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| Pio XII Haurietis aquas in gaudio IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Cap., N.
502 III, 23 | idolatría, el odio fraterno, la corrupción de costumbres y la violencia. 503 V, 34 | puede cometer el hombre, creado a imagen y semejanza de 504 V, 31 | interna como externa, a su Creador y Redentor, poniendo así 505 V, 34 | enemigos del Señor eterno crece hoy en algunas partes, y 506 V, 30 | en Cristo, para que con creciente entusiasmo cuidéis de promover 507 INT, 1 | venga a mí y beba el que cree en mí". Pues, como dice 508 INT, 1 | habían de recibir lo que creyeran en El3. Los que escuchaban 509 IV, 28 | adecuadamente con ninguna imagen criada la íntima esencia de este 510 IV, 28 | contaminado por tantos crímenes. ~ 511 II, 13 | Igualmente, San Juan Crisóstomo, lumbrera de la Iglesia 512 III, 19 | ya tan inminente de los cruelísimos padecimientos y ante la 513 III, 21 | a sí mismo como víctima cruenta en el Calvario: Cristo nos 514 | cualquiera 515 | cuantas 516 I, 7 | cuidaba. Los conducía con cuerdas de humanidad, con lazos 517 II, 15 | perceptiva a todos los demás cuerpos humanos54. ~ 518 III, 18 | vosotros hacéis de ella una cueva de ladrones62. ~ 519 I, 7 | comprendieron que yo los cuidaba. Los conducía con cuerdas 520 V, 31 | bondad misma de Dios, a quien cuidan de obsequiar con actos de 521 V, 30 | con creciente entusiasmo cuidéis de promover esta suavísima 522 I, 7 | como lo merecen en los culpables, no para repudiarlos y abandonarlos 523 II, 11 | hombres manchados con tantas culpas, conviene tener muy presente 524 I, 3 | seriedad de los espíritus cultivados. ~Otros, finalmente, al 525 I, 4 | asociaciones, destinadas a la cultura intelectual y a promover 526 I, 7 | fulgurantes en la ardiente cumbre del Sinaí suscitaban en 527 IV, 25 | qué angustias hasta que se cumpla!95. ~Por lo demás, es persuasión 528 V, 37 | auxilio de su gracia se cumplan estos Nuestros vivos deseos: 529 IV, 28 | de piedad, en la que se cumple perfectamente aquella religión 530 V, 31 | sacratísimo Corazón del Redentor cumplen el deber, ciertamente gravísimo, 531 II, 16 | la prueba de haberse ya cumplido nuestra Redención, y como 532 V, 37 | 37. Cumpliéndose felizmente este año como 533 V, 30 | cierto modo es un don, y cunado el amor constituye el don 534 V, 32 | todavía con espíritu de curiosidad y hasta de duda. Piensen 535 I, 7 | con víctimas pacíficas -cuyas leyes fundamentales, esculpidas 536 II, 15 | de su voluntad humana y cuyos actos son dirigidos e iluminados 537 INT, 1 | del apóstol Santiago: Toda dádiva, buena y todo don perfecto 538 I, 5 | acción de gracias a Dios, dador de todo bien, exclamando 539 V, 30 | primero, por el que nos son dados todos los dones gratuitos?112. 540 II, 13 | estos pasajes de San Juan Damasceno: En verdad que todo Dios 541 INT, 1 | espontáneas a Nuestra mente, si damos una mirada retrospectiva 542 III, 23 | rogaré al Padre y él os dará otro consolador para que 543 II, 13 | y para manifestarnos y darnos a entender, en la forma 544 IV, 26 | consiguiente, ni que este culto deba su origen a revelaciones 545 I, 4 | Unigénito de Dios? "Porque debajo del cielo no existe otro 546 V, 31 | amor divino; y entonces deberían mantenerse como justas las 547 IV, 29 | de santo temor y amor, se debía al Nuevo Testamento; en 548 I, 5 | después de tributar las debidas gracias al Dios eterno, 549 II, 14 | sensible que el nuestro, se debieron indudablemente a las diversas 550 II, 13 | misma que forma parte de la débil naturaleza del hombre, y 551 V, 32 | sobre todo en los últimos decenios, se han mostrado en una 552 I, 4 | sociedad? Esta devoción –decía -, que a todos recomendamos, 553 V, 37 | 15 de mayo de 1956, año décimoctavo de Nuestro Pontificado.~ 554 II, 12 | del hombre, que es, por decirlo así, el complemento de aquélla, 555 IV, 26 | religión del amor. ~No puede decirse, por consiguiente, ni que 556 I, 8 | después de aquellos días, declara el Señor: Pondré mi ley 557 V, 33 | en su odio implacable y declarado contra Dios, contra la Iglesia 558 V, 33 | de los bienes terrenales, decrece en sus almas y poco a poco 559 IV, 27(99) | Cf. A. Gardellini Decreta authentica (1857) n. 4579, 560 V, 36 | mismo, con un acto solemne, dedicamos y consagramos la santa Iglesia 561 V, 32 | tomaron la iniciativa de dedicar y consagrar solemnemente 562 V, 30 | sino la pronta voluntad de dedicarse a todo cuanto con el servicio 563 IV, 29 | esto así, fácilmente se deduce que el culto al Sacratísimo 564 III, 23 | ardiente celo por ilustrar y defender la fe católica; a los Confesores, 565 I, 3 | todos los cristianos, y lo defiende, además, enérgicamente contra 566 I, 6 | fe católica, solemnemente definida en el Concilio Ecuménico 567 I, 8 | nunca llega a repudiarlo definitivamente; se nos muestra, sí, vehemente 568 V, 33 | de ascender al cielo, nos dejaba como "vicario de su amor"116. ~ 569 II, 16 | Corazón sacratísimo no ha dejado nunca ni dejará de palpitar 570 II, 16 | sacratísimo no ha dejado nunca ni dejará de palpitar con imperturbable 571 II, 16 | entonces su Corazón se paró y dejó de latir, y su amor sensible 572 IV, 29 | materia tan importante como delicada, es necesario tener siempre 573 V, 34 | de la paz y de las castas delicias? Ya lo advirtió nuestro 574 V, 34 | hacen sus veces es el mayor delito que puede cometer el hombre, 575 II, 10 | condigna por sus propios delitos31, Cristo, mediante la inescrutable 576 | demasiada 577 III, 22 | triple victoria: sobre el demonio, sobre el pecado y sobre 578 II, 16 | latido, ni cesará tampoco de demostrar el triple amor con que el 579 II, 16 | entera, de la que con pleno derecho es Cabeza Mística.~ ~ 580 V, 32 | consoladores, que de ella se han derivado para la Iglesia: innumerables 581 II, 14 | de los fenómenos de ella derivados: La turbacion de la ira 582 IV, 25 | perennes gracias que de él se derivan, tal como resaltan de su 583 I, 5 | de nuestro Redentor, se derrama sobre innumerables hijos 584 INT, 2 | caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por 585 III, 21 | Salvador a celebrar, por el derramamiento de la sangre, su místico 586 V, 35 | con que nuestro Redentor, derramando todas las riquezas de su 587 IV, 25 | indujo con un idéntico amor a derramar generosamente su Sangre 588 III, 20 | alianza en mi sangre, que se derramará por vosotros"72. ~Con razón, 589 III, 22 | multitud de cautivos, y derramó sus dones sobre los hombres... 590 III, 19 | Dios mío, ¿por qué me has desamparado?67; En verdad te digo: Hoy 591 III, 24 | el Corazón de Cristo se desborda en amor divino y humano, 592 IV, 25 | Redención humana, ya que, desbordándose aquel poderosamente sobre 593 III, 19 | hombre?64; en cambio, se desbordó con regalado amor y profunda 594 IV, 29 | con la Persona del Verbo, descansa toda ella en la verdad primaria 595 III, 18 | perdida, la de la oveja descarriada y la del hijo pródigo. En 596 III, 22 | sobre los hombres... El que descendió, ese mismo es el que ascendió 597 INT, 1 | todo don perfecto de arriba desciende, del Padre de las luces2, 598 III, 21 | De este simbolismo, no desconocido para los antiguos Padres 599 II, 14 | escritores eclesiásticos no nos describan directamente los varios 600 I, 5 | Testamento que revelan y describen la caridad infinita de Dios 601 I, 7 | este mandamiento del amor, describieron las relaciones todas existentes 602 I, 7 | los Profetas, expresa y descubre tan clara y ardientemente 603 II, 12 | origen. Por cuya causa no se desdeña de llamarlos hermanos, diciendo: " 604 IV, 28 | adoradores que el Padre desea. Dios es espíritu, y los 605 II, 12 | Sacrificio de la cruz, donde El deseaba ofrecer un sacrificio cruento 606 III, 20 | palabras: Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, 607 V, 35 | esperar nuestra salvación121. ~Deseamos también vivamente que cuantos 608 V, 34 | continuamente se exalta la licencia desenfrenada de las pasiones, ¿qué tiene 609 V, 34 | pues, observar que, por desgracia, el número de los que se 610 I, 4 | la amenaza de las graves desgracias que hace ya mucho tiempo 611 III, 23 | angustia?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el riesgo, la persecución?, ¿ 612 I, 7 | ellos revolotea, así (Dios) desplegó sus alas, alzó (a Israel) 613 I, 5 | pensamos, según la potencia que despliega en nosotros su energía, 614 III, 21 | abierto nace la Iglesia, desposada con Cristo... Tú, que del 615 III, 18 | Jerusalén, su predilecta ciudad, destinada a una fatal ruina por su 616 I, 4 | mismo culto: asociaciones, destinadas a la cultura intelectual 617 V, 34 | imagen y semejanza de Dios y destinado a gozar de su amistad perfecta 618 I, 5 | frutos más abundantes, Nos detendremos, ante todo, en las páginas 619 II, 9 | recta y saludable, que nos detengamos un poco, Venerables Hermanos, 620 II, 14 | a su Corazón santísimo y determinaban sus latidos. A la verdad, 621 IV, 27 | privilegio y aun limitado para determinados fines, siguió otra, a distancia 622 I, 6 | Jesucristo, que nos incita a devolverle amor por amor16. ~Es indudable 623 III, 18 | resucitaba a los muertos o devolvía la salud a toda clase de 624 V, 31 | importante no consiste en las devotas prácticas externas de piedad, 625 I, 7 | su pueblo escogido como dialogando y discutiendo entre sí con 626 I, 3 | veces ni aun por los que se dicen animados de un sincero celo 627 IV, 27 | en la liturgia misma de dicha festividad: Desde entonces, 628 II, 14 | no refieran expresamente dichos afectos a su corazón físicamente 629 IV, 25 | estas Nuestras reflexiones, dictadas por la enseñanza misma del 630 III, 23 | Padre. De hecho, pasados diez días, el Espíritu Paráclito, 631 INT, 1 | tenido que vencer tantas dificultades y soportar pruebas tantas. 632 V, 34 | principios del materialismo se difunden en las doctrinas y en la 633 IV, 26 | consiguió que este culto, ya tan difundido, haya alcanzado el desarrollo 634 IV, 26 | cada vez más vasto, se fue difundiendo dentro de los Institutos 635 IV, 27 | todos los obstáculos, se difundió por todo el mundo católico. ~ 636 III, 20 | 20. ¿Quién podrá dignamente describir los latidos del 637 I, 4 | llamó práctica religiosa dignísima de todo encomio, y en la 638 I, 5 | produce, encontraremos muy digno de celebrar el primer centenario 639 III, 19 | desamparado?67; En verdad te digo: Hoy estarás conmigo en 640 III, 18 | no te agradaron. Entonces dije: Heme aquí presente. En 641 II, 11(37) | Magnus, Ep. dogm. "Lectis dilectionis tuae" ad Flavianum Const. 642 V, 35 | pueblo cristiano, bajo la dirección de la Iglesia, venera al 643 IV, 28 | en la "vía" que conduce directa a la posesión de las más 644 II, 14 | eclesiásticos no nos describan directamente los varios efectos que en 645 IV, 26 | iluminado y ayudado por el de su director espiritual -el Beato Claudio 646 V, 35 | explicar el siglo pasado, dirigía a todos los cristianos y 647 III, 24 | brota de su inagotable amor, dirigida al Padre, no sufre interrupción 648 II, 15 | humana y cuyos actos son dirigidos e iluminados por una doble 649 II, 9 | Introducidos por estas palabras del Discípulo amado y que, durante la 650 I, 4 | ello, ya en Cartas, ya en Discursos y aun Radiomensajes, no 651 I, 7 | escogido como dialogando y discutiendo entre sí con opuestos sentimientos: 652 I, 7 | Es un amor que, lejos de disminuir y cesar ante las monstruosas 653 I, 3 | constituidos guardián y dispensador del tesoro de la fe y de 654 III, 21 | nació la Iglesia, verdadera dispensadora de la sangre de la Redención; 655 V, 30 | por la cual el hombre se dispone a honrar y amar en sumo 656 III, 19 | infiel y obstinado, se disponía a entregarlo en manos de 657 I, 3 | Hermanos, Nos, que por divina disposición hemos sido constituidos 658 V, 35(123)| Albertus M. De Eucharistia, dist. 6, tr. 1, c. 1: Opera Omnia 659 IV, 27 | determinados fines, siguió otra, a distancia casi de un siglo, de importancia 660 III, 18 | ofrenda no quisiste, pero me diste un cuerpo a propósito; holocaustos 661 IV, 29 | Persona en Cristo -con la distinción e integridad de sus dos 662 IV, 26 | de amor y reparación, se distingue de todas las demás formas 663 IV, 26 | religiosos. Así, por ejemplo, se distinguieron por haber establecido y 664 I, 3 | que niega toda norma para distinguir lo verdadero de lo falso, 665 IV, 28 | ni una virtud de religión distinta106. Por lo tanto, es en 666 III, 22 | triple victoria, que ahora distribuye con larguez al género humano 667 IV, 28 | resulta un culto de latría diverso ni una virtud de religión 668 IV, 27 | Apóstol: Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre 669 I, 5 | consideración de los principios doctrinales -contenidos en la Sagrada 670 V, 34 | materialismo se difunden en las doctrinas y en la práctica; y oyendo 671 II, 11(37) | S. Leo Magnus, Ep. dogm. "Lectis dilectionis tuae" 672 IV, 27 | de las fuentes mismas del dogma católico está en el hecho 673 II, 13 | hacerse partícipe de nuestras dolencias, nos procurase su remedio43. 674 V, 33 | bien Nos llena de amargo dolor el ver cómo languidece la 675 II, 16 | la divina Eucaristía, su dolorosa pasión y muerte, la benigna 676 I, 3 | Sentimentalismo"; sin embargo, es muy doloroso comprobar cómo, en lo pasado 677 I, 3 | una sociedad plenamente dominada por el indiferentismo religioso 678 III, 23 | todos los pueblos paganos, dominados hasta entonces por la idolatría, 679 II, 16 | pasión y muerte, la benigna donación de su Santísima Madre, la 680 I, 7 | así mi amada entre las doncellas... Yo soy de mi amado, y 681 | dónde 682 II, 12 | verdadero Cuerpo humano, dotado de todos los sentimientos 683 II, 15 | constituye la preciosa dote de su voluntad humana y 684 IV, 29 | Un nuevo mandamiento os doy: Que os améis los unos a 685 III, 18 | como la parábola de la dracma perdida, la de la oveja 686 II, 11(39) | tr. 3: "Necessarium", de duabus naturis in Christo: cf. 687 V, 36 | a Dios y al prójimo, no dudamos en proponer la devoción 688 I, 6 | en modo alguno hacernos dudar de que el amor de Dios a 689 III, 18 | celestiales coloquios con su dulcísima Madre y con su padre putativo, 690 I, 7 | como la muerte es el amor, duros como el infierno los celos; 691 I, 7 | florecerá él como el lirio y echará sus raíces como el Líbano21. ~ 692 I, 6 | definida en el Concilio Ecuménico de Efeso y en el II de Constantinopla15. 693 II, 11 | Pontífices y los Concilios Ecuménicos: Entero en sus propiedades, 694 II, 14 | directamente los varios efectos que en el ritmo pulsante 695 V, 36 | Corazón de Jesús como escuela eficacísima de caridad divina; caridad 696 I, 7 | hijo... Yo enseñé a andar a Efraín, los tomé en mis brazos, 697 IV, 25 | Dios que, inspiradas en los ejemplos de la excelsa Madre de Dios, 698 IV, 29 | al mismo tiempo que el ejercicio de nuestro amor a Dios y 699 IV, 25 | llagada del Salvador se elevaba hasta la majestad de la 700 I, 4 | verdad; y cuando fuimos elevados al sumo pontificado, al 701 IV, 28 | llevados en alas de la fe, nos elevemos no sólo a la contemplación 702 II, 12 | no sólo bajo la luz que emana de la unión hipostática 703 I, 3 | corresponde el deber de emprender una acción franca y de gran 704 III, 23 | virtudes y realizar las empresas más útiles y admirables, 705 V, 30 | memorables documentos y la han enaltecido con grandes alabanzas. Y 706 II, 13(48) | Enarr. in Ps. 87, 3 PL 37, 1111. ~ 707 I, 4 | constituye el medio más suave de encaminar las almas al profundo conocimiento 708 INT, 2 | caridad divina que debe encenderse cada vez más en el alma 709 I, 8 | el preludio a aquella muy encendida caridad que el Redentor 710 I, 6 | Encarnado como a símbolo de su encendidísima caridad. Este hecho, que 711 III, 19 | angustia, de misericordia, de encendido deseo, de serena tranquilidad, 712 III, 23 | Salvador, en el cual están encerrados todos los tesoros de la 713 I, 7 | para que alcen el vuelo y encima de ellos revolotea, así ( 714 V, 37 | clero y a todos los fieles encomendados a vuestra pastoral solicitud, 715 III, 19 | sed69; Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu70. ~ 716 I, 4 | religiosa dignísima de todo encomio, y en la que vio un poderoso 717 I, 6 | corazones. Y estas imágenes, por encontrarse ya en los Libros Santos 718 II, 15 | supera en perfección, y, por ende, en capacidad perceptiva 719 V, 33 | parecen incitados por el enemigo infernal en su odio implacable 720 I, 5 | despliega en nosotros su energía, a El la gloria en la Iglesia 721 I, 3 | Dios, consagrando todas sus energías espirituales, su actividad 722 I, 3 | y lo defiende, además, enérgicamente contra las acusaciones del " 723 IV, 27 | Ritos, por decreto del 25 de enero de 1765, aprobado por Nuestro 724 III, 18 | la salud a toda clase de enfermos, cuando sufría trabajos, 725 V, 34 | extraño que en muchas almas se enfríe la caridad, que es la suprema 726 IV, 26 | Catalina de Siena, el Beato Enrique Suso, San Pedro Canisio 727 III, 23 | aquel himno de victoria, que ensalza a la par el triunfo de Jesucristo, 728 V, 32 | mismos Romanos Pontífices han ensalzado con alabanzas tan multiplicadas 729 III, 22 | una verdad consoladora, enseñada por el Apóstol de las Gentes, 730 V, 35 | verdadera, como claramente enseñan aquellas palabras del Espíritu 731 III, 18 | amantísimo; en fin, cuando daba enseñanzas o proponía y explicaba parábolas, 732 V, 33 | no para saber, sino para enseñar al que, antes de ascender 733 I, 7 | Egipto llamé a mi hijo... Yo enseñé a andar a Efraín, los tomé 734 II, 13 | de la doctrina revelada, entendieron muy bien lo que ya el apóstol 735 V, 37 | como ya hemos explicado, se entienda rectamente y se practique 736 V, 31 | mismos, motivadas por quienes entienden mal esta devoción tan nobilísima, 737 III, 23 | el Apóstol de las Gentes entonó aquel himno de victoria, 738 I, 7 | apiadarse del hijo de sus entrañas? Aunque esta se olvidare, 739 III, 18 | como nota el Apóstol, al entrar en el mundo dijo: "Sacrificio 740 II, 14 | semejanza de olas que se entrechocan, llegaban a su Corazón santísimo 741 III, 19 | obstinado, se disponía a entregarlo en manos de sus verdugos: 742 INT, 2 | plena y absoluta voluntad de entregarnos y consagrarnos al amor del 743 III, 19 | venido aquí? ¿Con un beso entregas al Hijo del hombre?64; en 744 II, 13 | tentaciones humanas, le tocara entristecerse y sufrir, no por ello pensase 745 II, 13 | humana: Nuestro Señor se entristeció realmente, para poner de 746 V, 30 | para que con creciente entusiasmo cuidéis de promover esta 747 III, 23 | Hijo y el Hijo al Padre, es enviado por ambos, bajo forma de 748 III, 18 | apedreas a los que a ti son enviados; ¡cuantas veces quise recoger 749 IV, 27 | los hombres102; pues no envió Dios su Hijo al mundo para 750 I, 6(15) | Conc. Ephes. can. 8; cf. Mansi, Sacrorum 751 I, 3 | quienes, confundiendo o equiparando la índole de este culto 752 V, 35(122)| Iesu ad S. Ioachim de Urbe erigitur, 17 febr. 1903; AL 22 (1903) 753 | esa 754 II, 16 | Redención, y como una mística escala para subir al abrazo de 755 II, 12 | podría parecer a algunos escándalo y necedad, como de hecho 756 I, 7 | a Nuestro propósito, al escribir esta Encíclica, no juzgamos 757 I, 8 | ley en su interior y la escribiré en su corazón; yo les seré 758 I, 7 | bien el amor debido a Dios: Escucha, Israel: El Señor, nuestro 759 INT, 1 | creyeran en El3. Los que escuchaban estas palabras de Jesús, 760 I, 5 | humano, pues jamás podremos escudriñar suficientemente su sublime 761 V, 36 | Sagrado Corazón de Jesús como escuela eficacísima de caridad divina; 762 I, 7 | cuyas leyes fundamentales, esculpidas en dos tablas, promulgó 763 IV, 28 | Jesús, fue que sus elementos esenciales, es decir, los actos de 764 III, 23 | riesgo, la persecución?, ¿la espada? ... Mas en todas estas 765 III, 20 | incruento de Sí mismo bajo las especies del pan y del vino quiso 766 V, 32 | contemplar este admirable espectáculo de la extensión y fervor 767 V, 32 | todo, a los que, a guisa de espectadores, desde lejos miran todavía 768 II, 14 | aparecer como signo y casi como espejo fidelísimo de los afectos, 769 V, 35 | suplicar y de El hay que esperar nuestra salvación121. ~Deseamos 770 I, 7 | predilecta: Como lirio entre las espinas, así mi amada entre las 771 I, 3 | propósito para reanimar la espiritualidad moderna, a la que corresponde 772 IV, 25 | mismo con que el Padre y el Espíritun Santo aman a los hombres 773 III, 22 | pies y de su costado los esplendentes trofeos de su triple victoria: 774 V, 35 | que brilla con refulgente esplendor entre las llamas. En El 775 III, 23 | finalmente, para renunciar espontánea y alegremente a los goces 776 IV, 26 | improviso en la Iglesia; brotó espontáneamente, en almas selectas, de su 777 INT, 1 | de traer consigo, vienen espontáneas a Nuestra mente, si damos 778 III, 21 | imagen viva de aquel amor espontáneo por el que Dios entregó 779 I, 7 | padre e hijo, o entre los esposos, y no representarlas con 780 II, 10 | que nos amó, aun cuando estábamos muertos por los pecados, 781 I, 7 | baste recordar la Alianza establecida entre Dios y el pueblo elegido, 782 IV, 26 | distinguieron por haber establecido y promovido cada vez más 783 III, 23 | de algun modo se opone al establecimiento del divino Reino del amor 784 II, 9 | predicción - es la misma que estableció y realizó el Verbo Encarnado, 785 V, 35 | Corazón, a fin de prolongar su estancia con nosotros hasta la consumación 786 IV, 27 | fe en vuestros corazones, estando arraigados y cimentados 787 | estar 788 I, 7 | palabras que hoy te mando estarán en tu corazón18. ~No nos 789 III, 19 | En verdad te digo: Hoy estarás conmigo en el paraíso68; 790 IV, 28 | tributado a sus imágenes, sean éstas las reliquias de su acerba 791 III, 23 | otro consolador para que esté con vosotros eternamente84. 792 | éste 793 II, 9 | conocimiento, de suerte que estéis llenos de toda la plenitud 794 I, 3 | tenido en el debido honor y estimación por algunos cristianos, 795 I, 3 | días. Y no faltan quienes estiman que este culto, lejos de 796 II, 10 | haber conciliado bajo el estímulo de su caridad ardentísima 797 II, 9 | claridad que la Nueva Alianza estipulada entre Dios y la humanidad - 798 | éstos 799 III, 23 | que nos amó. Porque seguro estoy de que ni muerte ni vida, 800 V, 36 | procuren los fieles unir a ella estrechamente la devoción al Inmaculado 801 IV, 28 | idónea para concebir los estrechísimos vínculos que existen entre 802 INT, 2 | ha sido dado5. ~Este tan estrecho vínculo que, según la Sagrada 803 V, 36 | la Santísima Virgen María estuviese inseparablemente unida con 804 IV, 26 | queremos indicar siquiera las etapas gloriosas recorridas por 805 III, 23 | para que esté con vosotros eternamente84. El Espíritu Paráclito, 806 III, 18 | suspires por los bienes eternos59. ~Con amor aun mayor latía 807 V, 35 | especial devoción al Corazón Eucarístico de Jesús; la cual -para 808 V, 35(123)| S. Albertus M. De Eucharistia, dist. 6, tr. 1, c. 1: Opera 809 V, 35(122)| quibus Archisodalitas a Corde Eucharistico Iesu ad S. Ioachim de Urbe 810 IV, 26 | Francisco de Sales. San Juan Eudes es el autor del primer oficio 811 III, 20 | regenerar a los hijos de Eva para la vida de la gracia. 812 III, 20 | escribe de ella San Agustín: Evidentemente Ella es la Madre de los 813 IV, 26 | cristiana98. ~Basta esta rápida evocación de los orígenes y gradual 814 V, 34 | oyendo cómo continuamente se exalta la licencia desenfrenada 815 III, 24 | ardiente que cuando, ya exánime, fue herido por la lanza 816 IV, 28 | consideración y adoración de su excelentísimo amor infundido, y, finalmente, 817 IV, 28 | a la posesión de las más excelsas virtudes. La Iglesia rechaza 818 IV, 26 | mediante una manifestación tan excepcional, Jesucristo expresamente 819 I, 5 | medida con incomparable exceso más de lo que pedimos o 820 I, 5 | Dios, dador de todo bien, exclamando con el Apóstol: Al que es 821 II, 11 | muy verdadero amor, pero exclusivamente espiritual, con que Dios 822 V, 32 | 32. Exhortamos, pues, a todos Nuestros 823 II, 10 | de mayor valor que lo que exigía la compensación por todas 824 II, 10 | perdonado los pecados sin exigir satisfacción alguna. Por 825 IV, 28 | estrechísimos vínculos que existen entre el amor sensible del 826 I, 7 | describieron las relaciones todas existentes entre Dios y su nación, 827 IV, 29 | si este mandamiento ya existía en la Antigua Ley, no era 828 II, 13 | nuestra naturaleza, no hubiera experimentado una y más veces la tristeza45. ~ 829 II, 9 | podamos también nosotros experimentar el feliz cumplimiento del 830 II, 13 | Verbo de Dios encarnado experimentó: Por lo tanto, ya que tomó 831 III, 18 | enseñanzas o proponía y explicaba parábolas, especialmente 832 V, 37 | que ésta, como ya hemos explicado, se entienda rectamente 833 V, 33(116)| Exposit. in Evang. sec. Lucam. 10, 834 I, 7 | vez, entre los Profetas, expresa y descubre tan clara y ardientemente 835 IV, 27 | importancia mucho mayor y expresada en términos más solemnes. 836 I, 4 | Radiomensajes, no pocas veces hemos expresado Nuestra paternal complacencia12. ~ 837 V, 37 | vivos deseos: a la vez que expresamos, también la esperanza de 838 II, 16 | obras que más claramente expresan su amor hacia nosotros - 839 III, 20 | hombres, según la concisa expresión del Apóstol: Me amó y se 840 I, 6 | de ser símbolo e imagen expresiva de la infinita caridad de 841 II, 12 | es, además, la doctrina expuesta por el Apóstol de las Gentes: 842 IV, 27 | católico. ~De cuanto hemos expuesto hasta ahora aparece evidente, 843 V, 32 | augustísimo del Redentor, y extenderla luego a toda la Iglesia, 844 IV, 27 | todo el mundo católico, extendió a toda la Iglesia la fiesta 845 III, 20 | amor que por la violencia exterior de sus verdugos: su sacrificio 846 V, 37 | Corazón de Jesús, y así se extienda más por todo el mundo su 847 IV, 28 | Corazón de Cristo no se extiende más allá de su amor sensible 848 I, 7 | en tu corazón18. ~No nos extrañemos, pues, si Moisés y los profetas, 849 V, 34 | pasiones, ¿qué tiene de extraño que en muchas almas se enfríe 850 IV, 26 | Corazón Sacratísimo - de modo extraordinario y singular quiso atraer 851 III, 24 | sobre todos los hombres la exuberante abundancia de sus gracias 852 INT, 1(4) | Cf. Is. 12, 3; Ez. 47, 1-12; Zach. 13, 1; 853 INT, 1 | los vaticinios de Isaías, Ezequiel y Zacarías, en los que se 854 V, 30 | a consagrarse con mayor facilidad y prontitud al servicio 855 IV, 27 | Sagrado Corazón de Jesús la facultad de celebrar la fiesta litúrgica. 856 II, 11 | voluntad todas las demás facultades cognoscitivas, internas 857 V, 33 | contemplar cómo, por el falaz atractivo de los bienes 858 IV, 28 | imágenes es absolutamente falsa, porque coarta injustamente 859 V, 34 | algunas partes, y que los falsos principios del materialismo 860 II, 12 | estos tres amores jamás hubo falta de acuerdo y armonía40. ~ 861 II, 11 | Espíritu Santo36. Nada, pues, faltó a la naturaleza humana que 862 V, 36 | copiosos frutos de bien en la familia cristiana y aun en toda 863 II, 13 | confirmación de su verdadera y no fantástica encarnación, sin embargo, 864 III, 18 | ciudad, destinada a una fatal ruina por su obstinación 865 III, 18 | con quien colaboraba en el fatigoso oficio de carpintero. Este 866 I, 3 | que la Iglesia aprueba y favorece sin imponerlas, lo juzgan 867 I, 4 | tiempos, han surgido para favorecer el crecimiento cada día 868 IV, 26 | revelaciones de que fue favorecida Santa Margarita María ninguna 869 V, 35(122)| Ioachim de Urbe erigitur, 17 febr. 1903; AL 22 (1903) 307 870 IV, 27 | predecesor Clemente XIII el 6 de febrero del mismo año, concedió 871 IV, 27 | celebración litúrgica100. Fecha ésta, digna de ser recomendada 872 I, 5 | excelencia y su inexhausta fecundidad en toda clase de gracias 873 V, 37 | 37. Cumpliéndose felizmente este año como indicamos 874 II, 14 | psicología humana y de los fenómenos de ella derivados: La turbacion 875 INT, 1 | universal y cada vez más fervoroso, el inapreciable don que 876 III, 21(80) | Hymn. ad Vesp. Festi Ssmi. Cordis Iesu. ~ 877 IV, 27 | liturgia misma de dicha festividad: Desde entonces, el culto 878 IV, 27(100)| N. Nilles, De rationibus festorum Sacratissimi Cordis Iesu 879 III, 18 | Virgen María pronunció su Fiat, y el Verbo de Dios, como 880 II, 11 | tomado un cuerpo ilusorio y ficticio, como ya en el primer siglo 881 II, 14 | signo y casi como espejo fidelísimo de los afectos, que, conmoviendo 882 INT, 1 | Divino Fundador y cumplir más fielmente esta exhortación que, según 883 II, 13 | del Verbo encarnado y la finalidad de la Redención humana: 884 IV, 27 | limitado para determinados fines, siguió otra, a distancia 885 II, 14 | dichos afectos a su corazón físicamente considerado, hasta hacer 886 II, 11(37) | Lectis dilectionis tuae" ad Flavianum Const. Patr. 13 iun. a. 887 I, 7 | como el rocío para Israel, florecerá él como el lirio y echará 888 IV, 27 | un culto, ya en vigor y floreciente, cuyo fin era reavivar simbólicamente 889 I, 8 | humanidad, transformándola en florido jardín lleno de frutos. 890 III, 21 | la Redención; y del mismo fluye abundantemente la gracia 891 V, 35 | devoción al Corazón de Jesús fomentará y promoverá, sobre todo, 892 I, 5 | hayamos penetrado más a fondo en la naturaleza y esencia 893 IV, 28 | adorar la que llaman imagen formal, es decir, la representación 894 V, 30 | tradicional concepto teológico, formulado por el Doctor Angélico - 895 III, 23 | Apóstoles y a los mártires la fortaleza para predicar la verdad 896 I, 3 | de emprender una acción franca y de gran alcance en pro 897 IV, 26 | San Pedro Canisio y San Francisco de Sales. San Juan Eudes 898 V, 33 | hombres, según la conocidísima frase del Doctor de Milán: (Pedro) 899 III, 23 | por la idolatría, el odio fraterno, la corrupción de costumbres 900 II, 14 | y humana -, sin embargo, frecuentemente ponen de relieve su divino 901 V, 31 | acción de gracias. Si no fuera así, el culto al sacratísimo 902 | fueran 903 II, 13 | afectos sensibles de Cristo fueron verdaderos y al mismo tiempo 904 I, 7 | sello sobre tu brazo, pues fuerte como la muerte es el amor, 905 V, 31 | tu mente, y con todas tus fuerzas113. Además de que así tienen 906 I, 4 | sublime verdad; y cuando fuimos elevados al sumo pontificado, 907 I, 7 | los truenos y relámpagos fulgurantes en la ardiente cumbre del 908 II, 16 | de su Santísima Madre, la fundación de la Iglesia para provecho 909 II, 9 | claramente como un pacto fundado no en la servidumbre o en 910 INT, 1 | ampliamente su amor a su Divino Fundador y cumplir más fielmente 911 IV, 29 | naturalezas. ~Esta verdad fundamental nos permite entender cómo 912 I, 7 | víctimas pacíficas -cuyas leyes fundamentales, esculpidas en dos tablas, 913 I, 5 | cuales, como sobre sólidos fundamentos, se apoya el culto del Sacratísimo 914 V, 36 | divina, en la que se ha de fundar, como en el más sólido fundamento, 915 III, 20(77) | Gal. 2, 20. ~ 916 III, 18 | recoger a tus hijos, como la gallina recoge a sus polluelos bajo 917 II, 10 | riqueza de méritos, que nos ganó con la efusión de su preciosísima 918 IV, 27(99) | Cf. A. Gardellini Decreta authentica (1857) 919 II, 11(39) | S. Gelasius Papa, tr. 3: "Necessarium", 920 I, 5 | Cristo Jesús por todas las generaciones, en los siglos de los siglos. 921 IV, 25 | cristiano, en sus líneas generales, la naturaleza íntima del 922 IV, 29 | cumplimiento cada vez más generoso del mandamiento "nuevo" 923 II, 12 | hecho pareció a los judíos y gentiles Cristo crucificado41. Ahora 924 V, 31 | respondería a la índole genuina de la religión cristiana, 925 V, 35 | vivamente que cuantos se glorían del nombre de cristianos 926 III, 22 | subió al cielo con su cuerpo glorificado y se sentó a la diestra 927 III, 23 | espontánea y alegremente a los goces de los sentidos, con tal 928 III, 20 | revela en el sacrificio del Gólgota, del modo más elocuente, 929 III, 21 | cual, sin duda, llegó el golpe de la lanza, asestado precisamente 930 INT, 1 | simbólica piedra, de la que, golpeada por Moisés, milagrosamente 931 I, 5 | suficientemente su sublime grandeza; aludiremos luego a los 932 V, 30 | pues de ella han de brotar grandísimos frutos también en nuestros 933 II, 13(46) | De fide ad Gratianum 2, 7, 56 PL 16, 594. ~ 934 IV, 25 | tributado culto de adoración, de gratitud y de amor a la Humanidad 935 V, 30 | servicio cabe pensar más grato y afecto a Dios que el homenaje 936 V, 30 | son dados todos los dones gratuitos?112. Es digna, pues, de 937 I, 4 | Ante la amenaza de las graves desgracias que hace ya mucho 938 V, 31 | cumplen el deber, ciertamente gravísimo, que tienen de servir a 939 III, 18 | estas obras, como dice San Gregorio Magno, se manifiesta el 940 I, 5 | desean los Pastores de la grey de Cristo. ~ 941 I, 3 | hemos sido constituidos guardián y dispensador del tesoro 942 V, 32 | sobre todo, a los que, a guisa de espectadores, desde lejos 943 V, 37 | dulce esperanza, y como gustando ya los frutos espirituales 944 IV, 25 | heraldos suyos, luego de haberles colmado con abundancia de 945 INT, 1 | día de la fiesta, Jesús, habiéndose puesto en pie, dijo en alta 946 II, 15 | cuerpo humano, ya que en El habita toda la plenitud de la Divinidad 947 III, 18 | el principio del libro se habla de mí. Quiero hacer, ¡oh 948 III, 24 | triple amor de que hemos hablado88, y ese es el amor que 949 III, 18 | especialmente las que más nos hablan de la misericordia, como 950 II, 13 | acorde con la que da el tono, habría aprendido ya de su propia 951 III, 20 | cual se da por vosotros; haced esto en memoria mía". Y 952 III, 18 | de oración"; mas vosotros hacéis de ella una cueva de ladrones62. ~ 953 III, 24 | palabra de vida, a fin de hacerla comparecer ante sí llena 954 I, 7 | los hijos ingratos para hacerles volver a unirse de nuevo 955 I, 6 | ni puede en modo alguno hacernos dudar de que el amor de 956 | haces 957 III, 18 | sacrílego que en el templo se hacía, e increpó a los violadores 958 I, 3 | falso, y que, además, se halla penetrada, en el pensar 959 V, 35 | dónde, Venerables Hermanos, hallaremos un remedio eficaz? ¿Podremos 960 III, 18 | a las turbas cansadas y hambrientas, dijo: Me da compasión esta 961 IV, 29 | pues, como dice Jeremías, "Haré un pacto nuevo con la casa 962 I, 4 | veces, algunas naciones se hayan consagrado al Sacratísimo 963 II, 11 | primeros padres y al pueblo hebreo; por eso, las expresiones 964 V, 37 | Virgen que fue promotora y heraldo infatigable de esta devoción. ~ 965 II, 11 | cristiana osaron afirmar algunos herejes, que atrajeron la severa 966 IV, 29 | Maestro legó como sacra herencia a sus Apóstoles, cuando 967 V, 30 | estas consideraciones tan hermosas como consoladoras sobre 968 III, 19 | de la cruz, las dijo así: Hijas de Jerusalén, no lloréis 969 II, 11(39) | Thiel Epist. Rom. Pont. a S. Hilaro usque ad Pelagium II, p. 970 III, 23 | las Gentes entonó aquel himno de victoria, que ensalza 971 IV, 26 | recorridas por este culto en la historia de la piedad cristiana, 972 I, 4 | publicaciones de carácter histórico, ascético y místico para 973 III, 18 | diste un cuerpo a propósito; holocaustos y sacrificios por el pecado 974 IV, 29 | Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que 975 I, 7 | Israel) y le llevó en sus hombros20. Pero ninguno, tal vez, 976 II, 13(45) | In Io. homil. 63, 2 PG 59, 350. ~ 977 I, 6 | adoración con que la Iglesia honra a la Persona del mismo Hijo 978 V, 31 | de que los cristianos que honran al sacratísimo Corazón del 979 III, 21 | mismo a Dios, en oblación y hostia de olor suavísimo82. ~ 980 II, 10 | generosa misericordia que si El hubiese perdonado los pecados sin 981 IV, 28 | Iglesia el símbolo y como la huella de la Caridad divina, la 982 II, 13 | opresión de las tentaciones humanas, le tocara entristecerse 983 III, 21(80) | Hymn. ad Vesp. Festi Ssmi. Cordis 984 INT, 1(2) | Iac. 1, 17. ~ 985 V, 32(114)| sq. -Decr. S. C. Rit. 29 ian. 1929 A.A.S. 21 (1929) 77. ~ 986 I, 8 | amantísimo Corazón y que iba a ser el modelo de nuestro 987 IV, 25 | adorable, le indujo con un idéntico amor a derramar generosamente 988 IV, 25 | claramente cómo este culto se identifica sustancialmente con el culto 989 III, 23 | dominados hasta entonces por la idolatría, el odio fraterno, la corrupción 990 IV, 28 | nuestra mente se torna idónea para concebir los estrechísimos 991 V, 33 | cristiana, sin embargo, nadie ignora que la Iglesia militante 992 IV, 28 | este falso misticismo al igual que, por la autoridad de 993 III | III~EL CORAZÓN DE JESUS Y LA 994 IV, 27 | para su fervor religioso. Iluminada, y penetrando más íntimamente 995 IV, 26 | Alacoque, porque su celo, iluminado y ayudado por el de su director 996 II, 11 | Dios no ha tomado un cuerpo ilusorio y ficticio, como ya en el 997 III, 23 | aquel ardiente celo por ilustrar y defender la fe católica; 998 IV, 29 | de acción de gracias y de imitación; además, considera la perfeccion 999 II, 13 | ofrecer en Sí mismo modelo que imitar a su cuerpo - la Iglesia -, 1000 I, 4 | amarle con más ardor y a imitarle con mayor fidelidad y eficacia?10. ~ 1001 V, 37 | estos dones celestiales, os impartimos de todo corazón la Bendición