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| S. Clara de Asís Testamento IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
negrita = Texto principal
Par. gris = Texto de comentario
1 13 | entonces en el oficio [la abadesa] como las otras hermanas
2 2 | divina, fue impulsado a abandonar por completo el siglo, profetizó
3 12 | ocurriera que dichas hermanas abandonaran el mencionado lugar y se
4 3 | con nosotras; Él, por su abundante misericordia y caridad,
5 10 | aquel Dios que pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió
6 5 | había dado por medio de su admirable vida y enseñanza. Y el bienaventurado
7 13 | monasterio, no permitan que se adquiera ni tampoco reciban sino
8 13 | del sobredicho lugar, no adquieran o reciban más terreno del
9 15 | Sea también tan benigna y afable, que puedan manifestarle
10 13 | huerto, para el decoro y aislamiento del monasterio, no permitan
11 4 | muy obligadas a bendecir y alabar a Dios, y a confortarnos
12 2 | por efecto de una gran alegría e iluminación del Espíritu
13 5 | frecuentemente en nosotras, se alegró mucho en el Señor; y movido
14 | allí
15 2 | dicha iglesia, decía en alta voz, en lengua francesa,
16 8 | hermanas nuestra profesión tan altísima y el mandato de tan gran
17 5 | Después que el altísimo Padre celestial se dignó
18 14 | entre los que están cerca. Y amándoos mutuamente con la caridad
19 1 | padre Francisco, verdadero amante e imitador suyo. ~
20 16 | soporta, y lo que es molesto y amargo, por el santo comportamiento
21 14 | Amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo
22 5 | su Religión, un cuidado amoroso y una solicitud especial
23 17 | camino y la senda, y es angosta la puerta por la que se
24 10 | san Francisco, y se digne animarlas y conservarlas siempre en
25 11 | siempre de cultivarnos y animarnos con la palabra y el ejemplo
26 | ante
27 18 | escrito: Malditos los que se apartan de tus mandamientos . ~
28 18 | del Señor, guardémonos de apartarnos nunca en lo más mínimo de
29 7 | para sus hermanos, no se apartó en absoluto de ella mientras
30 14 | que han de venir, que se apliquen siempre con esmero a imitar
31 1 | somos. Por lo cual dice el Apóstol: Reconoce tu vocación. El
32 8 | después de Dios, y nuestro apoyo, una y otra vez nos obligamos
33 | aquella
34 | aquellas
35 9 | a hacer guardar, con el auxilio de Dios, la santa pobreza.
36 2 | moraban allí cerca: «Venid y ayudadme en la obra del monasterio
37 11 | Religión, a fin de que nos ayuden a progresar siempre hacia
38 13 | sino que permanezca siempre baldía e inculta. ~
39 4 | estamos muy obligadas a bendecir y alabar a Dios, y a confortarnos
40 1 | día de nuestro espléndido benefactor el Padre de las misericordias,
41 15 | cada una. Sea también tan benigna y afable, que puedan manifestarle
42 3 | podemos considerar la copiosa benignidad de Dios para con nosotras;
43 17 | que perseveran en ella. ¡Bienaventurados de veras aquellos a quienes
44 4 | ganaremos el premio de la eterna bienaventuranza. ~
45 14 | y gracia del espléndido bienhechor, el mismo Padre de las misericordias
46 4 | un noble ejemplo y con un brevísimo trabajo ganaremos el premio
47 19 | el mismo Señor que dio el buen principio, dé el incremento,
48 17 | aquellos a quienes les es dado caminar por ella y perseverar hasta
49 10 | manera especial, al señor cardenal que fuere designado para
50 16 | más ligeramente toda la carga que por razón del oficio
51 20 | os lo dejo a vosotras, carísimas y amadas hermanas mías,
52 2 | hermanos ni compañeros, casi inmediatamente después de
53 14 | bienaventurado padre Francisco. A causa de lo cual, no por nuestros
54 9 | pobreza. Más aún, para mayor cautela me preocupé de hacer corroborar
55 | cierto
56 8 | Así pues, yo, Clara, sierva, aunque indigna,
57 8 | Francisco, que era nuestra columna y nuestro único consuelo
58 9 | Inocencio, en cuyo tiempo comenzamos, y de otros sucesores suyos,
59 2 | aún no tenía hermanos ni compañeros, casi inmediatamente después
60 2 | impulsado a abandonar por completo el siglo, profetizó de nosotras,
61 5 | y de sus hermanos había comprobado frecuentemente en nosotras,
62 2 | de Dios que nos han sido concedidos, pero, entre los demás,
63 15 | necesidades, y recurrir a ella confiadamente a cualquier hora, como les
64 11 | plantita, así recomiendo y confío mis hermanas, las que están
65 4 | bendecir y alabar a Dios, y a confortarnos más y más en el Señor para
66 10 | y se digne animarlas y conservarlas siempre en ella. ~
67 18 | Por consiguiente, si hemos entrado por el
68 2 | visitado totalmente por la consolación divina, fue impulsado a
69 8 | columna y nuestro único consuelo después de Dios, y nuestro
70 7 | la santa pobreza. Y no se contentó con exhortarnos durante
71 5 | desprecio del siglo, antes al contrario, los teníamos por grandes
72 15 | cualquier hora, como les parezca conveniente, tanto para sí como para
73 16 | religioso de ellas se le convierta en dulzura. ~
74 13 | hortalizas. Y si en algún lugar conviniera tener más tierra fuera de
75 3 | tanto, podemos considerar la copiosa benignidad de Dios para
76 5 | misericordia y su gracia mi corazón para que, siguiendo el ejemplo
77 9 | cautela me preocupé de hacer corroborar nuestra profesión de la
78 15 | las virtudes y las santas costumbres que por el oficio, de tal
79 14 | este ejemplo, las hermanas crezcan siempre en el amor de Dios
80 | cualquier
81 | cuánta
82 | cuánto
83 5 | mismo y por su Religión, un cuidado amoroso y una solicitud
84 18 | mínimo de él por nuestra culpa e ignorancia, para que no
85 13 | necesidad como huerto para cultivar hortalizas. Y si en algún
86 11 | se preocupó siempre de cultivarnos y animarnos con la palabra
87 13 | y que esa tierra no se cultive ni se siembre en absoluto,
88 6 | misericordia y gracia, para que se cumpliera lo que el Señor había predicho
89 2 | lo que después el Señor cumplió. En efecto, subido en aquel
90 2 | haber en él unas damas, por cuya vida famosa y santo comportamiento
91 9 | señor papa Inocencio, en cuyo tiempo comenzamos, y de
92 2 | aún ha de haber en él unas damas, por cuya vida famosa y
93 1 | por los que más debemos dar gracias al Padre glorioso
94 15 | limosnas que el Señor les dará, según la necesidad de cada
95 5 | si bien éramos frágiles y débiles según el cuerpo, no rehusábamos
96 2 | el muro de dicha iglesia, decía en alta voz, en lengua francesa,
97 3 | misericordia y caridad, se dignó decir, por medio de su Santo,
98 4 | según la sobredicha forma, dejaremos a los demás un noble ejemplo
99 20 | observado este escrito, os lo dejo a vosotras, carísimas y
100 5 | los teníamos por grandes delicias, como a ejemplo de los santos
101 | desde
102 10 | señor cardenal que fuere designado para la Religión de los
103 10 | pobre vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo,
104 5 | tribulación o menosprecio y desprecio del siglo, antes al contrario,
105 1 | perfecta y mayor es, más y más deudoras le somos. Por lo cual dice
106 4 | con la ayuda del Señor, le devolvamos multiplicado el talento
107 1 | recibido y recibimos cada día de nuestro espléndido benefactor
108 1 | deudoras le somos. Por lo cual dice el Apóstol: Reconoce tu
109 2 | entonces sobre el muro de dicha iglesia, decía en alta voz,
110 12 | algún tiempo ocurriera que dichas hermanas abandonaran el
111 10 | padre san Francisco, y se digne animarlas y conservarlas
112 9 | como yo siempre he sido diligente y solícita en guardar y
113 15 | amor. Sea también próvida y discreta para con sus hermanas, como
114 2 | totalmente por la consolación divina, fue impulsado a abandonar
115 19 | Por eso doblo mis rodillas ante el Padre
116 12 | sin embargo, obligadas, dondequiera que se encuentren después
117 16 | ellas se le convierta en dulzura. ~
118 2 | su conversión, mientras edificaba la iglesia de San Damián,
119 7 | vida con muchas palabras y ejemplos al amor de la santísima
120 3 | sobre nuestra vocación y elección. Y no sólo de nosotras profetizó
121 7 | santa pobreza que había elegido para sí y para sus hermanos,
122 12 | trasladaran a otro, que estén, sin embargo, obligadas, dondequiera
123 4 | solicitud, pues, y con cuánto empeño de alma y de cuerpo no debemos
124 12 | obligadas, dondequiera que se encuentren después de mi muerte, a
125 10 | grey, que el Señor Padre engendró en su santa Iglesia por
126 14 | nuestra conversión nos lo han enseñado Cristo y nuestro bienaventurado
127 1 | el ejemplo nos mostró y enseñó nuestro bienaventurado padre
128 17 | puerta por la que se va y se entra en la vida, son pocos los
129 18 | Por consiguiente, si hemos entrado por el camino del Señor,
130 17 | pocos los que caminan y entran por ella; y si hay algunos
131 7 | observancia, sino que nos entregó varios escritos para que,
132 8 | padre san Francisco, que era nuestra columna y nuestro
133 | éramos
134 | esa
135 7 | Después, escribió para nosotras una forma
136 7 | sino que nos entregó varios escritos para que, después de su
137 14 | Padre de las misericordias esparció el olor de la buena fama,
138 2 | alegría e iluminación del Espíritu Santo, lo que después el
139 16 | Señor, con una voluntad espontánea, para que su madre, viendo
140 2 | conversión, sino también cuando estábamos en la miserable vanidad
141 4 | otros ejemplo y espejo, estamos muy obligadas a bendecir
142 13 | Con todo, tanto la que esté entonces en el oficio [la
143 | esto
144 17 | Y porque son estrechos el camino y la senda, y
145 4 | ganaremos el premio de la eterna bienaventuranza. ~
146 7 | pobreza. Y no se contentó con exhortarnos durante su vida con muchas
147 14 | Amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a
148 14 | caridad de Cristo, mostrad exteriormente por las obras el amor que
149 14 | esparció el olor de la buena fama, tanto entre los que están
150 2 | unas damas, por cuya vida famosa y santo comportamiento religioso
151 19 | que, teniendo a nuestro favor los méritos de la gloriosa
152 19 | también la perseverancia final. Amén. ~
153 5 | considerando que si bien éramos frágiles y débiles según el cuerpo,
154 2 | decía en alta voz, en lengua francesa, a algunos pobres que moraban
155 5 | hermanos había comprobado frecuentemente en nosotras, se alegró mucho
156 13 | conviniera tener más tierra fuera de la cerca del huerto,
157 | fuere
158 6 | bienaventurado padre Francisco, fuimos a morar junto a la iglesia
159 11 | bienaventurado padre Francisco como fundador, plantador y ayuda nuestra
160 20 | hermanas mías, presentes y futuras, en señal de la bendición
161 15 | aquella que tenga en el futuro el oficio de las hermanas
162 4 | con un brevísimo trabajo ganaremos el premio de la eterna bienaventuranza. ~
163 2 | comportamiento religioso será glorificado nuestro Padre celestial
164 1 | debemos dar gracias al Padre glorioso de Cristo, está el de nuestra
165 1 | los que más debemos dar gracias al Padre glorioso de Cristo,
166 10 | haga que siempre su pequeña grey, que el Señor Padre engendró
167 10 | gloriosa Virgen su Madre, guarde la santa pobreza que hemos
168 18 | por el camino del Señor, guardémonos de apartarnos nunca en lo
169 2 | Damián, porque aún ha de haber en él unas damas, por cuya
170 6 | por su Santo; pues antes habíamos permanecido en otro lugar,
171 3 | también de las otras que habían de venir a la santa vocación
172 7 | bienaventurado padre Francisco, habiendo imitado sus huellas, su
173 10 | permaneció en el patíbulo, haga que siempre su pequeña grey,
174 18 | ignorancia, para que no hagamos injuria a tan gran Señor
175 | hay
176 9 | Y así como yo siempre he sido diligente y solícita
177 1 | vocación. El Hijo de Dios se ha hecho para nosotras camino , que
178 5 | bienaventurado padre Francisco, yo hiciera penitencia, poco después
179 15 | una buena madre con sus hijas, y, de manera especial,
180 15 | confiadamente a cualquier hora, como les parezca conveniente,
181 13 | como huerto para cultivar hortalizas. Y si en algún lugar conviniera
182 7 | Francisco, habiendo imitado sus huellas, su santa pobreza que había
183 18 | de él por nuestra culpa e ignorancia, para que no hagamos injuria
184 2 | efecto de una gran alegría e iluminación del Espíritu Santo, lo que
185 5 | Padre celestial se dignó iluminar con su misericordia y su
186 7 | padre Francisco, habiendo imitado sus huellas, su santa pobreza
187 1 | Francisco, verdadero amante e imitador suyo. ~
188 14 | apliquen siempre con esmero a imitar el camino de la santa simplicidad,
189 2 | consolación divina, fue impulsado a abandonar por completo
190 19 | el buen principio, dé el incremento, y dé también la perseverancia
191 13 | permanezca siempre baldía e inculta. ~
192 8 | yo, Clara, sierva, aunque indigna, de Cristo y de las hermanas
193 14 | religioso, tal como desde el inicio de nuestra conversión nos
194 18 | ignorancia, para que no hagamos injuria a tan gran Señor y a su
195 2 | hermanos ni compañeros, casi inmediatamente después de su conversión,
196 2 | considerar, amadas hermanas, los inmensos beneficios de Dios que nos
197 9 | privilegios del señor papa Inocencio, en cuyo tiempo comenzamos,
198 14 | obras el amor que tenéis interiormente, para que, estimuladas por
199 | jamás
200 14 | tanto entre los que están lejos como entre los que están
201 2 | iglesia, decía en alta voz, en lengua francesa, a algunos pobres
202 16 | tienen entre ellas, lleve más ligeramente toda la carga que por razón
203 15 | esmero a proveerlas, de las limosnas que el Señor les dará, según
204 4 | nuestras hermanas, a las que llamará el Señor a nuestra vocación,
205 16 | que tienen entre ellas, lleve más ligeramente toda la
206 5 | voluntariamente obediencia, según la luz de su gracia que el Señor
207 18 | militante. Pues está escrito: Malditos los que se apartan de tus
208 8 | profesión tan altísima y el mandato de tan gran padre, y también
209 15 | benigna y afable, que puedan manifestarle tranquilamente sus necesidades,
210 19 | la gloriosa Virgen santa María, su Madre, y de nuestro
211 | Mas
212 12 | hermanas abandonaran el mencionado lugar y se trasladaran a
213 10 | Religión de los Hermanos Menores y para nosotras, a fin de
214 5 | trabajo, tribulación o menosprecio y desprecio del siglo, antes
215 | mía
216 20 | carísimas y amadas hermanas mías, presentes y futuras, en
217 18 | triunfante y también a la militante. Pues está escrito: Malditos
218 18 | apartarnos nunca en lo más mínimo de él por nuestra culpa
219 4 | tan grandes, a que puedan mirarse en nosotras las que son
220 2 | también cuando estábamos en la miserable vanidad del siglo. Pues
221 | mismas
222 4 | Señor nos ha puesto como modelo que sirva de ejemplo y espejo
223 16 | oficio soporta, y lo que es molesto y amargo, por el santo comportamiento
224 2 | francesa, a algunos pobres que moraban allí cerca: «Venid y ayudadme
225 6 | padre Francisco, fuimos a morar junto a la iglesia de San
226 14 | con la caridad de Cristo, mostrad exteriormente por las obras
227 1 | palabra y el ejemplo nos mostró y enseñó nuestro bienaventurado
228 5 | alegró mucho en el Señor; y movido a piedad hacia nosotras,
229 | muchas
230 | mucho
231 4 | del Señor, le devolvamos multiplicado el talento recibido! Porque
232 6 | Señor, en poco tiempo, nos multiplicó por su misericordia y gracia,
233 2 | aquel entonces sobre el muro de dicha iglesia, decía
234 14 | el amor de Dios y en la mutua caridad. ~
235 14 | están cerca. Y amándoos mutuamente con la caridad de Cristo,
236 | muy
237 15 | manifestarle tranquilamente sus necesidades, y recurrir a ella confiadamente
238 16 | recuerden que, por Dios, negaron sus propias voluntades.
239 4 | dejaremos a los demás un noble ejemplo y con un brevísimo
240 Inc | En el nombre del Señor. Amén. ~
241 | nuestras
242 | nuestros
243 5 | prometí voluntariamente obediencia, según la luz de su gracia
244 8 | apoyo, una y otra vez nos obligamos voluntariamente a nuestra
245 5 | piedad hacia nosotras, se obligó con nosotras a tener siempre,
246 2 | Venid y ayudadme en la obra del monasterio de San Damián,
247 4 | más y más en el Señor para obrar el bien. Por lo cual, si
248 14 | mostrad exteriormente por las obras el amor que tenéis interiormente,
249 20 | Para que mejor pueda ser observado este escrito, os lo dejo
250 7 | santísima pobreza y a su observancia, sino que nos entregó varios
251 12 | Y si en algún tiempo ocurriera que dichas hermanas abandonaran
252 14 | misericordias esparció el olor de la buena fama, tanto
253 | os
254 | otra
255 7 | durante su vida con muchas palabras y ejemplos al amor de la
256 9 | los privilegios del señor papa Inocencio, en cuyo tiempo
257 15 | cualquier hora, como les parezca conveniente, tanto para
258 10 | desnudo permaneció en el patíbulo, haga que siempre su pequeña
259 5 | padre Francisco, yo hiciera penitencia, poco después de su conversión,
260 10 | patíbulo, haga que siempre su pequeña grey, que el Señor Padre
261 1 | por la que, cuanto más perfecta y mayor es, más y más deudoras
262 6 | Santo; pues antes habíamos permanecido en otro lugar, aunque por
263 10 | vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo, haga que
264 13 | siembre en absoluto, sino que permanezca siempre baldía e inculta. ~
265 13 | aislamiento del monasterio, no permitan que se adquiera ni tampoco
266 | pero
267 17 | son poquísimos los que perseveran en ella. ¡Bienaventurados
268 19 | incremento, y dé también la perseverancia final. Amén. ~
269 17 | dado caminar por ella y perseverar hasta el fin ! ~
270 7 | vida, sobre todo para que perseveráramos siempre en la santa pobreza.
271 10 | pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió en el siglo
272 5 | en el Señor; y movido a piedad hacia nosotras, se obligó
273 11 | Francisco como fundador, plantador y ayuda nuestra en el servicio
274 | pocas
275 | pocos
276 3 | En esto, por tanto, podemos considerar la copiosa benignidad
277 10 | Iglesia Romana, al sumo Pontífice y, de manera especial, al
278 17 | caminan por la misma, son poquísimos los que perseveran en ella. ¡
279 10 | Por lo cual, de rodillas y postrada en cuerpo y alma, recomiendo
280 6 | cumpliera lo que el Señor había predicho por su Santo; pues antes
281 4 | brevísimo trabajo ganaremos el premio de la eterna bienaventuranza. ~
282 9 | aún, para mayor cautela me preocupé de hacer corroborar nuestra
283 11 | también, mientras vivió, se preocupó siempre de cultivarnos y
284 20 | y amadas hermanas mías, presentes y futuras, en señal de la
285 15 | se aplique con esmero a presidir a las otras más por las
286 19 | mismo Señor que dio el buen principio, dé el incremento, y dé
287 9 | bienaventurado padre, con los privilegios del señor papa Inocencio,
288 11 | fin de que nos ayuden a progresar siempre hacia lo mejor para
289 5 | después de mi conversión, le prometí voluntariamente obediencia,
290 16 | que, por Dios, negaron sus propias voluntades. Por eso, quiero
291 15 | se aplique con esmero a proveerlas, de las limosnas que el
292 15 | bien por amor. Sea también próvida y discreta para con sus
293 13 | hermanas sean solícitas y providentes para que, en torno del sobredicho
294 20 | Para que mejor pueda ser observado este escrito,
295 17 | la senda, y es angosta la puerta por la que se va y se entra
296 4 | Porque el mismo Señor nos ha puesto como modelo que sirva de
297 | quien
298 | quienes
299 16 | propias voluntades. Por eso, quiero que obedezcan a su madre,
300 7 | vivió en el mundo, jamás quiso apartarse de la misma santa
301 16 | ligeramente toda la carga que por razón del oficio soporta, y lo
302 2 | aquellos que Dios se dignó realizar en nosotras por su amado
303 1 | beneficios que hemos recibido y recibimos cada día de nuestro espléndido
304 1 | lo cual dice el Apóstol: Reconoce tu vocación. El Hijo de
305 16 | hermanas que son súbditas recuerden que, por Dios, negaron sus
306 15 | tranquilamente sus necesidades, y recurrir a ella confiadamente a cualquier
307 5 | débiles según el cuerpo, no rehusábamos ninguna necesidad, pobreza,
308 10 | a la santa madre Iglesia Romana, al sumo Pontífice y, de
309 15 | Ruego también a aquella que tenga
310 15 | más por las virtudes y las santas costumbres que por el oficio,
311 13 | como las otras hermanas sean solícitas y providentes
312 10 | padre san Francisco para seguir la pobreza y humildad de
313 20 | presentes y futuras, en señal de la bendición del Señor
314 17 | estrechos el camino y la senda, y es angosta la puerta
315 8 | voluntariamente a nuestra señora la santísima pobreza, para
316 | ser
317 | será
318 11 | plantador y ayuda nuestra en el servicio de Cristo y en las cosas
319 11 | siempre hacia lo mejor para servir a Dios y, de manera especial,
320 13 | tierra no se cultive ni se siembre en absoluto, sino que permanezca
321 2 | en nosotras por su amado siervo nuestro padre el bienaventurado
322 5 | gracia mi corazón para que, siguiendo el ejemplo y la enseñanza
323 14 | imitar el camino de la santa simplicidad, humildad, pobreza, y también
324 | sin
325 4 | ha puesto como modelo que sirva de ejemplo y espejo no sólo
326 4 | para que también ellas sirvan de espejo y ejemplo a los
327 13 | providentes para que, en torno del sobredicho lugar, no adquieran o reciban
328 14 | nuestros méritos, sino por la sola misericordia y gracia del
329 9 | siempre he sido diligente y solícita en guardar y hacer guardar
330 13 | las otras hermanas sean solícitas y providentes para que,
331 | somos
332 16 | que por razón del oficio soporta, y lo que es molesto y amargo,
333 16 | Mas las hermanas que son súbditas recuerden que, por Dios,
334 2 | Señor cumplió. En efecto, subido en aquel entonces sobre
335 9 | también aquellas que me sucedan en el oficio estén obligadas
336 11 | las que han de venir, al sucesor de nuestro bienaventurado
337 9 | tiempo comenzamos, y de otros sucesores suyos, para que de ninguna
338 10 | madre Iglesia Romana, al sumo Pontífice y, de manera especial,
339 | suyo
340 | suyos
341 4 | devolvamos multiplicado el talento recibido! Porque el mismo
342 8 | otras, fragilidad que nos temíamos en nosotras mismas después
343 14 | por las obras el amor que tenéis interiormente, para que,
344 15 | Ruego también a aquella que tenga en el futuro el oficio de
345 2 | mismo Santo, cuando aún no tenía hermanos ni compañeros,
346 5 | antes al contrario, los teníamos por grandes delicias, como
347 19 | Señor Jesucristo, para que, teniendo a nuestro favor los méritos
348 13 | adquieran o reciban más terreno del que exija la extrema
349 [Título]| TEXTO~
350 16 | caridad, humildad y unión que tienen entre ellas, lleve más ligeramente
351 | todos
352 13 | providentes para que, en torno del sobredicho lugar, no
353 2 | Damián, donde, visitado totalmente por la consolación divina,
354 15 | que puedan manifestarle tranquilamente sus necesidades, y recurrir
355 12 | el mencionado lugar y se trasladaran a otro, que estén, sin embargo,
356 5 | necesidad, pobreza, trabajo, tribulación o menosprecio y desprecio
357 18 | Francisco, y a la Iglesia triunfante y también a la militante.
358 | tu
359 | tus
360 | unas
361 8 | nuestra columna y nuestro único consuelo después de Dios,
362 16 | viendo la caridad, humildad y unión que tienen entre ellas,
363 17 | la puerta por la que se va y se entra en la vida, son
364 2 | estábamos en la miserable vanidad del siglo. Pues el mismo
365 | varios
366 2 | que moraban allí cerca: «Venid y ayudadme en la obra del
367 17 | ella. ¡Bienaventurados de veras aquellos a quienes les es
368 1 | bienaventurado padre Francisco, verdadero amante e imitador suyo. ~
369 8 | nuestro apoyo, una y otra vez nos obligamos voluntariamente
370 16 | espontánea, para que su madre, viendo la caridad, humildad y unión
371 15 | a las otras más por las virtudes y las santas costumbres
372 2 | iglesia de San Damián, donde, visitado totalmente por la consolación
373 4 | espejo y ejemplo a los que viven en el mundo. Así pues, ya
374 4 | el bien. Por lo cual, si vivimos según la sobredicha forma,
375 16 | Dios, negaron sus propias voluntades. Por eso, quiero que obedezcan
376 | vosotras
377 2 | dicha iglesia, decía en alta voz, en lengua francesa, a algunos
378 | vuestra
379 | ya