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Gustavo Adolfo Bécquer
El Miserere

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
jaram-zumba

    Capítulo
501 II | arrastran por entre los jaramagos y zarzales que crecían al 502 II | arcángeles y los ángeles y las jerarquías acompañaban con un himno 503 Int| esto sin comprender una jota ni sacar maldito el provecho.~ 504 II | tenor otro relámpago de júbilo, hasta que, merced a una 505 II | pie del altar, entre las junturas de las lápidas sepulcrales 506 II | abierto a la mirada de los justos.~Los serafines, los arcángeles 507 I | de gran renombre. En mi juventud hice de mi arte un arma 508 II | formaron con sus columnas un laberinto de pórfido.~Una vez reedificado 509 II | Auditui meo dabis gaudium et laetitiam: et exultabunt ossa humiliata.~ 510 I | conmigo, cubiertos los ojos de lágrimas y dirigiéndose al Señor: ¡ 511 II | horroroso, formado por todos los lamentos del infortunio, de todos 512 II | antorcha, un cirio o una lámpara que derramase aquella insólita 513 III| mezcla de ironía el lego, lanzando a hurtadillas una mirada 514 II | entre las junturas de las lápidas sepulcrales que formaban 515 II | que había arrostrado en su larga peregrinación cien y cien 516 I | refirió con horror en las largas noches de velada; pero lo 517 II | aguas y, agarrándose con los largos dedos de sus manos de hueso 518 II | ojos del romero, sus sienes latieron con violencia, zumbaron 519 Int| página había una palabra latina, tan vulgar en todas las 520 I | modesta colación, su pobre lecho y su encendido hogar puso 521 III| música.~Por haberlas podido leer hubiera dado un mundo.~¿ 522 I | los bienes que había de legar a su hijo, al cual desheredó 523 III| ininteligibles para los legos de la música.~Por haberlas 524 I | el monasterio?~ - A una legua y media escasa. Pero, ¿qué 525 I | el instante en que hube leído sus estrofas, mi único pensamiento 526 II | era un conjuro de voces lejanas y graves que parecía salir 527 II | comenzó a oírse un acorde lejano que pudiera confundirse 528 I | interpelado - . He nacido muy lejos de aquí, y en mi patria 529 II | reptiles, que, despiertos de su letargo por la tempestad, sacaban 530 Int| unos renglones escritos con letra muy menuda y en alemán, 531 II | llegó al punto en que se levantaban, negras e imponentes, las 532 II | coro, donde, con voz más levantada y solemne, prosiguieron 533 I | todos, al ver que el romero, levantándose de su escaño y tomando el 534 II | artífice, y al par del ara se levantaron las derribadas capillas, 535 Int| anciano me contó entonces la leyenda que voy a referiros.~ 536 I | cordilleras de montañas que limitan el horizonte del valle, 537 I | presentarse en el Tribunal de Dios limpios de toda culpa, vienen aún 538 Int| especies de etcéteras que llaman llaves, y todo esto sin 539 I | los profundos tal vez. Las llamas redujeron el monasterio 540 II | la soledad y de la noche llegaban perceptibles al oído del 541 II | tuam!~Cuando los monjes llegaron al peristilo del templo, 542 I | prosiguió de este modo:~ - Lloraba yo en el fondo de mi alma 543 I | muchos años, en una noche lluviosa y oscura, llegó a la puerta 544 III| Quién sabe si no será una locura?~ 545 I | la he encontrado; pero si logro expresar lo que siento en 546 III| Miserere, que, como una losa extraña, guardaron los frailes 547 II | arcos y caían sobre las losas con un rumor acompasado, 548 I | consumó, se ven brillar luces a través de las rotas ventanas 549 II | miedo; pero con su miedo luchaba aún su fanatismo por todo 550 II | ruido inexplicable en aquel lugar, como el que produce un 551 I | música extraña y unos cantos lúgubres y aterradores que se perciben 552 II | sus carnes; una aureola luminosa brilló en derredor de sus 553 Int| que ponen en todas, como maestoso, allegro, ritardando, piú 554 II | Miserere mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam!~Cuando 555 I | hallar una forma musical tan magnífica, tan sublime, que bastase 556 Int| comprender una jota ni sacar maldito el provecho.~Consecuente 557 I | cualquiera donde esperar la mañana y proseguir con la luz del 558 II | contrastaban con sus descarnadas mandíbulas y los blancos dientes las 559 II | sonando y combinándose de mil maneras distintas, pero siempre 560 Int| provecho.~Consecuente con mi manía, repasé los cuadernos, y 561 II | los largos dedos de sus manos de hueso a las grietas de 562 I | noches de velada; pero lo que mantiene más viva su memoria es que 563 III| ojos al empolvado y antiguo manuscrito del Miserere, que aún estaba 564 II | cuerdas que se dilatan, de maquinaria que se agita sordamente 565 I | A dónde voy? A oir esa maravillosa música, a oír el grande, 566 I | Después de esta atrocidad se marcharon los bandidos, y su instigador 567 II | esculturas, las gradas de mármol de los altares, los sillares 568 | mas 569 I | Alemania, toda Italia y la mayor parte de este país clásico 570 II | su misteriosa vitalidad mecánica, y sonó una campanada..., 571 I | monasterio?~ - A una legua y media escasa. Pero, ¿qué hacéis? ¿ 572 Int| acompañaba, al acabar de medio traducir estos renglones, 573 II | luz azulada, inquieta y medrosa.~Todo pareció animarse, 574 II | el frío penetró hasta la médula de los huesos.~Los monjes 575 Int| crujen los huesos, y de sus médulas ha de parecer que salen 576 Int| renglones escritos con letra muy menuda y en alemán, de los cuales 577 II | sonoro incienso:~ - Auditui meo dabis gaudium et laetitiam: 578 II | relámpago de júbilo, hasta que, merced a una transformación súbita, 579 III| abierto sobre una de las mesas.~In peccatis concepit me 580 Int| aúlla sin discordar, el metal atruena sin ensordecer; 581 III| le preguntó con cierta mezcla de ironía el lego, lanzando 582 | 583 Int| muertas hojeando sus páginas, mirando los grupos de notas más 584 I | Miserere.~Los circunstantes se miraron unos a otros con muestras 585 II | mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam!~Cuando los monjes 586 | mismos 587 II | dos horas de camino, el misterioso personaje que calificaron 588 II | todos estos extraños y misteriosos murmullos del campo, de 589 I | luz del sol su camino.~Su modesta colación, su pobre lecho 590 I | interlocutor prosiguió de este modo:~ - Lloraba yo en el fondo 591 III| mi vista, y que parecía mofarse de mí con sus notas, sus 592 I | descubría.~Pasado el primer momento de estupor:~ - ¡Está loco! - 593 II | concavidad del monte; era el monótono ruido de la cascada que 594 II | de la impiedad; concierto monstruoso, digno intérprete de los 595 I | fragoso de esas cordilleras de montañas que limitan el horizonte 596 II | gemía en la concavidad del monte; era el monótono ruido de 597 Int| ópera y me paso las horas muertas hojeando sus páginas, mirando 598 I | miraron unos a otros con muestras de incredulidad; sólo el 599 III| y se volvió loco, y se murió, en fin, sin poder terminar 600 II | estos extraños y misteriosos murmullos del campo, de la soledad 601 II | la tempestad, se alejaba murmurando; era el zumbido del aire 602 I | es ese?.~ - ¿No dije? - murmuró el campesino, y luego prosiguió 603 II | pie aún en el hueco de un muro; el ruido de los reptiles, 604 I | pensamiento fue hallar una forma musical tan magnífica, tan sublime, 605 II | romero, que sentado sobre la mutilada estatua de una tumba, aguardaba 606 I | el cóncavo peñón de donde nace la cascada que, después 607 I | respondió el interpelado - . He nacido muy lejos de aquí, y en 608 I | oído otro semejante los nacidos; tal y tan desgarrador, 609 II | punto en que se levantaban, negras e imponentes, las ruinas 610 II | tréboles de las cornisas, los negros machones de los muros, el 611 II | facultades de su espíritu. Sus nervios saltaron al impulso de una 612 I | padres a hijos y de hijos a nietos se refirió con horror en 613 II | graznaba refugiado bajo el nimbo de piedra de una imagen 614 I | con horror en las largas noches de velada; pero lo que mantiene 615 II | rayo de sol que rompe la nube oscura de una tempestad, 616 II | lluvia había cesado; las nubes flotaban en oscuras bandas, 617 I | cansancio, interrogó acerca del objeto de su romería y del punto 618 Int| tan vulgar en todas las obras, finis, la verdad era que 619 III| que admirar a los que lo observaban sin ser vistos.~Escribió 620 Int| música, me chocó más aún el observar que en vez de esas palabras 621 III| febril, que dio en más de una ocasión que admirar a los que lo 622 II | se vio el cielo como un océano de lumbre abierto a la mirada 623 I | Santo y acaban de dar las ocho en el reloj de la abadía.~ - ¿ 624 Int| célebre abadía de Fitero, y ocupándome en revolver algunos volúmenes 625 II | violencia, zumbaron sus oídos y cayó sin conocimiento 626 I | siento en mi corazón, lo que oigo confusamente en mi cabeza, 627 I | puerta.~ - ¿A dónde voy? A oir esa maravillosa música, 628 I | esa maravillosa música, a oír el grande, el verdadero 629 II | reedificado el templo, comenzó a oírse un acorde lejano que pudiera 630 III| desconocido romero.~ - ¿Oísteis, al cabo, el Miserere? - 631 II | altares, los sillares de las ojivas, los calados antepechos 632 II | dos..., tres...; hasta once.~En el derruido templo no 633 Int| veces la partitura de una ópera y me paso las horas muertas 634 II | veían antes esparcidos sin orden, se levantó intacta, como 635 II | peristilo del templo, se ordenaron en dos hileras y, penetrando 636 II | parecía como el eco de un órgano que acompañaba los versículos 637 Int| solloza y gime; o la más original de todas, sin duda, recomendada 638 | os 639 II | vez más perceptible.~El osado peregrino comenzaba a tener 640 II | bañada en luz celeste; las osamentas de los monjes se vistieron 641 II | que brilla y humea en la oscuridad con una luz azulada, inquieta 642 II | laetitiam: et exultabunt ossa humiliata.~En este punto, 643 | otros 644 I | ventanas de la iglesia; se oye como una especie de música 645 I | Ese Miserere, que sólo oyen por casualidad los que, 646 III| III~Al día siguiente, los pacíficos monjes de la abadía de Fitero, 647 I | y la mayor parte de este país clásico para la música religiosa, 648 Int| última página había una palabra latina, tan vulgar en todas 649 II | veces un furtivo rayo de luz pálida y dudosa; y el aire, al 650 III| entrar por las puertas, pálido y como fuera de sí, al desconocido 651 II | cincel el artífice, y al par del ara se levantaron las 652 III| En mitad de su tarea se paraba y parecía como escuchar 653 I | monasterio que, a lo que parece, edificó a sus expensas 654 Int| traducir estos renglones, que parecían frases escritas por un loco.~ 655 III| músico.~ - ¿Y qué tal os ha parecido?~ - Lo voy a escribir. Dadme 656 I | palabras del desconocido no pareciesen del todo claras al hermano 657 II | inquieta y medrosa.~Todo pareció animarse, pero con ese movimiento 658 II | muerte contracciones que parodian la vida, movimiento instantáneo, 659 III| y el sueño huyó de sus párpados y perdió el apetito, y la 660 I | toda Italia y la mayor parte de este país clásico para 661 I | rabadán - que todo irá por partes.~Dicho lo cual, siguió así 662 Int| suelo coger a veces la partitura de una ópera y me paso las 663 I | desde ellas se descubría.~Pasado el primer momento de estupor:~ - ¡ 664 I | seducción y encendí con él pasiones que me arrastraron a un 665 Int| partitura de una ópera y me paso las horas muertas hojeando 666 I | muy lejos de aquí, y en mi patria gocé un día de gran renombre. 667 I | para secar sus ropas, un pedazo de pan con que satisfacer 668 I | cometido; mas al intentar pedir a Dios misericordia no encontraba 669 I | cual desheredó al morir, en pena de sus maldades. Hasta aquí 670 II | hueso a las grietas de las peñas, trepar por ellas hasta 671 I | ganado por entre breñas y peñascales, es toda una historia, una 672 II | acompasado, como el de la péndola de un reloj; los gritos 673 II | ordenaron en dos hileras y, penetrando en él, fueron a arrodillarse 674 II | imposible de reprimir, y el frío penetró hasta la médula de los huesos.~ 675 I | ruinas sobre el cóncavo peñón de donde nace la cascada 676 I | leído sus estrofas, mi único pensamiento fue hallar una forma musical 677 II | Si me habrá engañado!, pensó el músico; pero en aquel 678 II | haciéndose cada vez más perceptible.~El osado peregrino comenzaba 679 II | soledad y de la noche llegaban perceptibles al oído del romero, que 680 I | lúgubres y aterradores que se perciben a intervalos en las ráfagas 681 II | tiempo y tiempo, y nada se percibió; aquellos mil confusos rumores 682 I | camaradas suyos en la vida de perdición que emprendiera al abandonar 683 III| sueño huyó de sus párpados y perdió el apetito, y la fiebre 684 II | había arrostrado en su larga peregrinación cien y cien tormentas, todos 685 II | más perceptible.~El osado peregrino comenzaba a tener miedo; 686 II | Cuando los monjes llegaron al peristilo del templo, se ordenaron 687 I | no era el mismo diablo en persona, sabedor de que sus bienes 688 II | de camino, el misterioso personaje que calificaron de loco 689 Int| ritardando, piú vivo, a piacere, había unos renglones escritos 690 I | esta abadía un romero y pidió un poco de lumbre para secar 691 II | refugiado bajo el nimbo de piedra de una imagen en pie aún 692 I | adelante debió de ser de la piel del diablo, si no era el 693 Int| maestoso, allegro, ritardando, piú vivo, a piacere, había unos 694 II | caladas las capuchas, bajo los pliegues de las cuales contrastaban 695 III| la música.~Por haberlas podido leer hubiera dado un mundo.~¿ 696 Int| bastante antiguos, cubiertos de polvo y hasta comenzados a roer 697 Int| esas palabras italianas que ponen en todas, como maestoso, 698 II | columnas un laberinto de pórfido.~Una vez reedificado el 699 I | referido:~ - ¿Y decís que ese portento se repite aún?~ - Dentro 700 II | pretil de la iglesia a aquel precipicio, salir del fondo de las 701 I | sin falta alguna, porque precisamente esta noche es la del Jueves 702 I | por ésta continuara en sus preguntas, su interlocutor prosiguió 703 Int| Sabéis qué es esto? - pregunté a un viejecito que me acompañaba, 704 I | romero, que parecía vivamente preocupado con la narración de la historia, 705 I | muertos tal vez sin hallarse preparados para presentarse en el Tribunal 706 II | ceremonia; el músico, que la presenciaba absorto y aterrado, creía 707 I | hallarse preparados para presentarse en el Tribunal de Dios limpios 708 II | fueron arrojados desde el pretil de la iglesia a aquel precipicio, 709 Int| que me llamó la atención primeramente; pero luego que me fijé 710 Int| repasé los cuadernos, y lo primero que me llamó la atención 711 III| ser vistos.~Escribió los primeros versículos y los siguientes 712 II | que debiera realizarse el prodigio.~Transcurrió tiempo y tiempo, 713 II | aquel lugar, como el que produce un reloj algunos segundos 714 I | grandioso himno de dolor del Rey Profeta. Aún no la he encontrado; 715 I | donde no se sabe, a los profundos tal vez. Las llamas redujeron 716 II | de los huesos.~Los monjes pronunciaban en aquel instante estas 717 III| no hay duda..., así! - y proseguía escribiendo notas con una 718 II | más levantada y solemne, prosiguieron entonando los versículos 719 Int| jota ni sacar maldito el provecho.~Consecuente con mi manía, 720 II | oírse un acorde lejano que pudiera confundirse con el zumbido 721 I | oído un Miserere en que pueda inspirarme, ni uno, ni uno, 722 II | música y algo más que no puede explicarse ni apenas concebirse; 723 I | uno, y he oído tantos, que puedo decir que los he oído todos.~ - ¿ 724 I | como si una mano poderosa pugnase por arrancarlas de sus quicios; 725 III| imaginación, y se dilataban sus pupilas, saltaba en el asiento y 726 I | toda culpa, vienen aún del purgatorio a impetrar su misericordia 727 I | habían comenzado el Miserere, pusieron fuego al monasterio, entraron 728 I | lecho y su encendido hogar puso el hermano a quien se hizo 729 I | escombros; de la iglesia aun quedan en pie las ruinas sobre 730 I | pugnase por arrancarlas de sus quicios; la lluvia caía en turbiones, 731 | Quién 732 | quienes 733 I | interrumpiéndole, uno de los rabadanes - . ¿A que no habéis oído 734 I | perciben a intervalos en las ráfagas del aire. Son los monjes, 735 III| escribiendo notas con una rapidez febril, que dio en más de 736 Int| comenzados a roer por los ratones.~Era un Miserere.~Yo no 737 Int| más o menos apiñados, las rayas, los semicírculos, los triángulos 738 II | creía estar fuera del mundo real, vivir en esa región fantástica 739 II | ansioso la hora en que debiera realizarse el prodigio.~Transcurrió 740 Int| original de todas, sin duda, recomendada al pie del último versículo: 741 I | Después - continuó - de recorrer toda Alemania, toda Italia 742 I | he empleado para el mal, redimiéndome por donde mismo pude condenarme.~ 743 I | profundos tal vez. Las llamas redujeron el monasterio a escombros; 744 II | laberinto de pórfido.~Una vez reedificado el templo, comenzó a oírse 745 I | ansiedad al que la había referido:~ - ¿Y decís que ese portento 746 Int| entonces la leyenda que voy a referiros.~ 747 I | hijos y de hijos a nietos se refirió con horror en las largas 748 II | gritos del búho, que graznaba refugiado bajo el nimbo de piedra 749 II | mundo real, vivir en esa región fantástica del sueño, en 750 I | país clásico para la música religiosa, aún no he oído un Miserere 751 I | estaban en poder de los religiosos y de que su castillo se 752 II | calificaron de loco en la abadía, remontando la corriente del riachuelo 753 I | patria gocé un día de gran renombre. En mi juventud hice de 754 Int| Consecuente con mi manía, repasé los cuadernos, y lo primero 755 I | decís que ese portento se repite aún?~ - Dentro de tres horas 756 I | el lego.~ - ¡Está loco! - repitieron los pastores, y atizaron 757 II | dejó la tumba sobre que reposaba, se inclinó al borde del 758 II | un temblor imposible de reprimir, y el frío penetró hasta 759 I | cual, después que se hubo repuesto de su cansancio, interrogó 760 II | concepit me mater mea.~Al resonar este versículo y dilatarse 761 II | transformación súbita, la iglesia resplandeció bañada en luz celeste; las 762 II | versículo y dilatarse sus ecos retumbando de bóveda en bóveda, se 763 II | desconocida fuerza. Las piedras se reunieron a las piedras; el ara, cuyos 764 I | transformado en iglesia, reunió a unos cuantos bandoleros, 765 II | en que todas las cosas se revisten de formas extrañas y fenomenales.~ 766 Int| Fitero, y ocupándome en revolver algunos volúmenes de su 767 Int| descubrí en uno de sus rincones dos o tres cuadernos bastante 768 Int| como maestoso, allegro, ritardando, piú vivo, a piacere, había 769 II | del búho escondido, y el roce de los reptiles inquietos. 770 Int| polvo y hasta comenzados a roer por los ratones.~Era un 771 I | acerca del objeto de su romería y del punto adonde se encaminaba.~ - 772 II | semejante a un rayo de sol que rompe la nube oscura de una tempestad, 773 II | derredor de sus frentes; se rompió la cúpula, y a través de 774 I | de lumbre para secar sus ropas, un pedazo de pan con que 775 I | brillar luces a través de las rotas ventanas de la iglesia; 776 II | sonar la hora: ruidos de ruedas que giran, de cuerdas que 777 II | percibió; aquellos mil confusos rumores seguían sonando y combinándose 778 I | mismo diablo en persona, sabedor de que sus bienes estaban 779 Int| fuerza y dulzura.~ - ¿Sabéis qué es esto? - pregunté 780 I | mundo después de muertos y saben lo que es morir en el pecado.~ 781 II | letargo por la tempestad, sacaban sus disformes cabezas de 782 Int| sin comprender una jota ni sacar maldito el provecho.~Consecuente 783 II | sacudimiento terrible vino a sacarlo de aquel estupor que embargaba 784 I | al monasterio, entraron a saco en la iglesia, y a éste 785 II | extrañas y fenomenales.~Un sacudimiento terrible vino a sacarlo 786 Int| médulas ha de parecer que salen los alaridos; o esta otra: 787 II | himno de contrición del rey salmista con notas y acordes tan 788 II | su espíritu. Sus nervios saltaron al impulso de una conmoción 789 I | un pedazo de pan con que satisfacer su hambre y un albergue 790 Int| Era un Miserere.~Yo no música; pero le tengo tanta 791 I | pidió un poco de lumbre para secar sus ropas, un pedazo de 792 II | Miserere mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam!~ 793 I | arte un arma poderosa de seducción y encendí con él pasiones 794 II | aquellos mil confusos rumores seguían sonando y combinándose de 795 II | produce un reloj algunos segundos antes de sonar la hora: 796 I | confusamente en mi cabeza, estoy seguro de hacer un Miserere tal 797 Int| apiñados, las rayas, los semicírculos, los triángulos y las especies 798 II | graves que parecía salir del seno de la tierra e irse elevando 799 II | al oído del romero, que sentado sobre la mutilada estatua 800 II | diciendo con voz baja y sepulcral, pero con una desgarradora 801 II | junturas de las lápidas sepulcrales que formaban el pavimento 802 | será 803 II | mirada de los justos.~Los serafines, los arcángeles y los ángeles 804 II | las destrozadas e inmensas series de arcos que, cruzándose 805 Int| alemán, de los cuales algunos servían para advertir cosas tan 806 | siempre 807 II | los ojos del romero, sus sienes latieron con violencia, 808 I | si logro expresar lo que siento en mi corazón, lo que oigo 809 I | digo muchos años!, muchos siglos, un monasterio famoso, monasterio 810 III| III~Al día siguiente, los pacíficos monjes de 811 III| primeros versículos y los siguientes hasta la mitad del salmo; 812 I | escuchaban en un profundo silencio.~ - Después - continuó - 813 II | mármol de los altares, los sillares de las ojivas, los calados 814 | sino 815 II | campana, ni reloj, ni torre ya siquiera.~Aún no había expirado, 816 II | gemidos. Sin embargo, nada sobrenatural, nada extraño venía a herir 817 II | murmullos del campo, de la soledad y de la noche llegaban perceptibles 818 II | con voz más levantada y solemne, prosiguieron entonando 819 II | abandonada o un castillo solitario: al que había arrostrado 820 Int| todo es la Humanidad que solloza y gime; o la más original 821 II | confusos rumores seguían sonando y combinándose de mil maneras 822 II | algunos segundos antes de sonar la hora: ruidos de ruedas 823 II | misteriosa vitalidad mecánica, y sonó una campanada..., dos..., 824 II | una gigantesca espiral de sonoro incienso:~ - Auditui meo 825 II | maquinaria que se agita sordamente y se dispone a usar de su 826 I | Aguardaos - continuó con gran sorna el rabadán - que todo irá 827 I | adonde se encaminaba.~ - Yo soy músico - respondió el interpelado - . 828 II | gloria este versículo, que subía entonces al trono del Señor 829 II | merced a una transformación súbita, la iglesia resplandeció 830 I | musical tan magnífica, tan sublime, que bastase a contener 831 II | una tempestad, haciendo suceder a un relámpago de tenor 832 Int| que, aun sin entenderla, suelo coger a veces la partitura 833 Int| sin ensordecer; por eso suena todo y no se confunde nada, 834 II | iniquitatibus conceptus sum: et in peccatis concepit 835 III| mirada de inteligencia a sus superiores.~ - Sí respondió el músico.~ - ¿ 836 I | y después, exhalando un suspiro, tornó a coger el hilo de 837 | suyos 838 | tanta 839 | tantos 840 III| incesante. En mitad de su tarea se paraba y parecía como 841 II | se escuchaba su vibración temblando en el aire, cuando los doseles 842 II | chocaron, agitándose con un temblor imposible de reprimir, y 843 I | Misericordia!, y el Señor la tendrá de su pobre criatura.~El 844 | tener 845 Int| Yo no sé música; pero le tengo tanta afición que, aun sin 846 III| palabras de la página que tenía ante mi vista, y que parecía 847 II | suceder a un relámpago de tenor otro relámpago de júbilo, 848 Int| que el Miserere no estaba terminado, porque la música no alcanzaba 849 III| murió, en fin, sin poder terminar el Miserere, que, como una 850 II | fenomenales.~Un sacudimiento terrible vino a sacarlo de aquel 851 II | gigantes como sus palabras terribles.~Siguió la ceremonia; el 852 II | trepar por ellas hasta tocar el borde, diciendo con voz 853 II | eco la última campanada; todavía se escuchaba su vibración 854 I | levantándose de su escaño y tomando el bordón, abandonaba el 855 II | peregrinación cien y cien tormentas, todos aquellos ruidos le 856 I | después, exhalando un suspiro, tornó a coger el hilo de su discurso. 857 II | entre cuyas rocas saltaba el torrente, despeñándose con un trueno 858 III| comenzó su obra.~Noche y día trabajaba con un afán incesante. En 859 Int| acompañaba, al acabar de medio traducir estos renglones, que parecían 860 II | realizarse el prodigio.~Transcurrió tiempo y tiempo, y nada 861 II | hasta que, merced a una transformación súbita, la iglesia resplandeció 862 I | que su castillo se había transformado en iglesia, reunió a unos 863 I | como yo, andan día y noche tras el ganado por entre breñas 864 II | del coro, los festones de tréboles de las cornisas, los negros 865 II | bóveda, se levantó un alarido tremendo que parecía un grito de 866 II | las grietas de las peñas, trepar por ellas hasta tocar el 867 Int| rayas, los semicírculos, los triángulos y las especies de etcéteras 868 I | preparados para presentarse en el Tribunal de Dios limpios de toda 869 II | Prosiguió el canto, ora tristísimo y profundo, ora semejante 870 II | trono del Señor como una tromba armónica, como una gigantesca 871 II | versículo, que subía entonces al trono del Señor como una tromba 872 II | secundum magnam misericordiam tuam!~Cuando los monjes llegaron 873 I | quicios; la lluvia caía en turbiones, azotando los vidrios de 874 I | hube leído sus estrofas, mi único pensamiento fue hallar una 875 II | sordamente y se dispone a usar de su misteriosa vitalidad 876 I | Pero, ¿qué hacéis? ¿A dónde vais con una noche como ésta? ¡ 877 I | limitan el horizonte del valle, en el fondo del cual se 878 II | cuyos rotos fragmentos se veían antes esparcidos sin orden, 879 I | arrastraron a un crimen. En mi vejez quiero convertir al bien 880 I | en las largas noches de velada; pero lo que mantiene más 881 I | en la que se consumó, se ven brillar luces a través de 882 II | sobrenatural, nada extraño venía a herir la imaginación. 883 I | exclamaron todos, al ver que el romero, levantándose 884 I | hijo, que por lo que se verá más adelante debió de ser 885 Int| todas las obras, finis, la verdad era que el Miserere no estaba 886 I | música, a oír el grande, el verdadero Miserere, el Miserere de 887 II | todavía se escuchaba su vibración temblando en el aire, cuando 888 I | turbiones, azotando los vidrios de las ventanas, y de cuando 889 I | forma el riachuelo que viene a bañar los muros de esta 890 I | Dios limpios de toda culpa, vienen aún del purgatorio a impetrar 891 I | menos atónitos pastores.~El viento zumbaba y hacía crujir las 892 III| visita de la noche anterior, vieron entrar por las puertas, 893 II | espontáneamente, sin que se viese una antorcha, un cirio o 894 II | Un sacudimiento terrible vino a sacarlo de aquel estupor 895 II | sus sienes latieron con violencia, zumbaron sus oídos y cayó 896 III| dado cuenta de la extraña visita de la noche anterior, vieron 897 Int| Hace algunos meses que, visitando la célebre abadía de Fitero, 898 II | osamentas de los monjes se vistieron de sus carnes; una aureola 899 III| que lo observaban sin ser vistos.~Escribió los primeros versículos 900 II | a usar de su misteriosa vitalidad mecánica, y sonó una campanada..., 901 I | pero lo que mantiene más viva su memoria es que todos 902 I | sólo el romero, que parecía vivamente preocupado con la narración 903 II | digno intérprete de los que viven en el pecado y fueron concebidos 904 II | estar fuera del mundo real, vivir en esa región fantástica 905 Int| allegro, ritardando, piú vivo, a piacere, había unos renglones 906 Int| ocupándome en revolver algunos volúmenes de su abandonada biblioteca, 907 III| historia, no pude menos de volver otra vez los ojos al empolvado 908 III| apoderó de su cabeza, y se volvió loco, y se murió, en fin, 909 I | el Miserere de los que vuelven al mundo después de muertos 910 | vuestra 911 Int| una palabra latina, tan vulgar en todas las obras, finis, 912 II | por entre los jaramagos y zarzales que crecían al pie del altar, 913 I | atónitos pastores.~El viento zumbaba y hacía crujir las puertas, 914 II | latieron con violencia, zumbaron sus oídos y cayó sin conocimiento


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