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| Benito Pérez Galdós Tristana IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
4031 X | vez ordinario, cominero y métome - en - todo». Al propio 4032 XV | jazemos?~Bien demostraba esta mezcla de lenguaje chocarrero y 4033 VII | sintió sorpresa hondísima, mezclada de turbación, alegría y 4034 XIII | caramba!, ya consiguió mezclar hábilmente dos o tres colores 4035 X | algún contratiempo, una miajita de desgracia. El amor es 4036 XII | o en otras manos que las mías, tu suerte habría sido peor - 4037 XII | Y esto no se pesa y se mide también? ¿Ha de ser todo 4038 XXIV | inferior, para reponer el miembro perdido, y conseguía restaurarlo 4039 XXVII | fugado, escalonando los miembros melódicos con pasmosa habilidad; 4040 V | criada hacían muy buenas migas. Sin la compañía y los agasajos 4041 XXVII | alborozo de cuantos aquel milagro veían. D. Lope estaba verdaderamente 4042 IV | concediéndole una conservación casi milagrosa. Eran sus atractivos personales 4043 IX | cual existimos, y existirán miles de generaciones después 4044 II | contratas de abastecimientos militares y otros honrados tráficos, 4045 XIX | pensar siempre cosas mil, millones más bien, de cosas bonitas 4046 XXVIII | mimado a ella. Ahora ella me mima...». ~En cuanto a Tristana, ¿ 4047 XXVIII | cariño de esa mujer. Yo la he mimado a ella. Ahora ella me mima...». ~ 4048 IV | hombres como él, hijitos mimados de Adán, habían recibido 4049 XXVII | ya no vive más que para mimar a su descendencia menuda 4050 XXVII | patita, exige que se te mime y se te rodee de distracciones 4051 XXIV | sus expresivos ojos y su mímica admirable completó el atrevido 4052 VIII | arrullo, con alguna queja mimosa o petición formulada de 4053 XXVI | Quizás... Estas niñas mimosas y antojadizas suelen tener 4054 XVI | porque el clima de Madrid la minaba rápidamente. Habría tenido 4055 XVIII | vuelvas más marisabidilla que Minerva, y me hables en griego para 4056 V | los destinos. Así anda la Ministración. ~ - Pues yo te digo (con 4057 V | o escribanas, ya que no ministras y senadoras, vamos, podríamos... 4058 VI | disconforme con su caballería. Minucioso y cominero, intervenía en 4059 XXVII | grabado en su espíritu. El minúsculo profesor, hombre muy cristiano, 4060 IV | tratan de toda la pecata1 minuta, fueron un pegote añadido 4061 XVIII | Restituta: ~«Cielín mío, miquina, no te hagas tan sabia. 4062 XXVIII | completamente el arte musical, mirábalo ya con desdén, como cosa 4063 VII | lanzar desde lejos otra miradita, deseando examinar con ojos 4064 XI | pudieron más que sus finos miramientos. Al conocer a Tristana, 4065 XII | resultara indiferente... mirándolo yo como un medio fácil de 4066 IX | bastante hombre, y me recreaba mirándome en aquel espejo, inmundo 4067 XXIV | que le llevase un espejo y mirándose en él se afligió extremadamente. ~« 4068 XV | Pues y esa boca?, da asco mirarla; y ese aire tan desgarbado... 4069 VII | casi casi le hacía daño mirarles. ¡Cuidado que no ver! No 4070 XXV | que pudiese acostumbrase a mirarlos sin tanta emoción; mas no 4071 VII | pues en ambos el verse y el mirarse fueron una acción sola, 4072 XXVI | generosidad y una alteza de miras que le honra mucho, y que 4073 XXI | te descubra a ti mismo? Mírate en mí, que soy tu espejo, 4074 XV | pintamonas. ¡Qué mal gusto tengo! Miren esos ojos... ¡ay qué feos 4075 XXV | se calla; pero eso pasó. Mírese al espejo y verá que ya 4076 VII | soplaba un fresco picante. Mirole con descaro inocente, regocijada 4077 XXVII | capilla en capilla, tocando en misas solemnes, funerales y novenas, 4078 XXV | daba de almorzar al amo una mísera tortilla de patatas y un 4079 VIII | sin orejas, todo con el mismísimo color de nuestra carne. 4080 XIX | inglesa por añadidura, miss Restitute, no puede nombrar 4081 XXI | que bien podría llamarse místico, por lo incorpóreo y puramente 4082 XVIII | horriblemente cargadas de amílico. ¡Mistificador! ~»Noticia fresca. D. Lope, 4083 XIX | decirse. ¿Serás tú mi - mito? ~»Pienso que todo eso que 4084 IX | vida y los placeres de la mocedad, y saboreaba también el 4085 XXVI | contrariadas, y me encuentro un mocetón de color sano y espíritu 4086 XX | bondad risueña: ~ - No, no, mocosa, no te prives de escribir 4087 XXII | Fidias mismo la querría para modelar sus estatuas inmortales... 4088 XV | vistiéndose con los trajes de los modelos, e improvisando monólogos 4089 III | delicada hasta la fotografía moderna en que la verdad suple al 4090 IX | droguería, transformada y modernizada, para venirme acá, donde 4091 VIII | tiranos de la antigüedad o del moderno imperio turco, su abuelo 4092 XXVIII | cuatro o cinco templos, modernos y bonitos, y además la parroquia 4093 XVIII | me echo a mí misma. ¡Qué modesta es la nena! Pues, señor, 4094 XXVII | pasmó de la soltura con que modulaba, enlazando los tonos y añadiendo 4095 XXVII | emoción oyendo a Tristana modular en el órgano acordes de 4096 VII | rechoncho, patizambo, con unos mofletes encendidos y carnosos que 4097 XXIV | que, al tomarla, hizo un mohín de burla. Por la tarde, 4098 XIX | no es nada, nada; pero me molesta. No hablemos de eso... Hay 4099 VII | prosperaba el comercio de molinitos de papel, de banderillas 4100 III | y con el seso le revivió momentáneamente su ser pasado, reconociendo, 4101 XVIII | sabes tú lo que son las mónadas del señor de Leibniz? Tonto, ¿ 4102 X | fácilmente... Ven acá: basta de moñitos. ¡Si creerás que no te quiero 4103 XI | santísima religión. Hasta con monjas y beatas ha tenido amores 4104 XV | San Pablo en Toledo a la monjita?... El mismo año mató en 4105 I | con rosetones blancos, el moño arribita, traspasado con 4106 XV | modelos, e improvisando monólogos o comedias en que ella sola 4107 X | fuera de la perversidad monomaníaca de la persecución de mujeres. 4108 XXVI | me parece bien que usted monopolice la excelsa virtud de amparar 4109 VIII | tiempos, viendo rodar los monótonos días, iguales siempre a 4110 XX | tu temple salirle con la monserga de las tijeras y el dedalito, 4111 XVI | persigue la imagen de mi monstrua serrana, con todo el pesquis 4112 XI | todo: es una combinación monstruosa de cualidades buenas y de 4113 IX | encantados. Los balancines, la montaña rusa, destacaban en medio 4114 V | estorba para eso, como para montar a caballo. Decía mi difunto 4115 VIII | de una tía suya, allá por Monteleón; pero todo el día se lo 4116 IX | Dios ha esparcido sobre el montón, caiga donde cayere. ~»Te 4117 V | cuatro tejuelos y algunos montoncitos de tierra. Era la historia 4118 VI | imponía por su corpulencia monumental; pero las cortinas de damasco 4119 XX | labios se habían vuelto morados; la tristeza y el continuo 4120 XIII | he perdido toda idea de moralidad. ~ - No, por Dios. Yo creo...~ - 4121 XX | Sé que has claudicado moralmente, antes de cojear con tu 4122 XII | caballero, dando una feroz mordida al cigarro de estanco (por 4123 VI | cual si unas a otras se mordieran. El rostro de soldado de 4124 XV | libros revueltos, una manta morellana; en el suelo, las cajas 4125 III | fuera de la casta de Tirso o Moreto. Su niña debía el nombre 4126 XV | tiempo de ayer a hoy! Me moría de ganas de verte... ¿Te 4127 III | reconociendo, cual don Quijote moribundo, los disparates de la época 4128 XVII | encima. No, no, no quiero morirme, no me da la gana. No deseo 4129 XIX | mía, el Embarque de los moriscos expulsados, para el cual 4130 III | alabardas, espingardas de moros y rifles de cristianos, 4131 IX | excepción entre todos los mortales, y su vida lo más peregrino 4132 XIX | para acá; quiero verte; me mortifica horriblemente esto de haber 4133 II | pensamientos mil que la mortificaban y confundían. ~Para la fácil 4134 XVIII | merengue. El reuma sigue mortificándole, pero siempre tiene para 4135 III | rebuscador inteligente. Mosquetes raros y arcabuces roñosos, 4136 I | sus ojos vivísimos, con el mostacho entrecano y la perilla corta, 4137 V | ninguno de los dos había mostrado nunca malditas ganas de 4138 XII | paseé por toda la casa, mostrándote mis pinturas, mis pieles 4139 XIII | choque, la esclava sabría mostrar intenciones de no serlo. 4140 XVI | separarse de su sobrino. Mostrose la de Reluz más compasiva, 4141 XVII | Las velas latinas que lo moteaban, blancas a veces, a veces 4142 XV | o señá Restituta. Estos motes y los terminachos grotescos 4143 IV | surgían a cada instante mil motivos de desilusión, sin que el 4144 XX | siempre. Tanta imbecilidad me movería a risa si no se tratara 4145 XIX | sillón, del cual no puedo moverme. Saturna mantiene el tintero... ¿ 4146 XXI | del ser que tales efectos movía. El Horacio nuevo e intangible 4147 VIII | los infelices galeotes que movían a fuerza de remos las pesadas 4148 III | cuanto cogía por delante, movida de escrúpulos nerviosos 4149 XXIV | Lope salía muy a menudo, movido de la necesidad, que en 4150 XXV | imaginación para verlas animadas, moviendo los labios y fijando en 4151 VII | ser muy elegante en sus movimientos, y la gorra con galón no 4152 XVIII | de haber también buenas mozas? Porque con todo mi marisabidillismo ( 4153 I | este nombre respondía la mozuela bonita, con el gran D. Lope, 4154 XXV | mundo para diversión de las muchachas. Ea, basta de palique; tráeme 4155 | muchísima 4156 | muchísimas 4157 XXIV | fin, ¡oh caprichos de la mudable suerte!, hallándose perplejo 4158 III | trastornaban: la manía de mudarse de casa y la del aseo. Cada 4159 III | imágenes elocuentes, aunque mudas, que significaban mucho 4160 VII | hospicianos, mientras los muditos, todo ojos, se deshacían 4161 XXVIII | esta inocente inclinación, mudose D. Lope desde lo alto del 4162 XI | Infierno, o se irán cuando mueran; hijos... que no se sabe 4163 XVIII | sultán de Marruecos. ~»Te muerdo una oreja. Expresiones a 4164 XIV | quitaba Dios. Porque se mueren todos (con exaltación). ¿ 4165 XVII | cosas tristes: o que tú te mueres, y viene a contármelo D. 4166 XIII | juntos, y mis cuadros... ¡muérete de envidia!, dejarían tamañitos 4167 XV | pintando flores o animales muertos. Llevábanle el almuerzo 4168 XVII | desesperación lúgubre. He aquí la muestra: ~«Caro bene, mio diletto, ¿ 4169 IX | espiritual, noble y pura que mueve el mundo, y por la cual 4170 II | quebrantos en su fortuna. Su muletilla familiar de dar la camisa 4171 XVIII | bacalao y el arroz en sus múltiples aspectos, los pavipollos 4172 IX | otros iguales, forma la multitud, me entristece. Mientras 4173 XXV | por la agudeza y pericia mundana del atildado viejo - . Estoy 4174 XV | graves las unas, frívolas y mundanas las otras; a veces su inteligencia 4175 IV | irreflexión y pasividad muñequil, sin ideas propias, viviendo 4176 XXIV | ángeles del cielo serán unos murguistas...». ~Soltaron ambos la 4177 X | aunque D. Lope enfermase o se muriera. Por las noches, casi siempre 4178 XXVIII | estoy lelo... sí, lelo... Murió en mí el hombre... ha ido 4179 XXII | por allá hasta los mismos muros de Fuencarral, curaba los 4180 III | la verdad suple al arte, museo que era para su historia 4181 XXII | Cortarle la... ¡Oh!, mutilarla horriblemente... ¡Y qué 4182 XI | palideció. Su blancura de nácar tomó azuladas tintas a la 4183 XIII | modo se transfiguraba su nacarado rostro de dama japonesa 4184 VIII | buscando desde antes de nacer - decía la tercera carta 4185 X | Cree que no ha nacido... ni nacerá. Así y todo, tú misma reconocerás 4186 XXIX | de su vida, sintió que le nacían inclinaciones que nunca 4187 XV | él, y en Venecia, Roma y Nápoles se adestró de tal modo, 4188 VII | obsequiaba siempre con alguna naranja, y le llevaba además una 4189 XVIII | Y a propósito, señó Juan naranjero y con zaragüelles, sácame 4190 XIX | patán y de huevero y de naranjista, trabajas en silencio y 4191 XVIII | obscura: ma non posso. Mis naranjos están cargados de azahares, 4192 XXV | que tienes delante de tus narices. Tristana es mujer de mucho 4193 XV | le aborrecí, porque en la narración de sus trapisondas, que 4194 IX | trastienda de mi abuelo... Naturalmente, me cansé; claro. En Florencia 4195 VII | salvación. Es absurdo pedir al náufrago que adopte posturas decorosas 4196 VIII | irredenta; nacido en el mar, navegando los padres desde Fiume a 4197 VIII | fuerza de remos las pesadas naves antiguas. ~ ./. Para más 4198 XVIII | Has comido turrón estas Navidades? Yo tengo aquí almendra 4199 XIX | A veces me parece que la neblina se despeja... abro mucho 4200 XVI | le perdía en un término nebuloso. ~No causaron inquietud 4201 X | sucesivas, en los cercos nebulosos de la inmortalidad, allá 4202 XVIII | venderá él la camisa, si necesario fuese. Ha empezado por traerme 4203 XXI | amarro, pues mis locuras necesitan de tu amor para convertirse 4204 XXVII | toda la música que puedas necesitar. Esto lo acepté: no creí 4205 II | quien tiene la desgracia de necesitarlo. Yo no tengo hijos. Toma 4206 X | sea que después, cuando lo necesite, se empeñe en no venir el 4207 XXII | lo haya comprendido, y no necesitemos... El enfermo suele ver 4208 XXII | llorar, y el bravo D. Lepe necesitó evocar todo su coraje para 4209 XVIII | frágiles que inmoló en el ara nefanda de su liviandad. ¡Vaya una 4210 XI | romper cuanto antes aquellas nefandas relaciones, a lo que contestó 4211 X | cara», si al principio lo negaba la niña, luego asentía con 4212 II | completaba con diferentes negaciones. Si su desinterés podía 4213 VI | empezaban a insubordinarse, negándose a masticar bien, o rompiéndosele 4214 VIII | que le amaba, sí, ¿a qué negarlo?, le había tomado cariño, 4215 XX | Tristana hacía signos negativos de cabeza.) Bueno, pues 4216 XX | vestir se marcaba cierta negligencia, más lastimosa que el bajón 4217 XX | ejercía sobre ella, la cautiva negó, balbuciendo excusas; pero 4218 II | súbito, y no puso la mano en negocio que no resultara de perros. 4219 XVIII | las rosas de mayo fueran negras como mis zapatos. Pues digo 4220 XXIV | viera la señorita! Está más negro que un zapato. Dice que 4221 XVIII | misma. ¡Qué modesta es la nena! Pues, señor, sabrás que 4222 III | delante, movida de escrúpulos nerviosos y de ascos hondísimos, más 4223 XVI | ni aquello tan sobado de nessun maggior dolore... ni los 4224 XVIII | del género masculino o del neutro; una señora alta, huesuda, 4225 XVII | escribo; mi cabeza es un nidal de disparates. ¡Pobre de 4226 XIX | así como envuelto en una niebla, y no puedo precisar las 4227 VII | amanecía Madrid enfundado de nieblas y por las noches la radiación 4228 VIII | anhelaba despertar en su nietecillo la afición al comercio, 4229 II | decoro personal, era tan nimio y de tan quebradiza susceptibilidad, 4230 X | marees y le hagas caso. Mira, niñita, mira que no te lo perdono. 4231 IX | pueblo... Ellos también eran niños. No lejos de aquel lugar 4232 I | que hace reír? De papel nítido era su rostro blanco mate, 4233 IX | servidos ya, para ponerse al nivel de los que a su debido tiempo 4234 XII | adoptando la actitud de nobleza y dignidad que tan bien 4235 VII | ni pizca; era, sí, dócil, noblote y aplicadillo, con aficiones 4236 XXVII | pronto el profesor algunas nociones de armonía, y fue una maravilla 4237 XI | Saturna la que tiene un idilio nocturno por ahí. Tú también lo tienes. 4238 VII | por grados, entre síes y noes muy habilidosos, con cuquería... 4239 XI | Siempre que ante ella le nombraba, decía: «Tu marido aca, 4240 I | retórica; y, en efecto, nombrábanle así algunos amigos maleantes; 4241 V | buen profesor. ~ - No me nombres a tu amo. No espero nada 4242 III | servir constantemente de norma y ejemplo a nuestras realidades 4243 | nosotras 4244 III | desvergonzados, en todas nostalgia de otra vivienda, del carro 4245 XVIII | las palomitas. To be or not to be... All the world a 4246 XXVII | y gradual que apenas se notaba. Empezó por faltar un día, 4247 XXIV | llamada a ser muy pronto una notabilidad, una concertista de primer 4248 XXVII | marcaron de un modo tan notable, Horacio volvió a menudear 4249 I | color, los negros ojos más notables por lo vivarachos y luminosos 4250 XXVIII | viejo tirano, y sin que este notara la gradación, llegó a pasar 4251 XXVII | Otra circunstancia digna de notarse era que jamás hablaban de 4252 VIII | antiguas. ~ ./. Para más noticias, óiganse las que atropelladamente 4253 XXVI | la pierna». ~El estupendo notición de la próxima visita de 4254 XXVII | pronto estas escasearon notoriamente. Al llegar el verano, transcurrían 4255 XVI | de Villajoyosa, ninguna novedad ocurrió. Tan conforme el 4256 XXVII | definitivamente aquella novela, que sin duda les resulta 4257 XV | aventuras en un mes, todas muy novelescas. Debía de ser atrevido el 4258 VIII | día antes había cumplido noventa años. ~ 4259 XXVII | así fue... Una mañana de Noviembre entró D. Lope con cara grave 4260 XI | pegados a un árbol, a una nube, a incomprensibles fajas 4261 XIV | atrás, me desdigo... ~La nubecilla pasó, y pronto fue todo 4262 XXIII | y procurando tragarse el nudo que en la garganta sentía - 4263 | nuestros 4264 I | interior de habitaciones numeradas. La primera vez que tuve 4265 VII | de ir guardando todo el numerario que obtuviera, jamás pudo 4266 IX | de esclavitud, al trazar números sin fin en el escritorio 4267 XVIII | Oigo el canto del gallo, nuncio del nuevo día, y ya el plácido 4268 IX | Oeste, ondulada tira de oasis que ciñe los áridos contornos 4269 XXV | despidieron, prometiéndole Horacio obedecer sus indicaciones y fijando 4270 VII | y ni aun se cuidaba de obedecerle en sus infinitas prohibiciones. 4271 IV | Moisés a la obra de Dios, obedeciendo a razones puramente políticas; 4272 XVIII | Hago lo que me mandas, y te obedezco... hasta donde pueda. Bello 4273 XXVI | no la lograba por ataques oblicuos, embistiole de frente: « 4274 XXVI | le honra mucho, y que me obliga a no incurrir en abuso. ¿ 4275 XXVI | estiman en lo que vale, obligados están a mirar por ella. 4276 XXVI | tiempo, que se me ha borrado, obligándome a inventar otro para mi 4277 II | con base popular, servicio obligatorio, jefes hereditarios, vinculación 4278 III | el pensar discreto y el obrar acertado. Dos manías, entre 4279 XIX | resulta que veo menos, que te obscureces más, que te borras completamente, 4280 XXVII | manifestadas meses antes, se obscurecían y eclipsaban, sin duda por 4281 XV | extinguidos sus ideales en la obscuridad del morir. ~El arte era 4282 II | hasta cierto punto, las obscuridades de su carácter y su conducta. 4283 VII | sirvienta la grata ocupación de obsequiar al hospicianillo, el cual 4284 XXVI | pero no sé yo de nadie que obsequie con lecciones de música. ~ - 4285 XXVI | quedamos en que se acepta el obsequio del organito, pero no lo 4286 VI | panoplias. En el gabinete observábase hacinamiento de cosas que 4287 X | comunicó a la señorita sus observaciones sobre este particular. « 4288 XIII | había tomado una actitud observadora y expectante, mostrándose 4289 VII | barullo aumentó. ~Como en esto observara Saturna que su señorita 4290 XV | todo esto y de algo más que observo en mí, deduzco... ¿En qué 4291 I | descompuesto, cuyas manecillas se obstinaran en no moverse. Se había 4292 IX | que en la aspiración de obtenerlo. Volví a mis tristezas amargas 4293 VII | guardando todo el numerario que obtuviera, jamás pudo conseguir poner 4294 IV | falsificada, que para él, ocasionalmente, a la verdadera se parecía. ~ 4295 XV | No doy pie con bola, y te ocasionaré mil desazones. Y fuera de 4296 IX | Mala de Francia. Al lado de Occidente veían el cielo inflamado, 4297 XIX | y la gloria no valen dos ochavos! No decías eso cuando nos 4298 IX | escorzo de hombre; con los ochos apuntaba un contorno de 4299 I | lastimosas, se pasaba la vida en ociosas y placenteras tertulias 4300 XIII | maldito me ha educado para la ociosidad y para su propio recreo, 4301 II | en sumo grado, y si algún ocioso escribiera su historia, 4302 VIII | manteca, flaco y de color de ocre, el cual, a la calladita, 4303 XXVIII | arrastraba los pies como un octogenario, y la cabeza y manos le 4304 XXVII | trabajillo le costaba al artista ocultar sus lágrimas, avergonzado 4305 XXII | ver el peligro tras ellas oculto, y empezó a creer que Paquita 4306 XI | rompiendo en lágrimas amargas, ocultó el rostro en el pecho de 4307 XXVIII | y constancia con que lo ocupaba, parecía pertenecerle. Las 4308 XXII | los mismos días de esta ocurrencia pasaban en Madrid y en la 4309 V | llegan pocos, porque se le ocurrían cosas tan gitanas como las 4310 XXIV | inquieto y ambicioso; ni se le ocurrieron los donaires y travesuras 4311 XV | bordadas, pelucas, babuchas de odalisca y delantales de campesina 4312 X | pronto de la vista y de las odiosas caricias del D. Juan caduco. « 4313 VIII | poniéndole los grillos odiosos del cálculo aritmético, 4314 XXVI | campechano - , yo... y no se ofenda de mi oficiosidad... tengo 4315 X | nada que al pudor pudiera ofender. Él la comprendía, y como 4316 VII | sorprendida, rechazar, alarmarse, ofenderse y decir que no y qué sé 4317 V | despreciando a quien la ofendía, se daba una de esas satisfacciones 4318 XXIX | ha pasado usted la vida ofendiendo a Dios, y lo más infame, 4319 XIII | averiguaciones directas, por creerlas ofensivas a su decoro e impropias 4320 XIII | horas sería yo una buena oficiala, y quizás maestra. Pero 4321 XXVI | y no se ofenda de mi oficiosidad... tengo para con Tristana 4322 XX | esta. De fijo que le ha ofrecido casarse, y ella se lo cree... 4323 XXVII | acogió mal la niña este ofrecimiento, que se hizo efectivo dos 4324 XII | puñado de ternuras que te ofrezca cualquier mocoso insípido... 4325 XVI | Hoy estoy más tranquila; oí misa, recé mucho. He comprendido 4326 VIII | Para más noticias, óiganse las que atropelladamente 4327 XIV | brumosa, se asustó Díaz de oírla expresarse en estos términos: « 4328 XXII | llamadas hierbas callejeras. Oírlo D. Lope y mandar que viniera 4329 XIII | asustado un poquitín al oírme lo último que te he dicho. 4330 XXII | buen caballero debieron oírse en el cuarto de Tristana, 4331 XIX | despeja... abro mucho los ojitos de la imaginación, y me 4332 VIII | los doce; cuneado por las olas del mar, transportado de 4333 XV | contestó perdiose en la oleada de ternezas que vino después, 4334 IX | quieren remedar un manso oleaje, les repetían aquel más, 4335 XXIII | líquido en un pañuelo, y olerlo, para conseguir que los 4336 XXIII | sepulcro que a manzanas olía. ~ 4337 IX | aquella tienda asquerosa y mal oliente. A mí me tocaba una quinta 4338 XVII | bíblica hermosura, y un olivar de austero color, con ejemplares 4339 X | cuarto de escarola, ni se olvida del respeto que, como caballero, 4340 XXI | últimas cartas, ya Tristana olvidaba el vocabulario de que solían 4341 VIII | abrigo corto, de bracete, olvidados del mundo y de sus fatigas 4342 V | el colegio, y ya las voy olvidando. ¡Qué gusto hablar inglés, 4343 XV | tiranía del abuelo se le olvidaron algunos giros, la raíz de 4344 XXVIII | tiempo, que Tristana llegó a olvidarse del primer aspecto de su 4345 XVIII | en que yo vivo! Hasta te olvidas de nuestro vocabulario, 4346 XII | pensamiento le dijo: «No olvides que casi toda mi fortuna 4347 XI | aquella tarde; pero nada omitió su sinceridad, su noble 4348 XVI | moverse y picarse con leve ondulación, y luego fue el crecer, 4349 IX | el canalillo del Oeste, ondulada tira de oasis que ciñe los 4350 XX | cerco de transparencias opalinas. ~«¿Qué tal, mona? - le 4351 I | dominaban estas o las otras opiniones sobre punto tan importante; 4352 XXVI | repetirlas todos los días». ~Opinó la inválida en conformidad 4353 XXI | eso...! Mi piernecita se opondría. Y también voy creyendo 4354 XXIX | señorita no tuvo nada que oponer al absurdo proyecto. Lo 4355 XXI | rábanos y calabazas. No te opongas a mi deseo, no desvanezcas 4356 VIII | se encargaría de casarle oportunamente, esto es, de proporcionarle 4357 XII | viejo para soportar ciertos oprobios, muchacha... Con que no 4358 XVIII | Expresiones a las palomitas. To be or not to be... All the world 4359 V | rompiendo, no podía ser orador ni político. ~ - ¡Ay, qué 4360 VIII | a la Argelia; criado en Orán hasta los cinco años, en 4361 VIII | decoro con que el mundo ordena que se encapuchen nuestros 4362 XXV | los saludos y cumplidos de ordenanza, mostró el anciano galán 4363 XXVI | plasmante. Parecíale tosca y ordinaria la figura, la cara sin expresión 4364 X | adiós caballería, y otra vez ordinario, cominero y métome - en - 4365 II | Estado y de la Justicia, como organismos humanos. La curia le repugnaba; 4366 II | opinaba que se le diera una organización religiosa y militar, como 4367 II | qué demonio!, la hubiera organizado de otra manera, con facultades 4368 I | que aquellos inspirados orientales representan lo divino y 4369 I | labios un tanto gruesos, orondos, reventando de sangre, cual 4370 XV | suelo). Diverse lingue, orribile favelle... parole di dolore, 4371 V | de Gramática y hasta de Ortografía. Pero ideas, lo que llamamos 4372 XV | marido mismo, más celoso que Otelo, le llevaba... Pero si me 4373 XXVII | después, a la entrada del otoño, cayó Díaz enfermo, aunque 4374 XXI | soy... como la carne de oveja: se me toma o se me deja. 4375 XX | sopa boba, criaturitas, ovillito de algodón, brasero, camillita 4376 XVI | Trini se sentó, hecha un ovillo, frente a la butaca en que 4377 XII | entrarás en razón. A mí, óyelo bien, nadie en el mundo 4378 XXVII | Horacio disimular su emoción oyendo a Tristana modular en el 4379 XXVII | al colmo de la admiración oyéndola improvisar con gallardo 4380 XV | ratos como por juego, y oyéndole leer a él, a las dos semanas 4381 XVII | transmitirte. Convendría que tú lo oyeras y te enteraras por ti misma». ~ 4382 I | hubo en la vecindad que la oyeron decir papá, como las muñecas 4383 XIX | escucha. ¡Ay, ay, ay! ¿No oyes cómo se queja tu Beatricita? ¿ 4384 XXIX | orden moral: conferenciaron; oyole D. Lope con indignación, 4385 VI | de madera con columnas y pabellón airoso, imponía por su corpulencia 4386 XV | robó del convento de San Pablo en Toledo a la monjita?... 4387 IX | los troncos; el asno, que pacía con grave mesura; el ligero 4388 XIX | endiablada enfermedad que padece. Hace dos días, al levantarme 4389 XXIII | alegre?... Sí, porque ya no padeceré más. Dios me alienta, me 4390 VIII | quince años en Alicante, padeciendo bajo su férreo despotismo 4391 II | y como toda vanidad se paga, como el lujo de los buenos 4392 III | más negra fue que, para pagar médico, botica y entierro, 4393 X | dos torres, que parecen pagodas, del colegio de los jesuitas, 4394 XIII | Pues yo pensé que pintaba paisajes. ~ - También... y caballerías... 4395 XVI | carta del jueves, la de las pajaritas, la de los éxtasis... inteligenti 4396 XIX | cabeza, como revolotean los pajaritos alrededor del árbol antes 4397 XV | día entra en casa, y el pájaro voló... Ahi Pisa, vituperio 4398 XVIII | que parece una jaula de pájaros. Llámase doña Malvina, y 4399 XI | como D. Juan Tenorio. En palacios y cabañas se coló, y no 4400 VIII | pintura en tubos, pinceles, paletas y todo el material de aquel 4401 XXI | nerviosa epístola. ~Amor mío, paletito mío, mio diletto, sigo mal; 4402 XX | ni sombra de sí misma. Su palidez a nada puede compararse; 4403 XVI | descanso moral, el placer pálido de no sentir emociones fuertes. 4404 XIV | caso. Otra vez, coges un palito y me pegas. Considera esto 4405 XXVII | un bonito andar con estos palitroques. Siempre seré como las mujeres 4406 XVIII | lo que has comprado es la palmatoria de marfil de la suegra del... 4407 XVII | propietario un grupo de palmeras gallardas, de bíblica hermosura, 4408 VII | desconocido no distaban un palmo el uno del otro, se apartó 4409 XV | extranjero, al extranjero (palmoteando). Yo quiero que tú y yo 4410 XXI | Debo yo de tener un ideón, palomo ladrón, que al salir por 4411 XXIV | el correr de la sangre, palpando mentalmente sus músculos 4412 XXIII | del corazón a los labios, palpitaba una satisfacción de amor 4413 XVIII | venas se derrama... Vamos, palurdo, confiesa que te ha hecho 4414 XVI | No conoces tú bien a tu Panchita de Rímini, que no se asusta 4415 XI | del cocido, como el más pánfilo burgués; del modesto principio, 4416 XI | tintas a la luz del velón con pantalla que alumbraba el gabinete. 4417 V | Siempre se encuentran unos pantalones para todo, inclusive para 4418 VII | del que las tiene), con el pañuelito de naranjas, cacahuetes, 4419 XIX | entiendo. Verdad que somos unos papanatas. ¡No faltaba más sino que 4420 XXVI | consuelo para mí acompañar a mi Paquilla de Rímini en aquel trance, 4421 X | profundo misterio, y al fin paraban en lo de siempre, en exigirse 4422 IV | funciona con limitaciones o paradas deplorables. Era que D. 4423 XVIII | van las memorias de este páramo en que yo vivo! Hasta te 4424 XXIX | plantar un arbolito, no parando hasta lograr su deseo, hasta 4425 VII | y él la miraba también, parándose a discreta distancia. «Parece 4426 VIII | padre a los trece, yendo a parar después a poder de su abuelo 4427 XIX | preparando con estudios parciales el gran cuadro que era tu 4428 XXI | divinidad. Si lo supiera, sería parco en recetar calmantes, menos 4429 X | las sombrías espesuras del Pardo, con su suelo de hojas metálicas 4430 XXV | que llegara el caso de no parecerse uno a sí mismo... En fin, 4431 XI | En rigor de verdad, debo parecerte ya menos culpable, porque 4432 XXVI | facultad creadora y plasmante. Parecíale tosca y ordinaria la figura, 4433 IX | psicologías más enrevesadas parecíanme tan claras como las cuatro 4434 XXI | Horacio nuevo e intangible parecíase un poco al verdadero, pero 4435 XV | hora, y como su amada no pareciera, se impacientó, y para entretenerse 4436 VIII | sillas o clavadas en la pared, pinturas cortas, enteras 4437 XVI | la casa, doña Trini, la parentela. Pidió auxilio al arte, 4438 XXIV | visto a alguno que se le parezca». ~ - ¡Señorita, cómo había 4439 XXIX | costumbres, veían en su egregio pariente un monstruo, más bien un 4440 III | sabía de memoria largos parlamentos de D. Gil de las Calzas 4441 V | poder entender todo lo que parlan los extranjeros. Bien podría 4442 XV | lingue, orribile favelle... parole di dolore, accenti d'ira... 4443 VI | las dos mujeres, echaba un parrafito con ellas, corto con Saturna, 4444 XXVIII | modernos y bonitos, y además la parroquia de Chamberí. Y el cambio 4445 IX | sonaba rumor pendencioso de parroquianos retrasados. Entre aquellos 4446 XIX | si ando. Ese Miquis, que parta un rayo, me ha mandado no 4447 XXIX | de contento, y Tristana participaba de su alborozo. Por aquellos 4448 IX | finquitas rústicas y la participación correspondiente en la droguería, 4449 IX | de un más allá. Tristana, particularmente, era insaciable en el continuo 4450 VIII | pinturas cortas, enteras o partidas, vamos a decir, sin acabar, 4451 XII | ánimo, porque no ignoraba el partido que el muy taimado sacaría 4452 VII | hacia Cuatro Caminos al Partidor, al Canalillo o hacia las 4453 XV | como medida preventiva, te partiera en dos pedazos, o convirtiera 4454 XXIX | D. Lope con indignación, partió el clérigo muy descorazonado, 4455 XXVIII | valía. Las horas de la tarde pasábalas en la iglesia de las Siervas, 4456 IX | de su sosería y ridiculez pasadas. Llegue a creer que si no 4457 XIX | que esta cojerilla es cosa pasajera. Vente para acá; quiero 4458 X | Horacio con gracejo - . Nos pasamos ya de angelicales, alma 4459 VIII | muchacho!... Y su edad no pasaría seguramente de los veinticinco, 4460 X | pararrayos, según Saturna, podría pasarle; es decir, no lo barruntaba, 4461 IX | fin, algo aprendí. Un año pasé en Roma entregado en cuerpo 4462 X | Abroñigal. Dejando el coche, paseaban a pie largo trecho por los 4463 IX | sedientos. Algunas tardes, paseando junto el canalillo del Oeste, 4464 XXVII | carrito de mano para que paseara, y no acogió mal la niña 4465 XII | te cogí en brazos, y te paseé por toda la casa, mostrándote 4466 X | al inefable goce de sus paseítos con el hombre que amaba. ~ 4467 VI | esfuerzos para la calle, paseos y casino. ~Comúnmente, si 4468 XXIV | garbosamente, con aquel pasito ligero que la llevaba en 4469 XV | accresce cuando sintió los pasitos que anhelaba oír; y ya no 4470 XX | voy para no estorbarte. ~Pasmada oyó Tristana las gallardas 4471 II | consumos, así como a los pasmarotes que llaman de Orden público, 4472 XVII | guardar más tiempo el secreto. Pásmate, chiquilla; no puso mala 4473 XXVII | gallardo atrevimiento, y se pasmó de la soltura con que modulaba, 4474 XXIX | enseñole dos o tres tipos de pasteles, y los hacía tan bien, tan 4475 IX | que dentro del pecho le pataleaba la emoción, como un ser 4476 XIX | engañas: echándotelas de patán y de huevero y de naranjista, 4477 III | envejecer no fue tan rápido y patente que le quitara a D. Lope 4478 XXVII | entrevista. Interrogada paternalmente por el astuto viejo, Tristana 4479 XIX | histórico profundamente humano y patético! No vaciles, y déjate de 4480 XVI | hallaban como condenados al patíbulo. Horacio, la verdad, no 4481 IX | rodeados de banquillos paticojos y de rústicas mesas, esperábales 4482 XXIX | arrogante gallo que en el patinillo tenía. ¡Qué deliciosos instantes! ¡ 4483 XXIII | de arrancarle una de las patitas? Te conozco bien, y sé que 4484 V | término un charco y dos patitos, dio mi papá mil pesetas. 4485 VII | madre, y era rechoncho, patizambo, con unos mofletes encendidos 4486 XXV | Pero no salga con alguna patochada. ¡Vaya, que si le da por 4487 II | que allá se quedan para la patulea del siglo». Como consuelo, 4488 XVI | los éxtasis... inteligenti pauca. Cuando Dios te echó al 4489 XII | alta voz, después de una pausa, en la cual juzgó y pesó 4490 XI | aquella noche, y daba cuenta pausadamente de los garbanzos del cocido, 4491 XVIII | múltiples aspectos, los pavipollos y los salmonetes con piñones. 4492 XXVII | para mecerse en el seno pavoroso de una idealidad dulcísima. 4493 IV | redondez de esta tierra pecadora. ~Contento estaba el caballero 4494 XIX | jovenzuela que empiezo a pecar, que apenas... y esto con 4495 IV(1) | el original, en vez de «peccata». (N. del E.)] ~ 4496 VIII | descabezados, talles de mujer con pechos inclusive, hombres peludos, 4497 X | algún alivio en sus ahogos pecuniarios, porque cesaron sus murrias 4498 XXI | que vales, ni que eres el pedacito más selecto de la divinidad. 4499 I | faltaba; los dientes, menudos, pedacitos de cuajado cristal; castaño 4500 XXIV | solo pie para mover los pedales. Aguardando con febril impaciencia 4501 XIX | señó Juan, hombre rústico y pedestre, destripaterrones, moro 4502 XV | medias... ~ - Pégame, hombre, pega... rómpeme una costilla. ¡ 4503 XIX | mío. Es que D. Lope me ha pegado su reuma. Hombre, no te 4504 XI | parecen cadáveres risueños pegados a un árbol, a una nube, 4505 XV | las cosas a medias... ~ - Pégame, hombre, pega... rómpeme 4506 XIX | asustes; D. Lope no puede pegarme nada, porque... ya sabes... 4507 VI | olfato... que no es posible pegármela, no es posible». ~ 4508 VII | cuerda de presos. Unos se pegaron a las madres, que les habían 4509 XIV | vez, coges un palito y me pegas. Considera esto como una 4510 III | nadie, temerosa de que le pegasen herpetismo o pústulas repugnantes. 4511 II | decirlo. Cierto que no se pegó el tiro ni había para qué; 4512 IV | pecata1 minuta, fueron un pegote añadido por Moisés a la 4513 XVI | Merezco que me riñas y me pegues, y aun que me quieras un 4514 XXVI | la subida, el sin fin de peldaños de la escalera del estudio - . 4515 XVI | imprescindible para poder seguir peleando y viviendo. ~La primera 4516 XII | desconocido y a las aventuras peligrosas. Eres una inocentona sin 4517 XXV | está. ~ - Pues entonces... pelillos a la mar. Ya no es usted 4518 XVI | salió... algo así como un pellejo de vino con orejas. Estoy 4519 XXIII | estos tíos indecentes a pellizcarle a una las piernas!... Pues 4520 XV | chupas y casacas bordadas, pelucas, babuchas de odalisca y 4521 VIII | pechos inclusive, hombres peludos, brazos sin persona, y fisonomías 4522 X | polvo de los mundos en que penaron. ~Mirando a lo inmediato 4523 XXIII | extremidades inferiores. A duras penas tomó Tristana algún alimento; 4524 IX | que todavía sonaba rumor pendencioso de parroquianos retrasados. 4525 VI | veíanse los clavos de donde pendieron las panoplias. En el gabinete 4526 XXII | enterado usted todavía de su penetración. ~ - En fin, vamos allá, 4527 XXV | fascinación que el mirar penetrante del caballero ejercía sobre 4528 XII | le valiera callarse. Los penetrantes ojos de D. Lope, clavados 4529 XX | Ah!... si lo supiéramos, penetraríamos los misterios del destino, 4530 XXVIII | católicas, el oír misa, la penitencia y comunión. ~Y como el buen