Capítulo
1 1 | no es lícito á vosotros, ¡oh jueces 1 del imperio romano!,
2 1 | maldad que á la virtud. ¡Oh, cuántos más son los apóstatas
3 2 | perros estaban presentes 15? ¡Oh, cuánta gloria alcanzaría
4 2 | castigarlos con severidad.»~¡Oh, sentencia confundida con
5 2 | riguroso condena. ¿Cómo, ¡oh, emperador!, te cercas condenando
6 2 | culpa, sino el nombre. ¡Oh, qué enemigo tan pernicioso
7 9 | un homicidio la derrama. ¡Oh Júpiter 91, gran cristiano,
8 9 | con sangre humana lo son! ¡Oh cruel, nacido tan solamente
9 12| vanísimo-culto.~Ya oigo que decís: ¡Oh voces impías! ¡Oh sacrilegas
10 12| decís: ¡Oh voces impías! ¡Oh sacrilegas afrentas! Pero
11 14| perniciosamente de la medicina. ¡Oh mal Júpiter, si el rayo
12 17| VERDAD; DIOS VOLVERÁ POR MÍ. ¡Oh testimonio del alma naturalmente
13 21| verdad?Inquirid, pues, ¡oh romanos!; oídnos y examinad
14 25| siete días que era muerto. ¡Oh tardos correos! ¡Oh perezosos
15 25| muerto. ¡Oh tardos correos! ¡Oh perezosos despachos! ¡Oh
16 25| Oh perezosos despachos! ¡Oh postas negligentes, por
17 35| pase plaza de religión? ¡Oh miserables cristianos! Con
18 35| solemnidades de los emperadores. ¡Oh públicos enemigos! porque
19 39| así baldonaron de ella! ¡Oh ejemplo de la sabiduría
20 39| la sabiduría de Atenas! ¡Oh gravedad de la severidad
21 44| condenando tantos inocentes?~¡Oh jueces que presidís en los
22 46| más sabio de los hombres. ¡Oh inconstancia de filósofo!, ¡
23 46| sacrifica á Esculapio! ¡Oh indiscreción de Apolo!, ¡
24 50| derecha en el ara 451. ¡Oh sublimidad de ánimo! Empédocles
25 50| de Etna en Catania 452. ¡Oh esfuerzo de corazón! La
26 50| las segundas bodas 453. Oh sonoro pregón de castidad!
27 50| cruces como clavos 454. ¡Oh varón fuerte, en el cautiverio
28 50| Anaxarco no lo mueles.» ¡Oh magnanimidad de filósofo,
29 50| amargura de los azotes.~¡Oh gloria lícita porque es
30 50| los tormentos atroces! ¡Oh privilegiada paciencia la
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