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Benito Pérez Galdós
Tristana

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
pensa-rasgu | raspa-satra | savan-traid | traig-zumbo

     Capítulo
4531 VII | tener que enterarse de todo pensándolo! ~Apartose Saturno de su 4532 VII | Vaya un disparate! ¡Qué pensaría de mí! Tendríame por una 4533 XXVI | hace usted mal, muy mal, en pensarlo así. Acéptelo, y después 4534 XIII | sacó hablando. ~ - Pues yo pensé que pintaba paisajes. ~ - 4535 XV | decididamente no sirvo para las pequeñas. ~Lo que Horacio le contestó 4536 XVII | planta, y el espíritu a las pequeñeces domésticas. Suya era la 4537 I | punta de finísimo pincel; pequeñuela y roja la boquirrita, de 4538 VIII | dispensaba cariñosa protección al pequeñuelo, tapándole las faltas y 4539 XV | de Tristana colgada de la percha, y lindos trajes esparcidos 4540 XIX | costumbre de buscar siempre el perché delle cose, cavilo que Dios 4541 XXII | perder tiempo... Una hora que perdamos nos haría llegar tarde. ~ 4542 XIX | No te burlarás de mí? ¿No perderás la ilusión? Dime que no; 4543 II | amigo pérfido acabaron de perderle, y el batacazo fue de los 4544 X | alejarse de Madrid casi hasta perderlo de vista. Testigos de su 4545 XV | calle ni andar sola sin perderme! El otro día no supe ir 4546 VIII | malas, sólo sirven hoy para perderse: están los muchachos tan 4547 XV | cajas de color, tiestos, perdices muertas; sobre las corvas 4548 XXVII | situación social, después de esa pérdida de la patita, exige que 4549 IX | curvas del suelo desnudo, perdiéndose y arrastrándose como líneas 4550 IV | curso de la civilización perdieron su fuerza lógica, y sólo 4551 XV | que Horacio le contestó perdiose en la oleada de ternezas 4552 XXIII | verdugo cuando va a pedir perdón al condenado a muerte y 4553 XVIII | horas y devoro los temas. Perdona mi inmodestia; pero no puedo 4554 XX | perdonaré nunca». ~ - Todo perdonado - murmuró Tristana con señales 4555 XVI | hiciera, tú misma no me la perdonarías. Mi aburrimiento es una 4556 XXV | comer. Si quiere que Dios le perdone todas sus barrabasadas y 4557 XIX | Dios conmigo? ¡Que a ese perdulario le cargue de achaques en 4558 IV | la moral, y sirviese de perenne escarmiento a los muchos 4559 IV | sólo a la rutina y a la pereza humanas se debe que aún 4560 XXIV | galán - Los seres ideales y perfectos no se enfadan por dejar 4561 IV | seductor y de la complicidad pérfida con que la naturaleza le 4562 II | socio de mala fe, un amigo pérfido acabaron de perderle, y 4563 IX | servían para indicar el perfil de mi abuelo, semejante 4564 VII | música del Hospicio y demás perfiles. A la sazón pasaron por 4565 III | amén de las cuentas de perfumería y comestibles, tuvo D. Lope 4566 XXIII | se volvió de bronce, de pergamino su cara, y presenció hasta 4567 XXV | conquistar por la agudeza y pericia mundana del atildado viejo - . 4568 I | mostacho entrecano y la perilla corta, tiesa y provocativa, 4569 V | bastante para llenar medio periódico. ~ - ¡Vaya por Dios! Para 4570 XVI | padecer fuertes ataques periódicos de spleen que se le renovaban 4571 IV | como quien recorre los períodos de aguda dolencia febril, 4572 XXIV | ligero que la llevaba en un periquete al estudio de Horacio. ~ - ¿ 4573 IV | su situación triste. La perjudicó grandemente su descuidada 4574 XXI | tomar en sus fórmulas de perjurio - . Créeme a mí... Un padre 4575 XII | siempre, siempre eres y serás perla. ~Con gestos más que con 4576 XVI | al rojo! Tantos ardores permanecían latentes en el papelito 4577 XXV | el uno colándose sin mi permiso, y el otro atrancando las 4578 XVIII | tenga una profesión que me permita ser honradamente libre, 4579 XXVI | agradeceré toda mi vida, permítame...». ~ - ¿Qué?... Por Dios, 4580 XIX | es más de lo que es. No, permíteme que no te diga nada. Ya 4581 VII | desconsolados. Algunos se permitían sonreír como si vieran, 4582 VIII | que adoraba, no le fuera permitido utilizarlo. Esperaba y esperaba 4583 VII | ellos con abandono pueril, permitiéndose correr y saltar, y jugar 4584 XXV | y al volver con el café permitiose comentar las últimas ideas 4585 XXVI | por qué no se me ha de permitir que regale a mi amiguita 4586 XXVI | las visitas, tu viejo me permitirá repetirlas todos los días». ~ 4587 XXIII | estuviera aquí señó Juan, no permitiría esta infamia... Atar a una 4588 XIV | pues para esposa o querida perpetua tal flujo de pensar temerario 4589 XXIV | mudable suerte!, hallándose perplejo por no saber cómo procurarse 4590 X | perversidad monomaníaca de la persecución de mujeres. Hasta le perdonaría 4591 XVI | soñadas por la ambición y perseguidas por la fortuna, son un zapato 4592 II | mantener holgazanes, y de perseguir y desvalijar a la gente 4593 XXIX | frente y boca, no cesaba de persignarse. En suma: que se casaron... 4594 XVI | monerías. Día y noche me persigue la imagen de mi monstrua 4595 XIX | Lo que me aflige es que persistas en ser tan rebrutísimo y 4596 VI | sus clamores por la tos persistente, por el dolor reumático 4597 VII | Desapareció el individuo, persistiendo su imagen en el pensamiento 4598 XI | cosas, y por bastantes días persistió en Horacio la costumbre 4599 I | tuve conocimiento de tal personaje y pude observar su catadura 4600 XV | ella sola hacía dos o tres personajes; pronunciaba discursos saladísimos; 4601 IV | milagrosa. Eran sus atractivos personales de tan superior calidad, 4602 XXVII | ya para ella como risueña perspectiva de un mundo nuevo. ~En las 4603 XXVI | nosotros; quizá su mirada perspicua, o cierto instinto de adivinación 4604 XXIX | argumentos en cuya fuerza persuasiva confiaba. «Tío, se ha pasado 4605 II | quisiste hacerme caso. No pertenecemos a nuestra época, querido 4606 XXVIII | que lo ocupaba, parecía pertenecerle. Las muletas arrimadas a 4607 XVIII | de mi naturaleza! Como no perteneces a las clases ilustradas, 4608 I | nada y lo era todo, pues le pertenecía como una petaca, un mueble 4609 XI | ha tocado ser la última. Pertenezco a su decadencia...». ~Oyó 4610 IV | una fiel aplicación de sus perversas doctrinas. Debe añadirse 4611 X | no es malo, fuera de la perversidad monomaníaca de la persecución 4612 V | todo lo que este hombre perverso nos enseña es disparatado, 4613 XV | y por costumbre medía y pesaba todas las cosas previendo 4614 II | no eran el oro y el moro, pesaban lo bastante para resquebrajar 4615 II | Iglesia, teníala por una broma pesada, que los pasados siglos 4616 XX | hombre sobre cuyo ánimo pesan gravísimas tristezas y cuidados. 4617 XVI | vieja, y derrumbada por los pesares que habían gravitado sobre 4618 XXVI | para el caso, y algo pudo pescar de lo que los amantes decían. 4619 IX | Como que sólo le pasaba una peseta diaria, y en todas sus cartas 4620 V | patitos, dio mi papá mil pesetas. Con que ya ves. ¿Y no podría 4621 X | los busque. Yo también soy pesimista; por eso, cuando veo el 4622 XXII | extremidades. Asaltado de ideas pesimistas, y lleno de zozobra y cavilaciones, 4623 VII | en pie para respirar. Un peso enorme gravitaba sobre sus 4624 III | viuda de Reluz cerró la pestaña, mejorando con su pase a 4625 VII | cerrados entre cerdosas pestañas, o abiertos, aunque insensibles 4626 XIII | en ti, y no ceso de echar pestes contra los que no supieron 4627 VIII | más horrenda que aquella pestífera y sucia droguería en que 4628 VIII | aquel tugurio antipático, pestilente y obscuro, donde había que 4629 VIII | con alguna queja mimosa o petición formulada de pico a pico 4630 III | espadas de cazoleta, y también petos y espaldares que adornaban 4631 XXVIII | podría llamarse dilettantismo piadoso, no tardaron en ser actos 4632 XXIII | reanimarla, ya los razonamientos piadosos, ya consideraciones ingeniosísimas 4633 XVIII | E se non piangi, de che pianger suoli? Se arrepiente de 4634 XVIII | figurarse que lo es. E se non piangi, de che pianger suoli? Se 4635 VII | atisbándolos de lejos - ; ya pica: hablando están». ¿Qué dijo 4636 II | Ejército, las ideas de D. Lope picaban en extravagancia. Tal como 4637 XVII | bruñido, añadían toques picantes a la majestad del grandioso 4638 XV | sugeridas por cualquier anécdota picaresca, por este o el otro chascarrillo, 4639 VII | Contrastaban las caras picarescas de los mudos, en cuyos ojos 4640 XXIII | para conseguir que los pícaros nervios entren en caja». 4641 XVI | espíritu empezó a moverse y picarse con leve ondulación, y luego 4642 XXI | conforme con lo que te digo, pichona? - le preguntó D. Lepe, 4643 VII | quincena de Octubre, con sol picón, cielo despejado, aire quieto; 4644 X | hojas metálicas erizadas de picos, las fresnedas que bordean 4645 VII | muertas, de los ciegos, picoteadas atrozmente de viruelas, 4646 III | gallina que los puso hubiera picoteado en cosas impuras. Una mosca 4647 I | así como una reminiscencia pictórica de los tercios viejos de 4648 XXIV | procurarse los estudios pictóricos, la casualidad, el demonio, 4649 XXIV | a traérmelo aunque te lo pida. ~Contra su deseo, que a 4650 XIX | pronto, y por el camino pídele a Dios, como yo se lo pido, 4651 XXIII | ponerle sobre el pecho una piedra tan grande, tan grande... 4652 XXVIII | Como quien se arroja a un piélago tranquilo, zambullose la 4653 XII | mostrándote mis pinturas, mis pieles de león y de tigre, mis 4654 XII | te sacaré cuando menos lo pienses. Chiquilla, cuidado, vuelve 4655 XX | anzuelo, haz cuenta que te pierdes, que echas a rodar tu porvenir 4656 XVIII | y... Basta, basta, per pietá. Estoy borracha hoy. Me 4657 XX | tomar esto. No sabe mal: dos pildoritas cada tres horas. En cuanto 4658 II | meterse en su casa, que pillar una calentura maligna que 4659 XXI | sabe este maldito! Él es un pillastre redomado, sin conciencia; 4660 XXIV | Qué bonito eres, qué pillín te ha hecho Dios y qué... 4661 XVI | manejar, y que si me atufo, ¡pim!, me voy a dormir la siesta 4662 X | colegio de los jesuitas, y el pinar misterioso; hoy el camino 4663 XIV | pero sin iniciativa. Soy pincha de Saturna, la ayudo, barro, 4664 XXVII | sobre cosas de arte. Como pinchara después a Horacio para que 4665 XXV | grande que la copa de un pino, más grande que esta casa 4666 XVI | pintorescas rocas, los silvestres pinos, todo le ponía cara fosca. 4667 XIX | Velázquez y Rafael eran unos pinta - puertas comparados contigo. 4668 XXVII | estas tentativas, apenas pintaban ya; pasaban las horas charlando; 4669 XIII | admirar esas hembras pintadas. Me han gustado siempre 4670 XXIV | rimero de tablas y bastidores pintados, cabezas, torsos desnudos, 4671 V | criada sucesos de su vida, pintándole el mundo y los hombres con 4672 XVI | parece que en Villajoyosa pintarías como aquí, y aun mejor. 4673 XXIII | Pero si las pinté creyendo pintarlas, ¿cómo es que ahora me resultan 4674 XXIII | he pintado! Pero si las pinté creyendo pintarlas, ¿cómo 4675 XIV | danzantes. La verdad es que si pinto como tú o descubro otra 4676 XXV | remedio que reconocer que el pintorcito... ~ - No le he visto nunca... 4677 XV | con retintín: «¿Con que pintorcitos tenemos?». Yo no le contesté. 4678 XIII | no; tú eres el rey de los pintores! No, no te enfades; lo eres, 4679 XVI | hermosísimo, el mar azul, las pintorescas rocas, los silvestres pinos, 4680 XVII | términos próximos y lejanos, el pintoresco anfiteatro de la villa, 4681 VII | bastante para sus ejercicios pirotécnicos o para encender las hogueras 4682 XV | y el pájaro voló... Ahi Pisa, vituperio delle genti. ¿ 4683 XVI | seré tu vasallo humilde; pisotéame, escúpeme, y manda que me 4684 III | raros y arcabuces roñosos, pistolas, alabardas, espingardas 4685 XXII | Mi dignidad no vale un pito ante la tremenda desgracia 4686 VII | que de salado no tenía ni pizca; era, sí, dócil, noblote 4687 I | pasaba la vida en ociosas y placenteras tertulias de casino, consagrando 4688 XXVIII | gradación, llegó a pasar ratos placenteros en las Siervas, en las Reparatrices 4689 XVI | saboreaba el descanso moral, el placer pálido de no sentir emociones 4690 XVIII | nuncio del nuevo día, y ya el plácido beleño por mis venas se 4691 XIX | nido, ya me tienes con mi plaga de ideítas que me están 4692 XXVIII | sentimientos, y había llegado a ser plagiario de sus ideas, resultó que 4693 XV | tremendísimas, veía yo un plan depravado para encenderme 4694 I | siempre de chistera bien planchada, buena capa en invierno, 4695 XXIX | ardiente afán que le entró de plantar un arbolito, no parando 4696 XVIII | imposible mismo se me ./. plante enfrente y me diga: «Pero ¿ 4697 IX | vuelo, y del primer tirón me planté en Italia, mi ilusión, mi 4698 XVII | espeso, la esparraguera y los plantíos de lozanas hortalizas; suya 4699 XXIX | deseo, hasta ver que el plantón arraigaba y se cubría de 4700 XXVI | con su facultad creadora y plasmante. Parecíale tosca y ordinaria 4701 XXVIII | fuera de ella, las formas plásticas del culto la ayudaban a 4702 I | parecía de papel, de ese papel plástico, caliente y vivo en que 4703 XXIII | operación... ¡Ay!, hablando en plata, esto es muy triste, y yo 4704 XII | hay que echar en el otro platillo? ¿Es esa manera justa de 4705 XVII | prendado del mar azul, de las playas luminosas y del risueño 4706 I | de virtud y rendido más plazas de honestidad que pelos 4707 I | las hubo nunca, sino en plebeyo cuarto de alquiler de los 4708 XXVII | goces de la domesticidad en pleno campo. Sin duda, por efecto 4709 V | donde hacen las letras de plomo para imprimir, nos decía 4710 V | cosas de la leyenda! Echarán plumas, pero lo que es pelo... 4711 XVII | encantadora situación. La huerta poblada de añosos frutales, algunos 4712 I | De buena habéis escapado, pobrecitas! Agradeced a Dios el no 4713 XXIV | nada; le conté todo, y el pobrecito... como la quiere a usted 4714 XIII | por edificios nuevos de pobretería, destacándose entre ellos 4715 XXV | puerta para que tú y yo podamos ver cómo se reciben el uno 4716 IV | esclavitud que idearon los poderes de la tierra para meter 4717 XXVI | respirar, y una curiosidad más poderosa que todo sentimiento la 4718 XIII | ella, despertáronse en él poderosas energías de la mente; el 4719 XIII | comunicándose de uno a otro el poderoso estímulo de sentir fuerte 4720 XIV | Me salen ideas como me podrían salir granos en la cara. 4721 VIII | Felipe a los cómicos y a los poetas; como que se preciaba de 4722 XXV | revestido de cierto matiz poético. La atracción se fue acentuando 4723 V | realismo, sin ennegrecer ni poetizar los cuadros; y la señorita, 4724 V | para eso del Gobierno y la política me parece a mí que había 4725 IV | obedeciendo a razones puramente políticas; que estas razones de Estado 4726 V | que sólo sacan tajada los políticos que se pasan la vida echando 4727 XXIV | suficiente para farfullar polkas y valses o alguna pieza 4728 XXIX | preparar la echadura para sacar pollitos, que al fin salieron, ¡ay!, 4729 XVIII | aldeanote y criador de pollos. Tú como eres, yo como ero. 4730 V | tumulto de Madrid, vio la polvareda de luces que a lo lejos 4731 XVI | Despréndete de un tirón. Pon tierra por medio». ~Dicho 4732 XXIV | comprará un organito, y me pondrá profesor para que aprenda 4733 XXIV | patita de palo, que creo me pondrán? ¡Qué mona estaré! Adiós. 4734 XX | medio pelo... Porque te pondrás buena de la pierna y serás 4735 XIII | hábilmente dos o tres colores y ponerlos en su sitio y aun fundirlos 4736 VIII | entre las manos cuando quise ponérmelo. Quiéreme como soy; y si 4737 XXI | bonito cuando te empeñas en ponerte feo, abandonando tu arte 4738 XXV | usted jierro, señor. ~ - Pongamos treinta... y cinco.~ - Y 4739 XVII | hazme burla... Manda que me pongan la camisa de fuerza y que 4740 XVIII | De manos a boca nos hemos ponido a leer a D. Guillermo, al 4741 XVIII | villana, criando gallinitas, poniéndome cada día más gorda, hecha 4742 XII | usaba cuando le convenía, poniéndosela y haciéndola crujir, cual 4743 XVIII | revuelto el botiquín, porque el Poniente le hace muchas cosquillas, 4744 I | I - ~En el populoso barrio de Chamberí, más 4745 XX | te reserva tu destino. Un poquillo tarde he comprendido tu 4746 XVIII | caído, porque fuera de su poquísima vergüenza en el ramo de 4747 XIV | disposiciones. Te falta sólo el pormenor, el conocimiento menudo 4748 X | empalagoso. Sutilizaban los porqués de su cariño, querían explicar 4749 XXIV | escribir! ¡Qué mal me estoy portando...!». ~ - No te apures, 4750 XII | No, no te riño. ¡Si aun portándote mal conmigo tengo mucho 4751 XV | desorden encantador, y la portera, que intentaba arreglarlo 4752 IX | Ildefonso, cortados por tristes pórticos a la griega, que a media 4753 XIX | pero ya estoy segura de poseerlas. Me lo dicen ellas mismas 4754 V | de qué vive una mujer no poseyendo rentas? Si nos hicieran 4755 XII | preveo, tratándose de amores posibles, no preví esto, no se me 4756 XXI | para ganarle al enemigo sus posiciones, y allí fue el ridiculizar 4757 XXVI | un carácter señaladamente positivista. Como sabía por Saturna 4758 X | Mirando a lo inmediato y positivo, Horacio la incitaba a subir 4759 XVIII | la vida obscura: ma non posso. Mis naranjos están cargados 4760 XXIV | condiciones, el abatimiento y postración de la niña eran para causar 4761 XI | arrancarle su víctima, la postrera quizás, y sin duda la más 4762 XVIII | Lope, ante quien muda se postró la tierra, anda malucho. 4763 VII | pedir al náufrago que adopte posturas decorosas al asirse a la 4764 VIII | facturas inglesas de clorato de potasa y de sulfato de zinc, inclinó 4765 XV | quien adoro con todas mis potencias irracionales, como decía 4766 III | de ascos hondísimos, más potentes que una fuerte impulsión 4767 XIX | Ay, ay, ay! Mi gozo en un pozo. Estarás en ascuas, sin 4768 XIV | fácilmente se lo enseñaría la práctica. «Eres una niña - agregó - , 4769 XXII | y... Veremos. Creo que practicada con felicidad la amputación, 4770 XVIII | Por lo demás, comprenden y practican la libertad honrada o la 4771 XXI | el establo. Necesito la pradera sin término». ~En sus últimas 4772 IV | guardaba el galán su tesoro con precauciones exquisitas y sagaces; temía 4773 I | nacido veinte años antes. Precaveos contra los que hoy sean 4774 VIII | no, la segunda, que fue precedida de una breve entrevista 4775 XXVI | labor mental de los días que precedieron a la operación habíala familiarizado 4776 II | una vez, en aquel año que precedió a lo que se va a referir, 4777 III | imaginarse puede, pasaron a precio vil a manos de mercachifles. 4778 VIII | fin, para no cansar, telas preciosas y una vestidura de ferretería, 4779 XII | cuadros; luego, de mis armas preciosísimas, y, por fin, ya no me quedan 4780 XX | como la viese esconder con precipitación papel y tintero, díjole 4781 IX | festín de la vida, y se come precipitadamente con atrasado apetito los 4782 VI | colmo de desdichas, veíase precisado a dormir con la cabeza envuelta 4783 VII | verlos hablar. Gracias a la precisión de aquel lenguaje enteráronse 4784 XXIV | destreza, que sólo da un precoz y duro trabajo; pero con 4785 IV | como un cosquilleo tímido, precursor de remordimiento. Pero esto 4786 XXVII | ejemplo del favor de Dios, una predestinación artística y religiosa. « 4787 VI | si se considerara mortal predilecto, relevado de las miserias 4788 XI | deshonrada, pero soy libre. ¿Qué prefieres?... ¿que sea una casada 4789 VI | mato, cree que te mato. Prefiero terminar trágicamente a 4790 III | banderas que en otro orden pregonan las grandezas de un reinado 4791 XXVII | aparente disgusto. Jamás le preguntaba el motivo de sus ausencias, 4792 XVIII | cada vez que ponen huevo, preguntan al cielo, cacareando, qué 4793 XXV | A veces me dan ganas de preguntarme: ¿Y es usted aquel D. Lope...? 4794 XXII | al extremo increíble de preguntarse si era él como era, o como 4795 XVIII | llanto me consuela. Si me preguntas por qué lloro, no sabré 4796 VII | que sí, antes que él me pregunte... ¡Qué desvarío! Pero ¿ 4797 IX | saliste al encuentro. Te pregunté si eras tú... no qué 4798 XI | Por fin, saltó ella con la preguntita de cajón: «¿Me quieres más 4799 XXIV | carpeta y papel). ¿Qué... tan premiosa estás? Y esa inspiración 4800 XVII | soberbia, quedó para siempre prendado del mar azul, de las playas 4801 VII | quien no estima en nada las prendas de vestir. El traje era 4802 XIX | veinte mil majaderos se prenden de mí, y me lleven ramos, 4803 XIII | ver trabajar a Díaz, se prendó más de aquel arte delicioso, 4804 XX | ese danzante el honor de preocuparme de él... Bueno, bueno; que 4805 XXIII | en cuanto creyeron bien preparada a la paciente, colocáronla 4806 XX | que para el caso le había preparado convenientemente Saturna. 4807 X | y el dolor debemos estar preparados siempre. Imponme un sacrificio 4808 XXV | tal vez no... En fin, prepárala para que no se afecte cuando 4809 XXII | situación. ~ - Y será forzoso prepararla... ¡Dios mío, qué trance! 4810 XXIII | al condenado a muerte y a prepararle para el suplicio. «Señores - 4811 X | bendito!, y ¿qué sería de ella presa, sin poder...? No, no, esto 4812 XXIII | y a ratos, no pudiendo presenciar cuadro tan lastimoso, se 4813 XXIII | de pergamino su cara, y presenció hasta el fin con ánimo entero 4814 XXV | brillantes. El cristal mío me presenta las cosas de otro modo. 4815 XXIV | si bien el traumatismo se presentaba en las mejores condiciones, 4816 XXVI | tomar cuando la vea ni cómo presentársele... En fin, ¿qué saldrá de 4817 XII | perder el miedo! Era un presentimiento, ¿verdad? ¡Quién nos había 4818 VIII | formes mala idea de mí si me presento a ti sin ningún velo, pues 4819 VII | novillos de puntas, con presidencia, chiquero, apartado, callejones, 4820 II | deshonrado y por añadidura preso... «¿Lo ves? - le decía 4821 VII | soltada la doble cuerda de presos. Unos se pegaron a las madres, 4822 XVI | sillón del comedor, sin prestar la menor atención a la tertulia 4823 XXVII | cuidados; y él empieza por prestarse, como amigo sincero y bondadoso, 4824 XXII | en Tetuán, y cuya fama y prestigio llegaban por acá hasta Cuatro 4825 II | de lo que era realmente. Presumía este sujeto de practicar 4826 V | espacios del suponer y del presumir, armando castilletes de 4827 XXIII | paciente, Saturna salía presurosa de la habitación con un 4828 VII | la carretera no cesaba el presuroso desfile hacia los merenderos 4829 XI | y Medio, señor... Que me pretenda él... no ; podrá ser. 4830 XXIV | la puerta de un amigo con pretensiones que le parecían ignominiosas. 4831 XVIII | constipado que me sirve de pretexto para poder limpiarme los 4832 VIII | después un pedazo de árbol, un pretil... tiestos; en otra, naranjas 4833 V | madre la miraban ya con prevención y despego, efecto de la 4834 XII | años...! Yo, que todo lo preveo, tratándose de amores posibles, 4835 XII | tratándose de amores posibles, no preví esto, no se me ocurría. ¡ 4836 XV | y pesaba todas las cosas previendo el desarrollo posible de 4837 XXVII | sin que nadie lo hubiese previsto, despidiose el pintor para 4838 XXIX | Sin el auxilio de sus ./. primas, las señoras de Garrido 4839 VIII | fin de salvar el alma, lo primerito era que Horacio se curase 4840 V | Fernando, en Filipinas; el primo Cuesta, en Mallorca, y ninguno 4841 VI | refundiciones que eran un primor de habilidad y paciencia. 4842 XXI | No me hace falta ver los primores de tu arte maravilloso. 4843 XII | Mereces vivir como una princesa, y te tengo aquí como una 4844 VII | si tenía aires de persona principal, pues de nada de esto se 4845 VII | esto la desesperación de la prisionera que descubre un agujerito 4846 XXV | cosas según su edad. El prisma de los veinticinco o de 4847 XII | cómodas que me rodeaban. Ya me privaba de mi bodega, bien repuesta 4848 XVI | soledad, de tristeza, de privación. Todo le aburría: la casa, 4849 XXV | Tristana quiere verle, no la privaré de ese gusto. Cuanto antojo 4850 XII | vergonzosa. Primero tuve que privarme de mis caballos, de mi coche... 4851 XX | No, no, mocosa, no te prives de escribir tus cartitas. 4852 XXVII | sólo concedido a las almas privilegiadas, para quienes el arte no 4853 XXVI | Allá veremos. Aún no he probado a andar con muletas. El 4854 XVIII | asado? Dígolo porque si probaras lo de mi tierra te chuparías 4855 XIX | burlas? ¿No me crees? Pues a probarlo. Que me saquen a la escena 4856 XIII | transportes del amor a los problemas más graves de la vida - , 4857 XXVII | vida. ~El primer día que probó Tristana las muletas, fueron 4858 XII | y te tengo aquí como una probrecita hospiciana... No puedo vestirte 4859 II | que vivía. Aún conservaba procederes y hábitos de chiquilla cuando 4860 V | en la mente de la joven procedían del semillero de su amante 4861 III | los más obscuros entre los próceres de las letras. Adoraba el 4862 II | otra manera, con facultades procesales y ejecutivas, como verdadera 4863 XXII | disimulando la terrible procesión que por dentro le andaba. ~ 4864 IV | inutilidad este de palabra y obra proclamaba. Si no hubiera infierno, 4865 XXV | uno a sí mismo... En fin, procuraré no infundir mucho miedo 4866 X | propio cariño disminuyera prodigándose en el grado supremo. ~Como 4867 XVIII | puedo contenerme: soy un prodigio. Me admiro de encontrarme 4868 XXII | que viniera la que tales prodigios hacía fue todo uno, y poco 4869 III | sospechosa y de El Mágico prodigioso. Tuvo un hijo, muerto a 4870 II | alegría que el cobrarlo produce le redime del desprecio 4871 XXVII | resulta inverosímil y falsa, produciendo efecto semejante al que 4872 IV | resortes de su fantasía, y producir con ellos un estado de pasión 4873 XXII | profesora libre de Tetuán no produciría daño ni provecho a la enferma. 4874 XIII | e impropias de su nunca profanada caballerosidad. Una tarde, 4875 IV | Santiago, no echaba lumbres. ~Profesaba los principios más erróneos 4876 I | Sin ninguna ocupación profesional, el buen D. Lope, que había 4877 XXV(6) | original, en vez de «ex profeso». (N. del E.)]~ 4878 III | caballeresco ./. de este le prohibía galantear a la mujer de 4879 XII | salgas de casa, porque esa prohibición es indigna de mí y contraria 4880 VII | obedecerle en sus infinitas prohibiciones. Aunque le había ordenado 4881 XII | palabras: «Hija mía, yo no te prohibiré que salgas de casa, porque 4882 XII | que nadie. Pero si no te prohíbo que salgas, te digo con 4883 XXVI | modo. ¿Cómo sostener su promesa ante una mujer que ha de 4884 XXV | paz de mi enferma, ha de prometerme usted no entrar nunca sin 4885 X | de siempre, en exigirse y prometerse más amor, en desafiar la 4886 XII | hablará más de ello si me prometes ser buena y fiel; pero si 4887 XXIV | o armónium que le había prometido, para que se distrajese 4888 III | el encargo con efusión, prometiendo lo que en tan solemnes casos 4889 XXV | simpático, y se despidieron, prometiéndole Horacio obedecer sus indicaciones 4890 XXIV | alguna copia, y D. Lope prometió traerle buenos estudios 4891 XXIII | Augusto, anunciándole su pronta vuelta, sin precisar la 4892 XV | hacía dos o tres personajes; pronunciaba discursos saladísimos; remedaba 4893 VII | niña de D. Lope, aquel sí pronunciado tres veces con creciente 4894 XXIII | pues no era la ocasión muy propicia para alegrarse de cosa alguna. ~ 4895 XIX | Malvina, por distraerme, me propone que la emprendamos con el 4896 XXVI | ese paso, llegaría usted a proponerme costearle la ropa y a señalarle 4897 XV | Dicho se está que, casi sin proponérselo, dio a su amiguita lecciones 4898 VIII | oportunamente, esto es, de proporcionarle una madre para los hijos 4899 XXVI | encanto de tu rostro ni las proporciones admirables de tu busto... 4900 XVI | al arte, y el arte no le proporcionó más que desaliento y rabia. 4901 XXIX | hecho. ¿Cómo rechazar la propuesta, si aceptándola aseguraba 4902 XXVII | más que conformarme!». ~Propúsole Horacio enviarle un carrito 4903 XII | antigua comedia! Pero la prosa y las zapatillas, que por 4904 XVIII | te enfadas ni me llamas prosaico, te diré que como por siete. 4905 VII | lanzado a la circulación. Así prosperaba el comercio de molinitos 4906 XX | sombrío; las canas iban prosperando en su cabeza, y para completar 4907 VIII | fiel, dispensaba cariñosa protección al pequeñuelo, tapándole 4908 II | que, a su parecer, jamás protegen al débil contra el fuerte. 4909 XII | amparé, y decidido estoy a protegerte contra toda clase de asechanzas 4910 XVIII | ejerciendo de sacerdota protestanta, hasta que le cortaron los 4911 XVII | Protesto, me da la gana de protestar contra los hombres, que 4912 XVI | Él también se indignó; protestaron ambos contra el importuno 4913 XVII | mi adhesión sin límites. Protesto, me da la gana de protestar 4914 XIX | grande, una barbaridad de la Providencia, del Altísimo, del... no 4915 VII | régimen del establecimiento provincial. La ropa de paño burdo no 4916 I | la perilla corta, tiesa y provocativa, que el sujeto no se podía 4917 XXIX | sin saber cómo ni cuándo, próximo al acabamiento de su vida, 4918 XVII | de tierra. Los términos próximos y lejanos, el pintoresco 4919 X | encanto de las cosas era una proyección de sí mismos. Retrayendo 4920 IV | propias, viviendo de las proyecciones del pensar ajeno, y con 4921 II | la sombra que el presente proyectaba hacia los espacios futuros, 4922 XX | tontas y te lances con él a proyectillos de felicidad que pronto 4923 XXIX | nada que oponer al absurdo proyecto. Lo aceptó con indiferencia; 4924 XVI | de su naturaleza salía un prurito, una reclamación de descanso. 4925 XI | ella síntomas de hastío y pruritos de separación, se las echaba 4926 II | para ellos en el sistema pseudo - caballeresco que su desocupado 4927 IX | las cosas más sutiles; las psicologías más enrevesadas parecíanme 4928 XXIX | repito, cederle en escritura pública las dos dehesas de Arjonilla, 4929 XIX | que a D. Lope le azotaran públicamente, paseándole en un burro, 4930 XXII | su coraje para no hacer pucheros. ~Después de consolar a 4931 I | conocimiento de tal personaje y pude observar su catadura militar 4932 X | cabe, sin decir nada que al pudor pudiera ofender. Él la comprendía, 4933 III | zapatillas, y a su lado tenía, puestos a secar, los álbums de retratos. 4934 XXVI | de aquel amor sutil, que pugnaba por desprenderse de toda 4935 XXVII | admiración, y cuando Tristana pulsaba las teclas, sacando de ellas 4936 XII | vendes mi dignidad por un puñado de ternuras que te ofrezca 4937 XIII | decadente exclamaba, dando un puñetazo sobre la mesa: «Otro dato. 4938 V | cosiendo... Calcula las puntadas que hay que dar para mantener 4939 XXIV | mi orgullo, con mi idea puntillosa de la dignidad, rebajarme 4940 XXII | gravedad, que deben ser puntualmente referidas. Tristana empeoró 4941 IV | de que en él eternamente purgase sus burlas de la moral, 4942 XV | cantos enteros del Infierno y Purgatorio. Dicho se está que, casi 4943 XI | confesión, como medio seguro de purificarse. «Recogiome cuando me quedé 4944 IX | transparencias, como si el azul purísimo se derramase sobre cristales 4945 XXVII | vida placentera y de los puros goces de la domesticidad 4946 XXIV | que no podían comunicarle. Pusiéronla cuidadosamente en su lecho 4947 XXIII | seguida avergonzándose de su pusilanimidad. Vio poner la venda de Esmarch, 4948 XIII | probar también su aptitud. Púsole él en la izquierda mano 4949 XXV | en compañía de Horacio. Púsose muy triste, comparando su 4950 III | le pegasen herpetismo o pústulas repugnantes. No comía más 4951 XVI | allá, y verle la cara al pusuntra!... ¡Curarse radicalmente 4952 II | meritorio. En estos tiempos putrefactos se estima como virtud lo 4953 II | distancia, con tan disforme y quebrada silueta, entretuvo largo 4954 XVI | allí te librarás de tanto quebradero de cabeza y de las angustias 4955 II | era tan nimio y de tan quebradiza susceptibilidad, que no 4956 II | Garrido sufrió considerables quebrantos en su fortuna. Su muletilla 4957 XII | estupefacción en que había quedado, le trajo de la alcoba cercana - . 4958 IX | los árboles, que se iban quedando desnudos, todo les causaba 4959 XXIII | entender...». ~ - Hija mía, te quedarás buenísima - dijo D. Lope, 4960 XII | rigor de Dios, porque me quedas tú, que vales más que cuantas 4961 XX | visita, sin asegurar que quedase bien, es decir, libre de 4962 XX | cabeza de sabiduría, no te quedes a la mitad. A mí me da el 4963 XXV | uno más. ¡Vaya! ~ - Pues quédese en lo que quieras. Pues 4964 XVI | muerte. ~De su vida de afanes quedole una debilidad nerviosa, 4965 XIII | esto es cosa de juego?». ~Quejábase amargamente de no haber 4966 XIX | arrulla como tus palomas? No; quéjase de dolor físico. ¿Pensarás 4967 XXIII | De vez en vez lanzaba un quejido como de mimo infantil, tímido 4968 VI | la ropa. La pobre niña se quemaba las cejas, haciendo con 4969 XIX | en un burro, y después le quemaran vivo. Estoy atroz, no 4970 II | ser código viviente para querellas de honor, y, ya se sabía, 4971 IX | quería bastante, que debía quererla más, mucho más; y él concedía 4972 X | comprendiera que no puedo quererle, si borrase la palabra amor 4973 II | auxiliar a las personas queridas que se veían en algún compromiso 4974 XXIX | abjurado y maldecido su queridísima doctrina del celibato. Contra 4975 V | siendo pobre como soy, nadie querrá cargar conmigo. ¿No es eso, 4976 XXI | independencia comiquil. Nos querremos de castillo a castillo, 4977 VII | subir en la Glorieta de Quevedo; pero como había bastante 4978 VII | Creyó al pronto que llevaba quevedos; pero, no; nada de ojos 4979 XVII | dejando ver, en sus márgenes quietas, cristalinos bancos de esmeralda. ~ 4980 X | de la soledad y plácida quietud, recreándose en cuanto veían, 4981 III | reconociendo, cual don Quijote moribundo, los disparates 4982 II | su delicadeza a extremos quijotescos. Sorteaba su penuria con 4983 VII | el año aquel una apacible quincena de Octubre, con sol picón, 4984 IX | oliente. A mí me tocaba una quinta parte; diéronme una casa 4985 XIV | una arroba de patatas y un quintal de carbón. Me lo ha dicho 4986 XV | ropón japonés, antifaces, quirotecas, chupas y casacas bordadas, 4987 XXIV | se felicitaron del éxito quirúrgico con un entusiasmo que no 4988 II | advertí cuando empezaste, y no quisiste hacerme caso. No pertenecemos 4989 XII | de aquel sentimiento le quitaban por ensalmo la cobardía, 4990 XII | Yo no lo tengo: me lo has quitado tú, me has perdido». ~Rompió 4991 XXIII | si lo siento, porque me quitan lo que fue parte de mi persona... 4992 IV | lo que los años le iban quitando, con un arte sutilísimo 4993 XII | el D. Juan en decadencia, quitándose las botas y poniéndose las 4994 IX | impresiones, dándoselas y quitándoselas como si fuera una sola impresión 4995 III | rápido y patente que le quitara a D. Lope las ganas de cortejarla, 4996 XIX | Qué será esto? ¿No se me quitará pronto? Me desespero a ratos, 4997 XIII | mira, me rejuveneceré; me quitaré años; volveré a la infancia, 4998 XXII | usted algún otro recurso. ¡Quitarle una pierna! Si eso se arreglara 4999 VIII | vergüenza, no vacilaría en quitarme la vida». ~Y él a ella: « 5000 XV | pensabas (incomodándose). He de quitarte esa pícara costumbre de 5001 XXIII | sean otras... Que no me quiten también las manos, porque 5002 XII | antes que ella entrara se quitó el gorro con que solía cubrirla 5003 XXI | arte sublime para cultivar rábanos y calabazas. No te opongas 5004 XXIV | Él lo sabrá... Y está rabiando por ver a la señorita. Es 5005 XVIII | para que lo sepas, ¡rabia, rabiña!, y de frutas de oro. Da 5006 XIX | día llorando... pero estoy rabiosa, y con rabia no puedo llorar. 5007 XVIII | los pelos que le quedan, rabioso por no haber comprendido 5008 XII | que le azotaba el alma una racha de ira, venida quién sabe 5009 XIII | y me veo sorprendida por rachas de saber que me entran en 5010 XVIII | zaragüelles, o personas racionales con albarda... digo, al 5011 VII | nieblas y por las noches la radiación enfriaba considerablemente 5012 XXIX | de un hombre de ideales radicales y disolventes, como D. Lope! ~« 5013 XIX | se diga que Velázquez y Rafael eran unos pinta - puertas 5014 XVII | acabar». ~En tanto que estas ráfagas tempestuosas cruzaban el 5015 XV | olvidaron algunos giros, la raíz de aquel conocimiento vivió 5016 XXIX | el arte culinario en su rama importante de repostería. 5017 IV | primero, en espléndidos ramilletes después. Anhelos indescifrables 5018 XIX | prenden de mí, y me lleven ramos, y se crean autorizados 5019 XIX | apegarte a esas cominerías ramplonas. ¡Que la vida es corta y 5020 VIII | en él sus hábitos y sus rancias manías. Porque debe decirse 5021 XIII | Si lleva el pelo al rape.~ - Se lo habrá cortado 5022 XXIV | le exigía digitación muy rápida. Se ilusionó con la música 5023 I | pronto, generalizándose con rapidez, la tendencia a conceptuarla 5024 VII | un movimiento o vibración rapidísima, tan ágil y flexible como 5025 III | su envejecer no fue tan rápido y patente que le quitara 5026 X | fruto de esta generación raquítica, y que tú, a fuerza de oír 5027 XV | palabras italianas, con otras rarezas de estilo que irán saliendo, 5028 XVII | frutales, algunos de especies rarísimas, todos en buena conservación, 5029 III | rebuscador inteligente. Mosquetes raros y arcabuces roñosos, pistolas, 5030 IX | cierto aire jaquetón, como si rasguease un escorzo de hombre; con


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