1086-histo | homin-supre | surgi-xx
Cap., N.
501 I, 7 | en la Encíclica Redemptor hominis, expuse ampliamente esta
502 I, 6 | histórica se perfilaba en el horizonte como una gracia singular.
503 I, 7 | Eucaristía. Al disponernos hoy a celebrar un Año de la
504 IV, 28 | frecuencia las relaciones humanas, y afirmando de modo radical
505 IV, 28 | cientos de millones de seres humanos, en las enfermedades que
506 I | I~ EN LA LÍNEA DEL CONCILIO~
507 III | III~LA EUCARISTÍA~FUENTE Y EPIFANÍA
508 II, 14 | vez que las mentes están iluminadas y los corazones enfervorizados,
509 Int, 5 | Iglesia. Más aún, puede iluminarlos con provecho, anclándolos,
510 II, 13 | Dios toque la vida y la ilumine.~
511 II, 13 | Liturgia misma, destinada a ilustrar la Palabra de Dios y actualizarla
512 I, 10 | Eucharistia, en la cual ilustré el misterio de la Eucaristía
513 IV, 27 | circunstancias de la vida. La imagen lacerante de nuestro mundo,
514 Int, 1 | tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera
515 Con, 31 | María como modelo, ha de imitarla también en su relación con
516 II, 11 | puede decirse esto y qué implica para la espiritualidad y
517 II, 14 | Ecclesia de Eucharistia, es importante que no se olvide ningún
518 IV, 24 | es como una consigna que impulsa al cristiano a comprometerse
519 Con, 29 | 29.O Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur! El
520 II, 18 | amor agradecido y fuente de inagotable bendición.~
521 IV, 28 | pies» (cf. Jn 13,1-20): inclinándose para lavar los pies a sus
522 IV, 26 | en la historia errores, inclusive entre los creyentes, como
523 IV, 26 | raíces cristianas», sino a la incoherencia de los cristianos con sus
524 Con, 29 | tomar conciencia del tesoro incomparable que Cristo ha confiado a
525 IV, 26 | su sacrificio, en su «sí» incondicional a la voluntad del Padre,
526 Con, 29 | celebración de la Misa dominical e incrementar la adoración eucarística
527 Con, 31 | gran misterio y han vivido indecibles horas de gozo «nupcial»
528 Int, 4 | Otra consideración me ha inducido a dar este paso: durante
529 Con, 29 | de manera especial este inefable Sacramento. Que el Año de
530 IV, 28 | discípulos, Jesús explica de modo inequívoco el sentido de la Eucaristía.
531 Con, 29 | petrino que estoy a punto de iniciar, el poder invitar ahora
532 I, 7 | 7. Al inicio de mi Pontificado, en la
533 Con, 31 | que recibimos es la carne inmaculada del Hijo: «Ave verum corpus
534 Int, 2 | camino de nuestras dudas e inquietudes, y a veces de nuestras amargas
535 I, 10 | Eucaristía en su relación inseparable y vital con la Iglesia.
536 I, 8 | la Eucaristía. Es preciso insistir en este sentido, dando un
537 IV, 25 | expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida
538 Int, 5 | devoción a tan gran Misterio inspirará diversas actividades. Además,
539 IV, 28 | encuentre el relato de la institución eucarística, pero sí el «
540 IV, 26 | autonomía del Estado y de las instituciones civiles, o que puede incluso
541 IV, 27 | conciencia de ser «signo e instrumento» no sólo de la íntima unión
542 I, 9 | compendio del Evangelio», integrando en ella los misterios de
543 III, 23 | de manera particularmente intensa la experiencia que tuvieron
544 I, 7 | El Dos mil será un año intensamente eucarístico: en el sacramento
545 III, 22 | se vivan con particular intensidad los momentos ya sugeridos
546 Int, 5 | profundo que en modo alguno interfiere en los programas pastorales
547 IV, 25 | sólo proporciona la fuerza interior para dicha misión, sino
548 Con, 29 | se orienten a una mayor interioridad. Aunque el fruto de este
549 IV, 27 | la tragedia de la guerra, interpela más que nunca a los cristianos
550 III, 22 | Santa Misa nos sentimos interpelados por el ideal de comunión
551 Con, 30 | en vuestras manos, dejaos interpelar por la gracia de este Año
552 Int, 2 | para introducirnos, con la interpretación de las Escrituras, en la
553 Int, 5 | Por tanto, no pretendo interrumpir el «camino» pastoral que
554 II, 12 | discípulos de Emaús Cristo mismo interviene para enseñar, «comenzando
555 IV, 24 | 26). El Apóstol relaciona íntimamente el banquete y el anuncio:
556 IV, 26 | incluso fomentar actitudes de intolerancia. Si bien no han faltado
557 Int | INTRODUCCIÓN~
558 II, 11 | luz, gracias al cual se introduce al creyente en las profundidades
559 Int, 2 | haciéndose nuestro compañero para introducirnos, con la interpretación de
560 II, 11 | vida divina. En una feliz intuición, el célebre icono de la
561 III, 22 | Eucaristía el Señor nos invita a acercarnos lo más posible
562 Int, 3 | de mis Predecesores, he invitado a la Iglesia a reflexionar
563 I, 6 | siguen entristeciendo. Pero, invitando a la Iglesia a celebrar
564 Con, 29 | punto de iniciar, el poder invitar ahora a toda la Iglesia
565 IV, 24 | momento» (Lc 24,33) para ir a comunicar lo que habían
566 IV, 25 | su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad y en la cultura.
567 I, 9 | madurando ulteriormente un itinerario multisecular, he querido
568 IV | IV~LA EUCARISTÍA~PRINCIPIO
569 III, 21 | Jesús nos pide. Es comunión jerárquica, basada en la conciencia
570 II, 15 | Eucaristía nació la noche del Jueves Santo en el contexto de
571 IV, 26 | pública a la fe menoscaba la justa autonomía del Estado y de
572 IV, 26 | continuo «dar gracias» —justamente a una actitud eucarística—
573 IV, 26 | la realidad humana no se justifica sin referirla al Creador: «
574 I, 10 | 10. Justo en el corazón del Año del
575 IV, 27 | circunstancias de la vida. La imagen lacerante de nuestro mundo, que ha
576 Con, 30 | Sagrario espera teneros a su lado para rociar vuestros corazones
577 Con, 31 | Cuántas veces han derramado lágrimas de conmoción en la experiencia
578 II, 18 | escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón. «¡Gustad
579 IV, 28 | 1-20): inclinándose para lavar los pies a sus discípulos,
580 IV, 28 | eucarística, pero sí el «lavatorio de los pies» (cf. Jn 13,
581 II, 12 | con nosotros, Señor» (cf. Lc24,29).~
582 Con, 30 | Altar. También vosotros, lectores, acólitos, ministros extraordinarios
583 II, 13 | litúrgica, especialmente las lecturas bíblicas, se hiciera en
584 II, 13 | cuando en la Iglesia se lee la Escritura.10 Al mismo
585 IV, 26 | y somos, no perjudica la legítima autonomía de las realidades
586 IV | Levantándose al momento, se volvieron
587 IV, 24 | reconocido al Señor, «se levantaron al momento» (Lc 24,33) para
588 III, 22 | ideal de comunión que el libro de los Hechos de los Apóstoles
589 IV, 28 | reitera con vigor que no es lícita una celebración eucarística
590 I, 10 | vivir bien este Año. Me limitaré a indicar algunas perspectivas
591 IV, 26 | mismo tiempo sus propios límites.~En este Año de la Eucaristía
592 I | I~ EN LA LÍNEA DEL CONCILIO~Y DEL JUBILEO~ ~
593 II, 16 | el Papa Pablo VI— que se llama «real» no por exclusión,
594 Int, 3 | pan» —como al principio se llamaba a la Eucaristía— ha estado
595 IV, 26 | humanidad. La Iglesia está llamada a recordar a los hombres
596 Con, 30 | consagrados y consagradas, llamados por vuestra propia consagración
597 Con, 31 | cumbre de toda su vida.~Que llegue a todos, como portadora
598 II, 12 | cómo «toda la Escritura» lleva al misterio de su persona (
599 Con, 30 | vivir este año eucarístico. Llevad al encuentro con Jesús oculto
600 II, 14 | contexto dinámico de signos que llevan consigo un mensaje denso
601 II, 12 | gran parte de los oyentes, llevando a Pedro a hacerse portavoz
602 Con, 31 | con toda su existencia la lógica de la Eucaristía. «La Iglesia,
603 Int, 3 | ayuda, precisamente para lograr este objetivo, un Año entero
604 IV, 25 | sociedad y en la cultura. Para lograrlo, es necesario que cada fiel
605 II, 15 | convite: «Tomad, comed... Tomó luego una copa y... se la dio
606 Int, 4 | la Juventud, que tendrá lugar en Colonia del 16 al 21
607 IV, 27 | celebre de manera oculta o en lugares recónditos de la tierra,
608 IV, 27(25)| Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
609 II, 14 | consigo un mensaje denso y luminoso. A través de los signos,
610 I, 9 | tiene por su Hijo. Por eso, madurando ulteriormente un itinerario
611 I, 9 | tan recomendada por el Magisterio y tan arraigada en el Pueblo
612 IV, 28 | emigrantes. Se trata de males que, si bien en diversa
613 IV, 28 | fraterna. Nuestro Dios ha manifestado en la Eucaristía la forma
614 III, 23 | cuando el Resucitado se les manifestó estando reunidos (cf. Jn
615 Con, 30 | que se realiza en vuestras manos, dejaos interpelar por la
616 I, 9 | Dios, tiene un carácter marcadamente bíblico y evangélico, centrado
617 Int, 4 | trayectoria pastoral que he marcado a la Iglesia, especialmente
618 IV, 26 | su auténtico fundamento, marcando al mismo tiempo sus propios
619 Int, 4 | para esta iniciativa, y marcarán su comienzo y su final:
620 I, 8 | rostro de Cristo, en el marco de una pedagogía eclesial
621 Con, 31 | Ave verum corpus natum de Maria Virgine». Que en este Año
622 I, 9 | Cristo desde la perspectiva mariana. Efectivamente, esta oración
623 IV, 26 | en la cruz, podrá ser un mártir, pero nunca será un torturador.~
624 III, 22 | sino también los bienes materiales (cf. Hch 2,42- 47; 4,32-
625 III, 21 | eclesial y, a la vez, su máxima manifestación. La Eucaristía
626 II, 18 | de los fieles exprese el máximo respeto.16 La presencia
627 IV, 28 | y el servidor de todos» (Mc 9,35). No es casual que
628 Con, 29 | arriba, sin conformarse con medidas mediocres, porque sabemos
629 II, 16 | antonomasia, porque por medio de ella Cristo se hace sustancialmente
630 Con, 29 | conformarse con medidas mediocres, porque sabemos que podemos
631 IV, 25 | cada fiel asimile, en la meditación personal y comunitaria,
632 III, 23 | motivo de satisfacción si se meditase de nuevo lo que ya escribí
633 II, 13 | escucha devota y silencio meditativo, tan necesarios para que
634 I, 6 | ánimo de los creyentes a una mejor comprensión, tanto de los
635 Con, 31 | Vaticano, 7 de octubre, memoria de Nuestra Señora del Rosario,
636 III, 21 | plegaria eucarística al mencionar al Papa y al Obispo diocesano.
637 IV, 26 | referencia pública a la fe menoscaba la justa autonomía del Estado
638 II, 14 | del pan». Una vez que las mentes están iluminadas y los corazones
639 I, 6 | acontecimientos anteriores y, a menudo, los peores. Se ha ido perfilando
640 Int, 3 | prenda de la vida eterna, merced a la cual se pregusta el
641 I, 10 | eucarístico con el esmero que se merece, dando a Jesús presente
642 II, 12 | en la unidad de las dos «mesas», la de la Palabra y la
643 Int, 4 | de 2004 en Guadalajara (México), y la Asamblea Ordinaria
644 IV, 26 | en el mundo. No tengamos miedo de hablar de Dios ni de
645 Con, 30 | y anunciadores del gran milagro de amor que se realiza en
646 IV, 28 | que atormenta a cientos de millones de seres humanos, en las
647 III, 21 | las distintas funciones y ministerios, recordada también continuamente
648 I | Con la mirada puesta en Cristo~
649 II, 17 | la Ordenación General del Misal Romano. El modo más adecuado
650 IV, 24 | mismo tiempo el deber de ser misioneros del acontecimiento actualizado
651 | mismos
652 II, 17 | dedicarse a la catequesis «mistagógica», tan valorada por los Padres
653 II, 18 | la experiencia de tantos místicos antiguos y recientes. El
654 II, 12 | enseñar, «comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas»,
655 IV, 26 | de hablar de Dios ni de mostrar los signos de la fe con
656 III, 23 | día de la Iglesia. Sería motivo de satisfacción si se meditase
657 II, 15 | condición de resucitado, Él muestra las señales de su pasión,
658 III, 21 | espiritualidad de comunión» que nos mueve a sentimientos recíprocos
659 I, 10 | el modelo de María como «mujer eucarística».8~El Año de
660 IV, 27 | donde se forman hombres y mujeres que, en los diversos ámbitos
661 IV, 28 | generosidad fraterna alguna de las múltiples pobrezas de nuestro mundo?
662 I, 9 | ulteriormente un itinerario multisecular, he querido que esta forma
663 II, 17 | que debe caracterizar la música litúrgica. Un objetivo concreto
664 IV, 28 | hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la
665 Con, 29 | El Año de la Eucaristía nace de la conmoción de la Iglesia
666 II, 15 | banquete. La Eucaristía nació la noche del Jueves Santo
667 II, 12 | eterna» (Jn 6,68). En la narración de los discípulos de Emaús
668 Con, 31 | Hijo: «Ave verum corpus natum de Maria Virgine». Que en
669 Int, 4 | Eucaristía representa una etapa natural de la trayectoria pastoral
670 I, 6 | en el conocimiento de la naturaleza de la Iglesia, abriendo
671 II, 13 | silencio meditativo, tan necesarios para que la Palabra de Dios
672 IV, 28 | particular, por la atención a los necesitados se nos reconocerá como verdaderos
673 II, 14 | importante que no se olvide ningún aspecto de este Sacramento.
674 Int, 5 | Rosario, se sitúa en un nivel espiritual tan profundo
675 II, 15 | La Eucaristía nació la noche del Jueves Santo en el contexto
676 I, 9 | centrado sobre todo en el nombre y el rostro de Jesús, contemplando
677 I, 6 | millennio adveniente (10 de noviembre de 1994), tuve el gozo de
678 III, 23 | 20,19). En aquel pequeño núcleo de discípulos, primicia
679 | nuestros
680 Con, 30 | vosotros, fieles, descubrid nuevamente el don de la Eucaristía
681 II, 18 | polo de atracción para un número cada vez mayor de almas
682 Con, 31 | indecibles horas de gozo «nupcial» ante el Sacramento del
683 IV, 26 | referencia trascendente, que nos obliga a un continuo «dar gracias» —
684 IV, 27 | cuando se celebre de manera oculta o en lugares recónditos
685 II, 11 | través del misterio de su ocultamiento total, Cristo se convierte
686 Con, 30 | Llevad al encuentro con Jesús oculto bajo las especies eucarísticas
687 III, 21(18)| Cristianos, Directorium Oecumenicum (25 marzo 1993), 122-125,
688 Int, 5 | cristiana. Por mi parte, deseo ofrecer con esta Carta algunas orientaciones
689 Con, 29 | Disciplina de los Sacramentos ofrecerá propuestas y sugerencias
690 II, 15 | nos presenta el sacrificio ofrecido una vez por todas en el
691 I, 7 | veinte siglos, continúa ofreciéndose a la humanidad como fuente
692 IV, 24 | comunicar lo que habían visto y oído. Cuando se ha tenido verdadera
693 II, 14 | es importante que no se olvide ningún aspecto de este Sacramento.
694 IV, 26 | secularizada, que respira el olvido de Dios y cultiva la vana
695 II, 18 | amor los descuidos, los olvidos e incluso los ultrajes que
696 II, 14 | dos discípulos de Emaús, oportunamente preparados por las palabras
697 IV, 28 | también a las regiones más opulentas. No podemos hacernos ilusiones:
698 II, 17 | comunidad parroquial la Ordenación General del Misal Romano.
699 Int, 4 | México), y la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos,
700 III, 23 | cómo participan también ordinariamente los diversos grupos, movimientos
701 Int, 5 | ofrecer con esta Carta algunas orientaciones de fondo, confiando en que
702 I, 9 | especie de pedagogía del amor, orientada a promover el mismo amor
703 III, 21(18)| Cánones de las Iglesias Orientales, can. 702; Consejo Pontificio
704 II, 17 | palabras de la Liturgia, orientando a los fieles a pasar de
705 Int, 2 | de Emaús viene bien para orientar un Año en que la Iglesia
706 Con, 29 | todas las iniciativas se orienten a una mayor interioridad.
707 I, 6 | alentadoras, deja entrever oscuras sombras de violencia y sangre
708 II, 12 | discípulos, los sacan de la oscuridad de la tristeza y desesperación
709 | Otra
710 | otro
711 | otros
712 II, 12 | crisis a gran parte de los oyentes, llevando a Pedro a hacerse
713 II, 18 | ultrajes que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo.
714 IV, 28 | enfermedades que flagelan a los Países en desarrollo, en la soledad
715 I, 6 | ha ido perfilando así un panorama que, junto con perspectivas
716 IV, 28 | ancianos, la desazón de los parados, el trasiego de los emigrantes.
717 II, 17 | fondo en cada comunidad parroquial la Ordenación General del
718 III, 22 | significativas también en las parroquias, para que se acreciente
719 II, 18 | Salvador padece en tantas partes del mundo. Profundicemos
720 IV, 27 | universalidad. El cristiano que participa en la Eucaristía aprende
721 III, 20 | cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan» (1 Co 10,
722 III, 23 | comunidad, constatando cómo participan también ordinariamente los
723 Int, 1 | quedado veladamente en el «pan partido», ante el cual se habían
724 II, 15 | tiempo, mientras actualiza el pasado, la Eucaristía nos proyecta
725 II, 17 | orientando a los fieles a pasar de los signos al misterio
726 II, 15 | en el contexto de la cena pascual. Por tanto, conlleva en
727 II, 15 | muestra las señales de su pasión, de la cual cada Santa Misa
728 Int, 5 | interfiere en los programas pastorales de cada Iglesia. Más aún,
729 II, 12 | los oyentes, llevando a Pedro a hacerse portavoz de la
730 I, 7 | del Gran Jubileo. Vale la pena recordar también que, en
731 Int, 4 | entusiasmo. Ya desde hace tiempo pensaba en una iniciativa eucarística
732 Int, 1 | ellos. Abrumados por tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel
733 Int, 1 | cf. ibíd. 31). Entre la penumbra del crepúsculo y el ánimo
734 I, 6 | anteriores y, a menudo, los peores. Se ha ido perfilando así
735 III, 23 | cf. Jn 20,19). En aquel pequeño núcleo de discípulos, primicia
736 III, 21 | apertura, afecto, comprensión y perdón.19~«Un solo corazón y una
737 I, 6 | esta ocasión histórica se perfilaba en el horizonte como una
738 I, 6 | menudo, los peores. Se ha ido perfilando así un panorama que, junto
739 IV, 26 | que tenemos y somos, no perjudica la legítima autonomía de
740 II, 12 | suscitan en ellos el deseo de permanecer con Él: «Quédate con nosotros,
741 I, 10 | enriqueciendo de año en año, si bien permaneciendo firmemente centrado en el
742 III, 19 | relación de íntima y recíproca «permanencia» nos permite anticipar en
743 III, 19 | recíproca «permanencia» nos permite anticipar en cierto modo
744 II, 13 | Escritura a los fieles.9 Por eso permitieron que la Celebración litúrgica,
745 Con, 29 | séptimo año de ministerio petrino que estoy a punto de iniciar,
746 III, 19 | los discípulos de Emaús le pidieron que se quedara «con» ellos,
747 Con, 29 | sugerencias útiles. Pero no pido que se hagan cosas extraordinarias,
748 IV, 28 | pobrezas de nuestro mundo? Pienso en el drama del hambre que
749 I, 7 | cristocéntrica. En dicho planteamiento no se podía olvidar la Eucaristía.
750 I, 6 | nunca!— de trabajar «a largo plazo» para la humanidad.~En efecto,
751 III, 21 | también continuamente en la plegaria eucarística al mencionar
752 II, 18 | la ayuda de reflexiones y plegarias centradas siempre en la
753 IV, 28 | efectivamente los bienes con los más pobres (cf. 1 Co 11,17-22.27-34).~¿
754 IV, 28 | alguna de las múltiples pobrezas de nuestro mundo? Pienso
755 IV, 26 | hizo Cristo en la cruz, podrá ser un mártir, pero nunca
756 Con, 29 | En esta perspectiva se podrán realizar muchas iniciativas,
757 I, 10 | todo el camino recorrido. Podrían decirse muchas cosas para
758 IV, 27 | vida social, cultural y política, sean artesanos de diálogo
759 II, 18 | tabernáculo ha de ser como un polo de atracción para un número
760 I, 6 | hechos se han encargado de poner de relieve una especie de
761 III, 21(18)| Orientales, can. 702; Consejo Pontificio para la Promoción de la
762 Con, 31 | Que llegue a todos, como portadora de gracia y gozo, mi Bendición.~
763 II, 12 | llevando a Pedro a hacerse portavoz de la fe de los otros Apóstoles
764 I, 9 | 9. Posteriormente, con la convocatoria del
765 II, 18 | religiosas y parroquiales. Postrémonos largo rato ante Jesús presente
766 II, 12 | liturgia de la Palabra de Dios precede a la liturgia eucarística,
767 I, 8 | sobre todo la Eucaristía. Es preciso insistir en este sentido,
768 Int, 3 | Ecuménicos y también de mis Predecesores, he invitado a la Iglesia
769 Int, 3 | eterna, merced a la cual se pregusta el banquete eterno en la
770 Int, 3 | y con Él se nos da la prenda de la vida eterna, merced
771 II, 14 | de Emaús, oportunamente preparados por las palabras del Señor,
772 III, 22 | celebra en la catedral con sus presbíteros y diáconos, y con la participación
773 II, 12 | anuncio de Jesús pasa de la presentación fundamental de su misterio
774 I, 10 | espiritualidad eucarística, presentando el modelo de María como «
775 III, 23 | movimientos y asociaciones presentes en la parroquia.~
776 II, 11 | vida cristiana?~Jesús se presentó a sí mismo como la «luz
777 III, 23 | sacerdotes en su trabajo pastoral presten, durante este año de gracia,
778 II, 13 | el cuidado, preparación previa, escucha devota y silencio
779 II, 17 | ejercicio de las funciones previstas para ellos, y cuidando también
780 II, 11 | Emaús nos ayuda a enfocar un primer aspecto del misterio eucarístico
781 Con, 30 | alegría y el fervor de la primera vez, y haciendo oración
782 IV, 28 | servicio: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos
783 III, 23 | pequeño núcleo de discípulos, primicia de la Iglesia, estaba en
784 II, 15 | también un sentido profunda y primordialmente sacrificial.13 En él Cristo
785 III, 22 | Pueblo de Dios. Ésta es la principal «manifestación» de la Iglesia.20
786 I, 9 | he querido que esta forma privilegiada de contemplación completara
787 II, 18 | Christi con la tradicional procesión. Que la fe en Dios que,
788 II, 17 | seguir con fidelidad el proceso del año litúrgico. Los Pastores
789 II, 13 | una lengua conocida si la proclamación no se hace con el cuidado,
790 II, 15 | Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección...». Al
791 IV, 24 | pan y bebéis de la copa, proclamaréis la muerte del Señor, hasta
792 II, 18 | nuestro compañero de viaje, se proclame por doquier y particularmente
793 II, 13 | los fragmentos bíblicos se proclamen en una lengua conocida si
794 Con, 30 | ejercicio de la respectiva profesión y en las más diversas situaciones.
795 II, 12 | Moisés y siguiendo por los profetas», cómo «toda la Escritura»
796 II, 18 | tantas partes del mundo. Profundicemos nuestra contemplación personal
797 Int, 3 | que me remito para que se profundicen y asimilen. No obstante,
798 II, 11 | introduce al creyente en las profundidades de la vida divina. En una
799 IV, 24 | El encuentro con Cristo, profundizado continuamente en la intimidad
800 II, 17 | El modo más adecuado para profundizar en el misterio de la salvación
801 I, 6 | La enseñanza del Concilio profundizó en el conocimiento de la
802 Int, 4 | Eucarístico Internacional, en programa del 10 al 17 de octubre
803 Int, 5 | alguno interfiere en los programas pastorales de cada Iglesia.
804 I, 8 | este documento de carácter programático sugerí una perspectiva de
805 Con, 30 | a una contemplación más prolongada, recordad que Jesús en el
806 III, 21(18)| Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos,
807 IV, 27 | Eucaristía aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de
808 I, 10 | corazón del Año del Rosario promulgué la Encíclica Ecclesia de
809 IV, 24 | cristiano a comprometerse en la propagación del Evangelio y en la animación
810 II, 12 | declaración de la dimensión propiamente eucarística: «Mi carne es
811 IV, 26 | de los cristianos con sus propias raíces. Quien aprende a
812 Int, 4 | han brindado una ocasión propicia para esta iniciativa, y
813 I, 7 | El Jubileo fue el momento propicio para llamar la atención
814 IV, 26 | marcando al mismo tiempo sus propios límites.~En este Año de
815 I, 10 | rostro. En cierto sentido, se propone como un año de síntesis,
816 I, 9 | propuesta del Rosario, volví a proponer la contemplación del rostro
817 Int, 5 | esta Carta apostólica me propongo subrayar la continuidad
818 IV, 25 | 25. La Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para
819 IV, 25 | actitudes que inspira, los propósitos de vida que suscita. ¿Por
820 Con, 29 | los Sacramentos ofrecerá propuestas y sugerencias útiles. Pero
821 III, 19 | es esto lo que Dios se ha propuesto realizando en la historia
822 I, 7 | Carta apostólica Dies Domini propuse a la consideración de los
823 Int, 5 | aún, puede iluminarlos con provecho, anclándolos, por así decir,
824 II, 15 | pasado, la Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de la última
825 II, 16 | confluyen en lo que más pone a prueba nuestra fe: el misterio
826 IV, 26 | quien cree que la referencia pública a la fe menoscaba la justa
827 I, 9 | del Año del Rosario y la publicación de la Carta apostólica Rosarium
828 I, 10 | algunas perspectivas que pueden ayudar a que todos adopten
829 I | Con la mirada puesta en Cristo~
830 III, 19 | designio de salvación? Él ha puesto en el corazón del hombre
831 II, 16 | que va mucho más allá del puro simbolismo. La Eucaristía
832 II, 12 | Sabemos que esto fue lo que puso en crisis a gran parte de
833 Int, 1 | pero el Maestro se había quedado veladamente en el «pan partido»,
834 III, 19 | Emaús le pidieron que se quedara «con» ellos, Jesús contestó
835 III, 19 | Eucaristía encontró el modo de quedarse «en» ellos. Recibir la Eucaristía
836 I, 9 | itinerario multisecular, he querido que esta forma privilegiada
837 Con, 30 | 30. A vosotros, queridos Hermanos en el Episcopado,
838 | quién
839 IV, 28 | criterio del servicio: «Quien quiera ser el primero, que sea
840 II, 15 | relación de comunión que Dios quiere establecer con nosotros
841 IV, 28 | otro punto aún sobre el que quisiera llamar la atención, porque
842 III, 19 | cielo en la tierra. ¿No es quizás éste el mayor anhelo del
843 Con, 29 | 29.O Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur! El Año
844 IV, 28 | humanas, y afirmando de modo radical el criterio del servicio: «
845 Int, 5 | en el Misterio que es la raíz y el secreto de la vida
846 II, 18 | parroquiales. Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la
847 Int, 1 | aquel Caminante era un rayo de luz que despertaba la
848 I, 8 | en este sentido, dando un realce particular a la Eucaristía
849 II, 16 | formas de presencia no fueran reales, sino por antonomasia, porque
850 II, 17 | misterio de la salvación realizada a través de los «signos»
851 III, 19 | que Dios se ha propuesto realizando en la historia su designio
852 Con, 29 | esta perspectiva se podrán realizar muchas iniciativas, según
853 II, 16 | especies eucarísticas está realmente presente Jesús. Una presencia —
854 I, 6 | de la humanidad. Todo se recapitula en Él (cf. Ef 1,10; Col
855 Con, 31 | ayuda de María, la Iglesia reciba un nuevo impulso para su
856 Int, 3 | resurrección. En ella se le recibe a Él en persona, como «pan
857 Con, 30 | conciencia viva del don recibido con las funciones que se
858 Con, 31 | El Pan eucarístico que recibimos es la carne inmaculada del
859 III, 19 | de quedarse «en» ellos. Recibir la Eucaristía es entrar
860 II, 18 | tantos místicos antiguos y recientes. El Rosario mismo, considerado
861 III, 19 | Esta relación de íntima y recíproca «permanencia» nos permite
862 II, 15 | mismos debemos desarrollar recíprocamente.~Sin embargo, no se puede
863 III, 21 | nos mueve a sentimientos recíprocos de apertura, afecto, comprensión
864 I, 8 | herencia del Gran Jubileo se recogió en cierto modo en la Carta
865 I, 9 | oración tradicional, tan recomendada por el Magisterio y tan
866 II, 18 | y cristocéntrico, que he recomendado en la Carta apostólica Rosarium
867 II, 13 | Escritura.10 Al mismo tiempo, recomendaron encarecidamente la homilía
868 IV, 27 | manera oculta o en lugares recónditos de la tierra, tiene siempre
869 IV, 28 | a los necesitados se nos reconocerá como verdaderos discípulos
870 IV, 26 | entre los creyentes, como reconocí con ocasión del Jubileo,
871 IV, 24 | discípulos de Emaús, tras haber reconocido al Señor, «se levantaron
872 II, 14 | las palabras del Señor, lo reconocieran mientras estaban a la mesa
873 II | Lo reconocieron al partir el pan» (Lc 24,
874 Con, 31 | impulso para su misión y reconozca cada vez más en la Eucaristía
875 Con, 30 | contemplación más prolongada, recordad que Jesús en el Sagrario
876 III, 21 | funciones y ministerios, recordada también continuamente en
877 II, 18 | recuerdan —y yo mismo lo he recordado recientemente15— el relieve
878 I, 10 | un Misterio tan grande. Recordé sobre todo la exigencia
879 I, 10 | culminación de todo el camino recorrido. Podrían decirse muchas
880 II, 15 | su «memorial», como nos recuerda la Liturgia con la aclamación
881 II, 18 | este respecto, las normas recuerdan —y yo mismo lo he recordado
882 I, 7 | Pontificado, en la Encíclica Redemptor hominis, expuse ampliamente
883 I, 6 | Él, el hombre encuentra redención y plenitud.~
884 II, 14 | para admitir ambigüedades y reducciones».12~
885 II, 14 | hombre está siempre tentado a reducir a su propia medida la Eucaristía,
886 II | Les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura» (
887 IV, 26 | humana no se justifica sin referirla al Creador: «Sin el Creador
888 Int, 5 | espiritual. Por lo que se refiere al desarrollo concreto del
889 IV, 24 | el Año de la Eucaristía, refiriéndome a las palabras de Pablo: «
890 IV, 28 | atención, porque en él se refleja en gran parte la autenticidad
891 Int, 3 | invitado a la Iglesia a reflexionar sobre la Eucaristía. Por
892 II, 18 | adoración, con la ayuda de reflexiones y plegarias centradas siempre
893 IV, 28 | medida, afectan también a las regiones más opulentas. No podemos
894 IV, 28 | Eucaristía. A su vez, san Pablo reitera con vigor que no es lícita
895 I, 9 | Virginis Mariae, mediante la reiterada propuesta del Rosario, volví
896 IV, 24 | 1Co 11,26). El Apóstol relaciona íntimamente el banquete
897 IV, 28 | demasiada frecuencia las relaciones humanas, y afirmando de
898 II, 18 | especial para las comunidades religiosas y parroquiales. Postrémonos
899 Int, 3 | expuestas, a las que me remito para que se profundicen
900 III, 22 | Celebración eucarística un renovado fervor.~
901 IV, 27 | celebración eucarística la Iglesia renueva continuamente su conciencia
902 Con, 30 | vosotros, jóvenes, y os renuevo la cita en Colonia para
903 II, 18 | presente en la Eucaristía, reparando con nuestra fe y nuestro
904 III, 20 | eclesial. Esto lo he subrayado repetidamente en la Encíclica Ecclesia
905 Int, 3 | este documento no pretendo repetir las enseñanzas ya expuestas,
906 Con, 30 | Vosotros, sacerdotes, que repetís cada día las palabras de
907 I, 9 | las avemarías. Su ritmo repetitivo es una especie de pedagogía
908 I, 9 | contemplando sus misterios y repitiendo las avemarías. Su ritmo
909 Con, 30 | sino también de dialogar reposadamente con Jesús Eucaristía.~Vosotros,
910 Int, 4 | En efecto, la Eucaristía representa una etapa natural de la
911 Con, 30 | mundo, en el ejercicio de la respectiva profesión y en las más diversas
912 II, 18 | fieles exprese el máximo respeto.16 La presencia de Jesús
913 IV, 26 | cultura secularizada, que respira el olvido de Dios y cultiva
914 II, 11 | Resurrección, en los que resplandece claramente su gloria divina.
915 IV, 27 | los diversos ámbitos de responsabilidad de la vida social, cultural
916 II, 11 | y esta característica resulta evidente en aquellos momentos
917 Con, 29 | gracia habría conseguido un resultado significativo. No obstante,
918 Int, 4 | torno al cual deseo que se reúnan los jóvenes para alimentar
919 III, 23 | fieles de una parroquia se reúnen en comunidad, constatando
920 III, 23 | se les manifestó estando reunidos (cf. Jn 20,19). En aquel
921 I, 6 | Él, Verbo hecho carne, se revela no sólo el misterio de Dios,
922 II, 13 | comunidades cristianas hagan una revisión sobre este punto. En efecto,
923 III, 23 | es donde los cristianos reviven de manera particularmente
924 IV, 28 | criterios de dominio, que rigen con demasiada frecuencia
925 I, 9 | repitiendo las avemarías. Su ritmo repetitivo es una especie
926 IV, 24 | acontecimiento actualizado en el rito.22 La despedida al finalizar
927 II, 16(14)| 764; S. Congregación de Ritos, Instr. Eucharisticum mysterium,
928 Con, 30 | espera teneros a su lado para rociar vuestros corazones con esa
929 I, 7 | Internacional celebrado en Roma concretó este aspecto del
930 II, 11 | icono de la Trinidad de Rublëv pone la Eucaristía de manera
931 II, 16(14)| 39: AAS 57 (1965), 764; S. Congregación de Ritos,
932 Int, 4 | 4. Como es sabido, el Año de la Eucaristía
933 II, 12 | corazones de los discípulos, los sacan de la oscuridad de la tristeza
934 III, 20 | expresado en la oración sacerdotal: «Como tú, Padre, en mí
935 III, 19 | comunión eucarística para «saciarnos» de Dios en esta tierra,
936 II, 15 | profunda y primordialmente sacrificial.13 En él Cristo nos presenta
937 II, 17 | cuidando también el aspecto sacro que debe caracterizar la
938 Con, 29 | 29.O Sacrum Convivium, in quo Christus
939 II, 18 | qué bueno es el Señor¡» (Sal 33 [34],9).~La adoración
940 IV, 28 | la Eucaristía. A su vez, san Pablo reitera con vigor
941 I, 8 | aspirar a un «alto grado» de santidad, al que se llega especialmente
942 I, 8 | Horas, con la que la Iglesia santifica el curso del día y la sucesión
943 Con, 31 | en su relación con este santísimo Misterio».26 El Pan eucarístico
944 Con, 31 | ojos los ejemplos de los Santos, que han encontrado en la
945 III, 19 | un hambre que sólo se satisfará en la plena unión con Él.
946 II, 16 | que, ante la Eucaristía, seamos conscientes de que estamos
947 Int, 5 | Misterio que es la raíz y el secreto de la vida espiritual tanto
948 Int, 5 | Dios, en sus diferentes sectores, acoja mi propuesta con
949 IV, 26 | todo en nuestra cultura secularizada, que respira el olvido de
950 II, 17 | través de los «signos» es seguir con fidelidad el proceso
951 Con, 30 | confío este Año, con la seguridad de que acogeréis mi invitación
952 I, 8 | verdadera Pascua de la semana».6 En el contexto de la
953 Con, 30 | sacerdotes: en la vida del Seminario tratad de experimentar la
954 II, 15 | resucitado, Él muestra las señales de su pasión, de la cual
955 II, 14 | estaban a la mesa en el gesto sencillo de la «fracción del pan».
956 I, 7 | Salvador, encarnado en el seno de María hace veinte siglos,
957 Con, 31 | octubre, memoria de Nuestra Señora del Rosario, del año 2004,
958 III, 21 | comunión» que nos mueve a sentimientos recíprocos de apertura,
959 III, 22 | En cada Santa Misa nos sentimos interpelados por el ideal
960 II, 16(14)| Enc. Mysterium fidei (3 septiembre 1965), 39: AAS 57 (1965),
961 Con, 29 | grande gracia del vigésimo séptimo año de ministerio petrino
962 IV, 28 | a cientos de millones de seres humanos, en las enfermedades
963 IV, 28 | el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9,35). No
964 Con, 31 | del año 2004, vigésimo sexto de Pontificado.~ ~
965 I, 8 | Escribí entonces: «En el siglo XX, especialmente a partir
966 II, 11 | la Eucaristía de manera significativa en el centro de la vida
967 III, 22 | promover otras ocasiones significativas también en las parroquias,
968 IV, 27 | continuamente su conciencia de ser «signo e instrumento» no sólo de
969 Int, 2 | desilusiones, el divino Caminante sigue haciéndose nuestro compañero
970 I, 6 | violencia y sangre que nos siguen entristeciendo. Pero, invitando
971 II, 16 | mucho más allá del puro simbolismo. La Eucaristía es misterio
972 I, 6 | hacía ilusiones de que un simple dato cronológico, aunque
973 I, 6 | horizonte como una gracia singular. Ciertamente no me hacía
974 Int, 4 | la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se tendrá
975 I, 10 | se propone como un año de síntesis, una especie de culminación
976 II, 18 | como escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón. «¡
977 Con, 30 | profesión y en las más diversas situaciones. Descubridlo sobre todo
978 IV, 27 | responsabilidad de la vida social, cultural y política, sean
979 Con, 30 | palabras de la consagración y sois testigos y anunciadores
980 III, 21 | Un solo corazón y una sola alma» (Hch 4,32)~
981 Con, 29 | fruto de este Año fuera solamente avivar en todas las comunidades
982 IV, 28 | Países en desarrollo, en la soledad de los ancianos, la desazón
983 Int, 5 | Eucaristía, cuento con la solicitud personal de los Pastores
984 I, 6 | alentadoras, deja entrever oscuras sombras de violencia y sangre que
985 Int, 1 | del crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel
986 III, 21 | Celebración eucarística.18 Son exigencias que deben hacernos
987 II, 18(15)| Cf. Mensaje Spiritus et Sponsa, en el XL aniversario
988 II, 18(15)| Cf. Mensaje Spiritus et Sponsa, en el XL aniversario de
989 Int, 5 | Carta apostólica me propongo subrayar la continuidad de dicha
990 IV, 24 | evangelizar y dar testimonio. Lo subrayé precisamente en la homilía
991 I, 8 | santifica el curso del día y la sucesión del tiempo en la articulación
992 Int, 4 | he retomado en los años sucesivos.~
993 Con, 29 | Sacramentos ofrecerá propuestas y sugerencias útiles. Pero no pido que
994 I, 8 | de carácter programático sugerí una perspectiva de compromiso
995 III, 22 | intensidad los momentos ya sugeridos por la liturgia para la «
996 Con, 30 | particularmente adecuado para sugeriros la actitud apropiada para
997 I, 6 | cronológico, aunque fuera sugestivo, comportara de por sí grandes
998 Con, 29 | Convivium, in quo Christus sumitur! El Año de la Eucaristía
999 Int, 1 | Quédate con nosotros», suplicaron, y Él aceptó. Poco después
1000 IV, 28 | en la Eucaristía la forma suprema del amor, trastocando todos
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