1086-histo | homin-supre | surgi-xx
Cap., N.
1 III, 21(18)| 129-131: AAS 85 (1993), 1086-1089; Congregación para
2 III, 21(18)| 131: AAS 85 (1993), 1086-1089; Congregación para la Doctrina
3 III, 21(18)| Oecumenicum (25 marzo 1993), 122-125, 129-131: AAS 85 (1993),
4 III, 21(18)| Oecumenicum (25 marzo 1993), 122-125, 129-131: AAS 85 (1993),
5 III, 21(18)| 25 marzo 1993), 122-125, 129-131: AAS 85 (1993), 1086-
6 III, 21(18)| marzo 1993), 122-125, 129-131: AAS 85 (1993), 1086-1089;
7 II, 18(17)| Cf. ibíd. 137: l.c., p.11.~
8 II, 14 | 14. Es significativo que los
9 I, 6 | adveniente (10 de noviembre de 1994), tuve el gozo de indicar
10 I, 7(3) | N. 55: AAS 87 (1995), 38.~
11 IV, 24 | Señor, hasta que vuelva» (1Co 11,26). El Apóstol relaciona
12 I, 6 | el Gran Jubileo del Año 2000. Consideré que esta ocasión
13 I, 9(7) | Virginis Mariae (16 octubre 2002), 19.21: AAS 95 (2003),
14 III, 23 | 23. Es de desear vivamente
15 I, 8(5) | n.30-32: AAS 93 (2001), 287-289.~
16 I, 8(5) | 30-32: AAS 93 (2001), 287-289.~
17 I, 8(6) | Ibíd., 35: l.c., 290-291.~
18 I, 8(6) | Ibíd., 35: l.c., 290-291.~
19 III, 21(19)| 2001), 43: AAS 93 (2001), 297.~
20 IV, 26(23)| Iglesia en el mundo actual, 36.~
21 II, 16(14)| fidei (3 septiembre 1965), 39: AAS 57 (1965), 764; S.
22 III, 22(20)| sobre la sagrada liturgia, 41.~
23 III, 22 | bienes materiales (cf. Hch 2,42- 47; 4,32-35). En este Año
24 II, 18(15)| 2003), 13: AAS 96 (2004), 425.~
25 III, 21(19)| ineunte (6 enero 2001), 43: AAS 93 (2001), 297.~
26 II, 14(12)| 2003), 10: AAS 95 (2003), 439.~
27 III, 21(18)| Eucharistia (17 abril 2003), 44: AAS 95 (2003), 462; Código
28 I, 6(1) | Iglesia en el mundo actual, 45.~
29 IV, 28 | cf. Jn 13,35; Mt 25,31-46). En base a este criterio
30 III, 21(18)| 2003), 44: AAS 95 (2003), 462; Código de Derecho Canónico,
31 III, 22 | materiales (cf. Hch 2,42- 47; 4,32-35). En este Año de
32 II, 13(11)| Cf. ibíd., 52.~
33 II, 16(14)| 1967), 9: AAS 59 (1967), 547.~
34 II, 16(14)| septiembre 1965), 39: AAS 57 (1965), 764; S. Congregación
35 II, 16(14)| eucarístico (25 mayo 1967), 9: AAS 59 (1967), 547.~
36 II, 12 | palabras de vida eterna» (Jn 6,68). En la narración de los
37 III, 21(18)| Iglesias Orientales, can. 702; Consejo Pontificio para
38 I, 7(4) | n.32-34: AAS 90 (1998), 732-734.~
39 III, 23(21)| N. 33: AAS 90 (1998), 733.~
40 I, 7(4) | 32-34: AAS 90 (1998), 732-734.~
41 II, 16(14)| 1965), 39: AAS 57 (1965), 764; S. Congregación de Ritos,
42 III, 21(18)| mayo 2001): AAS 93 (2001), 786.~
43 III, 21(18)| 122-125, 129-131: AAS 85 (1993), 1086-1089; Congregación
44 I, 7(3) | N. 55: AAS 87 (1995), 38.~
45 III, 21(18)| de Derecho Canónico, can. 908; Código de los Cánones de
46 II, 18(15)| diciembre 2003), 13: AAS 96 (2004), 425.~
47 Int, 4 | el Año de la Eucaristía abarca desde octubre de 2004 a
48 Int, 1 | ante el cual se habían abierto sus ojos.~
49 Int, 1 | Escrituras. La luz de la Palabra ablandaba la dureza de su corazón
50 Int, 1 | despertaba la esperanza y abría su espíritu al deseo de
51 I, 6 | naturaleza de la Iglesia, abriendo el ánimo de los creyentes
52 II, 13 | la «mesa de la Palabra» abriera más ampliamente los tesoros
53 Int, 1 | de su corazón y «se les abrieron los ojos» (cf. ibíd. 31).
54 II, 14 | realidad es él quien debe abrirse a las dimensiones del Misterio. «
55 Int, 1 | se había unido a ellos. Abrumados por tristes pensamientos,
56 Int, 5 | siguiendo cada Iglesia, sino acentuar en él la dimensión eucarística
57 Int, 1 | nosotros», suplicaron, y Él aceptó. Poco después el rostro
58 III, 22 | Eucaristía el Señor nos invita a acercarnos lo más posible a este ideal.
59 II, 15 | recuerda la Liturgia con la aclamación después de la consagración: «
60 Con, 30 | con la seguridad de que acogeréis mi invitación con todo vuestro
61 Int, 5 | sus diferentes sectores, acoja mi propuesta con diligente
62 Con, 30 | También vosotros, lectores, acólitos, ministros extraordinarios
63 III, 22 | parroquias, para que se acreciente el sentido de la comunión,
64 Int, 5 | Misterio inspirará diversas actividades. Además, mis Hermanos Obispos
65 IV, 28 | impulso para un compromiso activo en la edificación de una
66 II, 15 | Al mismo tiempo, mientras actualiza el pasado, la Eucaristía
67 IV, 24 | misioneros del acontecimiento actualizado en el rito.22 La despedida
68 II, 13 | ilustrar la Palabra de Dios y actualizarla para la vida cristiana.11
69 II, 12 | Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida
70 III, 21(18)| Doctrina de la Fe, Carta Ad esequendam (18 mayo 2001):
71 II, 18 | Mariae, puede ser una ayuda adecuada para la contemplación eucarística,
72 III, 20 | eucarística no puede comprenderse adecuadamente ni experimentarse plenamente
73 Int, 3 | Año entero dedicado a este admirable Sacramento.~
74 II, 14 | don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».12~
75 I, 10 | pueden ayudar a que todos adopten actitudes claras y fecundas.~
76 Con, 30 | tema elegido —«Venimos a adorarlo» (Mt 2,2)— es particularmente
77 IV, 28 | bien en diversa medida, afectan también a las regiones más
78 III, 21 | recíprocos de apertura, afecto, comprensión y perdón.19~«
79 III, 20 | cuerpo. El apóstol Pablo lo afirma: «Un solo pan y un solo
80 IV, 28 | las relaciones humanas, y afirmando de modo radical el criterio
81 I, 6 | citando al Papa Pablo VI, afirmó que Cristo «es el fin de
82 IV, 28 | comprometan especialmente a afrontar con generosidad fraterna
83 Int, 4 | Colonia del 16 al 21 de agosto de 2005. La Eucaristía es
84 II, 18 | expresión de nuestro amor agradecido y fuente de inagotable bendición.~
85 Con, 29 | iniciar, el poder invitar ahora a toda la Iglesia a contemplar,
86 Con, 29 | la Iglesia a contemplar, alabar y adorar de manera especial
87 I, 6 | junto con perspectivas alentadoras, deja entrever oscuras sombras
88 | alguno
89 IV, 24 | experiencia del Resucitado, alimentándose de su cuerpo y de su sangre,
90 Int, 4 | reúnan los jóvenes para alimentar su fe y su entusiasmo. Ya
91 | allá
92 III, 21 | solo corazón y una sola alma» (Hch 4,32)~
93 II, 18 | número cada vez mayor de almas enamoradas de Él, capaces
94 III, 22 | tiempos. La Iglesia congregada alrededor de los Apóstoles, convocada
95 IV, 26 | la fe con la frente muy alta. La «cultura de la Eucaristía»
96 I, 8 | eclesial capaz de aspirar a un «alto grado» de santidad, al que
97 III, 19 | hambre» de su Palabra (cf. Am 8,11), un hambre que sólo
98 Con, 30 | de vuestra capacidad de amar.~
99 Int, 2 | inquietudes, y a veces de nuestras amargas desilusiones, el divino
100 II, 14 | demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».12~
101 IV, 27 | mujeres que, en los diversos ámbitos de responsabilidad de la
102 IV, 26 | sí», el «gracias», el «amén» de toda la humanidad. La
103 Con, 30 | íntima experiencia de su amistad, la única que puede dar
104 Int, 2 | la luz de la Palabra se añade la que brota del «Pan de
105 IV, 28 | desarrollo, en la soledad de los ancianos, la desazón de los parados,
106 Int, 5 | iluminarlos con provecho, anclándolos, por así decir, en el Misterio
107 III, 19 | es quizás éste el mayor anhelo del hombre? ¿No es esto
108 IV, 24 | propagación del Evangelio y en la animación cristiana de la sociedad.~
109 II, 18(15)| Spiritus et Sponsa, en el XL aniversario de la Constitución Sacrosanctum
110 I, 6 | respecto a los acontecimientos anteriores y, a menudo, los peores.
111 II, 16 | memorial de la Pascua, anticipación escatológica— un alcance
112 III, 19 | permanencia» nos permite anticipar en cierto modo el cielo
113 II, 18 | experiencia de tantos místicos antiguos y recientes. El Rosario
114 II, 16 | fueran reales, sino por antonomasia, porque por medio de ella
115 Con, 30 | consagración y sois testigos y anunciadores del gran milagro de amor
116 II, 15 | después de la consagración: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu
117 IV, 24 | precisamente en la homilía en que anuncié el Año de la Eucaristía,
118 II, 11 | 11. El relato de la aparición de Jesús resucitado a los
119 III, 21 | sentimientos recíprocos de apertura, afecto, comprensión y perdón.19~«
120 Con, 30 | invitación con todo vuestro ardor apostólico.~Vosotros, sacerdotes, que
121 Int, 1 | Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del
122 Con, 30 | para sugeriros la actitud apropiada para vivir este año eucarístico.
123 Con, 29 | significativo. No obstante, es bueno apuntar hacia arriba, sin conformarse
124 | aquellos
125 II, 12 | 27). Sus palabras hacen «arder» los corazones de los discípulos,
126 Int, 1 | habían experimentado cómo «ardía» su corazón (cf. ibíd. 32)
127 Con, 30 | invitación con todo vuestro ardor apostólico.~Vosotros, sacerdotes,
128 I, 9 | por el Magisterio y tan arraigada en el Pueblo de Dios, tiene
129 Con, 29 | es bueno apuntar hacia arriba, sin conformarse con medidas
130 I, 8 | especialmente mediante el arte de la oración.5 Tampoco
131 IV, 27 | cultural y política, sean artesanos de diálogo y comunión.~
132 I, 8 | sucesión del tiempo en la articulación propia del año litúrgico.~
133 Int, 4 | Guadalajara (México), y la Asamblea Ordinaria del Sínodo de
134 IV, 25 | necesario que cada fiel asimile, en la meditación personal
135 Int, 3 | para que se profundicen y asimilen. No obstante, he considerado
136 III, 23 | diversos grupos, movimientos y asociaciones presentes en la parroquia.~
137 I, 6 | corazones y plenitud de sus aspiraciones».1 La enseñanza del Concilio
138 I, 8 | pedagogía eclesial capaz de aspirar a un «alto grado» de santidad,
139 Int, 1 | nosotros, Señor, porque atardece y el día va de caída» (cf.
140 IV, 28 | el drama del hambre que atormenta a cientos de millones de
141 II, 18 | ha de ser como un polo de atracción para un número cada vez
142 IV, 26 | sino que la sitúa en su auténtico fundamento, marcando al
143 IV, 26 | de Dios y cultiva la vana autosuficiencia del hombre. Encarnar el
144 Con, 31 | carne inmaculada del Hijo: «Ave verum corpus natum de Maria
145 I, 9 | misterios y repitiendo las avemarías. Su ritmo repetitivo es
146 Con, 29 | este Año fuera solamente avivar en todas las comunidades
147 I, 10 | perspectivas que pueden ayudar a que todos adopten actitudes
148 Con, 31 | Sacramento del altar. Que nos ayude sobre todo la Santísima
149 Int, 3 | persona, como «pan vivo que ha bajado del cielo» (Jn 6,51), y
150 III, 21 | Es comunión jerárquica, basada en la conciencia de las
151 I, 8 | perspectiva de compromiso pastoral basado en la contemplación del
152 IV, 28 | 13,35; Mt 25,31-46). En base a este criterio se comprobará
153 II, 13 | este punto. En efecto, no basta que los fragmentos bíblicos
154 II, 15 | y... se la dio diciendo: Bebed de ella todos...» (Mt 26,
155 IV, 24 | que coméis de este pan y bebéis de la copa, proclamaréis
156 II, 12 | y mi sangre es verdadera bebida» (Jn 6,55). Sabemos que
157 Con, 30 | para vivir plenamente la belleza y la misión de la familia.~
158 II, 13 | especialmente las lecturas bíblicas, se hiciera en una lengua
159 II, 13 | basta que los fragmentos bíblicos se proclamen en una lengua
160 IV, 28 | eucarística en la cual no brille la caridad, corroborada
161 Int, 4 | Dos acontecimientos me han brindado una ocasión propicia para
162 Int, 2 | Palabra se añade la que brota del «Pan de vida», con el
163 II, 13 | Eucaristía puede ser una buena ocasión para que las comunidades
164 Int, 1 | atardece y el día va de caída» (cf.Lc 24,29). Ésta fue
165 II, 18 | particularmente por nuestras calles y en nuestras casas, como
166 I, 6 | comportara de por sí grandes cambios. Desafortunadamente, después
167 III, 20 | el cuerpo de Cristo: se camina «con Cristo» en la medida
168 III, 21(18)| can. 908; Código de los Cánones de las Iglesias Orientales,
169 III, 21(18)| 462; Código de Derecho Canónico, can. 908; Código de los
170 II, 18 | almas enamoradas de Él, capaces de estar largo tiempo como
171 Con, 30 | vuestra esperanza, de vuestra capacidad de amar.~
172 II, 11 | mundo» (Jn 8,12), y esta característica resulta evidente en aquellos
173 II, 17 | el aspecto sacro que debe caracterizar la música litúrgica. Un
174 IV, 28 | en la cual no brille la caridad, corroborada al compartir
175 II, 18 | nuestras calles y en nuestras casas, como expresión de nuestro
176 IV, 28 | todos» (Mc 9,35). No es casual que en el Evangelio de Juan
177 III, 22 | el Obispo celebra en la catedral con sus presbíteros y diáconos,
178 II, 17 | Pastores deben dedicarse a la catequesis «mistagógica», tan valorada
179 III, 22 | estacional», que el Obispo celebra en la catedral con sus presbíteros
180 IV, 28 | autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas.~
181 IV, 28 | participación en la Eucaristía celebrada en la comunidad: se trata
182 Con, 30 | gracia de este Año especial, celebrando cada día la Santa Misa con
183 Int, 4 | paso: durante este año se celebrará la Jornada Mundial de la
184 II, 17 | comunidad se haga lo posible por celebrarla decorosamente, según las
185 IV, 27 | La Misa, aun cuando se celebre de manera oculta o en lugares
186 II, 11 | una feliz intuición, el célebre icono de la Trinidad de
187 Int, 3 | banquete eterno en la Jerusalén celeste. Varias veces, y recientemente
188 II, 15 | Santo en el contexto de la cena pascual. Por tanto, conlleva
189 II, 18 | reflexiones y plegarias centradas siempre en la Palabra de
190 II, 17 | los signos al misterio y a centrar en él toda su vida.~
191 Con, 29 | Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur! El Año de la Eucaristía
192 IV, 28 | del hambre que atormenta a cientos de millones de seres humanos,
193 I, 6 | como una gracia singular. Ciertamente no me hacía ilusiones de
194 | ciertas
195 IV, 27 | solidaridad en todas las circunstancias de la vida. La imagen lacerante
196 Con, 30 | jóvenes, y os renuevo la cita en Colonia para la Jornada
197 I, 6 | Concilio Ecuménico Vaticano II, citando al Papa Pablo VI, afirmó
198 IV, 26 | Estado y de las instituciones civiles, o que puede incluso fomentar
199 I, 6 | deseos de la historia y de la civilización, centro del género humano,
200 III, 21 | conciencia cada vez más clara de cuán exigente es la comunión
201 I, 10 | todos adopten actitudes claras y fecundas.~
202 I, 6 | recapitula en Él (cf. Ef 1,10; Col 1,15-20). Hemos de recordar
203 II, 17 | participación del pueblo, la colaboración de los diversos ministros
204 II, 15 | sentido del convite: «Tomad, comed... Tomó luego una copa y...
205 IV, 24 | de Pablo: «Cada vez que coméis de este pan y bebéis de
206 IV, 27 | de nuestro mundo, que ha comenzado el nuevo Milenio con el
207 II, 12 | interviene para enseñar, «comenzando por Moisés y siguiendo por
208 II, 12 | Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera
209 Int, 4 | iniciativa, y marcarán su comienzo y su final: el Congreso
210 II, 18 | escuela de María y en su compañía.17~Que este año se viva
211 I, 9 | estructura de verdadero «compendio del Evangelio», integrando
212 I, 9 | privilegiada de contemplación completara su estructura de verdadero «
213 I, 6 | aunque fuera sugestivo, comportara de por sí grandes cambios.
214 II, 18 | movimientos y todo el modo de comportarse. A este respecto, las normas
215 Int, 5 | que sea más fácil a todos comprender su alcance espiritual. Por
216 Int, 5 | Además, mis Hermanos Obispos comprenderán fácilmente que esta iniciativa,
217 III, 20 | comunión» eucarística no puede comprenderse adecuadamente ni experimentarse
218 IV, 28 | base a este criterio se comprobará la autenticidad de nuestras
219 IV, 28 | diocesanas y parroquiales se comprometan especialmente a afrontar
220 IV, 26 | los cristianos se han de comprometer más decididamente a dar
221 IV, 24 | que impulsa al cristiano a comprometerse en la propagación del Evangelio
222 IV, 24 | momento» (Lc 24,33) para ir a comunicar lo que habían visto y oído.
223 III, 22 | compartir no sólo lo que concierne los bienes espirituales,
224 Int, 3 | enseñanza de los Padres, de los Concilios Ecuménicos y también de
225 Int, 5 | esta iniciativa, al poco de concluir el Año del Rosario, se sitúa
226 Con | CONCLUSIÓN~
227 I, 7 | Internacional celebrado en Roma concretó este aspecto del Gran Jubileo.
228 II, 15 | Aun estando presente en su condición de resucitado, Él muestra
229 Int, 5 | orientaciones de fondo, confiando en que el Pueblo de Dios,
230 Con, 30 | Hermanos en el Episcopado, os confío este Año, con la seguridad
231 II, 16 | aspectos de la Eucaristía confluyen en lo que más pone a prueba
232 Con, 29 | apuntar hacia arriba, sin conformarse con medidas mediocres, porque
233 III, 22 | los tiempos. La Iglesia congregada alrededor de los Apóstoles,
234 II, 15 | cena pascual. Por tanto, conlleva en su estructura el sentido
235 I, 6 | Concilio profundizó en el conocimiento de la naturaleza de la Iglesia,
236 Con, 30 | Vosotros, consagrados y consagradas, llamados por vuestra propia
237 Con, 30 | Jesús Eucaristía.~Vosotros, consagrados y consagradas, llamados
238 II, 16 | ante la Eucaristía, seamos conscientes de que estamos ante Cristo
239 Con, 29 | este Año de gracia habría conseguido un resultado significativo.
240 III, 21(18)| Iglesias Orientales, can. 702; Consejo Pontificio para la Promoción
241 I, 6 | Gran Jubileo del Año 2000. Consideré que esta ocasión histórica
242 Con, 29 | Ecclesia de Eucharistia. Considero como una grande gracia del
243 | consigo
244 III, 23 | se reúnen en comunidad, constatando cómo participan también
245 Con, 29 | porque sabemos que podemos contar siempre con la ayuda Dios.~
246 I, 9 | nombre y el rostro de Jesús, contemplando sus misterios y repitiendo
247 III, 19 | quedara «con» ellos, Jesús contestó con un don mucho mayor.
248 I, 7 | María hace veinte siglos, continúa ofreciéndose a la humanidad
249 IV, 26 | trascendente, que nos obliga a un continuo «dar gracias» —justamente
250 I, 6 | Encarnación, estaba muy convencido —y lo estoy todavía, ¡más
251 I, 6 | humana, el punto en el que convergen los deseos de la historia
252 II, 11 | ocultamiento total, Cristo se convierte en misterio de luz, gracias
253 II, 15 | estructura el sentido del convite: «Tomad, comed... Tomó luego
254 Con, 29 | 29.O Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur!
255 III, 22 | alrededor de los Apóstoles, convocada por la Palabra de Dios,
256 I, 9 | Posteriormente, con la convocatoria del Año del Rosario y la
257 I, 9 | misterios de la luz.7 Y, ¿no corresponde a la Santísima Eucaristía
258 IV, 28 | cual no brille la caridad, corroborada al compartir efectivamente
259 III, 20 | nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado» (
260 III, 20 | relación «con su cuerpo». Para crear y fomentar esta unidad Cristo
261 IV, 26 | alimento. Se equivoca quien cree que la referencia pública
262 II, 16 | de la Iglesia, nosotros creemos que bajo las especies eucarísticas
263 Int, 1 | Entre la penumbra del crepúsculo y el ánimo sombrío que les
264 IV, 26 | Creador: «Sin el Creador la criatura se diluye».23 Esta referencia
265 II, 12 | esto fue lo que puso en crisis a gran parte de los oyentes,
266 I, 7 | totalmente trinitaria y cristocéntrica. En dicho planteamiento
267 II, 18 | sentido profundo, bíblico y cristocéntrico, que he recomendado en la
268 IV, 28 | amor, trastocando todos los criterios de dominio, que rigen con
269 I, 6 | ilusiones de que un simple dato cronológico, aunque fuera sugestivo,
270 I, 6 | de relieve una especie de cruda continuidad respecto a los
271 IV, 26 | como lo hizo Cristo en la cruz, podrá ser un mártir, pero
272 Int, 5 | Iglesias particulares, a los cuales la devoción a tan gran Misterio
273 | cuán
274 | Cuántas
275 II, 13 | para la vida cristiana.11 Cuarenta años después del Concilio,
276 Int, 5 | del Año de la Eucaristía, cuento con la solicitud personal
277 II, 13 | proclamación no se hace con el cuidado, preparación previa, escucha
278 II, 17 | previstas para ellos, y cuidando también el aspecto sacro
279 I, 10 | síntesis, una especie de culminación de todo el camino recorrido.
280 IV, 26 | respira el olvido de Dios y cultiva la vana autosuficiencia
281 III, 21 | diocesano. Es comunión fraterna, cultivada por una «espiritualidad
282 I, 8 | oración, invité también a cultivar la Liturgia de las Horas,
283 IV, 27 | responsabilidad de la vida social, cultural y política, sean artesanos
284 Int, 2 | vida», con el cual Cristo cumple a la perfección su promesa
285 I, 8 | la Iglesia santifica el curso del día y la sucesión del
286 I, 6 | ilusiones de que un simple dato cronológico, aunque fuera
287 II, 15 | nosotros y que nosotros mismos debemos desarrollar recíprocamente.~
288 IV, 24 | experimentar al mismo tiempo el deber de ser misioneros del acontecimiento
289 IV, 26 | se han de comprometer más decididamente a dar testimonio de la presencia
290 II, 12 | fundamental de su misterio a la declaración de la dimensión propiamente
291 II, 17 | lo posible por celebrarla decorosamente, según las normas establecidas,
292 Int, 2 | en que la Iglesia estará dedicada especialmente a vivir el
293 Int, 3 | objetivo, un Año entero dedicado a este admirable Sacramento.~
294 II, 17 | litúrgico. Los Pastores deben dedicarse a la catequesis «mistagógica»,
295 I, 6 | perspectivas alentadoras, deja entrever oscuras sombras
296 Con, 30 | realiza en vuestras manos, dejaos interpelar por la gracia
297 Con, 30 | tratad de experimentar la delicia, no sólo de participar cada
298 | demasiada
299 | demasiado
300 II, 14 | llevan consigo un mensaje denso y luminoso. A través de
301 III, 21(18)| 95 (2003), 462; Código de Derecho Canónico, can. 908; Código
302 Con, 31 | perfección. Cuántas veces han derramado lágrimas de conmoción en
303 I, 6 | por sí grandes cambios. Desafortunadamente, después del principio del
304 Int, 1 | después el rostro de Jesús desaparecería, pero el Maestro se había
305 II, 14 | hablan». La Eucaristía se desarrolla por entero en el contexto
306 II, 15 | nosotros mismos debemos desarrollar recíprocamente.~Sin embargo,
307 IV, 28 | soledad de los ancianos, la desazón de los parados, el trasiego
308 Int, 1 | se imaginaban que aquel desconocido fuera precisamente su Maestro,
309 Con, 30 | Todos vosotros, fieles, descubrid nuevamente el don de la
310 Con, 30 | más diversas situaciones. Descubridlo sobre todo para vivir plenamente
311 II, 17 | Iglesia, la cual ayuda a descubrir el sentido de los gestos
312 II, 18 | nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los
313 III, 23 | 23. Es de desear vivamente que en este año
314 I, 6 | en el que convergen los deseos de la historia y de la civilización,
315 II, 12 | oscuridad de la tristeza y desesperación y suscitan en ellos el deseo
316 III, 19 | realizando en la historia su designio de salvación? Él ha puesto
317 Int, 2 | veces de nuestras amargas desilusiones, el divino Caminante sigue
318 IV, 24 | actualizado en el rito.22 La despedida al finalizar la Misa es
319 Int, 1 | Caminante era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su
320 II, 13 | parte de la Liturgia misma, destinada a ilustrar la Palabra de
321 II, 13 | preparación previa, escucha devota y silencio meditativo, tan
322 Con, 30 | Santa Misa, sino también de dialogar reposadamente con Jesús
323 I, 7 | trinitaria y cristocéntrica. En dicho planteamiento no se podía
324 II, 18(15)| sobre la sagrada liturgia (4 diciembre 2003), 13: AAS 96 (2004),
325 II, 15 | una copa y... se la dio diciendo: Bebed de ella todos...» (
326 I, 6 | 6. Hace diez años, con la Tertio millennio
327 Int, 5 | el Pueblo de Dios, en sus diferentes sectores, acoja mi propuesta
328 Con, 30 | confiado para una celebración digna de la Eucaristía.~Me dirijo
329 I, 10 | Misa, un culto de adoración digno de un Misterio tan grande.
330 Int, 5 | acoja mi propuesta con diligente docilidad y férvido amor.~
331 IV, 26 | el Creador la criatura se diluye».23 Esta referencia trascendente,
332 II, 14 | quien debe abrirse a las dimensiones del Misterio. «La Eucaristía
333 II, 14 | por entero en el contexto dinámico de signos que llevan consigo
334 II, 15 | Sacramento eucarístico un dinamismo que abre al camino cristiano
335 II, 15 | luego una copa y... se la dio diciendo: Bebed de ella
336 IV, 28 | tiempo en que las comunidades diocesanas y parroquiales se comprometan
337 III, 21 | mencionar al Papa y al Obispo diocesano. Es comunión fraterna, cultivada
338 III, 21(18)| Unidad de los Cristianos, Directorium Oecumenicum (25 marzo 1993),
339 Int, 1 | los dos discípulos que se dirigían hacia Emaús hicieron al
340 Con, 30 | digna de la Eucaristía.~Me dirijo el particular a vosotros,
341 II, 12 | continuidad aparece en el discurso eucarístico del Evangelio
342 I, 7 | olvidar la Eucaristía. Al disponernos hoy a celebrar un Año de
343 III, 21 | en la conciencia de las distintas funciones y ministerios,
344 IV, 28 | de males que, si bien en diversa medida, afectan también
345 Int, 5 | propuesta con diligente docilidad y férvido amor.~
346 III, 21(18)| 1089; Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta Ad esequendam (
347 IV, 27(25)| Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la
348 IV, 28 | trastocando todos los criterios de dominio, que rigen con demasiada
349 II, 18 | de viaje, se proclame por doquier y particularmente por nuestras
350 IV, 28 | nuestro mundo? Pienso en el drama del hambre que atormenta
351 II, 15 | 15. No hay duda de que el aspecto más evidente
352 Int, 2 | En el camino de nuestras dudas e inquietudes, y a veces
353 Int, 1 | la Palabra ablandaba la dureza de su corazón y «se les
354 I, 6 | con el cual el Concilio Ecuménico Vaticano II, citando al
355 Int, 3 | Padres, de los Concilios Ecuménicos y también de mis Predecesores,
356 Con, 30 | el entusiasmo de vuestra edad, de vuestra esperanza, de
357 III, 20 | misterio eucarístico Jesús edifica la Iglesia como comunión,
358 IV, 28 | compromiso activo en la edificación de una sociedad más equitativa
359 I, 8 | En el contexto de la educación a la oración, invité también
360 I, 6 | se recapitula en Él (cf. Ef 1,10; Col 1,15-20). Hemos
361 Con, 31 | Tenemos ante nuestros ojos los ejemplos de los Santos, que han encontrado
362 Con, 30 | de la Juventud. El tema elegido —«Venimos a adorarlo» (Mt
363 IV, 26 | 26. Un elemento fundamental de este «proyecto»
364 Con, 29 | Misterio. Una conmoción que me embarga continuamente. De ella surgió
365 Int, 1 | el ánimo sombrío que les embargaba, aquel Caminante era un
366 IV, 28 | parados, el trasiego de los emigrantes. Se trata de males que,
367 II, 18 | cada vez mayor de almas enamoradas de Él, capaces de estar
368 II, 13 | mismo tiempo, recomendaron encarecidamente la homilía como parte de
369 I, 6 | Milenio los hechos se han encargado de poner de relieve una
370 I, 6 | de los dos mil años de la Encarnación, estaba muy convencido —
371 I, 7 | Eucaristía el Salvador, encarnado en el seno de María hace
372 II, 18 | Que la fe en Dios que, encarnándose, se hizo nuestro compañero
373 IV, 26 | autosuficiencia del hombre. Encarnar el proyecto eucarístico
374 Con, 31 | la Santísima Virgen, que encarnó con toda su existencia la
375 Con, 31 | ejemplos de los Santos, que han encontrado en la Eucaristía el alimento
376 III, 22 | sentido de la comunión, encontrando en la Celebración eucarística
377 III, 19 | sacramento de la Eucaristía encontró el modo de quedarse «en»
378 IV, 28 | Evangelio de Juan no se encuentre el relato de la institución
379 III, 21(19)| Novo millennio ineunte (6 enero 2001), 43: AAS 93 (2001),
380 IV, 28 | de seres humanos, en las enfermedades que flagelan a los Países
381 II, 14 | iluminadas y los corazones enfervorizados, los signos «hablan». La
382 II, 11 | discípulos de Emaús nos ayuda a enfocar un primer aspecto del misterio
383 I, 10 | trasfondo que se ha ido enriqueciendo de año en año, si bien permaneciendo
384 Int, 3 | no pretendo repetir las enseñanzas ya expuestas, a las que
385 II, 12 | Cristo mismo interviene para enseñar, «comenzando por Moisés
386 Con, 30 | para vosotros, diáconos, entregados al ministerio de la Palabra
387 I, 6 | perspectivas alentadoras, deja entrever oscuras sombras de violencia
388 I, 6 | y sangre que nos siguen entristeciendo. Pero, invitando a la Iglesia
389 III, 20 | fomentar esta unidad Cristo envía el Espíritu Santo. Y Él
390 III, 20 | mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17,21).~
391 Con, 30 | queridos Hermanos en el Episcopado, os confío este Año, con
392 IV, 28 | edificación de una sociedad más equitativa y fraterna. Nuestro Dios
393 IV, 26 | encuentra fuerza y alimento. Se equivoca quien cree que la referencia
394 Int, 1 | embargaba, aquel Caminante era un rayo de luz que despertaba
395 IV, 26 | han faltado en la historia errores, inclusive entre los creyentes,
396 | esa
397 II, 16 | la Pascua, anticipación escatológica— un alcance que va mucho
398 II, 15 | historia. Este aspecto «escatológico» da al Sacramento eucarístico
399 II, 13 | cuidado, preparación previa, escucha devota y silencio meditativo,
400 II, 18 | estar largo tiempo como escuchando su voz y sintiendo los latidos
401 III, 21(18)| Doctrina de la Fe, Carta Ad esequendam (18 mayo 2001): AAS 93 (
402 III, 23 | año se haga un especial esfuerzo por redescubrir y vivir
403 I, 10 | Sacrificio eucarístico con el esmero que se merece, dando a Jesús
404 IV, 27 | el nuevo Milenio con el espectro del terrorismo y la tragedia
405 Con, 30 | misión de la familia.~En fin, espero mucho de vosotros, jóvenes,
406 III, 22 | que concierne los bienes espirituales, sino también los bienes
407 II, 14 | lo reconocieran mientras estaban a la mesa en el gesto sencillo
408 III, 21 | comunión. Por ello la Iglesia establece ciertas condiciones para
409 II, 15 | comunión que Dios quiere establecer con nosotros y que nosotros
410 II, 17 | decorosamente, según las normas establecidas, con la participación del
411 II, 13 | Sacrosanctum Concilium, establecieron que la «mesa de la Palabra»
412 III, 22 | la liturgia para la «Misa estacional», que el Obispo celebra
413 II, 16 | seamos conscientes de que estamos ante Cristo mismo. Precisamente
414 | están
415 Int, 2 | un Año en que la Iglesia estará dedicada especialmente a
416 | éste
417 Con, 29 | confiado a su Iglesia. Que sea estímulo para celebrar la Eucaristía
418 | estos
419 II, 17 | la Eucaristía podría ser estudiar a fondo en cada comunidad
420 Int, 4 | Eucaristía representa una etapa natural de la trayectoria
421 Int, 3 | se pregusta el banquete eterno en la Jerusalén celeste.
422 II, 16(14)| Congregación de Ritos, Instr. Eucharisticum mysterium, sobre el culto
423 I, 9 | carácter marcadamente bíblico y evangélico, centrado sobre todo en
424 IV, 24 | cristiano la exigencia de evangelizar y dar testimonio. Lo subrayé
425 II, 11 | un «mysterium fidei» por excelencia. Pero, precisamente a través
426 Con, 29 | Eucaristía sea para todos una excelente ocasión para tomar conciencia
427 II, 16 | que se llama «real» no por exclusión, como si las otras formas
428 I, 10 | y vital con la Iglesia. Exhorté a todos a celebrar el Sacrificio
429 III, 21 | Celebración eucarística.18 Son exigencias que deben hacernos tomar
430 III, 21 | cada vez más clara de cuán exigente es la comunión que Jesús
431 Con, 31 | que encarnó con toda su existencia la lógica de la Eucaristía. «
432 Int, 1 | resucitado. No obstante, habían experimentado cómo «ardía» su corazón (
433 III, 20 | comprenderse adecuadamente ni experimentarse plenamente fuera de la comunión
434 IV, 28 | a sus discípulos, Jesús explica de modo inequívoco el sentido
435 Int, 1 | mientras él les hablaba «explicando» las Escrituras. La luz
436 III, 20 | según el supremo modelo expresado en la oración sacerdotal: «
437 II, 18 | ministros y de los fieles exprese el máximo respeto.16 La
438 Int, 3 | repetir las enseñanzas ya expuestas, a las que me remito para
439 I, 7 | Encíclica Redemptor hominis, expuse ampliamente esta temática
440 Con, 29 | pido que se hagan cosas extraordinarias, sino que todas las iniciativas
441 Con, 30 | lectores, acólitos, ministros extraordinarios de la comunión, tomad conciencia
442 IV, 26 | familia, la escuela, la fábrica y en las diversas condiciones
443 Int, 5 | trayectoria, para que sea más fácil a todos comprender su alcance
444 Int, 5 | Hermanos Obispos comprenderán fácilmente que esta iniciativa, al
445 II, 18 | 18. Hace falta, en concreto, fomentar,
446 IV, 26 | intolerancia. Si bien no han faltado en la historia errores,
447 I, 10 | adopten actitudes claras y fecundas.~
448 II, 11 | de la vida divina. En una feliz intuición, el célebre icono
449 Int, 5 | con diligente docilidad y férvido amor.~
450 II, 17 | los «signos» es seguir con fidelidad el proceso del año litúrgico.
451 IV, 25 | lograrlo, es necesario que cada fiel asimile, en la meditación
452 IV, 24 | rito.22 La despedida al finalizar la Misa es como una consigna
453 I, 10 | año, si bien permaneciendo firmemente centrado en el tema de Cristo
454 IV, 28 | en las enfermedades que flagelan a los Países en desarrollo,
455 IV, 27 | escuela de paz, donde se forman hombres y mujeres que, en
456 II, 16 | exclusión, como si las otras formas de presencia no fueran reales,
457 II, 13 | efecto, no basta que los fragmentos bíblicos se proclamen en
458 IV, 28 | que rigen con demasiada frecuencia las relaciones humanas,
459 Con, 30 | vez, y haciendo oración frecuentemente ante el Sagrario.~Que sea
460 IV, 26 | los signos de la fe con la frente muy alta. La «cultura de
461 Con, 29 | interioridad. Aunque el fruto de este Año fuera solamente
462 | fueran
463 IV, 26 | la sitúa en su auténtico fundamento, marcando al mismo tiempo
464 II, 15 | Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de la última venida de Cristo,
465 Con, 30 | el particular a vosotros, futuros sacerdotes: en la vida del
466 I, 8 | la comunidad cristiana ha ganado mucho en el modo de celebrar
467 II, 17 | parroquial la Ordenación General del Misal Romano. El modo
468 IV, 28 | especialmente a afrontar con generosidad fraterna alguna de las múltiples
469 IV, 27(25)| II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 1.~
470 II, 14 | estaban a la mesa en el gesto sencillo de la «fracción
471 II, 15 | una vez por todas en el Gólgota. Aun estando presente en
472 I, 8 | capaz de aspirar a un «alto grado» de santidad, al que se
473 I, 6 | sugestivo, comportara de por sí grandes cambios. Desafortunadamente,
474 I, 7 | de la Eucaristía, me es grato recordar que ya en la Tertio
475 III, 23 | ordinariamente los diversos grupos, movimientos y asociaciones
476 Int, 4 | 17 de octubre de 2004 en Guadalajara (México), y la Asamblea
477 IV, 24 | de su sangre, no se puede guardar la alegría sólo para uno
478 IV, 27 | terrorismo y la tragedia de la guerra, interpela más que nunca
479 II, 18 | latidos de su corazón. «¡Gustad y ved qué bueno es el Señor¡» (
480 IV, 24 | discípulos de Emaús, tras haber reconocido al Señor, «se
481 II, 13 | todos. Es Cristo mismo quien habla cuando en la Iglesia se
482 Int, 1 | ibíd. 32) mientras él les hablaba «explicando» las Escrituras.
483 II, 14 | enfervorizados, los signos «hablan». La Eucaristía se desarrolla
484 IV, 26 | mundo. No tengamos miedo de hablar de Dios ni de mostrar los
485 Con, 29 | Misa, este Año de gracia habría conseguido un resultado
486 II, 12 | Lc 24,27). Sus palabras hacen «arder» los corazones de
487 | hacer
488 IV, 26 | gran verdad. Es urgente hacerlo sobre todo en nuestra cultura
489 II, 12 | oyentes, llevando a Pedro a hacerse portavoz de la fe de los
490 I, 6 | singular. Ciertamente no me hacía ilusiones de que un simple
491 Con, 30 | fervor de la primera vez, y haciendo oración frecuentemente ante
492 Int, 2 | el divino Caminante sigue haciéndose nuestro compañero para introducirnos,
493 | has
494 II, 18 | contemplación eucarística, hecha según la escuela de María
495 I, 6 | de Cristo. En Él, Verbo hecho carne, se revela no sólo
496 | Hemos
497 I, 8 | 8. La herencia del Gran Jubileo se recogió
498 II, 13 | las lecturas bíblicas, se hiciera en una lengua conocida por
499 Int, 1 | se dirigían hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo
500 I, 6 | Consideré que esta ocasión histórica se perfilaba en el horizonte
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