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| Benito Pérez Galdós Tristana IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
5031 V | lenguas. No sé más que las raspaduras de francés que me enseñaron 5032 I | Pasado algún tiempo, ni rastros quedaban de estas vanas 5033 XXI | pícaro dolor me daba algunos ratitos de descanso, me volvía todo 5034 III | vecinas escandalosas, en otra ratones desvergonzados, en todas 5035 X | el cauce por donde aquel raudal de vida corría. ~ 5036 XXIV | con extremos cariñosos que rayaban en mimo. Por fin, al décimo 5037 XIV | quedó absorta, mirando las rayas del entarimado. No se esperaba 5038 XIX | Ese Miquis, que parta un rayo, me ha mandado no sé qué 5039 XVIII | haber comprendido antes lo razonable de mi anhelo. ~»Pues verás: 5040 XXIII | para reanimarla, ya los razonamientos piadosos, ya consideraciones 5041 XIV | poco la talla imaginativa y razonante de su ídolo, haciéndola 5042 XIV | Qué graciosa eres y re - cuantísimo te quiero! 5043 VIII | bien, todo su empeño era reacuñar a su nieto con este durísimo 5044 V | los hombres con sincero realismo, sin ennegrecer ni poetizar 5045 III | las modernas tendencias realistas; adoraba el ideal y la frase 5046 XXI | gozándose en la idea de verlas realizadas. «Sí, sí, ¿por qué no he 5047 XXI | si las cosas que sueño se realizarán... ~ - ¡Ay, yo lo veo tan 5048 XXIII | alicaída, y empleó para reanimarla, ya los razonamientos piadosos, 5049 XXVIII | desvanecido, es cierto, con la reaparición de la persona que fue como 5050 I | la pulcritud, pues ni aun rebajándose a las más groseras faenas 5051 XXII | repugna: daré sablazos, me rebajaré a pedir auxilio a mis parientes 5052 XXV | desmiente mi carácter, quizá me rebajaría a sus propios ojos... aunque 5053 XIV | cariño y la acción del tiempo rebajarían un poco la talla imaginativa 5054 XXIV | puntillosa de la dignidad, rebajarme a pedir ciertos favores...! 5055 XI | con tantas razones para rebelarse, no sabía tener ni un respiro 5056 IV | exquisitas y sagaces; temía rebeldías de la niña, sobresaltado 5057 XXVII | viejo, Tristana le dijo sin rebozo: «¡Cuánto ha cambiado ese 5058 XIX | que persistas en ser tan rebrutísimo y en apegarte a esas cominerías 5059 XXI | buena, haré lo mismo. Me rebulle aquí dentro la seguridad 5060 XVI | mujer, un terror sordo le rebullía en el fondo del alma, y 5061 IV | vulgar; sorprendiose de los rebullicios, cada día más fuertes, de 5062 III | afán y con íntimos goces de rebuscador inteligente. Mosquetes raros 5063 VII | Deteníanse con pretextos rebuscados; retrocedían como para ver 5064 VIII | para llevarle consigo a recados y comisiones, a fin de que 5065 I | contadas personas que allí recalaban de visita, o por fisgonear, 5066 XV | la calle de Peligros, y recalé allá por la plaza de la 5067 XV | al melancólico poeta de Recanati, y se detenía meditabundo 5068 XVI | más tranquila; oí misa, recé mucho. He comprendido que 5069 X | jeroglífico después de descifrado; recelaba también que el caudal de 5070 XX | en un punto el carácter receloso y egoísta del viejo galán, 5071 XXI | supiera, sería parco en recetar calmantes, menos activos 5072 XXVII | de tu enfermedad. Yo lo rechacé... Figúrate... ~A Tristana 5073 XII | contar - replicó Tristana, rechazando sus caricias con buen modo, 5074 XXVII | acepté: no creí prudente rechazarlo. En fin, el hombre es bueno, 5075 VII | Saturno, como su madre, y era rechoncho, patizambo, con unos mofletes 5076 XII | lo tiene mañana, y que no reciba a nadie... que esté solo, 5077 XI | y este agravio que de mí recibe se lo tiene merecido». ~ 5078 XXV | y yo podamos ver cómo se reciben el uno al otro y oír lo 5079 XXII | ideal, y a cada carta que recibía entrábanle dudas acerca 5080 XXVII | contrariada de estas faltillas; recibíale siempre afectuosa, y le 5081 IV | mimados de Adán, habían recibido del Cielo una tácita bula 5082 XXIII | Recibioles D. Lope como si recibiera al verdugo cuando va a pedir 5083 XX | y soltando la capa en el recibimiento, se fue derechito al cuarto 5084 XXIII | Tristana, ./. esta los recibió con semblante entre risueño 5085 XXIII | de líquidos antisépticos. Recibioles D. Lope como si recibiera 5086 XIII | chico ese D. Horacio, y le recibirá bien. ~ - Yo estoy curado 5087 I | hombruna, y por su viudez reciente vestía de luto riguroso. 5088 XX | hallándose la joven en lo más recio de su ocupación epistolar, 5089 XVI | recibir cartas, el desearse recíprocamente, y el contar lo que faltaba 5090 XV | a él, a las dos semanas recitaba con admirable entonación 5091 XXI | del matrimonio. Mi pasión reclama libertad. Sin ese campo 5092 XVI | naturaleza salía un prurito, una reclamación de descanso. Su existencia 5093 XXVI | por si ocurría algo que reclamase su intervención. Como su 5094 XXVI | qué? - repuso Tristana, recobrando al instante su serenidad - . 5095 IV | había de tardar mucho en recobrarse. Bruscamente vio en D. Lope 5096 III | hora de morir, Josefina recobró, como suele suceder, parte 5097 XVI | que en aquellas horas de recogimiento se hastiara de Tristana, 5098 XI | seguro de purificarse. «Recogiome cuando me quedé huérfana. 5099 XXV | No tiene más remedio que reconocer que el pintorcito... ~ - 5100 X | nacerá. Así y todo, tú misma reconocerás que no se me desbanca a 5101 IX | después de nosotros. Te reconocí mía y me declaraste tuyo. 5102 VI | común eran por la mañana, reconocía toda la importunidad y sinrazón 5103 VI | enemigos en su propia sombra. Reconociéndose caduco, el egoísmo le devoraba, 5104 XXVI | la distancia, había ella reconstruido laboriosamente con su facultad 5105 XIX | conseguirlo. ¿Y qué hace la niña? Reconstruirte a su manera, crearte, con 5106 VII | visto antes, sin duda; no recordaba cuándo ni dónde, allí o 5107 XXV | larga ausencia, y que le recordaban horas felices. Fueron para 5108 V | malditas ganas de ampararla. Recordó también (y a todas estas 5109 IV | tempestuosa, como quien recorre los períodos de aguda dolencia 5110 XXI | los espacios de lo ideal, recorriéndolos como corcel desbocado, buscando 5111 XIII | ideal al de las realidades; recorrieron toda la esfera, desde lo 5112 VI | primero se sintió el doloroso recorte de las economías; pero D. 5113 IX | era bastante hombre, y me recreaba mirándome en aquel espejo, 5114 IX | del terruño madrileño, se recreaban en la placidez bucólica 5115 X | soledad y plácida quietud, recreándose en cuanto veían, pues todo 5116 XVIII | por llamarme su hija, por recrear su espíritu (así lo dice) 5117 XXV | lienzos en la habitación para recrearse contemplándolos, y se transportaba 5118 VII | bien asoleada, ancha y recta, que domina un alegre y 5119 XXV | que guste. No sé si usted rectificará su manera de apreciar estas 5120 XXV | viejo, muy curtido, y no sé rectificarme a mí propio. Lo que hay 5121 V | desviaciones hábiles del movimiento rectilíneo, casi siempre peligroso. 5122 VIII | contabilidad escrupulosa, a la rectitud comercial, al manejo de 5123 XVI | visión de ella le acosaba; el recuerdo fresquísimo de sus donaires 5124 III | quiso D. Lope despertar los recuerdos de la infeliz señora, y 5125 II | que el cobrarlo produce le redime del desprecio de toda persona 5126 XX | increíble condescendencia, redobló sus ternuras y mimos paternales 5127 XXI | maldito! Él es un pillastre redomado, sin conciencia; pero como 5128 XII | fuerte ante él, y le soltó redonda una valiente respuesta: « 5129 IV | serlo de hecho en toda la redondez de esta tierra pecadora. ~ 5130 XXVII | veía ni se cuidaba de su reducido y fervoroso público. El 5131 XX | fueran astuto ardid para reducirla a confesar su secreto, y 5132 XXVII | con suma habilidad toda referencia a la deliciosa vida que 5133 VIII | las cosas humanas. ~En las referencias biográficas era más hablador 5134 XXVI | amistad. Y en todo lo que dijo referente a la constancia de su amor 5135 V | descansos charlaban más todavía. Refería la criada sucesos de su 5136 XXII | que deben ser puntualmente referidas. Tristana empeoró tanto, 5137 XXIV | infeliz señor no es para referido. En pocos días quedose como 5138 II | que son de lo que luego se referirá. Siempre fue don Lope muy 5139 XIII | En tanto, nada digno de referirse ocurría en las relaciones 5140 XI | y si al principio, por refinada delicadeza, no quiso echar 5141 III | vulgares. ~Pues todos aquellos refinados gustos que la embellecían, 5142 VIII | absolutamente para vivir, sin refinamientos de cocina, que, a su parecer, 5143 XXVIII | que para ella y por ella, reflejaba sus sentimientos, y había 5144 XIII | rostro de dama japonesa al reflejar en sus negros ojos la inteligencia 5145 II | despertaron en ella con las reflexiones que embargaban su mente 5146 VIII | que tenía un cierto aire reflexivo y melancólico, más propio 5147 XXII | santo, porque me lleva a la reforma de mi carácter y de todo 5148 IV | disolventes, ./. y los reforzaba con apreciaciones históricas, 5149 XIII | mostraba más amante cada día, reforzando el amor con la admiración. 5150 XIII | inteligencia soberana, que D. Lope, refrenando sus ganas de comérsela a 5151 XV | ramas de arbustos puestas a refrescar, una bata de Tristana colgada 5152 XII | baratos, hasta tener que refugiarme en este arrabal excéntrico 5153 VI | ayudada de Saturna, mil refundiciones que eran un primor de habilidad 5154 VI | gastaba un genio y unos refunfuños que le desfiguraban más 5155 XXVI | aves domésticas, ni la vida regalada y obscura, que a mí me encantan 5156 XXVII | los tres o cuatro meses de regalado el vehículo. Lo más triste 5157 XXVI | se me ha de permitir que regale a mi amiguita un órgano 5158 XXVI | cómo transijo. Se admite el regalo del instrumento y de los 5159 XIX | hacerlo. Si hay otros que regarán las hortalizas mejor que 5160 VI | por la creciente penuria, regateaba los míseros gastos de la 5161 IX | ninguna desavenencia ni regateo por mi parte, y di mi último 5162 XVII | no me quedé allá, en el regazo de la señora nada, tan hermosa, 5163 VII | certificación viva del buen régimen del establecimiento provincial. 5164 XIII | mujer excepcional, y esa regla no va contigo. Tú, encontrarás 5165 VIII | hogar modesto y ordenado, de reglamentar su existencia hasta la vejez, 5166 VII | Mirole con descaro inocente, regocijada de verle, y él la miraba 5167 IX | saltaba de ojos a ojos. ~Regresaban siempre a hora fija, para 5168 II | somos nosotros, los que regulamos el honor y la moral, los 5169 III | casi todas las clavijas que regulan el pensar discreto y el 5170 I | en mejores tiempos de una regular fortuna, y no poseía ya 5171 XXVII | de las cosas corrientes y regulares de la vida. ~El primer día 5172 XXVI | el repentino golpe, pero rehaciéndose al momento - . Tristana 5173 XXVII | que se sucedieron, Horacio rehuía con suma habilidad toda 5174 VII | que tiene que decirme». Reíase Saturna de aquel flecheo 5175 XVIII | Cuánto me consuela! Me he reído de veras. Ya se me pasaron 5176 XVIII | brujitas me han dicido que seré reina... y yo me lo creo. Pero 5177 XVI | en ciertos días, o cuando reinaban determinados aires, llegando 5178 III | pregonan las grandezas de un reinado glorioso. Ya no le restaba 5179 VII | Detuviéronse allí, y por un momento reinó la fraternidad entre unos 5180 I | ciertamente una provincia de los reinos de Jauja. La otra, que a 5181 V | diablo... ¿No lo crees tú? Te reirás cuando te diga que no quisiera 5182 XXVI | besarla cariñosamente y de reiterarle aquellos afectos que, aunque 5183 XIII | aprender un arte. Pues mira, me rejuveneceré; me quitaré años; volveré 5184 XVI | una debilidad nerviosa, relajación de los músculos de los párpados. 5185 XIII | embriaguez de los sentidos, con relámpagos de atrevidas utopías eróticas 5186 VI | considerara mortal predilecto, relevado de las miserias que afligen 5187 XXVIII | con gran regocijo de las religiosas y de todos los concurrentes. 5188 I | averiguar como la hora de un reloj descompuesto, cuyas manecillas 5189 III | Con decir que lavaba los relojes está dicho todo. A su hija 5190 XXVI | palique, mucha frase de relumbrón y ninguna substancia. Al 5191 II | teníalos por chusma digna de remar en galeras. Deploraba que 5192 XVI | vino con orejas. Estoy de remate; no veo el color, no veo 5193 XV | pronunciaba discursos saladísimos; remedaba a su viejo D. Lope; y, en 5194 VIII | envejeciéndose a los quince años, remedando involuntariamente la actitud 5195 IX | como líneas que quieren remedar un manso oleaje, les repetían 5196 VIII | insultaban a Dios queriendo remedarle, creando fantasmas o figuraciones 5197 XII | tallo. Pero no lo puedo remediar; no me puedo convencer de 5198 XIV | suceda! Perdóname. No puedo remediarlo. Me salen ideas como me 5199 X | llevamos una falda, aunque sea remendadita. Lo malo es que cuando cobra 5200 XIV | de saber criar gallinas y remendar la ropa. En casa trabajo 5201 I | cuño, algo así como una reminiscencia pictórica de los tercios 5202 XXIII | mismo has de quererme con un remo que con dos. Ahora pienso 5203 XV | de jabalí y esa nariz de remolacha, y ese cuerpo de botijo. ¡ 5204 IX | perro, casitas de labor; el remolino de las hojas caídas, que 5205 IV | cosquilleo tímido, precursor de remordimiento. Pero esto duraba poco, 5206 XIV | modelo: empezó a sentir los remordimientos del trabajador, esa pena 5207 XIV | que reñir por una cosa tan remota, por lo que quizá no suceda! 5208 XXII | imaginarios y en glorias remotísimas. Aprovechó los momentos 5209 VI | Dentro de casa la voluntad se rendía, reservando sus esfuerzos 5210 XVIII | beleño... En fin, que estoy rendida y me voy al almo lecho... 5211 I | asaltado más torres de virtud y rendido más plazas de honestidad 5212 XXV | y... Mira, se abrirá una rendijita en la puerta para que tú 5213 III | saneamiento, llegó la hora de rendir a Dios el alma. Una fiebre 5214 VI | la sofocación del pecho. Renegaba D. Lope y ponía el grito 5215 XII | más o menos sinceramente, renegamos de ella. Cree que mi mayor 5216 IX | reproducirla. Trabajé, sudé, renegué... y por fin, algo aprendí. 5217 VI | la escasez, en el costoso renglón de ropa fue donde primero 5218 XXVII | sus ausencias, ni menos le reñía por ellas. Otra circunstancia 5219 XVI | periódicos de spleen que se le renovaban en todas las circunstancias 5220 XXI | exquisito la rodilla enferma, renovándole los vendajes. Intranquila 5221 XVIII | y caballeroso. Ahora que renquea y no sirve para nada, ha 5222 V | vive una mujer no poseyendo rentas? Si nos hicieran médicas, 5223 IV | con prudente economía la rentita del afecto reposado y un 5224 VIII | poco a tan horrible molde, renunciando a ser niño, envejeciéndose 5225 VI | deteriorado se componía ni se reparaba. En la salita desconcertada 5226 X | bonito, fresco y nuevo, sin reparar que el encanto de las cosas 5227 XXVIII | placenteros en las Siervas, en las Reparatrices y en San Fermín, asistiendo 5228 V | ojos negros de la media que repasaba - , qué engañada vive si 5229 IX | exigir de su pasión. Salía de repente por el registro de una queja 5230 IX | risas frenéticas, o con repentinos y ardientes chorretazos 5231 XX | adocenadas y vulgares del humano repertorio. El tal te habrá vuelto 5232 XV | única pasión literaria. Repetía, sin olvidar un solo verso, 5233 IX | remedar un manso oleaje, les repetían aquel más, siempre más, 5234 XXV | resultase que habría que repetir las visitas, porque así 5235 XX | estrago, porque habrá que repetirlo, fuera de su absoluta ceguera 5236 XXIII | más desviaciones de mí!». Repitiendo esta idea, parecía querer 5237 XVI | Imposible, imposible». ~Replicole el sobrino que bien podría 5238 XXIV | extremidad inferior, para reponer el miembro perdido, y conseguía 5239 IX | Al verme libre, tardé en reponerme del estupor que mi independencia 5240 XIV | pacífico, más de colonización reposada que de furibunda conquista. 5241 IX | las de Venecia, fueron más reposadas, y ya no era yo el zangolotino 5242 IV | economía la rentita del afecto reposado y un tanto desabrido. Conviene 5243 IX | no se cuidan más que de reposar, mirando con menosprecio 5244 XXI | dolor, porque necesitaba reposo para escribirte. Con mi 5245 XXIX | en su rama importante de repostería. Una maestra muy hábil enseñole 5246 XIII | la observaba; mas no la reprendía, adivinando que, al menor 5247 XXVI | sus raras perfecciones se representaban en la mente de la niña como 5248 XXV | y un trozo de carne con representación y honores de chuleta, se 5249 I | aquellos inspirados orientales representan lo divino y lo humano, lo 5250 XXVII | es el mismo, y no ceso de representármele como antes era». ~ - Y qué, ¿ 5251 III | poco, ¡ay!, como especie representativa de vil metal. ~En la hora 5252 XXVII | alma. Y al decir esto, fiel reproducción de las ideas expresadas 5253 VIII | Vaya una tontería! ¡Querer reproducir la Naturaleza, cuando tenemos 5254 IX | seriamente la línea y de reproducirla. Trabajé, sudé, renegué... 5255 XII | privaba de mi bodega, bien repuesta de exquisitos vinos; ya 5256 XXII | siempre me repugnó y me repugna: daré sablazos, me rebajaré 5257 III | pegasen herpetismo o pústulas repugnantes. No comía más que huevos, 5258 XV | cómo te miro. No; si ya me repugnas, quítate de ahí. ~ - ¡Y 5259 XXII | haré lo que siempre me repugnó y me repugna: daré sablazos, 5260 XXVI | no venir... ¿Para qué? - repuso Tristana, recobrando al 5261 V | si ha de haber un poco de reputación, es preciso que haya dos 5262 XI | broma, mientras Tristana se requemaba interiormente, y lo poco 5263 XXII | la presencia de ánimo que requería el caso, D. Lope creía conjurar 5264 VI | casa la voluntad se rendía, reservando sus esfuerzos para la calle, 5265 X | hermosura, que en ellos residía, entregábanse al inocente 5266 XXIX | Garrido Godoy, que en Jaén residían, y sin el generoso desprendimiento 5267 XXVII | tía, que allá continuaba residiendo, se hallaba en peligro de 5268 XVII | tal modo que, al mes de residir en Villajoyosa, las tardes 5269 XVI | Rímini espera confiada y se resigna con su soleá». ~De él a 5270 VIII | recursos contra el despotismo. Resignábase a sufrir hasta lo indecible 5271 XII | rara vez se sienten. Nos resignamos porque no hay más remedio; 5272 XII | de vejez; pero a esta me resigno menos que a la otra. El 5273 XI | páginas biográficas que más se resisten a la revelación, porque 5274 XVI | afirmó que doña Trini no resistiría en Madrid los rigores del 5275 XXIII | que servía de mesa y la resmilla de papel y el tintero. ~« 5276 XIII | encontrarás la fórmula, tú resolverás quizá el problema endiablado 5277 XIV | pronto no encontró manera de resolverla. De súbito, congestionado 5278 XXIV | casualidad, el demonio, Saturna, resolvieron de común acuerdo la dificultad. ~«¡ 5279 XXII | zozobra y cavilaciones, resolvió marchar a Madrid, y ya tenía 5280 XX | por el viejo galán con un resoplido de león, accidente muy suyo 5281 XXI | dueños absolutos de nuestras respectivas voluntades, tú libre, libre 5282 XI | generoso con mis padres. Yo le respetaba y le quería; no sospechaba 5283 I | el polvo y la basura la respetaban; y cuando se acicalaba y 5284 XI | conquista la legítima esposa del respetable y gallardo caballero, que 5285 XXI | más alma que nunca, porque respetas mi libertad, porque no me 5286 XI | y cabañas se coló, y no respetó nada el muy trasto, ni la 5287 XVI | pesaroso por el camino, respiraba con desahogo, como jornalero 5288 XXIV | órganos, auscultando su respiración y el correr de la sangre, 5289 XVII | blancas a veces, a veces resplandecientes como tejuelos de oro bruñido, 5290 II | escribiera su historia, aquellos resplandores de generosidad y abnegación 5291 XV | nuestro asunto. Ante todo, respóndeme: ¿la jazemos?~Bien demostraba 5292 XVIII | por qué lloro, no sabré responderte. ¡Ah!, sí, sí, ya sé: lloro 5293 XIV | bonita, limpia y amable». ~Respondiole el pintor que no se apurara 5294 IV | admitía crimen ni falta ni responsabilidad en cuestiones de faldas. 5295 XVIII | si tú me abandonas. Eres responsable de la tragedia que puede 5296 XII | soltó redonda una valiente respuesta: «Pues mejor: no temo nada. 5297 VII | las breves y categóricas respuestas de la niña de D. Lope, aquel 5298 II | pesaban lo bastante para resquebrajar el edificio no muy seguro 5299 XIII | siempre tendría ante ti cierto resquemor de haberte dado menos de 5300 XXVI | Saturna puso su oreja en el resquicio que abierto dejó para el 5301 III | reinado glorioso. Ya no le restaba más que esto, algunas imágenes 5302 XXII | pares de demonios, y se restablecieron los planes y estilos de 5303 XXI | y con la idea de pronto restablecimiento. Aguardaba con ansia el 5304 X | gracias a Dios por esta feliz restauración de costumbres, y aprovechando 5305 XXIV | miembro perdido, y conseguía restaurarlo tal como fue antes de la 5306 XXIV | solicitar lo que no he de poder restituir... Bien sabe Dios que sólo 5307 XVII | que los míos ven!... ¡Ay, Restitutilla, cuánto te gustaría mi casa, 5308 XXVI | su cuarto, muy gozoso, y restregándose las manos, decía para su 5309 XII | niña reanimándose - . ¡Si resucitaran y vieran lo que has hecho 5310 XVI | a tu casa de Villajoyosa resucitaría! Pero ¿cómo me voy y te 5311 XVII | no me interesa. Que me resuciten, que me vuelvan mi vidita 5312 XXIII | consternado, medio muerto. ~Y resueltamente se puso a preparar la droga, 5313 XIX | incontinenti. Sabrás que ya he resuelto el temido problema. La esfinge 5314 XVII | el corazón. Ven, y verás. Resuélvete a dejar a ese viejo absurdo, 5315 XX | tiempos por ese devaneo tuyo, resultado de mi abandono, del olvido... 5316 XV | esa aspiración, que podría resultar impracticable. Entrégate 5317 XIII | destreza. ¡Qué risa! ¡Si resultaría que también ella era pintora! 5318 XXV | arreglándote un poquito, resultarías muy aceptable. Tienes unos 5319 XXV | designe, se entiende. Y si resultase que habría que repetir las 5320 XXVIII | plagiario de sus ideas, resultó que también él se fue metiendo 5321 XV | su amiguita compendiaba y resumía todos los dones concedidos 5322 XII | tan insolente, que sintió resurgir de su pecho el odio que 5323 XX | retenerla como mujer, la retendré como hija querida; pero 5324 XX | años, y si no me cuadra retenerla como mujer, la retendré 5325 XXI | deja. No, dejarme, no; te retengo, te amarro, pues mis locuras 5326 XV | picardías. Ayer me dijo con retintín: «¿Con que pintorcitos tenemos?». 5327 XXVII | asiduo en sus visitas. La retirada fue tan lenta y gradual 5328 XXVI | abuso. ¿Te parece que me retire ya? Como tú quieras. Y confío 5329 XI | llevaba. Terminada la comida, retirose a su cuarto y encendió un 5330 XXIII | del genio artístico! He de retocar otra vez el cuadro de las 5331 IX | poner sus manos en las astas retorcidas, y se hubiera alegrado de 5332 XVII | con ejemplares viejos, retorcidos y verrugosos como los de 5333 IX | pendencioso de parroquianos retrasados. Entre aquellos edificios 5334 XIII | y caballerías... Flores retrata que parecen vivas; frutas 5335 XIII | tenemos al señor de Díaz, retratista al óleo...». ~ - ¡Ah!, sí, 5336 XXIV | qué no te atreves con mi retrato... o con el de Saturna?». ~ 5337 X | proyección de sí mismos. Retrayendo los ojos hacia la causa 5338 XII | que adviertas tu error y retrocedas, porque a mí no me gustan 5339 VII | con pretextos rebuscados; retrocedían como para ver el escaparate 5340 III | Dios el alma. Una fiebre reumática que la entró a saco, espada 5341 VI | persistente, por el dolor reumático o la sofocación del pecho. 5342 XXIII | la mentira en un ser que reúne todas las formas del bien, 5343 XV | enojada, ./. también. Reunía un sin fin de dotes y cualidades, 5344 VII | consigna, y con tal saqueo reunían los muchachos materia bastante 5345 III | armas antiguas y modernas, reunida con tantísimo afán y con 5346 XIX | paciencia que había podido reunir... Pero ¿y si me curo?... 5347 XXIV | fisonomía pálida y descompuesta revelaba como un profundo análisis 5348 XI | que más se resisten a la revelación, porque afectan a la conciencia 5349 XI | inquirir, y lo es también el revelar. La confesión procede del 5350 XXVII | reglas antes que se las revelaran; adelantábase a la propia 5351 XIII | una nueva aspiración se reveló a su espíritu, el arte, 5352 I | tanto gruesos, orondos, reventando de sangre, cual si contuvieran 5353 XV | las alegrías sin ver el reverso de ellas. Su claro entendimiento 5354 XVIII | con albarda... digo, al revés. Oigo desde aquí las palomitas, 5355 XIII | parecía del Cielo y lo divino revestíase a sus ojos de carne mortal. 5356 XXVI | que se dan a todo enfermo, revestidas de una forma de tierna amistad. 5357 XXV | que resultaba legendario y revestido de cierto matiz poético. 5358 X | enfrenar su inquietud y revestirse de formalidad, engañosa 5359 VIII | Felipe en su escritorio revisando unas facturas inglesas de 5360 XII | más. En último caso, yo me revisto de autoridad para apartarte 5361 XIX | torno de mi cabeza, como revolotean los pajaritos alrededor 5362 XIX | dónde está? Debe de andar revoloteando en torno de mi cabeza, como 5363 XXIII | destino, que no le permite revoloteos ni correrías; no contaba 5364 I | y recogido con gracioso revoltijo en la coronilla. Pero lo 5365 VIII | ya era feliz, gozaba en revolver aquel fondo de tristeza 5366 XV | todas las balitas de su revólver. Con tanta caballerosidad, 5367 XVI | bonita colección de revólveres tiene mi D. Lepe! Y te advierto 5368 XVIII | del vocabulario. Hoy está revuelto el botiquín, porque el Poniente 5369 XV | ancho diván veíanse libros revueltos, una manta morellana; en 5370 I | que la partida de bautismo rezaba D. Juan López Garrido, resultando 5371 XXIX | señora pasaba en la iglesia rezando, él, un tanto desilusionado 5372 XXIII | cerrando los ojos, como si rezara mentalmente». Y al instante 5373 V | hacer comedias... libros de rezo o siquiera fábulas, Señor? 5374 V | había de servir yo. No te rías. Sé pronunciar discursos. 5375 XIII | si me hubieran puesto a ribetear zapatos, a estas horas sería 5376 III | hasta con ciertas puntas y ribetes de literata de buena ley. 5377 XVII | feliz y robusta villana, ricachona en medio de la sencillez 5378 VIII | melocotones... pero muy ricos... En fin, para no cansar, 5379 IV | agrandaba con su fantasía la ridícula presunción del anciano que, 5380 XXI | posiciones, y allí fue el ridiculizar la vida boba, la unión eterna 5381 XII | piensas? ¿Te burlas?... Ríete todo lo que quieras; pero 5382 III | espingardas de moros y rifles de cristianos, espadas de 5383 I | reciente vestía de luto riguroso. Habiendo perdido a su marido, 5384 XXIV | Saturna de la calle con un rimero de tablas y bastidores pintados, 5385 XIV | nada más. ¿Para qué tanto ringorrango? ~ - Tristana, ¿qué dices? ( 5386 XV | almuerzo del merendero del Riojano, y comía con voracidad, 5387 VII | hospicianos en la calle de Ríos Rosas, que enlaza los altos 5388 IX | contiene, y se desahogaba con risas frenéticas, o con repentinos 5389 XXII | Terminaba estas bromas con una risita no muy sincera, que inútilmente 5390 XIII | Al principio, ¡ay!, entre risotadas y contorsiones, sólo pudo 5391 IV | turbaban a veces, a veces risueñas confianzas; veía con lucidez 5392 VI | nacido los honores de la rivalidad, al sentir en sí la vejez 5393 III | Londres con el duque de Rivas y Alcalá Galiano, detestaba 5394 XVII | lechoso y dormilón, otras rizado y transparente, dejando 5395 VIII | de las hijas se dejaron robar, y las otras se casaron 5396 XV | contado. ¿Pues y cuando robó del convento de San Pablo 5397 XVII | anhelas ser una feliz y robusta villana, ricachona en medio 5398 XVI | mar azul, las pintorescas rocas, los silvestres pinos, todo 5399 VI | gárrula sociedad que las rodeaba. ./. Algunas noches se 5400 III | por dentro y por fuera. Rodeábase de desinfectantes y antisépticos, 5401 IX | sombra del Depósito viejo, rodeado de espesas masas de árboles, 5402 VII | transeúnte, y casi todos rodean a las vendedoras de caramelos 5403 XII | por ti, porque me gustaría rodearte de las comodidades, de las 5404 XXVII | exige que se te mime y se te rodee de distracciones y cuidados; 5405 XIII | apuradísimo, después de muchos rodeos, concluía por hacer suya 5406 XI | siempre más. ~No se hizo de rogar la niña para referir a grandes 5407 XXV | con el pasado, y al fin rogó a la criada que guardase 5408 I | finísimo pincel; pequeñuela y roja la boquirrita, de labios 5409 XVI | aplicaran espuelas calentadas al rojo! Tantos ardores permanecían 5410 VI | solía para el reuma o el romadizo. ~Pero estas menudencias, 5411 XV | delantales de campesina romana. Máscaras griegas de cartón, 5412 I | polvo de los teatros o a romance de los que traen los librillos 5413 IX | través de lo tonto. Nuestro romanticismo, nuestra exaltación, no 5414 XXVI | concluida... Creí encontrar un romántico, con cara de haber bebido 5415 VII | de Chamberí, les dan el rompan - filas y se ponen a jugar. 5416 VIII | de las más inocentes, le rompe el espinazo. No consentía, 5417 XV | Pégame, hombre, pega... rómpeme una costilla. ¡Tienes un 5418 V | difícil... vamos, que no rompía. Claro, no rompiendo, no 5419 VI | negándose a masticar bien, o rompiéndosele en pedazos, cual si unas 5420 XXVI | más bien repugnancia de un rompimiento brusco, que habría sido 5421 XII | quitado tú, me has perdido». ~Rompió a llorar tan sin consuelo, 5422 XXVII | entusiasmo, que le ponía ronco, ¡qué hija, qué mujer, qué 5423 III | trastos por cuantas calles y rondas hay en Madrid. Todas las 5424 IV | que se le había colado de rondón por las puertas del alma, 5425 VI | su vida, volviéndose algo roñoso. Apremiado por la creciente 5426 III | Mosquetes raros y arcabuces roñosos, pistolas, alabardas, espingardas 5427 XV | quiera; un alquicel árabe, un ropón japonés, antifaces, quirotecas, 5428 XVIII | tú, que eres una fresca rosa de mayo... si las rosas 5429 I | ponía su bata morada con rosetones blancos, el moño arribita, 5430 XVII | broma, no está la masa para rosquillas. No sé más que llorar, y 5431 VI | decaimiento: nada de lo roto o deteriorado se componía 5432 XVI | suceso tan grave como la rotura del planeta en pedazos mil. 5433 XV | Denantes que del sol la crencha rubia... ¡Jesús mío, cuantísimo 5434 VII | su atención, ver si era rubio o moreno, si vestía con 5435 XXV | humor y te... No, no te ruborices... ¡Si pensarás que eres 5436 III | tan solemnes casos es de rúbrica. Total: que la viuda de 5437 I | ambas en la cocina y en los rudos menesteres de la casa, sin 5438 XI | podrá ser. Me hacen la rueda otros que valen más... hasta 5439 V | apagadores que ensordecen el ruido, esas desviaciones hábiles 5440 I | alquiler de los baratitos, con ruidoso vecindario de taberna, merendero, 5441 VIII | soportaba tan miserable y ruin existencia. ~El feroz abuelo 5442 VI | desaliento, la tristeza de su ruina, debían de influir no poco 5443 IX | merendero en que todavía sonaba rumor pendencioso de parroquianos 5444 XV | después, llenando de vagos rumores la plácida soledad del estudio. ~ 5445 XV | ardiente como el fuego, vaga y rumorosa como el aire. Inventaba 5446 IX | Los balancines, la montaña rusa, destacaban en medio de 5447 XIX | Albricias, señó Juan, hombre rústico y pedestre, destripaterrones, 5448 IV | fuerza lógica, y sólo a la rutina y a la pereza humanas se 5449 XV | discoprendo, solo il nulla s'accresce cuando sintió los 5450 XXIII | estrecho envuelto en una sábana. Poco después, bien ligadas 5451 XVIII | las cosas cuando intento saberlas. Y a propósito, señó Juan 5452 II | situación comenzó; sus ojos no sabían mirar al porvenir, y si 5453 XXII | repugnó y me repugna: daré sablazos, me rebajaré a pedir auxilio 5454 XVI | tiempo breve; probar el sabor de la ausencia, con sus 5455 XIV | mirando la puesta del sol y saboreando la dulcísima melancolía 5456 XV | expresiones líricas, que eran el saborete de su apasionada conversación, 5457 XVIII | Jijona, lo de Alicante y el sabrosísimo de yema, menos dulce que 5458 XVII | una misma línea... Con que saca esa cuenta, tonto». ~Y otro 5459 II | linda figurilla de papel sacaba los pies del plato, queriendo 5460 VI | la vida del D. Juan caído sacaban las dos hembras materia 5461 XXVII | supo de dónde los había sacado, obra de un misterioso poder 5462 XVIII | naranjero y con zaragüelles, sácame de esta duda: «¿Has comprado 5463 XXIX | preparar la echadura para sacar pollitos, que al fin salieron, ¡ 5464 XII | impresiones más escondidas te sacaré cuando menos lo pienses. 5465 XII | partido que el muy taimado sacaría al instante de tal situación. 5466 V | Los que los inventaron no sacarían ni para un cocido si no 5467 XVI | abiertos, y no había medio de sacarle del cuerpo una palabra. 5468 XXV | Vamos a ver: ¿y de dónde sacas tú que yo soy tan viejo? ¿ 5469 XVIII | evangélica, ejerciendo de sacerdota protestanta, hasta que le 5470 II | sentenciaba con énfasis sacerdotal, como si se tratara de un 5471 XXIX | imbécil». ~Expuso el buen sacerdote sus planes sencillamente. 5472 II | solía decir: «Los verdaderos sacerdotes somos nosotros, los que 5473 III | reumática que la entró a saco, espada en mano, acabó sus 5474 III | a su esquilmado caudal, sacrificando aquella parte de sus bienes 5475 VI | economías; pero D. Lope sacrificó su presunción a la de su 5476 IV | ingenioso no quitaba lo sacrílego. Sostenía que en las relaciones 5477 X | habita la perfección y se sacuden las almas el polvo de los 5478 VII | acción sola, sintió una sacudida interna, como suspensión 5479 IV | precauciones exquisitas y sagaces; temía rebeldías de la niña, 5480 XXIII | XXIII - ~No se equivocaba el sagaz alumno de Hipócrates. Cuando 5481 XXIII(4)| el original, en vez de «sajen». (N. del E.)] ~ 5482 XVI | todo lo curaba con agua salada.) ~»... Mi tía no está bien. 5483 XV | personajes; pronunciaba discursos saladísimos; remedaba a su viejo D. 5484 XXVI | presentársele... En fin, ¿qué saldrá de esto?... Para mí, es 5485 X | enfermo, porque entonces no saldría, ¡Dios bendito!, y ¿qué 5486 XV | extranjeros en alguna parte, y que salgamos del bracete sin que nadie 5487 XXIV | arreglemos, aprovechando una salida del señor... ~Tristana no 5488 X | acuerdo con Saturna, las saliditas vespertinas, cuando el anciano 5489 III | que por aquella vez no le saliera bien la cuenta, pues a las 5490 VIII | escritorio, para que no saliese a la tienda ni se apartara 5491 XX | a una mujer de tu temple salirle con la monserga de las tijeras 5492 IX | Aritmética... Te vi al fin; me saliste al encuentro. Te pregunté 5493 VI | componía ni se reparaba. En la salita desconcertada y glacial 5494 XXVII | abstracción profunda la hermosa salmodia, como en éxtasis, mirando 5495 XVIII | aspectos, los pavipollos y los salmonetes con piñones. Bebo sin tasa 5496 XXVI | sigue escuchando, a ver si salta alguna frase de compromiso 5497 IX | corría de labio a labio y saltaba de ojos a ojos. ~Regresaban 5498 XX | extraño que entre tantos haya saltado uno, menos malo que los 5499 VII | permitiéndose correr y saltar, y jugar a las cuatro esquinas 5500 VI | llenaba de inquietudes y veía salteadores y enemigos en su propia 5501 XI | dos decía nada. Por fin, saltó ella con la preguntita de 5502 XXII | demencia al oír esto, y dando saltos como fiera herida, tropezando 5503 VII | las veces, y esparcimiento saludable. Eran los únicos ratos de 5504 XXVI | pasillo y se fue derecho a él, saludándole con profundo respeto. Metiéronse 5505 XVII | amiguitas adoradas, y para saludar al nuevo día, dan unas cuantas 5506 XXV | llevase. Después de los saludos y cumplidos de ordenanza, 5507 X | pero que por el momento los salvaba. Decían cosas graves, pertinentes 5508 XV | Díaz, enamorado como un salvaje, pensaba que su amiguita 5509 XXIX | porque sus parientes le salvaron de la espantosa miseria 5510 XIX | mandé a freír espárragos. Me salvaste de caer en sus uñas. El 5511 IX | aquel freno maldito, me salvó, hízome hombre. Sin cuidarme 5512 XXII | de la ciencia médica para sanar a su muñeca infeliz. En 5513 X | que tú, a fuerza de oír sandeces, te marees y le hagas caso. 5514 III | sometidos a su sistema de saneamiento, llegó la hora de rendir 5515 XXII | los que todo lo curan con sanguijuelas, y esta medicación, si al 5516 IV | para empobrecer el caudal sanguíneo de la humanidad. Decía, 5517 IV | herraduras del caballo de Santiago, no echaba lumbres. ~Profesaba 5518 XV | Mona, más mona que los Santos Padres, y más hechicera 5519 XIX | coja por su cuenta y te saque los ojos. ¡Soy tan desgraciada!... 5520 XIX | Pues a probarlo. Que me saquen a la escena y verás quién 5521 VII | era la consigna, y con tal saqueo reunían los muchachos materia 5522 XXIX | casarlos. ¡Inverosimilitud, sarcasmo horrible de la vida, tratándose 5523 XVIII | que son émulos del gran Sáspirr. Por lo demás, comprenden 5524 XII | en mis trece. Soy viejo sastre y conozco el paño. Te aviso 5525 XVI | los perros de la jauría de Satanás. ¿Por qué te fuiste?... 5526 V | ofendía, se daba una de esas satisfacciones ardientes que fortifican 5527 XVII | en ella te vieras! No me satisface, no, tenerte aquí en espíritu. ¡ 5528 XXV | antojo tenga la niña se lo satisfará su amante padre. Le traje 5529 XXIV | día, Miquis declaró muy satisfecho que la cicatrización iba 5530 XV | estrangulo ahora mismo. ~ - ¡Sátrapa, corso, gitano! (cayendo