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| Gustavo Adolfo Bécquer La voz del silencio IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
1 Tex| ella una bellísima mujer acompañada de su esposo, un avaro mercader 2 Tex| sucedieron estos pequeños acontecimientos que, agrandados por mi fantasía, 3 Tex| pequeños acontecimientos que, agrandados por mi fantasía, traslado 4 Tex| traída por la caricia del aire lleno de aromas de primavera. ¿ 5 Tex| vacilante bujía, tracé en mi álbum una silueta de mujer.~ ~ 6 Tex| celeste, como suspiro de un alma enamorada, viniste a mi, 7 Tex| habiendo ya sonado la hora del ANGELUS en el reloj de un cercano 8 Tex| descubrí en una vieja casa, de antiquísima arquitectura, una pequeña 9 Tex| confusas palabras: me volví apresuradamente, y cuál no sería mi asombro 10 | aquellas 11 Tex| salía, indudablemente, la armoniosa y silente voz de mujer.~ ~ 12 Tex| tus débiles quejas, en tus armoniosas y extrañas canciones?~ 13 Tex| caricia del aire lleno de aromas de primavera. ¿Qué misterio 14 Tex| vieja casa, de antiquísima arquitectura, una pequeña ventana cerrada 15 Tex| por una reja caprichosa y artística. De aquellas ventanas salía, 16 Tex| apresuradamente, y cuál no sería mi asombro al encontrarme completamente 17 Tex| había olvidado mi pasada aventura, la casualidad me llevó 18 Tex| el blanco fantasma a la bella mujer del mercader avaro.~ ~ 19 Tex| tiempo. Vivía en ella una bellísima mujer acompañada de su esposo, 20 Tex| fantasía, traslado a las blancas cuartillas.~ ~Vagaba una 21 Tex| de buscar inútilmente la boca que a mi espalda había lanzado 22 Tex| carpeta de dibujo debajo del brazo, cuando sentí que una voz 23 Tex| en el silencio la voz de bronce de las horas. Mi paso era 24 Tex| de la débil y vacilante bujía, tracé en mi álbum una silueta 25 Tex| donde yo estaba. Cansado de buscar inútilmente la boca que 26 Tex| manchas rojas, moradas; caía grave en el silencio la 27 Tex| noche, la voz-suspiro había callado y decidí volver a mi posada, 28 Tex| completamente solo en la estrecha calleja. Y, sin embargo, indudablemente 29 Tex| tarde por las estrechas calles de la imperial ciudad con 30 Tex| tus armoniosas y extrañas canciones?~ 31 Tex| pasos de donde yo estaba. Cansado de buscar inútilmente la 32 Tex| ventana cerrada por una reja caprichosa y artística. De aquellas 33 Tex| viniste a mi, traída por la caricia del aire lleno de aromas 34 Tex| la imperial ciudad con mi carpeta de dibujo debajo del brazo, 35 Tex| mujer vaga por el ruinoso caserón, y se escuchan confusas 36 Tex| días después, y cuando ya casi había olvidado mi pasada 37 Tex| olvidado mi pasada aventura, la casualidad me llevó nuevamente a la 38 Tex| de mujer que como música celeste, como suspiro de un alma 39 Tex| ANGELUS en el reloj de un cercano convento, me dirigí a la 40 Tex| arquitectura, una pequeña ventana cerrada por una reja caprichosa 41 Tex| mercader salió de la casa cerrando la puerta con llave, y no 42 Tex| estrechas calles de la imperial ciudad con mi carpeta de dibujo 43 Tex| descansar hasta encontrar la clave del enigma, y cuando ya 44 Tex| espalda había lanzado su confusa queja, y habiendo ya sonado 45 Tex| sonó la misteriosa voz, me contó que dicha casa está deshabitada 46 Tex| en el reloj de un cercano convento, me dirigí a la posada que 47 Tex| tendido en el duro lecho, ha creado mi fantasía una novela que, 48 Tex| lamento.~ ~Y la misma leyenda cree ver en el blanco fantasma 49 Tex| volví apresuradamente, y cuál no sería mi asombro al encontrarme 50 Tex| traslado a las blancas cuartillas.~ ~Vagaba una tarde por 51 Tex| hermosa mujer. La leyenda cuenta que desde entonces todas 52 Tex| decidí volver a mi posada, en cuya habitación de enjalbegadas 53 Tex| con mi carpeta de dibujo debajo del brazo, cuando sentí 54 Tex| habitación, y a la luz de la débil y vacilante bujía, tracé 55 Tex| palabras confusas, en tus débiles quejas, en tus armoniosas 56 Tex| tranquilidad. Esta vez decidí no descansar hasta encontrar la clave 57 Tex| del enigma, y cuando ya desconfiaba de mis investigaciones, 58 Tex| de mis investigaciones, descubrí en una vieja casa, de antiquísima 59 Tex| fantasía una novela que, desgraciadamente..., nunca podrá ser realidad.~ ~ 60 Tex| contó que dicha casa está deshabitada desde hace mucho tiempo. 61 | después 62 Tex| como remanso en la lucha diaria hago a la vetusta y silenciosa 63 Tex| silueta de mujer.~ ~Dos días después, y cuando ya casi 64 Tex| ciudad con mi carpeta de dibujo debajo del brazo, cuando 65 Tex| misteriosa voz, me contó que dicha casa está deshabitada desde 66 Tex| un cercano convento, me dirigí a la posada que me servía 67 | donde 68 Tex| una silueta de mujer.~ ~Dos días después, y cuando ya 69 Tex| paredes, y tendido en el duro lecho, ha creado mi fantasía 70 Tex| avaro mercader de mucha más edad que ella. Un día el mercader 71 | él 72 Tex| estrecha calleja. Y, sin embargo, indudablemente una voz, 73 Tex| encrucijada teatro de ella. Empezaba a morir el día; el sol teñía 74 Tex| como suspiro de un alma enamorada, viniste a mi, traída por 75 Tex| decidí no descansar hasta encontrar la clave del enigma, y cuando 76 Tex| cuál no sería mi asombro al encontrarme completamente solo en la 77 Tex| nuevamente a la torcida encrucijada teatro de ella. Empezaba 78 Tex| hasta encontrar la clave del enigma, y cuando ya desconfiaba 79 Tex| posada, en cuya habitación de enjalbegadas paredes, y tendido en el 80 | entonces 81 Tex| el ruinoso caserón, y se escuchan confusas voces mezcladas 82 Tex| inútilmente la boca que a mi espalda había lanzado su confusa 83 Tex| bellísima mujer acompañada de su esposo, un avaro mercader de mucha 84 | Esta 85 Tex| me contó que dicha casa está deshabitada desde hace mucho 86 Tex| pocos pasos de donde yo estaba. Cansado de buscar inútilmente 87 | estos 88 Tex| completamente solo en la estrecha calleja. Y, sin embargo, 89 Tex| Vagaba una tarde por las estrechas calles de la imperial ciudad 90 Tex| indudablemente una voz, una voz extraña, mezcla de lamento, voz 91 Tex| quejas, en tus armoniosas y extrañas canciones?~ 92 Tex| noches un fantasma blanco con formas de mujer vaga por el ruinoso 93 Tex| tiene su puesto de quincalla frente a la vieja casa en que sonó 94 Tex| vaga melancolía ponía un gesto de duda en mi semblante.~ ~ 95 Tex| manchas rojas, moradas; caía grave en el silencio la voz de 96 | ha 97 Tex| lanzado su confusa queja, y habiendo ya sonado la hora del ANGELUS 98 Tex| casa está deshabitada desde hace mucho tiempo. Vivía en ella 99 Tex| remanso en la lucha diaria hago a la vetusta y silenciosa 100 | hasta 101 | hay 102 Tex| a saberse de él ni de su hermosa mujer. La leyenda cuenta 103 Tex| y habiendo ya sonado la hora del ANGELUS en el reloj 104 Tex| el día; el sol teñía el horizonte de manchas rojas, moradas; 105 Tex| las estrechas calles de la imperial ciudad con mi carpeta de 106 Tex| sentí que una voz como un inmenso suspiro pronunciaba a mi 107 Tex| servía de refugio en las interminables horas de la noche.~ ~Al 108 Tex| estaba. Cansado de buscar inútilmente la boca que a mi espalda 109 Tex| cuando ya desconfiaba de mis investigaciones, descubrí en una vieja casa, 110 Tex| día siguiente, un viejo judío que tiene su puesto de quincalla 111 Tex| suspiro pronunciaba a mi lado vagas y confusas palabras: 112 Tex| boca que a mi espalda había lanzado su confusa queja, y habiendo 113 Tex| paredes, y tendido en el duro lecho, ha creado mi fantasía una 114 Tex| de las horas. Mi paso era lento, una vaga melancolía ponía 115 Tex| casa cerrando la puerta con llave, y no volvió a saberse de 116 Tex| por la caricia del aire lleno de aromas de primavera. ¿ 117 Tex| aventura, la casualidad me llevó nuevamente a la torcida 118 Tex| visitas que como remanso en la lucha diaria hago a la vetusta 119 Tex| en mi habitación, y a la luz de la débil y vacilante 120 Tex| confusas voces mezcladas de maldición y lamento.~ ~Y la misma 121 Tex| sol teñía el horizonte de manchas rojas, moradas; caía grave 122 | más 123 Tex| paso era lento, una vaga melancolía ponía un gesto de duda en 124 Tex| una voz, una voz extraña, mezcla de lamento, voz de mujer, 125 Tex| escuchan confusas voces mezcladas de maldición y lamento.~ ~ 126 Tex| cuando ya desconfiaba de mis investigaciones, descubrí 127 Tex| aromas de primavera. ¿Qué misterio hay en tus palabras confusas, 128 Tex| vieja casa en que sonó la misteriosa voz, me contó que dicha 129 Tex| horizonte de manchas rojas, moradas; caía grave en el silencio 130 Tex| teatro de ella. Empezaba a morir el día; el sol teñía el 131 | mucha 132 | mucho 133 Tex| Voz de mujer que como música celeste, como suspiro de 134 | ni 135 Tex| desde entonces todas las noches un fantasma blanco con formas 136 Tex| ha creado mi fantasía una novela que, desgraciadamente..., 137 Tex| la casualidad me llevó nuevamente a la torcida encrucijada 138 | nunca 139 Tex| y cuando ya casi había olvidado mi pasada aventura, la casualidad 140 | otra 141 Tex| habitación de enjalbegadas paredes, y tendido en el duro lecho, 142 Tex| ya casi había olvidado mi pasada aventura, la casualidad 143 Tex| la voz, la misma voz del pasado día, volvió a turbar el 144 Tex| bronce de las horas. Mi paso era lento, una vaga melancolía 145 Tex| duda, había sonado a pocos pasos de donde yo estaba. Cansado 146 Tex| antiquísima arquitectura, una pequeña ventana cerrada por una 147 Tex| Toledo, sucedieron estos pequeños acontecimientos que, agrandados 148 | pocos 149 Tex| desgraciadamente..., nunca podrá ser realidad.~ ~Al día siguiente, 150 Tex| lento, una vaga melancolía ponía un gesto de duda en mi semblante.~ ~ 151 Tex| aire lleno de aromas de primavera. ¿Qué misterio hay en tus 152 Tex| como un inmenso suspiro pronunciaba a mi lado vagas y confusas 153 Tex| salió de la casa cerrando la puerta con llave, y no volvió a 154 Tex| viejo judío que tiene su puesto de quincalla frente a la 155 | Qué 156 Tex| horas de la noche.~ ~Al quedarme solo en mi habitación, y 157 Tex| había lanzado su confusa queja, y habiendo ya sonado la 158 Tex| confusas, en tus débiles quejas, en tus armoniosas y extrañas 159 Tex| judío que tiene su puesto de quincalla frente a la vieja casa en 160 Tex| desgraciadamente..., nunca podrá ser realidad.~ ~Al día siguiente, un 161 Tex| posada que me servía de refugio en las interminables horas 162 Tex| ventana cerrada por una reja caprichosa y artística. 163 Tex| la hora del ANGELUS en el reloj de un cercano convento, 164 Tex| de las visitas que como remanso en la lucha diaria hago 165 Tex| el horizonte de manchas rojas, moradas; caía grave en 166 Tex| formas de mujer vaga por el ruinoso caserón, y se escuchan confusas 167 Tex| con llave, y no volvió a saberse de él ni de su hermosa mujer. 168 Tex| artística. De aquellas ventanas salía, indudablemente, la armoniosa 169 Tex| ella. Un día el mercader salió de la casa cerrando la puerta 170 | se 171 Tex| ponía un gesto de duda en mi semblante.~ ~Y otra vez la voz, la 172 Tex| debajo del brazo, cuando sentí que una voz como un inmenso 173 | ser 174 Tex| apresuradamente, y cuál no sería mi asombro al encontrarme 175 Tex| dirigí a la posada que me servía de refugio en las interminables 176 Tex| podrá ser realidad.~ ~Al día siguiente, un viejo judío que tiene 177 Tex| diaria hago a la vetusta y silenciosa Toledo, sucedieron estos 178 Tex| indudablemente, la armoniosa y silente voz de mujer.~ ~Era completamente 179 Tex| bujía, tracé en mi álbum una silueta de mujer.~ ~Dos días después, 180 Tex| Empezaba a morir el día; el sol teñía el horizonte de manchas 181 Tex| frente a la vieja casa en que sonó la misteriosa voz, me contó 182 Tex| vetusta y silenciosa Toledo, sucedieron estos pequeños acontecimientos 183 Tex| cuartillas.~ ~Vagaba una tarde por las estrechas calles 184 Tex| a la torcida encrucijada teatro de ella. Empezaba a morir 185 Tex| enjalbegadas paredes, y tendido en el duro lecho, ha creado 186 Tex| Empezaba a morir el día; el sol teñía el horizonte de manchas 187 Tex| Texto~En una de las visitas que 188 Tex| deshabitada desde hace mucho tiempo. Vivía en ella una bellísima 189 Tex| siguiente, un viejo judío que tiene su puesto de quincalla frente 190 | todas 191 Tex| la vetusta y silenciosa Toledo, sucedieron estos pequeños 192 Tex| me llevó nuevamente a la torcida encrucijada teatro de ella. 193 Tex| débil y vacilante bujía, tracé en mi álbum una silueta 194 Tex| enamorada, viniste a mi, traída por la caricia del aire 195 Tex| turbar el silencio y mi tranquilidad. Esta vez decidí no descansar 196 Tex| agrandados por mi fantasía, traslado a las blancas cuartillas.~ ~ 197 Tex| del pasado día, volvió a turbar el silencio y mi tranquilidad. 198 Tex| y a la luz de la débil y vacilante bujía, tracé en mi álbum 199 Tex| las blancas cuartillas.~ ~Vagaba una tarde por las estrechas 200 Tex| suspiro pronunciaba a mi lado vagas y confusas palabras: me 201 Tex| arquitectura, una pequeña ventana cerrada por una reja caprichosa 202 Tex| y artística. De aquellas ventanas salía, indudablemente, la 203 Tex| Y la misma leyenda cree ver en el blanco fantasma a 204 Tex| la lucha diaria hago a la vetusta y silenciosa Toledo, sucedieron 205 Tex| Al día siguiente, un viejo judío que tiene su puesto 206 Tex| suspiro de un alma enamorada, viniste a mi, traída por la caricia 207 Tex| Texto~En una de las visitas que como remanso en la lucha 208 Tex| desde hace mucho tiempo. Vivía en ella una bellísima mujer 209 Tex| y se escuchan confusas voces mezcladas de maldición y 210 Tex| voz-suspiro había callado y decidí volver a mi posada, en cuya habitación 211 Tex| y confusas palabras: me volví apresuradamente, y cuál 212 Tex| completamente de noche, la voz-suspiro había callado y decidí volver 213 | yo