Cap., N.
1 Int, 4 | pensaba en una iniciativa eucarística de este tipo. En efecto,
2 Int, 5 | acentuar en él la dimensión eucarística propia de toda la vida cristiana.
3 I, 7 | domingo en la Celebración eucarística.4~
4 I, 8 | particular, la atención a la vida eucarística. Escribí entonces: «En el
5 I, 10| exigencia de una espiritualidad eucarística, presentando el modelo de
6 I, 10| modelo de María como «mujer eucarística».8~El Año de la Eucaristía
7 II, 12| Dios precede a la liturgia eucarística, en la unidad de las dos «
8 II, 12| la dimensión propiamente eucarística: «Mi carne es verdadera
9 II, 18| celebración como en la adoración eucarística. En una palabra, es necesario
10 II, 18| 33 [34],9).~La adoración eucarística fuera de la Misa debe ser
11 II, 18| adecuada para la contemplación eucarística, hecha según la escuela
12 III, 19| Él. Se nos da la comunión eucarística para «saciarnos» de Dios
13 III, 20| que se da en la «comunión» eucarística no puede comprenderse adecuadamente
14 III, 20| promueve mediante su presencia eucarística. En efecto, es precisamente
15 III, 21| plena en la Celebración eucarística.18 Son exigencias que deben
16 III, 21| continuamente en la plegaria eucarística al mencionar al Papa y al
17 III, 22| encontrando en la Celebración eucarística un renovado fervor.~
18 IV, 24| continuamente en la intimidad eucarística, suscita en la Iglesia y
19 IV, 26| justamente a una actitud eucarística— por lo todo lo que tenemos
20 IV, 27| humanidad. En la celebración eucarística la Iglesia renueva continuamente
21 IV, 28| relato de la institución eucarística, pero sí el «lavatorio de
22 IV, 28| es lícita una celebración eucarística en la cual no brille la
23 Con, 29| incrementar la adoración eucarística fuera de la Misa, este Año
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