservado en mí una inocencia y desconocimiento del mundo impropios de mi 1931 II | pudieran llevar en sí sombra de desconsideración. Lances mil tuvo en su vida, 1932 VII | ningún juego, se apartaban desconsolados. Algunos se permitían sonreír 1933 XXIX | indignación, partió el clérigo muy descorazonado, y no se habló más del asunto. 1934 XXI | voz interior se entretiene describiéndome las perfecciones de tu ser... 1935 XXVII | vivo interés oía esta las descripciones de aquella vida placentera 1936 XII | nuevo y elegante; la cabeza descubierta, pues antes que ella entrara 1937 II | harías tú por mí». Aunque los descubiertos que ponían por los suelos 1938 XXI | Será preciso que yo te descubra a ti mismo? Mírate en mí, 1939 VII | desesperación de la prisionera que descubre un agujerito por donde escaparse? 1940 VIII | ella: «El día en que te descubrí fue el último de un largo 1941 XII | distraída. ~ - Bueno, pues yo lo descubriré. No, no te riño. ¡Si aun 1942 IX | algo más. Meses antes de descubrirte padecí en este Madrid ¡unas 1943 XIV | es que si pinto como tú o descubro otra profesión en que pueda 1944 IV | perjudicó grandemente su descuidada educación, y acabaron de 1945 VII | lazada hecha a mano con descuido. Todo esto lo observó en 1946 XIX | tirano se ha vengado de mis desdenes comunicándome por arte gitanesco 1947 XXVII | su cuerpo, lo que antes desdeñó era ya para ella como risueña 1948 XXV | anciano galán una cortesía desdeñosa, mirando al joven como a 1949 X | niña, luego asentía con su desdeñoso silencio. Un día se atrevió 1950 XIV | fregoteo, eso sí; pero ¡desdichada casa si yo mandara en ella! 1951 XIV | enfades. Me vuelvo atrás, me desdigo... ~La nubecilla pasó, y 1952 XIV | completar la ilusión de tu vida deseabas... ~ - Dilo.~ - No, dilo 1953 VII | desde lejos otra miradita, deseando examinar con ojos de mujer 1954 XVI | esperar y recibir cartas, el desearse recíprocamente, y el contar 1955 XXV | que tolero y me hago el desentendido. Ni le dejes comprender 1956 XXII | mí que nos va a traer el desequilibrio del universo. Creo que hasta 1957 VII | grito de socorro de un alma desesperada... Corta y de provecho fue 1958 XXII | vómitos y malestar general. Desesperado y aturdido, sin la presencia 1959 XIX | se me quitará pronto? Me desespero a ratos, y creo que no es 1960 XX | muchas ganas; pero me siento desfallecido y algo hay que echar al 1961 VI | y unos refunfuños que le desfiguraban más que los hondos surcos 1962 XXIV | Pues no está usted tan desfigurada... vamos». ~ - No digas. 1963 VII | carretera no cesaba el presuroso desfile hacia los merenderos de 1964 XV | mirarla; y ese aire tan desgarbado... uf, no cómo te miro. 1965 XXII | tremenda desgracia que me desgarra el corazón, este corazón 1966 VI | azul no podían ya con más desgarrones. El cuarto de Tristana, 1967 VII | los muditos, todo ojos, se deshacían por echar un par de verónicas. ¡ 1968 XXII | XXII - ~El efecto que estas deshilvanadas y sutiles razones hacían 1969 VIII | nuestros sentimientos se me deshizo entre las manos cuando quise 1970 XI | tus ojos... Soy una mujer deshonrada, pero soy libre. ¿Qué prefieres?... ¿ 1971 XIX | sino que entendiéramos los designios, etcétera...! En fin, que 1972 IX | vivo tono de turquesa, con desiguales toques y transparencias, 1973 XXVIII | profundamente al creerse desilusionada en los días de la vuelta 1974 XXIX | iglesia rezando, él, un tanto desilusionado ya de su afición religiosa, 1975 III | por fuera. Rodeábase de desinfectantes y antisépticos, y hasta 1976 II | diferentes negaciones. Si su desinterés podía considerarse como 1977 XXV | entrañablemente con cariño puro y desinteresado, y ya que no he podido conservarle 1978 III | limpieza. No le bastaba con deslucir los muebles a fuerza de 1979 XXVII | semejante cambio, concluían por desmayar y aburrirse, difiriendo 1980 IV | soberanía no sirven más que para desmedrar la raza, para empobrecer 1981 XX | cuarto de su esclava. ¡Cuán desmejorada la pobrecita con la inacción, 1982 XX | gallardas expresiones que desmentían en un punto el carácter 1983 XXIII | conozco bien, y que no desmereceré nada para ti... No necesitas 1984 IV | Tristana lo sentía, ni había desmerecido hasta el punto de que se 1985 XI | que sus conquistas han ido desmereciendo en importancia según le 1986 XXV | acto de inconsecuencia, que desmiente mi carácter, quizá me rebajaría 1987 VI | en tan gran decadencia, desmintió los hábitos espléndidos 1988 VIII | carne. Créame, tanta cosa desnuda le da a una vergüenza... 1989 IX | hielo. Las curvas del suelo desnudo, perdiéndose y arrastrándose 1990 II | pseudo - caballeresco que su desocupado magín se había forjado, 1991 III | lágrimas, aquel cuadro de desolación, y con expresivos ojos suplicaba 1992 XX | de firme; pero como una desolladura... eso es. Precisamente 1993 XV | estudio. Este ofrecía un desorden encantador, y la portera, 1994 XXIII | convulsiones y una verbosidad desordenada, como de embriaguez alcohólica. « 1995 VII | Las dos mujeres, en su desordenado andar, tropezaron con unos 1996 IV | porque la chica era linda, despabiladilla, de graciosos ademanes, 1997 XXIV | Pues toma... Escribe tú y despáchate a tu gusto (dándole la pluma 1998 XXIII | cuarto el papel, y lo leyó despacio, sorprendido de la serenidad 1999 III | mosca la ponía fuera de sí. Despedía las criadas cada lunes y 2000 XVI | Villadiego. Tierna fue la despedida: se equivocaron, creyéndose 2001 XXII | cambios de tratamiento: despedido Miquis, hubo de llamarle 2002 IV | llanta de una carreta, suele despedir alguna chispa, y la conciencia 2003 XXVI | partir muy tranquila, y al despedirse fijó para la siguiente tarde 2004 IX | tira y afloja, conseguían despegarse, y cada mitad se iba por 2005 V | miraban ya con prevención y despego, efecto de la endiablada 2006 XIX | parece que la neblina se despeja... abro mucho los ojitos 2007 I | nariz de caballete, con su despejada frente y sus ojos vivísimos, 2008 VII | Octubre, con sol picón, cielo despejado, aire quieto; y aunque por 2009 I | en aquella zona, amén del despejo, de la ventilación y de 2010 II | amigos, y hombre que se despepitaba por auxiliar a las personas 2011 XIV | ser cosa nueva en él, que despertaba las emociones más dulces 2012 XXVII | gloria y los laureles no despertaban entusiasmo en su alma. Y 2013 XIII | te quiero, como se me ha despertado la inteligencia, y me veo 2014 XIII | fantasía exuberante de ella, despertáronse en él poderosas energías 2015 IX | el contacto de la vida despertó en mí deseos locos de cobrar


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