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Congregación para la doctrina de la fe
Sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y el mundo

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


100-fecun | femin-salva | sana-yugo

     N.
1 10(13) | Adversus haereses, 4, 34, 1: SC 100. 846: «Omnem novitatem attulit 2 16(22) | de 1995: AAS 87 (1995), 1114.~ 3 13(18) | Ibid., 41, l.c., 132-133; Congregación para la 4 13(18) | Ibid., 41, l.c., 132-133; Congregación para la Doctrina 5 6(7) | Enseñanzas III, 1 (1980), 148.~ 6 5(4) | V, 6, 1; V, 16, 2-3: SC 153, 72-81; 216-221; S. Gregorio 7 1(1) | de 1988): AAS 80 (1988), 1653-1729; Carta a las familias ( 8 5(4) | 1988), 6: AAS 80 (1988), 1662; cf S. Ireneo, Adversus 9 8(10) | Ibid., n.6, l.c., 1663.~ 10 6(6) | 1988), 6: AAS 80 (1988), 1664.~ 11 6(9) | 1988), 7: AAS 80 (1988), 1666.~ 12 10(16) | 23-25: AAS 80 (1988), 1708-1715.~ 13 10(16) | 25: AAS 80 (1988), 1708-1715.~ 14 1(1) | 1988): AAS 80 (1988), 1653-1729; Carta a las familias (2 15 5(4) | hominis opificio, 16: PG 44, 180; In Canticum homilia, 2: 16 1(1) | 1981): AAS 74 (1982), 81-191; Carta Apost. Mulieris dignitatem ( 17 13(18) | vitae (22 de febrero de 1987), II, 8: AAS 80 (1988), 18 4(3) | ratio (14 de septiembre de 1998), 21: AAS 91 (1999), 22: « 19 4(3) | septiembre de 1998), 21: AAS 91 (1999), 22: «Esta apertura al 20 6 | por razón del hombre» (cf 1Co 11,9): es una afirmación 21 9 | su descendencia (cf Gn 12,1ss). Dios empieza así a desvelar 22 17 | la Fe, el 31 de mayo de 2004, Fiesta de la Visitación 23 1(1) | de 1995): Ench. Vat. 14, 2008-2077.~ 24 1(1) | 1995): Ench. Vat. 14, 2008-2077.~ 25 5(4) | 16, 2-3: SC 153, 72-81; 216-221; S. Gregorio de Nisa, 26 5(4) | 2-3: SC 153, 72-81; 216-221; S. Gregorio de Nisa, De 27 6(8) | Enseñanzas III, 2 (1980), 288.~ 28 17 | la Doctrina de la Fe, el 31 de mayo de 2004, Fiesta 29 10 | Cristo y la Iglesia» (Ef 5,32). El amor del hombre y la 30 6(5) | hombre (cf Esd 18,4; Sal 9-10,35). ~ 31 15 | Dios» (cf Gn 18,14; Lc 1,37), vive y se profundiza en 32 13(18) | Ibid., 41, l.c., 132-133; Congregación 33 17 | entre las mujeres» (Lc 1,42)—, elegida para revelar 34 1(1) | de 1983): Ench. Vat. 9, 420-456; Pontificio Consejo 35 8(11) | 1983), 4: Ench. Vat. 9, 423.~ 36 1(1) | 1983): Ench. Vat. 9, 420-456; Pontificio Consejo para 37 9 | punto de realizar (cf Is 48,6-8). ~ 38 15 | maravillas el Poderoso» (Lc 1, 49). Ellos aprenden que están 39 15 | exaltó a los humildes» (Lc 1,51-52). Y también de María 40 15 | a los humildes» (Lc 1,51-52). Y también de María los 41 16(22) | de 1994): AAS 86 (1994), 545-548; Congregación para la 42 16(22) | 1994): AAS 86 (1994), 545-548; Congregación para la Doctrina 43 13(21) | 1981), 19: AAS 73 (1981), 627.~ 44 9 | pueblo en un solo día (cf Is 66,7-14), profecía de la gran 45 5(4) | 1; V, 16, 2-3: SC 153, 72-81; 216-221; S. Gregorio 46 13(21) | septiembre de 1981), 19: AAS 73 (1981), 627.~ 47 1(1) | de 1995): AAS 87 (1995), 803-812; Catequesis sobre el 48 5(4) | Canticum homilia, 2: PG 44, 805-808; S. Agustín, Enarratio 49 5(4) | Canticum homilia, 2: PG 44, 805-808; S. Agustín, Enarratio in 50 13(19) | 1995), 9-10: AAS 87 (1995), 809-810.~ 51 13(19) | 9-10: AAS 87 (1995), 809-810.~ 52 1(1) | 1995): AAS 87 (1995), 803-812; Catequesis sobre el amor 53 10(13) | haereses, 4, 34, 1: SC 100. 846: «Omnem novitatem attulit 54 1(1) | de 1994): AAS 86 (1994), 868-925; Carta a las mujeres ( 55 4(3) | septiembre de 1998), 21: AAS 91 (1999), 22: «Esta apertura 56 10(15) | 18: AAS 86 (1994), 906-910.~ 57 10(16) | 1994), 19: AAS 86 (1994), 911; cf Carta Apost. Mulieris 58 1(1) | 1994): AAS 86 (1994), 868-925; Carta a las mujeres (29 59 13(18) | II, 8: AAS 80 (1988), 96-97.~ 60 13(18) | II, 8: AAS 80 (1988), 96-97.~ 61 13(17) | 1981), 16: AAS 74 (1982), 98-99.~ 62 13(17) | 16: AAS 74 (1982), 98-99.~ 63 6 | ella ‘‘una sola carne'' y abandonando por esto a ‘‘su padre y 64 7 | situaciones en las que se expresa abiertamente la triple concupiscencia 65 10 | mujer», brotará del corazón abierto del crucificado la sangre/ 66 12 | Apóstol no declara aquí abolida la distinción hombre-mujer, 67 9 | en la elección divina de Abraham y su descendencia (cf Gn 68 6 | palabra que por primera vez abre la boca del hombre, en una 69 12 | distinción. A partir de aquí se abren nuevas perspectivas para 70 3 | se impondrían de manera absoluta: toda persona podría o debería 71 13 | concreto, que se opone a abstracciones a menudo letales para la 72 2 | antagonista del hombre. A los abusos de poder responde con una 73 12 | caracterizan el amor que «no acaba nunca» (1 Cor 13,8), no 74 14 | un peligro, destinados a acabar en situaciones de segregación 75 6 | ayuda'' en orden a la acción, a ‘‘someter la tierra'' ( 76 11 | nostalgia, se revela con acentos y posibilidades nuevas. 77 15 | que ésta recibe de Dios y acoge en la fe. Es esta identidad « 78 7 | que el hombre y la mujer acogen y viven la Palabra de Dios 79 15 | humildad de Dios. Ella, que ha acogido el cuerpo martirizado de 80 11 | justificado los sucesivos acomodos de la ley mosaica. Lejos 81 13 | vitalistas, y que a menudo van acompañadas de un peligroso desprecio 82 13 | todo, que las mujeres estén activamente presentes, incluso con firmeza, 83 10 | Jn 3,29-30). 15~En su actividad apostólica, Pablo desarrolla 84 13 | vida. Sea o no puesta en acto, esta capacidad es una realidad 85 1 | concepciones antropológicas actuales, desea proponer reflexiones 86 6 | Necesita una ayuda que le sea adecuada. El término designa aquí 87 13 | podrán hacerlo con horarios adecuados, sin verse obligadas a elegir 88 12 | viven el celibato, éste adelanta la realidad de una vida, 89 9 | figura femenina de Sión, adornada con una trascendencia y 90 13 | un pueblo y sus miembros adquieren las enseñanzas fundamentales. 91 13 | personalidad femenina. Le permite adquirir muy pronto madurez, sentido 92 9 | denunciado como esposa «adúltera» o «prostituta» (cf Os 2, 93 13 | única de resistir en las adversidades, de hacer la vida todavía 94 12 | pascual de Cristo, ya no advierten, pues, sus diferencias como 95 10(13) | novitatem attulit semetipsum afferens».~ 96 6 | hombre» (cf 1Co 11,9): es una afirmación que, lejos de evocar alienación, 97 12 | la mujer es más que nunca afirmada, y en cuanto tal acompaña 98 5(4) | homilia, 2: PG 44, 805-808; S. Agustín, Enarratio in Psalmum, 4, 99 1 | II,1 la Iglesia se siente ahora interpelada por algunas 100 10 | pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud. Es preciso 101 12 | perfección que su relación alcanzará en el encuentro cara a cara 102 9 | Os 2,21), aquella que se alejó para buscar la vida y la 103 | algo 104 | algunos 105 6 | afirmación que, lejos de evocar alienación, expresa un aspecto fundamental 106 3 | concepción patriarcal de Dios, alimentada por una cultura esencialmente 107 | allá 108 8 | humana, en su unidad de alma y cuerpo, está, desde el 109 7 | 7.El pecado original altera el modo con el que el hombre 110 8 | surgida con el pecado. Tal alteración no corresponde, sin embargo, 111 9 | Los oráculos de Isaías alternan de hecho esta figura con 112 13 | obligadas a elegir entre la alternativa de perjudicar su vida familiar 113 10 | Nueva Alianza la Esposa amada es la Iglesia, y —como enseña 114 13 | aprenden a amar en cuanto son amados gratuitamente, aprenden 115 17 | Ratzinger~Prefecto~+ Angelo Amato, SDB~Arzobispo titular de 116 15 | la obediencia humilde y amorosa con la que la Iglesia sabe 117 9 | aunque tal relación es más amplia de lo que se puede captar 118 10 | retomada y profundizada con amplitud. En la Nueva Alianza la 119 8 | esta curación? Considerar y analizar los problemas inherentes 120 17 | Card. Ratzinger~Prefecto~+ Angelo Amato, SDB~Arzobispo titular 121 2 | 2.En los últimos años se han delineado nuevas 122 2 | misma, se constituye en antagonista del hombre. A los abusos 123 8 | a recaer en los errores anteriormente mencionados. Hace falta 124 1 | de algunas concepciones antropológicas actuales, desea proponer 125 6 | Creador no podrán ser nunca anuladas.~ 126 10 | San Ireneo, con el Señor aparece «toda novedad».13 ~Este 127 11 | principio, o bien antes de la aparición del pecado, el cual había 128 14 | que los valores femeninos apenas mencionados son ante todo 129 4(3) | AAS 91 (1999), 22: «Esta apertura al misterio, que le viene 130 7 | Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará» (Gn 3, 131 10 | Antiguo Testamento había aplicado al amor de Dios por su pueblo, 132 12 | mientras se delinean en el Apocalipsis de Juan «los cielos nuevos» 133 9 | pueblo elegido, la humanidad aprenda el camino de la semejanza 134 16 | Jn18,26). Del Hijo de Dios aprendemos que esta «pasividad» es 135 16 | Crucificado invita a su Iglesia a aprender de María el secreto del 136 17 | infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente Carta, decidida 137 5 | noche, las hierbas y los árboles, los peces y los pájaros, 138 13 | equilibrio personal ni la armonía familiar. Como ha escrito 139 8 | ontológica, dando lugar a una armónica «unidualidad» relacional, 140 13 | por tanto el problema de armonizar la legislación y la organización 141 14 | personales comunes deben armonizarse con el cuidadoso reconocimiento 142 10 | sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que 143 5 | humanidad es descrita aquí como articulada, desde su primer origen, 144 17 | Prefecto~+ Angelo Amato, SDB~Arzobispo titular de Sila~Secretario~ ~ 145 10 | María, su Madre, no sólo aseguran la continuidad entre el 146 7 | entre el hombre y la mujer. Asimismo, cuando esta última relación 147 10 | amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho 148 9 | oráculos como los de Isaías asocian papeles masculinos y femeninos 149 10 | No hay pues nada de asombroso si Juan el Bautista, interrogado 150 13 | la mujer en los diversos aspectos de la vida familiar y social 151 14 | deben saber escuchar las aspiraciones e individuar las necesidades 152 14 | los que las mujeres pueden aspirar en la sociedad y en la familia, 153 3 | de que el Hijo Dios haya asumido la naturaleza humana en 154 2 | identidad y el rol de uno son asumidos en desventaja del otro, 155 12 | engalanada como una novia ataviada para su esposo» (Ap 21,20). 156 14 | valores pueden llamar la atención sobre ellos y ser su signo 157 13 | padre y una madre llenos de atenciones. Cuando faltan estas experiencias 158 14 | femineidad» es más que un simple atributo del sexo femenino. La palabra 159 10(13) | 100. 846: «Omnem novitatem attulit semetipsum afferens».~ 160 9 | relación con Cristo, en su audacia de unir, mediante las mismas 161 13 | cristiana a la virginidadaudaz con relación a la tradición 162 17 | Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al infrascrito 163 1 | desarrollar relaciones siempre más auténticas. ~ ~ 164 13 | identidad femenina, ello no autoriza en absoluto a considerar 165 17 | humanidad se cerraría en la autosuficiencia, en los sueños de poder 166 6(5) | traducida como ayuda, indica el auxilio que sólo una persona presta 167 6 | hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro» (Gn 2, 25). ~ 168 | bajo 169 16 | la Iglesia una identidad basada en un modelo contingente 170 6 | ámbito de esta llamada. Basándose en el principio del ser 171 5 | de Dios'' constituye la base inmutable de toda la antropología 172 8 | sino que «es un elemento básico de la personalidad; un modo 173 10 | con la fuerza de la gracia bautismal, se convierte ya en sacramento 174 10 | de asombroso si Juan el Bautista, interrogado sobre su identidad, 175 17 | Fiesta de la Visitación de la Beata Virgen María.~ ~+ Joseph 176 15 | brazos al pequeño niño de Belén, enseña a conocer la infinita 177 9 | profundamente humano, que celebra la belleza de los cuerpos y la felicidad 178 17 | según el corazón de Dios —«bendita entre las mujeres» (Lc 1, 179 2 | causa de su índole natural bi-parental, esto es, compuesta de padre 180 5 | contexto de aquel ‘‘principio'' bíblico según el cual la verdad 181 5 | primera serie de textos bíblicos a examinar está constituida 182 3 | de sus condicionamientos biológicos. 2 Según esta perspectiva 183 6 | por primera vez abre la boca del hombre, en una expresión 184 5 | relaciones. He aquí, pues, bosquejado el cuadro general en el 185 15 | María, que ha llevado en sus brazos al pequeño niño de Belén, 186 1 | documento, después de una breve presentación y valoración 187 4 | conviene volver, aunque sea brevemente, a las Sagradas Escrituras, — 188 10 | también aquí como «mujer», brotará del corazón abierto del 189 6 | creación evoca aquel «muy bueno» que cerraba la creación 190 14 | tiene que ser comprendida y buscada como una humanización, realizada 191 3 | profunda motivación debe buscarse en el tentativo de la persona 192 6 | enfrentarse estéril, y al cabo mortal, solamente consigo 193 12 | 13,8), no obstante haya caducado la expresión temporal y 194 2 | u otro sexo, se tiende a cancelar las diferencias, consideradas 195 5(4) | opificio, 16: PG 44, 180; In Canticum homilia, 2: PG 44, 805-808; 196 5 | realizando distinciones en el caos primigenio. Aparecen así 197 11 | hombre y la mujer se hacen capaces de librarse del pecado y 198 6 | que quiere decir que es capaz de expresar el amor con 199 8 | reafirmar algunos datos capitales de la antropología bíblica.~ 200 5 | constituida por los primeros tres capítulos del Génesis. Ellos nos colocan « 201 9 | amplia de lo que se puede captar en la experiencia nupcial 202 16 | bautizado, de hecho, es característico de la mujer vivirlas con 203 12 | transfigurada. De este modo caracterizan el amor que «no acaba nunca» ( 204 17 | Virgen María.~ ~+ Joseph Card. Ratzinger~Prefecto~+ Angelo 205 17 | concedida al infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la 206 9 | perfecta: «Porque como se casa joven con doncella, se casará 207 9 | casa joven con doncella, se casará contigo tu edificador, y 208 17 | femineidad es portadora. En ambos casos se trata de la conversión 209 10 | esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo» (2 Cor 210 5(4) | Enarratio in Psalmum, 4, 8: CCL 38, 17. ~ 211 9 | profundamente humano, que celebra la belleza de los cuerpos 212 17 | donde cuerpos y corazones celebran un mismo júbilo.~Ciertamente 213 15 | Cristo Jesús, contemplarlo y celebrarlo. En tal sentido, la figura 214 10 | Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados 215 15 | la mujer es más que nunca central y fecundo. Ello depende 216 6 | narración. Tenemos aquí el centro del diseño originario de 217 6 | evoca aquel «muy bueno» que cerraba la creación de la primera 218 17 | los cuales la humanidad se cerraría en la autosuficiencia, en 219 15 | valientemente en la fe, con la única certeza de la confianza en la palabra 220 17 | S. Juan (cf 1Jn 2,15-17) cesa su destructiva influencia. 221 12 | Apocalipsis de Juan «los cielos nuevos» y «la tierra nueva» ( 222 | cierta 223 9 | presente en las religiones que circundaban a Israel. Y sin embargo, 224 14 | servicios, de participación cívica— si bien por una parte tienen 225 1 | sectores de la comunidad civil y eclesial. Habiendo contribuido 226 8 | pecador. Una orientación clara en tal sentido se nos ofrece 227 13 | Aquí se manifiesta con claridad lo que el Santo Padre ha 228 13 | maternidad es un elemento clave de la identidad femenina, 229 1 | tesis frecuentemente no coinciden con la finalidad genuina 230 5 | capítulos del Génesis. Ellos nos colocan «en el contexto de aquel ‘‘ 231 14 | por una parte tienen que combatir cualquier injusta discriminación 232 13 | se puede olvidar que la combinación de las dos actividades — 233 6 | y del propio existir».7 Comentando estos versículos del Génesis, 234 6 | Ciertamente se trata de la compañera de la vida con la que el 235 13 | en inferioridad ante sus compañeras— dedicarse al cuidado y 236 14 | paz y felicidad del amor compartido.~En un nivel más concreto, 237 9 | en derecho, en amor y en compasión» (Os 2,21), aquella que 238 14 | situaciones de segregación y competición entre hombres y mujeres, 239 8 | de vista relacional, no competitivo ni de revancha, los problemas 240 3(2) | Sobre esta compleja cuestión del género, cf 241 8 | personas se realiza como complementariedad física, psicológica y ontológica, 242 6 | perspectiva esponsal se comprende en qué sentido la antigua 243 14 | la sociedad tiene que ser comprendida y buscada como una humanización, 244 4(3) | recibiendo así posibilidades de compresión hasta entonces insospechadas». ~ 245 7 | existe el riesgo de que quede comprometido también el acceso al rostro 246 1 | sincera de la verdad y el compromiso común de desarrollar relaciones 247 2 | natural bi-parental, esto es, compuesta de padre y madre, la equiparación 248 14 | de los valores personales comunes deben armonizarse con el 249 8 | ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, 250 17 | Pablo II, en la audiencia concedida al infrascrito Cardenal 251 1 | valoración crítica de algunas concepciones antropológicas actuales, 252 10 | nupcial de la redención concibiendo la vida cristiana como un 253 [Título]| CONCLUSIÓN~ 254 9 | juego las mismas condiciones concretas de la redención, en el modo 255 16 | femineidad. Tampoco significa condenarla a una vulnerabilidad peligrosa, 256 2 | como simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural. En esta 257 3 | humana de liberarse de sus condicionamientos biológicos. 2 Según esta 258 9 | de Noé, hombre justo que, conducido por Dios, se salva del diluvio 259 17 | corazón. Mirando a Jesús y confesándolo como Señor, se trata de 260 16 | muerte y recrea la humanidad. Confiando su Madre al apóstol S. Juan, 261 9 | el Antiguo Testamento se configura una historia de salvación, 262 3 | persona podría o debería configurarse según sus propios deseos, 263 8 | han hecho potencialmente conflictivas. La antropología bíblica 264 13 | fundamentalmente espiritual: no es conformándose con dar la vida física como 265 2 | en la antropología de una confusión deletérea, que tiene su 266 13 | experiencias fundamentales, es el conjunto de la sociedad el que sufre 267 6(5) | término no tiene ninguna connotación de inferioridad o instrumentalización. 268 4(3) | la fuente de un verdadero conocimiento, que ha consentido a su 269 17 | el hombre como la mujer conozcan a Dios como a su «ayuda», 270 4(3) | verdadero conocimiento, que ha consentido a su razón entrar en el 271 13 | para sí misma», la mujer conserva la profunda intuición de 272 11 | voluntad humana herida ha conservado la nostalgia, se revela 273 2 | queda subrayada al máximo y considerada primaria. El obscurecerse 274 2 | cancelar las diferencias, consideradas como simple efecto de un 275 3 | segundo lugar, tal tendencia consideraría sin importancia e irrelevante 276 15 | cristianas, la Iglesia se consideró una comunidad generada por 277 | consigo 278 8 | espiritual con su impronta consiguiente en todas sus manifestaciones».11 279 9 | palabra de los profetas consiste precisamente en ver cómo 280 3 | predeterminación vinculada a su constitución esencial.~Esta perspectiva 281 5 | bíblicos a examinar está constituida por los primeros tres capítulos 282 15 | manifestado en Cristo Jesús, contemplarlo y celebrarlo. En tal sentido, 283 2 | suscitar una actitud de contestación. La mujer, para ser ella 284 | contigo 285 16 | identidad basada en un modelo contingente de femineidad, la referencia 286 6 | Génesis, el Santo Padre continúa: «En esta peculiaridad suya, 287 15 | palabra» (Lc 1,38). La fe continuamente remite a la persona de Jesús: « 288 12 | una vida, que, no obstante continuar siendo aquella propia del 289 13 | gran importancia. 17 Ésta contradice radicalmente toda pretensión 290 14 | condición en una especie de contraposición desconfiada y a la defensiva. 291 1 | civil y eclesial. Habiendo contribuido a la profundización de esta 292 16 | de tales disposiciones, y contribuyendo en modo único a manifestar 293 11 | en el misterio pascual y convertidos en signos vivientes del 294 17 | parte, tiene que dejarse convertir, y reconocer los valores 295 4 | consecuencias de esta respuesta, conviene volver, aunque sea brevemente, 296 6 | que la vida de Adán no se convierta en un enfrentarse estéril, 297 16 | Israel. Estas actitudes se convierten también, en Jesús y a través 298 17 | cantares, donde cuerpos y corazones celebran un mismo júbilo.~ 299 10 | Escribe a la Iglesia de Corinto por él fundada: «Celoso 300 2 | nivelación, la diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, 301 14 | estas observaciones quieren corregir la perspectiva que considera 302 8 | pecado. Tal alteración no corresponde, sin embargo, ni al proyecto 303 16 | cristianos de cómo la Esposa debe corresponder con amor al amor del Esposo.~  ~ 304 17 | han hecho nuevas todas las cosas (cf Ap 21,5). La renovación 305 6 | nivel. Solamente la mujer, creada de su misma «carne» y envuelta 306 6 | como Dios los ha querido y creado. Por más transtornadas y 307 5 | se describe la potencia creadora de la Palabra de Dios, que 308 13 | despertar del otro, a su crecimiento y a su protección.~Esta 309 16 | de Cristo y madre de los creyentes. ~En esta perspectiva también 310 10 | plenitud. Es preciso que él crezca y que yo disminuya» (Jn 311 8 | inseparable de la teológica. La criatura humana, en su unidad de 312 15 | las primeras generaciones cristianas, la Iglesia se consideró 313 5 | aquí, pues, bosquejado el cuadro general en el que se coloca 314 17 | revelación de valores, sin los cuales la humanidad se cerraría 315 8 | necesita ser sanada. ~¿Cuáles pueden ser las vías para 316 8 | está, desde el principio, cualificada por la relación con el otro. 317 10(15) | El cuarto Evangelio profundiza aquí 318 16 | un mundo en el que lo que cuenta es sobre todo el dominio 319 2 | promueven, por ejemplo, el cuestionamiento de la familia a causa de 320 14 | deben armonizarse con el cuidadoso reconocimiento de la diferencia 321 9 | Siervo de Dios, antes de culminar, al final del libro, con 322 12 | colaboración que hay que cultivar con el respeto recíproco 323 16 | los bautizados sobre el cultivo de tales disposiciones, 324 2 | dimensión estrictamente cultural, llamada género, queda subrayada 325 10 | estas prefiguraciones se cumplen en el Nuevo Testamento. 326 9 | que Dios está a punto de cumplir. Dicha salvación orienta 327 8 | pueden ser las vías para esta curación? Considerar y analizar los 328 8 | psicológica y ontológica, dando lugar a una armónica «unidualidad» 329 1 | la mujer, sus derechos y deberes en los diversos sectores 330 3 | absoluta: toda persona podría o debería configurarse según sus propios 331 11 | de la fidelidad sobre las debilidades, sobre las heridas sufridas 332 17 | aprobado la presente Carta, decidida en la Sesión Ordinaria de 333 15 | con la que la Iglesia sabe decirle al Padre: «hágase en mí 334 8 | por su bondad originaria, declarada por Dios desde el primer 335 13 | libremente lo deseen podrán dedicar la totalidad de su tiempo 336 13 | inferioridad ante sus compañeras— dedicarse al cuidado y a la educación 337 8 | de los sexos. De esto se deduce, por lo tanto, que esta 338 14 | necesidades de cada cual. La defensa y promoción de la idéntica 339 14 | contraposición desconfiada y a la defensiva. Es necesario que tal relación 340 6(8) | concupiscencia del cuerpo deforma las relaciones hombre-mujer ( 341 6 | antigua narración del Génesis deja entender cómo la mujer, 342 13 | sicológica o práctica, sin dejarle en inferioridad ante sus 343 17 | por su parte, tiene que dejarse convertir, y reconocer los 344 2 | antropología de una confusión deletérea, que tiene su implicación 345 2 | los últimos años se han delineado nuevas tendencias para afrontar 346 12 | historia presente, mientras se delinean en el Apocalipsis de Juan « 347 9 | Ex 20,5; Na 1,2) e Israel denunciado como esposa «adúltera» o « 348 15 | central y fecundo. Ello depende de la identidad misma de 349 15 | cuerpo martirizado de Jesús depuesto de la cruz, muestra a la 350 9 | Recreada «en justicia y en derecho, en amor y en compasión» ( 351 16 | amor, es poder real que derrota toda violencia, es «pasión» 352 8 | también alterada por la desarmonía entre Dios y la humanidad, 353 13 | justa valoración del trabajo desarrollado por la mujer en la familia. 354 9 | elección divina de Abraham y su descendencia (cf Gn 12,1ss). Dios empieza 355 14 | especie de contraposición desconfiada y a la defensiva. Es necesario 356 5 | primer texto (Gn 1,1-2,4), se describe la potencia creadora de 357 1 | antropológicas actuales, desea proponer reflexiones inspiradas 358 3 | configurarse según sus propios deseos, ya que sería libre de toda 359 13 | aún en las situaciones más desesperadas —y la historia pasada y 360 17 | y que a veces llevaría a desesperar de la bondad de la pareja 361 12 | enemistad y la violencia, que desfiguraban la relación entre el hombre 362 15 | recoger todas las vidas desfiguradas en este mundo por la violencia 363 6 | la gestión, aquel que es designadotodavía de manera genérica— 364 6 | desnudez: «Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero 365 13 | actividades orientadas al despertar del otro, a su crecimiento 366 15 | del amor, tal como Dios la despliega y revela en la vida del 367 10 | celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo para 368 13 | acompañadas de un peligroso desprecio por la mujer. La vocación 369 9 | prefiguran el don de la salvación destinada a Israel. ~El Cantar de 370 14 | humano, hombre o mujer, está destinado a ser «para el otro». Así 371 13 | encerrar a las mujeres en un destino que sería sencillamente 372 17 | cf 1Jn 2,15-17) cesa su destructiva influencia. Se debe recibir 373 7 | una relación que ignora y destruye el amor, reemplazándolo 374 9 | 1ss). Dios empieza así a desvelar su rostro para que, por 375 2 | rol de uno son asumidos en desventaja del otro, teniendo como 376 7 | esta última relación se deteriora, existe el riesgo de que 377 16 | públicas, tales actitudes determinan un aspecto esencial de la 378 2 | mujer, liberándola de todo determinismo biológico, ha inspirado 379 1 | Iglesia, y para instaurar un diálogo con todos los hombres y 380 9 | responderá allí como en los días de su juventud» (Os 2,17), 381 10 | que superan aquel. Como dice San Ireneo, con el Señor 382 1(1) | educativas en familia (8 de diciembre de 1995): Ench. Vat. 14, 383 7 | también el modo de vivir su diferenciación sexual. La narración del 384 13 | hijos, según las necesidades diferenciadas de la edad».21 ~ 385 15 | Jesús: «Haced lo que él os diga» (Jn 2,5), y lo acompaña 386 10 | Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia» ( 387 5 | creación de la humanidad. «Y dijo Dios: Hagamos al ser humano 388 9 | conducido por Dios, se salva del diluvio con su familia y las distintas 389 9 | los que se caracteriza la dinámica de la salvación, aun teniendo 390 17 | amó tanto al mundo que dio a su Hijo único» (Jn 3,16).~ 391 9 | vida y la felicidad en los dioses falsos retornará, y a Aquel 392 7 | En las palabras que Dios dirige a la mujer después del pecado 393 12 | diferencias como motivo de discordia que hay que superar con 394 13 | obstante el hecho de que cierto discurso feminista reivindique las 395 10 | preciso que él crezca y que yo disminuya» (Jn 3,29-30). 15~En su 396 15 | vida del Hijo predilecto: «dispersó a los que son soberbios 397 5 | Dios, que obra realizando distinciones en el caos primigenio. Aparecen 398 9 | diluvio con su familia y las distintas especies de animales (cf 399 12 | encuentro cara a cara con Dios. ~Distintos desde el principio de la 400 2 | enormes consecuencias de diverso orden. Esta antropología, 401 1 | inspiradas en los datos doctrinales de la antropología bíblica, 402 1 | promoción de la mujer.~Este documento, después de una breve presentación 403 13 | de su tiempo al trabajo doméstico, sin ser estigmatizadas 404 7 | reemplazándolo con el yugo de la dominación de un sexo sobre el otro. 405 7 | irá tu apetencia, y él te dominará» (Gn 3,16). Será una relación 406 13 | vocación cristiana fuera de la donación concreta de sí al otro, 407 7 | Inmediatamente después de haberles donado el jardín, Dios les da un 408 9 | Porque como se casa joven con doncella, se casará contigo tu edificador, 409 | dónde 410 13(18) | Doctrina de la Fe, Instruc. Donum vitae (22 de febrero de 411 2 | obscurecerse de la diferencia o dualidad de los sexos produce enormes 412 11 | la imposición de un orden duro e intransigente, esta enseñanza 413 10(14) | Synagogæ» y la «inchoatio Ecclesiæ».~ 414 10 | voz del novio y tiene que eclipsarse a su llegada: «El que tiene 415 13 | socialmente y penalizadas económicamente. Por otra parte, las que 416 13 | problema no es solo jurídico, económico u organizativo, sino ante 417 13 | innovadoras para los problemas económicos y sociales. ~Sin embargo 418 13 | necesidades diferenciadas de la edad».21 ~ 419 9 | doncella, se casará contigo tu edificador, y con gozo de esposo por 420 17 | valores singulares y de gran eficacia de amor por el otro del 421 17 | imagen de Dios», que es la efigie santa con la que están sellados ( 422 9 | confirma, sobre todo, en la elección divina de Abraham y su descendencia ( 423 9 | que, por medio del pueblo elegido, la humanidad aprenda el 424 13 | adecuados, sin verse obligadas a elegir entre la alternativa de 425 8 | una salida, que permita eliminarla del corazón del hombre pecador. 426 17 | amor. Solamente así puede emerger en cada hombre y en cada 427 9 | descendencia (cf Gn 12,1ss). Dios empieza así a desvelar su rostro 428 9 | momento privilegiado en el empleo de esta modalidad de revelación. 429 16 | significa, sin embargo, empujar a la Iglesia hacia una actitud 430 5(4) | 44, 805-808; S. Agustín, Enarratio in Psalmum, 4, 8: CCL 38, 431 13 | radicalmente toda pretensión de encerrar a las mujeres en un destino 432 6 | en la que el hombre no encontraba ‘‘una ayuda que fuese semejante 433 15 | una relación de amor, que encontró en la experiencia nupcial 434 9 | y paciente pedagogía, se encuentra también la repetida referencia 435 7 | considera a Dios como su enemigo se pervierte la relación 436 14 | considera a los hombres como enemigos que hay que vencer. La relación 437 12 | Cristo, la rivalidad, la enemistad y la violencia, que desfiguraban 438 6(7) | libertad del amor (16 de enero de 1980), 1: Enseñanzas 439 6 | Adán no se convierta en un enfrentarse estéril, y al cabo mortal, 440 12 | una Jerusalén femenina «engalanada como una novia ataviada 441 9 | pueblo. La Iglesia no se ha engañado pues al reconocer el misterio 442 2 | dualidad de los sexos produce enormes consecuencias de diverso 443 6 | narración del Génesis deja entender cómo la mujer, en su ser 444 4(3) | ha consentido a su razón entrar en el ámbito de lo infinito, 445 10 | Amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para... 446 6 | creada de su misma «carne» y envuelta por su mismo misterio, ofrece 447 10(14) | antigua ve en María en el episodio de Caná la «figura Synagogæ» 448 13 | tensión, que no facilita ni el equilibrio personal ni la armonía familiar. 449 2 | compuesta de padre y madre, la equiparación de la homosexualidad a la 450 8 | necesariamente a recaer en los errores anteriormente mencionados. 451 10 | Evangelio de Juan. En la escena de las bodas de Caná, por 452 14 | sexual, por otra deben saber escuchar las aspiraciones e individuar 453 6(5) | ezer respecto al hombre (cf Esd 18,4; Sal 9-10,35). ~ 454 3 | alimentada por una cultura esencialmente machista. En segundo lugar, 455 14 | libertad. ~Sin prejuzgar los esfuerzos por promover los derechos 456 9 | familia y las distintas especies de animales (cf Gn 6-9). 457 15 | María ofrece a la Iglesia el espejo en el que es invitada a 458 11 | Cristo y la Iglesia, los esposos cristianos son renovados 459 6 | el tema de la desnudez: «Estaban ambos desnudos, el hombre 460 7 | de las relaciones que se establecerán a partir de entonces entre 461 16 | Prescindiendo de las condiciones, estados de vida, vocaciones diferentes, 462 12 | hombre y la mujer, ya no estará sometida a los límites presentes 463 6 | convierta en un enfrentarse estéril, y al cabo mortal, solamente 464 13 | trabajo doméstico, sin ser estigmatizadas socialmente y penalizadas 465 8 | involucradas la «mujer» y su «estirpe» (cf Gn 3,15), promesa que, 466 10 | por él fundada: «Celoso estoy de vosotros con celos de 467 2 | de poder responde con una estrategia de búsqueda del poder. Este 468 2 | minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, 469 8 | que sólo el pecado y las ‘‘estructuras de pecado'' inscritas en 470 17 | el camino de la paz y del estupor, del que es testigo la tradición 471 4(3) | Pablo II, Carta Enc. Fides et ratio (14 de septiembre 472 10 | la plenitud de las bodas eternas. ~ 473 12 | permaneciendo así en la eternidad, el hombre y la mujer, injertados 474 10 | unidad del que nace la «nueva Eva», y del que ésta vive en 475 10 | es puesto en particular evidencia por el Evangelio de Juan. 476 9 | salvación, aun teniendo una evidente dimensión metafórica, representan 477 12 | allá del tiempo presente, evidentemente en una forma transfigurada. 478 2 | consecuencia de la primera. Para evitar cualquier supremacía de 479 6 | afirmación que, lejos de evocar alienación, expresa un aspecto 480 9 | descrito como «Dios celoso» (cf Ex 20,5; Na 1,2) e Israel denunciado 481 13 | sentido, pueden existir graves exageraciones que exaltan la fecundidad 482 13 | graves exageraciones que exaltan la fecundidad biológica 483 15 | los que son soberbios y exaltó a los humildes» (Lc 1,51- 484 5 | serie de textos bíblicos a examinar está constituida por los 485 10 | cf Gn 2,24), el apóstol exclama: «Gran misterio es éste, 486 10(14) | La Tradición exegética antigua ve en María en el 487 13(21) | Carta Enc. Laborem exercens (14 de septiembre de 1981), 488 13 | atenciones. Cuando faltan estas experiencias fundamentales, es el conjunto 489 6 | manera genérica— como Adán experimenta una soledad, que la presencia 490 1 | 1.Experta en humanidad, la Iglesia 491 5 | sexuada la que se declara explícitamente «imagen de Dios». ~ 492 13 | posible incluso en situaciones extremas, de conservar un tenaz sentido 493 9 | prostituta» (cf Os 2,4-15; Ez16,15-34), el motivo es que 494 13 | habitual de tensión, que no facilita ni el equilibrio personal 495 14 | nutre de una concepción falsa de la libertad. ~Sin prejuzgar 496 9 | felicidad en los dioses falsos retornará, y a Aquel que 497 13 | llenos de atenciones. Cuando faltan estas experiencias fundamentales, 498 14 | políticas socialeseducativas, familiares, laborales, de acceso a 499 2 | antropología, que pretendía favorecer perspectivas igualitarias 500 13 | exageraciones que exaltan la fecundidad biológica en términos vitalistas, 501 15 | más que nunca central y fecundo. Ello depende de la identidad


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