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| Anónimo Las Florecillas IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo
501 IV | pensar en la pregunta y dudaba dentro de sí, sin saber 502 IX | respuesta, San Francisco, dulcemente enojado y molesto sin impacientarse, 503 VI | habría de sostener muchas y duras batallas de parte de los 504 II | Francisco aceptó; cenó y durmió aquella noche en casa de 505 III | aunque le resultaba muy duro ejecutarlo, para no sustraerse 506 VIII | sale fuera furioso y nos echa entre insultos y golpes, 507 V | hacia adelante; quién le echaba polvo, quién le arrojaba 508 IV | hermano Elías orgulloso, echando de nosotros a los santos 509 III | atrevimiento de mi corazón, al echarme yo ahora boca arriba, me 510 VIII | ejemplo de santidad y de buena edificación, escribe y toma nota diligentemente 511 XVIII| en propiedad .~Quedó muy edificado Santo Domingo de la fe del 512 XV | de consuelo y santamente edificados. Santa Clara, junto con 513 III | aunque le resultaba muy duro ejecutarlo, para no sustraerse a la 514 VI | permitidas por Dios para ejercicio de su virtud y para corona 515 XVIII| otros en oración, otros en ejercicios de caridad; y en un ambiente 516 XVIII| éste es el campamento y el ejército de los caballeros de Dios! 517 XVI | también obligadas por el elemento del aire, pues lo ha destinado 518 XVI | Francisco una cruz de oro que se elevaba hasta el cielo y se extendía 519 XV | con tal suavidad, con tal elevación y tan maravillosamente, 520 XV | estando así arrobados, elevados los ojos y las manos al 521 XVI | Entonces, todos los pájaros se elevaron en banda en el aire entre 522 XVII | llegó a ser un religioso eminente en la Orden; sólo después 523 IX | los maitines; pero vamos a emplear el tiempo en la alabanza 524 V | arrojaba piedras; éste lo empujaba de un lado, éste del otro. 525 XIII | cielo; las almas que se enamoran de ella reciben, aun en 526 XV | compañeros de San Francisco, se encaminó a Santa María de los Ángeles. 527 VII | San Francisco le pidió encarecidamente que no descubriese a nadie 528 VI | el santo hermano Bernardo encargó secretamente a un hermano 529 XII | darse a la contemplación, te encargues tú de atender a la puerta, 530 XIII | visitación de Dios, que encendió fuertemente su alma en el 531 XV | ya que lleva mucho tiempo encerrada en San Damián, y tendrá 532 VIII | conclusión, hermano León: por encima de todas las gracias y de 533 IV | punto, el hermano Elías, encolerizado, cerró la puerta con rabia 534 XII | compartir los oficios que te he encomendado; quiero, pues, que esos 535 III | inspiraba grande respeto y no lo encontraba digno de reprensión en ninguna 536 IV | Francisco por el mismo camino, encontró al hermano Bernardo, y con 537 VIII | devuelva la vista a los ciegos, enderece a los tullidos, expulse 538 VI | obteniendo victoria de todos los enemigos, ya que él es uno de los 539 XVIII| era causa de que muchos enfermaran, llegando algunos a morir, 540 VIII | permita entrar, y él más enfurecido dice: "¡Vaya con estos pesados 541 VIII | Sois dos bribones que vais engañando al mundo y robando las limosnas 542 IX | San Francisco, dulcemente enojado y molesto sin impacientarse, 543 IX | porque el que se humilla será ensalzado. Y yo no puedo decir otra 544 IX | gracias de Dios, y El te ensalzará y te glorificará eternamente, 545 IV | y el hermano Maseo me ha enseñado a llamar a la puerta según 546 XII | sobre la santísima humildad, enseñándoles que cuanto mayores son los 547 VI | palabras y otras buenas enseñanzas, se extendió en la cama, 548 XIII | comenzó a obrar antes que a enseñar . Habiendo asignado a los 549 IX | responderás tal como yo te enseñaré; y ten cuidado de no cambiar 550 IV | No has llamado como yo te enseñé. El hermano Elías - replicó 551 XIII | Pablo a pedirles que nos enseñen y ayuden a poseer el tesoro 552 VIII | VIII ~Cómo San Francisco enseñó al hermano León en qué consiste 553 XVII | conversación; se aproximó más para entender lo que oía, y vio una luz 554 I | volaba con la sutileza de su entendimiento hasta la luz de la sabiduría 555 VII | los dos panes halló uno entero y la mitad del otro. Se 556 XIII | grandes trozos, y aun panes enteros.~Terminado el recorrido, 557 XI | discreción.~Pero luego, entrando dentro de sí bajo la inspiración 558 VIII | que nos abra y nos permita entrar, y él más enfurecido dice: "¡ 559 XVI | que debía hacer: o vivir entregado solamente a la oración, 560 XIII | ah, ah!, hermano Maseo, entrégate a mí.~Lo repitió por tres 561 XIII | Francisco al compañero: Entremos en esta iglesia para orar. 562 V | alegraban de las injurias y se entristecían con los honores. Y así iban 563 XII | Dios le daba no le hiciesen envanecerse, sino, más bien, le hiciesen 564 XIII | apóstoles observaron, nos envía nuestro Señor Jesucristo 565 XV | por si llega el caso de enviarte a algún convento"; y ella 566 XVII | vio una luz admirable que envolvía a San Francisco; dentro 567 | esas 568 II | lo tenían por fatuo y lo escarnecían como loco; sus propios parientes 569 X | se había propuesto, me ha escogido a mí para confundir la nobleza, 570 XV | monasterio con una compañera y, escoltada de los compañeros de San 571 I | gran profundidad la Sagrada Escritura; otro fue santificado por 572 VIII | las ciencias, y todas las Escrituras, hasta poder profetizar 573 VIII | alegría perfecta.~Y ahora escucha la conclusión, hermano León: 574 XVIII| todos los que los veían o escuchaban les mostraran gran devoción; 575 XIII | anunciarte que tu oración ha sido escuchada, y te ha sido concedido 576 II | pie de la letra lo que has escuchado; y bendito sea nuestro Señor 577 IV | apostura del joven y al escuchar el habla de su patria, con 578 IV | arrepentido, ha querido escucharme, y no ha podido.~Luego dijo 579 IV | hermano Maseo - ; después espera hasta que el hermano haya 580 XVI | y dijo a sus compañeros:~Esperadme aquí en el camino, que yo 581 III | poco, dijo a su compañero: Espérame aquí. Y se fue a un lugar 582 XVIII| nosotros hemos prometido y esperemos con certeza lo que nos ha 583 VII | guarecerse, se adentró en una espesura muy tupida, donde las zarzas 584 XVII | costumbre.~Este niño se propuso espiar con atención lo que hacía 585 XVI | algunas de sus compañeras más espirituales, ore devotamente a Dios 586 XV | cabello y donde fue hecha esposa de Jesucristo. Aquí comeremos 587 IV | hermanos y no habían sido establecidos los conventos, San Francisco 588 XVI | desapareciese en el mundo. Le estáis también obligadas por el 589 VIII | los Ángeles, mojados como estamos por la lluvia y pasmados 590 | están 591 XIII | despreciable y pequeño de estatura , por lo que daba la impresión, 592 III | Bernardo - , que siempre que estemos juntos me corrijas y reprendas 593 XII | Cuando los demás hermanos estén comiendo, tú comerás a la 594 IV | llamar a la puerta según el estilo de los hermanos. Pero el 595 XVI | comenzaron a abrir sus picos, a estirar sus cuellos y a extender 596 VIII | conociera el curso de las estrellas y las virtudes de las hierbas, 597 IV | puerta muy molesto, la abrió estrepitosamente y dijo al joven: ¿Qué es 598 IX | Francisco granuja!...", etc., el hermano León respondió: 599 IX | ensalzará y te glorificará eternamente, porque el que se humilla 600 XIII | una libremente con Dios eterno.~Esta es aquella virtud 601 III | hacerlo, quiso buenamente evitar aquella obediencia, y le 602 II | contemplando y admirando la excelencia de la majestad divina, que 603 V | Jesucristo, producían copiosos y excelentes frutos en las almas que 604 XVIII| hermanos en el capítulo.~Experimentaba grande gozo y devoción este 605 I | humildísimo hermano Bernardo, que explicaba con gran profundidad la 606 XIV | demostrado, además, por una señal expresa, porque, mientras se hallaban 607 VI | candidatos a la Orden y para expulsar a los que tú quieras; y 608 VIII | enderece a los tullidos, expulse a los demonios, haga oír 609 XVIII| del ardor del espíritu, expuso la palabra de Dios y les 610 XVI | elevaba hasta el cielo y se extendía hasta los confines del mundo. 611 II | mientras que los brazos se extendían del oriente al occidente. 612 VI | otras buenas enseñanzas, se extendió en la cama, y su rostro 613 III | tanto desconsolado, muy extrañado y quejoso en su interior 614 III | encuentro ni responderte. No te extrañes, pues, de que no pudiera 615 IV | hermano! No salía de su extrañeza el hermano Bernardo al ver 616 II | propios parientes y los extraños lo ahuyentaban tirándole 617 VI | obedezcan todos ellos; ten facultad para recibir candidatos 618 XVIII| humildad haber censurado falsamente de indiscreto el mandato 619 XIII | hay tanta pobreza y donde falta lo necesario? Aquí no hay 620 II | metió las manos en la faltriquera de messer Bernardo y, llenándolas 621 XVIII| devoción; y era tanta la fama de su santidad, que de la 622 XVI | variedad, y la atención y familiaridad que mostraban. Por ello 623 XII | tuviera que sobrellevar tantas fatigas. Al oírles, San Francisco 624 II | que muchos lo tenían por fatuo y lo escarnecían como loco; 625 XV | Aunque te pidiera otro favor mayor que éste, deberías 626 I | Gil; a otro, el hermano Felipe Longo, le fueron tocados 627 IV | saludo de paz y el semblante festivo. ¿De dónde vienes, buen 628 XIV | de ellos con el aspecto y figura de un joven hermosísimo, 629 IV | viaje lleno de alegría. Se fijó en el día y en la hora en 630 XVIII| Perusa, de Espoleto, de Foligno, de Spello, de Asís y de 631 V | mundo como peregrinos y forasteros, no llevando consigo sino 632 VII | las zarzas y los arbustos formaban una especie de cabaña, a 633 X | nobleza, la grandeza, y la fortaleza, y la belleza, y la sabiduría 634 II | cual nada puede la humana fragilidad, viniera a suplir, ayudar 635 XVIII| madre Iglesia, a la caridad fraterna, a orar por todo el pueblo 636 XVIII| hablar de cosas vanas o frívolas, sino que, dondequiera se 637 XVI | él, sino para que coseche fruto de almas y se salven muchos 638 XVI | os regala los ríos y las fuentes, para beber; los montes 639 | fuese 640 II | y que era él quien había fundado esta Orden, porque fue el 641 XVIII| Santo Domingo, cabeza y fundador de la Orden de los Hermanos 642 V | a Lombardía, los cuales fundaron muchos lugares en diversas 643 V | Bernardo fue a Bolonia y fundó allí un lugar~Puesto que 644 VIII | llamando, y él sale fuera furioso y nos echa entre insultos 645 VIII | revelar no sólo las cosas futuras, sino aun los secretos de 646 IV | devoción, a Santiago de Galicia, llevando consigo algunos 647 XIII | en cambio, por ser tipo gallardo y de buena presencia, le 648 V | temía perder más de lo que ganaba.~Entonces, San Francisco, 649 V | frutos en las almas que ganaban para Dios.~Sucedió en los 650 V | porque yo no tenía ya allí ganancia; al contrario, por causa 651 XVIII| además de otros clérigos, ganosos de ver una asamblea tan 652 XV | las manos al cielo, las gentes de Asís y de Bettona y las 653 XI | vueltas. Finalmente, cuando giraba más aprisa, dijo San Francisco. 654 X | de El, sino que quien se gloría, ha de gloriarse en el Señor , 655 VIII | el Apóstol: No me quiero gloriar sino en la cruz de Cristo. 656 VIII | recibido de El, por qué te glorías como si lo tuvieras de ti 657 IX | y El te ensalzará y te glorificará eternamente, porque el que 658 I | ha de considerar que el glorioso messer San Francisco, en 659 XVIII| otra vida es infinita .~Y, glosando devotísimamente estas palabras, 660 XVII | Este niño fue creciendo grandemente en la gracia de Dios y devoción 661 X | confundir la nobleza, la grandeza, y la fortaleza, y la belleza, 662 XVIII| presa y había reunido una grey tan bella y devota tras 663 VIII | malhumorado el portero y grita: "¿Quiénes sois vosotros?" 664 VIII | volvemos todavía a llamar, gritando y suplicando entre llantos 665 XVI | lo tanto, hermanas mías, guardaos del pecado de la ingratitud, 666 XVI | cesando en sus chirridos guardasen silencio hasta que él hubiera 667 XVI | montes y los valles, para guareceros, y los árboles altos, para 668 VII | habitación alguna donde guarecerse, se adentró en una espesura 669 XII | hermano Maseo~San Francisco gustaba de humillar al hermano Maseo, 670 XVIII| cargados de pan y de vino, de habas y de otros alimentos, a 671 III | que el hermano Bernardo, habiéndole llamado tres veces, no hubiera 672 VII | Francisco.~Como no había allí habitación alguna donde guarecerse, 673 V | hermanos que lo mantengan y habiten, porque yo no tenía ya allí 674 VIII | aunque el hermano menor hablara la lengua de los ángeles, 675 III | pues, de que no pudiera hablarte, ya que estaba tan fuera 676 XI | luchaban entre sí, no sólo habrían perecido a cuchillo muchos 677 IV | hermano Elías, que quiero hacerle una pregunta, pues he oído 678 II | dinero , queriendo con esto hacerles comprender que debían poner 679 XIII | por su santa misericordia, hacernos dignos de ser verdaderos 680 | Haces 681 III | por santa obediencia, que hagas lo que voy a mandarte.~El 682 IV | de tal lugar, donde se halla San Francisco. He ido para 683 X | pecador que yo. Y como no ha hallado sobre la tierra otra criatura 684 XVII | también él y fue en su busca; hallando abierta la puerta que daba 685 VII | de la manera siguiente:~Hallándose en cierta ocasión San Francisco, 686 XVIII| morir, y de que otros se hallaran impedidos para la oración. 687 VI | yo he vivido; y un día os hallaréis en el mismo estado en que 688 VI | estado en que yo ahora me hallo. Y os digo, como lo siento 689 XIII | Francia .~Al llegar un día muy hambrientos a una aldea, fueron, según 690 XII | a recibirlos. Y esto lo harás por el mérito de la santa 691 II | Respondió messer Bernardo que lo haría de buen grado. Así, pues, 692 VIII | Apóstol: ¿Qué tienes que no hayas recibido de Dios? Y si lo 693 XVI | yo voy a predicar a mis hermanitos los pájaros. Se internó 694 XIV | aspecto y figura de un joven hermosísimo, y, bendiciéndoles a todos, 695 XVIII| trajeran delante de él. Así lo hicieron. Y se contaron hasta quinientos 696 VII | totalmente deshabitada y que lo hiciese en la noche del miércoles 697 VIII | estrellas y las virtudes de las hierbas, y le fueran descubiertos 698 XV | algún convento"; y ella como hija de la santa obediencia, 699 XVI | nidos. Y como no sabéis hilar ni coser, Dios os viste 700 III | Dios que le dijo: iOh pobre hombrecillo! ¿Por qué te has turbado? ¿ 701 VIII | porque aquí no hay comida ni hospedaje para vosotros!" Si lo sobrellevamos 702 VIII | ladronzuelos miserables; id al hospital, porque aquí no hay comida 703 II | los monasterios y a los hospitales. Y en todo le ayudaba, fiel 704 VII | convento de la Isla . Todavía hoy los hombres y las mujeres 705 XI | santas acciones, que no hubieran sido más admirables si las 706 XV | corporal. Y, terminado que hubieron la bendita refección, Santa 707 XVIII| bella y devota tras las huellas del verdadero pastor Jesucristo.~ 708 II | pobres, a las viudas, a los huérfanos, a los peregrinos, a los 709 I | Evangelista, y éste fue el humildísimo hermano Bernardo, que explicaba 710 IX | eternamente, porque el que se humilla será ensalzado. Y yo no 711 V | que deseaban más soportar humillaciones y oprobios por el amor de 712 II | llenándolas de monedas, las hundió en la de messer Silvestre, 713 I | Capítulo I~Los doce primeros compañeros 714 VIII | ladronzuelos miserables; id al hospital, porque aquí 715 XVI | almas. Entonces le vino la idea de fundar la Orden Tercera 716 II | compraste para reparar las iglesias; ahora que tienes dinero, 717 XIV | Francisco conoció que, al igual que los otros dos, hablaba 718 II | Capítulo II ~Cómo messer Bernardo, primer 719 III | Capítulo III ~Cómo San Francisco, queriendo 720 II | tantos otros. Por esto, iluminado de espíritu de profecía, 721 XII | siendo como eran hombres iluminados por Dios, comenzaron a sentir 722 IX | dulcemente enojado y molesto sin impacientarse, dijo al hermano León: ¿ 723 XVIII| de que otros se hallaran impedidos para la oración. Llevado, 724 XIII | ponen delante del alma para impedirle que se una libremente con 725 XVII | para que el sueño no se lo impidiese, se echó a dormir al lado 726 VIII | golpes, como a indeseables importunos, diciendo: "¡Fuera de aquí, 727 XIII | estatura , por lo que daba la impresión, a quien no le conocía, 728 XII | Movidos, pues, por un mismo impulso, fueron a rogar al Padre 729 III | temiendo que San Francisco le impusiera alguna cosa demasiado fuerte, 730 V | prueba de la virtud, no pasó inadvertida a un sabio doctor en leyes 731 V | Y el hermano Bernardo, inalterable en el ánimo y en la paciencia, 732 XIII | ayuden a poseer el tesoro inapreciable de la santísima pobreza, 733 II | majestad divina, que se dignaba inclinarse sobre el mundo en perdición, 734 XII | Maseo se quitó la capucha, inclinó la cabeza y recibió con 735 IV | y si decía cómo se había incomodado y no quería ir, temía darle 736 VIII | penas, injurias, oprobios e incomodidades. Porque en todos los demás 737 IV | Pero el hermano Elías se incomodó y no quiso ir.~El hermano 738 VI | de la muerte, hizo que lo incorporasen y habló en estos términos 739 XVI | os vayáis de aquí; ya os indicaré lo que debéis hacer para 740 II | Jesucristo, que se ha dignado indicarnos su camino evangélico. En 741 IX | no respondes como yo te indico? Te mando, por santa obediencia, 742 IV | había hecho al hermano Elías indigno de hablar con el ángel.~ 743 XI | mereces el infierno por tu indiscreta soberbia; porque ayer hizo 744 XI | devoción y fervor, que los indujo a hacer las paces y a vivir 745 XIII | cosa alguna preparada por industria humana, sino que todo lo 746 XV | enviado a su santa hermana sor Inés a gobernar como abadesa 747 VIII | a convertir a todos los infieles a la fe de Jesucristo, escribe 748 XVI | guardaos del pecado de la ingratitud, cuidando siempre de alabar 749 II | pobres de Cristo; él fue el iniciador de la pobreza evangélica 750 IX | has cometido tantas cosas inicuas contra Dios, que eres digno 751 IX | cometido contra ti tantas iniquidades y tantos pecados, que ciertamente 752 V | se burlaban de él y le injuriaban, como se hace con un loco; 753 V | alegre, ni se quejaba ni se inmutaba. Y durante varios días volvió 754 XVII | noche.~Un niño muy puro e inocente fue admitido en la Orden 755 IV | una vez lo que quieres! - insistió el hermano Elías. Te pregunto - 756 III | de tanta santidad, que le inspiraba grande respeto y no lo encontraba 757 XI | son buenas y provechosas e inspiradas por Dios; pero aquella primera 758 V | yo creo que esto os lo ha inspirado nuestro Señor Jesucristo; 759 XIV | como el Espíritu Santo le inspirase. Obediente al mandato recibido, 760 XV | Santa Clara y le daba santas instrucciones. Ella tenía grandísimo deseo 761 XVIII| seguir en el bien y les instruyó sobre el modo de vivir sin 762 II | y considerando su propia insuficiencia y poca virtud, clamaba y 763 III | veces de un lado al otro insultándome y despreciándome; sobre 764 VIII | furioso y nos echa entre insultos y golpes, como a indeseables 765 V | hermano Bernardo: Si tenéis intención de asentaros en un lugar 766 VIII | Sintiéndose atormentado por la intensidad del frío, llamó al hermano 767 XIII | ella recibió un fervor tan intenso de la visitación de Dios, 768 V | escarnios, fue a colocarse de intento en la plaza de la ciudad. 769 XVI | hermanitos los pájaros. Se internó en el campo y comenzó a 770 IV | él; pero, como no quiero interrumpir su oración, dile que me 771 IV | padrenuestro y llegue; si en este intervalo no viene, llama otra vez.~ 772 XVII | santidad, y de modo especial le intrigaba lo que hacía cuando se levantaba 773 X | ninguno más vil ni más inútil, ni más grande pecador que 774 VIII | los Ángeles en tiempo de invierno. Sintiéndose atormentado 775 XI | realizado San Francisco, le invito a su casa y le recibió con 776 III | voz de Dios que le dijo: iOh pobre hombrecillo! ¿Por 777 IV | veo que estás alterado. La ira oscurece la mente y no le 778 I | señales de santidad, como se irá viendo seguidamente.~ 779 IX | de ti tantos bienes, que irás al paraíso.~No digas eso, 780 I | una brasa, como al profeta Isaías; otro, el hermano Silvestre, 781 IV | Capítulo IV ~Cómo un ángel propuso una 782 IX | Capítulo IX~Cómo San Francisco y el 783 VI | como el santo patriarca Jacob, rodeado de sus hijos, acongojados 784 XVIII| esto, traían servilletas, jarras, vasos y demás utensilios 785 VI | quede sin castigo. Sé el jefe de tus hermanos y a tu mandato 786 XI | que es común en semejante juego; pero como San Francisco 787 V | Cristo. Entonces, dicho juez, con gran alegría y caridad, 788 XVIII| aquellas poblaciones gente con jumentos, caballos y carros cargados 789 XIII | Terminado el recorrido, se juntaron los dos en las afueras del 790 XVIII| mandato de San Francisco, juzgándolo indiscreto; no le cabía 791 XI | soberbio, hermano Maseo, al juzgar las obras divinas, y mereces 792 I | Longo, le fueron tocados los labios con una brasa, como al profeta 793 VIII | diciendo: "¡Fuera de aquí, ladronzuelos miserables; id al hospital, 794 XIII | adelante a la distancia de una lanza grande. Esto produjo gran 795 XVI | recibió con gran caridad, le lavó los pies y le sirvió de 796 V | la leyese. Cuando la hubo leído, considerando aquel grandísimo 797 VIII | llegara a saber todas las lenguas, y todas las ciencias, y 798 II | pues, y haz al pie de la letra lo que has escuchado; y 799 V | inadvertida a un sabio doctor en leyes toda esa constancia y virtud 800 V | y se la dio para que la leyese. Cuando la hubo leído, considerando 801 XII | mientras ellos estaban libres. Movidos, pues, por un mismo 802 IX | eremitorio donde no tenían los libros para rezar el oficio divino. 803 XVI | señal de la cruz y les dio licencia para irse. Entonces, todos 804 IV | continuó el joven - si es lícito a los seguidores del santo 805 XIII | reciben, aun en esta vida, ligereza para volar al cielo, porque 806 VIII | engañando al mundo y robando las limosnas de los pobres. ¡Fuera de 807 VII | misterio de las sagradas llagas, y en el ayuno continuo 808 III | hermano Bernardo, cuando tú lo llamabas, estaba conmigo, y por eso 809 XVI | espíritu. Llegaron a una aldea llamada Cannara; San Francisco se 810 V | sus compañeros habían sido llamados y elegidos por Dios para 811 VIII | desfallecidos de hambre, llamamos a la puerta del lugar y 812 VIII | Y si nosotros seguimos llamando, y él sale fuera furioso 813 I | escogió doce apóstoles, llamándolos a despreciar todo lo que 814 XIII | desmesuradamente abierta, que despedía llamaradas de amor. Y, marchando así 815 VIII | San Francisco volvió a llamarle fuerte: ¡Oh hermano León, 816 VIII | gritando y suplicando entre llantos por el amor de Dios, que 817 XVIII| por San Francisco en la llanura de Santa María de los Ángeles, 818 VIII | aunque el hermano menor llegara a saber todas las lenguas, 819 VIII | supiera predicar tan bien que llegase a convertir a todos los 820 IV | rezar el padrenuestro y llegue; si en este intervalo no 821 VIII | respondió:~8.Si, cuando lleguemos a Santa María de los Ángeles, 822 II | faltriquera de messer Bernardo y, llenándolas de monedas, las hundió en 823 XIV | bendiciéndoles a todos, los llenó de tanta dulcedumbre, que 824 XV | María de los Ángeles, ya que lleva mucho tiempo encerrada en 825 XVIII| impedidos para la oración. Llevado, por lo tanto, de su gran 826 VII | por amor de Cristo, que le llevase en su barca a una isla del 827 II | los mandó a predicar: No llevéis nada para el camino, ni 828 VI | sus hijos, acongojados y llorosos por la partida de un padre 829 VIII | pasmados de frío, cubiertos de lodo y desfallecidos de hambre, 830 V | que Dios le había dado, lograse allí frutos para Dios. El 831 V | compañeros a Bolonia y a Lombardía, los cuales fundaron muchos 832 I | otro, el hermano Felipe Longo, le fueron tocados los labios 833 VIII | Cristo. A él sea siempre loor y gloria por los siglos 834 XIII | San Francisco rompió en loores a la pobreza. ~El admirable 835 XI | puesto en paz a los que luchaban entre sí, no sólo habrían 836 II | un aspecto despreciable y macilento por la penitencia; tanto 837 XVIII| almohada tenían una piedra o un madero.~Todo esto hacía que todos 838 XVIII| y reverencia de la santa madre Iglesia, a la caridad fraterna, 839 II | admirando la excelencia de la majestad divina, que se dignaba inclinarse 840 IX | Francisco!, tú cometiste tantas maldades y tantos pecados en el siglo, 841 VI | de bendición y quien te maldiga no quede sin castigo. Sé 842 XVIII| santa pobreza evangélica y maldigo, de parte de Dios, a todos 843 IX | verdad: mereces estar con los malditos". De muy buena gana, Padre - 844 VIII | puerta del lugar y llega malhumorado el portero y grita: "¿Quiénes 845 X | todas partes a buenos y malos, y esos ojos santísimos 846 XVIII| sin pecado en este mundo malvado, y los mandó, llenos de 847 XI | y también la noche. A la mañana siguiente, San Francisco, 848 V | la fundación en Bolonia. Manda allá otros hermanos que 849 IX | responder como tú me lo mandabas; pero Dios me hace hablar 850 III | dijo San Francisco: Ahora mándame lo que quieres que yo haga, 851 XVI | Francisco se puso a predicar, mandando antes a las golondrinas 852 III | que hagas lo que voy a mandarte.~El hermano Bernardo, temiendo 853 XI | Por lo tanto, aunque te mandase tirar piedras, deberías 854 XVI | Oída esta respuesta, que le manifestaba la voluntad de Cristo, se 855 XVI | Dios pidiéndole se digne manifestarme lo que será mejor: dedicarme 856 XI | murmurar de lo que viene manifiestamente de la voluntad de Dios".~ 857 I | elegidos, ya que pone de manifiesto que nadie puede estar seguro 858 XV | no se cuidaron mucho del manjar corporal. Y, terminado que 859 XIII | necesario? Aquí no hay ni mantel, ni cuchillo, ni tajadores, 860 XVIII| templanza en la prosperidad, a mantener pureza y castidad angélica, 861 XVIII| ha prometido a nosotros; mantengamos lo que nosotros hemos prometido 862 V | allá otros hermanos que lo mantengan y habiten, porque yo no 863 XVI | pájaros . San Francisco quedó maravillado y dijo a sus compañeros:~ 864 VI | que todos los hermanos se maravillaron. En medio de aquel gozo, 865 XVI | con ellos, sin dejar de maravillarse de ver semejante muchedumbre 866 IX | quiero. San Francisco se maravilló de esto y dijo al hermano 867 X | vil para realizar la obra maravillosa que se había propuesto, 868 IV | preguntas por mi nombre, que es maravilloso? - respondió el ángel.~Dicho 869 XVI | ni siquiera entonces se marcharon hasta que él les dio la 870 X | con el hermano Maseo de Marignano, hombre de gran santidad 871 | Mas 872 XVI | Maseo al hermano Santiago de Massa, aunque San Francisco andaba 873 XVIII| de otros alimentos, a la medida de la necesidad de los pobres 874 XVI | occidente; el tercero, hacia el mediodía; el cuarto, hacia el septentrión, 875 IV | Francisco con los compañeros mencionados, les refirió todo punto 876 XIII | fuente el pan que habían mendigado, y San Francisco rompió 877 XIII | no recogió sino algunos mendrugos y desperdicios de pan seco. 878 | menos 879 IV | el hermano no podía ir, mentía; y si decía cómo se había 880 VIII | hermanos". Y él dice: "¡Mentira! Sois dos bribones que vais 881 IV | pero no quiero responderte. Métete en tus cosas.~No sabría 882 VII | hiciese en la noche del miércoles de ceniza, sin que nadie 883 VII | por sus méritos, muchos milagros, por lo cual la gente comenzó 884 XV | y no material, encendido milagrosamente por Dios para manifestar 885 VIII | continuando por espacio de dos millas. Por fin, el hermano León, 886 XVIII| el santo padre de todos y ministro general, San Francisco, 887 II | la vida y no tener otra mira que predicar el santo Evangelio. 888 III | devoción ver con qué caridad, miramiento y humildad el padre San 889 X | ojos del Dios altísimo, que miran en todas partes a buenos 890 VIII | Fuera de aquí, ladronzuelos miserables; id al hospital, porque 891 IX | pecados contra el Padre de las misericordias y el Dios de toda consolación, 892 I | su amigo, como lo hacía Moisés; otro volaba con la sutileza 893 VIII | Santa María de los Ángeles, mojados como estamos por la lluvia 894 IV | en el bosque y no quiero molestarlo; pero anda y haz venir al 895 V | no pudo alterar ninguna molestia ni injuria; y dijo entre 896 XI | los pies.~En aquel mismo momento, algunos hombres de Siena 897 II | a los peregrinos, a los monasterios y a los hospitales. Y en 898 II | Bernardo y, llenándolas de monedas, las hundió en la de messer 899 XV | hermanos y de aquellas santas monjas. Y se volvieron con el corazón 900 XVI | fuentes, para beber; los montes y los valles, para guareceros, 901 XV | abadesa el monasterio de Monticelli, de Florencia . San Francisco 902 XVIII| cantidad, que se formó un gran montón; y todo lo hizo dejar allí 903 XVI | atención y familiaridad que mostraban. Por ello alababa en ellos 904 XVIII| los veían o escuchaban les mostraran gran devoción; y era tanta 905 II | rogándole tenga a bien mostrarnos su voluntad y enseñarnos 906 I | sirve de grande ejemplo y es motivo de humildad y de temor para 907 XVI | con el hábito, ninguno se movía.~El tenor de la plática 908 II | del oriente al occidente. Movido por esta visión, dio, por 909 V | a Bolonia. Al verle los muchachos con el hábito raído y basto, 910 II | por el Espíritu Santo a mudar de vida. Así fue que, llegado 911 II | burlas, como si fuera sordo y mudo. Messer Bernardo de Asís, 912 VI | mi alma antes de que yo muera.~Entonces, el hermano Bernardo 913 XIV | y cayeron a tierra como muertos, ajenos totalmente a las 914 XI | Francisco. Párate y no te muevas. El se quedó quieto. Y San 915 VI | que no querría, ni por mil mundos como éste, haber dejado 916 IV | lo había predicho, ya que murió fuera de la Orden.~Aquel 917 XI | Dios; pero aquella primera murmuración que traías antes era ciega, 918 XI | obispo.~Esto le hacía ir murmurando al hermano Maseo en su interior 919 XVIII| beber, ni de cosa alguna necesaria al cuerpo, sino atended 920 XVIII| vasos y demás utensilios necesarios para tal muchedumbre. Y 921 XI | Así, pues, tú eres muy necio y muy orgulloso al murmurar 922 XVI | hacer en ellos vuestros nidos. Y como no sabéis hilar 923 XI | redondo, como hacen los niños, y no dejes de dar vueltas 924 II | Asís, que era de los más nobles, ricos y sabios de la ciudad, 925 X | escogido a mí para confundir la nobleza, la grandeza, y la fortaleza, 926 XVI | vuestra raza en el arca de Noé, para que vuestra especie 927 VIII | edificación, escribe y toma nota diligentemente que no está 928 XVII | Francisco se levantó, y, al notar que el cordón estaba atado, 929 VIII | nos apalea con todos los nudos de aquel palo; si todo esto 930 VIII | Y sale fuera con un palo nudoso y nos coge por el capucho, 931 XVIII| cilicios de hierro, y mayor número de anillas, que llevaban 932 XIII | del hermano Maseo eran más numerosos y grandes que los suyos, 933 XI | decía que parase y él quería obedecer puntualmente, volvía a levantarse 934 XI | tirar piedras, deberías obedecerle; lo que él ha hecho en este 935 XVI | hablar. Las golondrinas obedecieron. Y predicó con tanto fervor, 936 XIV | mandó lo mismo a otro; éste obedeció, a su vez, y habló de Dios 937 VI | hermanos y a tu mandato obedezcan todos ellos; ten facultad 938 XIV | Espíritu Santo le inspirase. Obediente al mandato recibido, el 939 XVIII| como también cardenales, obispos y abades, además de otros 940 XVI | el Creador, que os hace objeto de tantos beneficios. Por 941 XVI | mundo. Le estáis también obligadas por el elemento del aire, 942 VIII | perfecta.~Y si nosotros, obligados por el hambre y el frío 943 III | sus pies. San Francisco le obligó a levantarse y le contó 944 V | menor todo cuanto Dios había obrado por medio del hermano Bernardo, 945 XIII | Cristo y sus santos apóstoles observaron, nos envía nuestro Señor 946 XIII | caen al suelo todos los obstáculos que se ponen delante del 947 XVI | todo lo que pedía a Dios lo obtenía y muchas veces conversaba 948 XIII | demuestran claramente el pan obtenido de limosna, la mesa tan 949 VI | de sus méritos. Y acabará obteniendo victoria de todos los enemigos, 950 VI | recomendándolo a Jesucristo para que obtuviera victoria contra el demonio. 951 II | Francisco, con el fin de ocultar su santidad, en cuanto entró 952 XVIII| la Providencia divina se ocupaba de ellos, confesó con humildad 953 XVIII| trescientos más allá, todos a una ocupados en razonar de Dios; unos 954 II | la pobreza evangélica al ofrecerse a sí mismo, despojado totalmente, 955 V | acepto gustosamente vuestro ofrecimiento a honor de Cristo. Entonces, 956 VI | amor de Cristo, sino que te ofreciste a ti mismo en esta Orden 957 XII | sobrellevar tantas fatigas. Al oírles, San Francisco dio crédito 958 X | todos pugnan por verte, oírte y obedecerte? Tú no eres 959 II | Dios que con su piedad y omnipotencia, sin la cual nada puede 960 XVIII| ver una multitud tan bien ordenada, decía entre lágrimas de 961 III | por ello. Y terminó: Te ordeno, por santa obediencia, que 962 XVIII| gran discreción paternal, ordenó, por santa obediencia, que 963 XVI | compañeras más espirituales, ore devotamente a Dios pidiéndole 964 IV | respondiéndole éste con orgullo, fue a referírselo al hermano 965 XI | antes era ciega, vana y orgullosa, y fue el demonio quien 966 IV | de Santiago y estaba a la orilla de un grande río, y le saludó 967 VI | hijo; y por muchos días oró con lágrimas, rogando a 968 IV | que estás alterado. La ira oscurece la mente y no le permite 969 XVIII| él tiene cuidado de sus ovejas y rodea de amor singular 970 XVII | hace el buen pastor con su ovejita. Pero, al saber después, 971 III | manera, pero tampoco ahora le oyó el hermano Bernardo, por 972 XI | que los indujo a hacer las paces y a vivir en grande unidad 973 II | cada día más constante y paciente, comenzó a pensar y decirse 974 II | barro; pero él soportaba pacientemente toda clase de injurias y 975 XVIII| perpetua. Pequeño es el padecer de esta vida, pero la gloria 976 VIII | gozo, acordándonos de los padecimientos de Cristo bendito, que nosotros 977 IV | tenido tiempo para rezar el padrenuestro y llegue; si en este intervalo 978 II | ahora que tienes dinero, págamelas. San Francisco se sorprendió 979 II | No me has terminado de pagar aquellas piedras que me 980 IV | camino, encontraron en un país a un pobre enfermo; San 981 XVIII| algunos se acostaban sobre paja; por almohada tenían una 982 XI | a su compañero, hasta el palacio del obispo, sin dejarles 983 VII | de Perusa con sólo medio panecillo~Verdadero siervo de Dios 984 VII | no descubriese a nadie su paradero y que no volviese a recogerlo 985 IX | tantos bienes, que irás al paraíso.~No digas eso, hermano León - 986 XI | Francisco no le decía que parase y él quería obedecer puntualmente, 987 XI | aprisa, dijo San Francisco. Párate y no te muevas. El se quedó 988 V | predicarla con la lengua, parecían y eran, hombres crucificados 989 II | escarnecían como loco; sus propios parientes y los extraños lo ahuyentaban 990 III | lo mismo que tenía gracia particular para hablar de Dios, como 991 VI | acongojados y llorosos por la partida de un padre tan amable, 992 XI | la vista de la gente que pasaba, lo que hacen los chiquillos; 993 VII | devoto suyo, donde había pasado la noche, sintió la inspiración 994 VII | inspiración de Dios de ir a pasar la cuaresma en una isla 995 III | otro sobre la boca, y así pasarás tres veces de un lado al 996 IV | hermano Bernardo: ¿Por qué no pasas a la otra parte? Tengo miedo, 997 IV | respondió el hermano Bernardo. Pasemos los dos juntos; no tengas 998 VIII | estamos por la lluvia y pasmados de frío, cubiertos de lodo 999 XV | violentamente, como si fueran pasto de las llamas la iglesia, 1000 X | mundo, a fin de que quede patente que de El, y no de creatura